Lo prometido es deuda. Aquí llega el tercer capítulo del fic. Creo que no me demoré mucho en subirlo, y espero que lo disfruten. Dar las gracias por seguir leyéndome y sobre todo por dejarme reviews que me hacen mucha ilusión. Kissus a todas

oO oO oO Oo Oo Oo

Capitulo 3: ¿A que huele Sasuke?; Cita con Sai

-¿Lo has entendido, Sakura?, esta es la oportunidad de tu vida -informó Sai

-No del todo. Es un poco confuso.

-Te lo voy a volver a explicar por última vez a ver si lo entiendes –murmuró con paciencia-. Esta tarde tienes que acompañar a Sasuke para que realice las misiones de reinserción que Tsunade le ha mandado como castigo después de volver de Orochimaru, ¿cierto?

-Cierto -confirmo.

-Pues lo que quiero que hagas es bien sencillo de entender. Quiero que lo entretengas durante toda la tarde, y a las diez en punto lo lleves a la puerta de la casa de Naruto. ¿Entendiste?

-Sí, eso lo comprendo, lo que no entiendo es para qué quieres llevar a Sasuke a la puerta de la casa de Naruto. Tú puedes hacer lo que te de la gana en tu cita con él, pero no creas que dejare que Sasuke tenga una cita con Naruto, ya me encargare yo esta tarde de que cambie de opinión y solo se fije en mí.

-Sí claro, lo que tu digas, pero por si tu plan falla –que de seguro que fallará porque Sasuke odia a todas y cada una de las chicas de su fanclub- para eso esta mi plan B, ¿lo comprendes?

-No del todo…

-¡Arggg! Maldita sea Sakura, sólo haz lo que te digo de una vez.

-¡Ehh!! A mí no me hables así no eres nadie para darme ordenes.

Sai empezaba a perder los nervios y se estaba planteando seriamente llevarse a su casa una fregona nueva con cabellos rosados.

-Sakura, ¿tú quieres que el Uchiha salga contigo? Quiero decir, ser novios y todo eso, ¿verdad?

-Por supuesto que sí –afirmó con vehemencia.

-Pues te aseguro que haciendo lo que te he dicho lo conseguirás –informó sonriente-. Sólo llévalo a las diez y yo me ocupare del resto del plan.

-De acuerdo.

-"Poco, ya queda muy poco para cumplir mis deseos. Sólo espera a ver como te quito de en medio y el kitsune será mío" - jejeje… jajjaa… Mhahahaha.

-Sai, ¿de qué te estas riendo? tu risa da miedo.

-¿Eh? de nada, de nada -nota mental: cambiar la risa-. Pronto será la hora, tengo que darme prisa.

oO oO oO Oo Oo Oo

Sasuke salía de la ducha y se vestía apresurado. En media hora tenia que estar en el bosque con Sakura para realizar la misión, pero antes quería pasar por casa de Naruto para intentar decirle lo que no había sido capaz de hacer el día anterior en el bosque. Le costaba expresar sus sentimientos y más con público delante. Y seguro que Sai no perdería la ocasión en la cita para hacerse un hueco en el corazón del rubio.

Salió veloz de su casa en dirección a la de Naruto y al llegar se paró en la puerta cogiendo aire y memorizando el discurso que se había planteado por el camino. Tocó a la puerta con la mano rezando por no haber llegado tarde y que Naruto no se hubiera ido.

-"Esta bien, cálmate Sasuke… " -miró hacia una de las ventanas del pequeño apartamento-. "Vale, hay luz dentro así que todavía no se ha marchado." –suspiró, intentando calmar sus nervios-. "Primero le preguntaré cómo esta, o qué se cuenta, o… joder ya se me ha olvidado el discurso que tenía preparado. Y luego le diré… le diré… usuratonkachi, hace tiempo que tú me… me… no, no, mejor empiezo de nuevo. Naruto, tú y yo… quiero decir… tú me… me……arffff tarda mucho en abrir ¿no?"

Impaciente, levantó la mano para volver a golpear la puerta, pero cuando se disponía a hacerlo esta se abrió desde dentro.

