Capitulo 3.
El Doctor, El Viajero y el "Inador".
Los personajes de Phineas y Ferb no me pertenecen, son propiedad de Dan Povenmire y Jeff "Swampy" Marsh. Los personajes de Isaac, Umbra, así como la raza de las Sombras y el concepto de los viajeros son una idea original mía.
Me disculpo por la tardanza, espero que les guste este capítulo es seguro que me falta práctica pues este es mi segundo fic, por favor dejen reviews tanto para criticar como para apoyar, todo eso me ayudara para mejorar mi historia y ver si es de su agrado.
(Nota: Una cosa que se ha de aclarar es que aunque la raza de las Sombras carecen de un rostro, esto no les impide saber el estado de ánimo de sus congéneres ya que pueden sentirlo. También esto les permite saber si pueden confiar cuando en alguien cuando se encuentran con los habitantes de los mundos que exploran. Pues aunque un ser se muestre de un modo por fuera, ellos pueden sentir sus verdaderas intenciones).
"El que puede cambiar sus pensamientos puede cambiar su destino".
Stephen Crane.
"Los villanos que son tan obviamente villanos, no son buenos villanos".
Germán Dehesa.
Flashback.
Se ve una escena en la que Isaac el ser que pertenece a la raza de las "Sombras" entra en un gran salón con muchas puertas, unos extraños faroles flotantes iluminan el lugar proyectando sus luces de color amarillo, rojo y azul.
Entonces vemos como entra por la puerta central, esta le lleva a un hermoso jardín y se ve sentado junto a un gran árbol gris otra Sombra.
Vestía aquel individuo una túnica con capucha color purpura, pantalones color verde esmeralda y botas de cuero blanco. Su máscara también era blanca y tenía las facciones de un anciano, la máscara también tenía una larga barba gris que le llegaba hasta medio pecho. Los ojos de este ser eran blanco el derecho y negro el izquierdo. Portaba además un bastón del color de la madera cuyas punta superior e inferior habían sido hechas con un raro cristal color azul celeste.
Esta sombra no era otra sino Umbra el maestro de todos los que se dedicaban a la profesión de Viajeros de mundos. Siendo así uno de los seres más importantes del planeta Magishaterra el mundo de las "Sombras".
-Te estaba esperando muchacho, había algo que quería darte antes de tu partida a tu primer viaje.-Dijo Umbra con una voz de anciano que hacía sentir mucho respeto, calidez y confianza.
Entonces se paró el anciano Sombra (y lo digo no solo por su máscara, sino porque en verdad lo era ya que contaba con la avanzada edad de 770 años), y saco de sus ropas una singular linterna hecha con un metal de color negro azabache y en cuyo centro una flama roja y esférica ardía sin que ningún cristal le protegiera del viento.
-Esto es una "Pyrolinterna" una de las muchas que nuestros aliados del planeta Ígneo tuvieron la amabilidad de fabricarnos, el fuego que arde en su centro es mágico, jamás se apaga ni siquiera en el agua y no quema nada si su portador no se lo ordena.-Dijo el maestro de los Viajeros.
-Me siento honrado por este regalo sabio Umbra.-Dijo Isaac haciendo una pequeña reverencia.
-Y se que aprenderás a darle un buen uso y sacar todo su potencial.-Dijo el anciano Sombra. Luego le dio la Pyrolinterna a Isaac quien la tomo y observo por un momento para luego guardarla en su mochila.
-Qué te sucede, de pronto siento mucho desánimo en ti Isaac.-Inquirió Umbra.
Y entonces Isaac le dijo:
-La causa de mi sentir maestro es por los resultados nada alentadores que mis hermanos han obtenido de los mundos humanos. Pues hasta ahora solo se ha logrado una alianza con ellos y eso ha sido con el mundo humano de "Quimera", con el resto se ha tenido que mantener la distancia, debido a su hostilidad y conflictos en los que viven sumidos.
Además la raza humana tiende a corromperse fácilmente, sus sociedades viven sin fe, moral y esperanza. "Es el hombre devorando al hombre", pienso a veces si es posible el que llegaran a aceptar nuestra ayuda, mas dudó de ello al ver que ni a su prójimo le dan la mano. Y otras veces razono si en verdad vale la pena el que vayamos a esa clase de mundos.
