Aquí traigo la continuación de la historia, espero que os guste porque cada vez tengo más ideas locas y bueno, de esta cabeza no salen cosas muy normales a veces. Recuerdo que siguen abierta las votaciones para las parejas del fic (que soy muy vaga y no tengo ganas de pensar ¿)
Y aquí contesto las reviews:
-Ran-Luna13: ¿Desde cuándo escribo algo normal? Esa es la pregunta estrella de hoy.
-Victoria Chacin618: Pues la verdad es que Tsuna tiene un demonio oculto, tuvo al mejor maestro. Pues eso que has visto es solo la punta del iceberg. Me alegro que te este gustando la historia.
-ShiiNami: Adoro la intriga, así que será habitual leerla en cualquier historia. Y por lo de los reviews no te preocupes, mientras te guste la historia me conformo.
-mel-yug15: No hay una sola persona en problemas, todos estarán ya que nadie se librará. La verdad yo tampoco me imaginaba a MUkuro de psicólogo hasta que se me pasó por la cabeza.
Disclaimer:Los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen a mí, sino a Akira Amano.
Capítulo 2-Mafiosos es sinónimo de problemas.
Todas las personas que se encontraban bajo, al escuchar la voz se giraron hacia las escaleras para ver a un décimo muy enfadado junto a un guardián de la lluvia preparado para atacar a cualquier enemigo.
—Little bro… Bueno lo que está pasando son cosas sin ¿importancia? —Dijo el jefe de los Cavallone que fue el primero que se decidió en hablar para que la situación no empeorara.
—Acabo de descubrir que sin importancia es ver como los Varia están destrozando la entrada de la mansión junto con los guardianes de Byakuran, Enma y los míos, ¿me equivoco? —Preguntó el Neo Vongola Primo con un tic en su ojo derecho y levantando la ceja izquierda—Creo que esa no es la respuesta.
—Trash, queremos saber que hacemos aquí, ayer nos llamaron y nos dijeron que era urgente.
—Y lo es, Xanxus, Uni, Dino, Byakuran y Enma ¿me podrías acompañar a mi despacho? Es de ese tema de lo que hablaremos y los demás… Quiero ver todo este desastre solucionado o tendré que tomar cartas en el asunto—Decía mientras una sonrisa que prometía dolor surcaba su rostro—
Todos los presentes incluyendo los jefes retrocedieron, pero estos últimos fueron con rapidez con el Don de Vongola para hablar en privado sobre ese asunto.
—Trash, te pasas demasiado tiempo con el ex-arcobaleno, estás adoptando su carácter—Comentaba el líder de Varia colocándose justo detrás del chico—
El moreno se giró a este con los ojos abiertos algo sorprendido por eso y una sonrisa nerviosa surcó su rostro.
—E-eso no es verdad, por favor, no puede ser eso cierto.
—Lo es, sin darte cuenta te estás convirtiendo en Reborn—Contestaron todos los jefes con una pequeña sonrisa llena de diversión en su rostro.
Al joven Vongola se le cayó el mundo encima, no se había dado cuenta de que estaba cogiendo el carácter sádico de su tutor y que lo sacaba a relucir con toda su esplendor cuando estaba enfadado.
—Mi vida es un infierno… Tengo miles de hojas de papeleo encima de mi mesa, Reborn solo piensa en volverme loco con su última idea y ahora me dicen que me parezco a él.
—Espera, little bro, ¿estamos aquí por una de las ideas de Reborn? —Preguntó Dino angustiado pero esperanzado de recibir una negación, pero al ver que solo apartaba la mirada se volvió pálido—Estamos muertos…
Todos los demás jefes intentaron ocultar su inquietud, pero sabían que no había nada bueno en cualquiera de sus planes y menos si estabas dentro, lo que más asustados eran los jefes de Vongola y Cavallone porque conocían a la perfección el carácter y los planes del ex-arcobaleno.
Llegaron a una gran puerta de madera con relieves naranja y dorados y en cada lado de la puerta había un cuadro; a la derecha, uno de la primera generación y en la izquierda uno de la décima generación, también se podía ver a lo largo del pasillo las imágenes de las otras generaciones en sus momentos de esplendor.
—Espero que no toquéis nada, tengo una obra arquitectónica digna de reyes para evitar que el papeleo se caiga y se desordene—Tras eso abrió la puerta del lugar y todos se sorprendieron no por la belleza de la habitación, ya que eso era lo menos importante, lo que más les sorprendió a todos fue la cantidad de hojas apiladas de formas inimaginables y sorprendentes.
