Descargo de responsabilidad: De las adaptaciones de Al Yandere le gustan las menores ahora con ustedes...

"Pequeña Adaptación de Manga - Yankee Shota to Otaku Onee-san"


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Buscando ser el tipo ideal de una Otaku

Sipnosis: Le preguntaron a Hinata cual era su tipo ideal y ella contestó con la pura verdad, esperó que nadie la hubiera oído, no se había dado cuenta de que su vecino había estado muy atento a sus palabras y no le agradó para nada que ella dijera que le gustará un tal de "Shota", imaginando que ese sería el nombre del chico que le gustaba.

Género: Shota, Romance, Humor, Yankee, Fujoshi Otaku.

Pareja: SasuHina, mención Sai-Ino.

Edad: Ino 20, Hinata 19, Sasuke 12, Itachi 17 (Naruto será un personaje de anime; edad 12).

Aclaración: Onee-san no es solo utilizado para referirse a una hermana mayor relacionada de sangre sino también a alguna mujer mayor aunque esta no tenga en si ningún parentesco sanguíneo.

...

La ojiperla cerró los ojos y junto las manos, entrelazando los dedos en forma de oración.

- Mnh, si preguntas sobre mi tipo...Yo misma no lo supe por un largo tiempo. Porque, bueno, mis personajes favoritos varían salvajemente en personalidad y apariencia, aparentemente, sin nada en común. Sin embargo, mientras crecía mi di cuenta de que realmente tenía un tipo...

Intelectual.

Introvertido.

Joven.

-...Esto por supuesto tomó años de auto-análisis. Así que, ahora soy capaz de contestar valientemente esta pregunta. En pocas palabras...Mi tipo es "Intelectuales, medio-educados y frágiles shotas" - Hinata pronunció eso apenada pero emocionada a la vez, jugando con sus dedos y esquivando la mirada de la rubia sentada a su lado, sus mejillas coloreadas de la emoción y la vergüenza mientras pensaba en el chico que cuadraba perfectamente con esas características.

Naruto Uzumaki, el niño detective.

Pertenecía al mundo 2D, obviamente. Con su sonrisa pícara, con el carisma de niño y su astucia para resolver los casos junto a su mascota Kurama, era la nueva obsesión de Hinata en el mundo otaku.

Ino sintió una gota resbalar por su mejilla y su ojo derecho se contrajo.

- No es sobre ser valiente...- susurró mas para si misma antes de suspirar resignada. - A lo que me refiero a tus preferencias 3D Hinata, uno chico de la vida real. Por que sabes que Hinata ~...- la rubia sonrió inocente alzando su mano para mostrar el brillante anillo en su dedo anular - ¿No sería genial que consiguieras un novio? - preguntó inclinando la cabeza hacia un lado y inclinándose a Hinata con esa sonrisa que mas que aconsejarla parecía querer obligarla a que consiguiera uno - Solo digo, que tal vez puedas conseguirte un lindo chico 3D, y si se lo pides cortésmente, quizás te dejaría tocar su trasero heh,heh - esa sonrisa en su rostro ya no parecía mas tan inocente.

Hinata se sonrojó.

- E-el razonamiento detrás de tu consejo es-es horrible Ino-chan - dijo cohibida esquivando la mirada con el puño cubriendo su boca, no quería imaginar que clase de cosas le haría esa rubia al ingenuo de Sai.

Ino infló un cachete, enderezando la espalda y acomodándose mejor en el banco puso ambas manos en la cintura.

- Moh, Hinata. Encuentra a alguien cercano con quien puedas compartir lo que te gusta, me refiero a alguien del género opuesto - ordenó la Yamanaka provocando que la Hyuga se tensará.

~ ¿Tengo a alguien así? ~ se preguntó internamente la peliazul pensativa, para Hinata, lidiar con los chicos le era difícil ya que su lengua se enredaba cuando hablaba con ellos, la única excepción a ello era Shino, un fundashi que compartía sus mismos gustos al cual había conocido en línea, a parte de él, no se le ocurría nadie mas.

- O al menos alguien que se vea igual que el shota que amas - aconsejó la rubia encogiendo los hombros al pensar que podría ser la mejor idea.

Hinata dio un brinco y la miró asustada.