-Comprendo tu pesar mi estimado alumno, mas si yo tuve la decisión de que tu primer viaje fuera a un mundo humano fue porque no he perdido la esperanza en ellos y confio en ti y tus habilidades para llevar a cabo esta el anciano Sombra y continuó diciendo:
-Y debes saber que sin importar el resultado final, cualquier información y conocimiento recabado es útil para nuestra noble causa de compartirlo con el universo. Hasta el solo saber cosas básicas como el clima, la flora y la fauna así como su geografía son útiles para nosotros, sirven de base para nuevos intentos de incursionar en esos mundos.
-Ademas recuerda que "después de la tempestad, siempre viene la calma", pues el mal no prevalece para siempre ya que cada cosa tiene su ciclo y sabes además que siempre contaras con mi apoyo y el de tus hermanos.-Termino diciendo la Sombra con máscara de anciano.
-Agradezco en verdad vuestras palabras y apoyo, pues me han hecho recuperar mi ánimo. Puede contar con que daré lo mejor de mí para que esta misión sea fructífera.-Dijo el Viajero de voz sepulcral y algo fina.
-Y también le agradezco por el regalo maestro mío, es probable que no lo llegue a usar, si mi viaje termina igual al de mis hermanos y deba mantener mi presencia oculta, espero que no sea así.-Dijo con una voz más seria.
-Uno nunca sabe lo que le aguarda muchacho, quizás si la necesites pero eso ya lo veras tu mismo, te deseo lo mejor en tu viaje muchacho y que "El que hizo los diferentes senderos del destino, te proteja y guie".- Dijo el anciano Sombra.
Luego se ve como el Viajero Isaac se despide y levanta su máscara para besar la mano de su maestro en un gesto de cortesía y respeto. Luego el maestro Umbra lo ve alejarse y dice dentro de su mente lo siguiente:
-Si supieras mi estimado alumno que te envíe a ese mundo, porque a través de visiones se me ha revelado que encontraras maravillas y conocimientos como ningún otro Sombra Viajero ha encontrado en los mundos humanos hasta ahora visitados. Tambien dentro de cierto tiempo un gran conflicto se desatara, y este pondrá a prueba a sus habitantes y a ti Isaac. Lamentablemente su desenlace no se me ha podido revelar hasta ahora, en verdad espero que todo llegue a buen término, en verdad lo espero.-Dijo Umbra con su voz llena de anhelo y preocupación a la vez.
Fin del Flashback.
Isaac se sentía muy bien al ver como su llegada a aquel mundo humano iba a rendirle muy buenos frutos después de todo. Además el proyecto que tenía para con el Doctor Doofenshmirtz ya había dado su primer paso cuando este acepto una alianza con él.
Esa mañana el Doctor Heinz Doofenshmirtz, con ayuda de su "socio" y su robot sirviente llamado Norm habían traído un montón de cajas que contenían los planos y los bocetos de todos los inventos que el científico alemán había hecho o los que tenía planeado hacer en el futuro, también trajeron consigo los restos que el doctor había podido rescatar de aquellos inventos.
Pusieron y organizaron todo las cosas en el laboratorio, esto no les llevo mucho tiempo ya que con la habilidad manual de Doofenshmirtz, la magia del Viajero y la gran fuerza de Norm todo se hizo sin ningún contratiempo.
El Viajero Isaac estuvo por unos minutos los planos de los primeros "inadores" que le había visto hacer al doctor Doofenshmirtz, entonces se llevo uno de los planos y lo extendió bien en un escritorio, luego hizo una seña a Doofenshmirtz para que se acercara y dijo:
-Creo que esto servirá para empezar doc.-Dijo el ser que provenía de la raza conocida como "Sombras".
-Vaya pero si son los planos con los que construí a mis pingüinos robots con rayo congelador (Véase el capítulo: El drama de los bolos), si mal no recuerdo los quería usar en mi plan de congelar toda el Área Limítrofe y así venderles tazas de chocolate orgánico caliente al precio que yo quisiera volviéndome rico jajjajajajaja.-Dijo el científico alemán, mas luego se guardo silencio.
-Disculpa fue la costumbre.-Dijo el doctor algo avergonzado.
La Sombra Isaac solo le hizo un ademan, haciéndole saber que no había problema alguno, y luego dijo:
-Bueno volviendo al tema, yo también recuerdo aquel día y le dire que su plan hubiera salido bien si lo hubiera enfocado de otra forma y le dire como haremos que esta vez salga todo sin ningún problema, siguiendo estos pasos:
1.-Hay que acatar los protocolos de la legalidad, por lo cual hay que patentar cada "inador" que usted construya, aunque en este caso sería reconstruir.
