Capitulo II: Tristeza

Hace cinco años en Tokio-3

-BAKA SHINJI DESPIERTA – El grito de la joven pelirroja perfora los oídos del adormitado joven de cabello oscuro, el sonido viaja por la casa generalmente vacía de la Familia Ikari.

-Ahh! Mmm! Asu…ka – El de los ojos azul acero aun no logra despejar el sueño de su mente, su mirada entre borrosa y traslucida logran definir la silueta de una niña entrando a la pubertad parada al costado de su cama, soñoliento el joven comienza a levantarse lentamente presentando uno que otro temblor entre las piernas.

-BAKA SHINJI ES INCREIBLE YA HA PASADO TRES MESES… TRES MESES – El tono de la furibunda joven cada vez se va atenuando, nuevamente se dirige a Shinji, prosiguiendo su sermón - Yui-san llegara mañana de su viaje de negocios, realmente es increíble desde que tu mamá fue a trabajar a Alemania, no te has levantado a tiempo, no hay duda que sigues siendo un niño, apúrate no quiero llegar tarde otra vez a la escuela.

-Asuka no entiendo porque sigues viniendo si no quieres llegar tarde a la escuela – al terminar sus palabras un bostezo escapa de la boca del muchacho.

-Le prometí a Yui-san que me encargaría de su "nene"; vamos apúrate le prometí a Hikari que la ayudaría en la escuela – terminando estas palabras la pelirroja salió del cuarto

-Vamos cuanto te cuesta cambiarte más rápido, hablando con gran tono desde el comedor mientras toma un poco de jugo de naranja.

Tras la insistencia de pelirroja, el niño de los ojos azul acero apresura cambiándose la ropa de la escuela; concluida su tarea se sienta en su comedor con la tarea de comer los emparedados que la niña de los ojos azul océano le había preparado.

-Apúrate hasta para comer eres lento baka Shinji - parándose de la mesa y dirigiéndose a la sala la niña de pelo largo intenta apresurar al niño.

Shinji al ver la prisa de su compañera la sigue hacia la sala aun con el emparedado en la boca, para darse con la sorpresa de ver a su amiga parada mirando a la entrada de su casa.

-Shinji otra vez le estas causando problemas a Asuka-chan; en realidad te confiaste porque te dije que esta vez si iba a venir en la fecha acordada, apresúrate y ve a la escuela – ahora dirigiéndose a la pequeña pelirroja – lo siento Asuka-Chan, apenas no estoy en la casa Shinji no hace las cosas como debería hacerlas.

-Yui-san no se preocupe – no obstante la niña se ve interrumpido por su compañero de clases al dar un caluroso abrazo a su madre.

-Mamá volviste – la alegría de Shinji era evidente no había vista a la mujer de cabellos marrones durante más de dos meses.

La mujer responde tiernamente al abrazo de su hijo, sin embargo después de unos segundos lo aparta de su brazos y lo mira fijamente diciendo con un tono firme – Estas Castigado por levantarte tarde tres meses.

El joven presta atención a la expresión de su madre aunque en su rostro se dibuja una amplia sonrisa – Es bueno que hayas regresado mamá

Ante las palabras de su hijo sus ojos comienzan a ponerse vidriosos, evitando llorar Yui Ikari le dice: -Anda a la escuela de una vez, Asuka-chan no va a esperarte por siempre – tras esto lo niños salen de la casa con dirección la mujer logra escuchar a la niña decir sus palabras incluso con la puerta cerrada lo que le causa una pequeña sonrisa.

-No hay duda que eres un nene de Mamá, Baka Shinji. – la niña se niega a observar a su amigo, refunfuñando notablemente.

-Vamos Asuka, no querías ayudar a Hikari en la escuela – intentado ignorar el ataque de la pelirroja.

Después de la escuela el joven Ikari se dirige presuroso a su casa para ver a su madre recién llegada de su viaje, al llegar la observa en la mesa del comedor con dos platos de almuerzo.

