Decisiones y confesiones
John dio aviso de que estaba bien, y de que solamente había decidido dar una vuelta, que no se preocuparan. Magneto, no le dio mucha importancia aunque pudieran correr peligro, pero confiaba en Pyro.
Este volvió al escondite donde se encontraba Marie, ella estaba recostada en un árbol, muy silenciosa, casi sin moverse.
- buena chica.-le dijo acercándose.
- soy obediente- le contestó tiernamente, sonriéndole.
- te ves tierna así, no sé como Bobby te podría cambiar por Kitty.- ve que los ojos se le ponen vidriosos- ya, disculpa. No llores, por favor.
- prometo no volver a llorar por ese tonto OK- le dijo.
- promesas son promesas, así que tienes que cumplirla. - Replicó secándole una lagrimita que se disponía a salir.-ya tienes tus poderes controlados.
- es que contigo me siento muy segura.
- lo que ahora tienes que tener en cuenta es que no siempre las personas van ser así de seguras como yo, por eso tu tienes que controlarte el doble, y sin miedo. No todos nos podemos controlar. – le toma la cara delicadamente y la besa muy despacio, para ir cada vez subiendo de intensidad.
- no puedo- susurró al separarse, activo sus poderes solo para poder parar.- no me hagas daño, sabes que no le puedo hacer esto a Bo…- al escuchar ese nombre se llenó de rabiay se abalanzó hacia John. Este se quitó.
- no Marie. Yo no quiero que me utilices para desquitarte con Bobby.- le dijo tristemente y se alejó.
Picara se quedó allí, y con su dedo rozaba sus labios, recordando lo bien que había sentido ese beso, lo apasionado y al mismo tiempo tierno, y ese calor inconfundible. Sin duda mucho más bueno que los que le daba Bobby, que lo hacía con miedo y cuando ella había decidido dejar sus poderes, ya él no era el mismo la trataba bien, pero no lo sentía tan enamorado.
Deseaba sentir sus labios de nuevo, ese fuego que emanaba en cada caricia. Había sido una tonta, que le importaba lo que pensara Bobby. Quería sentirlo de nuevo. Se había ido pero pronto volvería.
No se equivocó, cerca de una hora después volvió. Todavía estaba sentido lo podía apreciar en su cara, en su voz, pero no se quedaría así. Lo necesitaba.
- ya estas lista para volver, ya te sabes controlar, ya no me necesitas.
- en eso último te equivocas, aun te necesito.-le besó apasionadamente, pero este se separó
- no quiero que me utilices, o acaso no lo entiendes.- le gritó enfurecido.
- no te estoy utilizando, o en cierto modo sí, te estoy utilizando para dejar de pensar en ti, para dejar de necesitarte, para dejar de desearte, para poder sentir tus labios otra vez. –lo beso y esta ves él no dijo nada solo la abrazó, y correspondió a su beso. Se recorrieron mutuamente con sus manos, hasta que Picara las enlazó en el cabello de John y este en la cintura de la chica.
- siempre te amé Marie.-confesó John.
En ese momento ella se dio cuenta de que ya no amaba tanto a el hombre de hielo como al principio de su relación, quizás por la culpa de u mutación o por la de el chico, que no le demostraba que en realidad la quería y eso en muchas ocasiones la hizo sentir mal, porque pensaba que él solo le tenía cariño y no el amor que decía sentir. Ahora se daba cuenta que eso fue matando el amor que le sintió. Con Pyro se volvió a sentir amada y su corazón volvió a latir.
- John, yo se que lo que dices es cierto, siempre me di cuenta y tu me gustabas un poco pero te veía como algo prohibido.
- ¿prohibido?
- si por que tú eras como el chico malo, y no sé.
- y lo sigo siendo.
-pero ya no quiero ser la tradicional chica buena que se queda con el tierno chico bueno.
- ¿rebelde?-la miró a los ojos, sin soltarla.
- pero John, tengo que advertirte algo, tu me gustas, pero no sé si pueda amarte como tú me amas, por lo menos ahora. No puedo cambiar tan rápido.
- lo sé, Picara, lo sé. Pero lo que no sé, es si tu vas a volver a la escuela, o si vas a volver a verme, y como nos vamos a ver si así lo decides. Y lo más importante, si vas volver con Bobby.
La chica de mechones blancos se soltó del abrazo del piromaniaco y se dio vuelta para no mirarlo a los ojos.
- Johnny, yo no voy a volver con Bobby. Tú me abriste los ojos para darme cuenta de que yo ya no lo quiero. A pesar de que necesite un poco de tiempo para olvidarlo, pensar en lo que voy a hacer y que quizás no pueda pasar tanto tiempo contigo, lo que conlleva a no poder un compromiso más formal, te prometo que tú no estarás fuera de mis planes. Y voy a hacer todo lo posible por estar juntos, pero dame tiempo- se volteó para ver la cara de su pirómano, nunca lo había visto más feliz.
El chico impulsivo como era se le tiró en los brazos, lamentablemente la chica tenía miedo de la reacción y no pudo borrar de su mente ese sentimiento. Lo que llevó a que John cayera al suelo, inconsciente.
Poco después despertó.
- ¿estas bien?
- ¿por que me hiciste eso?, eres una niña mala- le dijo riendo.
- y tu debes aprender a nunca tomarme así por sorpresa, suerte que te solté pronto por que si no estarías más grave y a donde te llevo, a estas horas.
