MELODÍAS SUAVES.

Cap.3:

La hoja que vuela en el viento.

Ella puso el estetoscopio en mi pecho y me dijo_

Inhala- Inhalé- Exhala... –Exhalé.

-Bien, puedes ponerte tu ropa Chrona. –Dijo sentándose en su silla, con su típica mirada fría.

Me dispuse a ponerme mi simple y largo vestido: Con el que todo el mundo me confundía con una monja.

-Bueno Chrona –Sonríe- Deberías de cuidar más de tu salud… Estas muy baja de peso y debes alimentarte bien. –Me extendió un papel doblado que parecía ser un folleto nutricional.

-Sí… Claro Nyggus-Sensei… -Me bajé de la camilla y agarré el folleto.

-Ya puedes controlar a Ragnarock cuando quieras. Puedes hacer tu sangre líquida o sólida como desees.

-Gracias Sensei… Hasta pronto… -Me despedí de ella mientras hacía un ademán con la mano.

Sin ánimos abrí la puerta y salí de la enfermería, iba camino al comedor ya que eran horas de almuerzo y mi estómago rugía como león. Ya era rutina para mí que todos murmuraran cosas y se rieran de mí cuando yo caminaba o pasaba por algún pasillo de Shibusen. Realmente común y rutinario para mí.

En la bandeja de comida la señora con un cucharón tiró una cosa pastosa y verde en mi plato. Me atrevería a decir que esa cosa me gruñó, no creo que haya sido mi imaginación… De todos modos lo ignoré… Me dispuse a dirigirme a una mesa vacía: alejada de todos y preferiblemente en una esquina.

Pero mientras caminaba sentí que un pie se atravesó y yo tropecé y caí de boca al suelo, la comida voló por los aires y cayó sobre mí, me manchó toda. Fue cuando oí la risa sonora de Tsugumi y no me sorprendió al saber que fue ella.

-¡Vaya Chrona! ¿No es mucha comida para ti? –Se reía la castaña de feas coletas.

-¡Es cierto! ¡Por eso estas tan gorda! –Decía la rubia de Anya.

Me toqué mis costillas sin dificultad alguna, se podían sentir con facilidad… Estaban algo marcadas…

-¡Por Dios que asco das! ¡Pareces una ballena! –Se reía la pelirroja de memoria de corto plazo.

Claro que no fue la única en reírse…

Todos a mí alrededor se reían y se reían. No me sorprendía y no me parecía nada fuera de lo común. Aprendí a lidiar con esas cosas por más impresionante que suene y no dejarme llevar por la ira que alguna vez pude haber sentido.

Claro que habría un momento en el que estallaría… Pero ese momento no sería este…

Me levanté y sacudí un poco mis ropas aunque estas estuvieran llenas de comida, a paso lento caminé hacia Tsugumi mientras que ella me miraba con extrañeza. Acerqué mi boca a su oído.

-Apártate de mi camino si no quieres salir herida… -Le susurré en un tono intimidante al oído de la castaña, y sentí como su piel se erizaba, se estremeció ante mis palabras.

Caminé para alejarme de ellas y oí como ella gritó:

-¡¿Oye crees que me intimidas?! –La miré indiferente pero no dije nada realmente.

-¡Sí! ¿Acaso crees que no asustas, ¿Espada Demoníaca? –Preguntó retóricamente y en un tono desafiante Anya.

Estas idiotas no saben quién soy…

-¡Sí! –Concordó la pelirroja- Además que parece que quieres tirarte a Death the Kid. (N/A Tirar o tirarse a alguien es un término vulgar para decir que alguien quiere llevarse a la cama a otro alguien de dónde vengo, solo para los que no lo saben).

La miré con la cara que tú pondrías si te dijeran que los elefantes vuelan.

-Sabemos que estás detrás del hijo de Shinigami-Sama. –Dijo Tsugumi intentando llamar la atención de nuevo. Todas las personas abrieron la boca un tanto estupefactas. No me importó lo que ellas tuvieran que decir en mi contra… Me detuve mientras caminaba pero no les dirigí la mirada.

-¡¿Tú crees que no te vimos ayer en el patio trasero?! –Dijo Anya cruzándose de brazos, intentando apoyar como la buena chupa-medias que es A tsugumi.

