Los días iban pasando y la relación entre Sherlock y John no tenía mayores progresos, seguían tratándose como mejores amigos, aunque ahora Sherlock se mostraba más cercano, había dejado de guardarse toda la información de los casos, conversaba mucho con John y en ocasiones comenzaba a hacer preguntas sobre los gustos del rubio, almacenando las respuestas cuidadosamente en sus registros mentales, pero Sherlock evitaba hablar de "ellos" como una pareja, y especialmente evadía acercamientos personales que pudieran desconcertarlo.
Para John la "relación" que habían decidido iniciar estaba estancada, pasaba horas pensando al respecto, no habían dicho explícitamente que serían una pareja formal, pero después de esos besos no podían continuar siendo solo amigos, intentaba deducir el comportamiento de Sherlock, él jamás había estado con alguien y no sabía como proseguir aquello. Por lo que John intentaba darle su espacio, pero la impaciencia y las ansias por iniciar algo más serio lo carcomían por dentro.
Las reacciones de los cercanos no ayudaban, La señora Hudson al enterarse dió un grito enorme de felicidad reafirmando nuevamente que ella siempre supo que terminarían juntos y que a John le gustaban los hombres. recibiendo una cara de estupefacción por parte del detective consultor y un John realmente avergonzado.
Mycroft por su parte se enteró de lo sucedido en el callejón y se presentó en Baker Street a los pocos días con la intención de corregir al menor de los Holmes y disuadirlo de seguir con ese disparate amoroso. Pudieron escucharlo desde las escaleras reconociendo el repiqueteo constante de su paraguas en los escalones. Sherlock sabía que Mycroft se presentaría, estaba parado en la ventaba tocando una suave melodía con su violín manteniendo los ojos cerrados una parte de él intentaba extender ese momento de calma el mayor tiempo posible, antes de que su hermano entrara al piso y todos comenzaran a discutir.
-Buenos Días, hermanito-le saludó burlonamente el gobierno británico en persona
- ¡ah!, hermano querido, que placer contar nuevamente con tu presencia, ¿no estabas en Japón negociando la extradición de un tal Bown? ¡ah perdón!, ahora recuerdo que era un asunto "ultrasecreto", cuanto lo siento-dijo Sherlock con ironía al tiempo que rodaba los ojos y se alejaba de la ventana obteniendo una mirada alarmada por parte de Mycroft.
-Doctor Watson- dijo a modo de saludo el pelirrojo
-Hola…Mycroft-respondió John, sospechando el motivo de la visita del británico
-Vine para hablar con mi hermano de un asunto familiar extremadamente delicado…
-John se queda-contratacó Sherlock tajantemente
-dije que es familiar, Sherlock-
- ¡por eso mismo se queda! -gritó el detective fulminando a Mycroft con la mirada.
El mayor sonrió con cinismo -como sabrás, me enteré de la escenita que ambos montaron en el callejón hace 4 días atrás, fue realmente bochornoso Sherlock, estoy muy decepcionado que te hayas rebajado a eso…-
-¿a que te refieres?- dijo el doctor
-pues a "sentir" es tan corriente, tan común que resulta grotesco solo imaginarlo, mi hermanito enamorado…que asco-John se quedó petrificado ante esa afirmación.
-cuida tus palabras Mycroft, si no quieres que te saque a patadas…-advirtió el rizado apretando los puños sobre el escritorio
-inténtalo…-desafió el aludido enarcando una ceja.
-hermanos por favor-dijo el doctor, la tensión en el ambiente había crecido hasta límites críticos, John no podía creerlo "enamorado…Sherlock enamorado" esas palabras se repetían una y otra vez en su cabeza.
- ¡dios Sherlock en que estabas pensando! , ¿de verdad? Siempre supe que eras lento, pero jamás creí que fueras tan común, tan débil como para dejarte embaucar por…sentimientos, me causa repulsión. No se como puedes estar interesado en este doctorcillo un hombre promedio, tan lento. Es…escandaloso- dijo el político con ademán teatral
- ¡suficiente!, ¡con John no te metas! - dijo Sherlock abalanzándose sobre el mayor de los Holmes y reduciéndolo contra una de las paredes- ¡una palabra más y te rompo el brazo! -
-Mycroft, lo dice enserio, solo vete. - dijo John alarmado-por favor, solo vete en silencio-.
