Bueno, como siempre, gracias por los reviews, por que aunque en realidad no escriba la historia para eso, siempre anima saber que a alguien le interesa tu trabajo (además, que me hacen muy feliz ). Así que ya sabéis... ¡Cuantos más reviews más ganas tendré de escribir !
También he aprovechado para corregir el capítulo anterior, pero si aún y todo quedan fallos, o si cometo algunos (o muchos) en este, avisarme para que los modifique. Pero prometo poner más atención de ahora en adelante cuando revise los capítulos...
Respecto a la historia, esta es la segunda parte de la llegada al castillo, esta vez desde el punto de vista de Lily. Tenéis que recordar que en este Howarts los alumnos pueden salir los fines de semana del colegio con el consentimiento de los padres, así que Lily nos cuenta su versión desde su casa.
Por lo demás, deciros que muchas conversaciones serán las mismas, pero con los pensamientos del otro.
Y bueno, ya está, acomodaros en la silla, relajar la espalda, fijar la vista en la pantalla...¡¡Y A LEER!!
'LLEGADA A HOWARTS 2'
LILY:
10-09-76 .Viernes.
(nº 4 Privet Drive, Little Whinging)
Ya estoy en casa. Por fin tranquilidad y soledad...
- ¡No, Petunia te toca a ti preparar la cena, lo ha dicho mamá! ...- (¬¬ casi prefiero Howarts).
Bueno, ya he empezado el nuevo curso, y la verdad es que es fantástico. Me encanta. El castillo es precioso, con el lago, y el bosque prohibido... fascinante. Me parece que en dos años no me va a dar tiempo de verlo entero. Las clases son muy interesantes. No es como en Salem, que aunque en el fondo se estudiaba lo mismo, el nivel no tenía comparación con este. Además soy Griffindor, y por mucho que Severus insista que Slytherin es mejor, desde que me informé sobre las casas en historia de Howarts, supe que quería estar ahí. Es la casa de los valientes y luchadores, y estoy orgullosa de pertenecer a ella. Solo tengo un pequeño problemita, una "cosa" con la que comparto mi curso y mis clases, y ahora mi sala común. La causa de mis recientes jaquecas.
Pero mejor te lo cuento luego, ahora te explico como fue mi llegada a la escuela de magia más importante de Europa.
Me levanté el uno de Septiembre con los nervios a cien. ¿Te acuerdas el 31 como estaba? Pues una tontería de niños comparada con la del día siguiente. Lo tenía todo preparado, pero no podía quitarme de la cabeza la sensación de que algo me faltaba, y no me calmaba el hecho de que vendría en diez días. Bueno, al final mi madre me convenció y salimos hacia la estación King's Cross.
Lo cierto es que cuando leí el billete por primera vez, no me di cuenta de lo que ponía: Plataforma 9¾. ¿Dónde demonios estaba esa plataforma? Mis padres fueron a preguntar a recepción (cosa bastante inútil porque era una estación muggle y no tendrían ni la menor idea) mientras yo esperaba con el baúl. Y cuando pensaba que ya no había manera de llegar, una voz me sorprendió:
-¿Lily?
Era Severus Snape.
-Hola Severus. ¿Te importaría ayudarme a entrar al tren?
-Claro es verdad, que eres nueva. Tranquila es muy fácil, solo debes atravesar el muro entre los andenes nueve y diez.
¿Fácil? ¿atravesar una pared? No sabía lo que les enseñaban en el colegió pero a mí no me parecía precisamente fácil.
-No se hacerlo. No se atravesar paredes, a mí no me han enseñado a hacer eso.
Parece que le resultó gracioso mi comentario, porque empezó a reírse.
-No tiene gracia. Deberías ayudarme, no reírte de mi.
-Lily, solo tienes que andar con decisión. No hay ningún conjuro, ni hechizo. Pero me extraña que tus padres no lo supieran...
-Eso es porque ellos son...
