Negación / Morir Para Despertar

"¿Qué mas siente?"

"Que esto es algo irreal tal vez"

"Qué le hace pensar eso?"

"Sango simplemente no puede estar muerta, eso es como decir que el agua no moja, ella era… es, disculpe, los ánimos, la calidez del hogar entre otras cosas. Y créeme, yo sé que esto es una pesadilla, simplemente me toca despertar" – afirmó Miroku relajado en el sofá del consultorio.

"Miroku, ésta es la realidad – estás pasando por un momento de angustia, pero eso no significa que no lo superarás. Lo haremos juntos"- explicó la sicóloga.

"Pienso llevarla al cine esta noche… qué película me recomiendas?" – dijo haciendo caso omiso a las palabras de la sicóloga.

"Escúchame. Sango murió hace meses sé que es dif-." - Miroku rió

"Por supuesto que no, hoy es nuestro último aniversario, dentro de poco nos casaremos, además, Sango quiere su boda perfecta, bobadas de mujeres…"

"Miroku…"

"Además, si, sé que todo esto se ve real pero no lo es… últimamente en mis sueños siempre muero y ahí despierto – es simple cuestión de paciencia. – pronto esto acabará y no te volveré a ver, sin ánimo de ofender por supuesto."

"Estoy segura qu-"

"Y ¿qué es lo peor que puede pasar? Que sienta que me ahogo y despierto empapado de sudor?" – Miroku hizo una interpretación – "a veces el mundo es algo aburrido, por eso existen los sueños, para entretener." – Suspiró – "Estoy mas que seguro que … ay simplemente pellízcame no me gusta nada este sueño," - dijo extendiendo su brazo - " el dolor siempre ayuda, mi mamá solía decir que…-"

"Oye basta." Interrumpió a la vez que devolvía el brazo de Miroku –"Admitir la muerte de un ser querido es muy difícil para el ser humano y ya conversamos acerca los cinco pasos, pienso personalmente que es necesario que sufras la pena para superarla" – Miroku eructó disimuladamente. – "¿has estado bebiendo?"

"beber, beber… no" – mintió con una gran sonrisa, la sicóloga llamó por el intercomunicador su secretaria, cuando esta apareció en la sala, esta le secreteó algo que Miroku no pudo oír por su embriaguez, la secretaria asintió y salió de la oficina.

"El alcohol no es la respuesta Miroku"

"Tampoco tengo opción múltiple." – cerró sus ojos y cayó en un profundo sueño.


Despertó en su casa a las 6:00pm con la peor resaca del mundo y aún un poco ebrio, en la madrugada había bebido una botella de escocés no estando seguro si era lo correcto, pero el placer carnal lo sedujo. Salió de su habitación para entrar a una sala con olor a alcohol y cigarrillo. Inuyasha estaba sentado en el sofá.

"Inuyasha… que sorpresa!" – expresó feliz

"Miroku, siéntate, tenemos que hablar."

"Sobre qué"- dijo tomando asiento en frente de Inuyasha

"Tu conducta.

"¿Ahora qué hice?" – Miroku sostuvo su cabeza con las manos y masajeó sus sienes.

"Me llamaron en la mañana a mi trabajo, para pedirme que te recogiera de sicología, estabas ebrio… ¿por qué?."

"¿Porque estaba ebrio?" – respondió con otra pregunta sarcásticamente.

"En la mañana, si – también me llamaron de un bar a decirme que debías dinero, dejaste tu celular y me marcaron"

"Oh, entonces ahí lo dejé, gracias por el dato."

"Miroku" – habló fuerte – "si quieres vivir tu vida así de ahora en adelante, perfecto, no te detendré, pero no me responsabilizaré de ti y tampoco lo va a hacer Kagome – ¿entendido?"

