CAPITULO 3
CONVERSACIONES TRASCENDENTALES
Nunca es bueno que alguien ejerza un control demasiado desmedido sobre nosotros. Pero de estar en la situación, ¿Tendrías el valor suficiente para rebelarte?
Después de un placentero y relajante fin de semana en casa de su salvador personal, había llegado la hora de regresar a sus actividades cotidianas y eso significaba enfrentar a la última persona que quería ver en el mundo.
Conociéndolo como lo conocía, podía apostar su sueldo de un año a que en cuanto entrara en su oficina, estaría allí sentado en su silla esperándola, enviándole el mensaje fuerte y claro de que no lo podría evitar más. Probablemente estaría iracundo porque no había podido contactarla en todo el fin de semana y le tendría una diatriba monumental por lo que había pasado con Diamante. Es más, estaba cien por ciento segura de que él se pondría de lado del 'gusano miserable', como 'cariñosamente' se refería Haruka a Diamante. Él siempre se ponía de su lado.
Las mariposas en su estómago revoloteaban con más intensidad a medida que el ascensor del edificio de la revista avanzaba lento pero seguro hacia el piso de su oficina, al punto de que ya no parecían mariposas sino alguna clase de pajarraco gigante y abominable que con el batir de las alas, le revolvía todo el desayuno.
Desde la noche, la incertidumbre se había instalado en su cabeza, bombardeándola una y otra vez, con el mismo proyectil de duda, ¿Sería capaz de reunir las fuerzas suficientes para enfrentar a su padre? Tenía que hacerlo. Ya no había marcha atrás. Era ahora o nunca.
El pequeño timbre que avisaba el arribo del ascensor a su destino, la sacó de sus pensamientos. Le echó un último vistazo a su reflejo en las doradas y brillantes puertas del elevador y aspiró una amplia bocanada de aire intentando calmar la torpe y molesta ave en su estómago. –Todo va a salir bien. Tienes mi apoyo incondicional. –Las últimas palabras de Darien antes de despedirse, estaban haciendo efecto. Le infundían seguridad.
Las puertas finalmente se abrieron y salió del aparato con paso decidido. Su secretaria ya la esperaba en su escritorio, siempre tan eficiente.
-Buenos días Luna.
-Buenos días señorita Tsukino. Su padre…
-Ya lo se. Está ahí ¿cierto? –La interrumpió antes que pudiera decirle nada.
-Así es, llegó hace poco.
-Que predecible. –Murmuró para si misma. -¿Podrías hacerme un favor? Llámale ahora más tarde a Mina y a Rei para confirmar nuestro almuerzo.
-Claro que sí. –Contestó con una sonrisa.
-Gracias.
Si tenemos suerte, algunas veces podemos ver con claridad los momentos que definen nuestras vidas; ese instante decisivo en que todo cambia ya sea para bien o para mal.
Cuando somos realmente afortunados, podemos hacer algo al respecto.
Siempre se puede huir por un tiempo de lo que más tememos, pero eventualmente los miedos terminan por alcanzarnos. Y entonces, solo quedan dos caminos: rendirte ante aquello que tanto te asusta, o pelear con el coraje que siempre has creído ausente.
Miró la entrada de su oficina y tuvo que inspirar profundo nuevamente. Había llegado el momento. Abrió la enorme puerta y justo como lo había anticipado, ahí estaba. El olor de su habano humeante había saturado el aire de una atmósfera densa y difícil de pasar por los pulmones, como si ver su expresión implacable no fuera ya, un impedimento para respirar con normalidad.
-Buenos días papá. –Saludó con el tono más neutral que pudo fabricar.
-No me parece que tengan nada de buenos. –Contestó cortante. –Espero que estés muy orgullosa de la estupidez que hiciste. –Le recriminó.
-A decir verdad, sí me siento muy bien. No se como pude esperar tanto para hacerlo y en realidad no pienso que haya sido una estupidez, sinceramente, creo que es lo más inteligente que he hecho en mucho tiempo. –Repuso cautelosa, mientras ponía sus cosas en el sofá que se encontraba en la habitación.
-¡Eres una insolente! ¿Como puedes ser tan tonta para no darte cuenta de que este es el error más grande que hayas podido cometer?
-No papá, el error hubiera sido continuar con un hombre al que no amaba y terminar en un matrimonio sin amor solo por complacerte a ti.
-¡Serena, Serena! ¿Cómo no te das cuenta de que Diamante es el hombre para ti? ¿Por qué no me dejas ser yo quien decida qué es bueno para tu futuro?
-¡El hombre para mí! – Bufó herida en tono apenas audible. – ¿No crees que yo más que nadie sé que es lo que me hace feliz?
-¡Por favor! No te comportes como una adolescente cursi. De lo último que esto se trata es de romanticismos vacíos. Hablamos de lo que es conveniente para ti y tú no tienes cabeza para discernir lo que es eso. –Espetó en aire de superioridad. Cuando Kenji quería reprocharle algo, nunca escatimaba en derribar cualquier noción de sabiduría que ella creyera ostentar, dejándole bien claro, que el único poseedor de la verdad, era él y solo él.
Y una vez más estaba ahí, escuchando los vituperios de su padre. Pero en esta oportunidad algo cambió; sintió en su estómago como la pequeña llama de la indignación fulguraba sin control, quemándole en la boca.
-No te permito ni un insulto más a mi inteligencia. –Sentenció tajante. –Esta es una decisión que tomé por mí; te pido encarecidamente que la respetes por favor.
-Nada de eso. Ahora mismo le vas a llamar a Diamante y le vas a pedir que te acepte de vuelta. –Le ordenó tomando la bocina del teléfono. --¡Ni creas que esto se resuelve aquí tan fácil! En cuanto se entere Kenji, vas a ver como te va obligar a venir arrastrándote a pedir que te deje regresar.--Las palabras de Diamante retumbando en su mente, fueron como un puñetazo inclemente en el rostro.
-¡No! –Contestó apretando las mandíbulas intentando controlar la rabia. –Ya te dije que es una decisión tomada y no pienso ceder.
-Mira Serena, no me retes…–La amenazó con el índice levantado.
-¿O que papá? ¿Qué es lo que vas a hacer? No me cabe en la cabeza como puedes estar tan empecinado en este asunto. ¿Cómo puedes estar de su parte cuando tu hija te está diciendo que no es feliz?
-Pues yo no me explico como puedes ser tan inmadura. Esto no es algún tonto cuento de hadas, estás en el mundo real. Date cuenta que Diamante es el mejor partido que puedes conseguir. ¿Por qué no lo ves?