- ¡E-e-eso es imposible Ino-chan! ¡ No hay alguien como él! Incluso si lo hubiera e-estaría mal, ¡muy mal! ¡Es un crimen! - excusó alarmada y ligeramente sonrojada pero a la vez seria, luego con un puchero cruzando los brazos - Además, ¿reales? Los shotas reales son algo...inusuales - murmuró esquivando la mirada hacia otro lado.

Ino sonrió de sugestiva y se inclinó hacia la peliazul, invadiendo su espacio personal.

- Oh ~...¿Así que no descartas la idea? - preguntó pícara quitando un enorme rubor de la ojiperla, ésta ensanchó los ojos sorprendida.

- ¡No-no he dicho eso! ¡Ino-chan! - contestó apresurada negando fervientemente con las manos.

Ambas chicas sentadas en el banco del patio de la casa de Hinata, bajo un árbol de mandarinas, no sabían que su charla llegaba de forma perfectamente audible a la casa del vecino, donde un azabache que antes leía un libro cualquiera, sentado en el suelo del balcón de su habitación partía a la mitad la paleta con una fuerte mordida.

Quitó el libro de frente de sus ojos y encaró a la nada con el ceño ligeramente fruncido.


Volvía de las compras sosteniendo una bolsa en su mano y en la otra un paraguas blanco cerrado que utilizaba para cubrirse de los intensos rayos de soles del verano. Su piel blanquecina era sensible a los rayos UV y solía ponerse roja con facilidad.

Usando una larga falda color crema con pantalones negros por debajo, con una camisa rosa que también traía una larga blusa gris abajo.

~ Los consejos de Ino-chan son algo temerarios ~ pensó recordando la conversación de hace algunas horas atrás ~ Para empezar un hombre cercano a mi...no he hablado mucho con mis compañeros de trabajo, además mis posibilidades de involucrarme con alguien en este momento son...~ su línea de raciocinio se vio interrumpida al notar que había una barrera que interrumpía su paso.

Sus ojos perlas se detuvieron en el azabache que acababa de crear un encuentro forzado entre ellos al poner el paraguas azul cerrado, como una especie de barrera, para que no siguiera avanzando, mientras él se mantenía apoyando la espalda en el poste de la calle y con una mano escondida en el bolsillo, encarándola de forma imperturbable.

~ Fueron cero desde el principio ~ terminó su anterior pensamiento abriendo una sonrisa vacilante y sintiendo el sudor escurrir de por su nuca, confundida del porque estaría ahí ese niño.

Había otra cosa en su vida que Hinata tenía dificultades en lidiar: Los Yankees.

Son tan temerarios, que con solo cruzar su mirada con ellos parecía que tu vida corre peligro.

Y su vecino, con esa bermuda blanca donde siempre escondía sus manos, con vendas en los tobillos y calentadores en las muñecas, con esa expresión siempre imponente para tan solo un niño de 12 años, con esa mirada feroz y esa actitud peculiar, con ese aura tan intensa era un completo yankee.

Se sentía avergonzada, siendo una adulta, el que ese niño con solo mirarla la hiciera sentir incómoda, pero en su defensa, esas orbes negras eran tan penetrantes cuando la miraban que sentía que todo su cuerpo temblaba por el miedo.

Él se había mudado a la casa del al lado hace tan solo un mes, no hablaban mucho, y aun así recordaba como se había dejado manejar por ese chico cuando éste la siguió desde su casa a un evento Yaoi (¡con erótica incluida!), estuvo tan centrada en distraer su atención y evitar que éste viera los mangas BL del evento que al final no había comprado ni una solo edición para su colección. Y aunque había tratado de hacerlo volver a casa antes de llegar a dicho evento no lograba sacar ni una sola palabra cuando él la miraba con el ceño fruncido, tampoco encontrar una buena excusa para que ese niño no la acompañara hasta ese lugar, no podía decirle "No puedes venir porque donde voy va haber un montón de libros de hombres con deseos libidinosos que coquetean y se besan, o con chicos jóvenes, libros que onee-san quiere comprar", era lo peor que podría decir así que sólo se mantuvo callada. Él tampoco fue de hablar mucho y Hinata no comprendió porque había ido en primer lugar ya que era obvio que no era un Otaku, sólo pareció particularmente interesado en Shino, con quien Hinata había marcado encontrarse por primera vez en persona, lo había llenado de preguntas de si él era su novio y eso la dejó en una situación realmente incómoda y avergonzada, agradecía que Sino fuera alguien paciente, comprensible y respondiera todas las preguntas con una tranquilidad envidiable. Aun así fue una experiencia relativamente agotadora.

