Bueno, aqui con un capitulo totalmente nuevo. Notaran algunos cambios, asi como algunas cosas resumidas, era contraproducente relatar todas las batallas tal y como sucedieron en el manga, al igual que algunas escenas antes de ello. Por ello decidi resumirlo. Notaran el OoC en los personajes, pero como mencione al principio, se justificaran conforme la historia avance, espero sea de su agrado este capitulo. Nos leemos en el siguiente.
Disclaimer: Naruto y todos sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.
Capítulo 02.
¡Exámenes!
La noche estaba en su esplendor sobre Konoha, sus calles iluminadas y sus puestos comerciales llenos de gente aun a esas horas. La algarabía reinaba en Konoha, puesto que no solo había habitantes de esa aldea, también de las demás aldeas que participarían en el examen chuunin. Por esas ajetreadas calles, tres chicos caminaban tranquilamente, un rubio ojiazul con polera negra y un remolino naranja en el centro, con un pantalón del mismo color del remolino; otro chico de cabellera castaña y ojos perlados con una polera clara y un pantalón negro; y el tercer chico, de cabello color ébano y ojos del mismo color, con una polera negra y un short totalmente negro, era el equipo gennin de Uzushio quienes buscaban un lugar para comer después del viaje que habían hecho hasta esa aldea.
—Tengo hambre —pronuncio el rubio sobándose el estómago.
—Hemos visto varios locales de comida y ninguno es de tu agrado, idiota —reclamo Sasuke a su amigo.
—Es que ninguno me parece bueno. —El rubio observaba todos los locales que tenía a su alrededor, hasta que uno con una cortina color verde llamo su atención—. Veamos allá —dijo mientras camino aprisa hacia el local del viejo Teuchi.
Naruto, Neji y Sasuke llegaron al local de ramen del viejo Teuchi, Ichiraku Ramen, y tomaron asiento en la característica barra del local. El viejo y su hija conocían a todos en la aldea, pero a esos niños no, sin embargo, el rostro de los tres se les hacía conocido.
—¡Un ramen de cerdo, por favor! —pidió alegremente el rubio.
—Imaginaba que lo que buscabas era ramen —suspiro un poco decepcionado Neji.
—¿Qué esperabas? En su cabeza solo tiene ramen —profirió Sasuke pidiendo igual un tazón de ramen.
—Mamá y Papá me recomendaron este lugar para comer ramen —dijo el rubio a lo que el viejo Teuchi lo escucho con atención.
—Niños, no son de aquí, ¿cierto? —Inquirió el anciano con alegría.
—No, viejo —respondió Naruto con su característica falta de respeto hacia sus mayores, ganándose un golpe de Neji.
—Ten respeto por los mayores, Naruto —pedía el ojiperla con enojo—. Avergüenzas a la gente de nuestra aldea. —El viejo Teuchi solo carcajeo ante la situación.
—No te preocupes —sonreía el viejo—. ¿De qué aldea son? —El viejo sonriente esperaba respuesta.
—De Uzushio. —El rubio se mostraba feliz—. Venimos al examen chuunin.
—¡Oh! —Dijo con sorpresa—. De la nueva aldea, vaya que eso es muy bueno.
—¡Si! Mis padres me recomendaron este local. —Su peculiar sonrisa se mantenía en su rostro.
—¿Quiénes son tus padres? —Naruto iba a responder la pregunta, pero un golpe de Neji lo calló ante la sorpresa del viejo Teuchi.
—Lo siento, señor, pero tenemos cosas que no podemos decir. —Se excusó el ojiperla.
—No te preocupes niño, entiendo a la perfección. —La bella hija de Teuchi, Ayame ya había terminado de preparar el platillo de los chicos y los ponía sobre la barra para que su padre se los entregara a cada uno—. Disfrútenlo, va por la casa, es para que tengan fuerzas para sus exámenes —sonrió tranquilamente el viejo. Ni Neji ni Sasuke desconfiaban del viejo, mucho menos el rubio, pero había cosas que se tenían que mantener secretas para los aldeanos de Konoha.
Los tres chicos disfrutaron de sus platos de ramen, Naruto repitió en dos ocasiones, mientras sus dos compañeros solo le observaban devorar su ramen, era algo característico en él y estaban acostumbrados a verlo así, sin embargo, notaron varias presencias a su alrededor. Neji y Sasuke se observaron con seriedad causando interés en el viejo Teuchi, ellos voltearon a ver a Naruto que terminaba con su tercer plato de ramen.
