Descargo responsabilidad: Victorious y sus personaes no me pertenecen…
¡Y era penal, boludo! (Después de un año de la derrota de Argentina) Na, mentira, si sé que no era penal, el arquero fue a la pelota… en fin.
Corazones
Tori anda muy raro, prácticamente se lleva por delante todo… bueno, lo que tenga por delante. Y también parece estar muy metida dentro de esa cabezota que tiene.
En el almuerzo le dije que era tan idiota que solo había atinado a ponerse los anteojos al revés y simplemente asintió… nada más. Ni se molestó en acomodárselo ni explicarnos porque los traía puesto. Pensé que solo los usaba para leer o relajar la vista en su casa… no importa.
Lo que sí importa y molesta es que parece que tengo algo pegado en la cara o en la ropa que todo el tiempo se está fijando. Ya le jure que si no me dejaba en paz le iba a hacer trencitas con sus cabellos… no con los de su cabeza.
Eso la mantuvo al margen. Aun así parece que logró encontrar más cosas en las cual fijar su vista mientras se pierde en sus pensamientos.
¿Qué más da? Tori es rara… todos mis amigos son raros. No que considere a Tori mi amiga.
Quizás si sea mi culpa. Le arrebate su trabajito en la inauguración del hotel.
Tal vez solo me mira pensando en un "majestuoso" plan vengativo.
Sea lo que sea debe estar en su celular. En todas las clases, por lo menos en las que me toco con ella hoy, ha estado metida en la pantalla de su móvil.
-¿Qué haces?- le pregunto apareciendo de repente a sus espaldas, intentando husmear en el móvil. Ella se sobresalta y pone cara de pánico.
-No es lo que parece- se defiende mientras mete su pearphone en el bolso y cierra el casillero, dispuesta a escapar, pero no la dejo, la acorralo con mi brazo apoyándolo a la par de su cara.
-¿Qué no es lo parece?
-¿No llegaste a ver lo que veía?- pregunta algo nervioso y yo niego- nada, nada.
-Mira si estás buscando la forma de vengarte o buscar revancha con lo del hotel, pues olvídalo. Dejalo por las buenas- le explico y ella me escucha con atención- de todas formas seguro ibas a espantar a los invitados- ahora noto que no me está escuchando realmente, solo me ve- te lo digo en serio, no busques problemas conmigo, puedo hacer que realmente lo sientas.
¿Pero qué demonios? La estoy amenazando, ¿Por que sonríe y asiente?
-¿Qué te pasa?
-¿Eh?
Quizás se golpeó la cabeza con algo y estoy tratando con alguien que tiene un derrame cerebral justo en este momento.
Con mi mano hago que gire su rostro. Si algo le pasó a su cerebro mínimo saldrá sangre por su oreja… ¡Eso sería realmente genial de ver!
-¿Qué que que haces?
-Quiero ver si no se te sale el cerebro por la oreja.
Ahora vuelvo a girar su rostro hacia el otro lado, nada. Veo atentamente sus ojos pero parecen normales.
Asustados, nerviosos pero normales… más blancos… pero eso es porque la chica esta como un tomate.
De acuerdo, oficialmente, me preocupa.
-Tori… ¿Te sientes bien?
-Mm mm- exclama apenas, asintiendo.
-Deeee acuerdoooo- digo alargando las palabras y soltando su rostro. Está hirviendo, pero si dice que está bien…- voy a entrar a clases ¿Segura no quieres que te acompañe a la enfermería?- solo niega- Ok.
Y sin decir más le doy la espalda. Si se muere que conste acta que intente ayudar.
-Señorita West.
-¿Qué?- me quejo echando la cabeza hacia atrás. Hace solo un minuto termine la tarea, el profesor no debería molestarme el resto de la clase.
-Ya que siempre esta tan bien predispuesta, me haría el favor de buscar a la señorita Vega.
-¿A Tori?- pregunto buscándola en su asiento, es verdad, no está.
-Sí, a la señorita Vega. Salió hacia el baño hace ya varios minutos y viendo que es la única que termino la tarea.
-Sí ¿Sabe? No creo que sea una buena idea.
