Los personajes de Naruto no me pertenecen, son de Masashi Kishimoto. La trama de esta historia sí es de mi autoría.


Ella era una chica normal.

Tenten nunca había resaltado en nada importante. Si no mal recordaba, en lo único que ella sobresalía era en su gran manejo sobre las armas. Aun así, ella no era más que las otras kunoichis. Hasta donde él sabía su pasado había sido bueno; ella vivía con su padre, no tenía nada de especial.

Él era un prodigio.

Desde siempre fue considerado un genio. Resaltando de entre todos los miembros de la familia Hyuga, y aprendiendo la mayoría de las técnicas por sí mismo. Su capacidad para pensar y resolver problemas era asombrosa, Naruto lo sabía. Aun con su pasado trágico Neji logró ser uno de los miembros del clan más reconocidos.

Nada tenía sentido.

¿Cómo esos dos podían ser pareja? No se parecían en nada. Tampoco tenían nada en común. Él, el próximo Hokage de la aldea, no entendía ¡Él! ¿Sobre qué podían hablar esos dos? Era totalmente ilógico que pasaran tanto tiempo juntos si no tenían nada de que hablar… Y aun así, llevaban más de cuatro años entrenando juntos, solos, sin que nadie los observara.

Movió su cabeza de un lado a otro. La imagen mental de su mente no había sino nada agradable. Tantos años junto a Jiraiya sí que le habían afectado…

Su mente estaba trabajando más rápido de lo normal, y formaba soluciones a todos sus problemas amorosos: interrogar a Neji daba como resultado saber la manera de conquistar a cualquier chica. Incluyendo a Sakura-chan. Por ende, interrogar a Neji lograría que él se hiciera novio de la chica de pelo rosa.

Era el plan perfecto. No había ningún tipo de fallo. Si Neji tenía novia, él la tendría con mayor razón. Porque Naruto Uzumaki era una tierna, linda y fuerte criatura. Y el Hyuga era… el Hyuga. ¡Era mucho más sencillo enamorarse de él que del cubito de hielo de Neji! No podía comprender la manera en la que Tenten lo aceptó… una incógnita, posiblemente sin respuesta.

Aunque aun cabía la posibilidad de que Neji le hubiera mentido, sólo para hacerlo callar. El teme había hecho cosas peores: Sasuke había besado a Sakura sólo para que él se callara, ¿pero cómo quería que él no pensará que el Uchiha era gay?

Movió su cabeza de un lado al otro. Se estaba desviando del tema. Ya recordaría golpear a su mejor amigo-enemigo en otra ocasión. Puso su mano en su barbilla, y tomó una postura pensativa. Nadie podía pensar bien si no lucía como un pensador.

—Etto… Na-Naruto-kun —escuchó, nuevamente, la voz de Hinata a un lado suyo. Él se tiró al suelo, recargando uno de sus hombros en la puerta de la mansión Hyuga.

¿Cómo podría entrar? Pensó que sería imposible que los guardias lo dejaran entrar así como así… Maldito Neji. Debió haber planeado eso.

—¡Naruto! —escuchó un grito y se levantó de inmediato—. Hinata lleva horas intentando decirte que la dejes pasar. —Le dijo la kunoichi de cabello castaño que se encontraba detrás de la Hyuga.

Él volteó a ver a Hinata, quien miraba hacía el piso tocando sus dedos, algo roja. Colocó una mano detrás de su cabeza y se disculpó tontamente. Luego miró a Tenten. Ella podría decirle la verdad… pero seguiría necesitando a Neji. El Hyuga era el anormal en la relación.

Sonrió de sobremanera, mientras miraba a la castaña.

—Oh, Tenten, ¿qué haces por aquí? —le preguntó con un extraño tono.

—Vine a ver a Neji —le respondió ella mientras se acercaba a la puerta, y jalaba con ella a una petrificada Hinata.

—¿A Neji? ¿Y para qué querrías verlo? —siguió interrogándola, sacando una pequeña libreta y un lápiz de su chaqueta.

Ella lo miró, desconfiada. No era normal que el rubio hiciera preguntas tan inteligentes, y menos aun que anotara las respuestas. Tampoco esa sonrisa era muy normal que digamos. La maestra en armas tocó la puerta repetidas veces, sin dejar de verlo.

—¿Y tú que haces aquí, Naruto? —le preguntó sonriendo.

Oh Dios, oh Dios, oh Dios.

Él no sabía que responder. Si decía algo incorrecto, jamás podría ver a Neji, hasta mañana, y eso era bastante tiempo para una persona que se convertiría en Hokage de la aldea. ¿Y si le decía que también venía a ver a Neji? No. No, no y más no. Lo tacharían de gay.

Miró a Hinata, luego sonrió.

—Vine a ver a Hinata —respondió con una gran sonrisa en la cara.


N/A ¡Listo! Un capítulo más. Me esforcé bastante, si se dan cuenta, tiene 200 palabras más de lo que regularmente escribo xP Ahora, iré a contestar reviews. Recuerden, sigan dejando, los amo, me casaría con ellos si no fuera porque aun conservo esperanzas con Itachi *-* ¡Saludos desde México!