Capitulo 3
Ahí estaban ambos de frente bajo aquellas ruinas griegas, la noche y las estrellas los cubrían mientras la verdad salía a flote
- Tu lo recuerdas…. – decía la joven de cabello oscuro y ojos claros al hombre que se encontraba con ella en el viejo lugar – tienes que guardar el secreto, nadie más puede saberlo – gritaba Itza acercándose a él
- ¿por qué? ¿qué esta pasando realmente? – pregunto Camus con seriedad, si algo no le agradaba eran los secretos y las mentiras y aquella joven las estaba introduciendo en esta nueva hermandad.
La próxima amazona no sabía como contestar correctamente aquella pregunta, sería egoísta decir que la razón por la que atacaban era ella, que los demás arriesgarían su vida tal vez no por proteger a su diosa, si no por evitar que ella fuera descubierta
- escucha – susurro la joven – esto no es algo relevante tan solo te pido… que nadie más se entere sobre ello, mi padre lo esta haciendo por una buena razón, por favor no se lo digas a nadie no necesitamos más victimas
- ¡no!, si no me dices la razón entonces no hay motivo por el cual yo deba ocultar semejante información- ninguno de los dos planeaba ceder, el exigía la verdad y ella no quería que por causa suya hubiera una victima más… pero y si se lo decía… tal vez y solo tal vez lo salvara… al menos a él
- ¡es por mi de acuerdo!, todo esto es a causa mía – grito la joven finalmente vencida – yo soy la razón por la que el santuario y Athena están en peligro… me están buscando a mi
- ¿qué dices? ¿por qué? –
- yo… todo esto es… a causa de una… tontería ... hace algunos años, antes de que nuestros padres defendieran el santuario existió un hombre llamado Xyo que seguía una profecía, una en la que se decía que el ultimo nacido de la sangre Lemuriana pura heredaría todo el poder de su raza y con el mismo regresaría su tierra y su nación a la gloria, lo podría conquistar todo – dijo la chica dando la espalda al muchacho mientras continuaba hablando – Xyo era guardián de mi madre y mi padre, a él le educo mucho antes de que este llegara con Shion, pero siempre con el único propósito de que la unión de ambos diera paso a mi nacimiento – continuaba hablando la dama ahora mirando el cielo estrellado por entre las ruinas- aun y pese a la muerte de ese hombre hubo algunos que nos siguieron, durante su embarazo mi madre fue ocultada muriendo al darme a luz lejos de papa… - decía con dolor la peli negra abrazándose a si misma – esos hombres al no saber de mi fijaron su mirada en Kiki, siendo el un joven, casi un niño era el ultimo descendiente de los lemurianos para ellos, muy tarde lo encontró mi padre, lo habían raptado y matado por el abuso en su poder pensando que él era el de la profecía… algo más paso la noche que lo encontró, mi padre se culpo por ello y desde entonces me oculto y me disfrazo como su aprendiz, no volvería a correr el mismo riesgo… no volvería a transformarse así…
- sin embargo saben que existes y ahora te están buscando – puntualizó Camus al darse cuenta de lo que estaba tratando de deicr
- sintieron mis poderes despertar, pero no saben quien soy, si buscan a Athena es porque solo ella puede conducirlos a mi … mi padre era su santo… y solo ella sabía en donde estaba mi madre
- todos tienen que enterarse de la verdad
- ¡no!
- no es justo que arriesguen sus vidas sin conocer la verdadera razón
- Si Athena se esta arriesgando es para ganar tiempo para combatirlos, sabe que tarde o temprano ellos se darán cuenta, pero al menos así estaremos preparados para cuando lleguen – dijo la chica con su rostro lleno de suplica directamente frente a él, tenerla tan cerca, con esa mirada que pedía a gritos su confianza y su promesa no hacían más que vencerlo, simplemente no podía negarse a lo que pedía
- No seré yo quien divulgue tu secreto, pero si sientes respeto por los demás deberás decirles la verdad antes de que todo comience – sin más palabras Camus dio media vuelta y se retiro dejando a la chica envuelta en el remordimiento, el tenía razón, era lo justo para los otros, pero por ahora tenía que guardar silencio.