En el quicio de la puerta asomó un irresistible Naruto vestido para la cita. Pantalones piratas negros bien ceñidos a sus torneadas piernas, marcando su escultural figura, camisa blanca holgada con los tres primeros botones superiores desabrochados, mostrando el collar que Tsunade le regaló, su pelo mojado cayendo revoltoso por la frente, y gotitas resbalando de su pelo a su cuello perdiéndose en su camisa empapada. Era evidente que acababa de salir de la ducha. Sasuke lo miró de abajo arriba boquiabierto hasta centrar su vista en la cara sonriente de Naruto.

-Sasuke… -lo nombró con una de sus habituales sonrisas zorrunas.

El aludido a penas se podía mover de la impresión. Sus labios moldeaban palabras pero no salía sonido alguno, por lo menos coherente.

-Pasa –le instó abriendo la puerta del todo-. Estaba peinándome.

Sin esperar a escuchar réplica, el rubio se giró entrando al baño. Ahí es cuando Sasuke pudo comprobar lo bien que le quedaban esos pantalones a Naruto y el buen culo que tenia por supuesto.

Más nervioso todavía entró rígido como una roca. Cerró la puerta de la entrada y giró sobre sus talones apoyando la espalda en la puerta. No le salían las palabras de la boca, verlo así de atractivo lo había puesto más nervioso de lo que ya estaba que era mucho. Su corazón empezó a latir más rápido de lo normal, las manos le sudaban, su cuerpo temblaba alterado. Por un momento lo único que pensó fue en huir, salir de allí lo más rápido posible. No necesariamente debía confesarse aquella tarde.

-¡Sasuke! -le llamó desde el cuarto de baño-. ¿Querías algo?

Sasuke salió de su trance en ese momento.

-No, bueno… no era nada importante -mintió restándole importancia al asunto.

-Oh vaya -sonó desilusionado.

-Hoy tienes la cita con Sai, ¿no? –se hizo el despistado.

-Sí. ¿Acaso crees que me arreglo así todos los días? –sonrió conciliador.

-Pues podrías, te sienta muy bien esa ropa. Pero no para una cita con Sai - susurró bajito.

-¿Has dicho algo?

-No… nada.

-¡Neh! ¿Me ayudarías con el pelo? –preguntó a la vez que salía del baño con un tubo de gomina en las manos. Caminó hasta posicionarse frente a su compañero-. No consigo que ni un solo pelo se quede en su sitio.

-Usuratonkachi -sonrió-. Déjame a mí.

Ese pequeño gesto había hecho que Sasuke se relajara un poco. Cogió un poco de gomina en sus manos y las deslizó por los cabellos dorados. Eran suaves y desprendían un embriagador aroma a vainilla. Moldeó unos cuantos cabellos en punta y otros a su aire, revoltosos como él mismo. Se apartó un poco para comprobar su obra de arte y sonrió.

-¿Qué tal? -preguntó coqueto el rubio-. ¿Cómo me veo?

-Perfecto -susurró alucinado-. Te ves muy bien -se atrevió a pronunciar sin apartar su negra mirada de su compañero, el que le sonrió agradecido.

No se dieron cuenta de cuanto tiempo pasaron mirándose a los ojos sin pronunciar ninguna palabra. Sólo con el hecho de inundarse en la mirada del contrario. Hasta que Naruto de repente comenzó a olfatear el aire como un perro buscando algo.

-¿A que huele? –dudó mientras olfateaba el aire.

Sasuke olfateo también pero no consiguió distinguir nada concreto.

- Yo no huelo nada en especial –se encogió de hombros despreocupadamente-. Como no sea a ramen…

-No es ramen –se ofendió-. Y si que huele a algo que…creo ya conocer -informó aspirando el aire hasta dar con el centro del aroma; el cuello de Sasuke-. ¿Qué colonia usas?

-Made in Uchiha –contestó socarronamente.

-¿Me estas diciendo que tu clan tiene hasta colonia propia?

-No idiota –Sasuke se vio riendo sin querer-. Ahora no llevo ninguna en concreto. Sólo es mi olor corporal.

