Subi dos:3
ESTOS PERSONAJES NI ESTA NOVELA ME PERTENECE BLABLABLA.
¡Disfrutéis de la lectura!
ADVERTENCIAS: Palabras sexuales.
—Bueno, esta bien. Acepto—Decía Kurt sonriendo. Blaine sonrió abiertamente.
—¿Café?—Alzo una ceja en pregunta. Kurt asintió—¿Que pastel quieres?—Kurt vio sobre toda la vidriera que tenia los pasteles.
—Uhm... el de merengue—Se decidió. Blaine fue a hacer el café.
—¡¿Quieres azúcar?!—Grito Blaine desde allí.
—No gracias soy lo suficiente dulce...—Susurro. El y Lucas siempre bromeaban así y eso rompió su corazón.
—Hey, ¿Quieres o no azúcar?—Pregunto nuevamente.
—Si, claro.—Blaine asintió y dejo el café sobre la mesa con la azucarera y el una rebanada de pastel de merengue sobre un plato.
—Todo tuyo...—Dijo Blaine.—Que raro que piensas que no soy desagradable.—Kurt frunció el ceño.
—¿Por que pensaría eso?—Comió otra rebanada.
—Por que fui un poco brusco...—Dijo casi como pregunta.
—¿Cuando me agarraste del brazo?—Dijo tragando. Blaine asintió—No pasa nada—Sonrió.
—Eres agradable.—Dijo Blaine sonriendo. Kurt se sonrojo pero decidió iniciar otra conversación.
—Asi que...¿Quien hace los famosos pasteles?—Pregunto tomando su café.
—Normalmente lo hago yo siempre. Vengo aquí alas 5 de la mañana, hago todo espero que se horneen los pongo en una bandeja y me voy a dormir. A las 10 me levanto y abro el local.—contó Blaine. Kurt lo miraba sorprendido.
—Wow, eso es genial. Tendrías que buscar que alguien te de una mano.—Le sugirió.
—Estaba considerando eso pero, no quiero. Solo tengo una muchacha que esta en cajera.—Kurt asintió terminando se tomar su café. Su estomago estaba satisfecho, le quedo la mitad del pastel.
—¿Por que algunas de tus hermanos, si tienes, no te ayudan?—Pregunto dudoso.
—Tengo un hermano y una hermana pero, mi padre les prohibió verme.—Kurt abrió los ojos como platos sorprendido de la maldad de un padre.
—¿Por que eso?—Dijo horrorizado.
—Por que yo quise seguir mis sueños. Por que estudie canto y abrí mi pastelería. El quería que sea empresario pero, no iba con lo mio.—Termino de decir. Kurt asintió levemente.
—Oh... ¿Tienes novia?—Blaine rió.
—Claro que no, soy gay. ¿Por que? ¿Quieres invitarme a salir?—Le respondió simpático.
—Claro que no, eres demasiado bueno para mi.—Rieron los dos juntos y se sonrojaron.
—¿Te llenaste?—Pregunto. Kurt asintió.
—Si, me gustaría comerme todo pero mi estomago se lleno. Muchas gracias...—Dijo esperando contestación del nombre.
—Blaine.—Dijo Dejando las cosas arriba del mostrador.
—Kurt.—Respondió con una sonrisa.
—¿Tu padre vio este lugar?—Dijo mirando todo el lugar.
—No.—Respondió. Kurt fue hacia donde estaba el. Estaba detrás del mostrador, Kurt se apoyo contra el mirando como enjabonaba el pequeño plato.
—Deberías aunque sea, invitarlo.—Blaine levanto las cejas.
—Te dije que no me hablo mas con mi familia, si eso se puede llamar familia.—Dijo fríamente al nombrar Familia.
—Lo siento.—Se disculpo apenado.
—No lo sientas, no es culpa tuya.—Dijo con su voz suave. Entro un cliente y luego empezaron a venir mas. Las personas llenaban el lugar haciendo fila.