-¿Tan poca cosa me crees, que piensas que eso es lo mejor que puedo conseguir? Creo que tu adorado Diamante no te ha contado toda la verdad de este asunto, porque si vieras en realidad lo que es, no creo que quisieras verme inmiscuida con una persona así. –¡Diamante era tan despreciable y su padre tan ciego!
-¿De que estás hablando? No me digas que ahora vas a justificar tu falta de juicio inventando mentiras sobre Diamante. –De nuevo el tono admonitorio reinaba. –Haber, estoy esperando. ¿Qué es eso tan malo que hizo?
-No me voy a rebajar a este nivel. Si quieres saberlo, pregúntaselo a él. No quiero ser yo la que rompa TU cuento de hadas. Ya veremos si tiene los pantalones para decírtelo. En todo caso, así no hubiese hecho nada, el resultado habría sido el mismo. No lo amo, no quiero estar con él. Fin del asunto.
-Veo que no tiene caso. Hablaremos cuando hayas reflexionado sobre el tema y espero que no sea demasiado tarde para arreglar las cosas. Si arruinas esto, vamos a tener problemas.
-No te molestes ni malgastes tu aliento. Este asunto hace parte de mi vida privada, no volveremos a tocar este tema y tus amenazas no surten efecto. Estoy cien por ciento segura de que ha sido lo mejor y si no lo apruebas, ese es tu problema, no el mío.
-¿Que diablos te pasa? Esta no eres tú. ¿Por qué pones a prueba mi paciencia? Tú nunca me desafías. –Kenji la miraba perplejo. Que Serena osara a contradecirlo era demasiado inverosímil.
-Es cierto. Yo nunca te desafiaba. Pero te equivocas si eres tan egocéntrico como para pensar que lo que estoy haciendo tiene algo que ver contigo o que este es un arranque de rebeldía. He estado aletargada, dejando que manejaras mi vida por demasiado tiempo. ¡Deberías alegrarte! Por fin estoy lista para actuar por mi misma, ¿No es ese el sueño de todo padre?
-No cuando los hijos toman resoluciones estúpidas echando a perder su futuro. –Increpó agrio. –Tu inconciencia no te deja ver nada. Que decepcionado me siento de ti. –Él sí que sabía como lastimarla.
-¡Ay papá! Crees tan poco en mí. Esta discusión no va a parar en ningún lado y yo tengo mucho trabajo por hacer. Búscame cuando estés dispuesto a brindarme un poco de respeto.
La miró con displicencia y le dio una sonrisa avinagrada, antes de volverse hacia la puerta.
-Más bien búscame tú a mí, cuando hayas recapacitado. –Fue lo último que agregó antes de salir con un gran portazo.
De inmediato sintió la fuerza abandonar sus piernas; se desplomó en la silla del escritorio.
Claude Lévi-strauss dijo que basta frecuentemente una frase corta para derribar un poder. ¿Será cierto eso de que el valiente solo lo es, hasta que el cobarde lo permite?
Unos cuantos segundos después, su atenta y perceptiva secretaria, llamó a la puerta y entró.
-¡Señorita! ¿Se encuentra bien? –Indagó con el rostro descolocado. La palidez de la rubia realmente la asustó.
-Si Luna. Solo estoy un poco mareada.
-Voy a traerle un vaso con agua. –Se apresuró a decir, mientras se ponía en marcha.
.
,.-´¨¯¨·-..-´¨¯¨·-.¸ ,.-´¨¯¨·-..-´¨¯¨·-.¸ S&D,.-´¨¯¨·-..-´¨¯¨·-.¸ ,.-´¨¯¨·-..-´¨¯¨·-.¸
.
-Luna, estás arrebatadoramente encantadora. –Saludó con ojos coquetos, entregándole la margarita que le traía como regalo.
Hacer sonrojar a Luna, era uno de sus pasatiempos favoritos.
-Muchas gracias Señorita Tenoh.
-¿Cuántas veces tengo que decirte que para ti soy Haruka?
-Perdón. –Dijo avergonzada.
-No hay cuidado, pero no lo vuelvas a hacer. –Le dijo regalándole una sonrisa y guiñándole un ojo. Nuevamente el rubor llegaba a sus redondos pómulos. Simplemente era adorable. -¿Ella está ahí?
-Si señorita. Pase.
-Gracias. –Sin más, se encaminó hacia la oficina.
-¡Haru! ¿que haces aquí?- Frunció el seño
-Gatita, esa no es forma de saludar a tu prima favorita.
-Es solo que me sorprende verte. ¿Por qué no me avisaste que venías?
-Era una sorpresa.
-¿Era una sorpresa o querías tomar a Luna desprevenida?
-Me atrapaste. Ya sabes, las mujeres como ella son mi punto débil.
-Eres una zorra. Que te oiga el descaro Michiru y verás como te deja.
-No metas a mi sirena en esto. Y mucho cuidado con soltar la lengua, bruja chismosa. –La amenazó, sentándose en el cómodo asiento frente al gran escritorio detrás del cual estaba ella. –Yo solo me divierto con Luna. Nada más. Todo es perfectamente inocente
-Jajajaja, como te tienen domadita ¿no? Te tiemblan las piernitas no más de pensar que Michi se pueda enterar. Bueno a parte de venir a poner nerviosa a mi secretaria, ¿hay algún otro motivo al que se deba tu visita?
-Tengo un asunto que discutir contigo.
-Que seriedad. –Se burló.
-Puedes tomártelo con el humor que quieras, pero sí es serio.
-Te escucho.
-¿Qué pasó con Diamante?
¡No! Ella también averiguándole. A ella sí que no le podía facilitar los pormenores de esa desastrosa situación. Ya sabía que todos iban a querer saber hasta el más mínimo detalle, pero solo pocos tendrían el privilegio de la verdad completa, y la verdad era que no había tenido tiempo de pensar una versión que pareciera en su conjunto, creíble, sin dejar vacíos raros que alguien como Haruka que la conocía tan bien, descubriría sin dificultad.
Tendría que darle la versión rosa que le había dado a Darien y rogarle al cielo que fuera tan comprensiva como él y se rindiera ante las evasivas que le proporcionara.
-Y soy yo la bruja chismosa ¿cierto?
-No seas ridícula. No estoy buscando satisfacer ninguna curiosidad morbosa y lo sabes. Eso te lo dejo a ti y a tus amigas. ¿Me vas a contestar?