-Pero yo he olido esta fragancia antes -continuó olfateando su cuello lentamente-. Me recuerda a algo…

Naruto comenzó a rastrear el cuello del Uchiha intentando descifrar de qué le sonaba ese olor tan peculiar sin darse cuenta de la situación tan comprometida que estaba creando. Subió desde su clavícula pasando por todo el cuello ahora erizado hasta llegar a su nuca. Con su mano cogió unos mechones de los cabellos oscuros aspirándolos con tranquilidad. Sasuke se había paralizado, tenía a Naruto olfateándolo, rozándolo con su nariz lentamente, aspirando su aroma y erizándole la piel con su cálida respiración con los cuerpos prácticamente pegados y una mano rozando sus cabellos. Un calor abrasante subió desde su estomago hasta teñirle las mejillas de un rojo intenso.

-Na-ru-to…-pronunció con dificultad.

-Ssshhh calla -le instó de forma melosa-. Recuerdo tu esencia en aquella noche.

Sasuke con el corazón a mil por hora se dejaba hacer por el rubio que ahora pasaba de su cabello a su cara, desplazándose por la mejilla, oliendo cada centímetro de su rostro hasta detener su respingada nariz sobre los finos labios de Sasuke, que por inercia, se abrieron un poco conteniendo la respiración. Naruto en ese momento se dio cuenta de lo que estaba haciendo y levantó la cara asustado mirando a los ojos brillantes de Sasuke y acortando más la distancia de sus labios casi uniéndose.

Un simple contacto visual bastó para conectar sus miradas, inundándose en el negro de la noche y el azul del mar. Ambos desprendían un brillo inusual, como el fuego ardiente de una vela recién prendida. Sus cuerpos se movían solos atraídos como dos imanes, agarrándose con sus manos las cinturas juntando más sus cuerpos. Sus respiraciones chocaban, sus bocas se buscaban mutuamente, hasta escasos centímetros del contacto inminente.

-TOC, TOC

Pero el abrupto repiqueteo de la puerta rompió ese momento tan mágico, sobresaltando a ambos jóvenes que se separaron asustados como cinto metros respirando agitadamente.

-E… están llamando a la puerta -apresuro a decir Sasuke dándose la vuelta para que no viera su cara encendida como un farolillo de feria.

-Si… ya… ya voy -tardó en reaccionar, avanzando hasta la puerta. La abrió encontrándose con Sai que llegaba justo a tiempo para recogerlo en su cita.

-¡Woww! Naruto, estas arrebatador. Me gusta tu peinado por no nombrar otros atributos -insinuó lanzando una mirada lasciva a todo su cuerpo.

-Gra… gracias Sai.

El recién llegado se percató en ese instante de que Naruto no se encontraba sólo en su domicilio, y molesto abrió la puerta con fuerza para ver quién era el invitado.

-Oh pero si está aquí también el Uchiha, ¿A qué vienes, vengador? ¿Acaso quieres aguantarnos las velas en nuestra cita?

-Eso te gustaría a ti.

-Sabes, viniendo hacia aquí me he encontrado con Sakura y preguntaba por ti, Será mejor que te vayas, antes de tener a media plantilla anbu buscándote por toda la aldea -sonrió con superioridad.

-Que le den a la misión –gruñó hosco.

-Sí, claro. Me pregunto qué ocurrirá cuando Tsunade se entere de que no la estás realizado correctamente. Dime Uchiha, ¿cambiaras tu vida por una en la cárcel?

-Que te den a ti también –arguyó aún más irritado.

-No gracias, ya sabes que a mí me gusta más el lado seme de una relación. Espero que te lo pases tan bien con Sakura como nos lo vamos a pasar nosotros dos, ¿verdad Naruto? -Sai sonrió con malicia sabiendo que con Sakura eso era imposible, a la vez que se apartaba de la puerta y movía un brazo en señal de salida.

Sasuke le brindó una fulminante mirada de odio y giró hacia rubio más calmado.

-Nos vemos Naruto.

El rubio sólo asintió con la cabeza y vio como Sasuke salía por la puerta con cara de pocos amigos fulminando de nuevo al otro moreno. Una vez fuera del campo de visión de ambos Sai se apresuró a colgarse del cuello de Naruto arrastrándolo fuera de la casa.

-Naruto… ¿te apetece que vayamos a mi casa? Podemos ver una peli, charlar, enseñarte el techo de mi habitación desde la cama… ¿no te parece una buena idea?

