Disclaimer: Hetalia no me pertenece, el video que fue mi inspiración tampoco... La historia es completamente mía :)
Dedicatoria: Dedicada a mi Chopper particular :3 Inma, va por ti :D
La elección de los músicos, parte 2
Los seis asiáticos que habían salido elegidos como clarinetistas se felicitaban entre sí. En realidad, había una explicación lógica a eso. Los seis se habían criado en la misma familia, en el mismo ambiente.
Desde pequeños, habían aprendido a tocar el clarinete casi antes que a andar. Algunos también se habían instruido en la flauta travesera, pero el clarinete había sido su pasión.
Casi todos sabían que ellos iban a salir elegidos.
Por otra parte, Antonio felicitaba a Lovino por haber entrado, mientras se sentaba en su asiento. Estaba impaciente por conocer mejor a sus compañeros. Había tenido algunas clases con Hugo y habían coincidido más de una vez, pero a los hermanos Vaan der Vaart, no los conocía.
Antonio, al contrario que Lovino, estaba impaciente por conocer a todo el mundo.
Poco a poco, el auditorio fue llenándose de nuevo, hasta que cerraron las puertas y Roma encendió el micrófono.
—Muy bien. Siguiendo el programa, con el viento-madera.
—Ve~ Los próximos elegidos serán las dos flautas traveseras~
—¡Elizabeta Héderváry!
La nombrada no cabía en sí de felicidad. Por fin tantos años de esfuerzo iban a dar su fruto. Y estaba segura de que no estaría sola. Ya sabía quién iba a ser su compañero en la flauta, lo tenía claro.
La joven de ojos verdes y pelo castaño largo se dirigió al escenario con su flauta en la mano.
—Bien… ¿Nacionalidad?
—Soy de Hungría, señor —anunció, aún con la felicidad patente en su rostro.
—Sí, si… Adelante.
La húngara empezó a tocar una melodía graciosa que recordaba a los pájaros en los árboles. Con agilidad y rapidez en los dedos, la obra se hizo corta a pesar de ser bastante duradera.
El público comenzó a aplaudir con fuerzas. La flauta travesera era siempre un instrumento que gustaba a la gente.
—¡Gilbert Beilschmidt!
El albino sonrió, egocéntrico y le dedicó esa sonrisa a la húngara que le miraba con la boca abierta, sin poder creérselo.
Él había salido elegido, y no el señorito, que sabía a ciencia cierta que también se había presentado con la flauta, y con el clarinete.
El joven, de pelo blanco y ojos rojos avanzó hacia el escenario, saludando a su abuelo por el camino.
German negó con la cabeza ante la actitud de su nieto.
—Muy bien, ¿nacionalidad? —le preguntó, aún sabiéndola.
—Kesesese~ Evidentemente, provengo del asombroso Reino de Prusia.
Entre la multitud se empezaron a oír murmullos. Unos se preguntaban qué demonios era Prusia. Otros comentaban que no sabían que el chico era de Rusia. Y el resto, que prestaba atención en las clases de Historia, negaba con la cabeza.
—Gilbert… —murmuró el director entre dientes.
—¡Vale, vale! Alemán, soy alemán —refunfuñó el albino.
Todos se quedaron callados mientras el "prusiano" empezaba a tocar. Poco a poco, como surgiendo de la nada, creando una telaraña que se enredaba por todo el auditorio. Fue subiendo del piano al fuerte, logrando una actuación espléndida que nadie habría esperado de Gilbert.
Cuando terminó, siendo el más sorprendido su propio abuelo, saludo al público varias veces antes de bajar del escenario.
—Ve~ Y después de esto, queda el flautín~
—¡Yao Wang!
El nombrado saltó inmediatamente del puesto.
¡Lo había conseguido! Se había preocupado porque no había sido elegido para clarinete, ni tampoco para flauta… ¡Pero no recordaba que también había enviado una prueba con el flautín!
Alegre, se levantó rápidamente, y subió al escenario.
—¿Nacionalidad?
—China-aru —respondió rápidamente.
—Muy bien, puedes comenzar.
—Gracias-aru.