-¿Lily cariño lo sabes ya?- era mi madre que había vuelto de recepción.- a nosotros no nos han dicho nada. Nos han mirado mal y nos han pedido que nos marchemos.
(Si ya decía yo...)
-Ya está mamá. Severus me va a enseñar a pasar.
-¿Y quien es ese tal Severus?. ¬¬ aquí llega mi padre...
-Eh... soy yo señor.
-Papá, nos conocimos cuando estuvimos en el callejón Diagon, ¿recuerdas que te dije que había estado con un chico de la escuela? Pues es él.- Le di un beso a mi padre y otro a mi madre.- ahora tenemos que irnos que se hace tarde. Adiós y no hace falta que me despidáis de Petunia.
Cogí a Severus del brazo antes de que las cosas fueran a peor, pero aún y todo alcancé a oír algo así como "la chica ya es toda una mujer" y "como le ponga una mano encima lo mato".
Bueno, pero al final entramos en el anden 9¾, y era... increíble. Una locomotora escarlata rodeada de jóvenes magos y brujas gritando, hablando y despidiéndose. Creo que me quedé en estado de shock. Cuando subimos al tren, nos metimos en el último vagón. Le dije a Snape que si quería podía irse con sus amigos, pero negó con la cabeza.
-No vas a quedarte sola todo el viaje.
Sonreí. Sí, definitivamente era un buen chico.
Así estuvimos un buen rato, hablando y riendo. Me explicó un poco como era el castillo, aunque yo ya había investigado sobre ello. Me contó de las clases, los profesores... hasta que llegó el tema de las casas. La verdad es que yo ya tenía claro donde me gustaría estar, pero no sabía de que casa era él.
-¿Y tú de que casa eres? Por lo que he leído a mí me gustaría estar en Griffindor. Aunque Ravenclaw tampoco está mal.
-Pero que dices Lily. Tienes que venir a Slytherin, es la mejor de todas.
-No creo que ninguna sea mejor que las demás...
-Eso es lo que dicen los perdedores.
-Vamos Severus... yo creo que nadie es mejor que nadie, simplemente somos diferentes. En realidad cuando me enteré de la distribución de Howarts me decepcioné bastante. Creo que solo es una forma de impulsar la rivalidad y los enfrentamientos entre los alumnos. Pero aún y todo, si lo hacen dudo que sea para diferenciarnos entre mejores y peores, únicamente es cuestión de habilidades y aptitudes.
-Eso es solo otra forma de decirlo.
¿Pero es que acaso no me escucha cuando hablo?
-No es eso. Por ejemplo yo no podría estar en Slytherin por que no soy una persona ambiciosa. Pero eso no me hace peor o mejor que tú.
-¿Entonces no quieres estar en Slytherin?
-Ya te he dicho que no es cuestión de quererlo. Simplemente no soy así. Además dudo que me escojan teniendo en cuenta que mis padres...
Pero no pude terminar la frase ya que de repente cuatro chicos entraron al vagón. (n.a: quería que se notara que Lily no se avergüenza de sus padres, y que en ningún momento intenta ocultar su procedencia muggle)
-Hola Quejicus, ¿qué tal las vacaciones?
-No has venido a saludarnos.- Cuando quise darme cuenta Severus estaba colgando boca abajo.- Que mal me parece, nosotros venimos de buen rollo y tú con amenazas...
¿Quién diablos se creían esos idiotas prepotentes? No podía verles la cara por que Snape estaba en medio, pero la voz se me hacía familiar. Me fijé que dos de ellos se mantenían al margen, así que me centré en los dos morenos que estaban al frente. Cogí mi varita y antes de que pudieran reaccionar los até de pies y manos, y ayudé a bajar a mi amigo.
-¿Pero que... quieres hacer el favor de soltarnos?
Con que exigencias ¿eh?
-¿No os gustaban las bromas? Pues intentar disfrutar tanto como yo ahora.
