Susan Pevensie

Como es que llegue a esto, es la pregunta que se hace todos los días Susan Pevensie después de haberse quedarse sola en este mundo cruel, con una pena tan grande que nadie podría entender y un con ese dolor que la atormentan en cada instante de su vida.

Ya han pasados algunas semanas desde que murió toda su familia y aún no lo quiere aceptar, prefiere creer que se encuentra en una pesadilla de la que pronto alguno de sus hermanos la despertara, pero muy en el fondo sabe que esto no es una pesadilla y que ya nunca la volverán a despertar ni sus padres ni sus hermanos por que se han ido, se han ido a un lugar al que ella todavía no puede ir.

Ella cree que toda la culpa de lo ocurrido es suya, por haberlos despreciado, por haber creído que las cosas materiales eran más importantes, por haberse convertido en una persona fría, soberbia y vanidosa, y ahora lo único que le queda de ellos es unas viejas fotos junto con su memoria.

Tiene miedo a olvidar, olvidarlos igual que olvido a Narnia, por que sabe que aun que no lo quiera con el paso del tiempo los recuerdos se irán haciendo borrosas hasta llegar a parecer solo un sueño, teme no poder recordar mas a Lucy corriendo por los jardines de Cair Paravel, a Edmund cabalgando por lo verdes prados de Narnia, a Peter con su espada desvainada listo para la batalla, a sus padres parados en la puerta de la casa con una gran sonrisa en el rostro y los brazos abiertos dándole la bienvenida.

Las lágrimas recorren sus mejillas sin que las pueda hacer algo para detenerlas.

Como es posible que hubiera olvidado todas las aventuras que vivió en esa mágica tierra, que allá echo a un lado a todas las criaturas, a todos sus amigos.

Es ahora que se da cuenta de todos los errores que cometió. El pasado la atormenta cada vez que piensa que lo ultimo que les dijo a sus hermanos fue "¡Ya es tiempo de que maduren!" antes de azotarles la puerta en la cara, cuando ellos solo la querían invitar a una de las tantas reuniones que hacían sobre Narnia a las cuales les había dicho que nunca asistiría, pero ellos le seguían insistiendo que fuera. Como le gustaría regresar al tiempo para reparar lo errores cometidos, o por lo menos cambiar esas últimas palabras por un "Los quiero mucho" y saber que la perdonaban por todo, pero en este momento lo único que puede hacer es prometerse y prometerles que nunca volverá a dejar de creer y esperar a que pasen los años para poder de nuevo reunirse con ellos.