-¿Qué hay que decir sobre ello? Terminamos. Bueno, yo le terminé. Eso es todo.
-¿Por qué? –Su voz daba clara cuenta de que no tenía ni un pelo de tonta en su rubia cabellera y quería llegar al fondo del asunto.
-¿Te parece poco todo lo que tuve que aguantarle? No entiendo por qué me hablas en ese tono. Yo pensé que ibas a ser la más feliz de escuchar que finalmente había terminado.
-No me malinterpretes, estoy más que aliviada de saber que por fin mandaste al diablo a ese psicópata, pero no se por que tengo la sensación de que aquí hay gato encerrado.
-Creo que te estás pasando con tu lectura de novelas de misterio. Ya estás paranoica.
-¡Por favor! Como si yo leyera esa basura. –Se quejó ofendida. –No insultes mi inteligencia gatita.
-Es que no entiendo por que sospechas algo. Simplemente me cansé de aguantar la misma situación, eso es todo. ¿Es un pecado haberme liberado?
-Para nada. Pero no entiendo por que no me quieres dar los detalles, eso es lo que me hace sospechar.
-Lo que tienes que entender es que deseo un poco de privacidad en el asunto, y que tal vez cuando esté lista te lo pueda contar todo. –La estaba matando no poder decirle nada, igual como le había pasado con Darien. Haruka siempre había sido una suerte de ángel guardián para ella, y ahora tenía que verla a la cara y ocultarle la verdad y todo por Diamante. Tal vez debería contarlo todo y dejar que lo despedazaran… ¡no! a diferencia de él, a ella todavía le quedaba humanidad.
-O sea que admites que me estás ocultando algo.
-Si. A ti no te puedo mentir. Pero necesito que confíes en mí, cuando te digo que no es nada importante y que cuando sea el momento, te lo contaré todo. –En realidad no sabía si ese momento llegaría algún día.
-Como me entere que ese tipejo te ha hecho algo, te juro que no dejo ni su pellejo y creo que no tendría dificultad en encontrar ayudantes para encargarme de él.
Ella lo sabía.
.
•·.·´¯·.·•·.·´¯·.·•·.·´¯·.·•·.·´¯·.·••·.·´¯·.·•·.·´¯·.·•·.·´¯·.·•·.·´¯·.·•
.
-¿Sere? ¡Dios! estoy alucinando o eres un holograma. –Ese fue el saludo de Mina con cara de estupefacción.
-Deja el drama Mina. A veces pienso que no deberías ser modelo, sino actriz. –Le respondió fastidiada.
-Dame un poco de crédito ¿Quieres? Tú nunca vienes a nuestro almuerzo tan temprano. –Explicó después de sentarse a la mesa y sacar un cigarrillo.– Siempre eres la última en llegar porque tu precioso trabajo te tiene absorbida y eso, cuando tenemos la suerte de que tu 'considerado' noviecito te deje venir a ver a tus amigas.
-Pues te vas a alegrar cuando te cuente los detalles de nuestra ruptura. –Repuso sin emoción en la voz.
De inmediato la cara de la rubia frente a ella cambió por completo. No supo muy bien qué emociones eran las que se dibujaban en el rostro, pero para ella se veía una mezcla de conmoción, incredulidad y asombro.
-¿Estás hablando en serio? –Indagó apenas pudo formar palabra.
-Si.
-¡¿Cuándo?! –Su voz se tornó histérica.
-El viernes.
-¡¿Y hasta ahora me lo cuentas?! – Le reprochó indignada.
-Tenía que procesarlo primero.
-Cuando me dijiste que te lo estabas pensando, no creí que fueras capaz de hacerlo. ¿Tú lo hiciste verdad? ¿Fuiste tú quien lo terminó todo, cierto?
-Si, yo lo hice. Pero, ¿me creerías si te dijera que esa no es la noticia más importante de este fin de semana?
-¿Cómo? ¿Hay más? Comienza, ¡comienza de una buena vez!
Serena rió. El entusiasmo de Mina para todo, siempre la ponía de buen humor. Dudó por un momento de si contarle o no lo que había pasado con Darien, pero estaba a punto de reventar. Necesitaba decírselo a alguien.
Por lo general su mayor confidente era Rei, la hermana de Darien, pero un tema de estos que lo involucraba precisamente a él, no le parecía buena idea consultarlo con ella, teniendo en cuenta lo sobre protectora que era con su hermano. No tenía ni idea de cómo reaccionaría ante lo que habían hecho y no quiso correr riesgos. Además, Mina siempre fue digamos, la precoz del grupo en cuanto a asuntos de sexo, y aunque a este punto, ya todas eran unas desvergonzadas, ella desde siempre fue especialmente descomplicada para hablar sin tapujos y con un desparpajo sorprendente.
-Vi a tu ex.
-¿Cuál de todos? –Preguntó con humor, haciendo alarde de la fama que le había dado la prensa de salir con muchos.
-Golfa. A Yaten. –Continuó con la broma.
-Eso para nada me parece más emocionante que el que hayas terminado con Diamante. –dio una gran inspiración a su cigarrillo.
-Esa no es la otra noticia.
-Sabandija tramposa. Me quieres distraer del asunto. ¿Cómo está? Hace tiempo que no hablo con él. He estado bastante ocupada con esa campaña de Versace. Oye espera, ¿Dónde lo viste? Yo pensé que Diamante no dejaba que se te acercara ningún espécimen masculino a 100 metros ala redonda. –La cabecita loca de Mina era demasiado dispersa para poder seguir su línea de pensamiento. Barajando miles de datos a la vez, entretejía unas conversaciones en las que había que estar bien alerta, para no perder el hilo.
-Estuve en la noche de póker. Por cierto, hazme un favor ¿quieres? Desenreda tus piernas de la cintura de Mal y déjalo salir de la cama de vez en cuando. No puedo creer que lo tengas tan adicto al sexo, que se atreve a faltar a nuestra noche de póker, ninfómana enferma.
-¡Desgraciada! ¿Cómo me dices eso? en todo caso, tú no tienes autoridad moral para reclamarle nada a mi osito hermoso, teniendo en cuenta que es hasta ahora, luego de quien sabe cuantos millones de años, que esa vuelve a ser TÚ noche de póker, ¿no te parece?
Uh! Golpe bajo.
-Te lo concedo.
-Ahora ¿me vas a decir como viste a Yaten?