2.-Vamos a tener que usar su bodega "abandonada", pues aún sirve solo hay que hacer algunos ajustes y reparaciones.
3.-Con un nuevo grupo de sus "pingüinos" y el chocolate orgánico, mas la receta original para chocolate suya (Véase el capítulo: Invierano), hemos de crear deliciosos helado que venderemos y tenga por seguro que nos los compraran pues quien en verano se podría resistir a un postre frío como ese. Oh si y también hay que conseguir los permisos para vender nuestro producto.
4.- Y por último es seguro que tendremos la "visita" de Perry el ornitorrinco, lo mejor será actuar con cautela pues sería perjudicial que algo saliera mal arruinando el propósito de este plan.
-Todo se oye muy bien, vaya nunca se me hubiera ocurrido hacer las cosas de ese modo, pues que esperamos pongámonos en marcha.-Dijo el doctor Doofenshmirtz muy emocionado.
-Estoy seguro de que algo así se le hubiera ocurrido, solo es cuestión de analizar con lógica un plan.-Dijo con modestia el Viajero Isaac para que Doofenshmirtz no creyera que no era capaz de hacer bien las cosas, pues él confiaba que el doctor con el apoyo y motivación adecuada podría hacer grandes cosas.
Antes de partir Isaac el Viajero le dejo instrucciones a Norm para que limpiara y reparara la bodega de Doofenshmirtz, mientras ellos iban a arreglar otros asuntos empezando por ir a la oficina de patentes.
-Agarre mi hombro doc, así podremos llegar en segundos a donde queramos por medio de la teletrasportación.-Le dijo el ser de un mundo lejano.
-¿Esto es seguro?- Inquirió el científico algo nervioso.
-No tiene nada de que preocuparse, la teletransportación es una habilidad natural de mi especie, ya se lo había dicho antes.- Respondió la Sombra.
Y en ese momento se desvanecieron y en un instante ya estaban a un metro de la oficina de patentes.
-Guau eso fue increíble apenas si sentí algo, fue como si una corriente de aire me pasara por el cuerpo, oye y no llamaras mucho la atención, digo esto porque no todos los días se ve en la calle a alguien como tú, excepto claro en Halloween.- Le dijo el doctor a su "socio".
-No lo creo si he aprendido algo de este mundo humano, es que ya están acostumbrados a situaciones y personas fuera de lo común, además en caso de llamar mucho la atención tengo mis métodos para pasar desapercibido.-Le respondió.
Adelante doc, entremos. Mas en ese momento el Viajero se percato de una presencia que los observaba desde lejos, supo ya quien era, nada menos que Perry el ornitorrinco. No le dijo nada al doctor Doofenshmirtz para no alarmarlo, además ya tenía previsto que Perry no pasaría ni un día sin tratar de "detener los malvados planes del doctor Heinz Doofenshmirtz".
Afortunadamente no hubo contratiempo alguno y al doctor Heinz Doofenshmirtz le dieron su certificado de patente por los "pingüinos" con rayo congelante así como por su receta original de chocolate.
Los atendió un amable hombre calvo, de complexión mediana y como de unos 60 años. Cuando ya se iban oyeron como decía para si mismo:
-Vaya cuantos inventos no he visto, ha este paso tal vez llegue a ver que el hombre llega hasta Marte.- Dijo suspirando con aire soñador.
- O mejor dicho una pelirroja semineurótica y sus dos ingeniosos hermanos.- Pensó el Viajero al salir de lugar.
Sabiendo que el ornitorrinco les seguía la pista, el extraño ser hizo que el doctor Doofenshmirtz le siguiera a un callejón para ahí teletransportase.
El ser de otro mundo pensó que Perry no iba a perder su rastro por nada del mundo, pues no solo era su deber indagar y frustrar siempre los planes del científico alemán, sino que también querría saber quien era el raro acompañante de Doofenshmirtz.
El siguiente lugar al que llegaron fue el Ayuntamiento de Danville para poder sacar los permisos correspondientes para abrir una fábrica y vender con libertad sus productos. Para alegría de Doofenshmirtz su hermano el alcalde estaba fuera ese día, así no hubo problema alguno pues el Viajero sabía que el doctor Doofenshmirtz odiaba a su hermano Roger, pues siempre fue Roger el favorito, mientras que a él lo trataban como basura. Y ni que decir de esa vez que uso a Doofenshmirtz como chivo expiatorio. (Véase el capítulo: El Halcón).
