hola~
bueno, primero que todo. muchas gracias por los comentarios del otro fic. me alegra que les haya gustado.
por otro lado, aquí esta el final de esta historia... agradezco los review de todos guiguita, Alba, katerin 939, minf, z-beckett. always. es un agrado leerlos.
como acotación es factible que rick no se haya dado cuenta, el cosplay es la magia de transformarse y pasa mucho que uno no reconoce a nadie hasta que luego revisan las fotos y la persona comenta que es el en las redes sociales.
una promesa
Mirando su celular con cierto descontento, soltó un suspiro y cerró los ojos antes de volver a caer en la cama completamente abatida. Ella realmente había deseado pasar tiempo con él ese domingo, tener una linda tarde solo los dos, pero dada las circunstancias en los que se vieron envueltos esos mismos ánimos se transformaron en miedo. No quería verle y recordar la incontables veces que necesitó besarle únicamente por gusto propio.
Negando con la cabeza, esperó a que el celular vibrara con la respuesta de su compañero, mas pasado los diez minutos sus esperanzas desaparecieron. Rick no se iba a dignar a contestar su negativa a salir, lo cual solo le daba a entender que el "adulto" aun gozaba de una actitud infantil y malcriada, pero ¿Tenía derecho a quejarse? Su mismo mensaje estaba lleno de cobardía e inmadurez frente a problemas importantes.
Ignorando su propio actuar, se levantó perezosamente de la cama y caminó descalza hasta la cocina con la intención de prepararse un café. Si esa mañana la tendría libre, pues bien podía quedarse en pijama hasta que le dieran ganas de almorzar, ya luego se vestiría y compraría algo en un restaurante cercano o pediría pizza a domicilio. Lo que la alejara más del mundo exterior.
Sentándose en el sillón, olió el café y sonrió casi al instante. Ese brebaje era tan relajante para ella que su mente dejó de centrarse en lo de ayer y, en compensación, su mente viajó hasta los momentos en que su madre estuvo con vida. Esas tardes completas debatiendo sobre cosas legales mientras bebían un cappuccino con panecillos eran los recuerdos más relajantes que conservaba, los únicos que lograban disipar los problemas.
Riéndose, le dio dos sorbos a su café y posteriormente lo dejó de lado para ir en busca de su guitarra. Hace mucho tiempo que no la tomaba como correspondía, por lo mismo sabía que era el momento perfecto para adiestrar nuevamente sus manos. No había mejor manera de controlar su mente y cuerpo que tocando una canción.
Teniendo las partituras al frente de ella por si se perdía. Carraspeó y le dio otro trago a su bebida antes de comenzar a tocar con miedo en un principio, más cuando le pudo agarrar el ritmo no le quedó más que dejarse llevar por la música. Si hasta podía cerrar los ojos logrando disfrutar aún más aquella canción que tanto amaba.
Era imposible equivocarse con imagine dragons.
Mordiéndose el labio, y sin darse cuenta del momento exacto, su mente viajó hasta el primer beso que tuvo con Rick. No era que le quisiera dar tanta importancia, no era una mujer virgen cuando se besaron, pero si sabía que había algo especial en ese acto. Ningún otro beso logró calar tan hondo en su mente como ese, de hecho nada en particular pudo despertarla durante tantas noches deseando haber podido tener un poco más.
Lamiéndose los labios antes de morderse con algo de fuerza recordó también la excitación que sintió cuando golpeó a ese hombre. Sí, si no lo hubiera golpeado, pues estaba segura que no habría soltado al escritor por nada del mundo, ni siquiera para salvar a sus compañeros de una muerte inminente ¿Quién lo hubiera hecho? En tan solo dos minutos la hizo sentir mujer y, mejor aún, la fémina más deseada del mundo.
Despertando de su ensoñación, negó rápidamente con la cabeza y alejó el instrumento de su cuerpo azarado por el recuerdo. Sin poder creérselo, negó con la cabeza al ver que se había excitado tanto por un maldito momento que ni siquiera fue hace tan poco, sino que llevaba un año en su cerebro. Lo peor de todo es que causaba tantos estragos hoy como la misma noche después de aquel momento.
Definitivamente algo iba mal con ella si nuevamente recordaba con gran deseo aquel acto ¿En que estaba pensando? ¡Rick era su compañero! ¡Su amigo! No podía arruinar aquello con sus sentimientos, no con el caso de su madre sin resolver.
