A/N: Buenas queridos lectores... Esto... ¿Recordáis cuando dije "Tengo el tercer capitulo a punto, en una semana lo tenéis"? ...Pues será que yo no, porque ya han pasado casi cuatro meses... Es la única explicación posible, vaya.
Lo siento muchísimo por no publicar antes, pero realmente quería hacer este capítulo mucho más largo. Y eso me ha sido prácticamente imposible durante los últimos meses... Entre exámenes del instituto, de japonés, la OVA, el viaje de Navidad, más exámenes y un par de trabajos no he tenido tiempo de ponerme a escribir seriamente. Y de hecho aún no lo tengo, por eso este capitulo es más corto de lo que me gustaría.
Pero bueno, he decidido subirlo ya porque... total, la historia tampoco iba a cambiar mucho y eso, que llevo 4 meses sin actualizar y me sabía mal... Sé lo que se sufre cuando la gente no actualiza los fics... ;w;
Aunque quizá algunos de los que seguís esto ya no sois fans de Akuma no Riddle o si lo sois ya no en la misma medida quiero hacer saber que el SumiBanba sigue siendo mi OTP principal, así que no os preocupéis, no he abandonado el ship.
Disclamer: Akuma no Riddle no es de mi propiedad.
PD: Como siempre: Diálogos entre comillas, pensamientos en cursiva y si hay paréntesis son por las aclaraciones.
Un par de nudillos golpeando la puerta de su habitación despertaron de su ensimismamiento a una recién llegada Sumireko.
"Ojou-sama, ¿puedo pasar?" Preguntó una voz femenina.
"No te preocupes, estoy visible. Adelante."
La puerta se abrió revelando a la dueña de la voz. Era una mujer joven de cabello oscuro vestida con un traje de sirvienta bastante típico.
La mujer dio una pequeña reverencia antes de hablar. "Sé que acaba de llegar, pero es algo tarde. ¿Debería empezar a prepararle el baño?"
Sumireko meditó la propuesta por un momento. Estaba realmente cansada: acababa de volver de una reunión por Europa. El estrés se había ido apoderando de ella a medida que recorría el continente solo con fines laborables. Ni siquiera había dispuesto del tiempo necesario para degustar correctamente la comida de las diferentes regiones.
Un baño le vendría de lujo, pero aún seguía algo inquieta por su ajetreado ritmo de estos últimos días.
"Creo que iré a dar un pequeño paseo antes de eso. Espera a mi regreso."
"Como desee. Llamaré a sus guardaespaldas en ese caso."
La heredera frunció el ceño y negó con la cabeza. Quería un momento a solas, para ella misma. Lo necesitaba. "No es necesario, gracias. Solo daré una vuelta por el jardín."
"Aún así... Ya sabe que es peligroso, Ojou-sama"
"Soy perfectamente capaz de protegerme sola y lo sabéis." Elevó el tono, sorprendiéndose a si misma y a su sirvienta. "Lamento mi comportamiento... Pero solo por esta vez... No tardaré ni media hora, tienes mi palabra."
La sirvienta lo consideró unos segundos pero acabó asintiendo. Seguidamente se despidió con una reverencia y se fue.
Sumireko soltó un suspiro. Lo único que necesitaba ahora era que su propio servicio la agobiase, más después de haber pasado los últimos días con sus guardias pegada a ella en todo momento.
No fue hasta que los guardias, que patrullaban el jardín cada hora en punto, volvieron a sus puestos en la entrada que la heredera no salió al jardín.
Una vez fuera optó por reexplorar el camino que se podía apreciar entre unos rosales perfectamente cuidados, parándose a apreciar de nuevo a alguna de las flores. Pese que al ser de noche no se podía apreciar y disfrutar del todo del hermoso paisaje que era su jardín, el aroma de las flores y los pequeños caminos entre ellas sumados al canto de algún que otro grillo hacían de su paseo una experiencia de lo más relajante y, a la vez, fascinante.
Sus pies, por inercia, la llevaron hacia la fuente situada justo en el centro del jardín. Esta estaba adornada con un pequeño ángel que sostenía una trompeta, de la cual salía el agua. No pudo evitar sonreír al recordar los felices días de su infancia en los que jugueteaba por toda esa zona, sin preocupaciones. Fue entonces cuando, soltando un largo suspiro, alzó la mirada hacia la luna y se perdió en ella.
