Capítulo Segundo

El que Estaba Perdido Ahora Está Encontrado

La primera cosa de la que Harry se dio cuenta después del resplandor de luz y de esa sensación de caída fue que el suelo era MUY duro. Gruñó y giró sobre su pecho, poniendo una mano sobre la parte de su espina dorsal que había hecho contacto con el suelo. Después de unos momentos de insoportable dolor y un crudo intento de recuperar el aire que se le había escapado de los pulmones tan precipitadamente, Harry se dio cuenta que aún tenía el álbum de fotografías en su brazo y que milagrosamente sus gafas no habían sido reducidas a pedazos. Este evento probablemente iría a la historia junto con los maravillosos premios de 'la Sonrisa más Brillante' de Gilderoy Lockhart: sus gafas no se rompieron. 'deben haber desarrollado un instinto de supervivencia propio' pensó Harry mientras trataba de levantarse, gimiendo levemente.

Ron y Hermione se apresuraron instantáneamente a levantar a Harry, quien parecía estar en mucho dolor. Levantándolo en uno de los sillones, dejaron que Harry se hundiera en los cojines y regocijara la superficie más suave. "¿bueno por qué no pude caer en uno de ESTOS?" Se preguntó Harry a sí mismo mientras giraba la cabeza para ver a sus dos mejores amigos. Ambos lo estaban mirando con una expresión de espanto y preocupación, los dos aún tenían sus varitas en sus manos. Gimiendo levemente, Harry levantó los cabellos que cubrían su frente para secar el sudor de su cara. Ron miró su frente por un largo tiempo. Hermione resopló y cruzó sus brazos.

"¡En serio Harry¡Deberías tener más cuidado!" Harry se tensó un poco ante su tono de voz. El estaba adolorido ¿y todo lo que Hermione podía hacer era regañarlo? No quería ser tratado como un niño; había tenido suficiente de eso los últimos cinco años.

Ron gruño a Harry con disgusto mientras levantaba los cabellos de Harry para descubrir la delgada cicatriz. "De verdad Harry¿Cómo te las arreglaste para cortar tu frente siendo que aterrizaste en tu espalda?" ni siquiera tuvo oportunidad de parpadear antes de que fuera lanzado contra uno de los muros y una varita se colocara entre sus ojos. Trató de moverse pero solo logró un sonido gutural cuando la mano de Harry cruelmente comenzó a empujarlo más alto en la pared hasta el punto que sus pies colgaban unos centímetros sobre el suelo.

"¿Quién eres¿Qué has hecho con Ron?" escupió Harry enfadado, sus ojos verdes brillaban peligrosamente. Hermione se abalanzó hacia él pero Harry reaccionó instintivamente al movimiento. "¡Expelliarmus!" gritó rápidamente, tomando la varita de Hermione con su mano derecha antes de apuntar ambas de nuevo a Ron.

"Harry¿QUÉ estás haciendo?" gritó Hermione, demasiado conmocionada por la perdida de su varita como para tratar de ayudar a Ron. Harry la miró brevemente, sus ojos entrecerrados, antes de regresar la mirada a Ron y levantar las dos varitas un poco más. Había decidido usar el hechizo de cadenas mágicas en los dos supuestos mortífagos cuando fue atacado por una gran cantidad de poder que se transfería a su cuerpo. Estaba tan sorprendido por la repentina carga de poder que no se dio cuenta que había soltado a Ron hasta que fue atacado por el mismo hechizo que planeaba usar en sus atacantes.

Harry se encontró en su espalda, mirando al techo. Sus extremidades se sentían atadas. '¡se supone que yo soy el depredador¡No debería ser el que estuviera atado!' gritó una parte dentro de él, momentáneamente olvidando el flujo de poder para quejarse mentalmente. Ni siquiera podía recordar un momento en el que hubiera estado tan vulnerable: incluso cuando era un bebé enfrentándose a Voldemort tenía la protección de su madre.

Ron y Hermione entraron a su línea de visión, ambos mirando su rostro. Ron estaba claramente furioso; lo rojo de sus orejas era una prueba más que convincente de esa conclusión; Hermione parecía tener un debate interno por mostrar conmoción, enfado, o esa curiosidad que nunca la abandonaba.