Sai iba a saco por el rubio. Tenía una oportunidad y no pensaba desaprovecharla. Pero el rubio no se iba a dejar impresionar a la primera de cambio.

-No es una buena idea, Sai. Yo preferiría algo… menos intimo.

-¿Prefieres que vayamos al cine? –propuso-. Podemos meternos mano si quieres –y para hacer más fehacientes sus palabras le palpó insinuantemente el trasero.

-¡No! –gritó distanciándose con un salto-. E… es que no me gustan los lugares oscuros.

La cosa empezaba a ir mal. Naruto le daba evasiva a todas las cosas que podían hacer en la cita. Pero todavía le quedaba otra salida, algo a lo que Naruto no se podía negar.

-¿Y que te parece si vamos a cenar al Ichiraku? -pronunció meloso cerca del oído del trigueño.

-¿Ramen? ¡Me encanta el ramen! -asintió eufórico. Era hablar de comer ramen y perdía los papeles.

-Marchando entonces –sonrió satisfactoriamente. Sai conocía a la perfección lo que complacía a Naruto. Ese había sido el principal sitio donde pretendía llevarlo, pero antes había intentado persuadir al rubio para que tuviera sexo con él. Oye, si cuela… cuela.

oO oO oO Oo Oo oo

Sasuke llegó al lugar donde había quedado con Sakura y se la encontró allí de pie esperándole con los brazos cruzados. Caminó hacia ella bastante más serio de lo normal.

-¿Dónde estabas?, me tenías preocupada.

El moreno ni siquiera le contestó. Estaba de mal humor después de ver la escena en la casa de Naruto. Él tan irresistiblemente bueno y Sai tan tremendamente degenerado… una combinación explosiva que le carcomía de nervios por dentro. Con sólo imaginarse que Sai pudiera tocar uno de sus hermosos cabellos dorados le hervía la sangre de celos. Pero por el simple hecho de que Naruto llegara a ver a Sai mejor novio que a él.

-¿Sasuke-kun? Te he hecho una pregunta –repitió la joven agarrandose a su brazo-. ¿Dónde estabas?

-No es asunto tuyo -contestó de mala gana soltándose de su agarre-. Estoy aquí ¿no?, pues empecemos con la misión. Cuanto antes acabe, antes podré irme a casa.

La joven agachó la cabeza apenada por las formas en las que le la estaba tratado.

Había sonado un poco bruscas sus palabras y con quien menos tenia que pagarlo era con la joven, pero no soportaba que se inmiscuyeran en su vida privada.

-Sasuke-kun…- susurró compungida-. Sé que con quien menos te apetece estar en estos momentos es conmigo, no hace falta que me lo recuerdes constantemente -una lágrima amenazaba con salir de los ojos verdosos de la joven.

-Tks…-suspiró abatido-. Lo siento Sakura. No quería hablarte así, pero hoy no he tenido un buen día y sin querer lo he pagado contigo. Perdóname.

-No pasa nada –sonrió más animada, le había sorprendido que Sasuke le diera una disculpa, no era de los que acostumbraban a pronunciar la palabra perdón-. ¡Neehh! ¿Y si empezamos?

-Está bien -sonrió de medio lado-. Yo me encargo de revisar este campo de entrenamiento, ocúpate tú del contrario. Nos vemos aquí en una hora. ¿De acuerdo?

-Okiiiiss

oO oO oO Oo Oo Oo

-¡Neh!, ¡neh!, ¿en serio puedo pedir todos los tazones que quiera? -preguntó con emoción el rubio sentado en una de las banquetas del restaurante frente a un jugoso plato de ramen que no tardo en comenzar a devorar.

-Por supuesto -respondió Sai sentado a su lado-. Dije que te invitaría a todo lo que quisieras a cambio de una cosa.

Naruto giró interrogante la cabeza hacia su compañero con los fideos en la boca. Engullo rápidamente para preguntar.

-¿Qué cosa?

-Nada, nada. No le des importancia, es una tontería.

-¿Pero de que se trata, ttebayo?

-Es una sorpresa.

Naruto lo miró con desconfianza.

-De verdad que es una tontería –Sai movió ambas manos intentando restarle importancia-. No te preocupes tanto. Por cierto, esos pantalones -pronunció acercándose a su oído-, te hacen un culo de escándalo.

