Disclaimer Tristemente Naruto no me pertence.

ANGEL

Las cosas no habían cambiando ni un poco, su familia estaba al borde de quedarse sin nada, ya habían vendido dos propiedades y una pequeña parte de la empresa y trataban de ahorrar en todo, incluso en la comida. Pero por el momento a Sasuke no le importaba, era su cumpleaños número diez y como era tradición su padre lo llevaría al negocio familiar o al menos lo que quedaba. Desde que tenía cinco, Mikoto obligaba a Fugaku de llevar a Sasuke, para que empezara a conocer los negocios de la familia y pasaran tiempo padre e hijo. Todo el año esperaba por ese día y este no era la excepción. Se levanto antes que todos, eligió la mejor ropa que tenia, se metió a bañar, al salir se puso la ropa en tiempo record, fue al comedor donde su mamá le dio un fuerte abrazo y un beso, porque su niño estaba creciendo. Su hermano al verlo solamente le dio una cordial felicitación, no era de extrañarse su hermano siempre fue muy serio. Fugaku al bajar asintió su cabeza para expresar sus felicitaciones.

Una vez en la empresa, fue como en los años anteriores, para cualquier persona esa visita podía ser aburrida, pero no para Sasuke, aunque solo estuviera como la sombra de su padre sin hacer ningún comentario o jugar alrededor como todo niño, el solo observaba.

Le gustaba ver cómo funcionaba todo y trataba de entender, porque su padre y su hermano parecían siempre estar más preocupados por este lugar que por él. Pero no importaba tanto, ya que cuando el creciera, al igual que su hermano, el lo comprendería. Así que lo mejor que podía hacer era ver como los demás trabajaban mientras su padre los dirigía.

Todos los trabajadores se veían más y más estresados cada minuto, pero no solo ellos también Fugaku. Al parecer iban a tener una visita importante, la cual, podía salvar el futuro de la empresa. Que mejor día para arreglar todo que su cumpleaños, todas la peleas cesarían y ya no tendría que escuchar mas gritos, ese solo pensamiento hizo altar su corazón de alegría, sería el mejor regalo que podría tener.

Alrededor de las cuatro de la tarde un hombre rodeado de guaruras entro al edificio, era un hombre alto, con cabello largo, negro como la noche, y una tez pálida casi blanca, pero lo que más le llamo la atención fueron sus ojos, los cuales eran hipnotizadores, le daban miedo.

El señor saludo a Fugaku cordialmente y después fijo su mirada en Sasuke, el cual no pudo evitar que un escalofrió corriera por su cuerpo. Pero no podía juzgar a un libro por su portada, después de todo este hombre seria quien regresara la paz a su casa. Si este hombre cambiaria las cosas entonces el tenia que crear una buena impresión, como todos los demás. Así que extendió su mano al igual como lo había hecho su padre minutos antes para estrechar la mano del desconocido. El señor sonrió al ver esto y sin dejar de verlo, tomo la mano del menor, Sasuke no pudo evitar notar lo fría que estaba, el señor le dio las buenas tardes, y antes de que Sasuke pudiera contestar su padre lo interrumpió invitando a todos a pasar la sala de conferencias, al escuchar esto, el extraño soltó la mano del niño para entrar a la sala de conferencias. Fugaku le dio la orden a Sasuke de quedarse en su oficina ya que esa era una junta muy importante y no era prudente que estuviera un niño. Así que Sasuke se quedo en medio del pasillo viendo como los adultos se marchaban, cuando de repente la cabeza del extraño se volvió para examinarlo de nuevo con una mirada calculadora y por fin entrar a la sala.

Al llegar a la casa, Mikoto tenía un pastel, que ella misma había preparado para Sasuke, el cual se emociono mucho al verlo. Itachi y Fugaku se unieron a la cerebración. Sasuke abrió los regalos que le habían comprado, los cuales consistían en ropa y libros, aunque no era lo que él quería los acepto con una sonrisa en su rostro.

Mikoto quería saber cómo les había ido en la empresa, a lo que Sasuke contesto muy emocionado todo lo que había pasado en el día, hasta la reunión. Al escuchar esto Mikoto dejo de ponerle atención para voltear a ver a su esposo y preguntarle que paso en la junta. A lo que él contesto con un tono muy serio, que aun no se definía nada, ya que el señor Orochimaru tenía algunas cosas que pensar antes de llegar a algún acuerdo, pero que sería agradable conocer a la familia de un socio, por lo cual, vendría a cenar a la casa para dar sus condiciones antes de hacer un trato.

Pasaron unas cuantas semanas y todo estaba listo para la cena. La cual fue muy agradable, el señor Orochimaru parecía ser una buena persona, daba un poco de miedo al inicio, especialmente con las miradas dirigidas a él, cuando nadie lo veía. Durante la cena se hablaron de temas como los planes de la empresa a mediano y largo plazo y cosas que él no entendía muy bien junto con una que otra pregunta casual. Al final de la cena el señor Orochimaru pareció estar contento con todo y acordó con su padre que en definitiva invertiría en la empres, por lo cual se reunirían en la oficina para firmar algunos papeles.

Su padre parecía satisfecho al igual que toda la familia, de que al fin las cosas se estaban arreglando y por eso Sasuke le dio internamente gracias a aquel ángel por regresar la paz a su casa. Esa noche Sasuke durmió sin escuchar gritos y completamente en paz al igual que toda su familia.

Poco sabia que aquel ángel, en realidad era un demonio disfrazado que se había fijado un objetivo desde el primer momento en el que puso sus ojos en el menor de los Uchihas.

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No puedo creer que pasara tanto tiempo .

Se que pensaron que nunca volvería a publicar y que se me habia olvidado esta historia pero en realidad pasaron muchas cosas en mi vida entre ellas la muerte de mi compu, por lo que usaba la de mi madre y seria muy incomodo que mi madre encontrara esta historia. En fin ya tengo compu asi que tratare de subir lo mas rápido posible.