Bufando molesta, se tocó la mejilla y gruñó molesta cuando se dio cuenta que el calor, al igual que el recuerdo, no se borraba por nada del mundo ¿Hace cuánto que no tenía sexo? Ya habían pasado demasiados meses como para recordarlo, de hecho, ni siquiera se acordaba cuando Josh se fue.
Tenía que hacer algo rápido con su cuerpo o no podría ver a Rick nunca más.
Soltando un suspiro, se acercó a su taza de café y comenzó a beber mientras ponderaba la idea de hacer algo ese domingo o simplemente morir en su cama. Si seguía ahí, de vaga, estaba segura que su mente no dejaría de pensar en Rick. Ese maldito escritor se metía en su cabeza y no dejaba de atormentar aun cuando no hacía comentario.
¡Dios! Como lo odiaba.
Escuchando su puerta sonar, miró la hora y rodó los ojos. De seguro Lanie querría tomar el traje prestado para ocuparlo con Javier, mas debía tener claro que no le caería por nada del mundo. Parish era del busto grande, en cambio Kate no ignoraba el hecho de que le faltaba mucho que rellenar a la hora de ocupar la ropa ajena.
Yendo despreocupadamente hasta la puerta, la abrió con una sonrisa para decirle que no a su amiga, más, cuando sus ojos se posaron en el pecho ancho de su interlocutor, no pudo decir nada. Las palabras la abandonaron por completo cuando sus ojos fueron subiendo, lentamente, por el cuerpo hasta llegar a la sonrisa de Rick. Esa sonrisa traviesa que odiaba y amaba a la vez.
-veo que aún no te vistes siendo que en poco tiempo tenemos que salir a comer – Dijo tranquilamente mientras se apoyaba en el marco de la puerta como todo galán sin dejar de recorrer la piel desnuda de Kate. Pésimo momento para dormir únicamente con short y una musculosa
-¿Qué haces aquí? Te mande un mensaje – Tragando con fuerza por esa confianza exagerada en Rick, intentó pensar bien sus siguientes palabras. Mas su mente solo le decía se cubriera si no quería que el escritor siguiera disfrutando la imagen. Sobre todo cuando ni siquiera llevaba un sostén puesto
-no lo leí, no tuve tiempo ya que me desperté justo para salir - Centrando sus ojos en el cuerpo de ella, sonrió un poco más amplio cuando la vio retroceder por el nerviosismo, cosa que aprovechó para pasar al departamento - ¿Ya desayunaste?
-Castle… lárgate – Sorprendida, miró al hombre que ya estaba sentado en el sillón manoseando su guitarra- Eres insufrible
-hicimos una promesa Kate, no deberías romperlas tan fácilmente – Sonriendo como un niño inocente, la vio irse hasta la habitación enojada.
Kate aun no podía creer que ese "niñito grande" estuviera como si nada en su casa ¿Es que realmente deseaba molestarla? No parecía ser consciente de lo de ayer, solo estaba más confiado así que, no había problema ¿No? no lo sabía. Con Rick lamentablemente nunca sabía nada de nada.
¿A quién engañaba? ¡Tenía un problema mayor! ¡Su maldito cuerpo! No era solo el hecho de que Castle fuera consciente de lo de ayer o no, sino que su mismo cuerpo le imploraba que aprovechara aquella la oportunidad ¿Qué estaba esperando? Su cama estaba a tan solo unos pasos del sillón, además los ojos del escritor le indicaban que se encontraba tan dispuesto como ella a pasar un domingo sumamente increíble. Solo debía sugerirlo.
¡No! Nunca lo haría. Tenía un compromiso, por lo mismo no daría marcha atrás por un arrebato.
Poniéndose la chaqueta del trabajo, el que tenía las iniciales "NYPD" en la espalda, volvió a la sala encontrándose con su "invitado" en la cocina terminando dos tazas de café humeante. Evidentemente el hombre había comprendido que el suyo se enfrió con el tiempo transcurrido, por lo mismo agradeció con una sonrisa el que pensara en ella.
Aun así no bajaría la guardia.
Sin saber muy bien que hacer o decir, Kate tomó la taza y aceptó la invitación para ir hasta el sillón ¿Acaso estaba loca? ¿Por qué aceptó una invitación a sentarse cuando era SU casa? Joder, Rick siempre sobrepasaba los límites que ella establecía. Cuando creía que ya no saldría con nada desconcertante, él iba y lo superaba. Como si fuera una competencia.