—¡Viejo, estuvo delicioso! ¡El mejor ramen que he comido en mi vida! —Naruto se mostraba sonriente a pesar de la seriedad de sus compañeros y de la preocupación causada en el viejo—. Aquí te dejo lo de los platillos. —Dejo sobre la barra el dinero exacto en monedas—. Ahora, Neji, Sasuke, vamos a ver a nuestros amigos. —A pesar de estar rodeados el rubio se mostraba tranquilo.
Al pasar por debajo de aquellas cortinas verdes se encontraron con tres ninjas de Konoha con máscaras. La gente los observaba, se les hacía llamativo que los ANBU de raíz estuvieran en ese local por unos simples niños. Naruto llevo su mano hacia su bolsillo derecho, poniendo en posición de alerta a los tres ANBU, pero el rubio tan solo saco su hitai y se lo coloco en el brazo derecho, mostrando el símbolo del remolino en el mismo. Neji y Sasuke hicieron lo mismo con tranquilidad. Así los aldeanos observaron que no eran simples niños, eran participantes de los exámenes chuunin, y por ello no se preocuparon por la situación.
—¿A dónde nos dirigiremos? —Pregunto con tranquilidad el ojiperla—. No queremos llamar la atención en este lugar.
Los ANBU no respondieron, dos de ellos caminaron al frente y uno más apareció detrás de ellos para escoltarlos fuera de la zona comercial de la aldea. Mientras eran guiados por los ANBU, varios participantes de otras aldeas los observaron con cierto interés y al ver el hitai del remolino en sus brazos se sorprendieron. No especularon más, pensaban que era algún asunto relacionado con los exámenes chuunin, así que no le dieron más atención al evento.
Con el beneficio del desinterés público por la situación, los ANBU solo tenían que guiar a los chicos a las cárceles de Raíz. Sin embargo, Naruto opto por seguir otro camino alejándose de la villa, tanto Neji como Sasuke le siguieron a pesar de las advertencias de los ANBU.
—¡Detente! —Uno de esos ANBU no soporto más la rebeldía del rubio y coloco su katana en el cuello del chico amenazándolo claramente.
—Creí que solo nos guiarían a algún lado a hablar con alguien importante de la aldea —comento con tranquilidad Neji ante la alarmante situación.
—No chiquillos, —respondió uno de los ANBU—. Los encarcelaremos por culpa de sus padres, ustedes pagaran el precio de la traición de sus padres —amenazo.
—Mis padres no son traidores. —Naruto hablo con seriedad y con una de sus manos tomaba la katana desde el filo sorprendiendo al ANBU, pero se sorprendió mas al notar ciertos rasgos en el chico y un resplandor rojizo emanando de él.
Neji y Sasuke se ponían en posición de ataque, si iban a ser capturados, no se dejarían tan fácil.
—No es un poco abusivo que varios adultos rodeen a tres chicos de apenas trece años. —La voz sorprendió a todos los ANBU, mientras que Neji, Sasuke y Naruto la reconocían a la perfección.
—¡¿Quién eres?! —Preguntaba el que parecía ser el líder de aquellos ANBU.
—El sensei de estos chicos. —La voz se escuchaba provenir de varios sitios, pero no podían localizarla.
—¡Imposible! ¡Enviamos a cuatro compañeros a detenerte! —La incredulidad reinaba en el tono de voz del sujeto.
—¡Ah! ¿Hablas de estos chicos? —Cuatro cuerpos inconscientes cayeron al suelo para sorpresa de los ANBU, quienes voltearon a ver a sus cuatro camaradas inconscientes, pero al sentir el chakra tan peculiar de ese sujeto cerca de ellos devolvieron la mirada para ubicarlo en medio de los tres genins del Uzushio—. Tranquilo, Naruto. —El pelip´lata tocaba el hombro del rubio quien de inmediato se tranquilizó y ese extraño resplandor desapareció.
Los cuatro ANBU observaron al sujeto en cuestión, aquella polera blanca y un pantalón de tipo shinobi, además de la máscara que cubría la mitad de su rostro caracterizaban una figura despreocupada, al igual que su cabello plateado alborotado.
—Ahora, dejen que su sensei se encargue de esto. —Cerro sus ojos para mostrarlos con felicidad, mientras los ANBU se preocupaban, sabían que no era un rival para subestimar si había derrotado a sus compañeros.
Los cuatro ANBU se alejaban para ponerse a distancia prudente y poder contratacar cuando el Hatake les atacara, sin embargo, su cuerpo no reacciono a ninguna orden que su cerebro daba, estaban paralizados y sin saber la razón. Pero al alzar la mirada hacia el Hatake, el ANBU solo se sorprendió y rio de la desesperación, mientras todo se oscurecía a su alrededor.