-Estoy de vuelta – dice el chico al ver a su madre, aunque al ver a Yui logra apreciar la tristeza en su rostro.

Al darse cuenta de su hijo le sonríe con la intención de ocultar sus sentimientos diciéndole.

-Bienvenido mi pequeño, ya sabía que ibas a regresar de la escuela; por cierto tengo que decirte que esta noche saldré con tu padre, Kyoko y Asuka te cuidaran. – el tono de la joven madre intenta ocultar sus sentimientos, pero poco a poco se quiebra como si se caminara sobre hielo muy fino.

-Mamá ya no soy un niño – soltando un pequeño bufido el niño de los cabellos oscuros le replica a tu madre

-Sigues siendo un niño, mi pequeño sino lo fueras Asuka-chan no tendría que venir a levantarte cada día, por cierto ¿Dónde está tu padre aún no lo veo, solo lo he llamado por teléfono?

-Ayer vino a dormir pero luego se volvió a ir, últimamente ha estado ocupado en el trabajo, incluso los domingos, vieron ya no soy un niño, ya no necesito que Kyoko-san me cuide – antes de proseguir el niño se dio cuenta que la tristeza había retornado al rostro de su madre

-Mamá hay algo malo. – el pequeño ya no puede ocultar la preocupación que siente por su madre.

-No mi pequeño vamos come o sino tu comida se va a enfriar. – la mujer aparta la mirada de su hijo intentado ocultar sus expresiones.

Por la tarde en la casa de la Familia Soryu

-Asuka, Shinji ya vengo voy a comprar los ingredientes para la comida vuelvo pronto no hagan travesuras – les decía a los "pequeños", mientras salía de la casa.

-Si – decían al unísono despidiéndose de Kyoko.

-Oye Shinji por cuanto tiempo vas a seguir leyendo esas partituras – le decía la pequeña pelirroja al niño que se encontraba absorto en su tarea.

-Solo un poco más ya estoy por el quinto movimiento – mientras se sacaba un auricular que le servía para guiarse en la pieza.

-¿y cuál es esta vez? – seguía insistiendo la niña de los ojos azul océano.

-Son las Suite para Cello de Bach – le respondía a la pelirroja para saciar su curiosidad sin apartar la mirada del papel

-Al menos hallaste en algo en que eres muy bueno, aunque creo esa pieza aún es muy avanzada para ti – cada vez más interesada en el estudio del chico – Aun recuerdo que practicabas todos los días cuando Ann-san te cuidaba cuando eras pequeño

-Si aún la recuerdo ya han pasado tres años desde que viajo a América, ahora cuida de su hija me alegro que por fin pudo vivir con ella – esas palabras llevan mucha alegría al joven, Asuka le hizo recordar a la persona que fue su tutora cuando el apenas tenía ocho años y le había enseñado a tocar el cello cuando su madre y la de Asuka tenían que viajar a Alemania por su trabajo en NERV - Tú también deberías practicar algo el violín lo tocabas muy bien cuando íbamos a la primaria.

Una cara llena de espasmo comenzó a brotar de la pelirroja, su frente comenzó a llenar de sudor al recodar lo estricta que fue su madre al enseñarle el violín, esa vez su capricho le costó muy caro a la pequeña, tan solo por no admitir que Shinji fuera mejor en un aspecto como la música clásica la llevo a un entrenamiento intensivo por parte de su madre la cual adoraba tocar el violín. –Mejor no…, y por cierto por que no practicas con la viola después de todo tu mamá te enseño a tocarla después que Ann-san se fue – le dijo a Shinji, mientras trataba de desviar la atención del chico sobre su curiosidad del porque dejo de tocar el violín.

-También me gusta la viola, pero más me agrada los tonos graves del cello.

(Sonido de auto frenando)

El estruendo sonido distrajo a la conversación de los niños, ambos miraron por la ventana el auto que se había estacionado frente a la casa de los Ikari, e incluso se sorprendieron por ver que la madre de Shinji salía del asiento del conductor sin la compañía de su esposo y en sus ojos emanaban lágrimas.