-entonces ¿Te cambias luego del café? descubrí un restaurante que…
-no saldré contigo Castle, te mandé un mensaje – Dijo con el ceño fruncido mientras mantenía la taza cerca de sus labios. No entendía como, pero ese "niño grande" hacía el mejor café que ella haya probado- luego de esto te vas
-me lo prometiste Kate y tú eres una mujer de palabra ¿No? siempre cumples con tu palabra – Enmarcando la sonrisa traviesa de siempre, alzó las cejas – oh quizás… ¿Lo de ayer te canso?
-¡¿Qué?! – Abriendo los ojos con exageración, vio su cara divertida - ¿A qué te refieres?
-a nada, no quisiste decirme a donde ibas ayer y como el viernes terminamos en buenos términos… supongo que ayer fue mucho para ti
-sí… supongo que si – Volviendo a tranquilizarse, negó con la cabeza – no tengo ánimos para salir
-es una pena, hoy era el último día para el ciclo – Soltando un suspiro completamente abatido, bajó la cabeza tal como un cachorro abandonado – realmente quería ir con alguien que disfrutara esas películas tanto como yo
-ahh… - Masajeándose la frente maldijo a Castle de innumerables formas ¡Odiaba cuando ponía esa maldita cara! Era definitivo, los Castle tenían un don para convencerla – iré a bañarme y luego vamos
-¿En serio? – Volviendo a sonreír como si ya hubiera adivinado esa respuesta, se tomó el resto del café – te espero aquí
-Castle – Presionando uno de sus dedos en el pecho ajeno, le miró lo más seria que pudo. Necesitaba que la tomara enserio – no te metas en mis cosas, ni desafines la guitarra
-como ordene jefa
Saliendo de la habitación, Kate se fue a su cuarto para esconder el traje en caso de que Castle fuera tan estúpido como para entrar. Cumplida la misión, tomó unos pantalones ajustados, una camisa oscura y su infaltable chaqueta de cuero. No se iba a vestir demasiado bien para salir con él, no quería pasar como una mujer desesperada pensando que eso era una cita amorosa, porque no lo era.
Ellos dos solo son amigos.
Saliendo de la ducha, soltó un suspiro y se comenzó a vestir con tranquilidad e5Yn el mismo baño sin preocuparse de que la ropa se haya humedecido ¿Hacía mal si se arreglaba un poco? Claro que no, ella para el trabajo siempre se maquillaba suave por gusto propio, por lo mismo se esmeró en delinearse los ojos y en colocarse algo de sombras. Por un momento deseó ocupar el rush de ayer, mas no tentaría a su suerte.
Saliendo del baño, caminó con paso ligero hasta su cuarto y tomó los tacones con la única intención de ponérselos en el sillón, deseaba saber qué hacía Castle.
Justo cuando abrió la puerta de su cuarto, lo vio jugando con la guitarra sin ser consciente de que lo estaban vigilando, por lo mismo Kate se quedó entretenida en el marco de la puerta. El hombre parecía creerse un rock star, ya que no dejaba de moverse por la sala esquivando los muebles como tampoco dejaba de mover su mano de forma exagerada. En un momento del concierto, Rick agradeció los aplausos invisibles antes de seguir con la siguiente canción.
Sin poder evitarlo, soltó una carcajada asustando al escritor que rápidamente apegó el instrumento a su cuerpo aludiendo que no era lo que pensaba. Kate le importaba muy poco que haya hecho un destrozo, tampoco lo iba a retar porque era precisamente esa comodidad de Castle que le gustaba tanto. La hacía sentirse tan especial cuando no tenía miedo de mostrarse tal como era, entonces ¿Por qué Beckett no podía mostrarse como era? ¿Por qué no le agarraba de las solapas de su saco y le pedía que no salieran a ninguna parte? Por indeseables reglas que ella misma estableció.
-sigue cantando Bon Jovi, ya casi estoy lista
Notando como el hombre ensanchaba la sonrisa, lo escuchó comenzar a tocar desafinadamente la siguiente canción mientras ella se ponía los tacones altos. Si el escritor se comportaba de esta manera, entonces no había de que preocuparse realmente porque era claro que no sabía nada de lo de ayer. No era consciente de que estuvieron a punto de besarse, como tampoco supo que le declaro sus sentimientos por segunda vez en ese mismo año.