En la oficina del Hokage, tanto el líder de Raíz, Danzou, como los dos viejos del consejo y el Hokage mismo se mantenían en espera de los resultados de la misión de captura. El viejo Hiruzen simplemente fumaba, Danzou andaba de lado a lado en la oficina y el consejo se limitaba a esperar con tranquilidad. Hasta que, tras varios minutos, alguien toco la puerta de la oficina. Un "adelante" de parte de Danzou fue dado deprisa solo para ver a uno de los que envió sumamente herido, babeando y con sus ojos en blanco. La sorpresa invadió a todos los presentes ante tal escena.
—N-No quieren problemas —dijo casi en murmullo aquel ANBU antes de quedar inconsciente.
—Allí tienen el resultado de su tonto ataque. —Hiruzen dejo de fumar su pipa y observo a los dos del Consejo y también a Danzou—. Me gustaría que no hicieran nada estúpido de nuevo, pero es imposible pedirles eso —señalo—. A partir de esta misma noche, pondré a un equipo de Jounin de Elite para cuidar que no hagan nada estúpido en contra de nuestros invitados.
—¡No puedes hacer eso! —Reclamaba Danzou.
—Puedo hacerlo, soy el Hokage y ustedes solo mis consejeros, si quiero puedo encerrarlos ahora mismo por sus acciones estúpidas —amenazo.
—No te atreverías —dijo Homura ante la amenaza de Hiruzen.
—Hagan algo similar y no me tocare el corazón —advirtió, tomo sus cosas y abandono la oficina Hokage—. Cuando salgan apaguen la luz. —El anciano sonrió dejando sumamente furioso a Danzou que tan solo atino a golpear con fuerza el suelo usando su bastón.
Amanecía en Konoha, el astro Rey iluminaba todo el territorio de la Aldea del País del Fuego. Los pájaros trinaban alegremente y algunos perros ladraban en sus casas. El día a día iniciaba con normalidad para la mayoría de habitantes de Konoha, excepto para un nutrido grupo de genins que se encontraban impacientes en un salón de un edificio de la aldea.
Desde varios colores de cabello, hasta varios tipos de rostro. Así la variedad en el grupo de genins que esperaban impacientes las ordenes de quien sería su primer evaluador. Existía el odio entre ellos, no por conocerse, únicamente por la simple historia que sus aldeas arrastraban. La gran mayoría observaba a un pequeño grupo de tres personas. Un rubio con polera negra y pantalón naranja, el azabache de polera azul y short blanco y el castaño de polera color crema y pantalón negro. Las miradas de todos estaban dirigidas hacia ellos, no por su apariencia o por su aparente despreocupación, si no por el hitai que los tres portaban con orgullo en el antebrazo derecho, el hitai de Uzushio.
Incluso los mismos genins de Konoha tenían curiosidad y miedo por esos tres chicos que estaban allí, como ellos, esperando por su evaluador. Ninguno trato de hacer contacto con el otro, el absoluto murmullo era el único sonido. Hasta que, tras varios minutos, al fin un tipo mal encarado se presentaba frente a ellos. Su rostro provoco el terror en algunos, aquellas dos cicatrices que cruzaban su cara le daban un aspecto más de tipo malvado. Su hitai con el logo de Konoha similar a un paliacate cubría la totalidad de su cabello. Su vestimenta en un azul marino y un abrigo negro le daban un aura de no ser un ninja con buenas costumbres.
El sujeto únicamente dio una orden que todos siguieron al pie de la letra: "Entren al salón."
Ya con todos los genins dentro y acomodados en los lugares que pudieron, el viejo de la cicatriz repartió unas hojas. Era el primer examen y dio las instrucciones de manera clara. Tenían cierto tiempo para responderlo, si uno del equipo reprobaba los demás también lo harían y él se encargaría de no dejarlos volver a presentar el examen chuunin nunca más, pero si uno de ellos decidía retirarse, podría volver a presentar el examen el año siguiente.
Muchos de los presentes optaron por la segunda opción que el evaluador les daba. Ibiki observaba con atención como poco a poco los genins que no se sentían capaces abandonaban el lugar. Los que se quedaron usaron lo que pudieron para contestar las difíciles preguntas del examen, todos ellos usaban sus jutsus a escondidas, todos al igual que el equipo genin de Uzushio. Ninguno tenía que ser descubierto o los reprobarían, fue otra de las reglas impuestas por su evaluador, Ibiki Morino.
