Naruto volvió a casa, Itachi lo fue a deja después de haber alegado que se sentía mal. Seguramente el Ramen no le había caído bien. Itachi le pidió disculpas, mientras que Sasuke solo miraba burlándose de él desde el otro lado de la ventanilla.
-Lo siento, Naruto, avísame si irás mañana a la escuela, para pasar por ti-
-Claro yo te aviso-
-Seguro que no quieres que te llevemos a ver un doctor, te ves realmente pálido-
-No, estoy bien, de todos modos ya me tomaré algo, no te preocupes-se dio media vuelta para abrir la cerradura de su casa y se despidió de ambos morenos, solo que uno no le devolvió el saludo.
En cuanto cerró la puerta, se recargó en ella y se dejo caer, de nuevo le volvía la ansiedad, de verdad que ya no quería hacerlo y luchaba contra ella, pero esta era más fuerte que él. Acabo por perder el sentido, cuando lo recobró se encontró bebiendo eso de lo más odiaba, sintió un vacio en el estómago, pero al verse en su casa se comenzó a tranquilizar.
-Naruto, no debes de abstenerte-dijo una voz conocida para él.
-¿Gaara?-
-¿Quién más?-le dijo un chico pelirrojo, con una expresión totalmente seria –Naruto- se acercó a él, poniéndose de cuclillas – Te he dicho que no puedes contenerte o harás lo que tanto odias-
-Odio beber sangre-en cuanto lo dijo tiro a un lado la bolsa con un popote y ese líquido rojo.
-Lo sé, pero ya no puedes hacer nada, sabes lo que eres-
-¡No lo digas!-
-Debes aceptarlo-Gaara se sentó a su lado.
-Lo odio, yo no lo pedí-
-Ni yo, pero eso nos tocó-
-Anoche, no maté a nadie cierto-
-No, llegué justo a tiempo cuando comenzabas a despertar y te di la sangre que tienes en tu refrigerador y que al parecer está casi intacta- lo regaño
-Es que no la quiero-
-Aunque no la quieras, debes de, ya te dije que no podrás matarte de hambre, cuando comienzas a evadir al sangre es cuando pierdes el control y asesinas a cualquiera que esté a tu alcance, eso te ha pasado en este mes ¿cierto?-
Naruto abrazo sus rodillas -¿Cómo supiste?, en el periódico les pusieron una causa de muerte diferente-
-Más bien, los vampiros que trabajan allí, lo hicieron-
-¿Qué en todos lados hay vampiros?-
-Sí-
-Entonces, ¡por qué demonios me convirtieron en uno!-Naruto explotó en ese instante, sin embargo Gaara permaneció calmado, esa ya era su naturaleza.
-No lo sé, te lo dije, los vampiros hacen un consenso y definen a quien convertirán, eso es todo-
-¿Y tú no vas al consenso?-
-No, díganos que aun soy muy joven-
-Tienes 300 años-dijo con incredulidad Naruto.
-Y los que van tienen 800 o más-
-Mmmmm-Naruto se aferró más a sus rodillas, y Gaara optó por darle unas palmaditas en la espalda.
-¿Por qué tú no eres malvado?-
-Si lo soy-
-No lo eres, tú no matas gente, como los que me convirtieron y mataran a mis padres-una tristeza lo embargo por completo.
