Mi nuevo vecino. Parte 1.

Saliendo de la casa de al lado estaba él. Si, aunque no lo crean así era. Estaba despidiendo a una mujer muy hermosa, seguramente era la madre.

En el momento en que vio el camión, desvió su mirada hacia la casa, pienso que para saber quienes eran los que se mudaban. Yo estaba entrando un caja, y en cuanto lo vi me quede tildada. Me saludo con la mano y yo hice un intento por sonreír a falta de las manos.

Mi hermanito venia detrás mío y se me quedo mirando impresionado, entonces miro hacia donde estaba viendo. Y en ese momento nick grito algo como 'nos vemos en el colegio' sonrió y se metió en la casa. Yo seguía mirando hacia el lugar que hacia segundos estaba ocupando.

- ¿Quién es ese chico? –

Ash! Enano despreciable y chusma.

- Un compañero del colegio –

- ¡Mamaaaa!... –

- ¡Que ni se te ocurra enano! – lo fulmine con la mirada.

- ¿Qué pasa hijos? –

- Nada – me apresuré a decir, pero el pequeño diablillo ya estaba hablando.

- A clara le gusta un chi… - solté la caja, le tape la boca y lo metí dentro de la casa. Mi mama no le dio importancia y volvió a buscar cosas al camión.

- Mira derek, no vas a decir nada. Además es mentira lo que pensás –

- Es verdad hermanita. Y le voy a contar a mamá –

- ¡NO! No le vas a contar –

- Con una condición –

- Ai no, ¿Cuál? –

- Tenés que hacerme la cama todos los días por dos meses –

- Ok enano, pero si llegas a decir algo, no te la hago nunca mas –

Hizo como si se cerrara la boca con un cierre y se fue saltando contento.

- ¡Que alivio! – suspire.

Esa noche casi no pude dormir. Podría ser que solo estuviera en la casa de un amigo. Pero seria medio raro, ya que su amigo tendría que haber ido a despedir a esa mujer. Millones de pensamientos pasaron por mi cabeza, y decidí contárselo mañana a los chicos cuando camináramos hacia el colegio.

Al menos cinco minutos después de que pude conciliar el sueño sonó mi despertador. Me cambie, desayune y apenas termine sonó el timbre. Tome mi mochila y me dispuse a salir a saludar a los chicos. Abrí la puerta.

- Hola clara –

- Hola chicos – escuche una puerta y mira hacia la derecha. De esa misma puerta salían ellos cuatro, ahí fue cuando entendí que tenían un hermano mas chico, pero que no iba a la secundaria con nosotros.

- Dai, mira disimuladamente a la derecha –

Como era de esperarse, daiana no pudo formular ni una sola palabra, solo abrió la boca bien grande al igual que alfalfa. Cuando nick se dio cuenta de nuestra presencia miro a la izquierda y nos saludo. Lo salude con la mano temblando y luego vi que hablaban de algo entre ellos.

- Eso era lo que iba a contarles –

- ¿Cuándo lo descubriste? –

- Ayer dai. Pero hoy que ustedes también lo ven, se que es verdad –

- Vamos al colegio – alf no estaba muy sorprendido.

Decidimos no hablar del tema mientras caminábamos hacia el colegio, ya que ellos iban a escasos metros de nosotros. Seguían hablando, pero no pudimos escuchar lo que decían.

En la segunda hora del día, teníamos matemática. Como era de esperarse, fue obvio ver a nick entrando a la clase. Al poner un pie me miro y me sonrió, yo instantáneamente me sonrojé y le devolví la sonrisa. Siempre sentía que lo hacia apropósito. Sabia que esas cosas me cautivaban, aunque no me conociera, lo sabia. Esta vez se sentó detrás mío. Después de que pasaron unos minutos de clase, sentí un papelito en mi mesa. Mira a alf o a dai, pero los dos estaban muy concentrados en la tarea, así que deduje que seria alguien más. Abrí el papel y leí lo que decía.

Así que yo tenia razón, te mudaste cerca mío

Sonreí y decidí contestarle.

Parece que ahora somos vecinos

Lo revolee hacia atrás y unos segundos después me llego la respuesta.

Mejor, así tenemos mas tiempo para hablar

¿Hablar? ¿Hablar de qué? O soy yo, o este rockstar esta loco.

Hablar? No habíamos hablado ya?

Si, pero no de todo

Lo leí al menos dos veces y sonó el timbre. Me levante mire hacia atrás, y ahí estaba el sonriéndome. Le devolví la sonrisa y salí del aula.

