Habían pasado algunos días desde que Naruto comenzó su entrenamiento, y cada uno de ellos Sakura había despertado con la misma sensación, de alguna manera pensaba que finalmente se estaba volviendo loca, no dormía ni comía lo suficiente, y como médico sabía que era una situación inaceptable, en cualquier momento podrían asignarle una misión y ella no estaría preparada para afrontarla, pero por más que se lo repetía infinidad de veces al día, no podía pasar más de dos bocados en cada comida, le daban nauseas, en una ocasión intentó comer más de lo que su cuerpo aceptó y el resultado no fue muy bueno, terminó con la cabeza en el inodoro por quince minutos

Esa mañana fue especialmente mala, por primera vez logró recordar un poco de sus sueños, pero solo era una sombra y una voz femenina sumamente dulce que le repetía siempre lo mismo - Sakura, corre, tienes que correr - pero por más que le preguntaba quién era no obtenía respuesta, lo único que le contestaba era Él ya viene, se está acercando, no sabía quién era Él, lo único que sabía o más bien sentía, era que debía hacer casó de esa voz, no podían contener el instinto de salir corriendo de la aldea, pero eso sería inaceptable, debía entrenar más, volverse más fuerte para traer de regreso a Sasuke, salvarlo de esa serpiente bastarda. Despertó con un horroroso dolor de cabeza, el cual empeoró cuando Lady Tsunade la mando llamar y le notifico que Asuma-sensei había sido asesinado, el shock fue tal que no pudo articular palabra por algunos minutos

-¿Quién lo hizo? - preguntó cuándo pudo reponerse

-Akatsuki - fue la única respuesta de su maestra

Ella asintió con conocimiento, Akatsuki era la amenaza latente no solo para la aldea, sino para todo el mundo ninja en general, como estudiante, ayudante y una de las kunoichis más cercanas a la Hokage, sabía más que cualquier otro chunin de la aldea sobre los movimientos de la temida organización, por ejemplo, sabía que recientemente se había perdido toda comunicación con la Dos colas, lo más probable era que ya hubiera sido capturada

-Si me da permiso, mi Lady - habló Sakura - me gustaría visitar a Ino, debe estar devastada

Tsunade asintió conocedora del estado de la pobre rubia

-Tómate el día libre, ella necesitara de sus amigos, además - la miro con especulación - no luces bien ¿Hay algo que deba saber?

-...No creo que sea importante Shishou - Sakura bajó la mirada - pensará que es una tontería

La Hokage entrecerró los ojos mientras se ponía cómoda en su sillón, estaba preocupada por su estudiante, era como una hija para ella y no le gustaba verla en ese estado

-Creo que yo seré quien juzgue si es una tontería o no, siéntate y cuéntame -

La pelirrosa hizo caso omiso de la orden de su maestra, en cambió comenzó a pasear por el despacho

-He dormido mal desde que sucedió lo del ataque a la aldea, usted pensaría que podría ser estrés post traumático, pero no es así, me hice algunos estudios desde que comenzaron, pero ninguno arrojó resultados satisfactorios, el problema - hablaba sin detenerse - es que despierto con una angustia horrible en el pecho - se detuvo frente a la Hokage y se llevó una mano al corazón - no puedo entenderlo - continuó paseando - hoy algo cambió, por fin pude recordar algo, era una voz que me hablaba, me advertía que debía correr, que alguien viene, Él viene - miro a los ojos a su maestra - y mi instinto me dice que es verdad, no logro sacarme de la cabeza que debo que salir de aquí o algo muy malo va a pasar

Ambas mujeres se quedaron calladas, la rubia repasaba en su mente todo lo que su alumna le había dicho, confiaba plenamente en su palabra, era una chica muy razonable e inteligente, sin embargo debía meditar muy bien como tratar lo que le había contado

-Gracias por confiar en mi Sakura - suspiro - meditaré lo que me has dicho, mientras tanto ve con Ino, seguro ambas se necesitan mutuamente, también podrías llevar contigo a Hinata y Tenten, las amigas son el mejor remedio para sobrellevar una situación difícil. Mañana despediremos a Asuma como corresponde

-Si necesita ayuda con los preparativos, yo... - fue interrumpida

-No será necesario, Shizune puede hacerse cargo de todo

-Esta bien Shishou, gracias por escucharme - con una reverencia se despidió y salió más tranquila del despacho, confiaba en que su maestra pudiera encontrar una solución, ella misma había fallado olímpicamente

