POV You
Todos se reunían, algunos estaban en grupitos, otros en parejas, cada uno en su propio mundo. Era hora de comenzar la gran fogata del festival. Todos se emocionaban, yo estaría igual… pero me duele. Esa escena… ¿Por qué? Ella recién llegó y yo… yo llevo esperando más de tres años, ¿eso es justo acaso? Mis lágrimas comenzaban a caer, una por una.
¡No! No podía ceder, no puedo. Más que tristeza, algo dentro de mi se encendía. ¿Rencor? Quizás. No podía ahora dejar de pensar en Riko sin sentirme mal…
—Así es como debe ser, ¿no?... —dije a la nada.
—¿Lo crees? —escuché una voz tras de mí, lo cual me exaltó por el susto.
—¡Ah! ¿Q-Quién eres? —pregunte con temor.
Esta chica tenía los ojos de un tono púrpura y cabello casi del mismo color, lucía su pelo recogido en una coleta de medio lado.
—¿Eso importa? Escuché que el "amor de tu vida" te cambió por alguien que recién llegó. ¿Dónde más he escuchado eso? —hablo con sarcasmo casi burlándose de mí.
—¿Cómo rayos…? ¡Ese no es tu asunto! —la encaré.
—Oye, oye, sé lo pésima que te has de sentir —dijo ofendida—, te rindes sin dar batalla… patético —hablaba como si supiera todo acerca de mi persona pero en parte, debía admitir, tenía razón.
—¿Qué puedo hacer ahora? Ya están juntas, nada les va importar —habia tirado la toalla rindiéndome.
—Ellas causaron en ti un sentimiento agrio, sabes, eso puede invertirse… —rió ligeramente maliciosa—. Sé lo que sientes, no te contengas —poco a poco fue acercándose más—. Sé que ahora tienes un ligero odio a quien te quitó a la persona por quien has perdido más de un suspiro —se había acercado tanto que ahora me hablaba al oído—. Sé que lo deseas. Así que estoy pensando —sus labios casi rozaban mi oreja—. ¿Qué pasaría si se dieran cuenta finalmente de lo que perdieron? —me esta convenciendo con esas maneras seductoras que me tenían hipnotizada, me tocaba los hombros y lentamente ví cómo iba descendiendo sus manos por mi pecho—. "¡Oh You-chan, como pude confundirme así! ¡Te amo sólo a ti!" —imitó la voz de mis amigas.
—¿Qué… planeas? —me intrigaba, estaba siendo presa de su extraño hechizo.
—En la guerra y el amor todo vale, ¿no? —peligrosamente me tomó del cuello de la camisa y elevó su rodilla chocando con mi entrepierna—. Tú tienes el arma secreta y en verdad que no la usas —creo que ya se a que se refiere—. ¿Por qué no les demuestras lo hábil que puedes llegar a ser? —de nuevo se pegó a mi oído y seductoramente susurró, despertando algo desconocido en mi.
Me mordí el labio incapaz de poner resistencia, ella sólo me llevó de la mano a un lugar lejos del resto y a partir de ahí no recuerdo nada de lo que sucedió, mi mente se nublo. Sólo sé que no volví a ser la misma, un nuevo y extraño sentimiento surgió, ahora no descansaré hasta vengarme de quienes me hicieron daño.
¿Cómo lo haré? No lo sé, pero lo haré.
Ya verás, Riko-chan, Chika-chan.
—
—
—¡Yoshiko-chan, espera! ¿A dónde vas? —la chica era perseguida por una pequeña castaña de pelo largo con un gesto preocupado.
—D-debo arreglar algo, volveré —la chica aceleró su andar, dejando así a Hanamaru detrás.
Yoshiko POV
¡Oh por mis demonios! En serio que me lo estoy tomando muy personal. Salí detrás de You en cuanto capté su huida, nunca la habíamos notado decaída o algo parecido, así que no sabíamos de lo que podía ser capaz. Es decir, alguien tan alegre, positivo, radiante, enérgico y demás, tras una noticia así… sería muy cruel verla cambiar después de esto.
La conozco y sé que ha retenido muchas cosas ya, es normal que pueda estallar y yo… yo quiero estar ahí para ser su hombro de apoyo. No me malinterpreten, ella es uno de mis pequeños demonios, sería lo común de hacer por uno de ellos, es como un instinto maternal o algo parecido.