Todos los genin aprovechaban al máximo sus jutsus, en el equipo de Uzushio, Sasuke usaba su dojutsu para observar lo que los demás escribían en sus exámenes. Neji usaba de igual manera su dojutsu para hacer algo similar al Uchiha. Naruto por su parte se quedaba callado y escribía sin parar, llamando la atención de sus cercanos ya que por su rostro no parecía ser alguien inteligente. Lo que no sabían es que una multitud de clones se encontraba por la aldea, principalmente en la biblioteca y campos de entrenamiento. Cuando un clon desaparecía, la información llegaba a Naruto que no dudaba en escribir la respuesta en las preguntas del examen.
El tiempo límite llego a su fin, Ibiki dio la señal y todos dejaron de escribir, suspiro un poco antes de decirles a todos que habían aprobado sus exámenes sin siquiera revisarlos. Muchos pidieron explicaciones e Ibiki les dio la respuesta que buscaba: la confianza en sus compañeros y su persistencia. Sin embargo, el Jounin de Elite fue interrumpido por un par de kunais que entraron por la ventana para clavarse sobre el techo y dejar caer una manta con el nombre de su nueva evaluadora.
La mujer de cabello violeta en cola de caballo y ojos castaños claros aparecía de manera extravagante ante la molestia de Ibiki quien reclamaba la intromisión de su compañera. Su vestimenta llamo la atención de más de uno de los genins varones. Su traje de malla ajustado a su cuerpo, una minifalda naranja y un abrigo marrón cubriendo el resto de su cuerpo. Eso dejaba que la imaginación de más de uno volara al pensar que la mujer no cubría con nada ciertas partes de su cuerpo.
La Jounin ignoro los reclamos de Ibiki y le reprendió por haber dejado que tantos genins aprobaran su examen este año, aludiendo a que se estaba volviendo viejo y amable, pero Ibiki simplemente le dijo que se sorprendería. Anko guio a los genins hacia el lugar en donde se llevaría a cabo su examen.
Hasta el campo de entrenamiento numero cuarenta y cuatro, un enorme bosque con varias entradas en la malla perimetral. En el centro una gran torre y un rio que cruzaba el campo de entrenamiento. Apodado el "Bosque de la Muerte" debido a las peligrosas criaturas que allí habitaban, era un escenario digno de temer, hasta de los genins más experimentados. Anko dio las instrucciones. Cada equipo tenía que llegar a la torre en el centro del bosque y en sus manos dos pergaminos, el pergamino del cielo y de la tierra. Tendrían cinco días como máximo para completar la prueba, si no llegaban a la torre en ese lapso, si no conseguían los dos pergaminos o si uno de sus compañeros de equipo quedaba incapacitado, incluso si observaban el contenido del pergamino serian descalificados de la prueba. Anko les entregó una carta responsiva que les hizo firmar, donde si alguno moría no harían responsables a los evaluadores ni a la aldea ninja por el suceso. Todos lo firmaron sin dudarlo, ya estaban allí y no se echarían para atrás. Así fue como el segundo examen dio comienzo.
Habían pasado ya cuatro días y faltaban pocas horas para que el quinto día se cumpliera, en la torre ya estaban varios equipos. El primero que llego rompiendo record de tan solo haberlo completado en algunas horas, fue el equipo de Suna conformado por tres genins, los tres hermanos. Temari, Kankurou y Gaara, el equipo causo sorpresa y se convirtió en uno de los favoritos para acceder a las finales.
De allí estaban los demás equipos, dos equipos de Oto y tres equipos de Konoha. Para sorpresa de todos, el equipo de Uzushio en el que tenían altas expectativas no había aparecido, al igual que los demás equipos que habían entrado al examen, ni siquiera habían recibido una señal de socorro, lo cual preocupaba a los organizadores. Faltando diez minutos para que concluyera el tiempo límite, el equipo de Uzushio se hizo presente ante la risa oculta de todos los equipos presentes. A excepción de un solo equipo. Neji se acercó al evaluador y entrego los dos pergaminos, pasando frente a todos los equipos aprobados que le observan con interés y burla por ser el último equipo en llegar.
—Apestan a sangre —profirió un chico de Konoha con marcas rojas en sus mejillas y un perro sobre su cabeza.
—Sus ropas están intactas —dijo un chico de lentes.
Solo ellos habían notado esas características imperceptibles para otros. Los equipos recibieron unas horas de descanso y sus sensei hicieron acto de presencia en el lugar.