Pero no te creas que mi sorpresa acabó ahí, pues iba a entender porque se me hacía tan conocida esa voz.
-¿Lily Evans?
-¿James Potter?
¡Joder! Era el guapísimo camarero de aquel bar.
-Sirius Black, encantado. ¿nos sueltas ahora?
(¬¬ Definitivamente ese tío era estúpido).
-¿Qué haces tú aquí? ¿Es que eres una bruja?
Venga, otro... Dios los crea y ellos se juntan...
-Me parece algo bastante obvio. Si no, no estaría en un tren repleto de magos, ¿no crees?
-Eh... pero tú no tienes once años.
¿Qué tipo de pregunta era esa?
-Joder, seguro que eres el más listo de la clase...
-Quiero decir que no puedes empezar Howarts en primer curso, y no pueden entrar alumnos después de esa edad.
-Ya, bueno, conmigo han hecho una excepción. Digamos que mi caso es algo "delicado".
-No quiero interrumpir vuestra interesante conversación, pero ¿podrías soltarme de una jodida vez?
Ese Black seguía a lo suyo. Pero no iba a librarse tan fácil.
-No, no te lo mereces. Ni tú tampoco Potter, esta es la segunda que te debo.
(Todavía recuerdo el beso de aquella noche...)
-¿Es que acaso se conocían?
Bueno, el que nos faltaba. Severus te consideraba más listo (¬¬ se ve que en Howarts todos son así...)
-Esta claro que se conocen imbecil. Anda Prongs dile a tu amiguita que nos suelte.
-Venga linda... suéltanos, y serás la primera chica que lleve a Hosmeade.
¿Qué? No ha podido decir eso...
-Eres más tonto de lo que pensaba. ¿En serio crees que aceptaría? La verdad es que no se lo que es Homeade, pero prefiero preguntárselo a un colacuerno antes que ir contigo. La próxima vez pensarlo mejor antes de venir a tocarme las narices.Adiós lindos... Vamos Severus, que tanta estupidez debe ser contagiosa. - (n.a: ¡mini punto para Lily!)
Y ese fue el comienzo de mis dolores de cabeza.
Estuvimos el resto del viaje en otro vagón, ya que no queríamos volver a juntarnos con "lo merodeadores", así dijo Severus que se auto llamaban ¡¿serán idiotas?!. También me explicó que eran cuatro chicos de Griffindor que se pasaban el día metiéndose con la gente y gastando bromas. (Creo que en ese momento dudé de querer estar en esa casa solo para no tener que verlos).
Antes de llegar me puse mi nuevo uniforme. Consta de una falda negra hasta las rodillas, una camisa blanca, un chaleco negro, y la capa con el escudo de la escuela. Luego, tal como me explicó Snape, me darían la túnica y la corbata de mi casa.
Pero bueno, al final llegamos a la estación de Hosmeade, que resultó ser un pueblo cerca de Howarts, muy bonito y pintoresco, aunque como era de noche no tuve oportunidad de conocerlo bien. Aquí cogimos unos carruajes que nos llevaron al castillo. Y cuando llegamos... te juro que era el sitio más maravilloso que he visto nunca. Era enorme, inmenso, descomunal (ves que conozco muchos adjetivos). No en serio, era increíble. Entramos por una puerta de cinco metros se altura por lo menos, a un recibidor más grande que toda mi casa (y juro que aunque lo parezca no exagero ... por lo menos ahora no). Aquí había unas escaleras que llevaban al piso superior, una gran puerta a un costado donde empezaba a meterse la gente, y muchos pasillos que llevaban a otras partes de la escuela.
En el momento en el que iba a seguir a Snape, una mujer alta con aspecto severo me llamó para que la siguiera. Minerva McGonagall, así se llamaba. Era la jefa de la casa Griffindor, y la subdirectora de Howarts. Me explicó en que consistía la selección, y cuales iban a ser mis nuevas asignaturas. También me hizo un "pequeño" resumen de las reglas del colegio, y me recomendó que no me saltará ninguna:
-Tiene un expediente impecable, señorita Evans, y espero que continué así. Ahora sígame por favor.
