En este capítulo, incluyo a dos personajes de otra serie, perdónenme si no les gustó, pero tenia que hacerlo, esto siempre pasa dentro de New York, por eso los personajes, ellos tampoco me pertenecen, lamento la tardanza y nada de lo nombrado me pertenece.

Capítulo 3: ¿Será Cierto?

Emanuel se estaba retirando, pero de repente se para en seco. ¿Dijo lo que dijo? ¿Le había entendido lo que un pingüino le había dicho?

¿Pero que me pasó?- Se preguntó para sí mismo, pensando que quizá estaría loco, pero razonó un poco y recordó algo interesante que un amigo le había dicho a el antes de que el se registrara junto con sus amigos.

Mientras tanto en la base.

Skipper, ¿de que estas hablando?- Le pregunta Marlene, quien estaba confundida.

Te contesto luego, ahora tengo algo importantísimo que hacer- Le responde y luego se mete en la base.

Kowalski, necesito información sobre los cuidadores- Le pide el líder.

Skipper, parece que estamos a cargo de cuatro profesionales, estos tienen amplia experiencia en zoológicos, han cuidado a animales desde Central Park hasta Buenos Aires, los cuatro provienen de Argentina, un lugar con amplia cantidad de animales y especies, además, están registrados en la S.P.A, Emanuel tiene 18 años, Martín 17, Tito 16 y Mariano 15.- Le responde el más inteligente del grupo.

Entiendo, ahora vuelvo chicos, debo hacer una llamada- Dice Skipper, tomando un celular de la base y saliendo de la misma.

Mientras afuera del hábitat de los pingüinos.

Emanuel se dirigía con sus amigos, pensativo.

Chicos, ahora están a cargo ustedes del hábitat, debo ir a ver a un amigo mío- Les decía Emanuel, estaba decidido a ir a ese lugar.

Pero Ema, ¿qué haremos en algún caso de emergencia?- Preguntó Mariano.

Martín quedará a cargo de todo, el está capacitado para todo- Respondió y se fue.

En el camino, Emanuel pensaba y pensaba, pero no lo podía creer, que el fuera el elegido entre tantos.

Pero en su camino chocó con alguien que no esperaba.

Hey, ten más cuidado- Le gritó la chica.

Perdón, estoy descuidado- Ayudando a la chica a levantarse.

Disculpa, ¿te conozco de algún sitio?- Le preguntó.

Si creo, ¿cuál es tu nombre?- Le preguntó Emanuel.

Me llamo María- Le respondió ella.

¿María?- Le preguntó, reconociéndola.

¿Emanuel?- Le dijo ella, que también lo reconoció.

Si, soy yo- Le responde.

Te extrañe mucho- Le responde María, abrazándolo cariñosamente.

Igual yo- Le responde, correspondiendo el abrazo.

Fue difícil seguir desde que dejaste la argentina- Le dice ella.

Lo se, pero me tenía que ir- Le dice Emanuel.

Recordando cuando se conocieron hace dos años…


Emanuel acababa de entrar al zoológico de Buenos Aires, en su país natal, entre otros cuidadores que recién empezaban su experiencia.

Muy bien chicos, hoy comienzan, les deseo buena suerte a todos, ya están asignadas las parejas para este año para que trabajen juntos- Les dijo el encargado del zoológico y se retiró.

Emanuel buscaba a su nueva compañera para encargarse del área del zoológico para niños.

Disculpa, ¿tu eres María?- Le pregunta el.

Si, ¿tú eres Emanuel?- Pregunta ella.

Si, creo que somos compañeros hoy- Le dice y se van al lugar encargado.

Después de que se conocieran mejor…

Así que te integraste a la S.P.A.- Pregunta María.

Si, es que amo a los animales y los voy a proteger- Responde el.

Es increíble cuanta dedicación le tiene a los animales- Piensa ella.

María, baja de la luna y háblame- Dice el.

Ah, lo siento- Se disculpa y siguen trabajando.

Y luego de un año trabajando juntos…

Emanuel- Le llama alguien.

¿Si?- Responde el que antes estaba hablando con María.

