Advertencias: South Park es de Trey Parker y Matt Stone, y esperemos que nunca se les acabe la imaginación de siempre. SLASH. Capítulos Lemmon. Si no les gusta el SLASH pues no lo lean. No tolero comentarios irrespetuosos.

Disfruten del capítulo y gracias de antemano!


Una cita con Craig.


[QUE SEPAS QUE ERES UN CAPULLO,

UN IMBÉCIL EGOISTA, UN GILIPOLLAS,

UN IDIOTA, UN COBARDE Y UN

MALDITO GORDO ESTAFADOR…

NO SE COMO COÑO PUDISTE HACE ESO Y ENCIMA ESCAPAR

NOS DEJASTE A MI Y A STAN CON EL MARRON GORDO!

MAS TE VALE QUE PLANEES HACER ALGO AL RESPECTO

PD: No ignores mis mensajes :[ ]

Mensaje enviado domingo a la 1 am.

Contacto: Cartman.

*…*…*…*

-Aún no me ha respondido… - Comenté algo irritado.

Eran las 2 am. Aún seguía la fiesta en casa de los Tweak, puesto que había mucha gente dispuesta a aprovechar esta fiesta, puesto que luego vendrían los exámenes finales y tendrían que estudiar más de lo normal.

Stan, Kenny y yo estábamos en el jardín de la casa de Tweek. Se respirada un aire muy tranquilo y consolador, a pesar de que se oía un poco la música de fondo, proveniente de la fiesta. Stan estaba pensando en a saber que mientras su mirada se cruzaba con el césped, imperturbable. Luego Kenny me miraba.

-No te obsesiones tanto con eso – Me dijo Kenny despreocupado.

Le habíamos contado el espectáculo que se formo dentro de la habitación de Tweek. Era algo que le impacto a pesar de tratarse de Kenny, puesto que nadie hubiera imaginado algo así de Cartman, el homófobo, y Tweek, el angelito incapaz de hacerle algo perjudicial al amor de su vida, Craig.

-¿Qué no me obsesione con esto? – Repetí inaudito – Kenny, hay que pararle los pies al gordo. ¿Soy el único que no siente pena por Tweek?

-Tweek podría haberse resistido – Comento Stan.

Fruncí el entrecejo y le miré confuso. Si supiera lo difícil que se me hace a mí resistirme a esos labios…

-¿Acaso no sabes quién es Cartman, Stan? Podría haberlo sobornado con cualquier cosa…

Kenny evitó comentar algo; note en su mirada como estuvo a punto de defender a Cartman. A veces creo que soy el único que sabe ponerse en el lugar de los demás…

*…*…*…*

Cartman seguía sin responderme, y como ninguno de los tres pintábamos nada en esa fiesta, nos marchamos.

Alrededor de las 4 am caminábamos silenciosamente hacia nuestras casas. Kenny, como siempre, se despidió antes y acabamos Stan y yo solos bajo aquel cielo estrellado. Por una vez las estrellas se veían realmente preciosas en South Park, y me gustaría que mi situación sentimental con Stan fuese otra para que las disfracemos de otra manera…

-¿Me harás otra vez otra pregunta para luego darme una patada? – Soltó bromeando al cabo de unos minutos.

Me sonroje.

-No seas bobo – Dije entrecortado. Diablos Stan, mira como me haces reaccionar…

Stan soltó una carcajada.

Seguimos caminando en silencio, y después de unos minutos llegamos a la casa de Stan, ya me preparaba para despedirme de una forma distinta a la de siempre… sabía que eso no desencadenaría en algún beso romántico u otro abrazo sacable de contexto. Pero me hacía ilusión intentarlo.

Stan se volteo hacia mí.

-Oye, ¿Tus padres estarán preocupados?

Ladeé los ojos intentando no pensar en lo que posiblemente me propondría.

-No… les advertí que tenía que estar en esa fiesta durante toda la noche si no querían que un compañero cafeinómano de clase me persiguiera con sus paranoias.

Stan sonrió.

-¿Por qué no entras? – Dijo mientras giraba ligeramente su cabeza hacia la casa – Mis padres no están…

*…*…*…*

Al cabo de media hora Stan vino de la concina, no pude evitarme en que estaba algo más 'cómodo' y eso me jodía; Odiaba cuando Stanley iba sexy por ahí… llegaba a distraerme mucho.

Me cedió una taza de chocolate caliente.

Vaya – dije mientras movía la taza lentamente en círculos – No es alcohol – Dije en tono de broma.

Stan me miro de soslayo. Durante un momento juré que mi broma le había sentado mal. Es más, juraría que la posterior sonrisa que me dedico lo hizo por evitar enfadarse. No sabe lo mucho que me pone cuando 'se enfada'… y lo mucho que me avergüenzo de no poder pensar en otra cosa.

-Que gracioso…

Bajo la mirada, mientras disimuladamente se acoplaba a mi en el sofá de su salón. La temperatura me subía por el cuerpo como si a un heterosexual virgen le bailase la mujer más sexy del mundo en su propia cara en ropas menores.

Sí, lo sé, la situación es MUY diferente, pero digamos que estoy muy necesitado de algo que tiene de nombre Stanley y de apellido Marsh.