Fu así que corrí por toda la escuela tras ella pero ni en la zona más vacía logré encontrarla cuando perdí su rastro. ¡Rayos! No quiero culpar a nadie pero, ¡si tan sólo Chika hubiese sido más discreta! No pare mi búsqueda, no me iba a rendir tan fácil, en verdad necesitaba encontrarla.
—
—
You POV
"Mi cuerpo, ¿qué demonios sucede? Esto se siente tan… bien."
—¿Te gusta? —dijo la chica extraña que me había llevado con ella.
Solo entonces fui consciente de nuevo de lo que estaba pasando. Ella se encontraba entre mis piernas de rodillas mientras yo me hallaba sentada en una de las mesas de un aula vacía donde nos habíamos metido.
No sé cómo llegamos a esto, no recordaba claramente, mi cabeza era un barullo ininteligible. Sólo supe que ella simplemente me trajo aquí y ahora… me estaba haciendo mi primer sexo oral…
—S-si… —conteste a su pregunta con dificultad, mi voz entrecortada flaqueaba con cada sensación. Tenía mi mente en blanco, sólo pensaba en el placer del tacto de su lengua a lo largo de mi miembro.
Llevábamos un buen rato así, no había hecho ni siquiera el intento de apartarla. Yo cada vez más sentía las ganas de liberarme de algo, creo que una presión dentro de mí, no lo entendía del todo. Su lengua, parecía experta en esto, en verdad me gustaba lo que estaba haciendo. El modo en que recorría mi falo de arriba hacia abajo, incluso a veces llegaba hasta los testículos y volvía a subir provocando espasmos en mi interior y, ¡oh por dios! Lo metía completamente dentro de su boca, o bueno, hasta donde alcanzaba a llegar. Así se mantenía jugando con su lengua, hasta con sus dientes, sin sacarlo por completo, de vez en cuando embestía ligeramente mis caderas sobre su boca tomándola del cabello. Me estaba volviendo loca con cada pasada. No iba a soportar mucho más.
Pero aún así, antes de acabar, mi mente se decidió a jugarme una mala broma. La traidora me hizo recordar como Chika se acercaba a Riko en aquella confesión que no debí ver, estaban tan juntas, apuesto a que lograban sentir la respiración de la otra en sus propias caras. ¡Que desagradable! Mi corazón sintió una fuerte punzada, pero no era el momento, no quería pensar en eso.
El tacto, y el hecho de que tuviera mis ojos cerrados, me hizo imaginar… ¿y si Chika fuera quién en este momento me hacía sentir esto, ese placer? ¿Si Chika fuera… quien devoraba mi miembro con tantas ansías? Mejor aún, Chika y Riko…
—¡Oh aquí viene! —dijo ella con lascivia, lamiendo únicamente la punta de mi ya muy erecto pene que se contrajo al punto de no retorno.
Yo seguía sumergida en mis fantasía con la imagen que tenía de ambas deseándome, eso me hizo dar un gemido ahogado, liberando toda la tensión que había retenido hasta ahora. El placer era inigualable, me sentía tan bien, todas esas sensaciones.
Lentamente abrí los ojos, y ahí estaba ella, aquella desconocida que con tan poco supo más de mi, de mi lado oculto. Toda su cara estaba cubierta de mi semen y su pelo revuelto a causa de mis manos y mis dedos que la habían aferrado para no dejarla ir, de algún modo era excitante verla así.
Poco a poco iba recuperando mi sentido común. "¿Qué rayos acababa de pasar? ¿Por qué?" Tantas preguntas me bombardearon, pero a pesar de todo no me sentía arrepentida, sólo algo avergonzada. Mi respiración seguía acelerada y mi rostro acalorado.
—¿Y bien? —ella sacaba de su mochila algo de papel higiénico para comenzar a limpiarse la cara. Yo temía a contestar y solo desvíe la mirada.
—No sé qué decir… —en verdad volvía a estar en blanco, ¿cómo pude hacer esto, y peor aún, pensando en Chika y Riko?