El cielo nocturno brindaba una tranquilidad que, sumándole que la luna, esa noche totalmente llena, le recordaba a cierta persona, relajó totalmente a Sumireko.
Ha pasado más de una semana desde que vi a Banba-san…
La heredera sacó su teléfono móvil de su bolsillo al recordar que, después de su fiesta del té, había conseguido intercambiar números con la tímida albina para seguir en contacto.
A partir de mañana tendré dos días libres… ¿Debería llamarla? ¿O dejarle un mensaje? Quizá esté ocupada…
Clavó la mirada en su reflejo en la pantalla, aún no encendida, del aparato mientras debatía consigo misma. Volvió a la realidad cuando vio algo, una especie de sombra, moverse en la enorme pantalla de su teléfono de última generación.
Cuando se percató de que esa sombra estaba moviéndose por detrás suyo se giró rápidamente. Fue entonces cuando oyó algo golpear su brazo, por la parte del codo.
Una bala.
La heredera se puso en guardia, preparada para atacar. "¿Quién anda ahí?" El tono de Sumireko no contenía pizca de terror alguna. Aún sabiendo que su atacante llevaba una pistola con silenciador sabía que si conseguía acercarse un poco podría acabar fácilmente con su invitado no deseado.
"Oh, ¿no te acuerdas de tus compañeras de clase después de solo un año?" La figura dio un par de pasos al frente, dejando que la luz de una de las farolas del jardín mostrara su identidad. "Isuke está decepcionada, pensaba que eras la única con modales de esa clase."
Inukai Isuke.
¿Qué pintaba ella allí?
"Ara? ¿Inukai-san?" Sumireko relajó su postura, pero no bajo la guardia. "Lamento mi comportamiento, pero como verás no esperaba tener visita a estas horas… Y menos en mi jardín."
La pelirrosa soltó una pequeña risa, algo irritante a los oídos de la heredera. "Vaya, y mira que Isuke solo pasaba a saludar…" Lentamente reveló la pistola que había escondido en su espalda, apuntándola firmemente hacia Sumireko, concretamente en su frente.
"Aunque parece que esto va a ser más bien una despedida. Isuke iba a decir que ha sido un placer verte de nuevo, pero ambas sabemos que no sería cierto. Así que…" Su pequeña sonrisa falsa se volvió en una gran sonrisa macabra. "Adiós~"
Isuke apretó el gatillo una vez más pero, debido al silenciador, no se llegó a oír el disparo. Por suerte los reflejos de Sumireko fueron lo suficientemente buenos como para usar sus brazos para protegerse de la bala a tiempo. De nuevo la bala penetró en su brazo izquierdo, pero no lo traspasó gracias a los sólidos materiales que lo constituían.
La atacante se extraño al ver a la heredera aún de pie, aparentemente sin ningún rasguño. Debido a la falta de luz no pudo apreciar que realmente la bala había llegado a su objetivo.
"¿Hm?" ¿He fallado? Imposible, la puntería de Isuke es perfecta… Entonces… Dirigió la mirada hacia su arma. ¿Me he quedado sin munición? Tampoco es pos-Se interrumpió mentalmente cuando vio como su objetivo se acercaba hacia ella corriendo.
Isuke sonrió. Lo que sea… Tiró la pistola a un lado y sacó rápidamente sus amados puños americanos-navaja. "Eso es, princesa, acércate. Isuke lo prefiere así." Un combate mano a mano es más interesante de todas maneras…
Estaban a pocos metros de distancia. Sumireko paró en seco cuando Isuke aceleró el paso con la intención de enterrar la navaja en su estómago. La heredera consiguió evitarlo cogiéndola del brazo y haciéndole una pequeña llave con la fuerza suficiente como para lanzarla de espaldas sin causarle una conmoción muy severa.
Al parecer Sumireko había reprimido su fuerza demasiado, porque la asesina había conseguido aterrizar en sus brazos, poniéndose de pie con una pequeña pirueta. Aprovechando la inercia de la pirueta, Isuke dirigió su pie hacia la ojiazul, con la intención de propinarle una fuerte patada en las costillas.
