Una mujer se movía apresurada de un lado a otro en la cocina, llevaba un tazón, lo ponía en la mesa, le ponía especias, sacaba algo del refrigerador y lo vertía al tazón, estaba entretenida, pero escucho que la puerta de la entrada se abría así que se lavó las manos y salió de la cocina
-buenas noches señor – comento la mujer haciendo una reverencia al hombre que había entrado al departamento
-buenas noches – respondió el aludido dejando su portafolio en el sillón de la sala, se quito el saco y la corbata - ¿Qué tal su día? – le preguntó a la mujer entregándole las prendas
-bien señor – respondió con una leve sonrisa - ¿y el suyo?
-tenso – enfatizo sus palabras sobándose el cuello con la mano y cerrando los ojos… suspiró – sírvame una copa – le indico a la mujer mientras se desparramaba en el sillón de una plaza
-enseguida señor – dejó la ropa pulcramente acomodada en el respaldo del sillón de descansaba el portafolio… caminó a la cantina y le preparo su bebida, whisky con hielo… la bebida que más le gustaba… después le dejó su trago en la mesa de centro - ¿se le ofrece algo más?
-por ahora no – respondió el hombre mientras tomaba el vaso con una mano… la mujer hizo una reverencia… se acerco a tomar las cosas que estaban en el sillón y se encaminó a la habitación principal… sin ser consciente del modo en que el hombre la miraba… desde que llegó al departamento se la bebía con la mirada… se imaginaba una y mil cosas obscenas que le podría hacer… se lamió los labios con ansia… necesitaba una modo de olvidar el estrés del día… y por todos los infiernos que lo iba a conseguir
La mujer salió de la habitación principal - ¿quiere cenar en este momento? – preguntó encaminándose a la cocina
-no, creo que no – contestó el hombre tomando otro trago de su bebida y formando un plan en su cabeza
-con permiso – la mujer avanzó a la cocina apurada para terminar de arreglar todo para la cena
-espere – habló el hombre… la mujer giró sobre su eje para mirarlo – acérquese – le indico y ella camino con premura – usted está para servirme en todo ¿cierto? – sonrió con malicia
-es correcto señor – la mujer no pudo evitar estremecerse ante esa pregunta – ese es mi trabajo – y ante esa mirada
-bien – la sonrisa se ensancho y los ojos le brillaron – híncate – indico un punto en el suelo frente a él – la mujer dudo un poco pero lo hizo – él se enderezo un poco en el sillón y acercó su rostro al de ella y la estudio un momento de cerca – desabróchame la camisa –le ordenó y se recargó de nuevo en el sillón… su tono era exigente… firme… autoritario y no daba lugar a replicas… ella se le quedo mirando fijamente… sopesando sus palabras, levanto las manos titubeante pero comenzó a hacer lo que le pidió… sentía las manos heladas y los dedos le temblaban… los primeros botones le costaron trabajo pero poco a poco fue logrando su cometido… no se atrevía a mirarlo… pero podía sentir sus ojos taladrándola, atentos a cada movimiento que realizaba
En cuanto desabrocho el último botón de la camisa él se la quitó dejando expuesto un musculoso pecho… ella no pudo evitar suspirar de alivio agradeciendo que no quisiera que se la quitara ella
-quítame los zapatos – ella seguía sin verlo con la mirada baja… sus mejillas se ruborizaron por la pena que le daba todo esto – también los calcetines… - ella se mordió el labio pero continuo en su labor… desató los nudos de los zapatos luego le quito uno y lo dejo a un lado con cuidado e hizo lo mismo con el otro… en el proceso trató de tocarlo lo menos… no podía entender ese extraño juego… cuando le quitó los calcetines hizo lo mismo, se los quitó con cuidado de no tocarlo demasiado, y los dejo sobre los zapatos con mucha formalidad
-señor… - titubeo – no creo que esto…
-silencio – dijo el hombre sin alzar la voz, pero de nuevo era un tono de autoridad
-lo siento – se disculpo la mujer con pena agachando la cabeza
-desabróchame el pantalón – demandó
-pero – levantó la vista para mirarlo, en sus ojos había fuerza y dominio… la mujer tembló de pies a cabeza… pero despacio hizo lo que le pedía… de nuevo intentó no tocarlo en el proceso, pero eran tantos sus nervios que involuntariamente rozo su masculinidad haciéndolo gemir
