Otro caap :D pff gente me agrega a ffs pero no comentan .___. un review porfaas ! Si ^^?


Capitulo 3

Al siguiente día amanecí más calmada, el dormir había logrado relajarme completamente

Me tomé la ducha, me vestí, desayune y todo eso. Había tomado menos tiempo que lo común, por lo que decidí irme a pie, ya que el día estaba soleado. Y para que no me pasara lo mismo que el otro día, pasaría a comprarme un paraguas en el camino.

Extrañamente, me sentía de buen humor. No entendía por que, no había razón alguna, pero así me sentía.

Salí de casa y salude al portero, luego comenzé a caminar por las calles, que a esa hora se encontraban sencillamente despejadas.

Me dirigí a la tienda más cercana que había y me compré un paraguas negro.

Me daba un poco de lata el hecho de tener que andar un paraguas en la mano, siendo el sol que había, por lo que me apresuré un poco más en llegar a la oficina.

Camino a esta, pasó algo que hizo que mi humor se animara aún más.

De la nada me había llegado una idea perfecta para el cierre del caso, y esta vez si que no podrían ganarme. Se me formó una sonrisa en la mente y me sentía totalmente complacida de mi idea.

Cuando llegué, como siempre, llego la goma pegajosa a hablarme.

Mike: Isabella.- Dijo llegando a saludarme.

Isabella: Mike.- Dije continuando camino a mi oficina.

Mike: ¿Qué tal estás?

Isabella: Como siempre…

Mike: Ah, que bueno, que bueno… y dime, ¿Qué tal vas en el caso? Se me ocurre que podríamos almorzar hoy para discutir alguna idea que se nos venga, ya sabes…

Bella: Pues.. no, Mike. La verdad, es que ya tengo una excelente idea, no hace falta, pero gracias.- Dije intentando sonar lo más cordialmente posible.

Se vió un poco sorprendido pero lo ignoré, estabamos al frente de mi oficina, y le habría cortado si no hubiera empezado a hablar, y hablar, y hablaaaaar….

Mike: ¿Enserio? Oh, bueno, eso esta bastante bien, ¿Sabes? Se nota que eres una excelente abogada, no sabes cuanto tiempo estuve yo intentando encontrar una solucion, jeje, pero al parecer no soy lo bastante bueno como tu… pero hey, me gustaria saber la idea, por lo que lo del almuerzo podria seguir en pie, ya sabe, para comentar tu idea y asi talvez se me ocurra algo para mejorarla, no se, sabes que me gusta enterarme de las cosas asi que, podría ir bastante bien, además podriamos pasar un buen momento, ya que tu y yo almorzamos solos comúnmente podríamos…- Rodé los ojos, no quería que Mike arruinaba el perfecto estado de animo en el que habia amanecido hoy.

Al parecer Carmen se dio cuenta de mi gesto, por lo que decidió interrumpir.

Carmen: Eh… Sr, Mike.- Dijo llamando su atención.- Creo que la Srta. Zafrina lo llamaba…

Mike: ¿En serio? Oh… ¿Puede esperar unos minutitos no?

NO! Me dieron ganas de gritar…

Carmen: Creo que dice que es urgente.- Dijo haciendo una mueca.

Mike pareció algo triste y decepcionado.

Mike: Bueno… de ahí hablamos, Bella… - Dijo marchándose de ahí.

Aliviada, le dirigí a una sonrisa, y module con la boca sin hacer sonido alguno un "gracias" mientras habría la puerta de mi oficina. Carmen había sido mi salvadora.

Me devolvió una sonrisa y entonces entré.

No era que tuviera mucho que hacer, ya que ya tenía la solución lista, asi que solo esperé a que llegara Tracy.

Cuando esta llego parecía nerviosa, y yo intenté calmarla asegurandole de que todo estaría bien, que ya tenía todo calculado, y bla bla bla blaaaaaaaaa, cosas que me colmaban la paciencia pero intenté mantenerme calmada.

El juicio sería en la tarde, por lo que la mañana se me pasó bastante lenta, iba a dirigirme a almorzar cuando la puerta de mi habitación se abre repentinamente.

X: Bella!.- gritó. Di un aslto y miré a… Ángela.

Bella: Dios mio, Ángela, casi me matas.- Dije tranquilizándome con una mano en el corazón.- ¿Qué pasa ahora?.- Dije suponiendo su propósito de la visita.

Ángela: Haaay, bueno Bella. Ya sabes que me encantaría ahora decirte salgamos a lalala y que tu aceptes y eso, peeero.- Dijo antes de que le interrumpa.- como se que dirias que no, prefiero simplemente decirte que si puedo almorzar contigo.