El chino no tardo en empezar a tocar. Comenzó en un registro tan grave que ni siquiera parecía un flautín. Pero conforme la obra avanzaba, también iba subiendo agudos. Llegó a un punto, que no sonaba ni a flautín, sino que parecía un silbido… Tan bien afinado que ni siquiera era creíble.
Nada más acabar, todos empezaron a aplaudir, aunque había gente que se preguntaba cual era el género de Yao, ya que con la ropa ancha que llevaba, no se podía asegurar nada.
Una vez bajó, fue de nuevo el turno de Feliciano.
—Muy bien, ve… Hemos terminado con las flautas~ Así que ahora, queda el oboe~
Feliciano miró a su abuelo, aliviado. Uno de sus temores es que no hubiera nadie que se hubiera presentado para oboe, pero por fortuna, parecía que si que había habido algún candidato.
—¡Roderich Edelstein!
Elizabeta pegó un grito de alegría, y Gilbert frunció el ceño. ¡El oboe! ¡EL OBOE! ¿De entre todos los instrumentos tenía que escoger el oboe? Maldita fuera su suerte, ni siquiera sabía que el aristócrata que en ese momento subía al escenario supiera tocar tantos instrumentos.
—¿Nacionalidad?
—Provengo de Austria.
—Adelante.
Roderich mojó la caña con la lengua y a continuación atacó pianísimo a una obra compleja.
Después de unos compases, comenzó a tocar ininterrumpidamente, sin parar a respirar, haciendo uso de la respiración continua que poca gente conseguía lograr, y que era casi imposible a su edad.
Mientras avanzaba en la obra, dando la impresión de sonar tres oboes a la vez, en vez de uno, por su velocidad, los clarinetistas, y flautistas abrieron los ojos. Reconocían la obra: Le Api (La Avispa).
No podían creer que conocieran a alguien capaz de tocarla con tanta precisión y sin cometer ningún fallo.
Después de cinco minutos, por fin terminó, dejando a Roderich respirar. Se inclinó mientras el público aplaudía ensordecedoramente, sin creer lo que acababa de tocar.
Bajó del escenario con elegancia, a pesar de estar ahogándose, y se sentó en su sitio con arrogancia, sabiendo perfectamente como le había salido.
—Ve~ Muy bien… Ahora, dentro de la madera, nos quedan aún dos instrumentos. En primer lugar, ¡el clarinete bajo!
—¡Eduard von Bock!
El nombrado se levantó rápidamente. La verdad es que no esperaba ser elegido. Y había dicho que sólo había un clarinete bajo, no lo podía creer.
El joven, rubio con el pelo corto y flequillo, y unas gafas que le daban aire de intelectual, muy contento, se dirigió al escenario, con el clarinete en la mano.
—Muy bien, ¿nacionalidad?
—Soy de Estonia.
El germano le hizo una seña para que comenzara y el báltico, bastante nervioso, pero con una sonrisa de seguridad, empezó a tocar una melodía grave y melodiosa. Prácticamente sin picar en toda la obra y con pocas oportunidades de respirar, terminó la obra en silencio casi imposible.
Dos chicos empezaron a aplaudir de inmediato, siendo seguidos por los demás.
El estonio, nervioso, pero contento, se inclinó y bajó del escenario, hacia su asiento.
—Y, acabando con la madera, sólo nos queda el fagot~ —anunció el italiano.
—¡Raivis Galante!
Era uno de los chicos que había aplaudido a su amigo. También rubio, con el pelo más desordenado, y de baja estatura, se levantó rápidamente, cogiendo un fagot que era más alto que él y se dirigió al escenario.
—Soy de Letonia, señor —anunció, intentando no tartamudear.
—Adelante.
El letón respiró hondo y después de mojar la caña con la saliva, empezó a tocar, una obra rápida que viajaba de graves a agudos en dobles picados imposibles.
Eduard asintió mientras veía a su primo interpretar la obra a la perfección, con todos los matices incluidos.
Cuando terminó de tocar, jadeando, y dejando que el fagot medio colgará del cuello, todos aplaudieron ante la visión de un niño que parecía tan pequeño interpretando semejante obra.
Raivis inclinó la cabeza, ruborizado y bajó del escenario.
—Bien, bien —anunció Roma —. Y… ahora, incluiremos en el grupo de madera, al único instrumento de cuerda que vamos a tener.