Además a Isaac el Viajero tampoco le caía muy bien que digamos el hermano del doctor Doofenshmirtz.
Luego de terminar sus asuntos en el Ayuntamiento se teletransportaron al deshuesadero de autos.
-Mire doc justo lo que andaba buscando, un par de camiones de helados.- Dijo el ser de voz sepulcral.
-Pero si son una chatarra, tan solo míralos, ¿cómo es que van a servirnos?- Dijo el científico.
-Puedo repararlos con mi magia, no se preocupe. Oh mire parece que tenemos compañía.- Dijo Isaac el Viajero quien apuntaba con su mano a 3 perros raza Doberman, que ladraban furioso y se acercaban lenta y amenazadoramente a ellos.
-Sera mejor que nos vayamos de aquí y rápido.-Dijo el doctor, jaloneando a el Viajero.
Mas este no se inmutó y en el acto saco de su mochila una especie de mano esquelética tallada en madera negra, la "mano" tenía una apariencia tétrica pues en la parte superior se veía una especie de cráneo cuya boca estaba muy abierta, como se ve en un cuadro famoso conocido como: "El Grito".
El raro ser apuntó esa "mano" a los perros quienes alzaron la cabeza como cuando olfatean algo y de pronto estos dejaron de gruñir para luego darse la vuelta y echarse a correr por donde habían venido aullando muy asustados.
-Vaya pero que fue lo que les hiciste.- Preguntó el doctor Doofenshmirtz, entre sorprendido y asustado.
-Yo nada, solo les enseñe otra de mis armas "La Garra de Peste", y debo decirle que no use ninguno de sus poderes basto que sintieran la presencia de este artefacto para que se asustaran, los animales tienen sus sentidos mas despiertos que ustedes los humanos por lo cual pueden detectar las cosas mas fácilmente y en este caso fue una gran amenaza lo que sintieron.-
-Y será mejor que de ahora en adelante traiga "La Garra de Peste" mas cerca, puede ser de mucha utilidad. Y tras decir esto saco de un bolsillo color café de su mochila, una funda de cuero negro algo ovalada la cual ajusto sin problema a su cinturón y allí metió esa singular arma.
Despues de este suceso, el Viajero puso sus manos en los 2 viejos camiones de helados y le hizo una seña al doctor para que se agarrara de su hombro.
Luego la escena cambia a la bodega de Doofenshmirtz y se oye el jingle musical que dice:"Doofenshmirtz Bodega Abandonada". Y se puede apreciar que Norm hizo un buen trabajo limpiando y reparando el lugar dejándolo en buenas condiciones, todo un logro si se toma en cuenta el desastre que ocurrió ahí cuando el doctor Heinz Doofenshmirtz le hizo una fiesta de cumpleaños a su hija Vanessa Doofenshmirtz. (Véase el capítulo: Sí, vamos a reunir a la banda).
De repente hacen acto de aparición el doctor Heinz Doofenshmirtz e Isaac el Viajero en la vieja bodega. Al ver eso Norm el robot exclama: -Buen truco señor.-
-Dale el crédito a Isaac, Norm, vaya viaje el que hicimos. Por lo que veo no has perdido el tiempo aquí, no solo arreglaste el lugar sino que terminaste de reconstruir mis pingüinos con rayo congelador.-Dijo Doofenshmirtz muy complacido al ver lo bien que había quedado todo.
-Sí, has hecho un buen trabajo noble autómata.-Dijo el ser de voz sepulcral y algo fina.
-Se los agradezco mucho, señores.-Respondió el educado robot.
-No es necesaria tanta formalidad conmigo Norm, solo llámame Isaac.-Dijo el extraño ser.
-Así lo hare, Isaac.-Dijo asintiendo Norm.
El Viajero le hizo una señal de aprobación. Luego el ser de otro mundo se acerco a unos pasos del destartalado camión de helados y profiriendo unas cuantas palabras en su idioma que se oía como susurros en una noche oscura y solitaria, empezó a repararse todo el daño que el viejo camión había sufrido con el paso del tiempo. Primero toda la suciedad y el óxido se fueron, quedando impecable, las llantas ponchadas y cuarteadas quedaron como nuevas. Y el motor dañado así como el sistema de enfriamiento para el producto fueron reparados.