Lo pensé, seria lo mismo que sola, solo que con compañía y algo de charla. Estaba de tan buen humor que me daba igual, además, sería una excusa para Mike.

Bella: Claro.- respondí. Ángela se vio un poco extrañada pero luego sonrió.

Partimos al restaurante.

Bella: ¿Y que tal va todo entre tu y Ben?

Ángela: Ya sabes, bien. Como siempre…- dijo dudando con la cabeza.- A veces nada más molesta, ya sabes, quiere casi todas las noches, ¿Pero que se cree? Es decir, soy una persona no una máquina, Dios, llega a cansar.- Dijo haciendo un gesto con la cabeza.

Yo la miré y me sonrojé. No estaba acostumbrada a hablar de esas cosas, no me gustaba, hasta de pensarlo a veces me sonrojaba…

Bella: Áng…- dije intentando pararla.

Áng: Ay, vamos Bella. No es que tu fueras una virgen ni nadaa.- Dijo riendo.

Me sonrojé a ún mas… no me gustaba hablar de mi vida sexual.

Bella: No, bueno… no lo soy… pero da igual, ¿Si?...

Se rio un poco y luego continuó comiendo.

Áng: Extrañaba esto, Bella.- Dijo de repente.- Ya sabes, salir a comer juntas, alguna que otra charla, cosas simples. Te has encerrado mucho últimamente.

Suspiré, no quería hablar de eso.

Bella: Áng… lo sé, también lo extraño… pero es que en estos momento debo estar más enfocada en mi.

Hizo un puchero.

Áng: Al menos dime que vamos a almorzar juntas que sea dos veces a la semana.- La miré y dudé… no sabia si ella llegaría temprano. Tenía todos mis planes siempre y si ella se atrasaba un poco podría arruinarlos. Ella suspiró.

Ang: nunca llegaré tarde, lo juro.- Dijo rodando los ojos y adivinando mis pensamietos. Me sorprendí un poco, pero al final le sonreí.

Bella: Bueeeeno, cuando pueda.- En su rostro se formó una gran sonrisa y dio un pequeño saltito.

Seguimos comiendo, comentando algunas cuantas cosas que no sabíamos de la otra en cuanto tiempo. Me di cuenta entonces, que de verdad hace bastante tiempo que no tenía una conversación decente con Áng, cosas de las que nisi quiera me había dado cuenta…

Miré mi reloj y me di cuenta de que quedaban 5 minutos para el juicio. Abrí mis ojos como platos.

Bella: Dios, mio. Ángela, ¡Debo irme!.- dije acelerada tomando mis cosas y partiendo, se extraño un poco, pero no tenía tiempo de explicarle.

Me despedí de ella acelerada y me dirigí al edificio.

Como había supuesto, ganamos el caso.

Tracy estaba completamente feliz y agradecida, yo le escuché en todo lo que me tenía que decir y luego me quede un rato soportando las halagaciones de Mike, que me decía que salgamos a celebrar. Invitación que rechazé con toda la amabilidad que pude – o al menos eso creo.

Ya era la hora de mi paseo, por lo que salí y como no había ni una sola nuve, dejé el paraguas en la oficina y caminé hacia la plaza.

Iba caminando, pero cuando estuve a pocos metros, me detuve.

Los recuerdos de ayer me llegaron, por lo que me detuve a mirar que no hubiera nadie, especialmente tal persona, alrededor.

Tal vez estaba algo paranoica, solo quizo sentarse ayer, no significaba que tendría que volver a venir hoy.

Camine hasta mi banca, y al igual que ayer, agarré mi libro y me dediqué a leer.

Llevaba quien sabe cuanto rato leyendo, y estaba bastante comoda leyendo, hundida nuevamente en las letras que recorria.

X: ¿Qué tal, preciosa?.- Susurró entonces una voz en mi oído, sonando tan sexy que hizo que me estremeciese y me mordiera el labio inferior para no soltar un gemido y parecer una loca.

Entonces reaccione… podría ser cualquier persona, un ladrón o quizas que cosa más, por lo que me tensé.

Entonces la persona apoyó su nariz en mi cuello y se rió suavemente…. Reconocí una pizca esa voz tan insorpotable… porfavor, porfavor, porfavor! Que no sea quien yo creo que es.

Me volteé a mirar y mis esperanzas cayeron al suelo.

Expulsé todo el aire en gesto de exasperación, y puse los ojos en blanco.

Bella: No vuelvas a acercarte a mi.- Dije diciendo las palabras pausadamente y con un dedo frente a el. Bufó y se sentó a mi lado.- ¿Qué haces aquí?