El pelirrojo emitió un sonido de dolor por lo bajo y se zafó del agarre de su hermano, arreglándose la ropa y saliendo dramáticamente del apartamento, por su parte Sherlock lo vió irse con desdén y fue a encerrarse en su cuarto. John decidió seguir al político escaleras abajo. Necesitaba aclarar las cosas, resolver sus dudas.
-Mycroft espera, ¿por qué dijiste todo eso? Acaso no te diste cuenta que lo acabas de enfurecer? -
-Él sabe que todo lo que dije es verdad, aunque jamás tenga el valor para admitirlo- dijo Mycroft sobándose el brazo que le había torcido Sherlock por detrás
- ¿entonces es cierto? él está enamorado de…mi
Mycroft lo observó fijamente con aire de superioridad -mire doctor, cambie esa cara de sorpresa, no se da cuenta lo que esto provocará en mi hermano, Sherlock es sensible y es terriblemente inestable. Puede esconderse tras su coraza y aparentar no tener sentimientos, entretener a su cerebro jugando a ser detective, pero ahora con esta relación usted lo está exponiendo, ¿qué sucederá si alguien le hace daño?, ¿si lo asesinan doctor Watson?, Sherlock tiene muchos enemigos ansiosos por destruirlo y ahora usted es su debilidad ¿qué sucedería con Sherlock? ¿O si de pronto usted lo cambia por otra persona? Debo admitirlo watson, lo ha mantenido a flote todo este tiempo , por eso no me opuse a esta alianza que formó con él desde hace algunos años. Debo reconocer que es usted una persona extremadamente leal y Sherlock está mejor desde que tiene su amistad, pero doctor, si usted no está junto a él, si muere o se va de su lado, mi hermano quedará destruido, "todas las personas mueren y todos los corazones se rompen" doctor Watson, involucrarse no es una ventaja y él lo sabe. Le pido por favor que termine cuanto antes esta locura ahora que está a tiempo, estoy dispuesto a pagarle una buena suma de dinero para que abandone este apartamento de una vez por todas y deje a mi hermano en paz, piense en el bienestar se Sherlock-dijo Mycroft sacando su chequera.
John había guardado silencio, sabía que en el fondo Mycroft temía por su hermano, pocos notaban lo vulnerable que era Sherlock, pero John no se alejaría de él por nada del mundo, Mycroft era tan inexperto en el amor como lo era el mismo detective, para ellos todo esto era un territorio desconocido y el rechazo era su respuesta instintiva natural -Mycroft guarda tu dinero y vete de aquí, tu no entiendes nada de esto, jamás dejaría solo a Sherlock y menos en estas condiciones, él ya no es un niño al que debas proteger, es un hombre, puede tomar sus propias decisiones y ha decidido estar aquí conmigo. Así que deja de interferir-.
-Es admirable su perseverancia doctor, como intenta humanizar a mi inexperto hermano, esta novela suya tendrá un final trágico, ¡créame! y seré yo quien tenga que cuidar de él, rescatarlo de sí mismo otra vez cuando retome su adicción a las drogas por su culpa…-dijo con amargura- Buen día John- y cerró la puerta tras de él.
John se quedo estático por unos minutos intentando asimilar todo lo que acababa de suceder-Sherlock…-susurró- y se dirigió hasta la habitación del rizado- ¿Sherlock puedes abrir la puerta por favor? Necesitamos hablar, ya no puedes seguir evitando esta conversación- pero no recibió respuesta- bien, si eres tan infantil como para quedarte encerrado ahí dentro yo me quedaré sentado aquí afuera esperando a que salgas, porque en algún momento tendrás que salir Sherlock Holmes y hablaremos, te guste o no.…- Luego de dos horas la puerta de abrió dejando ver la esbelta figura del detective con su mirada desorientada y triste-
-Hola John…- dijo en un susurro