El sol comenzaba a levantarse por sobre las montañas, anunciaba el amanecer y sin embargo ya había un grupo de jóvenes sobre el rocoso terreno esperando por su maestro, el entrenamiento estaba por comenzar. Seiya llego hasta ellos portando su gloriosa armadura dorada, los nuevos reclutas esperaban ansiosos por las instrucciones que iniciarían su camino para ser llamados santos de Athena.
- jóvenes – comenzó Seiya - nuevas generaciones que han sido llamadas para la batalla, para defender a nuestra amada tierra y el legado que sus padres dejaron en ella, el día de hoy inician con un entrenamiento arduo y difícil, sentirán que desfallecen y que pierden el rumbo en muchas ocasiones pero si luchan y continúan adelante su recompensa será más grande de lo que puedan imaginar pues no sólo obtendrán la victoria, si no que nos salvaran a todos- Todos los nuevos santos se miraron entre ellos y luego a su nuevo patriarca, su líder en todo sentido, el les haría cumplir con su destino y por ello confiaban ciegamente en el- serán divididos en diferentes grupos, cada uno será entrenado por un diferente maestro, cuando estos los consideren listos habrá un torneo en el cual mostrarán sus habilidades aprendidas, recuerden que no buscamos un ganador, si no un alumno digno de ser llamado maestro.
Esas palabras llenaron de más fuego el corazón de los caballeros y las amazonas, estaba decidido, no se darían por vencidos. Seiya hizo pasar a los nuevos maestros al frente, presentes estaban Marin, Aioria, Shura y Mu quien solicito se dejará a su hija en su grupo, debía vigilarla, cuidar de ella como fuera, Athena entendió su ruego y acepto dejarla bajo su entrenamiento. Así pues con Marin se encontraban Shilla, Camila, Alina, Bastiaan y Sokha, mientras que con Aioria estaban Cassios, Camus, Kamick, y Fabio. Con Shura se encontraban Ryuho, Arion, Agatha y Arquimides y finalmente con Mu se encontraban Itza, Ion, Sabal, Haku y Adalia.
El resto de la mañana y el día se la pasaron entrenando con sus respectivos maestros, lo primero fue identificar sus habilidades y con ellos hacer practicas de acuerdo a ellas, el grupo de Aioria había decidido tomar un descaso por lo que Camus ahora libre había llegado hasta el río en el cual entrenaban los alumnos de Mu, Itza estaba ahí elevando con su cosmos el agua bajo la atenta mirada de su padre, podía sentir en ella control, incluso tal vez más del debido, contenía su fuerza, no quería que esta se expulsara sin su permiso haciendo tal vez así que ella se delatara ¿cuál sería ese gran poder del cual temía? Su pensamiento fue interrumpido al escuchar a Mu decir que la sesión por ese día había terminado, los jóvenes a su cargo se relajaron, algunos regresaron a sus cabañas mientras otros se entretenían en el río, curioso observo al joven de cabello castaño acercándose a Itza colocando su mano en su hombro
- ¿cuánto tiempo ha pasado desde que nos vimos por ultima vez?- pregunto Ion a Itza con una gran sonrisa en el rostro
- más de la cuenta diría yo … los he extrañado… más de lo que esperaba, fueron una gran y noble familia para mi Ion
- Los gitanos siempre somos una gran familia, lamento que tuvieras que marcharte, pudiste haber estado con nosotros tan solo unos cuantos años, créeme todos te consideran parte de nuestro grupo
- Ion… lamento haberme ido sin despedirme… es que yo…
- Vamos itza, éramos unos niños, además tenías que marcharte, el maestro Mu te había elegido y debías seguirle como su aprendiz – Itza quería decirle que no había sido por eso que se había marchado con su padre, que había dejado a los gitanos, su escondite desde su nacimiento para seguirle porque este había prometido protegerle en adelante, sin embargo no había como explicarle, simplemente sonrió de manera desganada y hablo
- Así fue … te extrañe Ion – dijo la chica poco antes de llegar a los brazos del joven, este la rodeo de forma cariñosa contestando que el también la había extrañado, la escena fue observada desde lejos por Camus, no sabía porque pero un fuerte coraje estaba creciendo en su estomago al ver aquel gesto, no le agradaba ese abrazo, no le agradaba él y sin embargo sabía que era una tontería pues ni siquiera la conocía, los vio marcharse aun platicando y su furia se hizo más grande, se giro y frente a el se encontró a Arquímedes.
