Bueno… aquí va el 3 Cáp. de mi querida historia, ojala les guste, trate de hacerla lo mas larga posible.


Me quede sin habla, la respiración se me cortó y se me destrozó el corazón.

-¿Cuál es su nombre?- pregunté con voz cansada.

-Hermione… no creo que…

-¡Pregunte cual es su maldito nombre!- grité, me sentía mal, desgraciada, quería morir, solo eso…

-Es Romilda Vane, Hermione- me respondió Ginny.

La miré, y aquellas imágenes de una chica de cuarto año vinieron a mi mente; una delgada chica de largo pelo negro y castaños ojos.

-¿Esa chiquilla de cuarto año?- pregunté con mucha ira.

-Ya no es una chiquilla de cuarto, ahora es una de las sanadoras que trabajan aquí, pero justo cuando Harry estaba en su peor momento, la trasladaron a Albania y se reencontró haya con él- aseguró Luna mientras tomaba a su pequeña en brazos.

Miré a las pequeñas niñas y para disimular mi dolor, realicé la pregunta que hace unos momentos revoloteaba en mi cabeza.

-¿Quién es el padre de tu pequeña?- pregunté dirigiéndome a Ginny.

-Draco, nos casamos un poco después que Ron y Luna- me dijo ella al tiempo que ambas me mostraban sus anillos de la mano izquierda.

Alfil, algo que me hizo sacar una sonrisa, fue cuando recordé como Malfoy se cambio de bando a ultimo momento ayudando de manera descomunal a los nuestros y cuando termino la guerra se le declaro a Ginny y le robo un beso, cuando se hubieron separado, Ginny se le lanzó encima. Fue muy gracioso.

-Hermione debemos irnos- dijo Luna mientras miraba su reloj de pulsera- debes responder la carta de Harry, recuérdalo.

Una vez las chicas se hubieron despedido de mí y se hubieron marchado, con el dolor de mi corazón me dispuse a responder la carta de Harry.

Querido Harry:

Acabo de despertar de mi largo y profundo sueño. Las chicas ya me dieron la carta que me enviaste hace algún tiempo y no puedo evitar decirte lo mucho que me dolieron las palabras que pusiste en el pergamino.

No puedo odiarte por terminar algo que naturalmente se terminó el día que caí en coma. Mi amistad no la perderás, de eso puedes estar muy seguro, y lo único que puedo decirte, es que aún te amo, te amo más que a mi vida y que siempre estaré para ti.

Por siempre tuya

Hermione Jean Granger

Con lágrimas corriendo por mis mejillas, me dirigí a la zona de envío de San Mungo para enviarle la respuesta de la carta al amor de mi vida que alguna vez fue mío. Esa noche lloré como nunca antes…

Fin Flash Back

Desde ese día mi vida a sido un infierno, mi corazón quedo destrozado, totalmente…

-Arriba a la losa del aeropuerto el vuelo 462 procedente desde Albania destino Londres acaba de descender- decía una tranquila voz desde el altavoz del aeropuerto.

Eso me saco de mis pesados pensamientos. ¿Ya habían llegado?, ¿Cómo recibirlos?, estoy segura de que a él también le duele aún lo que fue nuestro.

Pero la pregunta mayor era: ¿Cómo recibirlo o saludarlo?, ¿Cómo si no hubiera pasado nunca nada?

Como si hubiera olvidado el casi paro cardiaco que me provocó la ultima carta de Harry.

Flash Back

Estaba tomando el té en casa de Luna, un año después de que desperté, junto con esta y Ginny, ya que me estaba quedando en casa de ella de hace un semana, porque se sentía algo sola, y yo también.

Mientras tomábamos el calido liquido color ámbar, conversábamos sobre las anécdotas que nos habían ocurrido en Hogwarts, y no pude evitar sentirme un poco frustrada, ya que en la mayoría aparecía Harry Potter.

Pero no faltaba Ginny, que solo preguntaba sandeces, tenía que meter la pata preguntando tal cosa que me hizo sonrojarme tanto como su cabello.

-Señorita Granger ¿Puedo hacerle una inocente pregunta?- preguntó sonriente Ginny.