Cuando ya estuvieron listos ambos, Rick tuvo que terminar su concierto con todas las de la ley para que los dos salieran del departamento y se subieran al Mercedes Benz. Por un momento Beckett quiso ir en su propio vehículo, pero el escritor rápidamente le negó el deseo cuando hizo referencia a que un auto era mucho más cómodo y económico.
Dirigiéndose hasta el restaurante que Rick mencionó, entraron dejando aún más impresionada a Kate en todo sentido. El lugar no era algo excesivamente costoso, de hecho ni siquiera se veía demasiado elegante, pero no por ello los clientes eran de un menor nivel. No, Johnny Rockets parecía ser una cadena de comida rápida bastante acogedora.
Sonriendo amplio, en parte porque no pagaría de más, Kate aceptó ser guiada por el mesero hasta una de las butacas más alejadas del público que observaba el partido de turno con entusiasmo.
Aun cuando ambos podían sentarse uno frente al otro, como un par de amigos, no lo hicieron. Sino que Rick se sentó a su lado manteniendo una sonrisa en sus labios sin dejar de ver la pantalla que mostraba un partido de beisbol en curso, cosa que solo hizo más estúpida su escusa. El no podía engañarla, menos cuando aquel deporte no era del todo agradable para el escritor, mas no hizo comentario, ya que se sentía demasiada cómoda con él a su lado como para apartarlo.
Un poco de cercanía no mataba a nadie.
Apoyando su cabeza en el hombro de Rick suavemente, dirigió su mirada hasta la pantalla y sin dudarlo comenzó a explicarle lo que pasaba al escritor para que no se sintiera perdido. Ninguno de los dos se preocupó por si alguien les sacaba una foto o si murmuraban en su nombre, tampoco le dieron mucha importancia a lo que ayer ocurrió entre ambos. A ellos solo les interesó el beisbol hasta que el mesero les preguntó que iban a ordenar.
-veo que comerás como una princesa – Dijo en tono burlón por las papas fritas con queso y tocino que pidió, además de la hamburguesa doble, claro esta
-pagare yo y estaremos sentados por unas cuantas horas en el cine... no te quejes – Divertida, se sentó bien cuando llegaron con las papas fritas – además compartimos esto… no es tanto lo que comeré
-aun me impresiona que siendo caso perdido con tu refrigerador, comas tanto y para peor no engordas nada – Sorprendido, miró la figura de la mujer sin pudor alguno– tu sique no eres humana
-oh bueno, si no quieres tener esa pansa bien podrías hacer un poco de ejercicio – Dijo a son de burla mientras le empujaba con el codo suavemente – el wii no es deporte
-soy un maestro en el bowling, no me molestes – Riéndose, comió con ánimos. Aun así no dejaba de ver a Kate – por cierto, no sabes que me pasó ayer
-… - Atragantándose con la papa y el tocino, no miró a su compañero, no quería hablar de lo de ayer- que… ¿Qué paso ayer?
-al final mi hija sí quiso ir a la comic con, así que ella fue de Super Girl, una versión horrible – Gruñendo, negó con la cabeza – y yo de Batman, la cosa es que todos me amaron, quizás la única que no lo hizo fue quien si debió amarme
-¿tienes que ser tan presumido? Eres un simple escritor, ni que fueras Ben Affleck – Rodando los ojos, miró al hombre y amplió su sonrisa burlona – te debiste parecer más a Adam West
-eso es un golpe bajo – Murmuró algo herido mientras escuchaba la risa de su amiga. Deseaba tanto decirle que sabía la verdad para dejarla callada, pero evidentemente no conseguiría nada de esa forma - ¡La cosa es!... que conocí a una catwoman increíble
-… te escucho – Volviendo a quedar en silencio, recibió su hamburguesa justo cuando ambos terminaron con las papas fritas – cuéntame todo
Durante la siguiente media hora Rick se dedicó a relatar todo su día con lujo y detalles. No evitó informar sobre la proximidad que tuvo con la cosplayer, como tampoco evitó mencionar la pequeña discusión que se formó entre los dos a la hora del almuerzo. Aunque claro, nunca hizo mención de sus sentimientos a Kate.