Caminó hasta la residencia Hyuga para pedirle a Hinata que fuera con ella, fue Neji quien abrió la puerta, la observó con ojos entrecerrados

-Te ves cansada - Sakura no pudo evitar una sonrisa, cuando Naruto se había marchado, había afianzado su relación con los demás equipos, suponía que en cierta manera le tenían lastima, en cuestión de meses había perdido a todos los miembros de su equipo, incluido Kakashi, como ya no estaba a cargo de ningún equipo se le habían asignado misiones de alto rango que lo mantenían lejos de la aldea por meses, Neji fue uno de los que más la apoyó, tanto en su entrenamiento como moralmente, su relación avanzó de tal manera que se convirtieron en grandes amigos, ninguno de los dos veía al otro como algo más que eso, aunque por la aldea corrían rumores de que mantenían una relación secreta, si alguno escuchaba directamente las habladurías solo ponían los ojos en blanco y seguían su camino como si nada pasara

-Tu siempre tan delicado Hyuga-san - Le gustaba pincharlo con su nuevo rango de Jounin, el odiaba ser tratado con tanta formalidad por parte de sus amigos

-No me digas así - gruño - Y no desvíes el tema, algo sucede contigo

-Es solo el trabajo, el hospital es muy demandante - él la miro como si no creyera en lo que decía pero al final suspiro resignado, la conocía lo suficiente como para saber que no le sacaría nada si ella no quería decirlo, ni siquiera mediante tortura

-Como digas - suspiro - entonces ¿Qué haces aquí?

-En realidad busco a Hinata, esperaba que pudiera acompañarme a visitar a Ino

-Me enteré de lo que pasó, dale mis condolencias - ella asintió - Iré a buscar a Hinata

La pelirrosa no tuvo que esperar demasiado, la princesa Hyuga salió con una canasta de fruta en las manos

-Sakura-chan - le sonrió - parece que nuestros pensamientos coincidieron, igual tenía pensado visitar a Ino-chan

-Genial, solo debemos buscar a Tenten - ambas sabían dónde la podían encontrar, siempre estaba en el campo de entrenamiento practicando su puntería con las armas

Llegaron con bastante rapidez y no fue necesario convencer a la chica, con un asentimiento comenzó a guardar las armas y corrió hasta ellas

-Me entere acerca de Asuma-sensei - suspiro - es una desgracia

-Así es - continuaron caminando mientras Sakura hablaba - lo único que podemos hacer en este momento es apoyar a Ino con un hombro en el cual llorar

-Por supuesto - dijo Hinata - las amigas debemos estar unidas en un momento tan difícil

-¿Qué creen que harán? – Preguntó Tenten – Si hubiera sido Gai-Sensei, estoy segura que nadie de mi equipo se quedaría con los brazos cruzados

-Lo sé, y eso es lo que me preocupa – ambas chicas miraron a Sakura – En este momento sus sentimientos están a flor de piel, sé que Shikamaru es uno de los ninjas más listos del mundo, pero cuando te dejas llevar por las emociones y no piensas fríamente las cosas – la imagen de un pelinegro con ojos rojos pasó por su mente – ocurren desgracias inimaginables. Espero que sean tan listos como para pedir ayuda

-Tienes razón Sakura – habló Hinata – Todos los ayudaremos si así lo piden

Caminaron en un silencio cómodo hasta la floristería, Ino no se encontraba en su puesto habitual, en su lugar, su madre se hacía cargo del local

-Oh, Sakura, que alivio – la mamá de Ino parecía un poco tensa – Ino no ha salido de su habitación en todo el día, estoy preocupada por ella

-Y veo – todas se miraron entendiendo – ¿Podría pasar para hablar con ella?

-Por supuesto, en realidad, esperaba que te pasaras por aquí – le dedicó una sonrisa a todas – ver que sus amigas estarán con ella en un momento tan difícil me tranquiliza. Solo espero que a ustedes si quiera abrirles la puerta

Sakura se mordió el labio y una mirada de determinación se adueñó de sus ojos

-Yamanaka-san, debo pedirle un favor

-Dime, Sakura – sonrió

-Conozco lo suficiente a Ino como para saber que no se dejará consolar por las buenas, y también sé que nos necesita, aunque ella piense que no es así

-Lo sé, esa hija mía es muy orgullosa

-Así que si escucha golpes o gritos no intervenga, servirá para que deje salir un poco su dolor – la madre de Ino asintió