-Awww, pero que interesadita andas…
Mina era una rubia preciosa y atolondrada con un cuerpo escultural, que donde entraba, ponía a los hombres de cabeza. Cuando decidió que quería ser modelo y le pidió que fuera ella la fotógrafa de su book, no lo pensó ni dos segundos antes de aceptar.
Su relación con Yaten hizo enloquecer a los medios. Siempre estuvieron interesados el uno en el otro, incluso desde muy jóvenes, pero las circunstancias no se había mostrado propicias para que avanzaran más allá de la amistad.
Cuando al fin los planetas se alinearon y decidieron estar juntos como pareja, las cosas no resultaron ser como esperaban. Si, claro que tenían química. La atracción era clara y fuerte. Pero más allá de eso, no había mucho. Tuvieron juntos un año intenso, pero Mina luego de reflexionar tras la ruptura, le confesó que aquello nunca había sido amor. La falta de tiempo, las presiones de la prensa, el continuo escrutinio, todo fue demasiado para su ya frágil noviazgo.
Después de eso, decidió que estaría sola por un tiempo, pero como usualmente sucede, la vida siempre nos tiene preparada su propia agenda.
-Amaneciste con alma de payaso hoy. Que linda. –Le fingió una sonrisa tiesa.
-El está bien, como siempre. ¿Crees que iba andar penándote después de tanto tiempo?
-¡No inventes! Él nunca me sufrió. ¿Ya está saliendo con alguien? La última mujer con la que supe que se involucró tengo entendido que ya no vive por estas latitudes. Es tan predecible, siempre débil por las modelos. No hemos estado sin hablar tanto tiempo, pero se siente como si fuera mucho.
-Lamento decirte que no poseo detalles sobre su situación amorosa. No hablamos mucho. Nos dedicamos más que todo, al juego. Estuve a punto de dejarlos sin un centavo. –Hizo una mueca, al recordar la maniobra de Darien para evitar su victoria. –Bueno, ahora soy yo quien pregunta, ¿Cómo va todo con mi Mal? Espero que me lo estés tratando bien.
-Ya sabes que ese hombre es mi adoración. No puedo creer que me tenga tan a su merced. Lo bueno es que no lo sabe todavía. –Rió complacida.
Un día atareado de septiembre, mientras estaban en plena sesión fotográfica para una de las tantas campañas publicitarias de las que la rubia era la imagen, tuvo el privilegio de ser testigo del preciso momento en que la vida de su amiga, cambiaría para siempre.
Tomaban un pequeño descanso para que le retocaran el maquillaje, cuando su primo, 1.90 m. de puro músculo atractivo y dorado y cabellera rubia platino, entró en el estudio para revolverlo todo. A pesar de ser amigas desde la escuela y de su proximidad con su primito favorito, Mina y él a penas si se saludaban en aquellos días. No tenían nada el uno contra el otro, simplemente un acercamiento entre ellos nunca se dio.
Aquel día eso cambió radicalmente. Malachite venía malhumorado a traerle un encargo de su 'adorada' hermanita. Como tantas veces le había dicho, el era un hombre demasiado ocupado como para andar de mandadero de dos rubias caprichosas. No era del todo falso. Él era el encargado de ocuparse del emporio corporativo de los Tenoh, un conglomerado empresarial de telecomunicaciones, y tenía muchas más responsabilidades, tomando en consideración que Haruka se había declarado enemiga férrea de la actividad familiar, argumentando que ella no había nacido para podrirse detrás de un escritorio.
Como era habitual, su prima desafiaba a sus padres constantemente. La condenada debía tener sobornado a alguien en el cielo, porque siempre que emprendía algo contrario a los deseos de sus progenitores, de alguna magistral manera lograba el éxito. Eso era algo que admiraba mucho en ella. Trabajó duro y se convirtió en una acreditada corredora de carreras, dejando al pobre Malachite con toda la responsabilidad de mantener el negocio familiar tan próspero como siempre. Pero en esta ocasión, no pudo safarse con el pretexto de estar ocupado y perdida la discusión, no le quedó más que acatar las órdenes de su mandona hermana.
La saludó algo fastidiado por tener que hacer de mensajero y le entregó el paquete.
-Eres un amor Mal. –Lo mimó una vez el paquete estuvo en sus manos.
-Si, si. Solo cuando me tienen de sirviente.
-No digas eso. Te voy a compensar. Que tal si vamos a comer luego que termine aquí.
-¿Te falta mucho?
-Solo unas cuantas tomas más. Lo prometo.
-Espero que me estés diciendo la verdad, porque no encuentro para nada divertido estar aquí perdiendo el tiempo viendo la sesión de fotos de alguna modelo insulsa. –Le advirtió irritado.
-En realidad, tú conoces a mi modelo de hoy. –Dijo con una sonrisa divertida.
-Yo no me relaciono con gente con cabezas llenas de aire.
Mina tosió tras él, exasperada. –Me parece que no deberías hacerte ideas tan feas y menos si ni siquiera has conversado conmigo algo más de cinco minutos, ¿no crees? –Preguntó en voz dulce.
-Lamento herir susceptibilidades, pero es la impresión que ustedes las modelos dan. –Contestó sin girarse.
-Espero que en realidad no creas eso, porque entonces basándonos en ese argumento, por la impresión que das, yo tendría que pensar que eres un cretino con poco juicio. –Replicó la rubia con buen humor, pero en tono solemne como si de una gran verdad se tratara, mientras se ponía frente a su interlocutor.
Por un breve segundo la expresión de sorpresa de Malachite casi la hace carcajearse allí mismo. La belleza de su amiga lo había dejado mudo y si a eso le agregamos el comentario mordaz, había grandes posibilidades de que su primo no se moviera de ahí en un buen rato.
-Oye, ¿estás bien? perdona, no quise ofenderte. –Se disculpó al ver que no dejaba de mirarla atónito.
-Mal, Mal, ¡reacciona! –Serena subió la voz chasqueando los dedos frente a su cara.
-Pe-perdón. –Todavía continuaba con los ojos abiertos como platos.
Detrás de ellos escucharon la voz del productor de la campaña publicitaria llamándolas para que reanudaran el trabajo.
-Mina, Por que no terminamos de trabajar y luego nos acompañas a cenar a mí y a Mal. –Sugirió sin poder obviar el hecho de que se miraban el uno al otro sin siquiera parpadear. –¿Te parece Mina? –Insistió.
-¿Ah? ¿Qué? Si claro, vamos.