La miré con desconfianza. Ese tono de voz no me gusta nada en Ginny

-Ya lo estas haciendo- le dije mientras tomaba un sorbo de té- haber, dispara.

-Podríamos saber la señorita Lovengood y yo, ¿De quien son las lechuzas que llegan día por medio para usted?

Me trapiqué con el té que estaba tomando, y cuando pare de toser, me puse pálida, para luego enrojecerme hasta la raíz del pelo.

-Pues… de… de Harry- tome otro sorbo de té mirando hacía otro lado- ¿Porque?

Ante mi respuesta, las chicas comenzaron a reír y eso logro que me pusiera más roja aún.

-Y podríamos saber también, ¿Qué se supone que le escribe el señor Potter?- pregunto Luna con una sonrisa algo traviesa.

Las miré incrédula y no pude evitar dejar salir una sonrisa. Si serán metiches ese par.

-¡Pero bueno!, ¡Están peor que Lavender y Parvati!- dije divertida.

Ante mi comentario, solo se limitaron a reír

-¡Ya dilo de una vez, por favor!- me dijeron ambas con cara de niñas pequeñas.

Cuando la miré, me dio una pena increíble, así que sonreí y cedí.

Pero cuando iba a comenzar a hablar, una blanca lechuza como la nieve llamo mi atención, ya que comenzó picotear la ventana para llamar mi atención y para que fuera a abrirla.

-Hablando del rey de Roma… -comenzó a molestar Luna

-¡Cierra la boca luna!, Hermione nos va a leer la carta- dijo Ginny riendo

-Eso quisieras…- le dije divertida y me dispuse a leer.

Querida Hermione:

Espero que estés muy bien. Ron y yo te echamos muchísimo de menos y no hayamos la hora de verte otra vez, después de todo, ya han pasado cinco años desde que me fui y uno desde que despertaste.

Esta vez no te escribo solo para saludarte y saber de ti, sino para contarte que nos veremos dentro de una semana, por que Ron y yo volveremos a Londres con una invitada, ya que confiando en que seguimos siendo tan amigos como desde el día en que nos conocimos, quiero presentarte a mi novia.

Con amor

Harry

Me quede sin palabras, ¿Volvería?, no puede ser…

-Ahí no…- dije con la vista en el pergamino.

-¿Qué pasa?- preguntó preocupada Luna

Las miré, con mi mirada cargada en miedo y los nervios me comenzaron a invadir completamente pensando en que nada podía ser peor….

-Harry vuelve a Londres- baje la mirada otra vez- y… y…

-¿Y que?- Ginny me tomo los hombros

-Y… y viene con… Romilda Vane- y dicho esto las chicas me abrazaron compartiendo mi angustia. ¿Ahí algo peor que esto?...

Fin Flash Back

Comencé a mirar con mucho nerviosismo hacía todos lados buscando a algún indicio de mis mejores amigos, pero no los encontraba.

De repente me gire y se me calló el alma a los pies…

Vi un deslumbrante cabello pelirrojo y no pude evitar sonreír y correr hacía él con el mayor entusiasmo y felicidad que tenia.

-¡Hermione!, ¡Benditos los ojos que te ven!, ¡Estas preciosa!- dijo Ron mientras me abrazaba- ¿Cómo estas?

-Perfectamente- le respondí mientras lo abrazaba más fuerte.

Cuando me solté de Ron y miré sobre su hombro me quede paralizada y una sonrisa se dibujo en mi rostro.

Harry tenía el cabello un poco más largo y tenia los brazos más fornidos, y delgado como siempre. Pero sus hermosos ojos color esmeralda heredados de Lily Evans seguían intactos detrás de esos redondos anteojos negros.

En pocas palabras: Harry Potter ya era todo un hombre. Y bastante guapo, si me permiten decir.

(N/A: eso es lo mismo que opina la escritora xD)

-Harry…- susurre mientras me acercaba a él.

Él ni siquiera me dijo "hola", sino que se acerco a mí y me abrazó como si su vida dependiera de ello.

-Estas preciosa- me susurró al mientras aspiraba mi aroma. Eso me provocó un escalofrío.

-Gra… gracias- le dije con timidez mientras nos separábamos un poco para mirarnos, pero seguimos abrazados, sonriendo- bueno… tu tampoco te quedas atrás.