Luego moviendo las manos como si dirigiera una orquesta, el extraño ser "pinto" el camión de helados y escribió en el: "Helados Doofenshmirtz y Asociados". Hizo lo mismo con el otro camión y luego ante el asombro del doctor y su robot sirviente, el raro ser acumulo una enorme cantidad de energía mágica en sus manos que luego dispersó por todo el lugar en una estela de luz plateada que cubrió todo el edificio. Y entonces todo el lugar comenzó a crecer y expandirse a lo largo y ancho.
Era como ver una ilusión óptica, además al estar haciendo esto Isaac movía sus manos en raros ademanes, pues unas veces parecía que estuviera amasando algo, otras dando indicaciones a alguien invisible y otras como si bailara con las manos en un singular ritmo. Luego de terminar su trabajo le pregunto a Doofenshmirtz su opinión diciendo: -Y bien que le parece mi estimado doc-.
-Es asombroso nunca había visto algo así.- Respondió el científico.
-Se lo agradezco, más esto no es la gran cosa, hay muchos otros Viajeros mas poderosos que yo. Todavía tengo mucho que aprender, por ahora solo soy un Viajero en su primer viaje.
-Pues de todos modos opino que has hecho un buen trabajo.-Dijo Doofenshmirtz muy contento.
El raro ser le indico a Doofenshmirtz y a Norm que lo siguieran afuera, ahí el extraño ser uso su magia para cambiar el letrero de "Doofenshmirtz Bodega Abandonada" a "Fábrica de Helados Doofenshmirtz y Asociados".
En ese momento el doctor Heinz Doofenshmirtz se percató que la bodega seguía del mismo tamaño por fuera y le preguntó a Isaac que había pasado. Él le explico que su conjuro de amplificación solo lo uso en el interior del lugar, porque si lo hubiera usado en el exterior se hubiera ocasionado un gran desastre, llamando demasiado la atención, algo que no beneficiaba en nada al plan.
-Y ahora que es lo que sigue en nuestra agenda.-Inquirió el doctor.
-Bien ya que lo pregunta, si Norm siguió mis instrucciones al pie de la letra, algo de lo cual estoy muy seguro que lo hizo, no deben tardar en llegar… Oh mire que bien ya están aquí y justo a tiempo.-Dijo Isaac mientras señalaba 10 camiones repartidores.
-Ahora doc usted encárguese de firmar los recibos, aquí tiene la lista de lo que encargue, verifique que todo este en orden. Mientras tanto Norm y yo ayudaremos a estos caballeros a poner todo dentro de la bodega.-Dijo el ser de voz sepulcral y algo fina.
La habilidad de Heinz Doofenshmirtz, Isaac y Norm hizo que solo tardaran media hora en descargar y poner todo en orden para la nueva fábrica. Todo se llevo sin ningún problema salvó cuando el doctor firmaba unos documentos unos de los repartidores le pregunto lo siguiente:
-¿Oiga no son muy raros para manejar una fábrica?-
-Sí, si lo somos algún problema caballero.-Respondió Isaac
Cuando el hombre aquel lo vio solo exclamo algo nervioso:-No claro que no, no hay ningún problema señor. Y después de eso ya ninguno de los repartidores comentó nada al respecto.
Si el trabajo de Norm hizo que aquella vieja bodega quedara como nueva, ahora con todo el equipo puesto, los pingüinos con rayo congelante del doctor y la ampliación que Isaac el Viajero le hizo, contribuyeron a que se viera como una verdadera fábrica lista para iniciar la producción. Todos se veían complacidos con los resultados de su esfuerzo en especial el doctor Heinz Doofenshmirtz, quien luego de unos momentos de contemplar el lugar pregunto a Isaac lo siguiente:
-¿Oye y ahora que lo veo como fue pagado todo esto, porque al firmar los recibos decía que ya todo estaba pagado y que yo recuerde tu no me pediste dinero?-.
-Porque yo quise contribuir también financieramente y lo hice con esto mi estimado doc.-Respondió Isaac mostrándole una moneda grande de oro la cual saco de un bolsillo color amarillo de su mochila.
-Acaso creía que vendría a un nuevo mundo sin recursos, eso hubiera sido algo imprudente, además esto que ve forma parte de los regalos de nuestros aliados o de los tesoros que mis hermanos Viajeros han encontrado en sus viajes.
-Ya veo, y otra cosa que vi en el inventario fue que no solo encargaste chocolate, sino además otros ingredientes para preparar más sabores.-Dijo el doctor Doofenshmirtz.
-Pensé que sería bueno ofrecer al público toda la variedad de sabores disponibles, no solo el de chocolate con la receta original Doofenshmirtz, además estos sabores serán como "el betún y la cereza del pastel", usted me entiende.