Ahora, con esos ojos carbón fijos en ella se sintió tan confundida y nerviosa como aquella vez.

~ ¿Cómo debería lidiar con él? ~ se preguntó mientras sus mejillas acaloraban una idea pareció iluminar su rostro ~ ¿Será que acaso quiere jugar? ~ dedujo al ver como el Uchiha se desapoyaba del poste y movía el paraguas para ponerlo sobre su propio hombro sin dejar de encararla ~ ¿Podría ser una batalla de espadas!? ~ Hinata sonrió nerviosa movió su propio paraguas para imitar el movimiento de una espada.

- Fwoossh - haciendo un sonido de espada con la boca como si de una niña se tratará, un poco apenada, fingió que iba a cortarlo pero la voz del pelinegro, quien aun se mantenía imperturbable la hizo congelarse.

- Así que estás pensando en conseguir un novio, ¿no? - preguntó con seriedad provocando que Hinata se tensará por completo, aun manteniendo el paraguas en el aire con un ligero temblor en sus manos, sus mejillas incendiaron automáticamente y ella lo encaró petrificada.

- ¿Eh?

- Te escuché con tu amiga - confesó sin remordimientos o pudor por haber oído una conversación ajena sin permiso alguno, aun así Hinata no era del tipo que podría regañarlo por tal cosa, al contrario se sentía como si fuera ella la regañada.

La peliazul sostuvo con ambas manos el paraguas contra su pecho, sus hombros decayeron entrando en un estado de depresión.

- En lo absoluto - negó la idea de que estaba buscando un novio, después de todo acababa, hace unos momentos atrás, de pensar que tal posibilidad actualmente le sería imposible.

Sasuke frunció el ceño ligeramente.

- Hmpf - bufó y apartó la vista de la peliazul, mirando hacia otro lado - Pero hay ese alguien que te gusta, ese tal del... - acusó como si fuera un acto prohibido tal hecho por parte de la Hyuga, la ojiperla tembló ligeramente al notar como parecía mostrar ese aura oscura a su alrededor y se asustó por completo.

~ ¡No puede ser! ¡No me digas que oyó mi conversación sobre el niño detective Naruto Uzumaki! ~ pensó mortificada dejando el paraguas caer al suelo cuando cubrió su boca abierta con las palmas de las manos.

-...Intelectual, medio-educado, un poco frágil y inútil Shota que amas, o como se llame - sus ojos parecían casi rojos de tan irritado que se mostraba, Hinata lo miró asustada con esa mirada sombría y agradecía que él estuviera viendo un punto cualquiera y no la encarará a ella, por que así entonces ella quedaría aun mas nerviosa.

Alzando las manos a la altura de su pecho negó apresurada.

- ¡E-estás equivocado! - de inmediato como si hubiera apretado un interruptor, la nube oscura que lo rodeaba desapareció pero empeoró para Hinata cuando él se inclinó hacia ella con una mirada expectante y seria - E-ese no es, ese no es el nombre de una persona - excusó dando un imperceptible paso hacía atrás.

- ¿Entonces qué es? - preguntó de inmediato y la peliazul se tensó por completo ante la pregunta.

- ¿Ehhh? - exclamó alarmada, suplicando haber oído mal y que él no esperaba que le contestará que era un shota. Qué vergüenza le traía solo pensar que estaba teniendo esa incómoda situación.

- ¿Qué es? - gruñó exigente al no recibir respuesta coherente, apuntando su paraguas amenazante en dirección al pecho de la Hyuga.

- ¡...!- ella alzó las manos al alto, como para indicar inocencia, con una expresión completamente aterrada.

- ¿Qué es? - preguntó por ultima vez, aun mas irritado por ser ignorado y tener que repetirse.

- ¡Kyah! - Hinata cayó de rodillas aun con las manos al alto como si frente a ella apuntaran una verdadera arma. Ese chico la hacía sentir tan pequeñita e intimidada por su forma casi autoritaria de ser, quedó así a la altura del azabache que aun le apuntaba el paraguas - ¡Los shota son usualmente chicos, jóvenes o pequeños que llevan bermudas! - contestó desesperada y rendida de forma atropellada, rápidamente cruzó los brazos frente a su rostro como si fuera un escudo, cerró los ojos como si suplicará, dramáticamente, "Por favor no me mates con ese paraguas".

Sasuke se congeló por completo y ensanchó los ojos a mas no poder.