Y me guió hacia la gran puerta que he mencionado. Se ve que antes de que entrara había sido la selección de los de primer curso. Por lo tanto en cuanto puse un pie en el Gran Comedor, así se llamaba la sala, (no hace falta explicar por que ¿no?). Bueno, el caso es que nada más entrar la atención de todos se centró en mí. Había cuatro mesas largas llenas de alumnos, y al final había una quinta mesa donde estaban los profesores. Créeme que no es una situación muy agradable. Me miraban como si fuera un bicho raro, pero como me había explicado Potter, no se podía entrar a la escuela a partir de primer año, por lo tanto era normal que actuaran así.
-Alumnos, quiero presentaros a la señorita Lillian Evans, que debido a su peculiar situación, compartirá su sexto año académico con nosotros.
Era Dumbledore, el mismísimo Albus Dumbledore.
-Le importaría tomar asiento?
Estaba señalando un taburete que había delante de mí. Me senté procurando no mirar a la gente, e intentando inútilmente no ponerme más colorada de lo que sin duda ya estaba.
-Muy bien, ahora le colocare el sombrero seleccionador, y él decidirá en que casa debe estar.
Era McGonagall la que había hablado, me colocó un viejo sombrero, y antes de que pudiera reaccionar, empecé a oír una voz dentro de mi cabeza.
-"Interesante, muy interesante. Eres la primera alumna que me asignan que no está en su primer año. Muy inteligente, no hay duda, y tienes un gran corazón. Posees coraje, sí, y muchas ganas de aprender y superarte. Veamos que hago contigo... bien, lo mejor será que estés en": GRIFFINDOR.
Me quité el sombrero y se lo di a mi nueva jefa de casa, que me sonrió amablemente, y me dirigí hacia la mesa que compartiría durante dos años con mis compañeros. Todos me recibieron con aplausos, (creo que los únicos que no compartían la alegría eran los merodeadores. ¡Ha! Que se aguanten).
Busque con la mirada un sitio libre y me senté al lado de una chica morena.
-Bueno, ahora que todos estamos listos, ¡que empiece el banquete!
Y ante mis ojos, todos los platos se llenaron con comida de todo tipo.
-Hola, soy Kimberly Summers, pero puedes llamarme Kim. Y este es Franc Longbottom.
Era la chica de antes. Tenía el pelo liso hasta la cintura, y unos ojos azules muy bonitos. Estaba señalando a un chico que se sentaba delante nuestra, de pelo castaño y ojos marrones.
-Hola, yo soy Lily. Encantada.
-¿Cuál es la "peculiar situación" por la cual estás aquí? Si no te molesta que pregunte...
-Para nada. Vivía en Nueva York, pero mi padre perdió el trabajo, el banco nos demandó y cuando parecía que ya no podíamos hacer nada, un hermano de mi madre que vive en Londres nos ofreció quedarnos en su antigua casa, y contrató a mi padre en su empresa. Así que nos tuvimos que mudar. Pero como mi antigua escuela no era interna, no podía quedarme allí durante el curso, por lo tanto la directora de mi antiguo colegio habló con Dumbledore, le explicó lo que pasaba, y me permitieron entrar aunque fuera a sexto año.
-Interesante. Pues, bienvenida a Howarts y a Griffindor. Ya veras, te va a encantar. Solo procura mantenerte alejada de ciertas personas y todo te irá genial...
Les dirigió una mirada asesina a los merodeadores.
-¿Hablas de ellos?
-Si. Digamos que a Kim no le caen muy bien...
(¿Enemiga de Potter y Black? Estupendo).
-Es normal, son unos estúpidos prepotentes.
-¿Los conoces?
-Se puede decir que he tenido una charla con ellos en el tren.
-¿Ves Franc? No soy la única que no los aguanta.- miró a los merodeadores y luego se dirigió a mí.- Me parece que vamos a llevarnos bien...
