Hoy empiezo con el ingles; Hi! how are you?

Espero que bien - Y que os guste el cápitulo, tres, me he tardado un poquito si, y perdón, pero es que como hago los documentos y no los subo, los pierdo y me lio.

Si, soy un poquito, solo un poquito desordenada. /¿Solo un poco?/ Tú calla ¬¬. Bueno dejemos paso al fic ¿Vale? /Sí, si claro. -en un rincónito, deprimida-/ ¡Hey la que devería estar deprimida soy yo, no tú. /Yo estoy como quiero./ Sí, vale pero no incordies más. Que conciencia tan pesada, /Te oigo/ Que ilusión D

Bueno gracias por soportarme a mi y a mi mente este ratito, Byebye ahora si, El fic: Recuerdos.


Observó a la pequeña muñequita de porcelana que tenía delante, le sonreía con dulzura, y con una chispa de tristeza en sus ojos de cristal.

Realmente era hermosa.

De cabello liso, brillante y suave de color azabache, que le caía por la espalda como una cascada hasta el ombligo. De cristalinos y rasgados ojos oscuros, con la tez blanca. Alta, y delgada, de figura atlética. En definitiva, esbelta. Sus facciones eran finas, y dulces, su piel, como el terciopelo.

En resumen, era totalmente bella, simplemente… hermosa.

Frágil y misteriosa, aparentando ser fuerte.

Aparentemente tranquila, con el corazón destrozado, y con un dolor muy agudo en el pecho, que ni la dejaba respirar.

Era una joven japonesa, de unos dieciséis años de edad.

Parecía no haber cambiado nada en ella desde los catorce, salvo que tenía el pelo más largo, y ahora era mucho más hermosa.

Y sin embargo… ¿Cuándo fue la última vez que la vio sonreír de verdad?

Yumi… su mente no pudo más, que pronunciar su nombre, en susurros. Su nombre, su imagen, toda ella estaba dentro de su cabeza en ese momento.

Sus ojos, su sonrisa. Eran tan solo imágenes, recuerdos.

Pero sin embargo, cuando vio que otro la abrazaba tratando de curar la herida que él le había causado…

Se sintió… la persona más inútil de toda Francia, del mundo.

¿Por qué?

¿Por qué tubo que refugiarse en Sissy, para calmar el dolor que le había causado su marcha?

Eso si que lo había metido en un lío.

Y… ¿Y si cortaba su relación con ella de una vez por todas?

Así… así podría dedicarse a curar todo el daño que la había causado…

No, eso sería muy cruel…

Yumi Otra vez, no se la podía sacar de la cabeza.

Un momento…

¡Ya no era un crío! ¿Por qué suspirar diciendo su nombre?

Ella era solo… La persona a la que mas amaba.

Otra vez, ¿Jamás podría sacar su imagen de su cabeza?

La verdad es que lo dudaba, y mucho.

Ella era… especial.

William tenía razón, la había echo mucho daño. Pero… ¿Cómo arreglarlo?

¿Sería capaz de pedirle perdón a la cara? ¿De soportar ver tanto dolor en sus ojos y una sonrisa en sus labios?

La verdad… es que la amaba de corazón, Y… ¿Y si le escribía una canción?

Ella amaba la música, podría cortar su relación con Sissy, y dedicarse solamente a amarla…

Pero… ¿No sería eso muy cruel?

Para ella, para él, para Sissy, para William…

No…

"¿Lo qué pienso? Tranquilo, no pasa nada, no tienes que darme explicaciones, es tu vida, no la mía."

"No, Eso no sería justo, ni para ti, ni para mi, tú ya tienes tu vida, y yo la mía, y no hay nada que hacer contra eso"

Sus palabras sonaban en su cabeza… con dulzura, con tristeza. Justo como ella las había pronunciado.

"Tu ya tienes tu vida, yo la mía, y no hay nada que hacer contra eso."

Esas palabras… ahora solo sonaban esas. Seguro que era una indirecta, un mensaje oculto.

Pero.. ¡Demonios! Ya no era un crío, no podía dejar volar su imaginación así, sin más. Podría terminar haciendo daño a todo el mundo.

"Es tu vida, no la mía."

¿Habría algún otro mensaje en estas seis palabras? Seis palabras, dichas con dolor, con un intento de ser una voz desapasionada, ocultando… ¿La verdad?

¿Esas palabras le ocultaban sus verdaderos sentimientos?

Seguro que era eso… Pero… ¿Cuáles eran sus verdaderos sentimientos?

¿Cuál era su verdad?

Yumi… ¿Por qué? ¿Por qué me haces esto? ¿Te duele que esté con Sissy?

Sabes que haría todo por ti. Solo pídemelo. Dame una pista para poder ayudarnos. Una mirada, un suspiro, ¡Lo que sea! Yumi, sabes que te amo ¿No?

Estaba desesperado, pensó, en salir a pasear. Pero el único lugar seguro en esos momentos era su habitación.

Si no lo sabes… Desearía que lo supieras, desearía que tú me amaras tanto como yo te amo a ti. ¿Sabes? Por tenerte… desvariaría.

Te amo, Yumi Ishiyama. Solo a ti, a nadie más.

Desearía ser yo el que te abraza contra su pecho, al que abrazas.

Desearía no ser quien te causa esas lágrimas…

¿Soy yo el que causa que esos ojos tuyos… lloren así?

¿Soy yo el causante de tanto dolor?

¿Era él?

Sentía, que estaba cerca… de la respuesta a sus problemas…

¿Pero.., sería capaz de enfrentarse a ellos?

¿Por qué? Se preguntaba de nuevo el joven. Era solo una pregunta.

Dos palabras. ¿Tan difíciles de responder?

Sí, pues… estaban llenas de significado

¿Por qué?

Dirigidas a aquella hermosa muñequita de porcelana, aquella muñequita de ojos de cristal, aquellos ojos rasgados, orientales, oscuros, brillantes. Dulces y tristes.

Aquella tristeza en sus ojos… Y esa sonrisa… tan falsa, que le dolía en el alma.

¿Acaso ella no se daba cuenta de que se notaba a la legua de la falsedad de su sonrisa? Aparentemente… no.

¿Era todo por su culpa?

¿Por intentar curar el dolor de su marcha… tapando su imagen con otra totalmente opuesta?

Con otra…

Ella era alegre, tímida, de carácter suave pero fuerte… eran tan iguales, cuando discutían por nada, y se cerraban en si mismos…

Sin embargo la otra aunque también solía sonreír, no lo hacía de verdad, era seria, creída, con mal carácter… y una pesada.

Yumi se sabía defender, sin embargo… Sissy, había que defenderla a ella, a menos que fuera una persona normal la que la ponía en peligro.

Le exasperaba todo ese tema. Ahora su vida se había convertido en… Un triangulo amoroso.

Cómo si no tuviera ya muchos problemas.

Yumi… te amo, solo a ti. ¿Sabes?

Mi corazón, solo es tuyo.

Solo tuyo…

Yumi.


Kôn·nichiwa!

Que feliz estoy hoy D, bueno he recibido muchos reviews. ¡Gracias D!

Bueno me alegro de que hasta el cápitulo dos os haya gustado, y espero que lo siga haciendo,

Gracias a todos/as.

Próximo cápitulo:

La noche.

Un beso,

Ilya Star