-entonces te rechazó
-bueno, no lo diría así, yo la moleste para que no quisiera venir… pero ya que, me gusto su interpretación…. Y esas piernas – Cerrando los ojos para poder rememorar la escena, sintió un golpe en su hombro que lo hizo reír – creí que eras las única con esa cualidad de infarto
-claro…. Interpretación – Dijo con cierto fastidio concentrándose en la comida
-mira, incluso tengo una foto que ocuparé de fondo hasta que me muera
Sin contenerse, Rick le mostró la pantalla de su celular a Kate haciendo que la mujer se sonrojara más de lo que pudiera creer ¿Realmente la dejaría como fondo? ¿No sabía que era ella quien lo acompañaba en la foto?
Tragando con fuerza, dirigió su mirada nerviosa hasta los ojos de Castle y maldijo toda su expresión de felicidad. Evidentemente el gustaba de su foto como si fuera una obra maestra, lo cual no podía negar que era bastante bonita, pero aun así no creía que debía presumirla con tanto orgullo frente a sus conocidos.
Bajando la vista, negó con la cabeza antes de ver nuevamente al celular mientras le daba una mascada grande a su hamburguesa. Sus pensamientos no eran precisamente dirigidos a idear un plan para borrarla, sino que más bien se cuestionaba el poco valor que tuvo para no pedir una foto también. Ella deseaba poder ver esa foto cada noche sin restricción alguna, quería poder conservar ese recuerdo con algo tangible para nunca olvidarlo.
Ignorando la mirada de su compañero, terminó su comida y pagó sin decir nada más. Su mente era un manojo de pensamientos contradictorios que ni ella entendía, pero que siempre tenían un común denominador. Rick, Rick y más Rick.
Al salir del local, se asustó por la despedida en voz alta de todos los empleados y sonrió ante la risa suave que soltó su compañero por aquel acto. El escritor siempre hacía las cosas para sacar un beneficio de ellos, entonces ¿Qué conseguía mostrándole la foto? Pues ponerla celosa, o quizás hacer que se delatara.
Abriendo los ojos con exageración, miró por el rabillo de su ojo al hombre tan relajado y sonrió. Él creía que era fácil engañarla, pero se equivocaba ¿Cómo engañabas a una detective de homicidios? Debías tener valor para ello, pero también una carta bajo la manga y esa carta se la iba a arrebatar sin que se diera cuenta.
Como que se llamaba Katherine Beckett.
-entonces… ¿Te gustó? – Alzando una ceja, sonrió coqueta y se acercó un poco a su compañero para ponerlo nervioso –la tienes de fondo de pantalla, de seguro planeas más que observarla durante las noches
-detective Beckett, no sabía que te interesabas en mis cosas – Ampliando su sonrisa, le indicó que giraran – me gustó, era sexy, curvilínea, inteligente, algo sarcástica, bilingüe… una bomba de seducción, todo lo que me gusta en una mujer
-¿Bilingüe?
-nada se compara a tu ruso, ya lo sé, pero dale merito, la conocí solo ayer – Encogiéndose de hombros, la invitó a adentrarse al cine- ¿Lista para horas de clásicos?
-nací lista para esto, Rick
Guiñándole con un ojo, Kate se adelantó lo suficiente como para hacer la pequeña fila mientras Rick salía de su sorpresa. De seguro se debía estar debatiendo en cuál sería su siguiente jugada, quizás hasta pensaba si era recomendable seguir con el juego o lanzarse directo al premio y eso era perfecto. Porque el primero que se delatara sería él, no la detective.
Comprando las entradas, obviamente Rick pagó, pasaron a comprar unas botanas antes de instalarse en sala que pasaría la primera película. Aunque si era justa, su mente no se interesaba mucho en el filme, ni en los pocos fanáticos que se encontraban ahí solos o en grupo. No, su mente solo quería seguir provocando al escritor.
Negando con la cabeza ante la estupidez de su mente, centró su mirada en la pantalla cuando las luces se apagaron. Aquel lugar era perfecto para una cita, la sala estaba casi vacía, ellos sentados en la penúltima fila junto a un viejo con lentes que se encontraba unas butacas más allá y, para peor, el frio se comenzaba a apoderar del lugar haciendo que se juntaran un poco. Sí, era perfecta para una cita de recién enamorados, sobre todo para aquellos que deseaban un poco de privacidad.
Lástima que ellos solo eran amigos.
-le dije que amaba a alguien
Saltando en su asiento, no miró a Rick ¿Por qué le salía con eso ahora? Joder, ella no quería responder. Necesitaba tiempo.