-Shinji parece que tu mamá llego pronto de su cita con tu papá – con una voz temerosa y débil, la niña vio en Shinji el desconcierto por la escena que había presenciado.

-Asuka voy a ver a mamá le dices a Kyoko-san que me fui a mi casa. - con toda prisa el pequeño salió del hogar Soryu.

En la casa de los Ikari.

-Oh cariño volviste – Yui se dirigió a su hijo tratando de ocultar la tristeza que sentía ya habiendo secado las lágrimas de su rostro intento confiar que su hijo no sea consciente de la angustia que sufría – Lo siento Shinji parece que voy a tener que viajar nuevamente este año espere estar presente en tu cumpleaños pero creo que no voy a poder.

El viaje repentino de su madre ya no era sorpresa para Shinji, pero esta vez la singular tristeza de su madre sobresalto al niño.

-Mamá paso algo malo, ¡dímelo! – cada vez más se nota la desesperación del chico en sus palabras.

La mujer al darse cuenta del temblor de su hijo lo abrazo fuertemente diciéndole con una voz frágil y casi inaudible –lo siento mucho, lo siento, lo siento, lo siento mucho.

Ese momento se ve interrumpido por la llegada de Kyoko a la casa al ser advertida de la situación que presencio Asuka, la mujer al ver a su compañera casi al borde del sollozo reacciono separándola del abrazo con su hijo.

-Shinji ve a mi casa – con un tono sutil pero casi llegando a un grito.

-pero algo le sucede a mamá – el niño intenta quedarse con su madre.

-Asuka lleva a casa a Shinji – ordenándole a su hija que acaba de ingresar a la casa, después se dirigió al niño que aun temblaba por el estado de su madre - luego hablaremos Shinji ahora tu mamá necesita calmarse.

Yui al ver a su vieja amiga comenzó a llorar fuertemente diciéndole –ya no puede aguantarlo más Kyoko ya no más. – la palabras de la mujer solo pueden definirse como tristeza absoluta.

La pelirroja mayor presencio el llanto de su amiga llevándola inmediatamente a la cocina para evitar que los pequeños la observen.

-ASUKA LLEVA A SHINJI A CASA – Ahora la furia de mujer era evidente muy pocas veces había gritado a su hija de esa manera.

-Shinji lo siento tenemos que ir a mi casa – jalando al niño de los cabellos oscuro del brazo hacia el exterior de su hogar.

Tres días después

-Así que viajaras con tu mamá a América – hablando desinteresadamente la joven pelirroja.

-Sí, será en dentro de siete meses – el tono del de los ojos azul acero era triste, las explicaciones que había recibido por parte de Kyoko habían sido dolorosas aunque la pelirroja mayor hizo un esfuerzo por tratar el disminuir el daño, no podía asimilar que su padre tendría una hija con la que fue asistente de su madre durante tantos años.

-Vamos anímate, no puedes estar con esa cara de idiota todo los días, América es un lugar genial allí vive mi abuelo. – la pelirroja intenta animar a su compañero lo mejor que puede

-Eh?! – responde el niño que ha ignorado a la pequeña pelirroja por sumergirse nuevamente en la tristeza.

-BAKA SHINJI – le grita por la falta de descortesía, sin embargo hace un breve momento de silencio al intentar entender la situación de su amigo. - Vamos Shinji - con un tono suave

- ¿a dónde Asuka? – le pregunta tras el desconcierto de las palabras de la niña.

-A donde más tonto a mi casa, tengo que enseñarte inglés o sino no podrás ni siquiera ir al baño cuando estés en la escuela tonto.

-gr… gracias Asuka – el semblante del niño ha cambiado un poco por el ofrecimiento de su amiga.