Los componentes de la orquesta sonrieron, maliciosos. ¿Quién sería el desafortunado que entraría en la banda? ¡Pero si ellos tenían a toda la cuerda en la gran orquesta que habían formado!
—Ve~ ¡Se trata de un contrabajo!
—¡Iván Braginski!
Después de estas palabras y mientras el alumno que respondía a ese nombre se levantaba despacio, y sonriendo, todo el auditorio se quedó en silencio.
¿Iván Braginski? No podían creerlo… Si él era la persona más terrorífica que habían conocido. No llevaban ganando varios años el campeonato de baloncesto internacional por nada. Ese tipo era un monstruo.
Aunque eso sólo lo sabían los alumnos que lo habían visto personalmente, claro. Para los profesores, aunque un poco escalofriante, era una buena persona que siempre iba con una sonrisa en la cara.
Y con esa misma sonrisa, el joven alto de pelo rubio claro y ojos de color violeta, subió al escenario, arrastrando tras de sí un gran contrabajo.
Algunos pensaban que era una broma. ¿Braginski tocando un instrumento? Imposible.
Pero Iván siguió caminando hasta llegar al escenario y subió tranquilamente, como si un instrumento del tamaño de un contrabajo no pesara nada.
—¿Nacionalidad?
—Soy de Rusia, da~
German asintió y le dio la señal de que comenzara.
La sonrisa del ruso se borró de su cara, y empezó a tocar una canción triste, llena de melancolía e incluso algo de nostalgia, que iba cambiando a un sentimiento de desesperación.
A los más sensibles de la sala empezaron a llenárseles los ojos de lágrimas. Realmente aquel chico sabía cómo darle sentimiento a la música, incluso si era un sentimiento tan triste.
Cuando acabo, una chica que se sentaba junto a él comenzó a aplaudir inmediatamente, y a esos aplausos comenzó a unirse gente, pronto el auditorio estaba lleno de aplausos que aún conservaban la tristeza de la melodía del ruso.
Iván, sonrió, satisfecho por su actuación y bajó igual de lentamente, bajó la atenta mirada de todo el departamento de música y de todos los equipos deportivos, en especial de cierto capitán del equipo de fútbol americano que le miraba con una sonrisa que por una vez no era engreída, sino aliviada.
El ruso negó con la cabeza y sentó en su sitio, siendo inmediatamente felicitado por varias personas de su alrededor.
—Bien —comunicó German —. Así, finalizamos el viento-madera y la cuerda.
—Y ahora —prosiguió Roma —. Seguimos con el viento-metal. ¡Id calentando las boquillas chicos… y chicas!
Los instrumentistas de metal montaron sus instrumentos y tal como les habían aconsejado, empezaron a calentar las boquillas.
—Muy bien —siguió el italiano menor —. Tenemos a dos bombardinos, ve~
—¡Natalia Arlovskaya!
La joven que había comenzado el aplauso hacia Iván se levantó con una sonrisa confiada fría, portando el bombardino, un instrumento que no parecía pegar en ella para nada.
—¿Nacionalidad, Natalia?
—Soy originaria de Bielorrusia, señor.
—Muy bien, puedes comenzar.
La joven comenzó a tocar el bombardino. La obra por la que se había decidido andaba por los agudos, realmente difícil para un bombardino. Pero lejos de sonar estridente o mal, le sacaba un sonido limpio sin apenas notar el cambio de notas.
La obra, que era de una larga duración, dejó a todos expectantes y con ganas de más. Iván fue el primero en aplaudir y fue seguido de muchos más después.
Mientras Natalia le sonreía a su hermano adoptivo, llamaron a la siguiente persona.
—¡Yekaterina Braginski!
La joven se levantó rápidamente, contenta de haber sido elegida. No lo podía creer. Sus ojos amenazaron con llenarse de lágrimas, pero aguantó y subió al escenario portando el bombardino detrás de ella.
—¿De dónde provienes?
—D-de Ucrania.
—Muy bien, puedes comenzar.
Yekaterina respiró hondo y miró a la multitud, encontrándose con los ojos de su hermano, que le sonrió dándole ánimos.
Yekaterina suspiró y comenzó a tocar, una melodía lenta y ligada, muy diferente a la de Natalia. Mostrando el mejor sonido de un bombardino, una obra de corta duración, pero concisa.
