Disclaimer: Digimon no me pertenece.
II
De consejero a dilema
—¡Uff!— Bufó Matt. En el LCD sólo se veía su personaje con las manos en alto sobre lo que parecía ser una montaña. Se había consagrado una vez más máximo vencedor. Dejó el joystick en el suelo con ego de winner y volvió su cabeza hacia atrás. los cabellos que poco tardaron en caer por un momento no le dejaron ver nada más que rizos dorados. A más tardar se topó con que que menos pensó. La castaña ya no estaba sentada sobre la cama y eso le extrañó. Si mal no le fallaba la memoria había oído vagamente que ella se iría, peor no lo creyó y bromeando contestó algo que bien no sabía. Levantándose del suelo tomó camino a la sala, la cual solo con pasar los ojos por sobre todo creyó revisar completamente.
— ¿Dónde estás? — Preguntó en voz alta, no obstante nadie respondió.
Fue hacia la entrada y al encontrarse con la puerta abierta la gran verdad que temía e hizo evidente. Ella se había ido. No faltó eso de salir a fijarse a la vereda por si aún estaba cerca, pero no vio a nadie más que a desconocidos pasearse por las calles. Volvió a subir al cuarto y recostándose en la cama tomó el móvil, que reposaba sobre la mesa a un lado.
De entre sus amigos, por alguna razón, resaltaba de manera óptica el nombre de Mimi Tachikawa, junto a la palabra delatora Activo(a). Verla allí le daba una esperanza de encontrarla calmada.
Matt: Hey! Por qué te fuiste así? [Leído 17:21]
Matt: Fue por lo que te dije? Perdón. [Leído 17:21]
Matt: No vas a responderme? [Leído 17:26]
Matt: Al menos no seas tan descarada como para ver mis mensajes sin decirme nada. [Leído 17:31]
Y con un poco de enojo dejó el teléfono.
Ella no era de dejarlo sin respuestas aunque estuviese por extremo ocupada. Que lo haga significaba que estaba enojada. Muy enojada. A menudo era de tener arranques un poco improvistos, pero nunca los había vivido en persona. Todas las veces que se había molestado no pudo saber bien la razón, como toda mujer cada que le preguntaba: ¿De verdad estás bien? Ella respondía: Si, estoy bien. No me pasa nada. Claro que no pasaban de tres minutos a que explotarse con un: ¡Tú no me entiendes! ¡Nadie me entiende! ¡Déjame sola!
Típico de ella, una bipolar; histérica. Pero eso era lo que le agradaba. Era tan diferentemente igual a las demás; tan comúnmente única.
Recordó allí una vieja conversación, hacía tanto. Supuso que ella ni debía hacerlo y tampoco tenía sentido, no venía al caso. Fue uno de esos tantos momentos donde parecía volverse otra persona. Infantil, cerrada y enojona. Pero debía aceptarla, ella era una niña.
21 de Junio
Matt: Pero qué te pasa? Si no me dices, cómo piensas que voy a saberlo? [Visto 15:24]
Mimi: Deberías notarlo. [Enviado 15:24]
Matt: No puedo, no te veo. Dime. Es por lo que te dije? [Visto 15:26]
Mimi: … Vete al carajo. [Enviado 15:27]
Matt: Qué te hice para que reacciones así?! [Visto 15:29]
Mimi: Idiota! Déjame en paz. Por qué todo tiene que ser por ti? No eres el centro del mundo. Eres desesperante, me tiene harta como me usas. Siento todo lo que me haces, qué te crees? No juegues conmigo, no te he hecho nada, joder. [Enviado 15:31]
Matt: Yo no te uso, no juego contigo, no soy el centro del mundo y si quieres te dejo en paz pero sólo quiero saber que te sucede para ayudarte. No quiero molestar. No me gusta ver mal a mis amigos, es todo. [Visto 15:33]
Mimi: … Me perdonas? [Enviado 15:49]
Mimi: Lo siento, si? Es que, ya sabes. Me desquito contigo por… nada. [Enviado 15:49]
Matt: No pasa nada. :) [Visto 15:50]
Matt: Cuando te vea algún día te daré algo... [Enviado 15:50]
Mimi: Eh? No entendí. [Enviado 15:51]
Matt: Yo me entiendo. Jaj! [Visto 15:52]
Mimi: Dime! [Enviado 15:53]
Mimi: Dime, dime, dime. [Enviado 15:54]
Mimi: Dimeee [Enviado 15:54]
Mimi: D [Enviado 15:54]
Mimi: I [Enviado 15:54]
Mimi: M [Enviado 15:54]
Mimi: E [Enviado 15:55]
Matt: El día que te vea voy comerte la boca, literalmente. [Visto 15:56]
Matt: Lo siento, me salió decírtelo. Insultame, como siempre. [Visto: 15:56]
Mimi: No… yo también quiero que lo hagas :P[Enviado 15:57]
Pero no. No se atrevió y se arrepentía.