—Tsunayoshi-kun, ¿esto de hacer esculturas con papeles es un hobbie nuevo… o es tu papeleo ordenado de una forma peculiar? —Preguntó Byakuran al salir de su asombro, hacía tiempo que no entraba en el lugar de trabajo del moreno y ahora que veía esto entendía a la perfección la perdida de cordura del joven en algunos momentos.
—Esto de aquí… Es mi papeleo como jefe de Vongola, ¿te apetece ser jefe ahora, Xanxus? Yo te doy el puesto encantado, solo tienes que firmar un papel. O Byakuran… Tú querías derrotar a la famiglia, ¿verdad? Con una firma aquí Vongola será tuya, me rendiré encantado—Una sonrisa que parecía sacada del infierno apareció en el rostro de Tsuna asustando a todos.
Dino, sacó una foto a su hermano pequeño para mostrarle como estaba cambiando por culpa de Reborn, él lo entendía a la perfección, puesto que ya le había pasado en varias ocasiones y había sacado a relucir su lado demoniaco, "Esto me divierte porque Reborn parece el demonio en persona y nosotros dos sus hijos, una gran familia que puede asustar a cualquiera" pensaba con una sonrisa.
En cambio Uni y Enma le estaban haciendo fotos a los jefes de Varia y Millfiore, para en un futuro reírse y mostrarles su rostro.
A los jefes que se refería Tsuna estaban completamente pálidos como muertos, sus ojos estaban abiertos y la boca también, debido a que no se esperaban eso del bueno y amable décimo cielo de los Vongola.
Por primera vez en su vida, Xanxus entendió el significado del miedo y que en algunas ocasiones perder no estaba tan mal como parecía, por su parte, Byakuran, vio que hasta los ángeles pueden ser auténticos demonios si se lo proponen.
—Trash, ni acerques ese papel, me quedo con Varia.
— ¿Marshmallow, Tsunayoshi-kun? —Preguntó el albino cambiando de tema.
Tsuna, al ver lo que decía el loco de los dulces volvió a su habitual sonrisa para romper esos papeles y sentarse en su silla, provocando que todos soltaran un suspiro de tranquilidad.
—El caso que os he reunido aquí a todos el día antes de la partida porque no sé a qué hora partiremos, y conociendo a Reborn nos dirá que debemos estar abajo cinco minutos antes.
—Entonces todos estamos metidos en una de las locas ideas de mi tío Reborn, ¿cuál es? Tu guardián de la tormenta no nos dijo nada, ni a Byakuran y a mí, solo nos dijo esto—Empezó a relatar la llamada.
Flashback.
Uni se encontraba junto con su madre y su abuela que habían revivido gracias a los milagros del trinisette, cuando entró Byakuran con el teléfono en la mano.
— Uni-chan, Gokudera-kun quiere hablar con nosotros dos, dice que es una emergencia.
Las tres jefas de Giglio Nero se quedaron mirando por un instante al albino mientras se acercaba y ponía el altavoz para que todos, incluyendo a Ganma que se encontraba tumbado al sofá pero que se levantó al escuchar eso fueran capaces de escuchar la conversación.
—Ya estamos presentes todos a los que necesitabas, ¿qué es ese asunto tan urgente? ¿Le ha pasado algo a Tsuna? —Preguntó Uni algo preocupada.
— ¿Eh?, no Juudaime está perfectamente, pero mañana por la mañana tenéis que estar en el vestíbulo de la mansión Vongola, a ser posible antes del medio día.
— ¿Hay alguna reunión de urgencia? —Se aventuró a preguntar la mayor de las mujeres aunque no tenía claro si ella debía escuchar esta conversación.
La décima tormenta se quedó callado unos instantes para luego volver a hablar.
—Sí, se podría decir que sí, pero haced las maletas podría ser una estancia larga… ¿Podría llamar a los otros arcobalenos y decirles lo mismo, Luce-san? Seguro que a usted le hacen más caso y podría decirle a Aria-san que le diga lo mismo a Ganma, por supuesto ambas también debéis acudir a la mansión.
— ¿Decirme qué? —intervino por primera vez Ganma para proteger a sus jefas—Como sea algo peligroso, me encargaré de hablar con el Vongola.