-¿Por qué no?
-Pues… temo que este muerta.
-¿Disculpe?
-Sí, lo que escuchó. Y si yo encuentro el cadáver primero nadie me va a creer que ya estaba así cuando llegue.
-West- termina el profesor con voz grave y yo sé que no me queda otra.
Me levanto de mala gana y salgo del salón.
La puerta del baño está trabada.
Qué raro, los conserjes suelen limpiar solo antes y luego de la jornada escolar. ¿Por qué la trabarían ahora?
¡A menos que efectivamente Tori se haya colgado acabando con su vida en el baño!
De un potente empujón abro la puerta. Ahora adentro puedo ver que en realidad era una silla lo que la trababa.
Mi vista inspecciona el lugar rápidamente antes de encontrarse con Tori.
Estaba en la esquina, sentada al parecer, pero al asustarla se puso de pie de golpe.
-¡Jade! ¿Qué haces?
-¿Qué haces tú y por qué trabaste la puerta?
Abre la boca para contestar pero nada sale de ella.
Ahora, ya viendo que Tori está bien, puedo notar otros detalles en ella. Parece agitada, respira bocanadas grandes intentando relajarse, su blusa esta arrugada y con algunos botones desabotonados, está muy colorada.
Mi vista baja hacia sus caderas, donde el cierre de su jean esta abajo y luego hacia un costado donde está su mano. Pero antes de que pueda seguir se voltea y se acomoda sus prendas, dirigiéndose rápidamente al grifo en la pared y lavándose las manos.
-¿Qué hacías?
-Nada, nada- contesta algo consternada. Sin volverme a mirar se acomoda también sus cabellos y se limpia el rostro, aún sigue muy rojo de todas formas.
Vuelvo a ver la esquina donde estaba y su celular está en el suelo. Me acerco a pasos rápidos antes de que ella note lo que estoy por hacer.
-¡No, Jade!- me grita e intenta quitarme su pearphone ya en mis manos.
-Déjame- la reto mientras lucho con ella por ver la pantalla.
En serio debe de querer evitar que lo vea porque me empuja con fuerza y logra quitármelo.
-¿Qué pasa contigo?
-Perdón- dice honestamente por haberme empujado, pero guarda su celular y veo que intenta explicar pero lo deja así y se escapa fuera del baño.
No importa, vi suficiente. Reconozco lo que vi que es aún más importante. Tori tiene en su celular la canción que cante en el festival cuando volví con Beck. La reconozco porque André me hizo el favor de grabar el sencillo y le puso una foto mía.
Tori estaba escuchando o viendo la canción con la foto… pero eso no es lo raro, tengo talento y esa canción la tiene la mitad de la escuela.
Lo raro es que podría jurar que… creo… creo que atrape a Tori… ¿Masturbándose?
…
Cuando volví a entrar a clases note que Tori estaba muy incómoda, esquivaba mi vista e incluso fue la primera en salir cuando toco el timbre.
Mala suerte la mía, era la última hora del día y seguro se fue corriendo a su casa.
Mi mente comienza a maquinar las mil y unas formas que puedo sacar provecho de lo que vi hoy.
Sin duda una arma de tortura inigualable.
Apenas llego a mi casa me dirijo directamente en mi habitación. No hago más que caminar de un lado a otro de esta.
Dios, estoy tan inquieta con esto, es emocionante.
Atrape a Tori masturbándose, a la santa Tori Vega, la que no mata ni una mosca, la correcta y educada Victoria Vega, ¡Masturbándose! ¡En el baño de su escuela! En el suelo.
Por Dios, es lo mejor que me paso en meses.
Cómo será la calentura que traerá para encerrarse en un baño a tocarse.
Pero eso no es la cereza del asunto, claro que no.
¡Tori Vega se tocaba por mí! Con mi canción y mi foto.
¡Es oro!
Oh sí, me imagino metida en su cabeza, deseando escuchar mi voz como si eso la ayudara a pensar que soy yo la que estoy con ella mientras juega con su cuerpo.
No puedo conmigo, es demasiado bueno ¿Cómo vivir después de esto? Me olvide como se vive. Nunca nada podrá ponerme triste o seria.