-Naruto, yo he matado gente a veces sin saber que lo hago y otras totalmente consciente, hubo veces en las que solo una persona me molestara, la mataba-
Naruto se quedó sorprendido ante la confesión de Gaara, de verdad que no creía que el pelirrojo fuera capaz de eso, siempre lo había visto tan calmado, no lo creía capaz de perder el control -¿Has matado recientemente?-
-Sí-
Bajó la mirada decepcionado, de verdad que no creía a Gaara capaz, de eso, pero no podía reclamarle nada, al final el también ya lo había hecho – ¿y los mataste sabiéndolo?-
-Sí, Naruto, el matar gente es algo contra lo que no puedes luchar, al final y al cabo es nuestra naturaleza, solo que ahora intento no hacerlo tan a menudo, los banco de sangre ayudan un poco-
-¿Cuando dejaste de matar solo porque te molestará alguien?-
-Hace un buen tiempo, pero no quiero hablar del porqué, ya sé que es lo quieres saber, pero no será hoy cuando te lo diga-
-Eres muy reservado-
-Debes bañarte e ir a la escuela-
-No, entiendo, ¿por qué me obligan a ir a la escuela?, ya soy inmortal, puedo hacer lo que quiera-
-En primera, eres un neófito en esto, y segundo así lo hacen con todos los iniciados, es una manera de tenerlos vigilados-
-¿Y tú vas a la escuela porqué…-
-Yo soy quien debo de vigilarte a ti y a esa niña-
-¿Sakura?-
-Exacto, así que apúrate-
Se dio un baño y luego se vistió, para cuando acabo, Gaara ya no estaba allí. Fue a abrir el refrigerador, ni él sabía porque, comida en este ya no había, solo cerros de sangre asquerosa, aventó al puerta, enojado, de verdad que odiaba su vida. El timbre de la puerta sonó, se asomó por el orificio de la puerta y vio a Itachi.
-Hola, ya voy-dijo al abrirle y se regresó a tomar su mochila. Nuevamente, Sasuke estaba en el asiento del copiloto y al verlo le dirigió una mirada de odio, ahora que recordaba, técnicamente Sasuke lo había amenazado en día anterior, pero no le importaba, le había hecho la promesa a Itachi y a él mismo.
Cuando entró al carro, notó como por el espejo Sasuke lo observaba, como esperando que Naruto, decidiera salir del carro y olvidar el asunto por completo, pero nunca lo hizo, se quedó ahí sentado hasta llegar a la escuela. Entraron juntos, cosa algo rara, Sasuke siempre se adelantaba, con tal de evitarlo y a tanta persona estuviera cerca.
-¿Qué ya no traes lunch?, ¿tu mamita ya no te manda?-Naruto cerró los nudillos con fuerza –Cállate- le dijo tratando de contener las ganas de golpearlo.
-Ya veo, de seguro tú mamita piensa que su hijo por fin come saludable, pero en verdad no le has dicho que no comes nada o lo vomitas, ¿cierto?, pobre de tu mamita-
-¡Sasuke!-gritó lleno de ira y empujo al moreno contra los lockers, tomándolo de la camisa.
-Ya veo, di en el clavo-
-¡Ah!-lo aventó al suelo y se posiciono sobre él -¡Tú no sabes nada!-Naruto comenzó a dar puñetazos en la cara del moreno, este trato de detenerlos, pero por raro que le pareciera, en verdad Naruto era más fuerte que él. Siguió golpeando, hasta que este quedó inconsciente, aun así Naruto no se detuvo, no hasta que Shikamaru y Chouji llegaron. Shikamaru le gritó al rubio que se detuviera, pero este parecía no oírlo, intentó separarlo de Sasuke, pero no pudo, así que Chouji quien tenía más fuerza, hizo ese trabajo.
Sasuke fue llevado a la enfermería, Naruto a la dirección con la directora Anko, quien lo suspendió una semana. Cuando Sasuke recobró la conciencia le dolía mucho su cara, se enderezo y camino hacia el espejo pequeño que estaba en la pared, tenía el ojo derecho vendado, alzo un poco la venda y pudo notar su piel de color morado. El labio inferior lo tenía abierto e hinchado además de que en le mejilla izquierda tenía dos moretones.
-¿Quién diría que ese chiquillo tendría tanta fuerza?-dijo la enfermera que iba entrando –Uchiha, debes descansar-
Sasuke se sentó en la cama -¿qué tanto me ve?-le reclamó a Kurenai , la enfermera–Nada, solo que de verdad te golpearon hasta morir-
-Tsk-
-La directora te vera en unos momentos-
Se recostó en la cama, miraba al techo cuando la directora hizo su aparición – Y bien Uchiha, ¿tú si me dirás por qué te golpearon?-
-¿Qué Naruto, no se lo dijo ya?-
-No, no quiso hablar, solo aceptó la culpa y la suspensión-
-¿Así que dime que dijiste para enfurecerlo así?-La directora se puso cómoda en la cama contigua esperando la respuesta del Uchiha.
