Comentario del autor: El exceso de tiempo me hizo que escribiera pronto el capítulo tres. Se nota que es mi primera semana en siglos que no tengo nada que hacer (?) así que me dedicaré a terminar fics xD si es que no me gana la flojera. Este va bien, espero.

Gracias por leer


Capítulo III: Con eso no se juega

—¿En serio Karamatsu-niisan nos la va a chupar?— Jyushimatsu movió las manos cubiertas por las mangas amarillas.

El ambiente se puso tenso, a excepción del lugar que ocupaba Jyushitmatsu dentro de la habitación. Él no se preocupaba y parecía estar más atento en su emoción de que alguien se la chuparía. Al fin.

Karamatsu tragó saliva.

—Prefiero ver...— Ichimatsu se llevó las manos a los bolsillos y caminó de regreso a su sillón.

—¿A dónde crees que vas? Si tú también estas duro— Osomatsu lo detuvo al sostenerlo por la parte baja de su sudadera morada. —Caminas más raro de lo normal— habían crecido juntos y pasado tantas cosas, que era fácil distinguir lo que les ocurría cuando les prestaba atención. Extrañamente, hoy era de esos días porque estaba dispuesto a cumplir sus extraños pensamientos.

Ichimatsu apretó los labios. Asintió. Era verdad, estaba duro desde que inició la tortura a Karamatsu, pero le gustaba más observar. Quería saber hasta donde llegarían sus hermanos. No ser participe.

—Ichimatsu voyeur— Osomatsu declaró.

Ichimatsu abrió un poco más los ojos y le dedicó una pequeña sonrisa. También eso era verdad.

Karamatsu se mantuvo callado, ahora que la atención se centraba en Ichimatsu podía huir. Se arrastró por la cama, cuando llegó al suelo, trató que nadie se diera cuenta que se ponía el pantalón.

—¡Niisan! ¿A dónde vas?— Jyushi fue quien se percató de la huida de su hermano mayor, se le fue encima. Ambos rodaron por el suelo.

Karamatsu forcejeó sin tener éxito.

Jyushimatsu puso de rodillas a su hermano y lo sostuvo con tanta facilidad que festejó de lo más motivado.

—¡Hustle, hustle! ¡Muscle, muscle!

Osomatsu le bajó el pans a Ichimatsu y lo plantó frente a Karamatsu.

—Entonces, Cacamatsu se la chupa de primero a Voyeurmatsu para que aprenda que es mejor participar que estar de mirón.

—¡¿Qué?!— Ichimatsu y Karamatsu hablaron al mismo tiempo. Ninguno de los dos quería algo así.

—¡Sí! ¡Yo lo sostengo!— Jyushimatsu le pasó una mano a Karamatsu por la cara, haciendo que no la pudiera desviar. Estaba motivado a seguir el juego.

Osomatsu empujó a su hermano directo a la cara de Karamatsu. Hizo que le restregara su pene erecto. —Di aaaaaah.

—No, brotha, esto... — Karamatsu apretaba los labios y trataba de desviar la cara para que el pene de Ichimatsu no tocase su boca.

Ichimatsu se excitó aún más. Jadeó y su rostro adquirió una imagen lugubre. Estaba disfrutando de la resistencia de su hermano. Sentía un hormigueo en su vientre y como la sangre se depositaba en su erección. Abrió un poco la boca y se pasó la lengua por los labios. Osomatsu ya no tenía que obligarlo a nada. Estaba convencido que participar tiene tanta atracción como la observación, más cuando eres él que causa las reacciones. Ichimatsu sostuvo su miembro y lo pegó en la boca de su hermano. También se apropió del mentón y le metió los dedos en la boca para obligarle a que la abriera.

Osomatsu se cruzó de brazos, estaba orgulloso de que le obedecieran.

—No, por favor. Please... — Karamatsu sintió el sabor de la cerveza en los dedos de Ichimatsu. Se atragantó cuando le hundió la lengua y le tocó la úvula. Ichimatsu le metió dos dedos a la garganta. Karamatsu trató de aguantarse las ganas de vomitar, pero tuvo un reflejo. Ichimatsu sonrió con motivación y al sacarle los dedos, enseguida metió el pene en la boca.

—¡Se la está chupando! — Jyushimatsu se emocionó.

Osomatsu se dedicó a bajar su cierre y sacar sólo su miembro masajéandolo contra la mejilla de Karamatsu. Fue fantástico para Ichimatsu, su vouyerismo se acrecentaba.

—¡Yo también quiero!— Jyushimatsu se unió a sus hermanos. Le restregó el pene en la otra mejillas.

