Pienso
constantemente, que si hubiéramos tenido más tiempo, si te hubiera
escuchado, en vez de dejarme llevar por mi entupido orgullo…
Naruto,
puede que tú no lo entiendas pero te juro que nunca quise hacerte
daño. Aun no entiendo que ocurrió aquélla vez, pero aunque tu me
perdones no se si yo… Cada vez que pienso como serian las cosas si
todo hubiera sido distinto, talvez tu…no…aun no es el momento,
debo esperar…se que a veces me he portado como un autentico
cretino, siempre alejándome de todos,
Ese es mi carácter frió
y distante, se que me dirás que es una excusa barata una mentira
pobre, no me importa si no me crees, solo quiero que sepas que nunca
te he engañado.
Nunca antes había sentido esto por otra persona,
recuerdo aquella noche cundo volviste del trabajo parecías,
deprimido, me dijiste que no te encontrabas bien y que no te apetecía
hablar de ello.
Tu que siempre te mostrabas alegre delante de
todos, simplemente no podía creer que estuvieras pasándolo mal
y no quisieras compartirlo conmigo.
Lo recuerdas, quiero que
entiendas que cuando aquella vez te dije aquello lo decía en serio…
tu eres lo mas importante para mí, Naruto.
- ¿Naruto?, te ocurre algo
- eh…Ho, perdona Sasuke, no te estaba escuchando.
- ¡a eso me refiero, idiota!
- Lo siento… creo que será mejor que me acueste
- Naruto…
- Buenas
noches Sasuke.
Nunca nadie me había ignorado… ya sabes lo orgulloso que soy simplemente no podía aceptarlo, cuando me recupere del impacto que esto me produjo, te seguí hasta tu habitación, tu ya te habías acostado y fingías dormir, para que te dejara en paz, me acerque y te empuje para que me hicieras sitio en la cama, (fue una suerte que tuviéramos unas camas tan grandes en las habitaciones y eso que al principio me pareció una tontería comprarlas así), tu te sorprendiste pero me dejaste hacer, te voltee para que me miraras directamente a los ojos, por alguna razón, que yo no acababa de entender parecías turbado, supongo que ya ni te acordaras…
- Ahora quiero que me digas que te pasa, ¿de acuerdo?
- Hinata ha roto con migo esta tarde.
- ¿Por qué?
- Sasuke…
deberás prefiero no hablar de eso…
- Está bien, en ese caso me voy a mí habitación, buenas…
- ¡espera!... podrías… quedarte, ¿solo, por hoy?... Por
favor.
- Esta bien,
duerme
Aquella
noche no dejaste de llorar hasta bien entrada la madrugada, yo te
abrazaba para tranquilizarte o al menos eso es lo que quería creer,
la verdad es que no soportaba verte llorar y no poder hacer nada para
evitarlo.
Aquella fue la primera vez que sentí celos por
alguien…te lo aseguro.
El
otro día fui a ver a Hinata, estuvimos hablando de nuestras cosas, a
pesar de todo aun somos buenos amigos, ella me entiende muy bien,
recuerdas aquella noche, cuando te dije que Hinata había roto
conmigo, la verdad es que mentí, fui yo el que rompí con ella, me
había dado cuenta de que solo la veía como a una buena amiga, en
cambio a ti no te me podía sacar de la cabeza, aun no lo comprendía,
al principio pensé que talvez fuera porque te consideraba como a un
miembro mas de mi familia, pero mas tarde me di cuenta de que no era
así.
Por eso aquella noche mientras tú me abrazabas no pude
evitar llorar.
Lloraba porque comprendí que te quería, y que
seguramente tú nunca podrías llegar a corresponderme, me
horrorizaba el hecho de pensar que tú pudieras odiarme por ello,
pero lo que mas miedo me daba era pensar que seguramente no volvería
a verte nunca más.
Aquella vez me pediste que te perdonara, eres
idiota, no comprendes que el único que debería pedir perdón soy
yo, todo ocurrió demasiado rápido, pensé que te estabas burlando
de mí, estaba confuso i dije cosas que ni pensaba ni sentía. Y a
pesar de ver el dolor que te producían mis palabras no hice nada…
a veces pienso que no merezco que me perdones.
- Naruto, tengo que decirte algo importante…
- Que pasa Sasuke, porque estas tan serio de repente
- Haz el favor de escucharme, idiota…
- ¡Oye a mí no me grites…!
- Te quiero
- ¡¿Cómo?!
- Te quiero,
Naruto.
- No digas
tonterías, jajá, que te as tomado, ya se te debe haber sentado mal
el desayuno. a lo mejor la leche estaba…
- ¡Serás, idiota!, no me a sentado mal nada.
- Tus bromas no tienen gracia…
- No estoy bromeando.
- De
veras, pues lo siento pero yo no te quiero.
- Quiero que te
vayas.
- ¿… lo dices
en serio?
- Si,
vete
- … adiós
Naruto,… espero que puedas perdonarme…
Cuando me di cuenta estaba llorando, fui a la cocina y cogí tu taza no entendía nada, actuaba por instinto, no podía creer que aquello hubiera ocurrido, talvez solo era una pesadilla, estaba tan nervioso que la taza resbalo entre mis manos y se rompió en mil pedazos, creo que aquel ruido sordo fue lo que me hizo despertar, cuando quise darme cuenta estaba sentando en el suelo, echo un ovillo y llorando como un niño pequeño.