Sonreí por el comentario.
-Vamos chicas. Es solo que en la escuela son un poco...
-¿Gilipollas? ¿engreídos? ¿cabrones?
(Definitivamente esta chica me gustaba).
-Bromistas. Si los conocierais fuera veríais que son majos...
-Franc vive cerca de Potter, el de anteojos, y siempre los defiende.
-Mis padres son aurores, como los suyos, y siempre nos hemos llevado bien.
-¿Tus padres son magos?
-Si, ¿y los tuyos?
-Son muggles. Yo soy la única bruja de la familia. ¿Y los tuyos Kim?
Se quedo callada y miró a otro lado. Definitivamente había metido la pata hasta el fondo, el problema era que no sabía por que.
-Lo siento. No debí preguntar.
-No, no pasa nada. La cosa es que yo no se lo que son mis padres. Soy huérfana, viví toda la vida en un internado hasta que vine aquí.
-Oh...
-Tranquila, no me da pena. Al principio estaba enfadada, pero luego comprendí que si me abandonaron era por que no me querían, así que mejor no haberlos conocido... Bueno, vamos a comer que se va a acabar el pudín.
Después de eso fuimos a la torre de Griffindor. Es un sitio verdaderamente acogedor, con una gran chimenea, sillones y mesas para estudiar. Kim me acompañó al dormitorio de las mujeres, que compartimos con otras dos alumnas, Alice Cooper y Marlene McKinnon.
Y así empezó mi vida en Howarts. A la mañana siguiente fui a hablar con McGonagall, que me dio mi túnica de Griffindor, con el emblema del león, y la corbata granate y dorada. También me informo que puesto que en mi antiguo instituto lo era, iba a ser prefecta de mi casa junto con Remus Lupin, un merodeador, y me recordó que mis obligaciones eran ayudar a mis compañeros, mantener el orden y por encima de todo ser un ejemplo a seguir. Me entregó mi horario, y me dirigí hacia mi primera clase del curso.
La verdad es que no se que más contarte. Solo llevo una semana de clases, aunque he hecho bastantes cosas.
Ese mismo domingo, Kim, que permanece todo el curso en la escuela, y yo, que por consejo de mi madre me quede el primer fin de semana para adaptarme, fuimos a Hosmeade. El sitio era muy bonito, estuvimos en una gran tienda de dulces llamada Honey Dukes, en un bar llamado Las Tres Escobas, en varias tiendas... hasta me llevó a ver la casa de los gritos. Una mansión abandonada donde desde hace varios años se oyen gruñidos y gritos las noches de luna llena. (He decidido que algún día entraré a ver que es lo que pasa. Aunque tendrá que ser sola por que mis amigos me han dicho que no cuente con ellos).
Además de eso, me gané mis primeras enemigas. ¿te lo puedes creer? ¡No llevaba ni tres días en Howarts! Cuando entramos al bar del que te he hablado antes, había varias mesas vacías, pero como teníamos algo de frío, nos sentamos en la que estaba delante de la chimenea. Estuvimos un buen rato hablando, de la escuela, las clases, mi perro (no recuerdo como acabamos hablando de él)... Pero entonces una rubia impertinente llegó y se plantó delante nuestra:
-¿Se puede saber que hacéis aquí sentadas?
-¿Tu que crees? Estamos hablando, ¿algún problema?
(¬¬ a borde a mí no me gana nadie...)
-Mira Evans ¿es así no? Más te vale no meterte conmigo. Soy Sarah Miller.
-Diría que encantada, pero mentiría, así que si no te importa...
Le hice un gesto con la mano para que se fuera, mientras Kim, que ya no podía aguantar más, se echó a reír.
-¿Y tú de que te ríes Summers?.- esta vez si conocía a la chica. Era Alice Cooper, nuestra compañera de habitación.- Hemos quedado en esta mesa con alguien y estáis estorbando.
