Bueno aquí el tercer capítulo de esta humilde historia, espero que sea de su agrado.


Cadenas.

Capitulo: III


Ni los demonios mueren, ni las cadenas se rompen.

Raven…ella siempre estuvo preparada para la muerte, de hecho esperaba ser asesinada, por su padre y en su cumpleaños. Pero no fue así. Hubo una segunda opción, y fueron sus amigos quienes se la dieron. Después de la batalla en la que salió victoriosa, las ganas de vivir volvieron a ella. Quería ser una gran heroína, y aunque no creyera posible teniendo en cuenta su personalidad, también le hubiera gustado ayudar a las nuevas generaciones de héroes, ser, algo así como, su mentora. Pero ya no. Aún tenía grabado el grito de Chico Bestia en sus oídos, y el dolor de una quemadura en cada centímetro de su piel. Y se preguntó si sería seleccionada para ir junto con Azar, o iría a parar a los dominios de Trigón; si era normal estar en vuelta en la oscuridad.

Pero de pronto toda aquella penumbra desapareció, un simple parpadeo hizo que todo el panorama cambiara.

Sabanas, piso alfombrado, puertas, un armario, paredes sin ninguna ventana a la vista, y una extravagante cúpula de cristal, por la cual entraban los primeros rayos del sol de aquella mañana. Raven se asustó al encontrarse en aquel lugar desconocido, pero se asustó aún más al encontrarse completamente desnuda, envuelta en sábanas blancas, y siendo contemplada por un par de ojos verdes, turbios, desafiantes y un poco provocativos. Era un hombre joven, de cabello castaño oscuro, un poco largo, y ondulado en las puntas, con piel clara y levemente tostada.

Nada extraño había en él, a excepción de que vestía aquel asqueroso traje de Red X, y aunque no portaba la máscara Raven lo reconoció. ¿Qué otra prueba se necesitaba además de aquel tarje, y de que le apuntaba, deliberadamente, con un arma?.

—No sabía que tenía el poder de hacer que chicas desnudas aparecieran en mi cama.

La maga en un movimiento rápido envolvió su cuerpo con las sabanas, y de un salto se puso de pie. El joven la imito.

Posición de ataque. La vista fija en el oponente. Movimientos defensivos. Dos ojos amatistas desafiantes. Un muchacho con una sonrisa ladina.

Jasón nuevamente le disparo a la misma muchacha, nuevamente con los ojos cerrados. La bala suco el aire, pero se evaporo a medio camino; Raven no recordaba haber creado un campo protector, pero no le tomo importancia, recito su mantra y lanzo energía, pero a medio camino se desvaneció. Y entonces empleo el plan "B": corrió hacia la puerta más cercana con la sabana a rastras. Y corrió por la sala, el comedor, la cocina; solo unos centímetros más para llegar a la salida. Escuchaba el sonido de los proyectiles, pero solo el sonido, porque ninguno logro hacer contacto con su cuerpo. Estiro el brazo derecho, sus dedos rozaban el pomo de la puerta, pero no podía, algo se lo impedía; algo la hacía regresar, pero ella mantenía sus pies fijos en aquel lugar. Sus ojos se abrieron de par en par al ver una cadena, gruesa, pesada, negra, envolver su muñeca; giro sobre sus talones, y lo vio a él, en su muñeca derecha terminaba el otro extremo de la cadena; se veía horrorizado, incluso dejo caer el arma. Raven insistió en retroceder, y pego su espalda contra la fría puerta. El de ojos verdes también dio una par de pasos torpes hacia atrás, pero los grilletes en los brazos de ambos comenzaron a apretar, a quemar; dolía.

Se vieron obligados a acercarse, no mucho, porque sentían desconfianza, pero si lo suficiente como para hacer que las cadenas desaparecieran. No había explicación física, mental, o mágica para esta situación. Raven hizo uso de su memoria, empezó a retroceder mentalmente: el libro que leyó hace dos días, el de la semana pasada, un mes antes, sus estudios con Azar. "Los demonios se regeneran, no padecen por mucho tiempo, son inmortales: si atraviesas su corazón no perece, tan solo pasa a ser propiedad de otro. La mejor manera de pactar con un demonio es adueñándote de su corazón". Pero esto no podía ser, estas leyes no deberían tener efecto en ella, al fin y al cabo también es mitad humana. Quizás esto era solo una pesadilla, quizás la batalla de anoche tampoco ocurrió, esto solo es una trampa de su propia mente, como las muchas veces que sueña que cae.

—Dime preciosa: ¿Por qué demonios estas acá? ¿No deberías estar muerta o agonizando, rodeada de sus queridos amigos superhéroes?.