- Que no te moleste que sean más amigos, ellos no comparten la verdad que hay entre ustedes
- no se a que te refieres
- una cosa si te advierto, si no te acercas a ella una nueva estrella podría deslumbrarla
- son puras tonterías las que dices – dijo Camus dejando que la furia saliera de él, a paso firme paso a lado del peli azul y se marcho rumbo a su cabaña, no pensaría más en sus palabras, no pensaría más en ellos, en ella…
El joven de acuario no había sido el único en observar la escena, Shilla también la había presenciado y algo de molestia, de incertidumbre se había formado en ella, jamás se había sentido atraída por nadie en toda su vida y sin embargo los ojos grises de ese joven… le habían llevado a un pozo tan profundo que no podía salir… o tal vez no quería salir
- hermana no te des por vencida, no has perdido la pelea… - decía Cassios sonriente detrás de ella
- búrlate todo lo que quieras, pero algún día encontraras a alguien que moverá todo tu mundo y entonces sabrás lo es que siento ahora – sin más la chica se retiro dejando a su hermano pensativo, eso jamás le pasaría a él, era un don juan, un amo del amor igual que su padre y su corazón jamás sería dominado, estaba plenamente confiado en ello.
El silencio en el palacio del inframundo era mas del usual, este se rompía tan solo en los momentos en los que los gritos de dolor de los espectros atrapados y torturados hacían eco en las paredes, el líder de los atacantes entro hasta la gran sala del trono en donde sus seguidores llegaron con un prisionero entre brazos
- Juez Minos, su falta de conciencia ante la situación me tiene sorprendido, ¿por qué seguir soportando el dolor? Mejor confíense a donde se han llevado a Lord Hades y libérese de tanta tortura
- No voy a traicionar mi señor, ninguno lo haremos… miserable idiota – contesto el juez escupiendo sangre a la capa que protegía la extraña armadura del encapuchado
- Como desee, tarde o temprano dirá la verdad, llévenlo con los otros y continúen con el tratamiento – decía el joven líder haciendo que los guardias tomaran a rastras a su prisionero para sacarle la verdad, una vez solo el líder extendió su mano encendiendo en ella un poco de su cosmos, una esfera de luz se formo haciendo que una voz se escuchara del otro lado
- ¿Ya tienes la llave? – pregunto aquella voz
- Aun no mi señor, pero pronto averiguaremos en donde se encuentra el señor Hades, sus espectros no podrán soportar por mucho tiempo el sufrimiento, con el dios bajo nuestro poder el inframundo será nuestro
- No estés tan seguro en ello, si algo tienen los bastardos de Hades es su fidelidad, no te dirán su ubicación así de fácil, la llave seguramente fue enviada a un lugar seguro en la tierra, envía espías únicamente a buscar su ubicación que eviten cualquier ataque
La noche nuevamente hacía presa al santuario, las guardias habían comenzado y ahora era el turno de Camila y Bastiaan para cuidar el lugar, el chico de cabello plateado había llevado a recorrer cada rincón del santuario a la jovencita mostrándole los puntos fuertes y débiles de la fortaleza, tenían que memorizarlos ante cualquier situación
- Es inmensamente grande este lugar, jamás pensé que tuviéramos que recorrer tanto camino
- deberás acostumbrarte cada sitio en el santuario puede ser una posible puerta al enemigo, deberás conocerlo bien para adivinar las estrategias del invasor
- ¿cómo has podido memorizar todo el lugar? Es… imposible… es tan grande…
- he pasado toda mi vida aquí y al igual que mi padre soy un guerrero de sangre, cuando Athena se marcho tan precipitadamente pidió a él y solo a él el cuidar del santuario a como diera lugar, siendo tan solo nosotros tres, mi padre, mi madre y yo los responsables de su cuidados nuestro trabajo para cubrir mayor terreno era mucho mayor
