Hola a tods ^^
Siento el retraso, pero no he podido subir antes por que he tenido el fin de semana liado.
Para compensar, esta semana publico antes de tiempo, asi que no vale quejarse eh? xDD
Capítulo 2: La noche de los horrores
Esa noche aún permanecía confusa en la mente de Ron, ya que no recuerda todo lo que pasó en ella. Recuerda que al llegar al castillo, los guardias lo rodearon y empezaron a golpearlo. No recuerda donde lo golpearon, pero iba contando los golpes para no caer inconsciente. Fueron 137 golpes hasta que amaneció. Hay está la primera laguna de su mente. Lo siguiente que recuerda es el juicio. Le habían cambiado la ropa, atado y amordazado. Pudo ver a quien se supone que lo había acusado. Era la hija del panadero, Pansy Parkinson y la recordaba por que había ido a su zapatería un par de veces después de la muerte de su padre. Intentó prestar atención a lo que decían, pero su cerebro, después de tantos golpes, no podía escuchar completamente lo que decía.
Yo lo di los zapatos…No podía dejar de mirarlo…Daba vueltas alrededor mía…Me cortó un trozo de mi cabello…- Escuchaba hablar mientras lo que se suponía que era un llanto lastimero se dejaba oír en la sala.
No le hizo falta escuchar el veredicto. Sabía que iba a ser condenado culpable. Quien lo juzgaba no era otro que el ministro y cada vez que sus miradas se cruzaban, Ron podía ver un brillo de felicidad en la mirada de Malfoy: sin duda, estaba disfrutando del juicio.
Los guardias lo cogieron y lo sacaron a rastras de nuevo al patio del castillo. Una vez fuera, volvieron a golpearlo, pero ahora con más fuerza que antes. Ron pensaba que ya no lo necesitaban vivo, así que se dejaba hacer sin ni siquiera intentar luchar. Cuando estaba a punto de caer inconsciente, un guardia le lanzo un cubo de agua mientras le decía:
¡No te vas a matar, brujo! Tu sentencia de muerta aún va a esperan un buen tiempo. Al fin de al cabo, tenemos que construir una horca especial para un zapatero-brujo, ¿no muchachos?
Todos los guardias empezaron a reírse mientras Ron entendía cual era su condena: O lo mataban a golpes o lo mataban en la horca.
Pronto los guardias se cansaron de golpearle y dos de ellos lo llevaron al interior del castillo. Cada vez que se encontraban con un guardia, este se paraba a saludarlos y le daba a Ron un golpe bastante fuerte.
Al poco rato, llegaron a un pasillo poco iluminado donde dejaron a Ron en el suelo y los guardias se alejaron de él mientras cuchicheaban entre ellos. Ron empezó a mirar donde se encont4raba, más que nada para ver si venían más guardias a golpearlo. En la parte contraria a donde habían venido, Ron pudo distinguir la silueta de una persona, que parecía que lo observaba mientras se movía de un lado al otro, como acechándolo. No se sorprendió mucho cuando el desconocido empezó ha hablar, dejando bastante claro de quién se trataba.
Te dije que cuando cayeras, yo estaría en primera fila- Dijo la voz que Ron reconoció inmediatamente. Una furia poco usual en él se fue apoderando de Ron con cada palabra que decía el ministro.- Y lo prometido es deuda, aunque aún me quede un tiempo para verte caer definitivamente.
¡Maldito bastardo! ¡Has comprado el testimonio de Parkinson para tener una excusa para condenarme!
Si ¿y qué? Soy el ministro y si yo digo que tienen que hacer algo, lo hacer y punto…ni me cobran por arreglar unos zapatos- Le respondió Malfoy con toda la tranquilidad del mundo- Lleváoslo a la celda de la torre nordeste- le dijo a los guardias que aún seguían cuchicheando entre ellos mientras que los observaban- Sus últimos meses tiene que pasarlo cómodo, ¿no, caballeros?
El ministro y los guardias rieron bastante fuerte mientras que un mal presentimiento paralizaba a Ron completamente. Esas risas le decían que lo que le esperaba era peor que la paliza que había recibido antes.
El camino hacia la celda era confuso y bastante largo. Subían y bajan escaleras cada dos por tres y nunca pasaban por el mismo pasillo más de una vez. Toda precaución era poca para evitar que memorizara el camino. Pasillos y pasillos se fueron sucediendo ante sus ojos sin que pudiera hacer nada por recordarlos. Parecía que el castillo era un laberinto, que si no lo conocían, no ibas a durar mucho son perderte completamente.
Pronto empezaron a descender, y con ellos la temperatura también bajaba, mientras que gritos de dolor iban aumentando a cada paso que daban. Los pasillos ahora estaban yernos de celdas donde se podían ver a docenas de personas en una misma celda, donde apenas cabían todos de pie. Pero a él no lo metieron en ninguna de esas celdas, si no que siguieron avanzando hasta que el número de celdas fue disminuyendo hasta desaparecer. La única iluminación que había por ese pasillo era de las velas que había en las paredes de estos. Al rato, pudo empezar a vez el fondo del pasillo. Era una puerta de unos 2 metros de altura, echa de metal, custodiada por dos guardias. En la parte inferior de ella había un pequeño ventanuco por donde Ron dedujo que tenían que introducir el alimento.
Los guardias que había a cada lado empezaron a abrir la puerta nada más verlos llegar. Uno de ellos entró en la sala, que estaba completamente a oscuras. Esperaron mientras de dentro salían sonidos de cadenas. Al momento, salio el guardia con una cadena que ató con un grillete y un candado a la pierna de Ron. Una vez que aseguraron que estaba bien atado, lo lanzaron al interior de la calda y le dijeron mientras cerraban la puerta.
Bienvenido a la celda de los horrores, brujo, donde todos los presos acaban locos…o muertos.
Se rieron y al terminar de cerrar la puerta, Ron se quedó en el suelo, en la habitación oscura, asustado por los horrores que podía haber en esa celda.
Algún Reviews no mendría mal, eh? xDD