-lo siento – se disculpo apenada… al rozarlo sintió su dureza y su calor, algo en su interior se removió pero quizá solo eran sus nervios
-continua lo que estás haciendo – la apremió con un gruñido… ella continuó bajando su cierre con todo el cuidado que pudo… una vez desabrochado se levanto un poco para quitarse el pantalón y empujarlo con un pie más cerca de ella, quien lo estiro y doblo debidamente para que no se arrugara, después lo puso sobre la mesa de centro – tócame – demandó
-¿Cómo? – preguntó asustada cubriendo su boca con ambas manos… él aprovecho para tomar una de sus manos y ponerla sobre su miembro
-no me hagas repetirlo – la presionó contra su dureza y luego la obligo a moverla sobre ella lentamente – oh si – gimió… mientras ella se mordía el labio – continua – dejó de presionarle la mano y dejo caer la cabeza sobre el sillón – no te detengas – gruño y ella siguió tímidamente… no quería estar ahí… hincada frente a su jefe… pero… tampoco podía hacerlo enfadar… poco a poco siguió un ritmo suave… tal como él le había mostrado… podía sentir su poder, y su fuerza… en su voz y en lo que había bajo su mano – sácalo – gruño el hombre con la voz contenida
-pero… - susurro asustada – no puedo
-haz lo que te digo – él levanto la voz sin dejar la posición que tenia... la hizo temblar de nervios… no sabía qué hacer… se volvió a morder el labio mientras con cuidado bajo sus bóxer liberando su virilidad de la prisión que lo contenía – genial – gimió sonoramente… a ella se le ruborizo hasta la raíz del cabello… y se le fue la voz, recorrió con la mirada el masculino cuerpo ahora que no la veía… jamás había visto algo parecido, y si antes se sentía nerviosa ahora estaba muerta de miedo – continua – ordenó el hombre haciéndola saltar… ella tuvo que hacer lo que lo ordenó… al rodearlo sintió la dureza… el calor era aun más intenso… podía sentirlo vibrar bajo sus dedos… en el estomago se le fue formando un extraño nudo de ansiedad… hizo el recorrido como la primera vez… su piel era suave como seda envolviendo acero – oh si – gimió… ella continuo haciendo lo mismo arriba abajo, obteniendo de su garganta solo gruñidos y gemidos… sin ser muy consciente de lo que hacía su ritmo fue aumentando poco a poco a la par que los gemidos se hacían más fuertes – espera – gruño deteniéndole la mano – así acabaré muy rápido… y prefiero hacerlo en tu boca – su voz era ronca y sensual… acaricio desde la mano hasta su codo y la fue jalando mientras la tenia aprisionada con su intensa mirada… parecía un pequeño conejo encandilado por la mirada hipnótica de una serpiente
-señor… - susurro con un hilo de voz – no creo…
-no tengo que explicarte que tienes que hacer ¿verdad? – Sus rostros estaban a escasos centímetros – sabes usar esa dulce boquita – acaricio sus labios con el pulgar de la otra mano, después lo metió a su boca suavemente ejemplificando lo que tenía que hacer… ella estaba tan paralizada que se dejo hace… tomó su barbilla y le fue guiando el rostro a su dureza… con movimientos firmes la fue guiando hasta que lo tuvo dentro de su boca… quiso retirarse pero le tomó la nuca evitándolo – no me obligues a lastimarte – amenazó en un susurro y presionó hacia abajo un poco… después le jalo un poco el cabello para obligarla a subir, y a cierta distancia la volvió a bajar… repitió los pasos un par de veces – no es tan difícil – dijo con suficiencia mientras la soltaba y se relajaba de nuevo en el sillón… ella continuo en su labor… más por no hacerlo enfadar que por otra cosa… siguió y siguió en sus movimientos… él solo gemía y gruñía con satisfacción… en algún momento él se enderezo y le tomó la cabeza con ambas manos, acelerando sus movimientos, y la sostuvo firmemente cuando se liberó en su boca… no la soltó hasta que hubo terminado… una vez hecho se dejo caer lánguido sobre el sillón mientras ella retrocedía tosiendo y cubriéndose la boca con ambas manos
Así quedaron unos momentos, ella jalaba aire para dejar de toser y él respiraba copiosamente tratando de recuperar el aliento… minutos después él la miraba con deseo… ese solo era el principio se puso de pie frente ella… ella tenía la mirada baja, pero podía ver sus pies descalzos, se estremeció solo con su cercanía… sin hacer ruido la tomó de los codos y la obligó a levantarse, pero sin lastimarla… le tomó la barbilla y levantó su rostro