Mientras sus sensei se preocupaban por sus equipos, fueron guiados hacia una arena de combate dentro de la aldea. Allí se les informo del tercer y último examen que consistía en combates individuales, examen el cual se llevaría a cabo dentro de tres días, pero debido a la gran cantidad de genins que aprobaron, debían de realizar unas preliminares para reducir el número de participantes. Y las preliminares se llevarían a cabo en ese momento para sorpresa de todos. Al centro de esa arena aparecía un sujeto, un Jounin que se encargaría de llevar a cabo las preliminares. La apariencia del Jounin era similar a la de sus anteriores evaluadores, su rostro demostraba seriedad. Su chaleco verde y su uniforme táctico característico de su grado ninja añadían esa seriedad, pero las ojeras y la tos que se hacía presente a cada minuto, señalaban que padecía una enfermedad.
El sorteo se llevó a cabo, y el primer combate era entre Uchiha Sasuke y un ninja de Oto. Uzushio contra Oto.
El participante de Oto bajo a la arena, su aspecto no daba temor, pero si parecía ser muy ágil. De cabellera blanca, ojos negros y unos extraños equipamientos en sus muñecas caracterizaban al chico de esa aldea. Sasuke se disponía a bajar a la arena, pero Kakashi solo le tomo del brazo y llamo la atención de sus alumnos.
—Recuerden la misión —dijo con seriedad a lo que sus alumnos solo movieron su cabeza en señal de afirmación.
El Uchiha bajo para colocarse frente a su oponente y llamo la atención de dos féminas de los equipos de Konoha. Yamanaka Ino y Haruno Sakura. La primera de cabellera rubia pálida, un flequillo cubriendo una parte de su rostro y ojos verdes. La segunda de cabellera rosada hasta los hombros y ojos color jade.
—Ese chico es muy guapo —dijo la Yamanaka con corazones en sus ojos.
—¡Es verdad! —Se sumó la ojijade a la afirmación de su amiga.
—¡Oye! ¡Yo lo vi primero! —La Yamanaka reclamaba derechos sobre el chico Uchiha como si fuese una pertenencia.
—¡Eso no quiere decir que te pertenezca, Ino cerda! —Reclamaba la Haruno.
—¡Cállate Frentona! ¡Es obvio que él se fijara en mí! ¡Soy más bella que tú! —Su ego era demasiado para alguien de su edad.
—¡Si le gustan las cerdas, lo hará! ¡Si no, se fijara en alguien verdaderamente bella! —Y la Haruno se señalaba a sí misma.
El "empiecen" de Hayate culmino la patética discusión de las dos chicas de Konoha, el combate había empezado. El chico de Oto no perdió el tiempo y se lanzó al ataque, pero antes de conectar algún golpe, el Uchiha desapareció para sorpresa de todos e inexplicablemente el ninja de Oto cayo inconsciente. Sasuke reapareció segundos después a espaldas del chico. Hayate no salía de su impresión y dio por ganador al Uchiha, quien llevo las manos a sus bolsillos y regreso al lado de sus compañeros y sensei.
Los sensei de los equipos participantes platicaban de lo sucedido y lo analizaban a detalle.
—Guy-san, ¿lograste ver todo? —Pregunto un sensei de Konoha de barba y con un cigarrillo en su boca a otro tipo de peinado parecido a un tazón. El primero vestido con el traje táctico tradicional de Konoha, pero el segundo llevaba un traje verde de una sola pieza.
—Fue velocidad pura, Asuma-san, seis golpes directos en el cuerpo del chico y fue todo —respondía el tipo llamado Guy sorprendiendo a sus alumnos por lo descrito, ya que ellos ni siquiera pudieron ver nada de lo acontecido.
Los encuentros continuaron después de la demostración de velocidad de parte del genin de Uzushio. El siguiente combate fue entre otro ninja de Oto y uno de Konoha de nombre Aburame Shino, el cual el genin de Konoha gano sin muchas dificultades.
El siguiente encuentro fue protagonizado por otro ninja de Oto y un genin de Suna de nombre Kankurou, un marionetista, el cual gano sin mucha dificultad y demostrando que tan poderoso era su equipo.
El cuarto combate se efectuó entre las dos autoproclamadas fans del Uchiha, quienes bajaron únicamente pensando en demostrar sus habilidades para el Uchiha. Desgraciadamente el encuentro fue patético y el resultado fue un empate.
El quinto combate se llevó a cabo entre una genin de Konoha de nombre Tenten, especializada en armas en contra de la genin de Suna, Temari quien llevaba consigo un enorme abanico. La ganadora fue la chica de Suna, demostrando su gran poder y derrotando fácilmente a la genin de Konoha.
El sexto combate fue entre Oto y Konoha. La única genin de Oto en contra de un chico de mirada aburrida de Konoha. El chico, de nombre Shikamaru no demostró grandes habilidades, gran parte del combate fue dominado por la chica de Oto, sin embargo, el genin demostró una gran estrategia e inteligencia y salió victorioso de su combate sorprendiendo a propios y extraños.