Suspiro aun con una enorme sonrisa que hace doler mi cara, y me tiro de espalda en mi cama.
¿Cómo es que este no el día más feliz de mi vida?
Le lameré el cuello, eso hare. Mañana iré a la escuela y le lameré el cuello. Apuesto a que se moja tanto que pedirá volverse a su casa a cambiar sus pantalones…
No, basta, seriedad. Si le vamos a sacar provecho a esto, debo pensarlo mejor.
Primero, a ver. ¿Tengo pruebas materiales de que vi a Tori tocándose? No, no las tengo. Pero no importa realmente. Ella es el tipo de persona que si la confrontas no te miente, se pone nerviosa y termina confirmando la verdad.
Tan tierna ella.
¿Realmente vi lo vi? ¿No me lo habré imaginado?
Últimamente hemos estado viendo esos videos con Cat. Videos… videos educativos, ya saben. Esos que te enseñan que una mujer también puede eyacular y que definitivamente una mano puede entrar dentro de ti sin muchas complicaciones… realmente.
Tampoco es tan "últimamente" Con Cat nos juntamos desde bien pubertas a ver de qué iba esto de lo que nadie nos quería contar… sexo, gente, por si aún no lo captan.
Solo que últimamente a mi amiga se le abrió la idea de explorar lo de chica con chica, o chica contra chica, depende del video en cuestión.
Me pregunto si Tori ve estos videos.
Antes de hoy quizás si me lo preguntaban diría que no… pero después de lo que vi quizás nuestra correcta niña tenga su propia colección.
Ya me imagino que su actriz porno favorita sea igualita a mí.
Oh por Dios… debe tener fantasías y todo.
¿Qué pensara?
Tori es creativa, no tan creativa como yo, pero lo es al fin.
El sexo con ella debe ser de lo más aburrido, así que supongo que se imaginara que yo hago todo el trabajo y ahí se equivocaría.
Odio hacer todo el trabajo.
Beck es igual de idiota que Tori en ese sentido. Siempre con cuidado y con palabras bonitas, cediéndome el control para que yo haga lo que quiera.
Tener sexo con Tori debe ser como tener sexo con Beck solo que sin un accesorio más.
O quizás… Tori me sorprenda. Es decir, hasta hoy pensaba que sus zonas íntimas eran intimas hasta para ella.
Pero allí la tienes, sentada contra la pared de un baño, buscando que sus dedos lleguen aún más profundo mientras escuchaba mi voz diciendo lo peligrosa que soy.
Oh…
No, no, no, no, no. La patética que se toca pensando en sus amigas es ella, no yo. Yo no soy patética y tengo novio para estas cosas. No hace falta que mi cabeza se llene de estupideces solo porque vi a Vega tocándose.
Claro que no…
… Aunque pensándolo bien es mi cabeza y puedo pensar lo que se me dé en gana porque es mía. ¿Quién me va a juzgar? ¿Mandela?
Nadie se va a enterar nunca.
Si quiero pensar en cómo Tori se toca pensando en mí y como sería tener relaciones con ella… ¡Puedo hacerlo!
Aparte soy artista, nosotros "exploramos" y… no sé porque me tengo que dar autoexplicaciones…
Me doy vuelta en mi colchón quedando boca abajo, mi cabeza hacia un costado. No es que esté pensando en que esto va a terminar con mi boca diciendo el nombre de Tori mientras llego, pero… siempre cuando exploro estas zonas me gusta estar boca abajo.
Al parecer la posición favorita de Tori es de sentada. Supongo que aunque tenga cama le gusta sentarse apoyando su espalda en el respaldo de esta. Lo voy a suponer así.
Cuando entre en el baño tenía el cierre bajo, con obviedad, pero también la camisa desabotonada. Tori es de las que le gusta darle atención a sus pechos entonces.
Nunca he entendido eso. Beck es un torpe en ese sentido y se nota que a él si lo excita tocar mis pechos, pero a decir verdad cuando él los toca es como si me tocara… no sé, los pies o algo, no hace gran efecto en mí.