-mírame – demandó en un susurro… ella no pudo evitarlo… tenía los ojos húmedos, le secó las lagrimas contenidas con los pulgares con movimientos suaves… - esto aun no termina – comentó con una sonrisa perversa… la mujer sintió una oleada de algo que se concentro en su estomago… se agacho para rosar con sus labios su oreja – desnúdate para mí – su voz era apenas un susurro erótico pero era demandante ante todo
-por favor – rogó la mujer… su voz apenas era audible
-no empecemos – se quejó el hombre mientras regresaba al sillón – ahora obedece – demando de nuevo… tragando saliva la mujer inicio a desnudarse, rápidamente se quiso desatar el delantal blanco… estaba desesperada por acabar pronto… el hombre adivino sus intenciones – espera – rugió haciéndola saltar – tienes que hacerlo lento – le hablo como a un niño – si no donde está la diversión… la mujer tuvo que alentar sus movimientos, pero no podía dejar de temblar… - buena chica… la mano de él recorrió un camino hacia su propia virilidad… y empezó a acariciarse lentamente mientras la observaba – quiero que me mires… - le costó trabajo pero lo miró directo a los ojos – así – gimió… su miembro iba recuperando la forma y la fuerza… ella solo veía sus ojos, sabía que mirar otro lado la haría salir corriendo… y no podía hacerlo enfadar... lentamente y sin pensarlo mucho se fue deshaciendo de su ropa, se quito el delantal, los zapatos, y las medias – lindas piernas – comentó divertido… - despacio bajo su vestido por los hombros exponiendo unos pequeños pero firmes senos – sin sostén – gimió engolosinado el hombre – eres una chica muy picara – sus movimientos con la mano se intensificaron un poco ante esa visión – dime que no traes tanga – suplicó con la voz ronca… por respuesta la mujer acabo de deshacerse de su vestido de mucama dejando al descubierto una pequeña tanga de encaje negro – hubiera preferido sin tanga… pero el color es sexy – se siguió acariciando – ahora quítatelo – ella se puso roja de vergüenza pero lentamente obedeció – bien – gimió – la mujer se quedo de pie, expuesta… y temblorosa… el hombre se levanto despacio… sin dejar de mirarla… se movió como una pantera… caminó alrededor de ella, sin tocarla… solo percibiendo su olor – siéntate – le empujo ligeramente el brazo indicándole el sillón donde él estuvo, la mujer lo hizo y se estremeció ante el toque… con temor y torpeza se sentó en el sillón en la orilla y muy rígida – relájate – le empujo el hombro para que pudiera recargarse en el respaldo – abre las piernas – ella quiso enderezarse de nuevo, pero él no le había quitado la mano del hombro – ábrelas – siseo… ella no pudo más que obedecer – recárgalas en los reposabrazos… - lo hizo pero se sintió expuesta e instintivamente se cubrió con sus manos – no… no… no… no – negó con la cabeza, al tiempo que se hincaba frente a ella – fuera manos – uso un tono dulce pero no por eso menos dominante… no pudo más que quitar las manos de su feminidad, y cubrirse la cara… tal vez así no se sentiría tan expuesta… acerco su rostro a su sexo… - que olor tan dulce – gruño – me excita tanto tu olor…
-señor – lloriqueo con las manos sobre el rostro – no diga esas cosas – suplico con un hilo de voz
-es verdad – con su lengua recorrió su feminidad lentamente – el sabor es mucho mejor… - gruñó conteniendo apenas las ansias
-no – gritó la mujer mientras trataba de cerrar las piernas… él le detuvo las piernas colocando las manos en sus rodillas pero sin presionarla, solo sosteniéndolas
-quieta – gruñó alzando la voz solo un poco… su mirada era suficiente para dejarla paralizada… no necesitaba ser tosco o violento, solo con sus ojos imponía su voluntad… y la mujer solo se rindió a ese poder… se quedó quieta y volvió a cubrirse la cara con las manos – chica lista – se rio con malicia - ¿en qué me quedé? – Pregunto divertido – ya recuerdo – hizo un gruñido gutural paladeando la idea… sin preámbulos se dirigió a su centro… lamió, beso y succionó a placer como un sediento bebiendo agua… como si al separarse de ella fuera a desaparecer… por su parte ella no pudo evitar gemir antes las atenciones que tenía… se mordía las manos… apretaba los labios, pero no podía evitar dejarse vencer por el placer… por la lujuria