Tsugumi se me acercó amenazante, yo no dejé de mirarla indiferente. Levantó la cabeza y se me acercó a tal punto de sentir mi respiración, necesitaba ella elevar por completo su cabeza para poder mirarme. Ella es muy enana y yo soy un poco alta…

-Death the Kid es mío ¿Oíste? –Me señaló con el dedo tratando ella de lucir intimidante.

-Dudo que él se fije en unas coletas feas como tú. –Dije con total naturalidad cosa que a todos sorprendió, no tardaron en comenzar a reírse; pero esta vez de Tsugumi.

-¿Qué dijiste mocosa? –Me agarró del cuello de mi vestido, pero no dejé de mirarla con superioridad. Podía matarla si me daba la gana…

-Qué eres una mala copia de Maka… -Me solté de su agarre y vi como ella abrió los ojos sorprendida.

Nuevamente se estaban riendo; de Tsugumi. A paso relajado caminé y me fui del comedor, sabía que a mis espaldas se encontraba una muy avergonzada Tsugumi.

-¡Esto no ha acabado! ¿¡Me oíste bien Makenshi?!

Ignoré por completo lo que me dijo, y seguí mi camino. Ya no me importaba si se burlaban de mí o no… De todos modos ya puedo controlar mi sangre… Y saben claramente lo que pienso hacer con ella…

Seguro se preguntan… ¿De dónde la enclenque esta sacó valor para encarar de esa forma a sus bullies? Simple: No se trataba de valor, simplemente quería avergonzarla con unas simples palabras antes de despedirme…

Iba sumida en mis pensamientos y a lo lejos divisé a Maka quien venía corriendo muy alegre, a su lado estaba Soul. Caminando cool como suele él decir. Los saludé con un pequeño ademán que hice con la mano y la sonrisa de Maka se borró; me miró confundida al igual que el peliblanco.

No pude evitar notar un par de chichones que sobresalían de la cabeza del albino_ -"Me pregunto por qué"…- Me preguntaba a mí misma mientras ladeaba la cabeza confundida al ver a Soul aparentemente golpeado.

-Chrona… ¿Por qué estás llena de comida? –El ojirubí fue el primero en hablar cosa que ligeramente me sorprendió.

-Ehhmm… Bueno… Etto… -No sabía que palabras exactamente utilizar…

-¡Sí Chrona! ¿Qué te sucedió? –Preguntó ella realmente extrañada.

-¿Caí… en un pote de basura? –Intenté mentir.

Soul no se veía muy convencido con mi lenta respuesta. Pero Maka sí, a veces ella puede ser un poco crédula o ingenua a diferencia de su compañero-guadaña.

-L-los veo luego… -Me despedí de ellos mientras caminaba en dirección hacia mi habitación. Pensaba en ducharme y luego irme.

Pero mientras caminaba por los pasillos en dirección a mi cuarto, vi como la puerta del salón de música estaba entre abierta. Es un aula a la que no dedican clases ya que pocos alumnos en el instituto se prestan a la música, me pareció algo tentador entrar allí…

KID POV…

Estaba algo aburrido y cansado… De un tiempo para acá Liz no se dejaba de pelear con unas chicas ahí raras de la clase NOT, a veces Liz puede ser algo peleona y bueno, teniendo a una hermana inocente como Patty; la amante de las jirafas se suma a las discusiones y a veces peleas de gatas con el fin de defender a su hermana mayor.

De pronto siento que alguien me toma del hombro desprevenido y me empujan hacia unos arbustos… ¿Era Liz?

-¡Liz! ¿Qué diablos haces?

-¡Shhhhh! –Me cubrió la boca rápidamente- ¡Cállate idiota!

Me quité la mano de Liz encima con una expresión de asco.

-¡Ehhh! ¡Tienes las manos sudadas! –Me limpié asqueado mi boca.

-Ay no seas nenita –Me susurró ella algo molesta.

-¿Qué diablos quieres? –Le pregunté mientras seguía limpiándome la boca.

-¡Quiero que me aclares algo! –Susurró ella mientras miraba a sus lados cuidando que nadie nos estuviera escuchando.

-¿Qué? –Le pregunté sin interés para ser franco.