-Si claro que lo entiendo y me agrada tu iniciativa. Sera mejor que empecemos a darle marcha al plan, empecemos por… Sin embargo en ese momento el doctor fue interrumpido. Pues una de las ventanas del lugar se había roto en pedazos pues un animal color verdiazul y con sombrero de espía había entrado por ahí. Sin duda ya saben a quién me refiero.
-Perry el ornitorrinco llegas de manera inesperada y con inesperada me refiero a… no espera esta vez si fue algo completamente inesperado.-Dijo el doctor Doofenshmirtz algo pensativo.
-No entiendo que haces aquí esta vez no estoy tramando algo malvado y si no me crees, aquí están los documentos que lo prueban.- Y el doctor le entrego a Perry el ornitorrinco los papeles algo malhumorado, el ornitorrinco los leyó rápidamente y luego apunto con el dedo a los pingüinos robot que ya había enfrentado en uno de los planes del doctor y despues apunto al extraño que estaba con él, dando a entender que hacían ahí.
-Oh ya que lo preguntas y como pudiste ver en los documentos pienso abrir una fábrica de helados, para eso usare el rayo congelante de mis pingüinos mecánicos, así será mas rápido y fácil la elaboración de los helados. Y la persona que esta conmigo es mi nuevo socio y se llama Isaac.
-Te saludo Perry el ornitorrinco el peón de un status quo decadente y obsoleto, he oído mucho sobre ti. Y no te preocupes aquí no estamos amenazando la seguridad internacional con lo que hacemos solo tratamos de ganar recursos monetarios de forma honrada, y si todavía te quedan dudas revisa la fábrica veras que todo esta en norma.-Dijo el extraño ser.
Perry el ornitorrinco se sintió muy extraño no solo por la forma en que le hablo, sino también por la apariencia de aquel sujeto. Pensó que tal vez seria otro miembro de M.E.R.M.E.L.A.D.A (la organización de científicos malvados a la que pertenece Doofenshmirtz) que ayudaba al doctor, mas había algo muy diferente en ese tipo que lo hacía dudar. De todos modos no pensó mucho en eso y reviso de cabo a rabo la fábrica, al ver que todo estaba en orden decidió irse para luego avisar al Mayor Monograma de lo que estaba haciendo ahora el doctor Doofenshmirtz así como de su nuevo "socio".
Antes de irse, Perry hizo una seña apuntado con sus dedos a sus ojos y luego señalando a Doofenshmirtz y al raro ser que estaba con él. Dándoles a entender que lo estaría vigilando.
-Sí entendido monotrema, no te preocupes no nos portaremos mal.-Dijo Isaac el Viajero con algo de sarcasmo. Perry decidió no hacer caso a lo grosero que estaba siendo el tipo así que solo dio media vuelta y salió de ahí con una mueca de enfado.
Tras este percance el doctor Heinz Doofenshmirtz, su robot sirviente Norm y el Viajero Isaac se dedicaron por completo a la fabricación de los helados y gracias a sus habilidades y al poder congelante de los pingüinos mecánicos no tardaron mas que una hora en hacer un gran lote del delicioso producto frío.
-Muy bien doc, ahora ir, distribuir y ganar.-Dijo el Viajero Isaac.
-Norm tu quedate a cargo de la producción de la fábrica, se que haras un buen trabajo.-Dijo el ser de voz sepulcral y algo fina.
-Así lo hare seño… digo Isaac.-Respondió el robot.
-Muy bien pongámonos en marcha.-Dijo Doofenshmirtz.
Y así tanto el doctor Heinz Doofenshmirtz y su socio Isaac el Viajero partieron a recorrer toda Danville para vender los helados. Se fueron con sus ropas en vez de un uniforme de heladero ya que a ambos les gustaba mas sus atuendos normales y el Viajero pensó que eso le daría un toque mas original al negocio.
Para fortuna de ambos todo se les vendió como "pan caliente", en especial el helado de chocolate "con la receta original Doofenshmirtz", el éxito que estaban teniendo curiosamente no impresiono mucho al Viajero, ya que había visto como Phineas y Ferb con una simple bebida conocida en el mundo humano como limonada lograron crear un monopolio en un solo día (Véase el capítulo: El puesto de limonada). Recordar ese suceso le inspiraba mas confianza en el éxito del plan que tenía para con el doctor Heinz Doofenshmirtz.
