Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.
Hola, es 14 de Febrero, y jamás pensé que llegaría a esta fecha, jajaja, mentira, lo cierto es que como lo prometido es deuda, aquí estoy, actualizando este one shot que nació como parte de uno para san valentín y que se ha alargado, espero que lo que comenzó como algo fresco y ligero, que ahora se está convirtiendo en mi mente en un extracto de ficción negra xD pero no llegaremos a tanto, pueden creerme, o mejor no, este año he enviado mi credibilidad como escritora y como persona responsable a la cloaca, bien, pues ojalá les guste este one shot, por que sí, es una serie de one shots, YOLO, recuerden ;)
Ya lo saben, si encuentran algún desperfecto, no duden en comunicarlo en su review, si es que quieren dejar alguno.
Jarvis estaba pasando un gran rato contándome sus anécdotas en el campo de juego junto a mi hermano, yo reía divertida, porque sí, él era bastante divertido, aunque ambos creíamos fielmente que no éramos el uno para el otro.
Me llevé la cuchara con helado de chocolate a la boca, mi risa se ahogó, cuando vi a Teddy, de la mano con una chica que no era Victoire, esta le besó en la mejilla y se fue hasta la amplia gama de helados a elegir, mientras él buscaba asiento, Jarvis me observó y giró.
— ¡Hey! –Gritó –Lupin, por acá.
Teddy se giró hasta nosotros, después de observar a Jarvis, me observó a mí, que me encogí de hombros, así que se giró por último a su acompañante y le señaló a nuestra dirección, ella sonrió mientras asentía y le guiñó un hijo, provocándome un calor extraño que se extendió bastante rápido por todo mi cuerpo.
—Siéntate con nosotros –pidió.
— ¿No le molesta a tu novia? –interrogó.
— ¿Novia? ¿Qué? Oh –sonrió –no te molesta ¿o sí?
—No –me reí –para nada –en realidad sí, la presencia de la otra mujer lo hará, pensé, pero no dije nada, después de todo, Victoire era quien tenía que cuidarlo, no yo.
Teddy se sentó a nuestra mesa, frente a mí, me sonrió y después se giró a la chica con la que iba, para informarle que sería algo más que un simple saludo, sino que compartirían la mesa.
— ¿Engañas a Vic? –cuestionó Jarvis.
—Eso es muy grosero de tu parte, Jarvis –solté frunciendo el ceño.
— ¿Grosero de mi parte? Yo no soy el que viene con una chica que no es su novia.
Lo observé, pero él no hizo nada por aclarar el asunto, así que no dije nada, en 8 años había aprendido lo hermético que podía llegar a ser en su vida, podía jurar, que sólo Victoire conocía más que bien, a él y a su familia.
—Qué misterioso –se burló Jarvis -¿quieres algo más?
—No –sonreí –bueno, tal vez un poco de regaliz.
Se levantó sin decir más, así que eso me dejó sola con Teddy, que un día decidió irse de la Madriguera sin despedirse de nadie, y no había vuelto a aparecer, ni con Victoire ni sin ella, cosa que por supuesto, me pareció demasiado extraña, pero tampoco iba a decirme el porqué, así era él, nunca daba explicaciones, nunca hablaba de su familia, de su vida, de nada.
—Te cortaste el pelo –sonreí porque lo notó.
—Me dolía la cabeza demasiado, así que opté por la opción más sencilla que era cortar el cabello, ya crecerá –sonreí.
—Lo sé –comentó y se quedó callado, ya que la joven se acercó a nosotros, era bastante bonita, tenía el cabello platinado, salvo las puntas, que eran azules.
—No sabía que nos reuniríamos con alguien –sonrió la chica –Teddy es muy hermético con todo –me informó, mi vista se enfocó en él, que sonrió extrañamente.
—No lo sé –intervine –en realidad, sólo lo veo en las vacaciones –me encogí de hombros –y mi prima tampoco habla mucho de él.
—Así son las cosas con él, en casa, no conocemos a su novia, ocho años, OCHO, y aun no es el momento adecuado para ello –sonrió –la esconde.
—Por algo lo hago –soltó divertido.
—Es fea como un ogro –rió la rubia.
—Oye –defendí a Vic, porque mi prima era hermosa.
—No es cierto –abrió los ojos sorprendida –eres tú, su novia, vaya que eres sexy, pensé que eras fea como Acromántula.