"Hermione, deberíamos llevar a este… impostor con Dumbledore." Dijo Ron. No podía dejar de pensar, al menos en una parte de su cabeza, que quizás, solo quizás, entregar a este Mortífago haría que se hiciera tan famoso como Neville. Después de todo, los Aurores se hacían famosos todo el tiempo por capturar mortífagos. Si Ron atrapaba uno a tan temprana edad¿acaso eso no lo haría famoso¿Al menos un poco? Podría pretender que Hermione estaba impotente y asustada. Después de todo¡EL fue quien usó el hechizo para capturarlo¡EL había salvado a Hermione!

Los pensamientos de Hermione no estaban siquiera cercanos a los de Ron. El joven en el piso, que se veía enfadado e incómodo TENÍA que ser Harry Potter. Se veía exactamente igual... Excepto por su violenta naturaleza, claro. Harry era un cobarde, simple y sencillo. Él se hubiera arrastrado hasta una mesa y encogido en posición fetal antes de siquiera mirar a Ron a los ojos. Y aún así este Harry no solo miró directamente a los ojos de Ron¡LO LEVANTO HASTA QUE COLGÓ DE SUS PIES! Ese era un comportamiento completamente demente, incluso para un Mortífago. Un Mortífago, después de todo, nunca hubiera arruinado su disfraz tan fácilmente. E incluso si un Mortífago era lo suficientemente estúpido como para colocarse en una posición comprometedora¿Por qué lo haría por un simple comentario sobre una cicatriz? Esperen, Harry no tenía una cicatriz como esa. El único que tenía una cicatriz parecida era Neville y eso era sólo porque…

Harry podía decir que el cerebro de Hermione trabajaba a kilómetros por segundo como siempre lo hacía cuando se topaba con un problema. Gradualmente dejó de forcejear en sus ataduras y esperó por el inevitable momento en el que la curiosidad de Hermione sería tan grande que lo desataría y le haría infinidad de preguntas. Personalmente, unas cuantas respuestas serían agradables. Como por qué se comportaban tan extraño, especialmente cuando Ron mencionó tan casualmente su cicatriz. Usualmente Ron no usaba el tema de la cicatriz a menos que estuviera particularmente enfadado con Harry.

Ron estaba listo para dejar a Harry inconsciente cuando Hermione dio un paso frente a su varita, sus ojos brillando de curiosidad. Ella TENÍA que saber¡simplemente TENÍA que hacerlo¡La comería por dentro si no averiguaba que estaba pasando! En serio¿Qué daño podría causar averiguar un poco más sobre esta persona que era Harry y… bueno, que al mismo tiempo no podía ser el mismo Gryffindor cobarde que había conocido?

"¿si removemos las ataduras prometes no atacarnos? Solo parpadea dos veces." Harry pareció considerarlo por un momento antes de parpadear dos veces. Después de todo, si ellos ERAN mortífagos¿Qué daño podrían hacer si el los atacaba antes de que ellos lo hicieran? Ron apretó su varita fuertemente, se veía un tanto molesto.

"¡Hermione¿Que estás haciendo!" farfulló la última parte cuando miró a los ojos verdes que lo observaban. Esos ojos… ¡esos no eran los ojos de Harry¡No del Harry que conocía! El Harry que conocía era un maldito cobarde, tan asustadizo que se picaría un ojo con su propia varita y tan tonto que simplemente no recordaría que hechizo usar. Este Harry era… ¡peligroso! Había amenazado a Ron, y Ron SABÍA, lo supo en la médula de sus huesos, que este Harry planeaba lastimarlo, Ron prefería retorcerse en el suelo antes que permanecer al lado de Hermione en ese momento. ‚?Y ella quería soltar a este monstruo!"

"Ron," comenzó Hermione con dificultad, "¿Como vamos a averiguar quien es si no lo dejamos hablar?" Ron sacudió su cabeza con fuerza.

"¡NO¡Nos atacará de nuevo¡Tenemos que llevarlo con Dumbledore!"