Karamatsu se vio sin escapatoria y veía desde abajo a sus hermanos. La imagen era imponente, sobre todo, por las caras que tenían. Ichimatsu lo veía con reto y con cierta lascivia que no pensó encontrar en él. Osomatsu lo observaba expectante y Jyushimatsu... Ese tenía la misma cara de toda la vida, si no fuera por el aura sexual que manaba de él.

Osomatsu aprovechó que tenía la boca vacía, para hacer que se la chupara. La sorpresa de aquel acto le hizo toser a Karamatsu. Oso se mordió los labios. La sensación era increíble: húmedad, calor y suavidad envolvían su miembro. Tuvo que moverse y sostener a su hermano del rostro para que las embestidas fueran más ritmicas. Practicamente, Karamatsu no estaba haciendo nada. Sus hermanos lo usaban a su gusto y placer. Estaba paralizado.

Jyushimatsu pidió su turno, Osomatsu se salió de su hermano. Jyushi le llenó la boca con su miembro hasta hacerlo lagrimear. Karamatsu veía de reojo a sus hermanos, con las esperanzas muertas de que se arrepintieran. Se topó con el resto masturbándose frente a él. Cerró los ojos y en eso empujó a Jyushimatsu.

—Brothas, por favor...— Karamatsu volvió a suplicar. Hablaba con dificultad y le faltaba el aire.

Sus hermanos no le escucharon y le volvieron a postrar sus erecciones a la cara.

—No seas un mal hermano...— Ichimatsu le acarició el cabello y le hizo que abriera la boca.

"Con eso no se juega..." pensó Karamatsu. Él siempre estaba pendiente de ellos y nunca les hacía nada por más malos tratos que le dieran. Volteó a ver al resto, estaban en la misma postura de Ichimatsu. Lo sabía, estaban usando su punto débil para que no se resistiera más.

Karamatsu elevó las manos y atrajo los miembros de Oso y Jyushi para masturbarlos. El de Ichimatsu se lo llevó a la boca. Por ratos, intercambiaba caricias y felaciones. Masturbaba a Ichimatsu y a Oso a la par que se tragaba hasta al fondo el pene de Jyushimatsu. O invertía las cosas al tener en sus manos a Jyushi e Ichi para llenarse la boca de la dureza de Oso. Pronto, el sabor del líquido preseminal le inundó el paladar y su saliva se hacía más espesa para lubricar a sus hermanos.

No era un mal hermano. Era lo peor que le podían decir.

En la habitación se escuchaban los gruñidos de Osomatsu, y esos extraños jadeos de Ichimatsu que le aceleraban la respiración, él que hacía sonidos más fuertes era Jyushi.

—¡Ya casi, ya casi! Ugh— Jyshimatsu avisó que estaba a punto de correrse.

Osomatsu detuvo a Karamatsu.

—Esto no puede terminar de esta forma... ¿Estamos en un motel, no?— Osomatsu se puso a la altura de Karamatsu y lo besó en la frente, también era una felicitación por ser tan dócil.

Ichimatsu observó a su hermano de rojo —¿a qué te refieres...?

—Ya sabes— y con la mano izquierda hizo un círculo y con un dedo de la otra hizo el ademán de penetración. Su visión se centró en Karamatsu.

—¿Qué? ¡NO! ¡NO COOL, BROTHA!— Karamatsu se arrastró de espaldas para el suelo y vio la puerta. Tenía que escapar.

—Yo tengo la llave...— le dijo Ichimatsu al mostrarsela. No era tonto, había asegurado la entrada desde antes.

A Karamatsu se le salió el alma.

—Me toca de primero por ser el hermano mayor.

—¡No a mí! ¡A mí!

—Como quieran...

—Ya sé... Esto sólo se puede solucionar de un modo— Osomatsu se puso serio. Jyushi e Ichi lo miraron por su porte.

—Con un juego de piedra, papel o tijeras— declaró Osomatsu al poner su mano en el centro para que iniciara el duelo.

—¡Oigan! ¡Estoy aquí! ¿Cómo que a un duelo de piedra, papel o tijera! OIGAN ¿Me escuchan? ¿Brothas? Es mi virginidad... Y la de ustedes... ¡Pero mi virginidad es la que duele! ¿Me están escuchando?

No, ninguno de los tres le escuchaba. Estaban atentos en ver quien sería el primero en estar con Karamatsu.

—Jyushimatsu... No sabemos que te sale si no te descubres la mano.

—Lo siento, nii-san.


Este capítulo quedó extraño.

Ahora, ¿quién debería ganar el duelo de piedra, papel o tijera?

Espero sus argumentos al respecto xD.