Edward: ¿Algún problema? La banca es pública, puedo estar donde quiera.- Dijo pasando un brazo por mis hombros, cosa que rápidamente aparté.- ¿Qué? ¿No te gusta?.- Dijo con una ceja alzada.

Bella: Aléjate de mi.- Dije de nuevo en tono de advertencia.

Edward: ¿O si no que

Bella: O si no…. Sino… te hare…- Dije callandome al no saber que decir.

Edward: ¿Qué me harás? Se me ocurren muchas cosas que podrías hacerme.- Dijo acercándose más a mi y volviendo a susurrar. Me levanté rápidamente de su lado tragando saliva.

Bella. Que te apartes, me das AS-CO.- Le remarqué las palabras. Volvió a reirse engreídamente, haciéndome enrojecer de furia.- Enserio, ¿No puedes sentarte en algún otro lado?

Edward: No, ¿Por qué no te vas tu?

Bella: Desde siempre me e sentado aquí.

Edward: Ahh… osea… Se supone que esto es tuyo? No veo tu nombre por aquí.

Rodé los ojos, Pareciamos dos cabros chicos peleandose por algún jugete, que en este caso sería la banca.

Bella: No perderé el tiempo discutiendo contigo.- Dije intentando agarrar mi bolso que estaba a su lado, pero el lo agarró antes que yo. Volví a rodar los ojos.- Aiish, dios mio, ¡Que maduro!.- Le dije sarcásticamente.

Pero el me ignoró y comenzó a revisar mi bolso.

Bella: ¿Qué haces? ¡deja mis cosas!.- Dije intentando quitarle mi bolso pero el me esquivó.

Edward: Juum…- dijo sacando mi chequera y mi libreta para seguir revisando.- ¿Nada de maquillaje? Eres rara.- Dijo mientras seguía sacando más cosas.

Bella: Que te importa, solo dame mi bolso.

Volvió a esquivarme.

Edward: Hmmm.- Dijo ahora viendo mi celular.-Wow… tienes poquisimas llamadas.. enserio que no tienes vida social.- dijo revisando.- Hmm… un mensaje de un tal Jacob..- Abrí mis ojos como platos, ¡No podía meterse en eso!.- "Amor, porfavor contestame…·".- COmenzó haciendo una voz ridícula. entonces justó lo pille de sopresa y le quite mis bolso y mi celular.

Bella: Suelta eso.- le dije.- Son cosas privadas nada de tu incumbencia.- Dije rojísima, pero ahora no solo por la furia, si no solo por la vergüenza.

Edward: ¿Quién es ese tal Jacob?.- dijo frunciendo el seño y cambiando su tono a uno más grave.

Bella: Que te importa.

Edward: Parece que me equivoqué en que no tenías novio…- Dijo ahora alzando las cejas.

Bella: ya callate.- Dije dandome vuelta para irme.

Edward: Nos vemos pronto, lindura.- Dijo volviendo a su tono normal. Rodé los ojos.

Entonces mientras iba caminando escuché como me silbaba a los lejos, no hize nada más que levantarle mi dedo corazón, pero no pude evitar que la comisura derecha de mis labios se levantara en una pizca de una sonrisa…

Justo cuando iba caminando lléndome de la plaza, me encontré con Ángela.

Áng: ¿Bella?

Bella: Áng? Hola,, ¿Qué haces por aquí?

Áng: nada, solo me vine a comprar unos zapatos… y dime, ¿Quién era ese guapo con el que hablabas?.- Dijo mirando hacia Edward.

Bella: ¡No lo mires!.- Dije advirtiendole, pero claaro, siguió mirándolo.- ¡Basta!

Áng: Aay, yaa… esta bien guapo…- dijo volviendo a mirarme a mi.

Bella: Será lindo, pero es un idiota, no deja de molestar.

Áng: uuy, ya me gustaría que me molestara a mi.

Bella: ¡Ang! Que dices, ¿Y Ben?

Áng: Los pensamientos no matan, Bella.- Dijo ahora caminando a mi lado hacia mi apartamento.- ¿Y que tal vas con el…?.- Dijo con una ceja levantada y una sonrisa.

Al principio no entendí a que se referia… pero luego comprendí y puse cara de horror.

Bella: Ah, nonono, lo que sea que pienses, sácalo ya de tu cabeza. No estoy ni una pizca interesada en el, me desespera, y eso que apenas lo conozco.- Dije con gesto de exasperación.

Áng bufó.

Áng: Como digas.

Seguimos caminando hacia mi apartamento, entonces nos separamos cuando ella tuvo que seguir su camino.

Llegué a mi apartamento y tiré mi bolso algo cansada para tirarme a mi sofá sin hacer nada.

Edward había arruinado todo el bueno humor que había tenido durante el dia.