Durante la siguiente hora, Malachite se quedó observando muy impresionado el trabajo de Mina. Ciertamente, ser una modelo no era tan fácil como él pensaba y aquella tarde fue bastante educativa. Ella era excelente, demasiado talentosa. Estaba absolutamente embelezado, sin perder detalle de cada uno de sus gráciles movimientos.
Luego de eso, Serena no pudo evitar la tentación de inventar que tenía otro compromiso y los dejó solos en lo que constituiría su primera cita. Algo le decía que esos dos congeniarían mucho más de lo que ellos mismos esperaban y no se había equivocado.
A pesar de que Mina se lo había puesto difícil, ya que no se olvidó fácilmente de las equivocadas opiniones de él respecto de su trabajo, él por supuesto, no se rindió; le tocó perseguirla por todos lados, al punto de que el que no sea romántico, habría pensado que era un acosador. Pero aunque le costó, logró atrapar a la rubia de los romances fugaces, como la habían nombrado en los periódicos y revistas. Maravillosa historia, sin duda.
-Serena, Sereeena… -Mina pasaba su mano frente al rostro de la rubia para que dejara de enfocar la vista en el punto fijo en la nada donde la tenía.
-¿Qué? ¿Qué sucede Mina?
-Estás como a kilómetros de aquí. ¿Será que puedes comenzar a contarme que es lo más importante que te pasó en el fin de semana?
-Perdona, me distraje un poco.
-Si. Andas en las nubes. Comienza de una buena vez, a ver que es lo que te tiene en otro planeta.
-Pero si ella no necesita que le pase nada para andar despistada, eso es algo inherente a su naturaleza. Creo que ya deberías saberlo Mina. –Se escuchó una voz tras la modelo.
-¿Por que llegas tan tarde Rei?
-Pequeños imprevistos, pero nada de cuidado Sere. ¿Y bien? ¿Que es eso de lo que no para de parlotear Mina que tienes que contarle?
-Terminé con Diamante, y se saborea por saber todo a detalle. –Rápidamente Serena intervino antes de que Mina pudiera decir nada, lo que la rubia no pasó desapercibido y le devolvió una mirada cómplice, dándole a entender, que había captado todo perfecto.
-Tengo que estar alucinando. –Expresó Rei sentándose a la mesa.
-Si, ya se, ya se que suena casi imposible, pero en verdad sucedió. Al fin lo hice.
-Te felicito. Nunca pensé que tendrías las agallas para hacerlo. Pero, ¿tu papá que dice?
-Ay Rei, esa es otra historia. Por que no mejor comienzo desde el principio.
Después de ordenar lo que almorzarían y comenzar a comer, les relató minuciosamente los acontecimientos de la terminación de su fallida relación, haciendo pausas claro está, para que Mina pudiera expresar sus impresiones y Rei algunos cuantos improperios hacia su ahora ex-novio.
-Es un maldito Serena, es un verdadero maldito.
-Es increíble. De veras que le doy la razón a Haruka cuando dice que es un gusano miserable.
-¡¿Pero es que, qué diablos se cree?! –El temperamento de Rei empezaba a hacer combustión. –No puedo creer su descaro. ¡Y tu papá! Creo que ya viene siendo hora de que se de cuenta que el que Diamante tenga dinero y buena posición social, no es ninguna garantía de su decencia. Los niños ricos de cuna como él, siempre creen que todo lo pueden solucionar con dinero y es eso lo que hace que sus escrúpulos desaparezcan.
-Eso no lo decías cuando salías con Zafiro. –Apuntó para alivianar un poco el ambiente.
-Zafiro es muy diferente a su hermano y lo sabes. A veces me cuesta mucho creer que son familia. Diamante es una sabandija que no le llega ni a los tobillos a su hermano menor.
-Pues podrá tener todo el dinero del mundo, pero habrá algo que jamás podrá comprar… un dinosaurio.
Las tres estallaron en risas.
-No puedo creer que acabes de citar a Homero Simpson, Mina.
-Bueno Sere, es que de vez en cuando el hombre brinda sabiduría.
-Sigo pensando que es un canalla de lo más bajo. ¡Es que me dan ganas de aplastarlo como el insecto que es!
-Cálmate Rei. Ya eso no importa.
-¿Cómo que no importa? Lo que ese tipo te hizo fue de lo peor, ¿acaso no quieres desquitarte?
-¿De que serviría a este punto tomar alguna clase de venganza? Eso sería como rebajarnos a su nivel y eso nunca. Haya hecho lo que fuera, no fue eso el determinante de mi decisión. Yo lo habría hecho, así no me hubiese enterado de lo que supe, ni hubiese pasado lo que pasó en ese apartamento.
-Serena, ¿Qué fue lo que te impulsó a tomar la decisión?
-Simplemente me cansé. Ya no podía soporta más.
-Pues quiero decirte que es la decisión más sabia que hayas podido tomar en tu vida. Tengo que preguntarte algo, si no te molesta.
-¿Qué te pasa Rei? ¿Por qué ese tono tan serio? Pregunta ya.
-¿Vas a contactar a Darien?
-Bueno, verás, yo- El celular de Rei sonó impidiéndole terminar. Se levantó para contestarlo, dejando a las dos rubias en la mesa.
-¿Qué es lo que te pasa? –Le susurró Mina.
-¿De que estás hablando?
-¿Me crees tonta o que? ¿Crees que no me di cuenta lo nerviosa que te pusiste? Además, ¿Por qué no me dejaste decirle yo misma de que era lo que hablábamos cuando llegó?
-Te cuento luego ¿Quieres? –Le pidió aun en susurros, viendo que la pelinegra ya regresaba.
-Chicas, lo lamento mucho, pero tengo que irme. Me ha resultado un compromiso y no me puedo quedar.
-¿Pasó algo?
-No, pierdan cuidado. Es solo que es algo que tengo que atender. Serena, tenemos una conversación pendiente. Has espacio en tu 'ocupadísima' agenda para que nos veamos.
-Aja. ¡Ah! Casi se me olvida, esta mañana hablé con Ami y me dijo que tenía algo importante que contarnos, que organizaría una cena para darnos grandes noticias.
-Que raro. Bueno, imagino que no demorará en llamarnos a todas. Entonces nos vemos.
Habiendo salido la morena, Mina al fin articuló palabra.
-¿Esa salida no te pareció extraña?
-¿A qué te refieres?
-No se. Rei anda últimamente de mucho compromiso.
-Otra paranoica. Solo está ocupada, eso es todo.
-Supongo. Bueno ahora si, escúpelo todo. ¿Qué es eso tan emocionante que te pasó y que es más importante que lo de Diamante?