"Podrías bajar la voz? No todos nos sentimos bien hoy"

"No es solamente hoy, ayer , la semana pasada y estoy mas que seguro que en la que viene vas a estar peor"

"Tienes razón, no soy tu responsabilidad, esto no te incumbe"

"Bien, has contigo lo que se te de la gana!" – dijo Inuyasha con un todo alto levantándose del sillón y dirigiéndose a la salida

"Eso hago!" –Miroku contestó de la misma forma.

"pero qué genio"pensó, se levantó lentamente del sofá para no sentir un dolor de cabeza más fuerte, se dirigió a la cocina mientras pateaba botellas de licor vacías, en realidad recodaba que anoche sólo había bebido media botella de escosés, pero al ver en el lavabo varias de estas vacías se sorprendió, se dio cuenta que había perdido el control, y al volver a ver el corredor, supo que era lo mismo todas las noches y todo empezó desde su cumpleaños por aquel valioso video el cual lo acompañaba todas las noches, claro está, las noches que pasaba en el apartamento y no en un bar de mala muerte. Sacó hielo de la nevera, lo metió en una bolsa térmica y lo dirigió a su adolorida cabeza y una vez más, para cumplir su rutina de todos los días, se acostó en el sofá para pasar su dolor.

Sin darse cuenta, pasó de ser un simple reposo a un sueño profundo, Miroku despertó a las ocho de la noche con una nueva energía, sintió de repente hambre y al revisar su refrigerador y ver que en este no había nada mas que una naranja mohosa, una vieja caja de leche entre otras cosas in consumibles, decidió que dar un paseo era la mejor opción.

Tomó una rápida ducha y salió del departamento dejando una montaña de desorden a sus espaldas.

El aire fresco le hacia bien, se sentía… renovado pero ante todo, despierto. Su apartamento con el pasar de los días había adquirido un peculiar olor a licor y tabaco, aunque este último se había colado hace poco en la lista de sus vicios a Miroku aún le molestaba el olor… pero aquella sensación de no hacer lo correcto, le excitaba mas y pensó que así, su pelea en contra del mundo iba ganada.

Se dirigió a su estudio de música en el centro de la ciudad, el local tenia una ubicación estratégicamente perfecta, en frente estaba nada mas y nada menos que el teatro principal de la cuidad, a tan solo media cuadra se encontraba una tienda de música y a dos bloques más arriba estaba su parque favorito en el que fácilmente se relajaba.

Entró al local y recordó que hace meses no tocaba aquí, encendió las luces y vio todo en orden. Se acercó a su piano vertical, removió los forros que lo protegían y se dispuso a tocar. Apenas presionó la primera tecla, supo que estaba desafinado. Murmuró para sí mismo. Levantó la tapa superior y desmontó la tapa frontal con ayuda de un destornillador, también desmontó la tapa del teclado y la sordina de la misma manera. A ver el piano destapado detalló las 88 teclas y las 210 cuerdas, tomó sus herramientas y se dispuso a trabajar, recordó que los 2/3 de las teclas estaban constituidas de cuerda triple, eso quería decir que el macillo de cada tecla golpeaba un grupo de tres cuerdas a la vez y la dificultad número uno era afinar exactamente igual cada cuerda de cada grupo, hizo casi omiso, soltó un trío de cuerdas para examinarlas, pero al desajustarlas y de nuevo volverlas a ajustar Miroku las forzó demasiado, haciendo que una de ellas se reventara haciendo una cortadura en su mano.

Miroku se alejó del piano maldiciéndolo. Se llevó la mano a la boca y succionó la herida. Luego cuando se dio cuenta de lo idiota que había sido se echó a reír, sabía que esto de revisar el piano no lo llevaría a nada bueno, jamás lo había hecho antes y dudaba no romper una cuerda, atornilló nuevamente las tapas del piano. Cuando acabó giró su cabeza y vio el chello en su soporte, acercó una silla y lo acomodó para tocarlo. También estaba desafinado, se dio cuenta, ajustó un poco algunos torniquetes y aflojó otros y se dispuso a tocar. Sus manos estaban fuera de forma, pero eso no hizo que la melodía se estropeara, simplemente la hizo mas lenta, al momento que empezó a tocar, podía imaginar a Sango mirarlo con una sonrisa en su rostro. De no haber sido por ella, Miroku jamás hubiera aprendido, la invitó a sentarse con él para que así juntos crear una melodía única.