Ese día me volví sola hacia mi casa, ya que alf y dai se fueron al negocio del padre de alf. A veces no sabía si algunas cosas las hacían apropósito, lo único que sé es que apenas tocó el timbre me fui disparada hacia la dirección que debía tomar.

Cuando llegue a la esquina del colegio siento que alguien grita mi nombre. Pensando que era alf me di vuelta sonriente, la verdad es que no me atraía mucho la idea de caminar sola hacia mi nueva casa, me aburriría mucho.

Pero no era alf, cuando me di cuenta quien era, me ruboricé un poco, y sin haber pasado un segundo…

Mi nuevo vecino. Parte 2.

Pero no era alf, cuando me di cuenta quien era, me ruboricé un poco, y sin haber pasado un segundo nick ya estaba a mi lado.

- ¿Vas hacia tu casa? –

- Si. ¿Y tus hermanos? –

- ¿Y tus amigos? –

Otra vez lo volvía a hacer, me volvía a responder con una pregunta.

- Se fueron al negocio de alfalfa –

- Mis hermanos se quedaron en el colegio – me sonrió

Nos quedamos unos minutos en silencio, hasta que avanzamos unas cuadras.

- Y… ¿que era eso que no hablamos? –

- Nada – se encogió de hombros – solo quería saber cómo la habías pasado en el concierto.

- Genial – tome aire – fue genial –

- Que bueno – sonrió de oreja a oreja.

- Bueno, parece que ya llegamos a tu casa – por ende, ahí estábamos, en su casa – yo vivo al lado, así que también llegamos a la mía.

- Parece que sí – no me lo decía, pero yo sabía que me quería hablar de algo más, solo que parecía como si no lo admitiera y no quisiera contármelo hasta que estuviera seguro.

- Te veo por ahí – le sonreí.

- Eso espero – me sonrió y se fue a su casa y yo me fui a la mía.

Cuando llegue fui directamente hacia mi habitación, me tiré sobre mi cama y suspiré.

Sin darme cuenta, me había quedado dormida. Más o menos a la cinco de la tarde escuche el timbre y me desperté. Salí de mi habitación y corroboré que no había nadie dentro de mi casa, así que decidí abrir.

- ¿Quién es? –

- Em, yo nick –

Abrí la puerta y ahí estaba, todo sonriente como siempre. ¿Cómo podía ser siempre tan feliz?

- Pasa – pasó, cerré la puerta y se colocó delante de mí.

- Esta bien, solo venía a buscar un poco de azúcar – me señaló una taza que llevaba en la mano.

Todo era muy raro, la excusa de 'vengo a buscar azúcar' era muy vieja y obvia. Pero tal vez eso era lo que enserio necesitaba.

- Bueno, veni – me encaminé hacia la cocina y él venía detrás de mí-

- Wow, que linda casa – llegamos a la cocina.

- Gracias, esta bastante nueva – me ruboricé un poco y me acerque a donde estaba el azúcar – aw, parece que acá no hay mucha. Tiene que haber en alguno de los estantes – me estiré para abrir una lacena, no se por qué estaban tan alto, pero cuando me quise dar cuenta nick ya estaba al lado mío, justo como hoy.

- Deja, yo te la alcanzo –

Me corrí y deje que la abriera él.

- Gracias – obviamente que nick era más alto que yo, y llego bastante bien a la lacena, saco el azúcar y me la entregó.

- De nada – me sonrió.

- Bueno, dame que te pongo un poco en la taza –

- Ah si – me la entregó y le puse un poco de azúcar.

- ¿Ahí esta bien? –

- Perfecto – me sonrió.

Ai no, VOS sos perfecto. No la cantidad de azúcar. No podía creer todavía que por fin existiera una perfección para mí, esto era algo muy raro.

- Así que… ¿qué vas a hacer hoy? – ¿acaso le importaba lo que una persona aburrida como yo haría en el día? – digo… que se yo – exclamo como si nada mientras rodaba la taza entre sus manos.

- Mi mama alquiló una película, así que seguramente ahora la vea. Total, faltan cuatro horas para que llegue del trabajo –

- ¿Qué película? - ¡Que curioso!

- Jaja, que curioso que sos – rió – se llama "¿Quién quiere ser millonario?" (la vieron? Mirenla, esta buena. Aunque yo siento que fue un sueño, porque cuando la vi, estaba re dormida ja), ¿la viste? –

- No, nunca – me miró fijo.

- ¿La querés ver? –

- Ok, pero espera que voy a dejar el azúcar y le aviso a mi mama –

- Dale –

Salio luego de unos minutos volvió a mi casa y nos dispusimos a ver la película.