Él sonrió ante ese comentario y no pude evitar devolverle la sonrisa.

Quedamos mirándonos como dos idiotas, como si no hubiera pasado el tiempo y como si lo nuestro aún viviera, como si las noches en los jardines de Hogwarts aún vivieran.

Me tomó la mano, olvidando el mundo; eso me hizo volar.

Pero un maldito "ejem-ejem" hizo que me la soltara, un maldito "ejem-ejem" hizo que "ella" se hiciera presente y un maldito grito me hizo volver a la maldita realidad.

¡Maldito sea todo!

-¡Eh, no hagas eso que Umbridge se me aparece!- le gritó Ron a la "Noviecita de el año".

-Mi amor, ¿Acaso no nos presentas?- le pregunto Romilda a Harry mientras lo abrazaba por la cintura. Como si no me conociera ya lo suficiente…

Ese gesto me destrozó los nervios.

-Oh… lo siento- se disculpó Harry- Hermione ella es…

-Romilda Vane- le dije mostrando mi molestia a punto de explotar y al parecer el lo notó.

Mire a Ron, el cual simulaba seriedad lo mejor que podía, hasta que en un momento no pudo aguantarse más y comenzó a fastidiar a Harry.

-Parece que la recuerda…- le dijo entre risas, yo seguía mirando a Harry con mis ojos destellando furia (tradúzcase: celos)- vez, te lo dije.

-Si…- admitió mirándome a los ojos- bueno, la cosa es que ella es mí…

-Novia, con la que te reencontraste en Albania y bla, bla, bla; si, ya me se la historia. Muchas gracias- le dije molesta para luego tomar el Brazo de Ron y caminar hacia el exterior.

-Hermione, ¿Estas molesta con Harry?- me preguntó Ron en un susurro cerca de mi oído para que no pudieran escucharnos.

-¿Molesta?, ¡Como crees!- le dije con sarcasmo-¡Yo molesta!

-Yo no lo llamaría "molesta"- me dijo y yo lo miré- yo lo llamaría celosa.

Lo miré y me sonroje, lo cual le provoco la risa.

-¡Celosa!, ¿Yo?- caminé más rápido- eso quisieras Ronald- pero interiormente sabia que él tenia la razón.

-A propósito, ¿A dónde vamos?- preguntó Harry haciéndose presente.

-A casa de Luna, donde si no- le dije con tono de reproche.

-Y se podría saber ¿En que?- pregunto con tono de superioridad Romilda, típico de ella.

La miré y ambas comenzamos a lanzar rayos invisibles por los ojos, y los chicos se dieron cuenta por que se pararon y retrocedieron dos pasos cada uno.

-En una limosina, ¿O acaso no te acomoda?- pregunte desafiante

Unas miradas de sorpresa me cubrieron, pero yo seguí caminando sin prestarles atención.

Cuando llegamos una palabra de asombro salio de la boca de Ron al ver la negra y elegante limosina, fue muy gracioso.

-¿Se puede saber de donde la sacaste?- me preguntó mi pelirrojo amigo una vez ya íbamos en camino y bebiendo whisky de fuego.

-El ministerio de magia me las facilita al ser la ministra- le dije con tranquilidad mientras bebía un poco del licor.

Mis dos amigo se atragantaron y a Romilda se le calló el vaso, el cual recompuse en un santiamén.

-¿Mi… ministra?- me preguntó Harry mientras le golpeaba a Ron la espalda- ¿Tu eres ministra de magia?

-Si, ¿Acaso no lo sabias?- le pregunté con una sonrisa de satisfacción en los labios.

Mmm… aun me sorprendo de mi misma al haber escrito que Hermione era ministra, pero bueno… para eso me dio la imaginación en ese minuto.

Para los que creyeron que Ginny se quedaba con Harry… ¡Aquí estaba la sorpresa! Ojala haya gente que odie tanto a Romilda Vane como yo, la verdad… por mi que la trague un dragón o algo parecido.

Ojala les haya gustado mucho, ya que eso me hace muy feliz. Y por favor… déjenme sus comentarios, aunque sean criticas, así mejoro cada día