-¡Los chicos de la escuela rumorean que te metiste en una cascada con una chica! –Me dijo con estrellitas en sus ojos como una niñita de 6 años que oía que el príncipe besaba a la princesa…

Al instante abrí los ojos sorprendido, claramente eso no fue lo que paso. Y… Los estudiantes de Shibusen parecen paparazzi de todo lo que se enteran. Juraba que estaba solo con ella.

-E-Eso no fue lo que pasó… -Intenté aclararle pero mi voz sonó evidentemente nerviosa.

-¿Y qué fue lo que paso? –Colocó sus manos debajo de su barbilla, se notaba la curiosidad en sus ojos.

-Eehh… Bueno, se podría decir que me topé por accidente con ella…

Ella me miró incrédula_ -No piensas contármelo ¿Verdad?

Me rasqué la nuca y decidí serle sincero_ -Creo que eso es algo personal… ¿No crees? …

-¡Esa no es una buena razón! –Se enfadó.

-Para mí lo es… -Me enojé un poco con ella.

Ella me miró con cara de pocos amigos, sonó el timbre y me fulminó con la mirada_ -Esto no termina aquí Kid ¿Me oíste? Vas a terminar contándomelo…- Suspiró y se levantó, se sacudió la tierra que se había adherido a sus pantalones y que quitó unas ramitas que se colaron en su cabello.

Igual que ella me levanté y me sacudí un poco, suspiré exhausto al tener que lidiar con Liz cuando llegáramos a casa; Seguro me bombardeará con preguntas…

A diferencia de ella me encaminé hacia una de las bancas para descansar un poco, estas últimas semanas mi padre me había mandado muchas misiones que tenía que hacer solo y alrededor de todo el mundo. Estaba muy agotado y algo decaído…

Los tablones de madera que conformaban la vieja banca parecían estar cubiertos de las características hojas anaranjadas que caían de los árboles en otoño. Suspiré nuevamente y con calma las removí…

Me senté lentamente y enseguida cerré los ojos… No quería moverme e incluso sentí mucho sueño… Algo no común en mí ya que soy un Shinigami… Quizá perdí la cuenta de todos los meses que llevo sin dormir.

El viento sacudió suavemente mi cabello y oí la sinfonía de esta al cruzar por las ramas de los árboles. Una sensación muy relajante y pacífica… Pero agudicé mis oídos y a muchos metros de distancia divisé a una chica de coletas marrones que parecía agitar la mano saludándome. Empezó a correr hacia mí.

-¿La conozco…?- Pensé mientras la detallaba y la miraba acercarse.

Se me hacía un poco familiar el rostro de la chica y fruncí el ceño detonando que me encontraba algo confundido ante la cortesía de esta extraña. Se sentó a mi lado y noté que me sonreía.

La observé con detalle y sin embargo no logré acordarme de ella, la miré desde el rabillo del ojo_ -¿Se te ofrece algo? –Quizá no fui del todo cortés, me molestaba un poco que me interrumpiera en una paz que pocas veces puedo conseguir.

-Hmph… no… -Ella se sonrojó, era castaña y estaba mal peinada. Esas coletas tan asimétricas no le sentaban, me provocaba quitárselas y peinarla de nuevo pero me contuve.

Luego la recordé, ella fue la chica a la que le acomodé los moños y ella se sonrojó.

-Mi nombre es Tsugumi Harudori –La chica me extendió la mano y pude notar que desviaba la mirada, me imagino que avergonzada.

Me pregunto por qué la mayoría de las chicas actúan así conmigo…

-Un gusto, Tsugumi. –Estreché su mano sin ganas, me molestaba en cierto modo su presencia cosa que era algo extraño ya que conozco del todo bien a esta chica… Simplemente no me da buena espina…

Yo estaba a punto de abrir la boca para decir mi nombre pero ella me interrumpió otra vez.

-No es necesario que digas tu nombre, todos aquí te conocen. –Sonrió de nuevo mientras que un ligero rubor adornaba sus mejillas.

La miré nuevamente sin interés, ella se sonrojó todavía más ante mi persistente mirada y con nerviosismo en su voz dijo_ -B-Bueno… ¡Ya me voy!