-y es una lástima que no sea reciproco… quizás deba abandonar antes de que esa persona me rompa los dientes ¿No? al menos eso me dijo ella… quizás puedo intentarlo con…
Asustada de lo que estaba diciendo él, miró a su compañero sin saber muy bien que decir, fue ese momento en el que su mundo cambió rápidamente.
Los labios del escritor se pegaron a los de ella sin darle tiempo para responder. El hombre solo la tomó de la nunca y la obligó a mantenerse unidos aun cuando ella no hacía nada por separarse ¿Era aquello posible? Ayer juró no salir con el escirtor, juro volver a la normalidad, juro nunca desear volver a besarlo, mas ahora dejaba que Castle bloqueara todos sus sentidos con un solo beso.
Tragando con fuerza, se centró en los ojos azulinos de su compañero y no pudo evitar responder a su demanda. Aunque, si pudiera justificarse, eran sus sentimientos los que obligaban a mover sus labios para seguirle el ritmo, no su cabeza. No había forma de que la lógica primara en las acciones de Kate.
Cerrando los ojos, soltó un pequeño gemido cuando Rick introdujo su lengua para comenzar a danzar con la ajena y dejar en claro que tenía todo el dominio de su cuerpo. Era increíble, pero él sabía muy bien llevar un ritmo en donde Beckett se sintiera cómoda y deseada. Además, para empeorar las cosas, era un experto al hacer que sus manos quemaran su piel.
Él no solo la mantenía cerca, no. Su mano en la nuca hacía la presión exacta para demostrar que él era quien dominaba y que no intentara recuperarla, pero también demostraba lo suave que podía ser acariciando estratégicamente su nuca si se portaba bien. La otra, sin mucha diplomacia, se posó en su pierna con algo de miedo, mas no tuvo reparo alguno en comenzar a acariciar aquella zona también cuando la misma Kate le tomó de la camisa con la intención de acercarlo aún más a su cuerpo.
-estoy cansada de ser poco natural todo el rato y no poder hacer lo que quiero. Estoy casada de actuar como si no comiese más que un pajarito- La voz de la mujer en el parlante penetró en sus oídos. Estaban ahí por una película, no para besarse - estoy cansada de caminar cuando quiero correr o decir que me siento débil después de un vals, cuando podría bailar dos días seguidos y no cansarme
-yo también lo estoy… sobretodo de fingir que aquí no pasa nada – Dijo Rick en lo que recuperaban el aliento
-aquí no pasa nada Castle – Dejando que su nariz rozara la ajena, cerró los ojos con miedo – no puede pasar nada
-¿Por qué no? No tuviste miedo en abrazarme ayer- Viendo los ojos saltones de ella, rodó los ojos – vamos Kate, ambos lo sabemos
-ayer yo no te busque
-no, pero me miraste en todo momento, no podías quitarme los ojos de encima como yo tampoco pude hacerlo, solo que fui yo quien volvió nuestro deseo realidad – Susurrando, acarició la nariz ajena con la propia para hacerla sonreír, en ese mismo instante besó su mejilla – aun ahora tengo que hacerlo yo
-¿Sabes en que nos parecemos a los personajes de ayer? –Acariciando la mejilla de Rick con su mano, se intentó separar un poco, pero el hombre no se lo permitió – Catwoman es una villana, Batman es el héroe, nunca podremos estar juntos realmente
-podemos intentarlo… sin que nadie lo vea
-estoy cerca del caso de mi madre, ya viste que me dispararon sin miramientos en el funeral de Roy ¿Cómo esperas que forme una relación así? ¿Cómo esperas que yo acepte arriesgarte de tal forma? – Moviéndose suavemente, rozó sus labios con los ajenos e inhaló su respiración con necesidad. Deseaba tanto poder aceptar su proposición, pero no era correcto – yo no tengo nada que perder, tú tienes a Alexis
-Kate… - Llevando sus dos manos hasta la mejilla de ella, la observó detenidamente, como si quisiera decirle su mayor secreto, el trato con el amigo de Roy, pero no pudo. No podía arriesgarla aún más. La conocía como para saber que eso era un peligro- entonces dame una promesa
-¿Promesa?
-prométeme que cuando esto termine, que cuando quedes satisfecha del caso de tu madre, nos darás una oportunidad
-¿Aun cuando puedo demorarme años?