Flashback

"Miroku, tenemos malas noticias"

"¿Qué pasó Hachi?"

"Me temo que… Harry, el chellista, se quebró la muñeca en un accidente que tuvo anoche. Estará en recuperación por tres meses."

"Pero en un mes es el concierto"

"Lo sé, debemos buscar un reemplazo."

"Tienes contactos?"

"Tan solo se limitan a pianistas, saxofonistas y guitarristas"

"Busca en una academia de música."

"Si señor."

"Y-y-y mándale flores a Harry"

"De acuerdo"

"Y de paso tráeme esas donas que tanto me gustan." – Miroku se desplomó en el sofá en cuanto Hachi salió de la habitación, si había un leve cambio en los músicos, se atrasaban un poco en el horario.

Fin del flashback.

Sintió a Sango rodear sus manos, guiándolas hacia notas más difíciles de alcanzar, Miroku cerró sus ojos para sentirla mejor y se dejó llevar por aquel éxtasis seductor de su tacto.

Flashback

Para cuando Miroku entró en la habitación ya iba veinte minutos retrasado, Hachi estaba ya dentro junto con el director de la academia y por lo visto tres estudiantes un profesor y un chello en su soporte. Miroku saludó cordialmente a cada uno de ellos y se sentó en cuanto se lo pidieron.

"Debo decir que nos honra con su visita señor Nagasaki. – es un placer serle de ayuda en esta situación" – inició el rector

"Yo debo agradecerle por recibirme con tan poco aviso, Ud. Sabe mejor que nadie que estas cosas toman tiempo."

"claro que lo sé. – bueno vamos al grano, el profesor Hikaro Munjino ha seleccionado tres de sus mejores alumnos, tocarán para Ud. De forma individual para que los pueda analizar mejor antes de tomar su decisión."

"Me parece perfecto"

"Bueno, empecemos con Hikuro Yamato"

Fin del Flashback

Miroku abrió los ojos cuando no sintió más el tacto de la castaña, su imaginación estaba jugándole una mala pasada, pero… Sango no se habría ido sin despedirse… o si?

Flashback

"Él, sabe lo que hace, pero no creo que pueda congeniar con toda la banda, es mas bien individual" – dijo Miroku señalando la foto de uno de los tres estudiantes.

"Que hay de este otro?" – preguntó Hachi, entregándole la foto a Miroku

"Oh, él es bastante bueno, es muy rápido, pero no es mas que un simple músico." – dijo dejando la foto en el escritorio

"¿Y ella?"

"Ella…¿cómo es que se llama?"

"Sango Hitomi"

"Sango es diferente, no es tan rápida como el anterior…"

"Yazuko…"

"Si, si ese Yazuko, pero tiene algo, tiene talento, no está tan bien posicionada como los otros dos, pero creo que trabajar con ella será… divertido."

"Miroku si necesitáramos a alguien divertido contrataríamos un mimo"

"Me malinterpretas Hachi, no hablo de esa clase de diversión, digo que sería interesante trabajar con ella.

"No hay tiempo"

"Si ella en realidad tiene talento aprenderá muy rápido"

"Y si no?"

"No lo sé"

"Miroku, todos sabemos que las estudiantes son tus favoritas… por favor no involucres trabajo con placer." – Miroku río

"Hachi, relájate! No va a pasar nada…"

"No estoy seguro Miroku, a veces me sorprende cuan idiota puedes llegar a ser."

"Para eso te tengo a ti, tú siempre me terminas salvando."