Con un estridente suspiro de cansado que soltó, notó que había sido mucho. Pronto eso se le pasaría, pensó, como siempre pasaba. No quiso hacerse más problema. Lo mejor sería dormir un poco y cerró los ojos. Nada más.
Mientras tanto en el tren, todavía en viaje: Apagando el móvil de una vez, Mimi lo dejó en la cartera para evitar volver a sacarlo. Con el ceño fruncido clavó la mirada en el paisaje remoto que pasaba por la ventana. La expresión de su rostro desde todo angulo daba hincapié a creer que algo la molestaba y era así. Seguía pensando, recordando... deseando que hubiese sido diferente.
Los matices del cielo se parecían a los del día aquel.
—Ya está. No pasa nada.—Le había dicho.
Aquella voz la atormentaba. Los recuerdos auditivos llegaban casi como dolores de cabeza. Y no supo más. Los primeros instantes de su primer encuentro no habían sido como se los esperó, pero no le molestó en ese momento. Al tenerlo enfrente, recordaba haberse alejado tan sólo unos pasos para admirarlo sin soltarlo; sin perder el contacto. Aquel mantenía una media sonrisa dibujada en el rostro y los ojos fijos en ella. Solo con cruzar miradas en menos de un segundo bastó para sacarle un gesto sincero de los labios.
—Oh, por todos los cielos. No puedo creerlo.—Exclamó ella.
—Yo sabía que algún día sucedería. — Y volvió a sonreír.
Verlo a los ojos era lo que soñaba. Sus orbes poseían un color que la enloquecía, más la forma que sus ojos tenían era una que comúnmente no se veían. No sabía que de él la ponía así, pero sucedía.
Lo que aconteció, con claridad no sabía. Él la había hecho pasar a su casa tras hablar un poco más ahí en la puerta de quién sabe qué.
Ella temblaba como una hoja y él no sabía bien que hacer para calmarla. Al entrar a la habitación del rubio los ojos de la niña se pasearon por sobre todo admirando con sorpresa cada objeto.
—No hay nada del otro mundo. Puedes sentarte.— Y le señaló una silla frente al computador mientras él tomaba la guitarra que colgaba de la pared. Presumió que él quería alardear su talento nato de músico con ella.
—Eh… bien… Yh… ¿ahora?
—Nada. Solo quedate tranquila… no pasa nada.
Los acordes inundaron la habitación a la par que él parecía disfrutar de los sonidos provenientes de su instrumento. Con agilidad, los dedos del muchacho, viajaron por las cuerda dándole un tono distinto a cada rasgada de las mismas. Sin ver, solo sintiendo podía delimitarla de la tonada más dulce.
—… Eres genial, ¿lo sabías? — Soltó de una vez ella casi como un suspiro.
— No. ¿Cómo puedes decir eso?
— Para mí eres un ídolo.
De la nada volvió a dejar la guitarra donde estaba y salió, ella lo siguió. Junto a la puerta de su cuarto había un banquillo blanco donde se sentó él casi como invitándola a ella que lo hiciera a su lado. Fue obvio que no se negó. Al instante en que se apoyó allí, los brazos del joven la envolvieron y pareció nuevamente no querer despegarse.
— No te quedes callado, me pone nerviosa. — Confesó.
— Solo para que veas que soy malo no hablaré.
Las personas comenzaron a levantarse de sus asientos como si la película que estuviesen viendo hubiese terminando. La verdad era que habían llegado a destino, la estación terminal. Mimi que desconcertada estaba, sólo siguió el tumulto por instinto y al pisar el anden notó su alrededor. La noche había caído y el frío la endurecía a manera de quitarle todo animo por llegar a casa.
¿Cómo de ser un amigo que escuchaba y ayudaba, pasó a ser la gran razón de sus malestares? Se preguntó al volver a tomar el móvil y revisar los mensajes una vez más. No lo sabía, tal como que del amor al odio hay un solo paso, de la amistad al amor también.
¡Hola! Sí. Confuso, confuso, confuso. Lo sé. ¡Pero bueno! Esto es medio bizarro, ya dije.
Y sí, esto son más bien recuerdos para ambientar por donde va la cosa.
En fin. Si, nada de esto tiene sentido pero pronto quizás lo consiga. Aún falta.
Advierto que si esperan algo realmente tierno y romántico, dejen de leer. XD mentira, quizás sí. Les dejo la intriga.
Otra vez. Arrojen la Pc, el móvil por la ventana. O tomen un hacha y rompan el computador o denuncienme por haberles dado cáncer de ojos.
Gracias por sus reviews del capítulo anterior a: mimato bombon kou y al Guest misterioso/a.
Reviews
Guest: Si te pareció gracioso mejor XD No pensé que el primer capítulo lo sería. Gracias por comentar :)