Soy un agente de la S.P.A., han visto tu gran avance en este año y te quieren dar un ascenso- Dice el agente.

¿En serio?- Pregunta el.

Si, pero tienes que dejar el zoológico- Le dice el agente, a lo que Emanuel queda impactado por la noticia.

¿A dónde tengo que ir?- Le pregunta.

A Central Park, en New York- Le responde.

¿Pero por qué?- Vuelve a preguntar.

Porque ahí no tratan a los animales como tú los tratas, y sería una buena idea para que vayas a enseñar como hacerlo- Responde.

Emanuel queda pensativo, pensando, tenía que ir a New York o quedarse con la que se había hecho su mejor amiga, que decisión más agonizante.

Pero cuando la mira, ella le dice.

Ve, hazlo por los animales- Le dice ella, con lágrimas en los ojos.

Y el decide.

Esta bien, me iré- Le dice al agente.

Ok, tramitaré todo para que puedas estar en Central Park la semana siguiente- Le dice y se va.

¿Por qué quieres que me vaya?- Pregunta Emanuel.

Porque lo mereces, mereces estar en uno de los mejores zoológicos- Le dice ella, a punto de quebrarse y llorar.

Gracias, amiga- Y la abraza.

El día que iba a tomar el avión…

Adiós, Emanuel, ahora seguiré tu ejemplo y lucharé contra todo.- Le dice, llorando y lo abraza, quedándose un largo rato abrazada a él y llorando desconsoladamente.

Nos veremos pronto, María- Le devuelve el abrazo, le besa dulcemente la cabeza y luego sube al avión…

Luego de eso, Emanuel se convirtió en un gran agente de la S.P.A., conoció a sus tres amigos y ahora la volvió a ver a ella.


¿Qué haces aquí?- Le pregunta ella.

Bueno, después de dejar la Argentina, me vine a New York y ahora soy cuidador del zoológico de Central Park- Le responde.

¿En serio? Increíble, a mí me eligieron para ser la cuidadora de uno de los habitats del zoológico, creo que seremos compañeros- Le dice ella entusiasmada.

Como, ¿tu eres la cuidadora del hábitat de la nutria?- Le pregunta Emanuel.

Si, lo soy- Le responde ella encantada.

Genial, me encantará trabajar a tu lado- Le dice ella.

Gracias- Le dice ella, sonrojándose, cosa que el notó.

¿Te diriges al zoológico?- Le pregunta.

Si, ¿vienes?- Le responde.

No, ahora voy a ver a un amigo- Le dice Emanuel algo serio.

Ok, me encantó verte otra vez- Le dice y luego María se marcha.

Mientras Emanuel caminaba hasta llegar a su destino, una estación de policía, pero no cualquiera: la Unidad de Victimas Especiales.

Se le acercó al vigilante en la entrada y le dice:

Disculpe, estoy buscando al Dtve. Elliot Stabler- Dice Emanuel, lo conocía, cuando Emanuel ayudó a Elliot en un caso particular.


Un delincuente tenía de rehén a una joven de 20 años, la tenía amenazada con un cuchillo.

Suéltala, no seas estúpido- Le dice Elliot.

Seré un estúpido si la suelto- Le responde el delincuente.

De repente un perro callejero lo muerde y el delincuente grita.

Maldito perro- Agarra al perro y lo patea salvajemente, y también lo amenaza con el arma blanca.

Si alguien hace algo gracioso, los dos mueren- Dice el delincuente.

Tu tienes un cuchillo, yo tengo un arma, suelta el cuchillo o yo te vuelo la cabeza- Le dice alguien con un arma detrás del delincuente, apuntándole a la sien, que suelta el cuchillo.

Arrestan al criminal y se lo llevan.

Pero no había acabado.

Elliot se acercó al misterioso y…

¿Se puede saber quién eres para meterte en asuntos peligrosos?- Pregunta con rabia.

Emanuel, S.P.A.- Mostrándole la placa.

Ah, ya veo, bueno, gracias por ayudarnos- Le agradece Elliot.

De nada- Responde.

¿Quieres que te invite algo?- Le dice Elliot.