- a comparación de la isla Andrómeda, este lugar es muy grande, solía recorrer la playa completa junto con Sokha en tan solo un día
- ¿eres muy unida al nuevo Fenix no es verdad? - pregunto curioso el chico pues había notado que tanto la rubia como el muchacho de cabello violeta pasaban mucho tiempo juntos
- Es la única familia que tengo, siempre me trato como una hermana menor
- El… - quiso decir el joven de ojos vino más guardo silencio al observar a una figura entrando a caballo por la puerta principal del santuario, Camila giro su rostro en dirección a donde el muchacho observaba notando también a la figura, sin decir más ambos se lanzaron al encuentro del gran animal que parecía agotado corriendo además asustado, Bastiaan brinco justo frente a el haciendo que el caballo se levantara tirando a su ya de por si inconciente jinete, Camila se acerco hasta el cuerpo del mismo y le giro boca arriba mientras el próximo caballero de capricornio contenía con las riendas al animal hasta que este finalmente se calmo
- Por favor… - decía la encapuchada con su aliento gastado - … debo ver a athena…
-¡Bastiaan ven rápido! – gritaba la chica de cabello rubio – es una joven, no parece estar herida pero por lo visto ha recorrido un muy lago camino... tan solo para ver a Athena
- debemos llevarla al Santuario, será nuestra prisionera hasta no estar seguros de que no es un invasor o un espía – dijo el dorado tomando a la inconciente mujer en sus brazos para llevarla a su destino, la amazona tomo las riendas del caballo y ambos se dirigieron en silencio a la prisión
Al no ser dignos aun de usar la armadura a la vista de la diosa, no eran dignos aun de habitar la casa de su signo, por lo que todos los aspirantes a santo permanecían en las cabañas en las zonas de entrenamiento, Camus estaba cansado y molesto por lo que había decidido ir a descansar temprano, más su mente no le daba aquel descanso, agitado sobre su cama sufría de nueva cuenta uno de aquellos sueños que el comenzaba a considerar como pesadillas por la confusión que dejaban en el al despertar, en su sueño estaba en el balcón de un palacio bañado en fina nieve, frente a él estaba ella, aquella figura femenina que vivía al parecer en su mente sin dejarle tranquilo, más ahora podía ver más detalles en ella, la joven le daba la espalda pero portaba una larga cabellera negra hasta su cintura, sin pensarlo mucho se acerco hasta ella y como si fuera algo completamente normal le rodeo con los brazos y la atrajo a su cuerpo en un abrazo intimo y lleno de sentimiento, se sentía completo con tan solo tenerla con el, con tenerla entre sus brazos, el rostro de Camus sin pensarlo fue bajando hasta que sus labios tocaron la nuca blanca de aquella chica moviendo su cabello a un lado, despacio fue depositando besos a lo largo de aquel cálido cuello haciendo que en respuesta la joven dejara salir su nombre en un susurro y como siempre al hacerlo le hacía despertar, sentado en su cama poso su cabeza en sus manos buscando una respuesta a quien era y porque sentía que debía encontrarla, porque tenía esa necesidad de tenerle en sus brazos nuevamente, las palabras de Arquímedes sonaron en su cabeza repentinamente haciendo que comparara a Itza con la chica de sus sueños, su largo cabello negro era tan similar que... ¡no! ella no era la chica en su sueño, si la comparaba era porque la había conocido apenas y debía admitir llamaba algo de su atención, pero tan solo era eso, no iba a pensar y compararla más. Entonces noto mucha agitación afuera de su cabaña, era evidente que algo estaba pasando, salio de la calidez de sus cobijas y con precaución salio de su ahora hogar notando que los otros aspirantes estaban fuera de igual forma.