-No me vas a creer lo que te voy a decir, pero necesito que te lo tomes con calma.
-¿Puedes dejar el maldito suspenso y decirme de una buena vez?
Previendo la efervescencia de su escandalosa amiga, le susurró tan bajito, que Mina a penas pudo escuchar, -Me acosté con Darien.
-¡Wow! Espera, ¡¿Qué?! –El alarido que Salió de Mina, atrajo todas las miradas hacia ellas.
-¿A eso le llamas tomártelo con calma? –La reprendió.
-Lo siento, perdón. Pero tienes que reconocerme que no es algo fácil de digerir. Explícame esto muy despacio porque no entiendo.
-¿Qué quieres que te diga? ¿Acaso no sabes en que consiste acostarse con alguien? ¿Tengo que darte la charla sobre las flores y las abejas?
-No seas tonta. Lo que no entiendo es como llegaron a acostarse. No me desvíes el tema.
Hoy Mina estaba muy perspicaz.
-Bueno, es que después de la pelea con Diamante fui a su casa.
-¡Eres una picarona! Así que fuiste del uno al otro. –Dijo con su timbre atrevido tan característico.
-¡No fue así! Que mal pensada eres. Yo- lo extrañaba. Hacía casi dos años que no lo veía. Eso es todo.
-¿Entonces podrías explicarme como fue que terminaste en su cama?
-La verdad, es que no lo se. Estábamos hablando y bebimos y nos reíamos y de pronto estábamos besándonos y pues el resto ya te lo imaginarás.
-¿Estás diciendo que simplemente fue una cuestión de tragos?
-Pues eso sería lo primero que imaginarías, pero es que el detalle no es habernos acostado. Lo desconcertante pasó al día siguiente.
-¿Cuántos días pasaste en su casa, perdida?
-Estuve allí todo el fin de semana. Pero ese no es el punto. Lo importante es que al otro día lo confronté y no me vas a creer el trato que me propuso.
-¿Qué clase de trato? ¡¿Qué?! ¡¿Qué?! –Mina se emocionaba cada vez más con la llegada de un nuevo detalle.
-Prácticamente me dijo que fuéramos amantes, claro está, mientras estuviéramos solos y que cuando quisiera salir con alguien más, él no tendría problema alguno. ¿Cuáles fueron sus palabras?... ¡ah si! "Solo somos un par de adultos divirtiéndose" –Imitó el tono y la mirada coqueta que Darien le había dado.
-¿Estamos hablando del mismo Darien? ¿El hermano de Rei, el señor, 'siempre hago lo correcto'?
-El mismo. Yo tampoco me lo creía.
-¿Y tú que le dijiste?
-En ese momento estaba tan sorprendida, que solo atiné a decir "entiendo" y me limité a aceptar tácitamente.
-¿Y eso que quiere decir?
-No lo se Mina. Es decir, escuchar esas palabras venir de Darien fue una experiencia tan surrealista, aunque debo decir que su oferta es estupendamente atractiva ¿Tú que piensas?
-No lo se Serena. ¿Estás segura de que puedes manejar esto?
-¿A que te refieres?
-Bueno, es que yo aun no olvido lo enamorada que estuviste de él. ¿No crees que esto es arriesgarte demasiado?
-Pues… no puedo negar que sufrí mucho por él, pero eso fue hace mucho, además eso solo era un enamoramiento adolescente.
-¿Estás segura de eso? No se. Yo que fui testigo de todo aquello, no podría afirmarlo. ¿Estás cien por ciento convencida de que no estás exponiendo demasiado tu corazón?
-¡Claro que no! Bueno, no creo. Yo ya no soy esa niña. Ahora que pienso en ello, siento como si hubieran pasado mil años. Se siente tan lejano en mi memoria. Además no es como si todavía estuviera enganchada con él, las cosas ahora son muy diferentes.
-Bueno, bueno. No se por que de repente esta charla se ha tornado tan seria, y ya sabes cuanto me aburren las conversaciones así, –Se quejó Mina, sacando un cigarro de su tabaquera de cuero súper chic. Así era ella, le rehuía a las conversaciones trascendentales como a la plaga. –Y mucho más cuando hay cosas tan importantes y más placenteras por preguntar. –Terminó, encendiendo su preciada porción de nicotina, con ojitos salpicados de travesura.
-Ya te habías demorado.
-Es hora del detalle crucial, -Comenzó, -¿Cómo estuvo?
-Pues que te diré, -Comenzó algo nerviosa.
Realmente no era pudor lo que la hacía sentirse renuente a comentar su fogoso encuentro sexual. Hacía mucho rato que el decoro de sus años tempranos la había abandonado.
En realidad no podía precisar lo que era, pero la necesidad urgente de guardarse las minucias de su contacto con Darien, hacía que la voz le temblara.
Uff! Salvada por la campana: su celular sonó, sacándola de su pequeño apuro.
–Moshi, moshi. Hola Darien, si ya almorcé. Estoy con Mina. ¿A cenar? Y Rei va estar me imagino. Bueno, creo que no hay problema. ¿Me haces un favor? Llama a tu hermana y dile que la veo ahí. Ah, Ok no hay problema. Entonces apenas termine te llamo para pasarte a buscar. –Colgó. –Me encantaría quedarme a continuar con la plática, pero es hora de que me vaya a trabajar. Lamentablemente, a mi no me pagan por ser bonita.
-Ni creas que te vas sin contarme que fue esa llamada.
-Como pudiste escuchar, era Darien. Me llamaba para almorzar, pero por obvias razones tuve que rechazarlo. Y me dijo que esta noche estábamos invitados a cenar a la casa de sus padres. Eso es todo. Así que me tengo que ir a trabajar para poder salir a tiempo para pasar por él al hospital.
-O sea que esta noche vas a tener que hablar con Rei. ¿Qué le vas a decir? Porque ella estaba muy interesada en que hablaran de Darien.
-Si, ya lo se. Por eso le dije a Darien que le dijera que nos veríamos ahí. No puedo evadirla, si no, va a sospechar. Ya veré que le digo cuando nos veamos. Creo que tendré que improvisar. Bueno, ahora sí, me voy. Te llamo luego para lo de la comida con Ami, dale mis cariñitos a mi primo y pórtate bien.
-Esta conversación queda en pausa, porque aun me debes unos jugosos detalles y no te la perdono.
-Ok, ok. Cuando haya tiempo te lo cuento todo con pelos y señales. Nos vemos. –Le dio un beso en la mejilla y se retiró.