-Bueno al menos este será el último problema que me des, cuando partas te prometo que hare una fiesta celebrando mi libertad del cuidado del "nene de mamá"

Seis meses después

Ante la cercana partida de Yui y Shinji; Kyoko y Asuka decidieron ir a ver el festival que se celebraba cerca de Tokio-3, juntos con ellos irían los amigos cercanos de Shinji, para poder despedirse con al menos una sonrisa. La mujeres mayores vestían elegantemente yukatas con elementos florales de temas, de igual forma Touji, Kensuke, Hikari y Shinji llevaban prendas tradicionales no obstante Asuka portaba ropas diferentes un hermoso Kimono que había sido preparado por una sacerdotisa que era la hermana mayor de una de las amigas de Asuka, la cual la había invitado a ser parte de la ceremonia, a su vez su cabello formaba una larga cola de caballo, inusual para la niña que siempre porta dos coletas.

Esa noche Shinji y sus amigos habían disfrutado de la fiesta, sin embargo en sus corazones aún tenían el pesar de la despedida; después de ver los fuegos artificiales; Hikari, Kensuke y Touji fueron recogidos por sus padres; solamente en el camino quedaron Shinji y Asuka y sus madres que caminaban hacia sus hogares, la pequeña que ahora portaba un yukata, sostenía algo pequeño y tenía la intención de hablar con su amigo.

-Shinji yo quisiera que… - la niña no podía terminar sus palabras

-Asuka pasa algo – le replico el de los cabellos oscuros

-No, no pasa nada olvídalo – termino sus palabras con pequeño sobresalto al ver la mirada de su madre fijándose en el pequeño objeto entre sus manos.

Días después en el aeropuerto de Tokio-3

-Yui cuídate mucho, espero verte pronto te llamare constantemente para saber de ti y de Shinji.

-Gracias por todo Kyoko, de verdad eres una buena amiga; aunque me duele separar a Shinji de sus amigos – la tristeza otra vez envuelve a la mujer cabello marrón.

-No te preocupes por él, es un buen chico que quiere no ver a su linda mamá triste. – Kyoko intenta aliviar la carga de su amiga.

Cerca de la puerta de embarque están los dos niños tratando de despedirse, aunque ninguno de los dos está dispuesto a soltar alguna palabra; ante el aviso de embarque del aeropuerto Asuka presurosamente toma una de las manos de Shinji y deposita un pequeño objeto su palma.

-Baka Shinji, este es un amuleto de buena suerte, seguro lo necesitaras después de todo no eres más que un idiota – con el semblante cada vez más rojizo.

Ante el gesto de su amiga las lágrimas se cuelan en el rostro de Shinji. Tratando de articulas sus palabras Shinji solo alcanza a decir

-Gra… gracias Asuka – El pequeño queda pasmado por un golpe en la cabeza por parte de su amiga, aunque luego queda atónito por la expresión de una sonrisa serena y confortante en el rostro de la pequeña pelirroja.

-Nos Veremos Pronto Shin-Chan – el suave tono de Voz calma la tristeza del niño así como que escucha esa forma cariñosa en la que se referido su amiga por primera vez desde que la conoció

-No vemos pronto Asuka – el niño le devuelve la sonrisa a su amiga.

Después de esta despedida Yui y Shinji parten de camino al avión.

-Asuka se lo pudiste entregar – Kyoko con una voz calmada se dirige a su pequeña.

-Sí, mamá él lo va a necesitar después de todo si es un idiota – el rostro de la pequeña pelirroja corren borbotones de lágrimas.

Al ver que la fortaleza de su hija se desmorono tras la despedida de su hija con su mejor amigo le encierra en un cálido abrazo.

-Me alegro de tener una hija tan valiente – le dice intentando consolar a su pequeña.

Asuka se aparta del abrazo de su madre, secándose las lágrimas; grita –BUENO AHORA TENGO QUE PLANEAR MI FIESTA, DESPUES DE TODO ASUKA CUMPLE TODAS SUS PROMESAS

FIN DEL CAPITULO SEGUNDO