Usualmente chicos,

Jóvenes

Que llevan bermudas.

- ¿Huh? - parpadeó antes de quedarse de piedra mientras la Hyuga lentamente abría los ojos como para comprobar si aun estaba por morir. Parpadeó confundida cuando el azabache volteó la cabeza y puso nuevamente el paraguas sobre su hombro, ocultando su rostro con el flequillo, su instinto de supervivencia le indicó que ese sería un perfecto momento para escapar sigilosamente, así que lentamente se puso de pie, con extrema cautela como si cualquier movimiento brusco fuera alterar al feroz shota frente a ella - ¡Hey! - la voz de ella la hizo dar un brinco de sorpresa y tensarse por completo - Entonces contesta una pregunta - ordenó el azabache sin mirarla.

- ¿S-sí? - preguntó en un hilo de voz, algo nerviosa.

~¿Ahora que será? ¡Ah! Quiero irme a casa ~ pensó la judiada ojiperla.

- Yo...¿soy un shota? - preguntó con una voz sin emoción, aun ocultando sus ojos con el flequillo negro.

Hinata no procesó la pregunta por una eternidad, quedó como tonta mirándolo sin decir nada hasta que se petrificó, sudando frío.

~ ¿Pero qué? ...¿En verdad me está preguntando eso? ~ pensó paralizada, sintiendo el sudor frío aumentar por todo su cuerpo.

- Eh...B-bueno...- la Hyuga balbuceó sin saber que responderle - Esto...tú...- ella esquivó la mirada hacia todos lados, como si buscará ayuda o alguna forma de escape.

- ¡Te estoy preguntando si soy un shota o no! - gruñó impaciente el pelinegro, Hinata se sobresaltó alarmada y se inclinó hacia él, con las manos alzadas en forma de alerta.

- ¡No-no digas esa palabra tan alto! - pidió nerviosa,¿por qué tenía que ser tan agotador lidiar con ese chico?

- Sólo contesta Hyuga - exigió el imponente el menor, haciendo que la pobre azabache tragará grueso.

- ¡Sí! - respondió agachando la cabeza - Tú... eres un shota - contestó exhausta y decaída, rindiéndose una vez mas ante ese imponente azabache, casi a la altura del muchacho, éste la encaró en silencio.

Tú eres un shota.

- Hmpf - resopló volviendo la mirada al cielo, sin dejar que ella viera su rostro mientras tenía el paraguas sobre su hombro - Heh ~ - parecía pensativo mientras agitaba el paraguas contra su hombro, Hinata lo miró confundida, una interrogante se formó en su rostro al verlo, en verdad no lo comprendía, ¿por qué de repente parecía mas tranquilo?

Ella no sabía que mas bien él estaba feliz.

Sasuke dejó una sonrisa de lado aparecer.

Su tipo preferido = Shota.

El era un shota, consecuentemente él era su tipo.

Sonrió un poco mas de forma imperceptible, satisfecho.

- ¡Ah! Hay-Hay algo que olvide decirte - la voz suave y melódica de la sobresaltada mayor lo sacó de sus pensamientos, atrayendo de inmediato su atención, la vio unir las manos frente a su cuerpo y esquivar la mirada hacia otro lado con las mejillas coloreadas, apretando su falda crema, pareciendo vacilante - Err...Verás...La forma en que siento por ti...- ella murmuró algo cohibida y Sasuke ensanchó los ojos, un latido fuerte y ya empezó a sentirse agitado, incluso podía sentir el sudor frío escurrir por su nuca y sus mejillas ligeramente calientes por el bombeo de sangre acelerado - ¡La forma en que me siento por ti es completamente diferente!

Primer Golpe.

Y mas una vez en ese día Sasuke quedó petrificado.

Había esperado expectante una confesión, no planeó ser atravesado en el corazón por esas palabras que le decían que estaba equivocado.

- E-es verdad que me gustan lo shotas pero tú eres completamente diferente - aseguró la peliazul y no supo que el Uchiha sentía como si una enorme flecha le diera justo por la espalda.

Segundo Golpe.

- ¡Tú eres de una dimensión diferente y puedo decir que hay realmente diferencia! - dijo atropellada.

Tercer Golpe.

Ella no se dio cuenta de como el azabache ahora sostenía su pecho, temblando y mantenía una mano estremecida en el aire como si pidiera "Dame un respiro", "Piedad", "Es suficiente ya entendí". Hinata en cambio respiró aliviada como si se hubiera sacado un gran peso de los hombros.