Lo que hizo que Naruto se atragantase con el ramen y se pusiera automáticamente rojo como un pimiento.

-No te los había visto nunca -prosiguió

-Cof, cof… no. Me… me los compre aconsejado por Hinata, pero hasta ahora no los había estrenado nunca -confesó cohibido.

-Vaya, pues deberías ponértelos mas a menudo. En realidad ahora ya no quiero verte con otra ropa que no sea con de este tipo de ropa o… completamente desnudo -volvió a insinuar.

-¡Sai!

-Está bien, discúlpame. No recordaba lo tímido que eres para estas cosas, por lo menos si tenemos en cuenta que ya lo hemos hecho una vez.

-Te recuerdo que no ha quedado muy claro si fuiste tú.

-Pero eso podría remediarse -insinuó rozando con un dedo el cuello moreno de Naruto-. Si quisieras venir a mi casa después de cenar…

Naruto no sabia que responder. Tenia que reconocer que Sai era un chico bastante apuesto, pero algo en su interior le decía que no debía hacer caso a sus insinuaciones. Bueno no era como un sexto sentido, más bien era que no podía sacarse de la cabeza a Sasuke. Su olor que tanto recordaba de algo y esos labios que casi rozaron los suyos.

-Además, tú sabes que me gustas mucho -insistió Sai rozando con su mano la rodilla del rubio que al instante pegó un pequeño salto en la silla-. Naruto, ya se que ambos somos hombres, pero en la aldea hay muchas parejas homosexuales como por ejemplo Kakashi e Iruka. No sería extraño si los dos saliéramos juntos como pareja.

-Sai es que yo…

-Sí, ya sé lo que me vas a responder -interrumpió-. Todavía esta el Uchiha bastardo por en medio, pero si me dieras una oportunidad de conocernos mejor yo…

-Sai -le cortó el rubio retirando la mano de su muslo-. Todo esto es muy repentino para mí. Hace cosa de un mes me gustaban las mujeres y ahora… ahora ya no sé ni lo que me gusta. Necesito tiempo para ordenar mis ideas ¿lo comprendes?

-Sí -afirmó resignado-, sólo quería que supieras que siempre estaré a tu lado cuando me necesites –con tierno afecto acarició las suaves hebras doradas de su cabello.

-Gracias -sonrió.

El moreno consultó su reloj, eran casi las diez de la noche. Si su plan no salía mal en estos momentos Sakura estaría intentando convencer a Sasuke para pasar por la puerta de Naruto. Aunque no le apetecía nada finalizar tan pronto con la velada se resignó a concluirla.

-Se nos ha hecho un poco tarde, ¿quieres que te acompañe a casa? Nunca se sabe la clase de pervertidos que te podrían acosar sexualmente.

-No, no hace falta Sai. Yo también soy un ninja. No me ocurrirá nada malo.

-Insisto –enfatizó.

-De… de acuerdo.

Tras pagar los dieciocho tazones de ramen, ambos jóvenes encaminaron rumbo hacia la casa de Naruto.

oO oO oO Oo Oo Oo

-Sakura…

-¿Sí Sasuke-kun?

-Yo ya terminé mi zona.

-Sí, yo también la mía.

-Perfecto, escribe tú el reporte y se lo das a Tsunade-sama, me voy a casa.

-Eh… espera Sasuke-kun. Esto, me… ¿me podrías acompañar a mi casa? –preguntó esperanzadora con brillo en los ojos-. Es que últimamente están habiendo muchos asaltos de pervertidos a chicas y más a estas horas de la noche. Y… y… me da un poco de miedo.

-¿Miedo tú? Eres la discípula de Tsunade, si acaso los que tendrían miedo de acercarse a ti serian los pervertidos.

Una grusa gota se deslizó por la sien de la joven.

-Por favor –insistió.

Sasuke suspiró abatido. Definitivamente aquel no era su día.

-Esta bien, te acompañare -pero sólo porque tu casa queda cerca de la de Naruto y así puedo ver si a llegado ya de la cita con Sai.

Los dos jóvenes caminaron silenciosos por las calles. Ya se divisaba a lo lejos la casa de Naruto cuando Sasuke se percató de que el rubio se encontraba junto a Sai parados en frente de la puerta. Se paró a mitad del camino para ver bien lo que hacían.