—Ella no es mi novia –informó Ted.
— ¿Puede ser la mía entonces? –reí divertida.
—Bien, pues fórmate en la fila –soltó Ted, mirándome extraño de nuevo.
—Soy Delphi –estiró la mano hasta mí –soy prima de Teddy –me guiñó un ojo –la prima favorita de Ted.
—Eres mi única prima.
—Le diré a Draco –se encogió de hombros.
—En realidad…
—No somos primos-primos –admitió –soy su tía, en realidad –me sonrió –pero, somos de la edad, casi –me sujetó de la mano –primos suena mejor ¿verdad?
—Puedes decir que es tu tío –reí.
—Por su cara de pocos amigos, no lo dudo.
—Lo que me faltaba, que se llevaran bien –rió divertido.
—Oh Teddy, la chica es fabulosa.
Jarvis se unió a nosotros, se llevó bastante bien con Delphi, que se pasaron charlando un gran rato sobre Quidditch, mientras yo me quedé comiendo mi helado, ya que Ted se quedó completamente en silencio, sumergido en sus pensamientos.
—No te molesta ¿cierto? –levanté la vista hasta Jarvis.
—No, no, claro que no.
—Bien, espero verte pronto, podemos tomar algo…
—Claro, mis próximas vacaciones de Hogwarts…
—Hogwarts –Delphi observó a Ted.
—Es la prima de mi novia ¿recuerdas? –le contestó la pregunta no formulada.
—Te veré luego, chica sin nombre.
—Oh –abrí los ojos sorprendida, era cierto, Ted no nos presentó, y a pesar de que ella lo hizo, yo no.
—Lily –contesté –Lily L…
—Es hora, Delphi –interrumpió Jarvis –ya pagué, Lily.
—Claro –sonreí.
Observé a la tía-prima de Ted salir con Jarvis, entonces me di cuenta de que no sabía a lo que había accedido, giré la vista hasta Ted, que no dijo nada, yo tampoco lo hice, me estaba dando cuenta de que realmente no tenía ni idea de cómo era ¿por qué me gustaba en realidad? ¿Por lo que era o lo que fingía ser cuando estaba en casa?
—Ya te diste cuenta ¿no es así?
—Pues no, soy de lento aprendizaje –él rió.
—La razón por la qué la gente no sabe mucho de mí o mi familia.
—Te da pena Delphi –asentí y volvió a reír.
—Adoro a Delphi, pero la gente suele perder detalles, yo sólo aprovecho –elevó una ceja.
—Saber de la gente y ellos no de ti, supongo.
—No es mi culpa que ellos no me presten la suficiente atención, como yo a ustedes.
—Oh –me reí –lo siento, yo suelo ser muy observadora, así que yo…
—No lo eres tanto como crees, Lily –sonrió.
—Disculpa, señor observador.
—Noté que a Jarvis se le olvidó que eres su novia.
—Yo no le dije a James que él…
—Me lo dijiste a mí, que lo era, aunque a James no.
— ¿Lo hice? –Me reí –no lo recuerdo –me llevé un poco de helado al a boca.
Levanté la vista hasta Ted, que veía por la ventana, por un momento, creí que sus ojos eran azules y su cabello tenía un poco de tonalidad rosa chicle, pero cuando se giró a mí, seguía teniendo ese par de hermosos ojos color ámbar y el cabello miel, así que la alucinación la atribuí a la luz.
— ¿Quieres ir a algún lado? –me preguntó.
Había notado que había dejado de llamarme "Princesa", y su actitud era un poco extraña, ajena a él, o a lo que había sido por los ocho años que había tratado las vacaciones con él, ya no era ese chico alegre, encantador y divertido, ahora tenía una extraña personalidad misteriosa, él comenzaba a actuar como los asesinos seriales en esas series y películas muggles.
—Creo que iré a casa –admití.
—O—
Delphi se dejó caer junto a mí en el sofá, no dijo nada durante unos minutos, y eso era nuevo, que ella estuviera con la boca cerrada un segundo o más, se lo agradecería a Lily la próxima vez que la viera, si no es que huía como hacía un rato de él.
— ¿Sales con su prima por ella? –inquirió.
— ¿Recuerdas lo que te dije que dijo papá?
— ¿La maldición Lupin? –me miró.
—No soy un licántropo –le recordé.