"Pero RON¿no tienes ni una pizca de curiosidad¡Si se lo entregamos al Director nunca sabremos quien es! El profesor Dumbledore solo tratará de sacarle información sobre Ya-Sabes-Quien, quizás lo matarían, podría escapar, pero no importa que pase¡nunca lo sabríamos¡Y quiero saber quien es él!" ella tenía esa mirada de obstinación que siempre usaba cuando ponía su mente en algo. No importa que tan obstinado fuera Ron, cuando Hermione estaba en busca de conocimiento, era imparable. Al darse cuenta que no tenía oportunidad, Ron finalmente suspiró derrotado.

"Bueno, pero no digas que no te lo advertí." Gruñó mientras esperaba que Hermione removiera el hechizo. Una vez que lo hizo, Harry se levantó y calmadamente se sentó de nuevo en el sof� mirando a los dos intensamente. Ambos Gryffindors se sintieron incómodos por el intenso escrutinio. Seguramente, pensó Hermione, estaba equivocada. Este no puede ser Harry, ni en lo más mínimo. Este tenía que ser alguien más. Quizás no era un Mortífago, pero definitivamente no era el Harry que conocían.

"Así que… ¿quién eres?" preguntó Hermione de repente, mirándolo fijamente.

"Harry Potter. ¿Quién eres TU?" respondió, sus ojos entrecerrados viajaron hacia la mano de Hermione, que apretaba con fuerza su varita. "quisiera eso de vuelta por favor." Hermione se la entregó sin pensarlo. "Muy bien, empecemos de nuevo. ¿Quién eres?" Ron ni siquiera se molestó en protestar, sabía que había sido violentamente sacado de la conversación.

"Soy Hermione Granger y tu no puedes ser Harry Potter." Harry levantó una ceja.

"Y tu no puedes ser Hermione Granger. La Hermione que conozco no me hubiera atacado." Dijo golpeando levemente la punta de su varita contra su sien. "Aunque la Hermione que conozco liberaría a un posible Mortífago solo por curiosidad." Los ojos de Hermione se agrandaron y ella se sonrojó levemente.

"Bueno, el Harry que conozco jamás atacaría a nadie." Él suspiró y reclinó su cabeza en el respaldo del sofá.

"normalmente NO ataco a quien no trata de matarme, aunque eso pasa más seguido de lo que quisiera." Miró a Ron por un momento, "pero cuando pretendiste no saber sobre mi cicatriz supe que algo estaba mal." Ron parpadeó un momento, aturdido por haber regresado a la conversación tan repentinamente.

"¿Tu cicatriz¿Te refieres a la de tu frente?" preguntó Ron con curiosidad, tratando de recordar que el joven frente a él actuaba de una manera en la que nadie nunca lo había visto comportarse. Una sensación de peligro radiaba de su ser pero la única parte de él que parecía viva eran sus ojos. Tintineaban intensamente con un poder que apenas y se podía contener.

"la cicatriz que Voldemort me dio cuando era un bebé." Dijo Harry como si fuera la cosa más obvia en el mundo. Ambos Gryffindors se estremecieron al escuchar el nombre del Señor Oscuro dicho de manera tan tranquila, y sobre todo de la boca de un chico que hablada con el más grande temor cuando era forzado a hablar del Señor Oscuro. De hecho, este Harry solo parecía molesto por la mención de Voldemort. Casi como si Voldemort no MERECIERA ni su tiempo ni su miedo. Los ojos de Ron y Hermione se agrandaron y ambos solo miraron al chico. Hermione sonrió finalmente.

"¡Oh¡Ahora lo entiendo¡Sufriste una confusión de identidades con Neville! Él tiene una cicatriz igual a esa que recibió de Ya-Sabes-Quien." Dijo Hermione triunfalmente. Las cejas de Harry se levantaron.

"¿Neville¿Neville Longbottom? Estás segura que te sientes bien Hermione? Neville nunca fue atacado cuando era un bebé, yo fui. ¿Por qué crees que Voldemort ha estado tratando de matarme toda mi vida?" Hermione y Ron lo miraron con la mente en blanco.

"DEFINITIVAMENTE se golpeó la cabeza." Murmuró Ron.