-oh si – comenzó a gritar… más allá de toda cordura… a punto de llegar al orgasmo más devastador que alguna vez hubiera sentido en su vida… quien diría que su conservador jefe pudiera hacer esas cosas con la lengua… reaccionó ligeramente ante la neblina de placer… no debería pensar en esas cosas, su jefe parecía conservador… pero no era más que un maldito mandón… - oh sí – y era muy bueno en lo que hacía – oh por Dios … oh Dios – gritó cuando alcanzó el orgasmo más placentero que jamás hubiera tenido
-gracias cariño… sonrió divertido – pero no soy un dios… soy un simple mortal – se puso en pie mientras dejaba lánguida a la mujer en el sillón – uno muy bueno en el sexo… pero solo un mortal
La mujer se enderezó en el sillón y se hizo un ovillo avergonzada… se sentía muy mal de haber disfrutado ese orgasmo… jamás podría mirar a su jefe a la cara nunca más
El hombre la tomó de los codos obligándola a levantarse – aun falta lo mejor – sin soltarla la acercó a su cuerpo… pequeñas chispas de electricidad se formaron entre ambos, abordo su boca con desesperación… su lengua dominaba la de ella… era una batalla perdida… quería resistirse, pero no sabía cómo… en cada intento de rechazo él veía un reto que lo excitaba hasta rebasar los límites de la cordura…bajó sus manos hasta apretar sus glúteos obligándola a acercarse más a él su miembro le presionaba el vientre… donde se le formó un extraño nudo que la inquietaba… sin soltarla la fue llevando al sofá… dejó de besarla y la miró a los ojos directamente, sin previo aviso la tomó en brazos haciéndola gritar… él sonrió – tranquila – su voz era dura, pero con una nota de humor – nos vamos a divertir – la deposito en el sillón y se acostó sobre ella apoyando su peso en sus brazos – no tienes ni idea cuanto he deseado esto… - se acercó a su oído - … y tú también lo deseas – su voz aunque un susurro estaba cargada de erotismo
-no diga eso señor – se estremeció tratando de cubrirse la cara con las manos… se hincó entre sus piernas dejando libres sus brazos… le tomó las manos y la obligó a subirlas arriba de su cabeza deteniéndolas con una mano…
-te deseo tanto – gruñó y le acarició la mejilla con su mano libre – siempre que te veo recogiendo mi ropa… haciendo mi comida… - volvió a gruñir – deseaba tanto arrancarte la ropa y hacerte mía – su mano acaricio su cuello con suavidad… con dulzura… trató de mirarla a los ojos pero ella miraba a otro lado – y yo sé que tu también me deseas – le acaricio entre los senos… bajando su dedo hacia su ombligo, ella seguía sin mirarlo pero se estremecía y emitía pequeños gemidos ante su toque – te he visto como tocas mi ropa... con devoción…
-es… mí… trabajo – susurro con un hilo de voz… sin levantar la mirada – solo… eso –
-mentirosa – le susurro al oído –admite que me deseas – bajó su mano hasta llegar a su centro, lo presionó con su pulgar levemente y ella respingó – anda – la apremió – admite que me deseas – repitió mientras iba moviendo poco a poco su pulgar haciendo una fricción en su clítoris… una lenta tortura
-señor – gimió aun en contra de su voluntad
-admítelo – aumentó la velocidad de sus movimientos creando en su vientre un nudo de placer que estaba a punto de explotar
-yo… - empezó a negar con la cabeza y apretó los parpados – yo…
-admítelo… o me detengo – amenazó deteniendo poco a poco sus movimientos
-no… por favor – suplicó sintiendo como se iba su inminente orgasmo… sabía que no debía darle la razón… pero su cuerpo dominaba la situación y su vientre solo exigía una cosa…
-¿lo vas a admitir? – preguntando divertido mientras aumentaba los movimientos de su pulgar… ella afirmo son la cabeza… sin pronunciar una sola palabra – te escucho – susurro
-te deseo – dijo en un susurro sin abrir los ojos – te deseo – aumento el volumen de su voz a medida que sentía cerca su orgasmo – te deseo – gritó a todo pulmón echando atrás la cabeza mientras explotaba en un increíble nuevo orgasmo
El hombre sonriendo se inclino y lamió uno de sus senos – tus senos son… perfectos – gruño mientras hacía pequeña presión con sus dientes haciéndola jadear – tendrás lo que deseas… - prometió mientras entraba en ella de una sola embestida – tendrás todo de mí –embistió de nuevo de manera lenta pero intensa –todo – volvió a embestir