—Tranquilízate, Ganma, seguro que no es nada malo—habló Aria para tranquilizar a su guardián.
Fin del flashback.
—Y eso pasó—Dijo Uni al terminar de contar el relato— ¿Por qué no han subido mi madre y mi abuela?
—Yo digo que están abajo para calmar a esos locos, Uni-chan—Comentó con tranquilidad Byakuran tomándose un malvavisco— ¿En qué lio nos ha metido Reborn para divertirse un rato? Aunque creo que el también participará en el juego, ¿me equivoco?
—Acertaste, por una vez Reborn también juega, aunque mi intuición dice que no tenía que entrar… Aquí tenéis, esto es el asunto urgente—Sacó de su escritorio unos sobres y se los dio a cada uno— La habitación esta insonorizada, podéis decir todo lo que queráis, nadie se enterará.
Cada uno de los jefes cogió el sobre extrañado por las palabras y mientras leían Dino habló.
— ¿Por qué tendríamos que gri… tar? —se calló al leer el contenido del sobre— ¡Reborn! ¿Acaso quieres que nos maten a todos? Cada día está más loco, ¿ahora una película?, qué será lo próximo, ¿hacer un circo ambulante y hacernos famosos usando nuestras llamas para hacer espectáculos?
—Está loco, ahora os comprendo a la perfección, Dino-san, Tsuna-kun—Habló por primera vez Enma mirando con pena a su mejor amigo y al jefe de los Cavallone— ¿Cómo lo habéis podido soportar tanto tiempo?
—Nos acostumbramos a todo esto…—Comentaron ambos al unísono soltando un suspiro.
Todos los jefes se callaron por unos instantes esperando a que alguno hablara.
—Os doy las cartas que le tocan a cada uno de vuestro grupo, el rodaje es en Namimori… Mi tapadera de Dame-Tsuna será completamente destruida, posiblemente estén allí mis ex-compañeros de clase y verán como actuaré en la película y cuando lleguemos no será en coches normales… ¡Hieeee!
—Trash, pasaste de parecer un buen jefe a una chica, tus cambios me parecen estúpidos. Si tus compañeros de clase te dicen algo se les calla la boca y ya está—Aunque jamás lo diría en voz alta, el jefe de los Varia le había cogido un poco de cariño y sentimientos de sobreprotección al chico después de tantas batallas trabajando juntos.
—Estoy de acuerdo con Xanxus—Secundaron los otros tres jefes, porque ellos tres también sentían lo mismo que el contrario y a diferencia de él ellos si lo demostraban más abiertamente.
— ¡Vamos a demostrarles que nadie se mete con mi pequeño hermano y sale cuerdo del lugar!—Exclamó el Cavallone, llevándose señales afirmativas por parte de todos menos de alguien que solo pudo suspirar resignado.
— ¿Qué hice en mi anterior vida? ¿Acaso antes de morir pedí ser más fuerte y tener poder? Porque si es así, prometo que odiaré todo lo que me queda de existencia a mi anterior vida—Susurro el moreno viendo la situación que se estaba descontrolando—Vamos bajo a ver si han arreglado el lugar y a anunciarles el porqué están aquí.
Todos salieron del despacho mientras pensaban que caras iban a poner al saber eso.
—Byakuran, en otro me gustaría hablar contigo a solas, me gustaría pedirte un favor si no te importa mucho—Pidió Tsuna mientras llegaban a las escaleras que les llevarían al vestíbulo.
—Claro que no me importa, Tsunayoshi-kun, intentaré ayudarte en lo que pueda, y ahora vamos quiero ver quién tendrá la cara más graciosa, si no se le ha escapado a alguno de tus guardianes y nos lo hemos perdido.
Los cinco llegaron al vestíbulo y el moreno pego un paso adelante al ver que todos les estaban mirando esperando o mejor dicho una explicación.
—Como todos sabéis estáis aquí reunidos a causa de una de las ideas de mi ex-tutor, Reborn—Todos miraron al susodicho que se estaba tomando un expresso con total tranquilidad alertándolos enormemente, cuando vio que todos estaban asustados procedió a seguir hablando—La idea es que hemos sido invitados a rodar una película en Namimori, por lo tanto durante un tiempo no seremos mafiosos sino actores de cine…
La reacción de la sala fue unánime.
— ¿Qué?
Y aquí lo dejo, nos veremos en el próximo capitulo.