.
,.-´¨¯¨·-..-´¨¯¨·-.¸ ,.-´¨¯¨·-..-´¨¯¨·-.¸ S&D,.-´¨¯¨·-..-´¨¯¨·-.¸ ,.-´¨¯¨·-..-´¨¯¨·-.¸
.
El resto de la tarde la pasó entre el trabajo y sus meditaciones. ¿Tendría razón Mina? ¿Estaría arriesgándose demasiado? Realmente ella no lo había pensado. Ni siquiera había cruzado por su mente esa posibilidad. Todo aquello había pasado hacía tanto.
Había que reconocer que a su despistada amiga de vez en cuando se le prendía la bombilla, aunque en este momento no se lo agradecía. Había logrado sumergirla en cavilaciones de esas que hacía mucho no tenía, en esos pensamientos angustiosos que había creído dejar atrás junto con los recuerdos refundidos de su adolescencia.
.
°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸ °º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸
.
-¿Serena?
-Hola Ann.
A la secretaria de Darien nunca se le había dado bien ocultar su gusto por el jefe. Cuando la conoció no pudo evitar de primerazo que su instinto territorial se activara, haciendo que los primeros encuentros fueran algo ásperos. Eso la contrariaba mucho.
Ella solía ser muy despegada de sus amistades y no tenía problemas en darles su espacio, estando muy conciente de que todos tenían derecho a sus amigos fuera de su círculo, pero no con Darien. Desde siempre había sido muy posesiva con él y eso le causaba un gran conflicto interno.
A pesar de todo, se repuso de la prevención hacia la castaña y una vez la conoció un poco, se dio cuenta de que en otras circunstancias podrían haber sido muy amigas. Ese no era el caso, pero al menos, llevaban una relación bastante cordial cada vez que se veían y Serena rogaba en cada ocasión, que ella no notara el motivo por el cual no confiaba del todo en ella y mucho menos Darien se fuera a dar cuenta de su ligera aversión hacía su secretaria.
-¿Eres tú?
-Sip. Realmente soy yo.
-¡Dios! hace tanto que no venías por acá. ¿El doctor Chiba te espera?
-Eso creo. Vengo a recogerlo para cenar. ¿Ya está desocupado?
-Si. Hace unos minutos terminó su última consulta. ¿Cómo has estado?
-Bien, gracias por preguntar. Y ¿Tú? ¿Cómo va todo?
-Muy bien, muy bien. Estoy muy contenta porque mi hermano vendrá a visitarme en unas cuantas semanas de Kyoto.
-Me alegro mucho por ti.
Bueno, yo ya me voy ¿Quieres que te anuncie antes de irme?
-No. Vete tranquila, déjame sorprenderlo.
-Está bien. –Contestó guiñándole un ojo. Siempre era su cómplice en ocasiones como esa. Otro motivo por el cual no podía desagradarle por completo. –Espero que vengas más seguido, ya te extrañaba.
-Gracias Ann. Te lo prometo. Que te vaya bien.
Se asomó un poco sin abrir la puerta por completo. Se veía tan apuesto, ahí concentrado en sus papeles. Casi pudo tener en su cabeza la imagen de la primera vez que estuvo ahí, y sintió recorrer por su cuerpo la emoción de aquel momento, compartiendo con su mejor amigo, su felicidad producto del éxito profesional.
Las preguntas del almuerzo, lograron que la sensibilidad de su mente a los recuerdos, aumentara de una forma vertiginosa. Ahora con cada paso que daba, una nueva remembranza lo invadía todo, tan cruda como si la estuviera viviendo de nuevo.
Maldijo la hora en que escuchó a Mina. Había luchado tanto por contener sus memorias de antaño y ahora todo se había ido a la basura. No podía evitar más, la vorágine de su pasado.
Abstenerse de recuerdos, a veces es una cuestión de supervivencia.
-Creo que tenemos una espía suelta por ahí. –Le escuchó decir sin levantar la vista de los papeles.
-¡No es justo! Yo quería sorprendente.
Avanzó algunos pasos hasta que estuvo frente a su escritorio.
- ¿En que pensabas? Estabas sonriendo como tonta.
Él se levantó y también avanzó algunos pasos en su dirección. Ya estaban muy cerca.
-En nada en especial.
La besó con la ansiedad de haber pasado meses lejos, aunque solo habían sido horas. Eran como imanes. Solo requerían estar solos en una habitación, y la fuerza de atracción de sus cuerpos se convertía en una potencia que los superaba dejándolos sin voluntad de permanecer separados.
Se entregó al beso sin más reparos. Ya después tendría tiempo de continuar con sus disertaciones sobre todo lo que la había atribulado hasta segundos antes de probar de nuevo sus labios.
.
______(`*•.¸ (`*•.¸S&D ¸.•*´) ¸.•*´)_______
.
NOTAS
Ya sé, soy una desgraciada por demorar tanto. Lo siento de verdad, pero he estado hiper ocupada. En este momento debería estar metida en los libros, pero que demonios! Decidí tomarme el sábado para descansar y de paso evitar que alguien me mande un asesino a sueldo por no actualizar más pronto.
¿Qué les ha parecido el chap? En esta historia a pesar de que se desarrolla en torno a mis protagonistas favoritos, también van a jugar papeles importantes los demás personajes, así que espero que se entretengan también ustedes leyendo las vidas de los demás. Ahora paso a agradecer sus generosos comentarios que siempre me ponen de buenas.
-Patty Ramirez de Chiba: que bueno que te ha gustado el chap. Tienes muchas preguntas y te prometo que con el pasar de los capítulos se te van a ir contestando todas. Espero que este chap también te haya gustado.
- Cherrie SA: No puede ser! Tú también eres traumada por Disney. Vamos a tener que hacer algo, porke esos malvados no hace más sino producir traumas en los inocentes niños, jajajaja. Creo que tú pregunta es de lo que se trata el fic, así ke espero ke no lo abandones.
- Usako Suyi: Muchisismas gracias por tus comments tanto aquí como en el otro fic, créeme ke me reí mucho leyendo los reviews de Dudas, miedos… Gracias por la benevolencia y la comprensión. Si dejaste de escribir el chap de hechizo por mi culpa, está bien, pero solo por eso! jajajajaja. Espero ke te haya gustado el chap y nos estaremos leyendo por ahí.