-tengo mil novelas para escribir en tu nombre, no tengo miedo de esperarte si me prometes que podría haber una oportunidad para nosotros
-eres un idiota Rick, podrías…
-¿Irme por lo fácil y conseguir cualquiera? Ya te lo dije en nuestro primer año, cuando conozca la indicada dejare de mirar al lado. Sé que eres tu
-… -Tragando con fuerza, no tuvo miedo en mostrar su sonrojo notorio al igual que una leve sonrisa. Nuevamente juntó ambas narices y frentes - ¿Estás dispuesto a una promesa de largo plazo?
-estoy dispuesto a una promesa de por vida
Cerrando los ojos, Kate sonrió dichosa por lo que escuchaba. Aquellas palabras del escritor le llegaban mucho más que un simple "te amo", no era que desmereciera los sentimientos con los que lo dijo por primera vez, sino que aquí estaba la verdadera promesa. Aquella que les daba seguridad de un buen futuro si ambos se esmeraban.
Ella necesitaba poder cerrar el caso de su madre para liberarse y Rick le estaba dando el espacio suficiente, como siempre, para poder lograrlo.
-aunque, me gustaría que se estableciera una regla de necesidad –Encogiéndose de hombros, sonrió de aquella forma que Kate tenía claro, era una jugarreta – un hombre tiene sus necesidades
-y una mujer también – Acercándose al oído ajeno, cerró sus ojos en cuanto notó como el viejo los miraba atentamente en vez de centrarse en la película – podríamos ver un lugar neutral, una guarida de Selina y Bruce que ni siquiera Rick y Kate conozcan
- ¿Hablas de celulares alternos, identidades secretas y…
-encuentros sexys para ellos, hasta que se solucionen los problemas entre nosotros- Sonriendo un poco más confiada, se separó un poco de él – el tipo detrás de ti nos eta viendo
-yo si pudiera también lo haría, una película de cuatro o seis horas tan antigua aburre… nosotros tenemos una historia mejor, identidades mejores
-ya, pero no le dirás a nadie. Será como una asignación en cubierto
-es una promesa, no le diré a nadie de la aventura de esos dos – Dijo algo amenazante para que no cometieran un error
-genial porque si no tendré que romperte las piernas y los dientes
-soy bruce Wayne cariño, puedo con todo
Sin esperar más tiempo, Rick miró a la pantalla y con una sonrisa se levantó de su asiento. Automáticamente Kate le siguió y ambos salieron de la sala sin hacer demasiado ruido para no desconcentrar a los espectadores que realmente querían ver la película. Ellos también hubieran deseado ver el ciclo completo, pero sinceramente había prioridades mayores que atender. Ahora tenían una mejor película de la cual preocuparse
-entonces ¿Te invito a ver departamentos en renta? Quería una oficina… pero podríamos compartí el pago – Mencionó él apegando su cuerpo al de Beckett sin llegar a abrazarla
-supongo que no puedo negarme, aunque prefiero la renta de algo pequeño, que tenga lo básico
-lo básico para Bruce y Selina supera las expectativas, lo poco nunca es suficiente
-mientras menos llame la atención mejor, sino penguin y jocker vendrán a joder, así que no alegues
-nunca creí que llegaría el día en que pudiera hablar con una mujer tan sexy de comics… por ti, compremos cualquier cosa, pero hagámoslo rápido, no creo aguantar mas
-hmp~ la búsqueda podría esperar – Llegando al vehículo de Rick, le guiñó con un ojo esperando a que le abriera la puerta – por hoy, vamos a mi departamento.
Sin decir una palabra, Rick cerró la puerta del copiloto y corrió hasta el otro lado del vehículo para partir enseguida. No quería esperar más por aquello que ya había deseado durante años. Por su parte, Kate no tuvo más opción que reír a carcajada limpia. Esa actitud tan amada de Rick le encantaba y ahora la disfrutaría aún más en aquella oficina o departamento que próximamente arrendarían juntos.
Una deuda nunca había sido tan placentera de pagar como ahora mismo.
hasta aquí llegamos~
espero que se hayan divertido con el fic tanto como yo. la verdad es que me falto la escena "M" pero sino, ya lo estaría alargando. ademas de tener que cambiarlo de rating.
sin mas que decir, los dejo esperando sus comentarios y que nos veamos pronto en el otro fic.
se me cuidan, un beso y un abrazo
atte
Zack Engel~