Pero, de nuevo, el ataque de Isuke fue parado por uno de los brazos ortopédicos de la heredera. El pie de la pelirrosa se encontró con algo mucho más duro que la carne humana, lo que causó dolor a su propietaria y también que se desestabilizara.
Isuke cayó de rodillas delante de su objetivo. "¡Ouch! ¡¿Pero que…?! ¿Llevas protecciones? ¡¿Sabías que venía a por ti?!"
Sumireko, con toda la tranquilidad del mundo, de dio el lujo de alisar las arrugas que se habían formado en su vestido debido a todos sus movimientos.
"Si no te importa, Inukai-san, las preguntas las voy a hacer yo." Dicho esto con una pequeña sonrisa algo falsa, Sumireko cogió a la intrusa por el cuello con el mismo brazo con el que se había protegido de sus ataques. Usó la fuerza suficiente como para levantarla del suelo a tal altura que sus pies no tocaban el suelo, pero no como para ahogarla del todo.
"No me malinterpretes, no es que a mi tampoco me alegre verte después de un año. Siempre es bueno encontrarte con viejos conocidos, ¿no crees?" Aunque era una pregunta retórica espero un par de segundos a una respuesta de la pelirrosa. Lo único que recibió fue un pequeño gruñido.
"Pero tendrás que entender que el hecho de que te hayas presentado en mi jardín, a estas horas de la noche y armada, tiene que preocuparme un poco. Así que…"
En un desesperado intento de zafarse de la mano de la heredera Isuke usó el puño americano-navaja que aún tenía cogido para clavárselo en la muñeca. Por desgracia para ella la navaja solo consiguió desgarrar un poco la piel falsa de Sumireko antes de partirse por la mitad. La asesina, al ver su única arma destrozada, no pudo evitar soltar un pequeño grito de temor.
"Ara, que maleducado por tu parte Inukai-san." Sumireko sonrió una vez más antes de adoptar una expresión totalmente seria. Apretó el agarre, ahora ahogando a su excompañera de clase. "Y yo que tenía en mente perdonarte la vida si respondías a una simple pregunta…"
Isuke no podía respirar, intentaba desesperadamente apartar la mano de la heredera en vano, si seguía así en pocos segundos le iba a partir el cuello. Es inútil, no puedo parar esa mano… Nunca debí subestimar a esta niñata, es rica al fin y al cabo… ¿Acaso es un monstruo? Bah, ya no importa...
Lo único que podría hacer era mirar a su objetivo por última vez con rabia, aunque algunas lágrimas se habían empezado a formar debido a la asfixia. Así es como la vida de Isuke va a acabar, ¿eh? Patético, si mama viera a Isuke ahora seguramente estaría muy decepcionado…
"Pensándolo mejor..."
¿Huh?
Cuando Isuke estaba al borde de perder el conocimiento la fuerte mano que le apretaba fuertemente el cuello la soltó de golpe, provocando que la pelirrosa cayera al suelo.
"Sería una pena matarte Inukai-san... Al fin y al cabo tienes un talento innato para matar" La sonrisa de la heredera volvió a aparecer a medida que hablaba "Solo lo has cometido el error de usarlo contra la persona equivocada."
La asesina no llegó a escuchar del todo las palabras de la ojiazul, estaba demasiado ocupada tosiendo y intentando recuperar el aire perdido mediante grandes bocanadas.
"¿No crees que sería una pena perder la vida por un pequeño error?" Isuke, como pudo, alzo la mirada hacia la Hanabusa, lo que la hizo continuar hablando. "Bien, pues estoy dispuesta a pasar por alto tu descuido con una condición: Vas a trabajar para mí."
"I-Isuke no..." Un ataque de tos interrumpió por un momento las palabras de la mayor. "...no trabaja g-gratis."
Sumireko no pudo evitar soltar otra pequeña risa y negó con la cabeza. "Y ese no será el caso, te aseguro que serás generosamente recompensada." Volvió a adoptar una expresión seria durante unos segundos. "Solo necesito que elimines a los que te han pagado para eliminarme."