-Uuuu... espera que voy a fingir que me interesa...- Kim puso cara pensativa.- Ya me aburrí. ¿En que estábamos Lily?
-¿Es que no habéis oído lo que he dicho? ¡Marchaos de aquí!
Y cuando parecía que la situación no podía ser más tensa... llegaron ellos. Sí, ellos.
-¿Qué pasa Sarah?
-James. Es la nueva que cree que tiene derecho a desobedecernos.
¿Había oído bien?
-¿Perdón? No le hago caso a mi madre voy a hacértelo a ti. He dicho que estábamos aquí antes, y no tenemos ninguna intención de movernos.
-Vamos Evans...¿qué más te da?
-Mira Potter, llévate a tu noviecita a otra mesa antes de que se me acabe la paciencia.
-Lily, no te conviene pelear... créeme que es imposible que ganes.
-Cuando quieras te lo demuestro. Aunque me parece que ya quedó bastante claro en el tren ¿no?
-Pelirroja, lo del tren lo dejamos pasar por que eras la nueva pero la próxima no será igual.
Era Black el que había hablado ahora, pero no contesté yo esta vez.
-El gran Sirius Black hablando con una huérfana y una hija de muggles...- Kim hizo un gesto gracioso con la cara.- ¿cómo es que se digna su majestad a dirigirnos la palabra?
-¿Eres hija de muggles? – ahora le tocaba a Potter.- ¿y que hacías con Snape?
-¿Hablas con Snape?- Kim parecía muy sorprendida.
-Summers ya era hora de que me trataras como es debido.
-¿Snape? Si que tienes mal gusto tía...
-¿Qué tiene de malo Severus?
-¿Es una pregunta con trampa, verdad?
-Black lo de majestad era con ironía, y Lils...¡Snape! ¿Por qué?
-Es buen chico que lo sepáis.
-Define tu concepto de bueno, por favor.
-Tía, si parece que chorrea grasa...¡Que asco!
-Hija de muggles...normal que tengas ese nombre tan vulgar.
-Todo el mundo debería seguir tu ejemplo... su majestad Sirius Black. ¿Suena bien no?
-Repito...¿Snape?
-¿Lo del mal gusto no será contagioso?
... Definitivamente eso se estaba saliendo de control.
Al final la camarera nos echó por armar semejante escándalo, y desde entonces ni miramos a Cooper y a Miller. O como las llama Kim, las "Barbies de Howarts"(por lo de muñequitas bonitas por fuera y huecas por dentro).
Aparte de eso, tuve una charla con mi amiga acerca de los Slytherins, sobre por que no debo juntarme con ninguno de ellos, y aunque le repetí un millón de veces que Severus no piensa en eso de la pureza de la sangre, parece que no la convencí.
(Nota mental: Hablar con mi amigo Sly acerca de sus preferencias sanguíneas en cuanto regrese al castillo).
...
Y ahora aquí estoy, en casa. En realidad invité a venir a Kim, pero me dijo que no. Creo que todavía no me tiene suficiente confianza. Por eso estoy pensando en quedarme el próximo fin de semana en la escuela, para que no esté sola...
Y eso es todo. Voy a bajar que tengo que sacar a pasear a Joey. ¡Chao!
¿Que tal? ¿Os ha gustado?
Pues ya sabéis, pulsar el botón "go" y a escribir. (Si hay alguien que no sepa, las instrucciones están en el capítulo anterior...) :) Por cierto gracias por avisarme de lo de los reviews anónimos... no tenía ni idea. ¡Es lo que tiene ser nueva! Así que todos estos comentarios se agradecen .
Bueno, el próximo capítulo se llama "La broma", y creo que también lo dividiré en dos partes. ¿De que trata? Bastante obvio ¿no? Jejej...
Y nada más, muchísimas gracias por todo:
Besos: Global Warming Potential (Enserio que cuando puse el nombre no tenía ni idea que significara eso)
.YO.