-señor – gimió sorprendida y sobrecogida por la sensación de sentirlo en su interior - …señor… - gimió de nuevo ante una nueva embestida
-soy tu señor – embestida – tu dueño… - embestida – tu amo… - embestida – tu maestro… - embestida – tu hombre… - embestida – y tu… me perteneces – aceleró sus embestidas – eres mía… gruñó
-señor – gimió sin poder evitarlo - …señor… - el placer la hacía estremecerse y su cuerpo la hacía pegarse a él aunque no quisiera
-acéptalo – gruño lamiendo su hombro –me perteneces – le tomó las caderas para profundidad de sus embestidas – tu cuerpo… tu vida… tu alma – sus embestidas eran profundas, intensas, estaban al borde del abismo
-señor… yo – se abrazó de su cuello y su cintura aumentando el placer
-solo dilo – exigió con la voz entrecortada… y con una nota de agonía
-…suya… - dijo con la voz trémula, en apenas un susurro… como respuesta la velocidad disminuyo de una manera dolorosa – suya – dijo un poco más alto… pero los movimientos no recuperaron su velocidad placentera – soy suya… soy suya – grito desesperada con temor a perder su orgasmo – como premio él aceleró los movimientos aun más que antes… en poco tiempo ambos gritaron cuando alcanzaron un orgasmo tan devastador que incluso vieron estrellas
El hombre se desplomó sobre ella… enterrando su rostro en el cuello de ella… ambos respiraban entrecortadamente, estaban sudorosos y calientes
-creo… que debo renunciar – comento con un hilo de voz dejando caer los brazos y las piernas, rompiendo el abrazo
-¿Qué? – Rugió el hombre enderezándose – eso jamás – escupió
-pero señor – tembló ante el tono duro de su voz – es lo mejor – su tono era un susurro, no tenía la voz suficiente para hablar normalmente
-¿lo mejor? – se hincó en el sillón, pero sin darle la oportunidad a ella de poder levantarse, la miraba con irritación
-solo soy su empleada… - le aclaro sin poder sostenerle la mirada – esto no es apropiado entre empleado y jefe… yo no podría… mirarlo a la cara jamás – y enfatizando su comentario se puso roja de vergüenza
-nunca – gritó – ¿entiendes?... jamás dejaré que te marches – se levantó de un salto… la tomó de los brazos poniéndola en pie… la abrazó estrechamente – tu me perteneces… eres mía… - le llenó de besos el rostro – eres mía – susurro a su oído para luego morderlo ligeramente… ella gimió un poco y se retorció en sus brazos – me perteneces –le mordió el hombro con un poco de saña
-Darien – gritó Serena quejándose por su rudeza
-pero eres mía princesa – le besó el hombro y luego lo lamió para disminuir la marca de la mordida
-¿ya no eres mi jefe? – preguntó ella con curiosidad
-soy tu jefe… tu señor… tu dueño… tu amo… tu maestro – le recordó mientras le acariciaba la mejilla – soy tu marido… tu amante… tu amigo… tu confidente… tu cómplice – le hecho una ojeada a la ropa de mucama que estaba tirada en el suelo ambos sonrieron
-no pareces muy sacrificado siendo mi cómplice – le reclamó divertida
-adoro ser tu cómplice cariño – la tomó en brazos para llevarla a la recamara – sabes que te amo… pequeña picara – le besó el cuello con delicadeza
-yo también te amo… aunque seas un jefe mandón – bromeó abrazándole el cuello con los brazos
-bien que disfrutaste acatar mis órdenes – se rió divertido mientras la depositaba en la cama – y dime… ¿Cuál será la siguiente fantasía amor? – preguntó mientras se acostaba junto a ella
-aun no lo decido – le acarició el pecho con un dedo haciéndolo gruñir – tengo tantas fantasías que me gustaría hacer realidad – su voz se tornó sensual
-sabes que cuentas conmigo – le acaricio la pierna – por lo pronto… - se acostó bien en la cama – debe atender mis necesidades – ordenó con su voz de jefe mandón
-pero señor – se quejó ella captando el juego rápidamente
-obedezca – ordenó… ella se sentó a horcajadas sobre él con una sonrisa picara… se frotó contra él con cierta impaciencia haciéndolos jadear a ambos… deseosos de seguir haciendo realidad sus fantasías
•·.·´¯`·.·•Ƹ̴Ӂ̴Ʒ Fantasy Ƹ̴Ӂ̴Ʒ•·.·´¯`·.·•
Hola amigas, aquí les dejo esta fantasía, mi trabajo me tiene tensa y estresada y de malas y se me antojó relajarme un poco escribiendo algo más subido de tono… jeje
Espero que sea de su agrado, gracias por seguir mis historias y agregarme a sus favoritos y sus alertas
Besos
Ángel Negro