- Así que no tienes de que preocuparte, no estaría interesada en ti de esa forma - dijo sonriendo suavemente mas relajada.

Golpe fatal.

Y Sasuke cayó de rodillas, mortificado, con el rostro volteado al cielo y el paraguas caído a su lado.

~ Qué bueno que pude esclarecer eso, los autoproclamados shotacons que buscan la compañía de un shota real son unos pervertidos, temí por un momento que él pudiera acabar asustado o mal pensado de mi, pude dejar el aire limpio ~ pensó ajena que al contrario a dejar el aire limpio invocó la ira del Uchiha de orgullo herido.

- ¿Eh? - parpadeó confundida al ver que él se levantaba del suelo, ignorante al hecho de como llegó a estar ahí en primer lugar, y tomaba el paraguas con el cuerpo temblando ligeramente, con los ojos ocultos por el flequillo y lo alzaba frente a su cuerpo poniéndose en posición de batalla como si sostuviera una espada y planeaba cortarla.

De nuevo Hinata juraba que sus ojos negros ahora era escarlatas.

Ella sintió una gota fría resbalar por su mejilla mientras sonreía nerviosa.

~ ¿Técnica de espada? ¿Es mi impresión o parece enojado? ~ supo en el momento que el Uchiha avanzaba en dirección a ella que no era solo su impresión, tuvo que huir de él corriendo aunque no servía de mucho ya que éste la siguió a una impresionante velocidad.

- E-espera... Sa-sasuke-kun - grito corriendo aterrada por la nube negra volver que rodeaba al pequeño yankee tras ella, su instinto de supervivencia le dijo que huyera aun mas rápido mientras aun tenía oportunidad pero se reprendió a si misma por estar huyendo de un niño, aunque su aura era aterradora, así que decidió mostrarse una verdadera adulta y hacerle frente, se detuvo y puso ambas manos en forme diciendo "para" en dirección al Uchiha pero él no obedeció y se abalanzó sobre ella con una expresión de enfado pero con las mejillas realmente coloreadas por la vergüenza que acababa de pasar al esperanzarse - ¡Espera! ¡Kyah! - Hinata soltó un grito y él un ligero gruñido, cuando al no tener tiempo de defenderse u alejarse cuando él saltó y cayó sobre ella - I-itai - murmuró la ojiperla al ponerse medio sentada apoyando los codos adoloridos en el suelo .

- ¿¡Porque no te moviste Hyuga!? - gruñó reprendiéndola como si ella tuviera la culpa de la situación actual de que ambos hubieran caído por que chocaron, separó lentamente los parpados, había puesto ambas manos en el suelo y caído de rodillas, que ahora le dolía, sin embargo olvido el dolor y ensanchó los ojos tanto como Hinata cuando se dio cuenta en la posición que había caído.

Tenían los rostros relativamente cerca y él estaba a horcadas sobre la peliazul, con las piernas al lado de las caderas de ella.

~ ¡Demasiado cerca! ~ pensaron ambos en simultaneo con los ojos abiertos como platos.

Las mejillas de Hinata colorearon a mas no poder.

Desde esa distancia Sasuke podía analizar con mas detenimiento las delicadas facciones, incluso podía ver su propio reflejo en esos espejos perlas que tenía como ojos,notando que su rostro estaba parcialmente ruborizado, seguramente por el aumento de su ritmo cardíaco y temperatura.

Percibió con sorpresa como los ojos de ella estaban nublados, como embriagados y eso lo hizo sentirse mas agitado de lo usual, lentamente ella fue cerrando los ojos hasta que las perlas que tenía por ojos desaparecieron completamente.

El pelinegro la encaró sin saber como reaccionar,¿acaso lo estaba incitando a que la besará?

Sin necesitar parar para pensar automáticamente cerró los ojos con fuerza, ya que obviamente no dejaría pasar tal oportunidad, correspondería el beso sin dudarlo, ¡Es más! Se inclinó mas en dirección a ella para acortar la distancia lo mas pronto posible mientras hacía inocentemente, como el niño que seguía siendo, una pequeña trompita cerrada, esperando un tierno y cálido contacto de labios.

Uno que jamás sintió.

Abrió los ojos de golpe cuando en lugar de un beso oyó el sonido sordo un "Poc" y aun con la trompita en los labios vio que la causante del sonido había sido Hinata quien había caído desmayada por fin al suelo.