- ¿qué esta pasando? – pregunto Camus a Fabio que estaba en la cabaña continua a la de el
- Bastiaan y Camila atraparon a alguien entrando al Santuario sin aviso y lo traen hacia acá, el señor Saga y el maestro Seiya ya fueron avisados también – entonces guardaron silencio al observar al joven de cabello plateado y la hija de Shun llegando a la zona de entrenamiento con lo que parecía una joven en los brazos del chico, todos se acercaron para observar mejor a los recién llegados pero se detuvieron al sentir a los ex caballeros ahora maestros en el templo de Athena llegando entre la multitud
- Bastiaan – dijo Saga haciendo que el nombrado se acercara con su prisionera
- Llego con su caballo a todo galope hasta la puerta del Santuario, por el cansancio del animal y de la joven se ve que han estado en viaje por mucho… lo ultimo que menciono es que desea ver a Athena
- No podemos confiar en dejar a Saori con ella, podría ser el enemigo – dijo Seiya evidenciando la desconfianza y sobreprotección hacia su pareja
- Ha solicitado una audiencia – decía Saga de manera seria – y Athena no se negaría a recibirla… debemos informarle que esta aquí, Sokha – dijo el antiguo Géminis llamando al muchacho de cabello violeta – ayuda a Camila a llevar a esta joven a su cabaña para que se recupere, avisaremos a Athena de su presencia aquí y la llevaremos hasta ella cuando el momento sea oportuno – decía mientras Bastiaan entregaba a los brazos del nuevo fénix a la prisionera, este la llevo junto con su prima hasta su cabaña para que descansara más noto que sus ojos curiosos no dejaban de buscar el rostro de la recién llegada para conocerle
Le deposito despacio sobre la cama de la rubia mientras esta salía de la cabaña diciendo que buscaría algo de agua para refrescarla, Sokha se sento a un lado de la joven y sin poder evitarlo con su mano retiro la capucha que la cubría observado el bello rostro de la chica, su cabello era de color violeta oscuro, sus facciones eran finas y sus pestañas largas, no sabía porque pero una ligera corriente eléctrica recorrió su cuerpo al observar sus labios carnosos, confundido se puso de pie justo al momento en el que Camila regresaba con el agua, molesto paso a lado de su prima saliendo sin decir palabra alguna, pero que tonterías estaban pasando ahora por su mente, no quiso explorarlas
- ¿dices que llego al Santuario solicitando una audiencia conmigo?
- Así es mi señora – contestaba Bastiaan
- ¿Quien podrá ser esa joven? ¿Que querrá aquí? - se preguntaba Athena seriamente
- Saori es peligroso, en el estado en alerta en el que estamos cualquiera podría ser enemigo – decía Seiya colocándose inclinado y frente a ella
- Pero Seiya… ella esta solicitando verme… por como yo lo veo… quiere ayuda… - dijo con compasión la diosa – que venga, la quiero en mi presencia – decía con decisión mientras su amado caballero de Sagitario no estaba del todo convencido
Sohka no sabía lo que había pasado con el, había sido tan extraño que había sentido miedo, tenía que salir a toda prisa de ahí para regresar a la calma, más la calma tendría que esperar pues parecía tendría que regresar con ella, observo como Arquímedes enviado por su padre llegaba hasta la cabaña de Camila para llevarse a la joven, sus piernas sin pensarlo le llevaron hasta el lugar observando como con dificultad su prima ponía en pie a la joven que había despertado, la observo entonces pues ahora podía ver aquellos impresionantes ojos dorados, la joven pronto perdió el equilibrio y a punto de caer al suelo se encontró en los brazos del joven de fénix
- ¿estas bien? – pregunto Sohka serio
- lo estoy.. gracias – contesto ella nerviosa ante la cercanía de ambos
- dense prisa, Athena desea verle señorita – interrumpió Arquímedes haciendo que los jóvenes le vieran, con la ayuda del muchacho de cabello violeta se encaminaron hasta el templo de Athena en donde ella ya esperaba por ellos. La diosa les recibió con una sonrisa haciendo que la recién llegara sintiera más confianza, esta se solto del agarre de Sohka y se inclino ante ella para hablarle
- mi señora Athena, es un gusto finalmente verla
- me han dicho que has venido de muy lejos pequeña, puedo saber la razón, ¿quién eres tu?