Mi mano se dirige a unos de mis pechos, en cuanto el peso de mi cuerpo la deja.
Nada, no siento nada… esto es estúpido.
-¡¿Qué?! ¡¿Qué?!- grito estúpidamente cuando siento que golpean la puerta.
-Soy yo hija ¿Puedo pasar?
-¡No! ¡No!
-Jade… ¿Esta Oliver contigo?
-¿Qué?... ¡No! Claro que no, solo… me estaba cambiando… ya… ya puedes pasar- digo estirando un poco mi remera al momento que me pongo de pie.
Mi padre entra a la habitación y la inspecciona.
Ok, no le voy a discutir porque si hubo veces en que saco a palos a Beck de aquí.
-Solo quería decirte que ya nos vamos.
-¿A qué hora vuelven?
-Tarde… pero no tan tarde, Jade.
-Descuida, no armare una fiesta.
-Y tampoco quiero una velada romántica con tu novio.
-No quieres una velada romántica con él… se va a desilusionar tanto, muere por tus ojos claros y…
-No te pases de lista, Jade. Sabes a lo que me refiero.
-Usted manda.
-Bien...- dice y vuelve a inspeccionar mi habitación de nuevo.
Yo me dirijo hacia la puerta y lo despido, quizás quiera mirar debajo de mi cama también.
Bueno… en que iba ¿En qué Beck es un lelo y Tori la santita del barrio esconde unas cuantas cosas debajo de su túnica?
Debería llamar a Beck de todas formas… es una buena oportunidad y ya pasaron varias semanas que no lo hacemos.
Aunque a veces prefiero hacerme yo el trabajito.
La primera vez que me toque fue luego de ver algunos videos con Cat. Le pregunte si había hecho lo que estaba haciendo la actriz y ella me dijo que sí.
Aún recuerdo esa charla, una de las pocas veces en la que estaba realmente interesada por lo que Cat decía.
A ella le gusta tocarse estando acostada boca arriba, también se estimula sus pechos pero me dijo que la parte que más le importaba era su centro. Me había dicho que no era difícil, solo debías introducir tus dedos "y ya"
No funciono así para mí. No le veía la gracia a meterme los dedos y ya. No me avergüenza decir que realmente no sabía nada del asunto y que Cat me sacaba ventaja enormemente.
Nunca atrape a Cat haciendo estas cosas. Hablamos y todo, pero nunca hicimos algo frente a la otra.
Corrió todo por cuenta mía notar que lo mío, por más aburrido que parezca cuando lo pienso, pero hacerlo es totalmente otra cosa, es la fricción.
Me gusta tocarme por arriba de la ropa. Debajo de las sabanas y con las luces apagadas… porque creo que se debe ver ridículo.
Cuando siento que estoy encendida y no tengo a Beck cerca no pierdo mucho tiempo meditándolo. Soy una persona, tengo necesidades. El asunto no es tan tabú para mí como lo podría ser para Tori.
Simplemente me meto en la cama con la idea que se me haya dibujado en la cabeza y comienzo a acariciar mi Jeans, cada vez más persistentemente y fuertemente en el centro. Una de mis manos empuja lo más que puede y la otra se mueve.
Los roces me provocan placer y cuando siento que estoy llegando yo curvo mis dedos, y dejó caer el peso del cuerpo sobre mis manos.
Por eso me gusta estar boca abajo, mi peso me ayuda a penetrarme más.
Tori no pesa lo que yo, pero si tenía la cremallera abierta supongo que es de introducirse los dedos como Cat.
O quizás se refriega con su ropa interior, eso también me gusta. La tela es más suave y te deja llegar más adentro aun teniendo esa fricción.
Sí, me la voy a imaginar así. Con una mano encima de su ropa interior y la otra presionándose el pecho.
Jadeando justo antes de que yo llegara para abrir la puerta e interrumpirla. Escuchando con sus auriculares mi voz mientras susurra mi nombre, deseando que sea la chica de la foto de su celular la que intenta colarse en sus pantalones, mirando de reojo esa foto… salivando.
-Gracias a Dios, pensé que no llegaría a verlo.
