Edward POV.

Un fastidioso día más de escuela. A veces sentía que moría de aburrimiento literalmente, yo no podía morir, bueno al menos no así de fácil. Y lo que lo empeoraba mas, la alegría radioactiva de mi duende, y a veces tormento, favorito, mi hermana Alice; se había negado a decirme y había bloqueado su mente así que ahora estaba con la duda. Llegamos a la escuela y me aparque en mi lugar de costumbre. Fue cuando la vi, su sangre era la más dulce que hubiera olido en 90 años, mi cantante, pero me refrene, primero porque Alice me había advertido hace años que esto pasaría y estaba listo y segundo porque al mirar sus ojos cafés me di cuenta que yo nunca iba a poder hacerle daño. Era tan linda, su hermoso rostro tenía forma de corazón pero tenía un deje infantil y redondeado en sus facciones, su cabello castaño era largo y brillante, era delgada pero aun así las curvas se afianzaban muy bien a su cuerpo. Me sentí como un adolescente hormonal. Ella me miraba como deslumbrada hasta que su hermana la llamo.

-Alex vamos- camino pero antes de entrar a la escuela volteo a verme y le sonreí, su corazón empezó a latir con fuerza así que desvió la vista y entro.

-Edward quita esa cara de idiota y entremos-me dijo Rosalie tratando de parecer severa pero en su interior estaba feliz por mí, en realidad todos lo estaban, de que iba a dejar de ser un cascarrabias amargado según Alice. La primera clase me tocaba con la duende, así que nos sentamos en nuestros lugares de costumbre mientras seguía a la chica por medio de los pensamientos de los demás. Algunos eran realmente… inapropiados, sobre todo los que provenian de los hombres, gruñi un poco. A ella no la iban a tocar, de eso me encargaria yo, ella era mia pense para mi, espera espera ¿dije mia? No conocia a esa chica, era mi cantante si pero yo no la podia proclamar como mia, no importaba lo que Alice hubiese visto, ella no me pertenecia en ningun aspecto. Ese pensamiento me dolio. Pero ¿que pasaria si pudiera decir que ella era mia? Me senti feliz ante esa perspectiva, empece a idear muchas maneras de acercarme hasta que mi hermana me interrumpio con un pensamiento suyo.

Vas a tenerla un poco facil en ese aspecto Edward porque estara en la mayoria de tus clases, lo malo es que no vas a poder leer su mente.

-¿Qué?- pregunte en un susurro, la clase ya había empezado pero el profesor no nos ponía atención.

Ella es muy peculiar al igual que su hermana, al parecer su combinación genética es la culpable- se rio de su comentario- así que supongo que estarás igual que cualquier otro humano preguntándote que es lo que la chica siente por ti hahaha.

A mi hermana le llego una visión: se están presentando ante su clase dijo Alice pareciera que ella es la mayor, se nota que Bella es más tímida que ella, que linda ¿no? Defendiendo a su hermana más grande que ella y es lista, va avanzada.

No dije nada solo sonreí inconscientemente, ella era valiente, linda, lista y protectora, era única.

No note lo rápido que había pasado el tiempo hasta que sonó el timbre, me tocaba Biología con ella.

Me dirigí rápidamente al salón y me senté en mi lugar a esperar, vi a la chica por los pensamientos de los demás, Mike Newton se alegraba de que le tocara Biología con ella, ese chico era peor que todos, le gustaban las dos hermanas, cerdo. Ya me encargaría yo de él. La chica entro por la puerta y su mirada recorrió el salón hasta detenerse en mi, su corazón se acelero por lo que yo sonreí, le dio su pase al profesor y este la mando a sentarse, el único lugar libre era junto a mí, Mike destilaba vitriolo hahaha, pequeño e irritante humano.

Se sentó la chica.

-Hola, soy Edward Cullen- me presente y extendí mi mano solo para tocar su piel.

- Alexandra Swan, pero me gusta que me digan Alex-su voz era clara y hermosa, estrecho mi mano pero debió notar lo frio que estaba. Su piel era suave y calida.

-Un gusto Alex.-en realidad no se imaginaba la verdad encerrada en mis palabras.

La clase comenzó y todo fue normal, salvo por las miradas que me dirigía Alex, una vez la pille y me voltee a verla, le sonreí y ella volteo la vista sonrojada, se veía adorable con sus mejillas color carmín, estaba dividido por dos tipos de deseos y ambos podrían considerarse bajos tomando en cuenta de que se trataba de una niña en comparación con un vampiro de más de 100 años.

Necesite recordarme lo que era bueno, moral y correcto para interponerlo a lo que yo realmente quería: llevármela de ahí. Pero ¡Demonios! Lo único que quería era raptarla y llevarla a algún sitio alejado de todo y de todos, y de vuelta el adolescente hormonal pensé para mí.

Hola! Subiré hasta donde llevo escrito al momento, este es el ultimo capitulo que escribi asi que para que suba la próxima actualización chance tarde un poco, espero que me digan que tal la historia, xOxO