- Mi nombre es Mirza… soy hija de Pandora y Radamanthys de Wyvern… alguien… alguien ha atacado el inframundo, no sabemos como lograron invadirlo, pero lo hicieron haciendo incluso que el señor Hades cayera en un profundo sueño, mi padre y mi madre fueron obligados a ocultarlo junto con la reina Persefone, más pensaron que lo mejor era que yo escapara con la llave del Inframundo… la espada del señor Hades
- Hades… fue derrotado… el inframundo... - susurraba Athena sorprendida por lo pasado
- Están buscando algo… o a alguien dentro de la prisión divina en el reino de los muertos pero no podrán liberarlo sin el señor Hades o su llave
- Ahora veo… eres bienvenida a quedarte en el santuario, estarás a salvo aquí – dijo la diosa despidiendo a la muchacha con una suave sonrisa, una vez a solas con Saga y con Seiya hablo – debemos apresurar los entrenamientos
- ¿Saori?
- Si lo que buscan es liberar una fuerza de la prisión divina, esta guerra va más allá de lo que estábamos imaginando, temo por el peligro que esta a punto de caer sobre nosotros – decía la diosa mientras el caballero de Sagitario la rodeaba con sus brazos para calmar sus nervios, Saga lo observo todo y en silencio salio de la habitación buscando a su hijo, Arquímedes había esperado fuera del cuarto y se acerco hasta su padre cuando le observo
- Busca… en el tiempo… si podemos tomar ventaja con el que así sea, encuentra lo que están buscando en el inframundo
- Lo haré padre
La mañana siguiente había llegado y con ella la continuación de los entrenamientos, a todos se les había comentado lo sucedido la noche anterior y todos tenían como objetivo lograr la meta en un mejor tiempo, la amenaza que llegaba hasta ellos les obligaba a esforzarse y presionarse más en los entrenamientos que ya eran duros. Sohka detuvo sus movimientos al observar a Mirza saliendo hasta las escaleras del coliseo, sin entender del todo el porque camino hacia ella para hablarle
- el sol debe impresionarte mucho - dijo serio el Fénix
- ¿disculpa?
- la tierra de los muertos esta rodeada de oscuridad por lo que se, así que supongo que estar fuera y con la luz del sol sobre ti debe de ser fascinante
- lo siento caballero, pero debo decir que no tiene porque hablar de lo que no conoce, no sabe la gran belleza que hay dentro de esa oscuridad – dijo la chica poco antes de ponerse de pie y alejarse del muchacho, una risa pequeña se pudo escuchar desde atrás de él, Cassios lo había visto todo y se burlaba del intento fallido del Fenix por atrapar la atención de la chica
- descuida amigo, siempre es difícil la primera vez – decía el peli azul sonriendo – pero te aseguro que siempre hay una forma de logarlo, si quieres puedo enseñarte
- aléjate de mi idiota – contesto el peli violeta molesto sin volver a obsérvale, lo que genero otra carcajada más del nuevo escorpión
Camus observaba el entrenamiento de Itza nuevamente, no sabía porque pero no podía dejar de hacerlo, ella usaba sus poderes psíquicos para controlar el flujo del agua en el río y hacerlo caminar en sentido contrario, a simple vista parecía que lo lograba, más al observarla mejor podía notar sudor en su frente como marca del enorme esfuerzo que estaba haciendo, no por lograr el movimiento del agua, si no por evitar usar más poder del que debía, le costaba controlarlo, entonces algo le saco de concentración, de pronto el río completo se volvió hielo ante el asombro de todos los presentes, Itza les observo y asustada y avergonzada por lo pasado salio corriendo al bosque, sin pensarlo Camus le siguió ante la mirada de Ion que no comprendía lo que estaba pasando
Itza había llegado hasta la cascada, había lagrimas en sus ojos debido a lo que había sentido, estos entrenamientos le estaban obligando a explorar más allá de lo acostumbrado sus poderes y mientras mas entrenaba para usarlos, más perdía el control en ellos
- te esforzaste tanto en tu concentración que al final la perdiste – decía Camus con voz seria detrás de ella
- ¿y que esperabas? Se supone que deba hacerlo
- no… se supone que debas trabajar con tu poder, no pelear en contra de el
- ¿pero que dices? Tu no entiendes lo que esta pasando, no tienes nada que decir si no sabes lo que...