La voz me hace saltar de mi cama y mirar para todos lados.
-¡¿Pero qué demonios crees que estás haciendo en mi habitación?!- le pregunto a Tori con los dientes apretados.
-Vine a hacer justicia.
-¡¿Qué?!
-Tú me pillaste tocándome en el baño hoy, me pareció justo hacer lo mismo- me contesta con una sonrisa- por favor… continua.
-¡Largo de aquí!
-No…
-¿Qué?
-¡No! No me iré. Quiero ver.
-¡¿Estás loca?!... ¿Cómo entraste?
-Por la puerta… no la cerraste con llave. Yo siempre cierro con llave, Trina suela ser algo impredecible- me contesta caminando hasta llegar a la pared del costado de mi cama y se apoya allí- una vez entro justo cuando tenía media pepino adentro de…
-¡Largo de aquí!... espera… ¿usaste un pepino para…?
-Hey, de repente se te ilumino la cara- me dice un con una sonrisa.
-Estás jugando conmigo, graciosa.
-Sí, pero ahora me interesa ver más bien a ti…. Jugando contigo.
-Largo, Tori.
-Oblígame- contesta encogiéndose de hombros, yo la miro incrédula y luego una sonrisa pícara se dibuja en sus labios- me encantaría que me obligues.
-Je… ya se lo que pasa aquí- digo aun algo incrédula.
Tomo un libro de mi mesa de luz e intento leerlo… no puedo.
-Whoa… eres lista.
-Debí haberme quedado dormida cuando acabe…- murmuro entendiendo que es un sueño.
-Eso, hablemos de eso. ¿Con que exactamente intentabas acabar?- me pregunta cruzándose de brazos y haciendo de cuenta que intenta recordar- ah, si… te imaginabas como me toco pensando en ti- dice con lentitud y su mano derecha recorre desde su pecho hasta su cadera- ¿verdad?
-No… pensaba en Beck.
-Acabas de descubrir que se trata de un sueño y aun así te mientes. ¿Qué paso con el "Es mi mente y voy a pensar en lo que yo quiera porque es mía"?
Definitivamente esto es un sueño. Tori no es lectora de mentes, hasta donde sé, y tampoco se le da tan bien la elocuencia.
Me levanto y me acerco a ella. Sin cuidado hago que mi mano toque su cara, con la esperanza de que se desvanezca.
-Oh por Dios, es tan real.
-¿Qué haces?- me pregunta mientras mis manos prácticamente desfiguran su rostro.
-Tori, te lo advierto, si esto no es un sueño vete de mi habitación- pero no hace más que sonreírme mientras con sus manos toma las mías y evita que la siga reconociendo- vete o te juro que…
Tengo que dejar colgada esa oración porque Tori se acaba de llevar uno de mis dedos a su boca, su lengua está acariciando mi yema.
-¿O si no que?- me pregunta en la pausa para meterse mi dedo corazón, paseando nuevamente su muy húmeda y suave lengua por él.
-¿Qué haces?- le pregunto luego de tragar, irguiéndome, para que no parezca que me afecta.
-Intento convencerte de que me dejes quedar en tu habitación- contesta haciendo que mis manos se acerquen a su pecho, su rostro cerca del mío- No te preocupes, Jade. Esto es un sueño, como tú dijiste. Y como tú dijiste también, nadie se va a enterar nunca… así que…
-No me gusta.
-¿Qué cosa?
- Tu tono… de control.
-Oh… ¿Estoy ejerciendo algo de control en ti?
-No dije eso.
-Pero si lo estoy haciendo. ¿A la pequeña Jadelyn West no le gusta que la manden?- me pregunta en tono infantil.
-Eres odiosa hasta para estas cosas ¿sabes?
-Yo creo que te gusta más de que lo odias.
-¿Perdón?
-Que te den órdenes, te gusta.
Sonrió de oreja a oreja, porque por Dios, porque siquiera debo defenderme de acusaciones con alguien que no existe, es mi cabeza jugando conmigo. Nada más…
Esta chica que tengo en frente, que está acercando su cabeza y se relame los labios solo es una… una…
-¿Me quieres besar?- me pregunta sacando luego la lengua y con la punta le da un pequeño empujón a mi labio superior.