Cuando la película terminó, me levanté del sillón, la saqué del dvd, la dejé sobre la mesa y me volví a sentar en el sillón junto a él.

- ¿Te gusto? – me sorprendí de no ser yo la que preguntara eso, pero ya resignada a que él era mas rápido, respondí.

- Me gustó mucho – me sonrió y me sonrojé. El no hablaba y yo tampoco, solo lo miraba a los ojos, pero cuando me estuvo incomodando un poco que me mirara tan fijo, decidí decir algo, aunque no fuera muy interesante – y… ¿por qué viniste a pedirme a mí el azúcar? –

Seguía sin hablar, a veces lo envidiaba por como se controlaba, para estas alturas debería estar del color de un tomate solo por ver sus ojos. Pero el mantenía la vista fija y no había un solo rastro de rubor en sus mejillas.

- Es que… está todo cerrado, y como me mudé hace poco y sos la única que conozco en la ciudad – una voz sonó estridentemente en mi cabeza cuando dijo eso, pero esa voz solo gritaba como loca '¡AAAAAAAAA! ¡SOY LA UNICA QUE CONOCE!' – decidí pedírtelo a vos –

- Woow – solo lo miraba embobada – que buena historia –

Me miro irónico.

- Bueno, no es muy emocionante pero…-

- Pero seguro tenés mejores historias – lo interrumpí ansiosa – si no te importa… ¿podrías contármelas? –

- Por supuesto. ¿Qué querés escuchar? –

Estuvimos casi dos horas hablando. Me contó muchísimas cosas sobre su vida, y la verdad es que me encantó conocerlo mejor, además que sus historias eran mucho mejores que las que podría llegar a contar yo. En sus ojos parecía reflejar más confianza y se notaba mientras hablaba que se soltaba un poco más con cada anéctoda.

Escuché las llaves abriendo la puerta y ahí fue cuando me acordé que ya era hora de que mi mamá volviera del trabajo.

- Es muy tarde – dijo nick cuando reaccionó – ya debería irme-

Mi mamá se acercaba al living y cuando llegó nos miró con un deje de sorpresa.

- Hola ma – la miré y luego vi a nick que ya se había levantado del sillón dispuesto a irse.

- Hola hija y… - lo miró esperando una respuesta.

- Nicholas Jonas – le tendió la mano y mi mamá la estrechó, a estas alturas yo ya estaba roja como un tomate. Podía sentir el calor en mis mejillas.

- ¿Van al colegio juntos? – genial mamá, ¡que buena que sos para preguntar! ¬¬.

- Si, y también vive acá al lado – dije después de tomar aire, nick se dio cuenta de mi situación y río un poco burlón – me vino a pedir algo y nos quedamos viendo la película que alquilaste –

Mi mamá solo sonreía y posaba su vista en mí y después en él, y así sucesivamente.

- ¿Quieres quedarte a cenar? –

- No lo creo señorita Vitullo – mi mamá río ante ese calificativo - sería inapropiado, ya llevo aquí todo el día, mejor me voy – ¿POR QUÉ TENÉS QUE SER TAN EDUCADO?.

- Pero a mi no me molestaría – me guiñó un ojo y yo los rodé dejándolos en blanco, ¿por qué mi madre tenía que ser así? – tengo suficiente comida –

- Bueno, en ese caso, voy avisarle a mi mamá –

- Ah, ¡yo te acompaño! – no podía quedarme a esperarlo, sabía que mi madre me hablaría aunque fueran dos minutos.

- Ok, ya volvemos – nick le sonrió a mi mamá y se fue directo a la puerta.

- Que educado – me susurró cuando pasé cerca de ella y la fulminé con la mirada.

Por fin salimos de mi casa y el aire helado me llegaba a la cara, pero yo no lo sentía por toda la sangre acumulada en mis mejillas.

- Tu mamá es… simpática – me sonrió burlón.

- Ni lo menciones – llegamos a su casa.