"¡No estoy mintiendo!" Harry los miró con los ojos fijos y enfadados. Apretó su mano alrededor de su varita y se ordenó a sí mismo a relajarse. Enfadarse solo convencería a los dos incrédulos Gryffindors que su verdadera identidad no era posible. Aunque tenía que admitir, la idea de ahorcar a Ron y Hermione era un tanto agradable en la presente situación.

"Bueno¡no puedes ser el Harry Potter que NOSOTROS conocemos! Quiero decir, honestamente ¡apareciste gracias a un hechizo!" de repente, el rostro de Hermione tomó esa apariencia pensativa igual a la que mostró cuando trataba de averiguar que Harry no podía ser un Mortífago. Tanto Ron como Harry voltearon su atención a ella, lograr que ella les contara que había descubierto era la parte difícil. "¡oh, por piedad, solo DINOS Hermione!" dijo finalmente Ron, demasiado impaciente como para esperar a que ella regresara al mundo de los vivos. Ella despertó de sus tribulaciones, momentáneamente desorientada antes de sonreír.

"¿Por qué no solo le pregunto al profesor Flitwick? Si realmente ESTÁ bajo una clase de hechizo, entonces el profesor sabrá que hacer con él¿cierto?" Harry aclaró su garganta.

"Erm, aquí estoy. Saben que soy una persona REAL¿verdad?" Hermione y Ron compartieron una mirada de incredulidad antes de salir de la Sala Común. Harry los siguió porque también tenía curiosidad de saber por qué había sido arrojado a este— obviamente—mundo extraño. Ahora que lo pensaba y miraba alrededor del castillo en su camino al Salón de Encantamientos, se dio cuenta que todo se sentía diferente. No necesariamente mal, solo… diferente. El aire tenía una textura diferente; la luz reflejaba diferente, todo se sentía AJENO. Harry tembló ante la sensación de añoranza que lo invadió.

"¡Profesor Flitwick!" dijo Hermione mientras se aproximaba al pequeño Profesor de Encantamientos. Él alzó la vista y sonrió felizmente, deteniéndose en la entrada de su salón para esperarlos. Cuando los tres llegaron, dijo finalmente.

"¿Si, señorita Granger¿Hay algo en lo que pueda ayudarla?" Hermione sonrió con confianza al profesor, apartando mechones de cabello rizado lejos de sus ojos.

"Bueno, Ron y yo queríamos conseguir esos créditos extras sobre los Encantamientos de Llamado avanzados. El hechizo Vocare Prabia. Estábamos preguntándonos que llama ese hechizo." Flitwick pasó de verse calmado y simpático a simplemente horrorizado.

"Señorita Granger¿acaso ese hechizo estaba en un libro grande y negro con bordes de plata y oro en la cubierta?" Hermione parpadeó confundida pero asintió, "Señorita Granger, yo y muchos otros profesores somos de la idea que ese libro debería estar en la Sección Restringida. Hay muchos hechizos ahí, especialmente el Vocare Prabia, que han sido considerados no solo peligrosos sino Magia Oscura. ¡Por Favor regrésenlo inmediatamente Y NO USEN ESE HECHIZO¡Se ha sabido que puede traer a personas de otras dimensiones¿Puede imaginar el peligro de eso¡Traer a una PERSONA de un Universo donde quizás usted no exista señorita Granger! Bueno, me alegra que no usaran ese hechizo. Oh, y Señor Potter, por favor trabaje un poco más en su próximo ensayo, tus notas están bajando demasiado mi querido niño." El pequeño profesor se marchó, nuevamente alegre, mientras entraba a su salón.

Dejó a tres asombrados y completamente horrorizados estudiantes tras de él.


N/T: como odio el corrector de Estilo de ggrrr... gracias a los que han comentado sobre el fic hasta ahora, sobre todo por la crítica constructiva, y Sam, juro que mejorare mi ortografía, lo juro, lo juro! Ginger ¿que quieres decir con eso de 'parísimo'¿Acaso no es paria¿Par¿Paris¿Es una de esas palabras que los chicos usan actualmente? sobre el prólogo sorry dear, quisiera explicartelo más detenidamente pero no puedo, eso le quitaría al resto de los lectores la oportunidad de descifrar esto pro su cuenta, lo que estoy segura valorarán mucho más que solo recibir una historia totalmente digerida.