El séptimo combate se llevaría a cabo entre Uzushio y Konoha, de nueva cuenta los reflectores se colocaron sobre el genin de Uzushio. El primero ya había mostrado gran habilidad y ahora esperaban lo que demostraría el siguiente chico.
Uzumaki Naruto fue el elegido para el séptimo combate, el chico bajo con una sonrisa, su oponente era Inuzuka Kiba, quien se disponía a bajar a la arena para hacerle frente al chico de Uzushio, pero una mano lo detuvo.
—Ten cuidado, Kiba —pidió su compañero de equipo, Aburame Shino.
—Sí, no te preocupes, no se ve la gran cosa —observo de reojo a su oponente que ya lo esperaba—. Parece el más idiota de los tres.
—No te confíes —volvía a advertir el chico de extraños lentes y abrigo a su compañero.
—Te preocupas demasiado, Shino —sonreía el chico y su pequeño perro que yacía sobre su cabeza ladraba en señal de apoyo.
—M-Mucha s-suerte, K-Kiba-kun —profirió tímida una chica de ojos perlados y cabello azulado.
—¡Si! ¡Regresare victorioso, Hinata-chan! —Se mostraba aún más confiado el chico.
El Inuzuka bajo de un salto a la arena, listo para el combate. Hayate observo listos a los dos chicos y dio la señal de comienzo.
El chico con características de caninas inicio su ataque con ayuda de su perro, ejecutando un jutsu que los convertía a ambos en dos poderosos taladros que se fueron encima del rubio ojiazul.
El rubio fue rápido y esquivo a la vez de que hacia un sello y ejecutaba un jutsu de clonación. Para sorpresa de todos no era un jutsu de clonación cualquiera, era uno de gran categoría, creando clones sólidos, demostrando tener control de un jutsu de alto nivel. El rubio no perdió el tiempo y ataco al Inuzuka con sus clones, pero estos fueron repelidos con facilidad. Kiba enfoco su atención en el original ignorando a los clones, pero al atacarlo solo se dio cuenta que era un clon. Ubico con la mirada al rubio en el otro extremo de la arena, enfadó y se preparó de nueva cuenta para atacarlo con su Gatsuuga, pero para su sorpresa el rubio desapareció de su vista, para aparecer justo frente a él y golpearlo con la palma abierta y lanzarlo fuertemente contra la pared de la arena dejándolo inconsciente.
Hayate dio por terminado el encuentro, dando por ganador al rubio Uzumaki quien había demostrado no solo velocidad y un gran jutsu de alto nivel, también había demostrado una gran fuerza. Los presentes de Konoha se preocupaban por lo demostrado hasta el momento de los genins de Uzushio.
El Octavo encuentro fue determinado, se enfrentarían los dos Hyuuga de la competencia, la Hyuuga de Konoha contra el Hyuuga de Uzushio.
Neji bajo a la arena y los de Konoha se preocupaban por su participante, ni siquiera le daban oportunidades de ganar, daban por perdido ya ese encuentro. La chica Hyuuga bajo a la arena, sabia poco quien era al que se enfrentaba, únicamente sabía que era un Hyuuga como ella.
—¡Tú puedes, chica Hyuuga! —Se escuchó el grito que para sorpresa de todos provenía de un compañero del Hyuuga. Naruto había soltado ese grito para darle ánimos a la chica, quien ya se notaba deprimida.
—¡G-Gracias! —Respondió la chica con timidez, pero su apoyo no escucho el agradecimiento.
—¡Oye, idiota! ¡¿De qué lado estas?! —Inquirió el Uchiha reclamándole a su compañero y amigo.
—Vamos, nadie apoya a la chica, ni siquiera sus propios compañeros le tienen fe, déjame llevarles la contraria, además mírala, se ha animado —sonreía ante la molestia del Uchiha—. Así no le será aburrido a Neji —señalo.
—De todas formas, Neji no debe demostrar mucho, recuerda la misión. —El Uchiha le recordaba ese aspecto importante a su idiota amigo.
—Ya lo sé, pero Neji no necesitara de mucho para vencerla —dijo el rubio con tranquilidad y se recargaba sobre el barandal para observar mejor la pelea.
La chica Hyuuga también recibió apoyo de sus compañeros para sorpresa de ella misma, quien solo se sonrojo.
—Mi compañero es un idiota, pero sabe qué hacer para regresarle la confianza a alguien —sonreía el Hyuuga a la chica.
—¿C-Cómo se llama? —Su voz fue muy baja, pero Neji logro escucharla.