—No tienes que decir nada, sólo demuéstralo… si te gustó —me sonrió con esa sonrisa lasciva—. ¿Por qué no lo haces más veces? ¿Por qué no llegas más lejos? —sus palabras en mi oído, aún siendo consciente, me convencían, me atraían a su trampa.
—¿A qué quieres llegar? —dije finalmente.
—No necesitas de amor para tener pasión —puso su mano en su cintura—. ¿Piensas seguir marginándote? Yo sólo quiero ayudar —depositó un beso muy cerca de mis labios—. Si dejas al tiempo pasar, sólo conseguirás más dolor, ¿no te gustaría cambiar el dolor por placer? Sólo debes encontrar con quien hacerlo —hablaba como si aquello fuera lo más sencillo del mundo—, tranquila puede ser más de una.
Me planteaba tantas preguntas, que muy a mi pesar, cambiaron totalmente mis pensamiento. "¿Qué pasa conmigo?" Yo nunca había sido morbosa, nunca me había… ya saben, masturbado. Lo máximo había sido uno que otro sueño húmedo, pero eso es natural a cierta edad. "E-eso no importa." Me reprendí y ahora estaba aquí, debatiéndome sobre si aceptar o no, vivir o morir, todo… o nada.
—No… no puedo, yo no soy así —la aleje de mi—. No lo sé… —seguí dudando.
—¡Ahh! —ella soltó un gran suspiro—. Si eso quieres —la chica comenzó a irse, sonaba algo decepcionada de mi respuesta—. Sólo una cosa... No pienses que todo se quedara como antes, a partir de ahora no serás la de siempre —sin más se fue dejándome allí aún con el pantalón abajo y mi dignidad por los suelos.
"¿Acaso… no hay vuelta atrás?"
Uff… me golpee mis mejillas. Soy un desastre, debo calmarme, han pasado muchas cosas en un día… debo despejarme. Un sentimiento de vacío me invadió de un momento a otro. Escalofríos me recorrieron repentinamente el cuerpo.
"¿Me resfriare? Lo dudo, ¿entonces qué demonios me pasa?"
Salí del salón, no sabía qué pensar o qué hacer. Me dolía la cabeza, mi cuerpo seguía extraño y sinceramente, sí, lo disfruté pero… aunque hay algo que me dice que continúe también hay otra parte que me dice lo contrario, solo... Chika-chan… la extraño.
¡Odio! Odio sentirme así, ¿en verdad debería dejarla atrás?
"Sí… quizás debería aceptar…"
—
—
Yoshiko POV
Ya me estaba rindiendo, no la encontraba por ningún lado y la verdad es que no pensaba seguir perdiendo más tiempo, ya estaba desesperada. Había entrado por última vez al edificio, di alrededor de dos vueltas, y como dicen, la tercera es la vencida, finalmente la vi vagando por el pasillo del primer piso, solo que no parecía tener un rumbo fijo.
—¡You, por todos los cielos! —le grité aliviada de encontrarla por fin.
Ella me miró y como lo esperé, sus ojos estaban vacíos, ¿acaso estaba confundida? Era indescifrable su mirada.
—¿Yoshiko-chan? ¿Qué haces aquí? —desde la distancia me habló.
—¡En realidad… soy Yohane! —tonta, no es momento de reclamos, me reprendí—. No importa, tú… ¿c-cómo te encuentras?
—Confundida, han pasado muchas cosas. —noté que algo me escondía pues un ligero rubor se apareció en sus mejillas.
—N-nee… Sé que debe ser difícil, y lamento mucho que lo tuvieras que ver de esa manera, pero… si necesitas cualquier cosa, a-aquí estaré yo —por alguna razón me ponía nerviosa, ella sólo aterrizó sus ojos en los míos, empeorando mi estado.
—¿Cualquier cosa? —esa pregunta no la ví venir.
—C-claro, si está a mi alcance y lo necesitas… no dudaré en dártelo… —ella comenzó a acercarse, sin despegar su mirada de mí caminaba hacia donde estaba.
—¿Qué estás dispuesta a dar por mi? —¿Q-Qué? Esto se estaba poniendo incómodo, ella hablaba como si buscara algo más, sonaba con algo de perversión, pero, You no es así… seguramente me lo estoy imaginando yo.