Se levantó como un resorte y salió corriendo apenada, la seguí con la mirada y la detuve cuando ella se escondió detrás de un árbol.

GENERAL POV…

Su mirada la hizo palidecer en cuestión de instantes, corrió y se escondió detrás de un árbol y luego recordó la conversación que ella había escuchado a escondidas de Chrona y Kid ayer después de clases.

Ella era un chica muy entrometida y chismosa. Cuando se trataba de enterarse de cosas privadas de los demás ella era un estrella, pero cuando ayer espió a Chrona huyendo de la humillación a la que ella misma la había expuesto descubrió algo que la alarmó solo un poco.

Kid parecía estar disfrutando de una tranquila conversación con la "Bruja" como ella le solía decir. Claro en Kid, es algo extraño ya que él no suele interactuar mucho con otras personas que no sean sus amigos y Chrona a pesar de estar en el mismo círculo estos dos no compartían mucho.

Suspiró y recordó claramente las palabras que mencionó el Shinigami el día de ayer, se sintió un poco mal…

-¿Estás enamorado eh? –Pronunció con algo de melancolía para sí misma mientras observaba al pelinegro quien dormía plácidamente recargado en la banca.

La chica de coletas no pudo evitar notar un papel que sobresalía ligeramente del saco del Shinigami, vió que estaba dormido y que quizá una ojeadita no le haría daño.

Se acercó a paso lento para no hacer ningún ruido al pisar hojas secas caídas de los árboles. Caminó con cautela y sigilo hasta que llegó nuevamente a donde estaba el de cabellos azabaches.

Con delicadeza y sutileza posó unos dedos sobre la dichosa hoja, esperando que el chico no se diera cuenta; retiró la bien doblada hoja del saco. Lo miró a él y luego su vista se posó sobre la hoja.

La abrió y vió que era una canción, pero una canción que ella jamás había oído. Se puso a ojear la letra y no le pareció nada más que un conjunto de palabras sin sentido, a diferencia del Shinigami ella no comprendía la profundidad que esta peculiar canción poseía. No le importó realmente.

-¿Qué crees que haces? –Le preguntó secamente cuando vió a la chica leyendo a escondidas.

Ella fue sorprendida por él, pensó que estaba dormido y se le pusieron los pelos de punta cuando se percató de que él la estaba viendo.

-¡A-ah nada! –Ella ocultó la hoja detrás de su espalda.

-¿Qué tienes ahí…? –Se asomó ligeramente a ver lo que ocultaba detrás de su espalda pero la chica dio un brinco para que el no viera nada.

-Eehh… ¡Me tengo que ir! ¡Adiós Kid-kun! –Se despidió la chica mientras corría hacia los salones.

Le incomodó un poco que ella lo llamara con tanta confianza, solo sus amigos lo llamaban así. Le pareció extraño el comportamiento de la chica pero como antes había pensado: -"Las chicas de la clase NOT son raras."

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Ella corrió lo más rápido que pudo, lo último que quiso era que él se enterara de que ella le quitó algo de suma importancia para él. Corrió apresurada hasta adentrarse a los pasillos de Shibusen, no había nadie ya que todos estaban en clase así que no se le hizo tan difícil y correr y alejarse. Cuando una extraña música inunda sus oídos, era melancólica y algo triste.

Sin embargo ella no aprecio lo que dicha melodía intentaba transmitir, pero la curiosidad la venció y se asomó por el marco de la puerta para ver de dónde venía la inusual música.

Sus ojos se abrieron sorprendidos al darse cuenta que era Chrona, la peli rosa se veía deprimida y sin muchos ánimos tocaba el piano. Una melodía un tanto lenta pero que al poco tiempo fue acompañada de una dulce y triste voz. Claro que la castaña no lo apreció.

Frunció el ceño confundida y la letra que esta chica cantaba se le hizo familiar. Desdobló la ajena hoja que tenía en sus manos y se dio cuenta que era la misma canción.

La chica abrió los ojos todavía más y se recargó contra la pared, se deslizó rápido hasta quedar en cuclillas. Se tapó la boca intentando callar un grito y un par de lágrimas empezaron a surcar su rostro. Con dificultad de creer lo que había descubierto entrecortadamente artículo en voz baja:

-…Es decir… La chica que ama Kid es… ¿C-Chrona?