-Ya hemos llegado -informó Sai conciliador.

-Sí, gracias por la cena Sai. Realmente me lo he pasado muy bien esta noche.

-El gusto es mío, ha sido todo un placer compartir velada contigo.

-Nos vemos mañana entonces.

-"Presiento el chakra de Sasuke cerca. Seguro que nos esta espiando" –abdujo Sai. Comenzaba su plan

-Naruto -le llamó antes de que entrara por completo en casa-. ¿Recuerdas lo que te dije antes en el restaurante? Que podías comer todos los tazones de ramen que quisieras a cambio de algo.

-"Mierda, por un momento pensé que se le había olvidado" –pensó rápidamente el rubio-. Sí, por supuesto.

-Bueno pues lo que quiero a cambio es… un beso.

-¡Un qué! - incriminó.

-En la mejilla, en la mejilla -aclaró tocándose con un dedo la cara.

-En la mejilla –vaciló. A fin de cuentas Sai se había portado como todo un caballero durante la cita, y hasta le había pagado todos los tazones de ramen- …está bien.

-¿Sasuke? -le llamó Sakura repentinamente-. ¿Ocurre algo?

-…. "Esos de ahí delante son Naruto y Sai" "¿De qué estarán hablando?… tengo que enterarme" –los celos comenzaban a carcomer a Sasuke.

Ambos ninjas comenzaron a caminar de nuevo. Cada vez estaban más cerca de Naruto y Sai, pero el rubio parecía no haberse percatado de su presencia.

Sai se puso en posición, doblando la cara para que Naruto tuviera alcance a su mejilla y este ingenuo de él, acercó el rostro despacio. Le iba a dar un casto beso cuando repentinamente Sai giro la cara al otro extremo cazando con sus labios los del rubio.

Toda esta escena no paso desapercibida para Sakura y mucho menos para Sasuke, que cercanos a la pareja, vieron perfectamente como se encontraban todavía unidos por un beso en los labios.

-¡Vaya!! ¡Así que tenemos nueva pareja en Konoha!... felicidades chicos -se apresuró a decir Sakura.

En ese momento Naruto salió del shock separando sus labios para mirar con horror a la voz que les hablaba. Su cara se desencajó cuando vio a Sasuke a su lado con cara de pocos amigos mirándolo despechado.

-¡Que vergüenza! Pillados infragantes justo en este momento –apresuró a excusarse Sai con una sonrisa prepotente-. Entre Naruto y yo ha comenzado a florecer algo hermoso, pero no queríamos que se supiera tan pronto.

Sasuke apretaba los puños con tanta rabia que la sangre casi ni le circulaba. Pero sacó su orgullo a flote y les contesto enojado.

-Felicidades, ahora ya ha quedado todo claro.

Sai ensanchó aún más si podía su sonrisa cínica mientras contemplaba como Sasuke se moría de celos internamente por pensar que ya eran pareja.

-No, no… Sasuke. Todo esto es un mal entendido -se apresuro rebatir Naruto con acalorado semblante. Pero la mirada de odio que recibió por parte del Uchiha frenó que dijera una sola palabra más.

-Vamos Sakura, dejemos a la pareja en la intimidad. Aquí sólo molestamos - finalizó Sasuke dándose la vuelta y retomando la dirección que seguían los dos-. Dobe…- susurró antes de dejar a Sai sonriendo triunfante y a Naruto con cara de abatimiento.

Continuará…

¿Quién quiere matarme? No, por favor, todas a la vez no. Mejor pongo un aparato de esos de ticket y vais cogiendo el turno xDD. Sai se adelanta a todas las jugadas robando un beso de Naruto delante de Sasuke, haha mejor me retiro que esto puede acabar en batalla campal entre los dos morenos y yo no quiero saber nada xDD

Después de esto… ¿Querrá Sasuke tener una cita con Naruto? ¿Lo dará todo por perdido? ¿Se meterá a monje en un monasterio? No por dios, eso si que no. Nos vemos en el próximo capítulo.

Por cierto si alguien sabe dónde venden los frascos del perfume made in Uchiha que me compre el de kilo y medio. Kissussss