Fin del Flashback.

Pero no, ella simplemente se había alejado un poco. Su mirada era distinta, algo no era igual, pero al ser un completo idiota en cuanto a detalles, no supo qué había cambiado en su amada Sango, es decir, notablemente ella era la misma, pero ese no se qué que la hacia tan especial había desaparecido.

Flashback

"La razón por la cual te escogimos, Sango, es porque en realidad vimos algo en ti que no habíamos visto en nadie mas, tenemos que comprometernos totalmente, veinticuatro horas al día, los siete días de las semana, necesitamos tenerte lista para un mes." – puntualizó Miroku

"De acuerdo"

"Crees que puedes hacerlo" – preguntó Hachi.

"Si"

"Bueno pues, no se diga mas, bienvenida Sango" – dijo Miroku –"estoy seguro que si te luces se te abrirán muchas puertas."

Fin del Flashback.

Miroku lo supo.

Esa no era su Sango, no era la misma, sus ojos ya no eran los cariñosos de los que se enamoró. Miroku parpadeó fuertemente para borrar aquella imagen de su mente, pero no pasó. Sango seguía allí. Y recordó que seguramente Sango se encontraba así de enojada por lo tarde que era y no le había llamado. Guardó el chello en su estuche y salió del estudio.


Para cuando cerró la puerta principal, sintió el penetrante olor del alcohol y el tabaco, observó una sala hecha un desastre, un pasillo de botellas y una pila de platos sin lavar.

Pero… ¿y Sango?

La buscó por el apartamento, baño, sala, cuarto entre otros, pero no había rastro de ella. Sabía que aún estaba en la casa ya que su bolso colgaba del perchero, sus llaves en la cocina y sus zapatos al lado de los que él acababa de quitarse.

Miroku destapó la cerveza que minutos atrás había comprado en la tienda camino a casa, se sentó en el sofá y sin explicación razonable, encontró el control de la TV justo a su lado. La encendió, y la primera imagen que vio, fue la sonrisa de Sango, nunca removió el CD del DVD y esa imagen lo acompañaba casi todas las noches como la soledad lo hacia en el día. Sólo le tomó una fracción de segundo saber que Sango estaba muerta, que nunca volvería y que verdaderamente solo estaba. Un sentimiento de culpa incalculable se apoderó de su ser y lloró aquella noche inconsolablemente.

La cerveza que había destapado fue el único testigo de la velada.

N.A: igual ya perdí la verguenza... no tengo excusa... sólo digo que ya no me es tan fácil escribir.. me oxidé un poco Xd...
otra cosa: lamento haberlas hecho llorar.. en si no era mi intencion pero debo admitir que me alegró un poco porque me indicó que las he tocado con este fic..
gracias!

Tsuki-one-chan: t.t yo tampoco me imagino a Miroku sin Sango.. por eso la maté... para jugar un poco con él. (que mala no?) igual a todos se nos ha muerto alguien cercano y superar la muerte no es nada facil... este fic es una simple cara de duelo... espero seguir leyendo tus reviews.. aunque con estas actualizaciones cada 3 años lo dudo... gracias por tu comentario en verdad me alegro mucho!..

Andrea: Muchas gracias por pasarte por este genero! la verdad jamás había escrito algo taaaaaaaaaan trágico como este fic... siempre hay que hacer mezclas no?.. espero que este cap. t agrade o.. quizas no te haya gustado y quieras matarme... tambien acepto amenazas no te preocupes...

Suzuka Ootori: GRACIAS! por ser TAN paciente conmigo.. de haber sido tu, ya hubiera dejaro este fic en la esquina y leeria otros que actualicen mas seguido.!..
este capitulo es sólo el inicio de una larga terapia, pero te aseguro que el próximo será mas activo. Siempre tengo presente las recomendaciones que me das.. asi que si hallas algún error, por favor coméntamelo.. Gracias de todo corazón!