Sacó su teléfono móvil y le marcó a sus amigas en un mensaje_

-Vengan rápido al salón de música, hay algo que deben saber…

De- Tsugumi.

Les escribió con rapidez la chica de dos coletas a sus amigas mientras recapacitaba acerca de lo que se había enterado.

-El hijo de Shinigami-Sama… ¿Enamorado de una bruja?- Se preguntaba a sí misma la chica novata de Shibusen incrédula ante el descubrimiento. Pero ese sentimiento de tristeza fue reemplazado por uno de odio.

Observó con ira a Chrona, quien le parecía la chica más patética y repugnante que había conocido.

-Se las verá conmigo… -Hablaba sola la chica mientras la sangre le hervía.

Sus amigas llegaron a donde ella estaba y se apoyaron sobre sus rodillas jadeando_ -¿Q-qué… quieres… Tsugumi? –Jadeaba la rubia claramente exhausta de tanto correr.

-Hay que darle una paliza a Chrona –Dijo decidida Tsugumi, mientras apretaba con rabia su puño, se veía fácilmente lo blanco de sus nudillos.

-¿De qué… hablas? –Pregunto aun jadeando Tatane, la chica pelirroja.

-Esa idiota me las va a pagar… -Decía con resentimiento la chica.

Sus amigas seguían sin comprender la repentina ira que esta le tenía a la peli rosa, pero de pronto la rubia recordó lo de el almuerzo y todo encajó en su cabeza. Aunque esta no haya sido verdaderamente la razón.

-¡Cuenta conmigo! –Alzó un pulgar en alto confirmándole a la chica que la apoyaría durante la paliza.

La pelirroja incluso sin entender asintió y le dio su apoyo a su amiga, aunque las intenciones de esta no fueran para nada admirables…

La chica dentro del aula terminó su última tonada y dio un suspiro reprimido mientras se giraba para guardar un par de cosas en su mochila.

Al cerrar dicha mochila levanta la mirada al percatarse que entraba la luz de los pasillos al salón, ella pensó haber entrecerrado la puerta de manera que la luz no interfiriera durante sus tonadas.

Quizá solo había sido el viento, le restó importancia y se levantó de su asiento. Se acomodó un poco el vestido y caminó hacia la puerta, cuando la abrió por completo se encontró con que Tsugumi estaba allí esperándola junto con sus amigas.

Le extrañó y en seguida frunció el ceño evidentemente confundida, la chica en medio de coletas quien la miraba fijamente con un rostro de pocos amigos le dijo:

-Te dije que esto no había acabado Chrona… -Se le acercó al rostro mirándola molesta, Chrona por su parte quiso evadirla para no tenerla tan cerca.

Se giró y mientras ellas se les acercaban amenazantes chocó ligeramente contra una pared.

-¿Qué diablos quieren? –Les preguntó confundida.

La castaña ignoró por completo la pregunta y cerró el puño con fuerza, lo alzó y golpeó fuertemente a la peli rosa. La chica cayó al suelo debido a la fuerza del puñetazo, se sobó ligeramente la mejilla.

-¿Qué te pasa…? –Se molestó ante su acción.

Ella chasqueó los dedos y sus amigas con el ceño fruncido se le acercaron, la rubia dobló la pierna y la alzó; con ella le pegó fuertemente en la quijada a la chica tumbándola nuevamente al suelo.

Con la intensidad de la patada casi le parte la quijada, escupió sangre y esta salpicó en el suelo.

El cuerpo de la chica se sintió tembloroso de repente.

Sin darle oportunidad de apenas incorporarse, la pelirroja la pateó en el estómago y ésta sin más escupió de nuevo su característica sangre. Después de todo no sabía controlar del todo bien la sangre negra como Ragnarock lo hacía, pero si el salía de su espalda seguramente las chicas acabarían probablemente muy mal heridas o seguramente muertas.

Y ella después de todo no quería eso… Le traería muchos problemas.

-Y-ya paren… -Pidió la chica mientras se limpiaba con la manga de su vestido el hilo de sangre que escurría de su boca.