-Le hice burla de porque su mamá ya no le mandaba luch-
-Ya veo-
-Yo no sé porque se molestó tanto-
-Quiero pensar que entonces no sabes-
-¿No se qué?-
-Los padres de Naruto, murieron hace unos meses, mes y medio mejor dicho-
Sasuke se enderezo y sentó en la cama -¿Te sorprendiste?, eso quiere decir que aún te preocupas un poco por él-
-¿Eh?-
-Recuerdas que yo era su directora en la primaria, ustedes dos acaban en detección muy constantemente-
Una sonrisa se dibujo en el rostro de Sasuke, pero desapareció en unos segundos –Te sugiero, le pidas perdón, ah y…-Anko se había puesto de pie –No te suspenderé, pero tendrás un castigo-
-¿Cuál?-
-Le llevaras los apuntes a Naruto todas las tardes, después de todo, fue por ti que lo suspendí-
-Bien-contestó molesto el moreno.
Naruto estaba sentado frente al televisor, moría de hambre, pero no quería comer esa porquería, era injusto hace tan solo una semana podía comer también comida normal, pero ahora su cuerpo de plano ya no la aceptaba. Cambia los canales una y otra vez con la esperanza de encontrar algo en ellos, y entonces su timbre sonó, no esperaba a nadie.
-Ah-fue lo único que dijo al ver a Sasuke frente a su puerta con los moretones y la venda –Lo siento-
-No sabía…-comenzó a hablar el moreno –lo de tus padres-
Naruto bajó la mirada – si eso era todo, ya vete-comenzó a cerras la puerta pero Sasuke la detuvo con la mano – Naruto, de verdad lo siento-
-Gracias, ahora puedes irte-
-¡Demonios!-aventó la puerta, abriéndola de par en par –Tu…estuviste conmigo, cuando me paso eso y yo…-
-Sasuke, hace mucho que dejamos de ser amigos, así que nunca espere que estuvieras allí- Sasuke tuvo que reconocer que eso le dolió un poco.
-Pero…-Sasuke estaba diciendo algo, Naruto no podía prestarle atención, de nuevo esa ansiedad, aparecía y tenía a Sasuke en frente.
-¡Sasuke, lárgate!-grito completamente desesperado. El moreno se quedó sorprendido, jamás lo había visto enojado de esa manera -¡¿Qué no oyes lárgate?!-Naruto lo empujo hacia la acera y cerró la puerta con fuerza. Sasuke tan solo se quedó asombrado, ese no parecía Naruto, era extraño para él verlo de esa manera.
Naruto en cuento cerro al puerta, se fue al refrigerador, tomo una de las bolsas y comenzó a beberla, tuvo que tomarse cinco de ellas, para poder calmarse un rato. Cuando dejo de beber, las tiró a la basura y se fue a sentar en su cama, sintió miedo, generalmente cuando sentía la necesitaba de sangre, con una bastaba para calmarse, porque ahora había requerido de más.
-Sasuke, ¿Qué fue lo que te paso?-preguntó su hermano al verlo entrar.
-Me pelee con Naruto-Sasuke no se detuvo y siguió caminando hacia su cuarto.
-¿Cómo que se pelearon?-
-Me burle de él, me golpeó, fin de la historia-
-¡Ni se te ocurra salir de la casa hoy!, ¿además de dónde vienes?-
-De la casa de Naruto, y no te preocupes, hermanito no saldré, no tengo ganas-
-¿A que fuiste a casa de Naruto?-
-A pedirle perdón, ¿Qué más?-cerró la puerta de su cuarto, dejando a Itachi extrañado.