Raven estaba enojada, lo recordaba muy bien: este idiota le había disparado, sin escrúpulos o remordimientos. Quería matarlo. El televisor estallo, y la maga sonrió al ver en el rostro del muchacho una expresión entre miedo y susto.

Jasón no sabía de donde había salido esta chica, solo que debería estar muerta y que ahora estaba allí, frente a él, y además atados por una cadena que mágicamente desaparecía y aparecía. Bueno, ella era el engendro de un demonio interdimencional, y eso era un hecho; que apareciera desnuda en su cama, después de que él se levantara para ir al baño, era algo muy lógico, considerando lo anterior, claro está.

—Retrocede—ordeno Jasón, la maga al principio se resistió, pero después obedeció al verlo tomar nuevamente su arma. Después de una seguidilla de pasos, la cadena se materializo y nuevamente empezó a quemar. El joven le disparo un par de veces, Raven sabía que era inútil pero guardo silencio, aun cuando las balas atravesaron la gruesa cadena, haciéndola desaparecer al mismo tiempo que se agujeraba el suelo, pero este efecto no duraba demasiado, ya que al cabo de unos segundos se volvía a materializar.

El muchacho se dio por vencido.

—Saca algo de mi armario y vístete.

—No—la maga hablo sarcástica y cortante.

—¿Entonces te gusta andar desnuda?, porque déjame decirte que no habrá ningún problema, de mi parte, se quieres andar así.

Entonces la ojivioleta guardo silencio. No, no quería andar así, de hecho, en el momento en que él menciono su desnudez, la chica sintió una gran mezcla de pudor y vergüenza aparecer de pronto en su interior. Y lo siguió, sumisa, hasta la habitación de donde, hace un momento, había salido corriendo. Mientras caminaba él había mencionado su nombre fugazmente: "…Jasón…" y solo su nombre, porque siendo ella una titán, de seguro maneja mucha información; información que de seguro es inconveniente para él.

Al llegar a la habitación, el de ojos verdes había dejado la pistola sobre la cama, junto a la máscara de Red X. Había caminado esta vez hacia la mesita de noche junto a su cama, sobre esta, adherida a la pared había un botón, uno que sin duda parecía insignificante, de no ser que cuando Jasón lo presiono, la cúpula que había visto Raven al despertar, por aquella que entraba tanta luz, se había empezado a cubrir con un material oscuro, quedando la habitación poco a poco en penumbra.

Mientras el joven se movía por costumbre en un lugar conocido, Raven agradecía de su adaptación a la oscuridad. Jasón se despojó de su traje, tomo el control remoto y la máscara de X, encendió la televisión, al mismo tiempo que tomaba asiento en la cama.

—Allí hay ropa, saca lo que quieras—dijo señalando un armario a una lado de la maga.

Ella rápidamente empezó a revisar los cajones buscando algo a la medida. La mayoría de las gavetas eran de madera, a excepción de una, a la derecha, era de metal y con un moderno cerrojo que necesita clave para abrirse, había marcas, quizás hechas con un plumón , que de seguro indicaban días, pero como eran tantas, llegaban a indicar semanas, meses, incluso un par de años. Raven sintió curiosidad, había un par de hechizo para abrir cerrojos mágicos, quizás funcione con esto.

Empezó a recitar, pero la voz del muchacho la distrajo.

—Tus amigos te están buscado—dijo mientras sonreía.

Fijo sus ojos amatistas en él, luego en la televisión, pero Jasón ya la había apagado, haciendo que la poca luz que emanaba de la pantalla desapareciera, dejando a oscura la habitación. Raven vio la silueta de Jasón acercarse a ella, para sacar algunas prendas del armario, luego se encerró en el baño.


Sip, lo sé, este capítulo estuvo aburrido porque no hubo avance ni en la trama ni en la relación de los protagonistas, pero trato de que la historia avance lento pero seguro.

Y si hay alguna duda sobre la trama de la historia trato de hacer algo así como la "bella y la bestia" versión teen titans, ya saben: el síndrome de Estocolmo. Y también sobre la siguiente leyenda:

Los japoneses tienen la creencia de que las personas predestinadas a conocerse se encuentran unidas por un hilo rojo atado al dedo meñique. Es invisible y permanece atado a estas dos personas a pesar del tiempo, del lugar, de las circunstancias…El hilo puede enredarse o tensarse, pero nunca puede romperse.

Tan solo que en mi historia será una cadena, para hacerlo más rudo n.n

Saludos. Y déjenme comentarios por si encuentran algún error o tienen alguna duda.

Besitos y Abrazos.