"Eso debe ser."
—Y-yo, no sé, dime tú si necesitas algo… —ella ya estaba considerablemente cerca acorralandome sin salida.
—
—
You POV
Mi mente, mi cuerpo, mis palabras, ya no reaccionaban a lo que quería o pensaba. Me sentía rota y necesitaba urgentemente repararme. Estaba reflexionando lentamente que el momento en el que estuve con aquella chica, esa excitación, ese placer, fue realmente reconfortante. Me sentía bien y no sólo físicamente; me había, por un momento, olvidado de todo.
"Y… ¿si lo volviese a intentar?"
—You-chan… ¿Qué haces? —estaba aprisionándola contra la pared, no podía parar.
"¡Alto, es Yoshiko! ¡No! No puedes, no…"
—No puedo… perdón —dije viendo lo que estaba por hacer.
"¡Ya basta!"
Finalmente había retomado el control de mí, no podía hacer eso con una amiga y menos cuando sólo quiere ayudarme. Además ella no tiene culpa, yo sólo exagero las cosas.
No ha pasado ni un día y ya estoy así.
"¡Patético!"
Mis lágrimas caían sin cesar en su hombro, terminé aferrándome a su cuerpo sólo para eso, desahogarme en mi llanto. Tirando mi dolor de esa manera.
—You… lo siento… —me devolvió el abrazo.
La intensidad de mis sentimientos siempre habían sido fuertes, eran gratos y enormes. Por eso me sentía tan pésima, siempre había sido una persona que cualquier cosa le afecta, soy tan sensible por dentro. Pero ahora que trato de ser fuerte, simplemente no puedo, necesito una salida.
—
—
Mientras tanto por otro lado.
—Riko-chan… en realidad nunca había hecho esto —la chica de cabellos naranjas habló, sonaba segura pero estaba nerviosa—. Desde que llegaste sabes que siempre he estado a tu lado, y en verdad me fue difícil evitar este sentimiento. Nunca lo había sentido con gran intensidad como lo siento ahora… contigo. Por eso… únicamente quiero saber si soy c-correspondida —sus mejillas enrojecieron levemente por la vergüenza de exponer sus sentimientos—. T-tú me gustas… ¡quiero salir contigo!
—Chika-chan… —la más alta quedó petrificada, no sabía qué responder a las palabras de la otra, estaba en un dilema—. Yo… no sé si podré corresponderte.
—¿P-por qué? —Chika comenzaba a caer, ella confiaba en que ambas sentían lo mismo, pues habían momentos en que ambas congeniaban tan bien y se sentían a gusto una con la otra.
—Y-yo… creo sentir lo que tú sientes… pero hacia otra persona —y como un balde de agua fría esto cayó sobre Chika.
—¿Q-qué? ¿Quién? —preguntó confundida.
—No puedo decirte, sólo sé que ella no me correspondería… por eso he tratado de olvidarla… —con pesar tuvo de decir aquello.
—¡Sal conmigo! —dijo esperanzada por una oportunidad—. Te ayudaré a olvidarla, solo debes intentar…
—¿E-estas consiente? Chika-chan, no sentiré lo mismo… no será igual —trató de advertirle.
—¡No me importa! Yo en verdad te amo, sé que las cosas pueden cambiar… sólo hay que intentarlo —Chika había tomado de los hombros a Riko, mientras que ella lo pensaba; la decisión era difícil, podía olvidarse de su amor prohibido, o podía despedirse de tal oportunidad con Chika.
—D-de acuerdo, si insistes —rió con nerviosismo—, quizás no esté tan mal darte una oportunidad —no estaba segura pero aún así acepto.
—Créeme, valdrá la pena… —lentamente se acercó a su rostro, el primer contacto se dio torpemente pero para Chika ese momento fue el mejor de su vida hasta ahora.
Sólo que para Riko… internamente se lamentaba, en realidad lo iba a dejar ir todo por ella, ese contacto no significó nada pues en su mente solo había una persona presente.
"You…" Pensó internamente.
Continuará…
UwU antes que nada quiero agradecer por la ayuda en este capítulo a Mag Max Kuv Bigotes
jaja esto se puso intenso OwO
Gracias por leer, nos vemos en el siguiente capítulo ;v
