Se he tardado mas de lo previsto pero esto de los exámenes me ha tenido con los horario un poco revueltos.
En cualquier caso, aquí ya publico el ultimo capitulo.

Un beso a todos.

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Capitulo 3

Aparque el coche en la entrada, a tiempo de poder continuar haciendo la cena de esta noche.

Saque las bolsas del maletero y me adentre en casa, a tiempo de poder oír otra de sus discusiones.

- …es que no veo donde está el problema. Con Ryan nunca hay problemas pero cuando se trata de mí, siempre se te ocurre alguna excusa.

- Mary, sabes perfectamente que no es lo mismo.

- Claro que es lo mismo, pero por algún motivo, eres tú quien se comporta de modo distinto.

Deje las bolsas en el suelo, y me dirigí hacia ellos.

- A ver, ¿qué ocurre?- les interrumpí, haciendo que ambos dirigieran su atención hacia mí.

- Mamá, es lo de siempre. Papá no quiere entrar en razón.

Tristan se mostró indignado.

- No es nada de eso.

- ¿A no? Entonces como es que Ryan sí puede salir esta noche y yo no. Siempre me tratas como a una niña pequeña, papá ¡y eso que Ryan es menor que yo!

- Un momento, ¿qué es eso de que Ryan va a salir esta noche, Tristan? – le pregunté colocando mis manos sobre mis caderas.

Tristan solo se encogió de hombros.

- Bueno, el chico me pregunto si podía salir esta noche con Janet y claro, después de oír sus suplicas durante un rato, cedí.

- ¿Ves, mamá? Ryan se lo pide sin más y el asiente. Yo se lo llevo pidiendo hace una semana y no quiere ni escucharme.

- Pero es que no es razonable pasar de una cena familiar para salir con….Robert.- dije con mala gana.

- ¡Eso no es justo!

- Bueno, ya está bien.- volví a interrumpir. Mire a Tristan.- Creí haberle dejado claro a tu HIJO que no se iba a librar de la cena por una chica, así que vas a subir luego a decirle que no se irá antes de cenar y si aun quiere salir tendrá que traer a la chica a casa, para variar. Sin rechistar, sr Dugray.- le dije antes de que comenzara a replicar, por lo que salió de la habitación en dirección al primer piso. Luego mire a mi hija.- En cuanto a ti, jovencita, lo mismo le digo. No se librará de la cena, pero puedes salir después. Además también podrías traerle a casa. La última vez no salió tan mal.

- La última vez, mamá, papá se paso toda la cena atosigándole a preguntas y Ryan trato más de una vez apartarle de nosotros para contarle alguna historia embarazosa, estoy segura, como siempre que viene.

- Lo que decía, tampoco fue tan mal.- y ambas nos reímos. A veces olvidaba lo mucho que se me parecía pese a tener el cabello rubio oscuro como su padre, con quien también compartía los mismo hoyuelos.

Se acerco hasta donde estaba y me ayudo a llevar las bolsas a la cocina. Luego comenzó a colocar las bolsas

- Además, esta vez estará la abuela y Luke y los tíos Richard y Alan.

- No sé si es un aliciente en mi favor.- dijo levantando una ceja.

- Tu solo pregúntale.

- Claro, sabes perfectamente que os adora, dios sabrá por qué.

- Pues por el mismo motivo por el que tú misma nos adoras, hija.

Ella sonrió y me abrazo con un brazo sobre mi hombro.- Supongo que sí. Voy a llamarle.- y salió de la cocina.

Comencé a preparar la cena, y cuando ya estaba por la mitad más o menos, llego Tristan.

- Debes saber que en el piso de arriba hay un jovencito muy desanimado.- dijo apoyado contra el marco de la puerta.

- Se que lo superara, es un Dugray al fin y al cabo.- sonreí.

- En eso te doy la razón.- dijo mientras se acercaba a mí, abrazándome por la espalda.- Además, siempre conseguimos lo que queremos.

- Y la prueba de ello, está dando grititos de alegría en el salón.- dije mientras oía a su hija reír desde la sala.

- Ya sabe a me que refería, Mary.- e hizo que levantara la mirada para darme cuenta de que estaba a tan solo unos centímetros de él.

Sonreí ampliamente mientras él se acercaba y me besaba apasionadamente.

Solté todo lo que tenía entre manos y, girándome, coloque los brazos en su cuello, sin separarme siquiera.

No fui consciente de cuánto tiempo había pasado. De lo único que realmente consciente era de sus labios y de cómo sus manos se estrechaban mi cintura.

- Mama, papa, James y los abuelos ya están aquí.- grito Mary desde la sala.

Tristan se separo levemente, me dio un último beso y se dirigió a la puerta.

- Es la hora.

- Tristan, se bueno.

Me guiño un ojo y salió de la cocina.

Negué con la cabeza y fue entonces cuando me di cuenta de donde estaba.

¿Cuándo me había subido al mueble de la mesa?

¿Y cuando me había quitado los zapatos?

¿Y cómo diablos me había desabrochado el sujetador sin quitarme la camisa?

Me coloque bien la ropa y continúe cocinando.