- lo entiendo… lo he vivido – interrumpió el peli azul haciendo que la chica callara y le observara fijamente – cuando era más joven no entendía nada sobre el cosmos y mucho menos sobre mi potencial, mi poder oculto sobre el hielo, así que sin pensarlo terminaba congelando todo… incluso… a mis seres queridos… - dijo recordando las veces en las que había atrapado en hielo a su madre, aterrorizado por lo que había hecho se ocultaba bajo la cama llorando hasta que su padre llegaba a casa y le encontraba ayudando a Dinna, habían sido momentos terribles- sin embargo mi padre me enseño no a controlar mis poderes si no a vivir con ellos, a ser uno con ellos, tomar el control tan solo los podrá más en contra tuya, debes aprender a convivir con ellos
- debo… aprender a vivir con ellos…- decía la chica observando sus manos, Camus sonrío de medio lado y le mostró, levanto su mano y sobre ella prendiendo un poco de su cosmos creo una esfera de hielo, Itza le sonrío y se acerco hasta el tratando de tocar la esfera – vivir con ellos – volvía a repetir la chica mientras encendía su cosmos tan solo un poco para tomar con su poder sobre el hielo la esfera, la atrajo hasta ella deformándola y volviéndola agua, la mirada en Camus le lleno de calma haciendo que se tranquilizara, que jugara con el agua en sus manos y disfrutara de modificarla, no sentía un esfuerzo, se movía con ella, vivía con ella – ¡puedo hacerlo! – exclamo feliz la pelinegra
- no te concentres, no pienses tan solo siente, tan solo sigue … - dijo el peli azul acercándose a la joven, verla feliz le hacía sentir a el… feliz… con una calidez en su interior que le llenaba, no entendía bien lo que pasaba ... quería tocarla... tenerla en sus brazos... besarla... que aquello no terminara..., sin embargo así fue cuando Mu llego hasta ellos llamando a su hija por su nombre
- Itza ¿que fue lo que paso? – pregunto el lemuriano serio a la chica que al perder el movimiento del agua la había soltado – creí que ya estabas en un nivel mayor de concentración… mostraste tus poderes
- lo siento… padre yo
- regresa con los demás y continua con el entrenamiento en silencio – sin más palabras la chica asintió con la cabeza y se marcho en silencio, Mu entonces giro sus ojos a Camus que aun tenía la vista perdida en la joven que se había marchado – se que parece que estoy siendo duro con ella, pero es necesario
-¿necesario para que?
- Has visto el potencial de sus poderes, controla todos los elementos a voluntad, agua, tierra, fuego, viento y más, es peligroso que se salgan de control
- Ella esta buscando un control que nunca encontrara – dijo haciendo que Mu sonriera de medio lado y se acercara hasta el fijando su mirada en la del chico – me recuerdas mucho a Hyoga, siempre buscando el bien de los demás, sin embargo físicamente eres idéntico al viejo Camus, incluso tu carácter es similar al de el- dijo poco antes de pararse justo frente al muchacho – se que estas ahí dentro… y se que volviste con el único objetivo de encontrarla, pero no puedo permitir que te la lleves, no puedo permitirlo… - hablo el lemuriano dejando confundido al acuariano que lo observo marcharse sin poder decir nada al respecto ¿qué habían sido esas palabras? ¿qué trataba de decir?
Aquel encapuchado individuo abrió la palma de su mano dejando salir una esfera de luz comunicándose así con su señor, sus espías estaban listos, saldrían al atardecer al mundo de los humanos y buscarían rastros de la llave del inframundo, nada iba a detenerles, si no podían encontrar al señor de los muertos encontrarían otra forma de controlar las oscuras tierras y liberar a sus compañeros, nada iba a detenerles se decía el joven levantando el rostro dejando así que la poca luz en el lugar dejara mostrar una piel blanca y parte de su cabello naranja