Más de una vez tuvieron que volver a la fábrica para resurtirse y como Norm seguía trabajando eficientemente en la producción del helado no hubo problema alguno para que se reabastecieran.
Por una casualidad del destino el Viajero fue en uno de sus recorridos a repartir helados donde vivían Phineas y Ferb, cuando diviso el patio vio que no había ninguno de sus inventos esto sorprendió algo al extraño ser ya que según lo que había observado y aprendido de ellos era que la desaparición de todo lo que hacían se debía a cuando Perry frustraba los planes del doctor Doofenshmirtz hacía que estos se encargaran de desaparecerlos, destruirlos, cambiarlos etc, etc.
Esto hizo que el Viajero se pusiera a pensar y razonara lo siguiente: Que simplemente Phineas y Ferb estaban destinados a no ser descubiertos y si eso llegaba a pasar siempre salían bien librados y mientras su hermana Candace estaba destinada a jamás lograr que ellos fueran castigados por cosas que según ella eran "malas", cuando en realidad eran buenas, útiles y divertidas. Y ni que decir de que habían ayudado a muchas personas y a la propia Candace varias veces con esos inventos.
Estaba tan ensimismado en estas reflexiones que no se dio cuenta que ya Phineas y Ferb estaban parados frente a él con su mascota Perry el ornitorrinco quien ya todos sabemos era también un agente secreto, mas el Viajero sabia que el ornitorrinco no haría nada, ya que no debía revelar su verdadera identidad a sus dueños o lo separarían de ellos y era seguro que el no quería eso. Y ni que decir de que el Viajero ya le había demostrado que no estaba haciendo nada malo él y el doctor Doofenshmirtz.
-Disculpe señor podría atendernos.-Dijo Phineas sacando a Isaac de sus pensamientos.
Al Viajero le dio gusto verlos y disculpándose por estar distraído los atendió y les sugirió que probaran el helado de chocolate "con la receta original Doofenshmirtz", ellos aceptaron gustosos y también pidieron un helado para Perry, otros para su padre y madre y uno con base de agua para Candace (Recordad que ella es intolerante a la lactosa, aunque curiosamente en algunos capítulos se le ve comiendo productos lácteos como queso. ¿Qué raro no?).
-Ella se porta tan mal con ellos al querer atraparlos y todavía le llevan helado, la ilusa no sabe la fortuna que tiene de que sean sus hermanos.-Pensó Isaac fríamente.
-Oiga y ese atuendo, ¿acaso es una nueva estrategia comercial?-Pregunto Phineas.
-Podría decirse niño.-Contesto el raro ser.
-Me recuerda a un médico del Renacimiento.-Dijo Ferb con su fino acento inglés.
Phineas y Ferb no siguieron comentando nada mas pues no querían ser groseros o incomodar al extraño heladero, así que pagaron y le dieron las gracias. Vio Isaac como saludaban a otros niños cuando se iban, estos eran Baljeet, Buford e Isabella con su tropa de exploradoras.
Cuando los atendió tuvo diversas reacciones de ellos. Buford se burló de él aunque no le importo, Baljeet se asusto, e Isabella y su tropa sintieron entre curiosidad y algo de miedo por el extraño Heladero. De todos modos los atendió cortésmente y al terminar siguió con su recorrido.
Mientras tanto Doofenshmirtz hacía ya su tercer recorrido y decidió pasar por donde vivía su hija Vanessa y su ex esposa Charlenne. Toco el timbre y salió Vanessa pues su madre había salido hacía horas a trabajar.
-¿Papá que haces aquí y ese camión de helados, no me digas que es otro de tus planes?-Pregunto la chica gótica.
-Digamos que estoy probando cosas nuevas y no esta vez no es algo malvado. Solo pasaba por aquí y vine a traerte esto para ti y tu madre.-Respondió el científico alemán.
Le dio entonces a Vanessa una caja grande que contenía diversas presentaciones del helado de chocolate "con la receta original Doofenshmirtz", algunos de esos helados contenían nueces, almendras y otras semillas o venían combinados con vainilla, fresa o en versión napolitano.
Vanessa tomo la caja la abrió y saco un helado con cacahuate, lo vio con curiosidad, lo olfateo y luego probo.
-Al parecer no esta mal.-Dijo la muchacha de pelo castaño.
-Me alegra que te haya gustado linda.-Le dijo su padre sonriéndole.
-Bueno será mejor que continue con mi recorrido, te veo el fin de semana hija.-Dijo el doctor Doofenshmirtz despidiéndose de Vanessa.