"Así que…" Lentamente y ya con la respiración estable Isuke se puso de pie. "¿Pretendes que traicione a los que me han contratado… a cambio de más dinero?" La pelirrosa frunció el ceño.
Le heredera simplemente asintió. "Exactamente."
Isuke mostró de nuevo su sonrisa venenosa y empezó a juguetear con uno de sus rizos. "Me gusta como piensas, niña mimada. Tienes toda la atención de Isuke."
"Te daré el doble. Algo más si consigues hacerlo todo con discreción."
La pelirrosa hizo una mueca y se cruzó de brazos, le dolía que dudaran de sus habilidades. "Por favor, Isuke es una profesional. Por mi hecho, total, ya tenía pensado acabar con ese viejo pervertido…" Puso una cara de asco al recordar lo desagradable que le fue tener que mantener una pequeña conversación con el hombre que la contrató. "Tienes unos rivales muy raros, Hanabusa. Hasta le das pena a Isuke." Soltó una pequeña risa. "Pero… ¿eres consciente de que si Isuke traiciona a su jefe actual también puede traicionarte a ti perfectamente?"
"Ambas estaremos de acuerdo en que eso no te compensa." Con una mirada amenazante la ojiazul cerró y abrió lentamente la mano con la que anteriormente había estrangulado a la su excompañera de clase y había parado las dos balas. "¿Verdad?"
Isuke volvió a ponerse seria, se podía apreciar un ligero temor en sus facciones. "…Ese es un buen punto de vista. A todo esto…" Frunció el ceño. "¿Qué diantres eres?"
Sumireko se encogió de hombros. "¿Quién sabe? Ahora si me disculpas he de volver dentro, si no vuelvo antes de las once creerán que me ha pasado algo y vendrán a buscarme, y eso no nos conviene."
Dicho esto la ojiazul le dio la espalda a la mayor y empezó a andar hacia la mansión. "Ah, se me olvidaba." Paró en seco y se giró de nuevo. "Vuelve aquí cuando hayas acabado, avisaré a mis guardias, no te preocupes. No soy muy partidaria de las conversaciones telefónicas cuando se trata de estos temas, ya que pueden llegar a ser… poco privadas, so sé si me explico." Le dedicó una mirada elocuente a Isuke y la pelirrosa solo asintió.
"Además…" Con su habitual sonrisa juntó sus palmas, produciendo un pequeño sonido. "Prepararé uno de mis mejores tés para recibirte y recompensarte debidamente. No hay prisa, por supuesto."
La asesina rodó los ojos y soltó un largo suspiro. "Lo que sea…" Después de esto fue ella la que le dio la espalda a la ojiazul y, de la misma manera que había aparecido delante de su objetivo, desapareció entre las sombras.
A/N: Esto responde la pregunta que me hizo cierto anónimo en tumblr diciendo que si aparecerían las otras chicas de Kurogumi. Sí, aunque pocas, la verdad. Muchos habéis pedido Pink Pocky como "OTP secundaria" y la verdad es que lo tenía en mente... pero a ver que ocurre ;3
Habréis notado que la acción no es lo mío... Estoy demasiado acostumbrada a rolear momentos happys y tranquilos...
EEEEn fin, muchísimas gracias por los reviews y vuestra paciencia. Os hacéis de querer y mucho ;w;
De nuevo recuerdo que podéis dejar reviews con todo tipo de comentarios: ya sabéis que soy una persona que no huye de la crítica, al contrario, me ayuda a mejorar y eso me gusta. Eso sí, no es lo mismo crítica que "hate", ¿eh?
Tengo unas preguntas para vosotros: ¿Seguís siendo fans de Akuma no Riddle? ¿Si continuo este fic lo seguiréis leyendo?
No os asustéis, pienso seguir este fic hasta acabarlo, ya que el final es lo que tengo mejor planeado. Pero pregunto para saber si quizá debería hacer menos capítulos y más largos o más capítulos y más cortos, para acabarlo antes si hay pocos lectores. Si sois muchos los que seguís lo que quiero decir con "capítulos más cortos pero en mayor cantidad" es para desenvolupar mejor el argumento y... bueno, dejaros con un poquito de hype, que siempre va bien.
Como siempre: ¡Gracias por leer!
- Lilli