—Señalaste a la chica, Ted, eso es bastante licantrópico si me lo preguntas.
—No la señalé –solté enfadado.
—Tu padre lo hizo con tu madre, y él fue el último en notarlo, es el mismo caso, la maldición Lupin, las chicas jóvenes señaladas.
—Ella no ha mostrado señales de estarlo –admití –pero… cuando la besé accidentalmente…
—Accidentalmente, sí, claro –se burló Delphi –Ted, tú la vez como si fueses un psicópata y ella tu nueva víctima ¿ahora entiendes por qué creen que eres un pervertido?
—Bueno, si lo dices con esas palabras, sí, lo sé.
—Al menos ya es mayor de edad ¿y sabe sobre tus trucos baratos?
—No son trucos baratos –fruncí el ceño.
—Oh vamos –rió –todos querríamos ser como tú –se señaló las puntas del cabello.
—Lo sé –sonreí y cambié mi color de cabello a turquesa.
—Maldito presumido, pero ¿Lily lo sabe? ¿Alguien de esa familia lo sabe?
—Papá me lo prohibió, a pesar de que fue al colegio con el padre de Harry… no confía en que comparta con ellos los detalles.
—De que eres un metamorfago con un único 1% de licántropo en las venas, que fue suficiente para hacer de su única hija, tu mate –sonrió.
—Ni siquiera se lo he contado a papá –admití.
—Necesitas un consejo de un experto, Ted, y bueno, Remus no va a engañarte, te guiará por el mejor de los caminos.
—Tienes razón –resoplé –hablaré con él.
— ¿En serio no se lo has dicho a nadie? –Sonrió Delphi –ni siquiera a tu no señalada novia.
—A nadie de esa familia, en realidad, sabes que mantengo el cambio de facciones, de color de cabello y todo al límite, sólo en casa.
—Que aburrido tiene que ser un metamorfago si no puedes presumirlo –al menos Nymphadora no se ha inmutado ni un instante en mostrarlo.
—Estuvo de acuerdo con mi padre de que mientras menos gente lo supieran mejor.
—Ya, pero ¿no se lo has dicho a la chica señalada?
—No, pero he notado que a veces, me traiciona –me reí –hoy por ejemplo, me alcancé a dar cuenta de que mi cabello se estaba volviendo rosa chicle, así que lo volví a colocar del mismo color que el de mi padre, y del que siempre he usado.
—Mientras no uses el pelaje de tu padre, todo está bien –reímos divertidos.
La puerta se abrió, así que Delphi suspiró y se puso de pie, al parecer, después de haber conocido a Lily, y de enterarse del pequeño secreto que había estado ocultando, decidió dejar de insistir en que le presentara a mi novia, porque eso no iba a funcionar, y por fin entendió por qué "No era el momento adecuado" para presentarla.
—Hola cariño –sonrió encantada.
—Hola Vic –sonreí y me levanté, a besarla, para darle tiempo a Delphi de irse, antes de que la viera.
— ¿Qué tal tu día? –Se giró cuando las flamas verdes desaparecieron –con… ¿con quién estabas?
—Mi prima –contesté sin darle importancia, sujetando las muestras que llevaba.
—Pensé que podías pintarlo de un color azul y… -se quedó callada y me observó, rayos, había olvidado colocar mi tono miel.
— ¿Ocurre algo? –fruncí el ceño.
—Tu cabello –lo señaló –es… turquesa.
—Oh, lo notaste –me reí nervioso –a mi prima le gusta molestarme, se desvanecerá con el tiempo, una vez, me lanzó un hechizo que me dejó maquillado por siete horas –mentí.
—Conozco esos hechizos, son muy buenos, igual que tu prima, para que duren tanto.
—Lo sé, sus habilidades mejoran cuando está enfadada conmigo.
—Ted, hablé con mi tía Ginny, me contó la razón por la que te fuiste el otro día.
—Vic, yo…
—Te dije que si te comportabas amable, Lily lo iba a confundir –suspiró, así que se ganó mi atención completa –le gustas, tiene un crush contigo, claro que ha sido muy respetuosa de nuestra relación ¿o se te ha insinuado? –frunció el ceño.
—Vic, lo único que Lily me ha insinuado ha sido que debería darle galletas del jarrón de tu abuela cuando estaba castigada –mi novia rió divertida y me besó aliviada.