Sasuke tensó la mandíbula y sintió una vena saltar en su frente, sus mejillas calentaron mas de lo normal por el enfado y la vergüenza de creer que ella estaba por besarlo cuando en realidad se estaba quedando inconsciente.

- ¡Idiota! ¿¡Cómo te atreves a desmayarte en un momento así!? - gruñó mas apenado que irritado.

¿Es que acaso Hinata no podía leer el ambiente? Era el momento perfecto para que ella entendiera que él sí era su tipo ideal.

Sasuke dio un largo suspiró pasando la mano por su rostro, aun a horcadas sobre la desmayada peliazul.

Debió haberlo imaginado, después de todo la Hyuga tenía problemas para lidiar con la cercanía del sexo opuesto, por más que éste fuera alguien menor.

Aun con la mano, ahora sobre su nariz y boca como si quisiera ocultar el rubor, la miró por el rabillo del ojo, notando con cierta diversión el humo que salía de sus orejas y los remolinos que tenía por ojos la avergonzada Hyuga.

- Tsk...- chasqueó la lengua, sonriendo de lado resignado. Y la encaró en silencio por un buen tiempo, deteniendo la mirada obsadina en los labios entreabiertos.

Lo pensó detenidamente.

Ella lo había esperanzado diciendo que él era su tipo para luego humillarlo hace unos momentos, él se consideraba vengativo y como todo un vengador se inclinó hacia ella y robó un fugaz beso de esos dulces labios, después de todo Hinata lo había herido y nadie lastima el orgullo de un Uchiha.

Incluso si fuera la chica a la cual buscaba ser el tipo ideal.

Se alejó de la bella durmiente justo a tiempo que un transeúnte, al parecer adolescente, pasaba y los encaraba confundido, al ver a un chico a horcadas de una muchacha dormida.

Sasuke frunció el ceño y lo encaró imponente.

- ¿Qué miras? - gruñó sobresaltando al pobre chico que huyó despavorido por su aura oscura.

-¡Na-nada! - gritó corriendo como si temiera por su vida.

El shota fusiló su espalda hasta perderlo de vista en el final de la calle.

- Humph - resopló antes de volver a mirar a la chica desfallecida.

Con algo de esfuerzo, mas bien mucho, mucho esfuerzo, la puso sobre su espalda, agradeciendo que fuera pequeña y no pesará tanto pero enrojeciendo al sentir esos pares de montes pegados contra su espalda, la cargó con bastante dificultad por la calle.

Este es Sasuke Uchiha, un chico de 12 años de edad, que tenía que trabajar duro en nombre del amor.


Escenas Bonus.

Buscando ser el tipo ideal de esa chica Otaku.

Fijó su mirada en la pantalla de su computadora.

Ese chico era un perdedor, que tenía de tan bueno, no era tan genial, sólo porque tenía un IQ: 20,000 y resolvía los casos en menos de cinco minutos, algo realmente imposible en la vida real, no era nada impresionante, incluso era un chico bastante rubio bastante estúpido que se la pasaba los 20 minutos del capítulo cantando una música a su parecer infantil junto a ese genéticamente imposible zorro con nueve colas.

Entonces, ¿qué explicación tenía en su defensa al estar, con la misma ropa (aunque de otro color), una chamarra azul con hombreras negras, un pantalón negro, y con ese protector en la frente que el perdedor del Uzumaki usaba, al parecer siendo la insignia de detective de la aldea de Konoha, además de estar tratando de imitar los gestos de ese personaje de anime?

Frunció ligeramente el ceño y puso la mano en la cintura mientras, muy lentamente, como si a cualquier momento fuera a arrepentirse y dar marcha atrás, llevó la mano en dirección al protector atado en su frente.

La sostuvo y fingió acomodársela, tal y como hacía a todo momento ese tarado del detective.

Dudo por un momento mientras tenía la mano aun en la bandana e infló ligeramente los cachetes sintiendo sus mejillas extremadamente calientes.

~ Esto es idiota. No pienso hacerlo, no voy a hacerlo ~ se dijo a si mismo pero siguió en la misma posición, porque recordó las palabras de su vecina, que podía oír desde su habitación ya que ella también tenía la habitación en el segundo piso y cuando se ponía los auriculares para hablar con ese tal Shino no se daba cuenta de que hablaba lo suficientemente alto para que él la oyera sin problemas, no que él se quejará sino todo al contrario.