Una vez terminada, los primeros en aplaudir fueron de nuevo Iván y Natalia, mientras la ucraniana bajaba del escenario, roja.
—Y también tenemos dos tubas, ve~
—¡Feliks Łukasiewicz!
El nombrado, de pelo rubio en media melena y ojos verdes se levantó inmediatamente, cargando con una enorme tuba.
Nada más subir al escenario, habló.
—O sea, podríais decir primero quien será mi compañero.
—¿Por qué? —preguntó German, sabiendo del comportamiento extraño del rubio.
—Tipo, porque si es Liet, tocaremos juntos. —El germano le hizo una seña a Roma de que lo hiciera.
—Bien… ¡Toris Lorinaitis!
El rubio pegó un gritito de alegría mientras el otro, de pelo castaño y expresión simpática se levantaba del asiento y avanzaba al escenario.
—Presupongo que él es tú compañero —murmuró German.
—Sí, sí que lo es.
—¿Nacionalidad?
—O sea, yo soy evidentemente de Polonia, y él es de Lituania.
Toris suspiró mientras Feliks le instaba a comenzar a tocar.
Después de unos momentos de silencio, ambos empezaron a tocar a dúo, preguntando y respondiendo frases con sus instrumentos, llegando un momento que no se sabía quien estaba tocando que.
Cuando terminaron, fueron recibidos por un gran aplauso por un dúo en un instrumento tan grave como la tuba.
—Muy bien —anunció Roma —. Entre unas cosas y otras, el tiempo ha volado, así que vamos a dejar dos horas para que comáis y luego terminaremos con el metal y la percusión.
La gente fue saliendo de allí, todos a comer ya que se encontraban famélicos.
Antonio y Francis felicitaron a Gilbert.
—¿Ya estás contento? —bromeó el español —. Ya tienes tu protagonismo.
—Aunque voy a tener que compartirlo con la marimacha.
—No pasa nada Gilbo, sois solo dos… Podrás tocar todo lo que quieras.
El albino sonrió confiado mientras se alejaban de allí.
Justo detrás, Elizabeta felicitaba a Roderich por haber entrado.
—Nos sentaremos juntos, y que Gilbert se siente al lado de Yao —afirmó, convencida.
—Elizabeta, no me gustaría que el estar sentada a mi lado te distrajera de tu papel correspondiente.
—Oh, no te preocupes, Rode, no me distraeré~
Roderich suspiró y siguió caminando.
Mientras, Iván abrazaba a sus dos hermanas.
—Estoy contento de que todos hayamos entrado, da~
Al otro lado, igual que ellos, los tres primos bálticos también se felicitaban, mientras Feliks exigía a Toris que le hiciera caso.
—¿No te molesta estar en la misma agrupación que tu primo? —le preguntó Toris finalmente.
Feliks negó con la cabeza, convencido.
—O sea, no te preocupes, no pasará nada.
Toris suspiró pero sonrió. Eso esperaba.
Por otra parte, los miembros de la orquesta estaban en silencio, sin saber cómo debían actuar.
—Quien iba a imaginar que Iván Braginski tocaría el contrabajo —murmuró de ellos.
—Lo único que les dará es problemas —agregó otro, desdeñando al ruso.
—Pero también tienen a Roderich Edelstein… Nunca aceptó entrar en la orquesta. ¿Por qué ahora se ha empeñado en entrar en la banda?
—Pero nosotros seguimos siendo mejores. No se puede comparar el sonido de una orquesta con el de una banda.
—Tendremos que esperar a ver como siguen las elecciones.