—Naruto —respondió y Hayate dio la señal de inicio—. Princesa Hyuuga, ataque con todo, no se contenga, por favor. —Neji fue respetuoso, él sabía que esa chica era su prima, hija del hermano de su padre y por lo tanto quería saber que tan fuerte era.
Las venas que irrigan los ojos de ambos genin se sobresaltaron demostrando que los dos activaban el dojutsu característico de su clan. Hinata ataco sin pensarlo dos veces, su estilo de pelea era el tradicional del Hyuuga, con las palmas abiertas buscaba conectar a Neji, quien esquivaba golpeando las palmas de la chica desviando los golpes. Neji mostraba gran maestría y control, apenas se movía un paso hacia atrás y uno hacia adelante para esquivar los feroces ataques de su prima. La chica por su parte, hacia un gran esfuerzo para golpearle, no era veloz, ni muy fuerte, pero tenía confianza en su técnica. No se rendía, no quería fallar al apoyo de aquel chico rubio que ni siquiera conocía y que observaba atentamente su combate, no quería fallarles a sus compañeros que también le apoyaban. Ella quería demostrar que era fuerte, por eso no cedía en ningún momento al ataque, no le daba un respiro a su oponente, seguía atacando sin parar, aunque el aire le faltara.
Neji se percató de esto, espero el ataque de su prima, para dar media vuelta y con gran habilidad colocarse a espaldas de su prima y golpear suavemente la espalda de la chica para hacerla caer. Suspiro y desactivo su dojutsu, pero para su sorpresa, la chica se levantó escupiendo sangre, sin ánimos de rendirse colocándose en posición de ataque nuevamente.
—Parece que aún tengo que mejorar —pensó Neji al notar sangre en los labios de su prima y es que él no quería provocarle daño severo a la chica.
Neji respondió a la valentía de su prima y volvió a activar su dojutsu, pero sabiendo que no había controlado su fuerza, tenía que terminar rápido el combate o pondría en peligro la vida de su familiar. Neji se lanzó al ataque con velocidad, realizando varios golpes que, para sorpresa de él, su prima esquivo los primeros, pero los segundos no pudo hacerlo y los recibió de lleno en varias partes de su cuerpo. La chica cayó al suelo y de nueva cuenta Neji desactivo su dojutsu sintiéndose victorioso.
Sin embargo, la chica Hyuuga volvió a ponerse de pie en plan de pelea y preocupo a Neji al notar que su prima ahora sangraba más de la boca, el chico ya no activo su dojutsu, simplemente observo con orgullo a su oponente.
—Si vuelvo a atacarte, tu vida correrá peligro —menciono Neji y observo al evaluador, quien alzaba la mano para dar el veredicto del combate.
—¡No me rendiré! —Vocifero la chica para sorpresa de todos—. No me puedo rendir, no puedo hacerlo. —Un cumulo de lágrimas se hacía presente en sus ojos—. Quiero demostrarle a mi padre que soy capaz de ser una shinobi, que soy una digna representante del clan Hyuuga —sonrió la chica—. Tú también eres un Hyuuga, debes saberlo, los débiles no merecen llevar el apellido Hyuuga.
—En mi clan no es así —suspiro con decepción Neji sorprendiendo a la chica—. Mi padre me advirtió que el clan Hyuuga de Konoha se manejaba de otra manera, importándole el elitismo por sobre las relaciones familiares. —Hinata se sorprendió.
—¿Cómo sabes eso?
—Tu padre, Hiashi, es hermano de mi padre, tu y yo somos primos, princesa Hyuuga. —Esa revelación sorprendió a la chica.
—No soy una princesa —dijo con dificultad—. Soy débil, no merezco ser llamada la Princesa Hyuuga —señalo.
—Has demostrado valor, coraje y fortaleza. Débil no eres, eso debe notarlo tu padre. —Neji no quería atacar a su prima de nueva cuenta, quería que se rindiera ella misma, aunque eso significara que fuera en contra de lo que había demostrado.
—Eso no es suficiente para mi padre, debo aprobar los exámenes y convertirme en chuunin, solo así mantendré el apellido de los Hyuuga y ganare el reconocimiento de mi familia —dijo entre lágrimas, provocando furia en Neji.
—¿Eso es lo que verdaderamente quieres?
—¡Eso es lo que quiero! —Respondió firmemente.
—Tus palabras son débiles, Hinata. —Neji la observo con cierta tristeza.
—¿Eh?
—El clan de Konoha sigue podrido, tal y como ha dicho mi padre —suspiro y activo su dojutsu nuevamente—. Terminemos esta batalla…
El Hyuuga se lanzó al ataque, Hinata de igual manera ataco, pero Neji era más habilidoso que ella, la esquivo y se preparaba para golpearla. Hinata tan solo cerro sus ojos, y para sorpresa de todos, Neji desactivo su dojutsu y la golpeo simplemente con fuerza bruta. Hinata cayo rendida en la arena. Hayate dio por ganador a Neji al ver que Hinata ya no podía continuar.