—Creo que debo irme ya—Dijo. Blaine necesitaba atender y el solo le causaría distracción.
—Esta bien. ¿Volverás mañana?—Pregunto esperanzado. Kurt sonrió.
—Claro que si.—Le abrazo. Extraño a Lucas, sus abrazos son igual que los de Blaine. Cariño, amabilidad...¿Amor? Kurt tembló en los brazos fuertes del hombre.
—¿Estas bien?—Kurt asintió.
—Si, solo el frió—Blaine asintió y lo abrazo mas fuerte. Luego se despidieron.
Kurt pensó en Blaine todo el camino hasta su casa. Su olor perduraba, esa especiada masculinidad que tapaba cualquier otro olor parecía haberse adherido en su sistema, no podía escapar de él y no quería. Pensó en el merengue, cómo sabía y cómo su olor a dulce vainilla y crema le excitó antes incluso de que una migaja tocara sus labios, pero principalmente, pensó en Blaine. Parecía extraño que, en todo este tiempo que había pasado afuera de su tienda, nunca lo había visto-Solo de espaldas-verdaderamente antes. Nunca vio su rostro.
Llego a su casa y lo primero que hizo fue a sacarse la ropa y meterse a la ducha. Espero hasta que el agua se ponga caliente y se metió. Las pequeñas gotas tocaban su cuerpo, masajeando, dejando su estrés atrás. Kurt pensó que tendría que tener menos ataques de pánico por cada cosa que le recuerde a Lucas. Tendría que superar mas allá la muerte de el. Tendría que salir con alguien, citas, cualquier cosa.
Cerro los ojos y dejo que su mano lleve mas allá de su estomago. Mientras enjuagaba su cabello pensaba en Blaine. Su estómago se apretó y la excitación corrió por sus venas. Blaine parecía como un hombre que tomaría el control muy bien. Te agarrara el cabello mientras te penetra fuertemente. Te de nalgadas hasta que te deje color rosado. Sus manos eran grandes y duras, y solo el podía imaginarlas bajando sus pantalones y bóxer, para azotarlo por ser irritante y obstinado.
Simplemente se inclinaría sobre su regazo. No es que tenia una contextura pequeña. pero él podría manejarlo en esa posición, y lo azotaría, ignorando sus patadas y gritos. Le castigaría, por ser un chico travieso, y el amaría cada momento de eso. Sus dedos se habían colado debajo del elástico hacia su suave pubis, y se deslizaron más abajo, la humedad entre sus muslos era espesa y untuosa,-no tenía nada que ver con las cálidas gotas que salían de la ducha-.
Se trago la culpa y se imagine de rodillas entre sus muslos, el almizcle de su piel tan evidente, la vainilla especiada tentándolo a degustarlo. Imagino su trasero al aire, rojo por sus atenciones, y su polla en su boca, los dedos en su pelo. Quería adorar a este hombre de esa manera, sus manos detrás de su espalda, dejando su boca como única herramienta disponible para complacerlo. Su fantasía pasó a otra escena cuando sus dedos frotaron apremiantemente su clítoris. La necesidad de un orgasmo lo estaba abrumando y haría cualquier cosa para correrse.
Estaba de vuelta en la tienda, pero no sentado en la silla. Estaba arrodillado en ésta, mis manos esposadas en la espalda, mi culo apuntando hacia afuera, desnudo, húmedo y dispuesto. Blaine me follaba entonces, duro y sin pensar en ningún momento en mi placer. Su polla golpeando contra mi coño, y mientras el empujaba violentamente en mi interior, mantenía asido mi cabello como riendas.
Exploto, grito y me estremecí. Me sentí caliente y en paz por un momento y, entonces la culpa me aguijoneo. Era muy pronto olvidar a Lucas.
Aqui otro! Por favor dejen comentarios y recomiendenlo :)
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