Comentarios: Y bueeeno, seguimos con esto :3 Me hizo gracia en el video que Rusia tocara el contrabajo... Siendo uno de mis instrumentos favoritos xD Y luego Austria tocando el oboe... Bueno, eso no me hizo ninguna gracia, pero supongo que debería habermelo esperado U.u Siendo Austria el "verdadero" música (adicto al piano e_e) y siendo el oboe tan malditamente difícil como es xD Así que, siguen las presentaciones, y ya hemos terminado con la madera :)
Avances: En a siguiente parte ya se acaba la elección de los músicos, con las trompas, los trombones, las trompetas y la percusión :D
Aquí voy a poner quienes han pasado de momento: País - Nombre humano -Instrumento / Cuando termine el capítulo de la presentación de los músicos, publicaré la lista en el Prólogo ^.^
Hungría - Elizabeta Héderváry - Flauta travesera
Prusia - Gilbert Beilschmidt - Flauta travesera
China - Yao Wang - Flautín
Austria - Roderich Edelstein - Oboe
Estonia - Eduard von Bock - Clarinete bajo
Letonia - Raivis Galante - Fagot
Rusia - Iván Braginski - Contrabajo
Bielorrusia - Natalia Arlovskaya - Bombardino
Ucrania - Yekaterina Braginski - Bombardino
Polonia - Feliks Łukasiewicz - Tuba
Lituania - Toris Lorinaitis - Tuba
Gracias por los reviews *-*
IreneRodriguez: Jajaja, siempre puedo confiar en tus review O.o Si es que la música es digna de enamorarse... Hombre, qué mejor manera de empezar que expresar el descontento de Gilbert? Si ha Gilbert no le gusta algo, hay que hacer todo lo posible por arreglarlo xD Y en cuanto a Roma y Germán, bueno, básicamente, Roma será el que les monte todas las salidas, y controle los ensayos para que no maten al pobre Feli... Y German, quiera o no, también se verá arrastrado xD Aish, tranquila, que estoy aquí para que puedas preguntar. Básicamente, en una orquesta todo el peso recae sobre la cuerda. Hay muchísimos violines, violas, violonchelos y contrabajos, y luego como añadido, algún instrumento de viento para darle color a la música. Luego las bandas son diferentes, ya que todo el peso recae sobre la madera... Ya que no hay ni violines ni violas. Si en una orquesta hay dos clarinetes, en una banda a lo mejor hay treinta, y trompetas lo mismo. Luego, una banda sinfónica, es cuando además, tiene algún violonchelo o contrabajo, que son las excepciones, ya que no pueden haber ni violines ni violas. Espero que te lo haya aclarado... Y si no vuelve a preguntar, y lo intentaré explicar de otra manera xD. Ya en el siguiente review, la verdad es que les pega... Malditos asiáticos, que se les da todo bien xD La verdad es que lo que he puesto no son obras, son solos dentro de obras de banda que me han llamado la atención y yo lo he convertido en obras xD Te diría a que obras pertenecen, pero sinceramente, no me acuerdo :u Y pobre Feli, la que le espera xD Y tranquila de nuevo, pregunta lo que quieras :D Y has acertado con lo primero... Cuando se habla de una "cuerda" es un conjunto de los mismo instrumentos (cuerda de clarinetes, cuerda de oboes, cuerda de flautas) :D Y los de la orquesta serán OC, porque yo quiero a todos los de Hetalia en la banda xD Y a mi tampoco me caen bien TT Wai, ahí tienes a Yao y a Natalia, y Andrei y Paulo, tendrán que esperar... Pero saldrán xD Aunque no se que instrumento les pondré O.o A lo mejor el clarinete, o el oboe, que solo hay uno... O el violonchelo, que no hay! Ya me lo pensaré... Y gracias por comenta :D
L. Mirage: Aish, me alegra que te guste y si tenías intención de hacer algo parecido... Pues siento haberte robado la idea O.o *Se arrodilla suplicando por su perdón* De nuevo, me alegra que la vayas a seguir :D Y tenías que ver la cara de ilusión que se le puso a mi amiga cuando vio que le estaba escribiendo la historia... Porque ella también está en la misma banda que yo, y bueno... Casi le da un colapso xD Gracias por comentar!
kurai Ikari: Me alegra que te guste :D Y habrán peleas entre ellos U.u Aquí lo tienes, y gracias por comentar :D
[Dirección de youtube] /watch?v [signo de igual] hogGFMb2pPU
En el video salen bastantes personajes de Hetalia, pero eso no quiere decir que en un futuro no pueda incluir más :D
Cualquier duda respecto a las bandas, petición de que salga algún personaje, comentario de la historia o del capítulo, o petición de alguna otra cosa -como que toquen una obra determinada, o que viajen a algún sitio en particular-, simplemente review :3