-No…
-Mmmm yo creo que me quieres besar- me susurra mientras su boca se acerca pero antes de llegar se vuelve a alejar- estas cerrando los ojos, es porque me quieres besar- es verdad que cerré los ojos pero niego un poco con la cabeza.
Juro que puedo sentir el perfume de Tori rodeándome. Ese perfume a vainilla dulzón que a veces me hace desear que sea verano para poder comer… algo fresco y dulce.
-¿Jade?
Me alejo unos pasos de ella y con esa distancia ya siento que tengo más control.
-Tienes razón… es mi sueño. Y como es mío harás lo que yo diga.
-Por supuesto- me contesta complacida, sorprendiéndome de lo fácil que fue eso. Parece hasta entusiasmada de cumplir mis deseos.
-Quiero…- me aclaro la garganta. Tiene razón, es mi cabeza, nadie más se va a enterar, no tiene por qué darme pena.
-¿Si?- insiste, acercándose unos pasos.
-Quiero que te toques- digo rápido, antes de que su cercanía me vuelva a cegar.
-¿Qué me toque cómo?- pregunta juguetonamente.
-Quiero que me muestres como te masturbas- exijo cruzándome de brazos.
-Sí… encantada- me contesta y siento que trago en seco.
No se mueve del lugar, simplemente me hace seña con los ojos para que mire detrás mío.
Me doy la vuelta para ver en dirección a mi cama, y noto que no está vacía.
¡Tori está allí!
Pero una Tori diferente. La que estaba hablando conmigo hace unos momentos lleva la misma camisa turquesa y los Jeans de hoy en la escuela. La que está en mi cama al parecer esta desnuda, o por lo menos el dorso, intentando cubrirse con las sabanas.
-¿Co…cómo?- pregunto mirando alternadamente a ambas.
-Bueno, dijiste que querías verme. Yo también quiero ver lo mismo- me dice la Tori vestida, mirando a la que está en la cama con paciencia.
-No… no quiero hacerlo-contesta la chica en sabanas, poniéndose colorada.
-Oh vamos, es tu sueño hecho realidad- la anima su contraparte- siempre hacemos lo mismo, nos tocamos pensando en que Jade nos mira… y ahora realmente lo va a mirar, desea mirarlo.
La de la cama no se mueve, solo mira hacia el suelo. La otra Tori se acerca a ella y se sienta también en mi cama.
-Pídeselo tú, Jade.
-¿Qué?- pregunto aun intentando asimilar que hay dos Tori en mi cama, una desnuda y otra que quiere cumplir todos mis deseos.
-Pídeselo tú. Si se lo pides no se podrá negar.
-No…- me pide la otra- no quiero hacerlo frente tuyo, Jade. Ya me sentí muy humillada cuando me pillaste hoy en los baños. ¿No es suficiente humillación eso?
-Ammm bueno...- digo dudando- No, no hace falta- casi le estoy por pedir perdón cuando la otra Tori, la vestida, me mira con cara de ironía.
-Tú sí que eres mucho hablar pero al momento de la verdad… prefieres ser la sometida.
Si bien el comentario ese debería molestarme, más que otra cosa, me incomoda.
-Siempre, cuando te imaginaba en las noches, pensaba que me agarrabas de los pelos y me los jalabas mientras me penetrabas con fuerza. Imaginarte así era tan excitante. Pero al parecer eres de las que juegan al soft todo el tiempo- sigue comentando la Tori vestida mientras acaricia el rostro de su otra parte, imitando ser yo- ¿Estas enamorada de mi o algo así?
-¿Qué…?
-Nada- contesta burlándose y apretando los cachetes de la chica en frente suyo- ¿No te parece tan linda?- me pregunta haciendo que el rostro de Tori se encare hacia donde estoy- linda e inocente ¿No crees?
No digo nada, la Tori desnuda parece estar sufriendo la humillación de estar aquí.