Bueno, gracias- Y ambos se van al bar de la esquina, donde a veces se reúnen.

Estaban en la barra y…

¿Asi que eres de la S.P.A.?- Le dice Elliot

Si lo soy, hoy es una gran grupo mundial- Dice Emanuel.

¿Y la leyenda es cierta?- Pregunta Elliot.

¿Cuál leyenda?- Dice Emanuel.

Dicen que cada 100 años aparece un integrante de la S.P.A. que puede entender a los animales, y sus mas cercanos también podrán hacerlo- Dice Elliot.

Eso no puede ser posible- Dice Emanuel, ambos ríen y se hicieron grandes amigos desde entonces.


Ok, ¿y usted quien es?- Le dice el vigilante.

Emanuel, S.P.A.- Mostrándole una placa con las iniciales.

Ok, puede pasar- Permitiéndole entrar.

Gracias- Entrando, estaba pensativo, no sabía que le iba a decir a el.

Lo buscaba, pero el no aparecía, pero cuando se estaba por ir.

¿Emanuel?- Le dice una voz desde atrás.

Elliot, hola ¿cómo estas?- Le responde dandole la mano.

Bien ¿y tu?- Le responde el detective.

Sobre eso vine, ¿recuerdas la charla de la última vez?- Le pregunta Emanuel.

Ah, si, lo recuerdo- Recordando Elliot que le había contado a Emanuel una vieja leyenda sobre que un miembro de la S.P.A. sería elegido cada 100 años y podría entender a los animales, y que según la leyenda, sus amigos más íntimos podrían entender también.

Bueno, parece que la leyenda es cierta- Le dice Emanuel, algo preocupado.

No puede ser- Dice Elliot.

Si lo es, hace rato en el zoológico escuche a un animal gritándome- Le cuenta Emanuel, con lo sucedido hace rato.

Bueno, si es cierto, sácale el mejor provecho, tal vez yo también pueda- Dice Elliot.

Tienes razón, tú eres un gran amigo- Y dicho esto Emanuel se quiere ir pero antes ve a Olivia, compañera de trabajo de Elliot, Olivia mira a Emanuel y lo saluda con un gesto de mano, a lo que el hace lo mismo.

Elliot, algún día hablamos de que te pasa a ti con ella- Le dice a Elliot señalando a Olivia con la mirada, ya que ella no lo vio.

¿De qué hablas?- Pregunta.

Tu sabes a que me refiero- Le dice, dejándole en claro a que se refería.

Y dicho esto, Emanuel se retiró.


Mientras Skipper, marcó con su celular a un conocido, más bien, a un aliado.

Aquí Buck Rockgut, si es una llamada de broma, no es gracioso, ¿sabes a quien le gustan las llamadas de broma? ¡A LA ARDILLA ROJA!- Responde Rockgut.

Buck, soy Skipper- Le responde.

Ah, ¿qué quieres?- Le dice cortante.

Solo te llamo, para contarte que la leyenda se cumplió- Le dice.

¿En serio?, bueno, entonces aprovéchalo, seguramente estará de nuestro lado ese integrante- Le dice Buck.

Ok, gracias- Le dice Skipper, y cuelga.

Luego de eso Emanuel vuelve de la Unidad.

Y Skipper vuelve al hábitat.

Eh, Skipper, tenemos aún el tema de la cañería en el hábitat de Marlene- Le dice Kowalski.

Ok, iré yo solo, ustedes distraigan- Le dice, y sale para el hábitat de la nutria.

Y va, pero los demás chicos los ven.

Emanuel, que bueno que vuelves, parece que uno de los pingüinos se está escapando- Le dice Mariano.

Y ambos lo ven yendo para el hábitat de Marlene, y Skipper los ve a ambos atrás de él, Mariano lo iba a detener pero… Emanuel lo detiene.

¿Pero que…- Dice Mariano, y Emanuel lo interrumpe.

Déjalo, él sabe lo que hace- Dice Emanuel.

Luego se miran entre Skipper y Emanuel, como si supieran lo que pensaba el otro sobre esta supuesta leyenda.

Y luego de un rato, ambos se sonríen, sabiendo que esto era solo el comienzo.