' Mi nuevo vecino. Parte 3.Cuando entré por la puerta lo que me temía es que, aunque fuera indirectamente, iba a conocer a su familia. Pero apenas la empujó y me hizo entrar, al verla, se me fueron todos los miedos. La casa era hermosíía pinturas por todos lados, muebles hermosos y bien combinados, un par de adornos que le daban unos toques de elegancia, y muchas cosas más.- Mamáaa – nadie respondía, lo miré y se encogió de hombros – Maa –- Ai hijo – apareció con un delantal pero miraba para abajo así que no nos vio – perdóname estaba limpiando un poco la… - levantó la vista y por fin me miró – Oh, perdón ¿y tú eres? –- Clara Vitullo señora Jonas – le sonreí como una nenita tonta, para hacer enojar a nick, si es que tenía un plan, era hacerme amiga de su madre así ella me contaría todas las cosas vergonzosas de su hijito. Suena medio malvado, pero al menos vale la pena. - Ah, he oído sobre ti desde que llegamos a la ciudad – miré a nick y por fin entendí que eran las cosas que lo hacían sonrojar, pues estaba bordo como un tomate.- Ehhmm… Mamá, solo venía a avisarte que la madre de clara me invitó a comer y no se a que hora volveré, igual vive aquí al lado y… -- Si, lo sé hijo. Puedes quedarte hasta la hora que quieras, total mañana no hay clases. Que coman rico y saludos a tu familia clara –- Bueno, señora Jonas, muchas gracias e igualmente – le sonreí y con nick salimos – tu mamá es… simpática jaja – me reí a carcajadas y él rodó los ojos y río llegamos estaba mi hermanito. Si, mi querido hermanito ¬¬.- Hola nick – lo saludó con la mano – creo que no me conoces, pero soy el hermanito de tu novia – le sonreía inocentemente, yo estaba coloradísima y lo miraba con cara de que lo iba a matar, y nick estaba duro mirándolo.- Derek, deja de molestar a tu hermana –- Pero mamá… -- Pero nada, anda a sentarte a la mesa –- Eheh, vení por acá – le señalé donde se encontraba la mesa, nos sentamos y comenzamos a mamá le hizo una pregunta para cada segundo de su vida, era medio incómodo, pero él contestaba cortésmente y sonreía. - Perdón que mi familia sea un poco loca – le dije cuando estábamos en la puerta, él del lado de afuera y yo del lado de adentro apoyada contra el marco.- No te preocupes, no son peores que la mía ja – ¿por qué siempre hace comentarios para hacerme sentir mejor? ¿POR QUÉ ES TAN TIERNO?.- Bueno, creo que nos vemos el lunes en el colegio –- Creo que así será, buenas noches y gracias por la cena – me beso en la mejilla y yo me quede helada. Pasaron unos segundos en los que no respondí, hasta que reaccioné y lo vi mirándome elocuente.- Ehm, buenas noches para ti también y de nada je – me saludó con la mano y se fue hacia su casa, cerré la puerta y suspiré. Pero mi tranquilidad no duró mucho porque llegó el molesto de mi hermano.- Clara tiene novio, clara tiene novio… - lo fulminaba y lo seguía con la mirada mientras correteaba por ahí.- Si, como sea enano – me fui a otro día desperté hambrienta y bajé a desayunar. Cuando me senté en la mesa pasó algo que ya me esperaba, mi mamá me iba a hacer comentarios o preguntas.- Y ese chico que vino ayer… ¿Cómo dijo que se llamaba? –- Nick –- Ah, me pareció un lindo chico – se dio vuelta y me miró - ¿por qué había venido acá a casa? –- Porque me vino a pedir algo mamá, soy la única que conoce del barrio y hasta de la ciudad, y estaba todo cerrado – - Ah, y… -- No mamá, estoy muy cansada, y además… recién lo conozco –Ese fin de semana no lo vi para nada. Estaba esperando ansiosamente que llegara el lunes, así aunque sea lo vería mientras caminábamos al colegio.

Cuando sonó el timbre, abrí la puerta y alfalfa y daiana me estaban esperando. Caminamos al colegio pero no los vimos. Tal vez habían decidido faltar. Pero cuando llegamos al edificio vimos que estaban con maira y Micaela. Genial, lo único que faltaba era que se hicieran amigos de minutos antes de que tocara el timbre, estaba sentada en un banco del patio junto a mis amigos y siento que alguien me toca el hombro, giré y estaba nick sonriéndome. - Buenos días – saludó a alf con la mano, y a dai y a mi con un beso en la mejilla.- Ai no nick, ¡no te juntes con ellos! – todos nos dimos vuelta y vimos a maira y Micaela caminando hacia nosotros. Joe y Kevin venían detrás con cara de cansados y fulminándolas con la mirada.- Yo me junto con quien quiero Micaela –- Pero ellos no te convienen – ai dios, esa maira y sus comentarios ¬¬.Sonó el timbre y nos dispusimos a ir a clases. Cuando pasé al lado de nick le susurre al oído lo único que le podía decirle en ese momento.- ELLAS son las que no te convienen – nick se quedó embobado y yo entre en el colegio.