-Te contare un secreto, es un secreto íntimo, sucio ¿Crees que puedas guardarlo, Jade?- me pregunta juguetonamente, pero yo solo mantengo la mirada- las primeras veces que me toque, no fueron realmente divertidas, no tenían mucho sentido para mí. No fue hasta que te tenía en mente que las noches húmedas realmente comenzaron a ser húmedas. Y no lo digo solo por la humedad de abajo… no. Lo digo porque lloraba.
-No le digas- le suplica su otra parte débilmente.
-Shhhh, tiene derecho a saber, nos hiciste pasar tan inolvidables veladas y ni siquiera lo sabias. Sentía tanto que no lo podía controlar. Comenzaba a tocarme lentamente, y como sé que te lo estabas preguntando, te diré que me estimulaba directamente en los labios, siempre he tenido las manos frías, le da un toque más. Pensaba que eran tus dedos y que estabas encima de mí. Soñaba con tus labios cerca de mi cuello, de mi oreja, diciendo que me amabas. "Te amo" y cada te amo iba acompañado de un ritmo más duro. Y entonces mis dedos me penetraban un poco más, por cada te amo que me decías. Acababas conmigo… en más de una forma.
La Tori que habla le vuelve a dar una caricia a la desnuda. Yo bajo un poco la mirada.
-Oh, no, no, no. No sientas lastima. Créeme que lo disfrutamos mucho. Nos gusta así. Doloroso pero por dentro. Nos hacíamos el amor como nos hubiera gustado que nos lo estés haciendo tú. Ahora ¿No tienes ganas de besarla?- me vuelva a preguntar tomándola de la quijada a su otra parte y haciendo que nuevamente nos miremos- sé que te gusta así, la gente rota, para sanarla, ya sabes. ¿Por eso sigues con Beck?
-No sabes de lo que hablas
-El pobrecito chico artista, que esta tan roto y por eso es tan profundo. Aunque te coja horrible, con tantos sentimientos que es insoportable. ¿Disfrutas el sexo con él? ¿Cómo es? Siempre me lo he preguntado.
-No te metas- ya siento que estoy recuperando mi humor… mi mal humor.
-¿Te probó alguna vez? Ya sabes, ahí abajo- me pregunta con una sonrisa de satisfacción, como si conociera la respuesta- a nosotras nos encantaría probarte, mire esa lengüita- dice tomando de la quijada a su parte y esta asoma un poco la lengua- ¿no se te antoja?
-Bésense- ordeno cruzándome de brazos, seriamente.
-¿Qué?- pregunta sin entender la Tori desnuda.
-Quiero que se besen.
-Parece que alguien si pone en práctica su cerebro creativo algunas noches.
-Les dije que se besaran- interrumpo- me dijiste que ibas a hacer todo lo que yo quería. Y si tan linda te… pareces a ti misma, bésate…- nunca diré algo tan raro como eso de nuevo.
-Con gusto.
-No quiero hacerlo- se queja nuevamente la que solo viste mi sabanas.
-Pero es Jade quien lo pidió, no te queda otra-dice con convencimiento la que más habla, y se sienta más cerca de su parte- yo te ayudo ¿Si? Solo abre un poco la boquita- le indica, esta vez tomando con cuidado de la quijada y haciendo que su boca se abra un poco- muy bien, ahora saca solo un poco tu lengua.
Puedo ver como la otra Tori, mirándome con algo de vergüenza, asoma su lengua a la entrada.
-Buena chica- le dice la otra antes de inclinarse y capturar la punta de lengua que se le ofrece, sonríe y ahora saca su propia lengua al encuentro.
Trago pesadamente sin pestañar.
La Tori vestida toma de los cabellos a la otra y la atrae más hacia sí, reclamando la boca que se abre a su paso, con la suya totalmente abierta, metiendo su lengua.
-Mmmm- se queja la otra de una última mordida a su labio inferior.
La Tori de camisa se aleja relamiéndose.
-Listo... ¿Quieres probar?
-Sí…
Nota del autor.
¿Quieren la segunda parte? ¡Comenten!
Dejen Review que eso me pone a nitro.
Adverencia: En la segunda parte tengo pensando irme un poquito muy a la mierda. Así que si son medio puritanos no sé qué ostras hacen leyendo esto.