-Isis Janet: Que vengativa te me estás volviendo, jajajaja. La verdad si fue un golpe bajo, y ya he pensado como se lo va a cobrar y créeme ke Sere sabe como sacarse la espinita. Espero que hayas disfrutado el chap y me dejes tu comentario.
-pichicoy: pues que bueno que te ha gustado y has decidido seguirla. Espero entonces que te guste el chap y decidas dejarme otro review.
-goordita: Me pone feliz saber que te ha gustado el chap y espero entonces que este también sea de tu agrado.
-Susy Granger: Susy, susy, andas muy perspicaz. Lo de Kaoli es algo ke se va a ir revelando más adelante, poco a poco. No te preocupes que Seiya y Sere son tan amigos ke se sienten como hermanos, así ke no va a haber triangulos, por lo menos no en el presente. Te agregué al msn pero no he tenido tiempo de pasarme por ahí. A penas pueda ojala nos encontremos pronto para charlas un ratito. Muchas gracias por todo linda, espero ke no se te olvide mi review, y nos leemos después.
-SereyDarien: Muchas gracias por tus palabras. De veras me alegro ke te guste el fic hasta ahora. La pregunta ke me hiciste, es un pekeño misterio ke se revelará más adelante así ke solo me keda pedirte paciencia. Espero que hayas disfrutado el chap. Bye.
-Marta Chiba: Me encantó tu comment, y cada vez ke lo leo, me deja con una sonrisa en los labios. Yo también espero ke el fic llene todas tus expectativas y lo encuentres bien entretenido. ¿Qué tal te ha parecido el encuentro padre-hija? Con Diamante no va a tener ke enfrentarse en un tiempo, pero si hay algo por ahí. En cuanto a lo de las ansias, yo soy igualita y no sabes como lamento no poder actualizar más seguido. Muchas gracias por tus buenos deseos, y de veras espero ke continúes leyendo. De nuevo, perdón por la tardanza.
-salyluna: Sandy, muchas gracias por tus buenos deseos, yo también espero ke tu año esté lleno de éxitos y felicidad. Espero ke con este chap, le tengas un poco más de simpatía a la nueva pareja Mina-Malachite, ya vas a ver ke Yaten está bien. Espero ke hayas disfrutado el chap y pues me digas ke opinas. Bsitos!
-liebende Lesung: Me encantó tu reflexión y tengo ke decir ke concuerdo completamente. Ya veremos como hacen esos dos para lidiar con lo ke viene producto de su acuerdito. No comas ansias ke los misterios se van a ir desenredando poco a poco. Te aseguro ke el deskite de Sere va a ser dulce… jajajajaja. Saludos.
-julimoon: la verdad es ke la relación de Sere con sus amigos le hace la vida bastante amena. Espero ke me digas ke te pareció su discusión con Kenji. Bye.
-alejaym: Lamento la tardanza, de verdad. Espero ke te haya gustado el chap y dejes tu opinión.
-TrisChiba: Creo ke todos queremos un Darien. Cualkier información es deber compartirla, jajaja. Que bueno que te va gustando. Espero que te haya parecido bien el chap.
-Hehra: No me he pasado por tu otro fic, pero ando prendida de Maestro y aprendiz. ¿Te dije ya que me ha encantado? Jajaja. A penas tenga un respirito me paso por el otro fic porke algo me dice ke esta igual de bueno al otro. Ojala te haya gustado el chap y en definitiva, nos estamos leyendo. Bye.
-Amsz88Chiba: Ana, muchas gracias por lo ke me escribiste y me alegra muchisisisismo ke te guste el fic en lo ke va. Yo también kiero un Darien así, y como no he encontrado pues tocó construirlo y tenerlo al menos en la cabeza, jajaja. Espero que te hayas divertido con el chap y me dejes tu opinión.
-Aiven Chiva: si ke se van a enamorar, ¿o ya están enamorados? Uno nunk se imagina…. Espero ke te haya gustado el chap. Bye.
-Anneliese wayne chiba: pues aki no hubo venganza, pero pronto, pronto. Espero ke este chap también te haya gustado y me dejes tu opinión.
-yumi kamagatha: Que bueno ke te haya gustado, y ojala el chap haya sido de tu agrado.
-midmoon85: Si. Darien se pasó con lo que le hizo a Sere, pero no te preocupes que esta muchachita sabe como defenderse y le va a devolver una! ke ni te imaginas. Ya veremos como van a lidiar con todo lo ke viene, pero te aseguro ke se viene mucha diversión. Ke sigas disfrutando del bombonzote ke llamamos Darien, Bsitos!
-JennySol: Muchas gracias por tu recomendación y la verdad era ke ya lo estaba considerando, así ke lo puse en practica en seguida. Espero ke tu novio ya haya vuelto y te haya compensado por andar lejos. Menos mal ke no lee, es mejor ke mantengas tu romance con Darien en secreto no sea se ponga celoso, jajaja. Muchas gracias por los rr y espero ke te haya gustado el chap. (Ni te creas ke me he olvidado ke sigo esperando actualización de tu historia, jijiji)
-mirilla parina: Otra traumada con Mufasa! Tenemos ke hacer un grupo de oposición a las escenas trágicas en las películas de Disney. Como viste el encuentro de Sere con su papá? Si estuvo un pokito horripilante, pero no cedió y se mantuvo en su posición. Espero ke te haya gustado el chap y me dejes tu review. No te apures si lo dejas tarde, el todo es ke me des tu opinión porke disfruto mucho leyendo lo ke me escribes. Bye.
-isa1181: Isa tienes algunas conjeturas interesantes y ya podrás a medida ke se vaya desarrollando la historia, ir despejando todas las incógnitas. Creo ke no miento cuando digo, ke a ninguna de nosotras nos molestaría si nos desconcentraran de esa manera, jijijiji. Ke te diré, si tu comment se demoró un mes, pues el chap también, así ke no tengo cara con ke reclamarte nada y más bien si agradecerte ke te tomes el tiempo de dejarme tu comentario. Cuando puedas pues, espero ke me regales el review y ojalá el chap te haya gustado.
Bueno, de todo corazón espero que les haya gustado el chap y desde ya aviso ke el siguiente se va a demorar un pokitin, pero lo subiré lo más pronto como me sea posible. Muchas gracias por sus comentarios, les aseguro ke me impulsan a continuar y ya saben ke cualkier duda, comentario o sugerencia, estamos a un review de distancia. Besitos a todas y antes ke se me olvide, así sea un mes atrasado, ¡Feliz 2009 para todas! Y ke este año solo traiga cosas buenas.
Darienlover