Pero fue totalmente ignorada ya que la castaña la alzó en cuerpo contra la pared y la abofeteó. Hizo que la mirara a los ojos un momento y la golpeada joven comprendió en la triste pero a la vez molesta mirada de la castaña, que realmente se sentía mal. Pero luego le dio repetidas veces puñetazos. Fuertes puñetazos.

Ya habían conseguido partirle la boca a la portadora de la espada demoníaca aunque esta extrañamente ni se defendía.

Una vez que la chica dejó de golpearla la tiró al suelo y con desprecio la observó_

-Aléjate de él… -La chica le dio la espalda mientras se iba junto con sus amigas, esa tremenda paliza… ¿Solamente era… por Kid? ¿Se estaba incompetentes.

Por Dios, hacerle daño a una persona solo porque tenerle celos no es bueno. Nada bueno. Además ¿Qué diablos tenía que ver ella con Kid después de todo? Eran escasas las veces que conversaban y dichas conversaciones no duraban ni 10 minutos… ¿Así que por qué Tsugumi la veía como una amenaza? Un misterio para ella.

Débilmente intentó incorporarse, aunque su cuerpo temblaba como gelatina. Sin embargo mientras trataba de levantarse divisó un papel solitario que era ligeramente arrastrado por el viento.

Se ilusionó al instante al pensar que era su canción, le dio ganas de levantarse y tomar dicha hoja de papel.

La tomó y en sus ojos se vió la felicidad. -¡Aquí está! –Dijo feliz mientras leía con sumo cuidado la hoja.

No sabía dónde había estado la hoja, ni como había llegado allí. Pero se notaba que había estado en manos de alguien ya que estaba perfectamente cuidada y doblada.

Pero nada de esto le importó, con manos aun temblorosas buscó su mochila que con la paliza que le dieron fue largada al suelo. La abrió y sacó su cuaderno de canciones para meter dicha hoja entre las páginas pero luego decidió sacar el lápiz y la canción para poder irse a escribir en su típico lugar; en el cual ella podía sentirse en paz...

Al menos algo bueno resultó de ese día…

KID POV…

Lentamente abrí los ojos ya que anteriormente me dormí, me dieron unas extrañas ganas de leer la canción que hace días me cautivó. Quería inhalar el suave aroma a jazmín que desprendía la dichosa hoja de papel y recordar una vez más la hermosa chica que vi en la cascada, a pesar de que ella no desaparecía de mi mente…

Pensaba en ella cada hora, cada minuto, cada segundo, y cada momento del día. ¿Por qué me siento así… si ni siquiera la conozco? No lo sé… Pero es algo incluso más fuerte que yo, no podía dejar de sentirme así por más que quisiera. Me siento tan patético…

Metí la mano en mi saco buscando la tan mencionada hoja, mis ojos se abrieron un par de milímetros al no sentirlo en mi bolsillo. Abrí mi saco con algo de desespero buscando la hoja, me lo quité y busqué en cada bolsillo que esta poseía… Pero nada apareció.

Me agaché y revisé debajo de la banca en la que estaba sentado, ni un rastro de ella.

Me sujeté los cabellos con desespero sin importar que se despeinaran y en susurró casi inaudible pronuncié…

-¿Qué he hecho…?

A lo lejos vi a una chica que vestía de negro y que sus cortos y rosados cabellos se agitaban en el viento. Noté que en su mano llevaba una hoja y sin dudarlo supe que ella había sido quien me la quitó.

Fruncí el ceño molesto y me entró mucha rabia e ira.

-Se las verá conmigo… -Dije claramente furioso dirigiéndome hacia ella, le bloqueé el paso y ella me miró confundida.

HOLIIIIIS MIS LECTORES! –Ok, no- Decir holis no está en mi vocabulario-.- pero que les puedo decir? Quizá este capítulo no haya sido… como decirlo… tan hot? A los amantes del lemmon les advierto que falta mucho todavía. Si lo se… lo que quieren es lemmon entre esta adorable parejita -3- Yo también lo quiero y lo ansío –w- Espero que el cap les haya sido de su agrado, ¿Piensan que me tardé mucho? Mañana empiezo el instituto T^T y bueno… No tendré tanto tiempo para escribir.

¿Sería mucho pedir un review?

¡Adiós!

¡Nos leemos en diciembre :D!

-¡Olvídenlo fue una mentirita piadosa :D!