—Yo no puedo liberarte de tu carga, no busques soluciones fáciles, tienes una más sencilla que simplemente entregarte a la muerte —le dijo Neji sin mirarla. Hinata se sorprendió, él se había dado cuenta que tenía intenciones de morir en ese combate, sabía que, si recibía otro golpe del Juuken, sería su final, por eso había cerrado sus ojos y esperaba que Neji terminara con todo.
Pero no fue así, el Hyuuga salió enfadado de la arena para volver con sus compañeros, quienes no dijeron nada, habían escuchado la plática y comprendían el enfado del Hyuuga.
Las asistencias médicas se apresuraron para darle las atenciones necesarias a la chica Hyuuga, que, si bien recibió mucho daño, no ponía en peligro su vida. Aun así, la atención volvió a estar centrada en el equipo de Uzushio, sus tres genins habían pasado a la ronda final con suma facilidad y prácticamente sin demostrar casi nada de sus jutsus ni verdaderas habilidades.
Hayate daba paso al penúltimo combate en el cual se enfrentaban Konoha en contra de Suna. Rock Lee, aquel chico de peinado similar a un tazón y un traje totalmente verde representaba a Konoha. Enfrente tenia a Gaara, el hijo del Kage de la arena. De cabello rojo, ojos turquesa, piel pálida y una extraña tinaja, aparte de toda el aura de misterio que lo rodeaba, era lo que caracterizaba al chico de Suna.
La pelea fue larga, el chico Rock Lee demostró su gran habilidad a pesar de no usar ningún jutsu. A base de fuerza y velocidad le causo problemas a Gaara, quien tuvo que demostrar las armas que poseía. La pelea fue difícil para ambos. Rock Lee no quería perder, así que uso una técnica prohibida que aumentaba su fuerza física y velocidad, con la cual le causo demasiado daño a Gaara, quien no pudo controlarse más y dejo salir su lado más oscuro. Aquel chico que parecía que no hablaba y se mantenía callado, demostrado una apariencia y mentalidad retorcida. A pesar de que Rock Lee logro atravesar la defensa absoluta de Gaara, no fue suficiente para derrotarlo, ni siquiera haberlo golpeado a tal velocidad y con tal fuerza. Lee había usado su as bajo la manga y su cuerpo se mantenía en pie por inercia. Eso a Gaara no le importaba y estaba dispuesto a matarlo hasta que el sensei de Lee, Guy, entro a escena para darle la victoria a Gaara e impedir que asesinara a su preciado alumno.
Lee fue llevado al hospital con rapidez, Guy temía por su vida, mientras que el chico de Suna regreso al lado de sus hermanos, victorioso.
Faltaba el ultimo combate, entre los dos últimos genins. Un chico de Oto y uno de Konoha de nombre Chouji.
El chico de Konoha era robusto, con unos curiosos espirales en sus mejillas, su cabellera castaña y su mirada despreocupada, aunado a que estaba comiendo aun cuando su combate se acercaba para iniciar, no daban ni siquiera el aspecto de ser un genin fuerte o talentoso. El genin de Oto no temía por ser derrotado. Y lo fue, la batalla fue corta y el genin de Oto gano con cierta facilidad.
Las preliminares habían terminado y ya estaba todo listo para el siguiente examen. Sin embargo, el Hokage mismo apareció en la arena para sorpresa de todos. El viejo Hiruzen enfoco su atención en el equipo de Uzushio que observaba desde lejos, el viejo tan solo sonrió al ver prácticamente la viva imagen de los padres de los chicos en ellos.
Hiruzen felicito a todos los que lograron pasar a las finales, menciono que esas finales se harían en presencia de sus Kages y con público, dentro de tres días a partir de ese momento. Los oponentes serian dados a conocer un día antes. Volvió a felicitarlos antes de desaparecer y dejarlos.
—El único peligro es el chico de Suna —hablo Neji observando al pelirrojo con la tinaja.
—Ese chico es un… —Kakashi coloco la mano en el hombro de Sasuke.
—Nii-san, hemos encontrado a nuestro objetivo —pronuncio Naruto con tranquilidad, pero ganándose un golpe de parte de Kakashi.
—¡Soy tu sensei! —Reclamo el peliplata y suspiro observando al sensei del equipo de Suna—. Pero si, tienes razón, hemos encontrado al objetivo de nuestra misión…