-Gracias papá.-Dijo Vanessa despidiéndose de su padre.
Cuando ya se hubo alejado Vanessa dijo: Espero que esto le salga bien y no se meta en problemas. Luego cerró la puerta y guardo los helados en el congelador.
Y así el tiempo paso y la noche cayo. Fue tanto el éxito que tuvieron aquel día que toda la producción de helado de la fábrica se les termino ese mismo día.
-Y bien doc ¿qué tal le fue?-Inquirió Isaac.
El doctor Heinz Doofenshmirtz le mostro una bolsa grande llena de dinero.
-¿Eso fue la ganancia del día?-Dijo el ser de la raza Sombra.
-No, estas son las propinas, las ganancias están en el camión.-Y diciendo esto abrió las puertas traseras del vehículo y una avalancha de sacos con dinero cayó al piso.
-Vaya que casualidad, yo igual.-Y usando su magia el Viajero abrió las puertas del camión de helados dejando caer otra avalancha de sacos con dinero.
-Aunque a mí no me dieron propina, y no sé porque.-Dijo Isaac mientras que curiosamente un rayo pasó por detrás de una ventana donde se encontraba y una música de terror sonó de quien sabe dónde.
-Yo tampoco entiendo la razón.-Dijo Doofenshmirtz con algo de ironía en su voz.
Las ganancias que obtuvieron eran tantas que bien podrían abrir hasta 2 fábricas mas. Cuando terminaron de contar el dinero y poner la fábrica en orden para cerrarla volvieron al edificio del doctor Doofenshmirtz teletransportandose con el poder del Viajero.
Una vez ahí cenaron una buena cantidad de sándwiches que el doctor preparo. Y mientras comían el Viajero le dijo a Norm:
-Aquí tienes noble autómata, te lo ganaste.-Dijo el raro ser mientras sacaba de un bolsillo color blanco de su mochila un frasco con un líquido color dorado.
-Esto es un aceite de mi planeta, extraído de las semillas "Gluto", te lubricaran como ninguno.-Dijo el ser de voz sepulcral y algo fina.
-Se lo agradezco Isaac.-Dijo el robot.
Cuando terminaron de alimentarse, lo cual fue una situación algo extraña para el doctor ya que su invitado al comer parecía que el alimento se desvanecía al ponerlo en su oscuro rostro que mas bien era como la oscuridad de la noche.
Bueno pues al terminar de comer, se dirigieron a la sala a contar como les había ido, al Viajero se le hizo curioso el detalle de que el doctor Doofenshmirtz le llevara algo de helado no solo a su hija sino también a su ex esposa, mas luego razono que ya tendría tiempo para reflexionar en ese detalle.
Tras un rato de charla amena el Viajero Isaac le dijo al doctor Doofenshmirtz lo siguiente:
-Por el éxito que hemos tenido veo que será prudente contratar mas personal, para eso habrá que publicar un anuncio en el periódico, así como también comprar mas camiones de helados para lo cual usaremos las ganancias de hoy.
-Me parece buena idea, que bien al fin tendré gente bajo mis órdenes y sin tener que haberles lavado el cerebro.-Dijo Doofenshmirtz muy emocionado y esbozando una sonrisa.
-Me alegro que le gusten mis ideas doc.-Respondió la Sombra.
En ese momento Doofenshmirtz llamaba al periódico para que publicaran su anuncio, Isaac también le pidió al doctor que era prudente que lo dejara vivir en el edificio ya que tenía que estar cerca de él, mas que para supervisar el proyecto era para que Perry el ornitorrinco no interfiriera y echara todo a perder.
El doctor Doofenshmirtz le ofreció el cuarto que estaba al lado de Vanessa, en el solo había unas cuantas cajas vacía y basura. El extraño ser volvió a usar su magia para limpiar el lugar y poner todo el contenido de la tienda de campaña en la que había estado viviendo usando el mismo conjuro que había usado en la bodega.
El Viajero invito al doctor Doofenshmirtz y a Norm a ver el lugar, después del tour que les dio los dos salieron fascinados especialmente el doctor. Luego de eso le dio las buenas noches a los dos y agradeció mucho al doctor Doofenshmirtz por el cuarto.
Ya en su cuarto pensó: Este día fue muy fructífero, por los resultados veo que no me he equivocado con él, lo he de ayudar como lo hicieron en esa historia los 3 espirítus de la Navidad con aquel viejo avaro haciendo que cambiara para bien su vida.
Fin del tercer capítulo.