-Lo entiendo Sakura. Has lo que consideres necesario

-Gracias Yamanaka-san – hicieron una reverencia y se dirigieron a las escaleras, ya todas conocían el camino hacia la habitación de la rubia, se detuvieron frente a la puerta; Hinata y Tenten dieron un paso atrás por cuestiones de seguridad, conocían las épicas batallas de esas dos y sin duda cualquiera que se encontrara cerca tenía una muy alta probabilidad de salir herido

-Lo intentaré por las buenas – susurro Sakura, tocó dos veces - Ino, abre la puerta – no recibió respuesta – vamos Ino, Hinata y Tenten también están aquí – esperó unos segundos y nada pasó, decidió intentarlo de ese modo por última vez – Ino, solo queremos estar contigo en este momento tan difícil

-¡Lárgate! – algo se estrelló contra la puerta por dentro - ¡No te necesito! ¡No necesito a nadie!

Sakura entrecerró los ojos

-Ino, sabes que nos necesitas

-¡Te dije que no, frentona! – una vena se saltó en la frente de Sakura y sus dos acompañantes retrocedieron aún más por precaución

-¡Mira Ino cerda, no me voy a ir así que abre de una vez la puerta! – Dio dos golpes a la puerta para enfatizar sus palabras

-¡Que te largues, frentesota! – nuevamente algo golpeo la puerta por dentro

-Muy bien, tú lo quisiste – con una patada, arrancó la puesta del marco y entró a la recamara, las chicas decidieron esperar fuera hasta que la tormenta hubiera pasado

Muchos proyectiles en forma de peluche fueron lanzados hacia la pelirrosa, ella los esquivó como pudo y cuando se acabaron los peluches, sonrió socarronamente, no había terminado de sonreír cuando una almohada le dio de lleno en la cara, perdió el equilibrio y cayó sobre su trasero

-Oye Ino puerca, eso es trampa – la fulminó con la mirada y le lazó con fuerza la almohada, pero intencionalmente ese erro por un par de centímetros

La rubia sonrió desde su cama, era la primera sonrisa que tocaba sus labios desde la muerte de su sensei

-No me culpes por tu torpeza – ambas se miraron fijamente, y de repente los ojos de Ino comenzaron a aguarse, gruesas lagrimas brotaron de sus ojos y con un gemido se abrazó a si misma mientras sollozaba

Sakura con un suspiro se levantó del suelo y se apresuró hacia la cama, se sentó a un lado de ella y la abrazó fuerte, dejando que su mejor amiga sacara todo el dolor de su alma y corazón

Hinata y Tenten al ver que el peligro había pasado, también entraron en la habitación y corrieron a abrazar a su amiga. Así las encontró la madre de Ino, sonrió tristemente al ver a su amada hija en esa situación, pero también se encontraba aliviada al saber había aceptado el consuelo de sus amigas, miro el marco de la puerta desinteresadamente, después le diría a su esposo que lo arreglara, las dejó solas para ir a preparar unos bocadillos. Ninguna de las chicas supo cuánto tiempo pasó, Ino se separó lentamente de los brazos de Sakura y le sonrió débilmente

-Gracias, frentona – miro a las otras chicas – gracias a todas, lo necesitaba

-De nada Ino-chan – Hinata puso su mano en su espalda – para eso están las amigas

-Y-yo no puedo creer que Asuma-sensei se haya ido – la voz se le quebró – esto parece una horrible pesadilla

-Lo siento mucho Ino – Sakura la tomo de la mano – Debes saber qué haremos por ti cualquier cosa, solo tienes que pedirlo - las otras asintieron

-G-gracias – apretó los puños – Lo único que quiero en este momento es venganza, el asesino de mi sensei debe pagar por lo que hizo

-Lo hará Ino – comentó Tenten – Si eso es lo que quieres nosotras te ayudaremos junto con nuestros equipos

-Shikamaru debe estar planeando algo – sonrió cruelmente – y será una venganza que este al nivel del dolor que ha causado

Sakura se alarmó un poco por la mirada en sus ojos, era consciente del dolor que debía estar sufriendo Ino, y no osaría decirle que dejara a un lado su venganza, pero debía mantener la cabeza fría o su plan sería un fracaso llegado el momento de la verdad

La madre de Ino interrumpió justo en ese momento, y en silencio dejó una bandeja encima de la mesita de noche y después depositó un beso en la frente de su hija, Ino le sonrió a su madre y la mirada que tanto había preocupado a Sakura fue sustituida por una de cariño hacia su madre. Suspirando se relajó. Puede que después de todo el plan si funcionara, pero de todas formas debía mantener un ojo sobre su amiga.