" - Naruto-kun es tan genial, has visto como resolvió el caso del capítulo anterior...Sí, es completamente mi tipo actualmente. "

Tensó la mandíbula y contrajo las cejas, separó los labios tomando una bocanada aire.

-...- su corazón aceleró de la vergüenza por la idiotez que estaba por hacer -...Dattebay..

- Otouto, ¿Qué haces? - la voz de Itachi quien se había detenido en su puerta con una mirada curiosa.

- ¡Ah! - Sasuke gritó sobresaltado estremeciéndose por completo y dio un brinco alterado arrancándose el protector de la frente y tirándolo al suelo, como un gato asustado, se volteó a su hermano mayor con el ceño fruncido y las mejillas aun mas arreboladas - ¿¡No sabes tocar la puerta nii-san!? - gritó el pura alerta mientras caminaba en dirección a Itachi.

- Pero estaba abierta - excusó sin comprender porque tanta agitación por parte de su hermanito menor, ¿acaso estaba entrando en la pubertad donde necesitaba, ya saben, "ese tiempo privado''? , no parecía el caso actual , y de cierta forma se veía adorable en esa extraña ropa que llevaba, parpadeó confundido - ¿Espera, que estás vistiendo? - preguntó inocente sobresaltando mas al menor de los Uchiha.

- ¡Nada! ¡Vete! - contestó alarmado poniendo las manos en la espalda de Itachi, obligando al mayor al voltearse para hacia afuera, para guiarlo fuera de su habitación.

- ¿Eh? Pero, Sasu...- fue interrumpido y "pateado'' fuera de la habitación.

- ¡No es nada! ¡Absolutamente no estoy imitando a un perdedor para ser agradar a Hinata! - fue lo último que oyó el confundido Uchiha viendo a su hermanito cerrar la puerta de un fuerte golpe.

Una gota resbaló por su mejilla.

- Pero si yo no hable de Hinata - murmuró para si mismo antes de sonreír de lado comprendiendo el actuar de Sasuke - Así que era eso tonto hermanito menor...¡Oh! El amor juvenil - pronunció con una sonrisa divertida saliendo por el pasillo, a su madre le gustaría descubrir en quien el menor tenía los ojos, aunque sospechaba que ya estaba enterada, nada escapada de la intuición femenina de Mikoto Uchiha.

Dentro de la habitación Sasuke tenía la espalda apoyada en la puerta con la mano cubriendo su rostro ruborizado, lentamente se dejó caer sentado al suelo, agotado.

~ Woahh ~ ese fue tan vergonzoso, no podía creer que en verdad estaba punto de imitar al idiota por imaginar que clase de rostro pondría Hinata si lo viera, quien sabe con mucha suerte acabaría enamorada.

Apartó ligeramente su flequillo, sacudiendo su pelo azabache, con los cachetes imperceptiblemente inflados y enrojecidos. Con los brazos sobre su rodilla, abrazándose a si mismo, su mirada oscura se detuvo en la puerta de cristal de su habitación que daba al balcón que a su vez mostraba un perfecta visión de la enorme ventana de cortinas corridas del cuarto de Hinata, donde la misma sonreía emocionada con las mejillas coloreadas y aplaudiendo algo que veía en la computadora, totalmente concentrada en esta, siquiera se daba cuenta de que él había estado ahí imitando a su tipo ideal, sólo imaginando que ella podría regalarle esa sonrisa a él.

No pudo evitar dejar su imaginación salir a flote y ver escenas que avergonzado admitía interiormente que adorarían que sucedieran.

[- Kya! Sasuke-kun, eso fue tan genial que hace que mi corazón palpite como loco - pronunció con los ojos en forma de corazón abrazando al Uchiha, éste siguió de brazos cruzados, con el rostro volteado hacia el lado opuesto y sonriendo con arrogancia. Sintió las yemas de la mayor que ahora arrodillada para estar a su altura le obligaba con delicadeza a voltear el rostro hacía ella, quien a cada segundo acortaba la distancia entre ellos - No puedo esperar a que crezcas Sasuke-kun, yo quisiera...]

Sasuke frunció el ceño, cerró los ojos con fuerza sintiéndose calentar aun mas y escondió el rostro encogiéndose sobre si mismo mientras ocultaba su cara.

Y esa era la vida de Sasuke Uchiha.

Un chico de 12 años trabajando duro en el nombre del amor.