-Stan… - necesitaba hablar con el, expresarle mi preocupación por su creciente interés por tener sexo con mujeres… igual son celos, pero sé que podré fingir que es curiosidad - ¿Qué te pasa últimamente? – Pregunte como comienzo, algo tembloroso – te veo… ¿Excitado?

Para mi sorpresa, solto una carcajada corta pero sonora. Pero lo más que me impresionaba es que fue sincera.

-Kyle… tenemos como 17 o algo así – Dijo intentando ocultar una risita floja que se le escapaba por esos labios que tanto me gustaban – no podemos vivir sin sexo por tooooooda nuestra vida.

Malditasea… eso tiene arreglo; tengamos sexo tu y yo.

-¿Significa eso que aún eres virgen? – Lo admito, fui demasiado lanzado, pero era un dato que necesitaba tener.

Al fin y al cabo, somos mejores amigos, ¿no? Los mejores amigos no tienen secretos.

-Sabes que… sí – admitió mientras paseaba su mano izquierda por su nuca - ¿Por qué crees si no que estoy tan desesperado? – Por fin veía el porqué de todo.

-¿Por eso vas detrás de cualquier tía? – Le recriminé, admito, que sin ningún derecho – Stan, se supone que tiene que ser algo… especial – Mi cara era totalmente roja cuando culminé la frase.

Stan puso los ojos en blanco. Como me pone cuando lo hace.

-Kyle… la primera vez es solo… una vez más. – Sentenció – no tiene sentido preocuparse por la primera vez, es como si… yo quisiese que la primera vez que cocino en mi vida fuese perfecta, o como si la primera vez que besase fuese perfecta; son cosas que antes o temprano podrás o deberías hacer, y deberían ocurrir de forma espontánea y natural … por lo tanto nunca estarás al cien por cien preparado.

-…

-¿Kyle? – Insistió.

- ¿Significa eso que vas a estar detrás de mujeres todo el tiempo?

Eso era lo que necesitaba preguntar para que ocurriese algo que llevaba deseando desde hace meses y meses.

-Eso se puede solucionar – Dijo, dejando ver como la pequeña nuez de su garganta bajaba unos milímetros lentamente, señal de que estaba tragando saliva.

Me estaba poniendo nervioso, sentía ya a escasos centímetros su respiración y su olor a vainilla, tan delicioso que hasta dan ganas de devorarlo literalmente. Podía notar apenas a dos centímetros de su rosto como estaba totalmente colorado y como su piel posiblemente ardía, siendo una buena pista de lo que sucedería a continuación.

-Mira… he estado pensando… - sus nervios hacían que los míos aumentasen al unísono - … que… los hombres tenemos cierta confianza.

-¿Qué me vas a pedir Stanley? – Sí, soné más alarmado de lo que estaba.

Stan trago saliva de nuevo, y se relamió esos jugosos labios.

-El otro día estaba leyendo una novela – Confesó – en ella los protagonistas eran amigos de todaaaa la vida… - creo que se por donde van los tiros… - y bueno, como no tenían mujer, ambos…

-¡Stan!

¿Por qué seré tan hipócrita? En realidad estaba delirando de felicidad por lo que posiblemente me estaba intentando proponer. No me puedo creer que esto esté pasando.

-¿C-como terminaba la novela? –Interrumpí antes de que se pudiera defender.

-La dejé de leer. – Admitió – Tan solo es… si tu quieres…

-¿Cómo puedes estar pidiéndome esto a mi, Stan?... – Seré falso… con las ganas que tengo de devorármelo todo.

No hubieron más palabras, simplemente dejé que mi cuerpo fuese la vía de respuesta; una respuesta que me complació hasta el más hondo de mis rincones.

*…*…*…*

-¿¡Que coño haces?

Estaba a un extremo del sofá, sofocado y muy decepcionado. Me había lanzado a Stan rodeándole el cuello con mis brazos y colocando una de mis rodillas (de forma inconsciente, eso sí) en su entrepierna.

Por un segundo, por un maldito y jodido segundo mis labios pudieron tocar esos otros labios, rosaditos y carnosos, los que tantas veces, en tantos sueños, habían devorado sin compasión mi intimidad y gran parte de mi cuerpo. Me supieron a gloria, aunque hubiese sido sólo un estúpido beso.

Me había rechazado.

-J-joder Kyle, ¡¿Qué diablos creías que te pedía, tío? – Preguntó Stan totalmente exaltado.

-Y-yo… Stan… - mis palabras sonaban débiles, eran como susurros que podían ser fácilmente arrastrados por el viento.

Stan respiraba exaltado. Su cabello negro y liso estaba sudando junto con otras partes de su masculino aunque no exagerado cuerpo. Eso no ayudaba; me excitaba demasiado.

¿Qué hacer? ¿Ser sincero o mentirle a mi mejor amigo?

KYLE! – Apuraba Stanley en busca de una respuesta.

-¡Tengo sueños húmedos contigo!

-…

Su cara de asombro y su gran alzamiento de ambas cejas me hizo plantearme si había hecho mal al elegir el contarle la verdad. ¿Acaso no me he planteado que Stan podría ser HETEROSEXUAL? ¿Tanto me cuesta asimilarlo? Aunque claro, su proposición puede entenderse tal y como la entendí yo…

¿O quizás no?

-¿Kyle?... – Preguntaba retóricamente mientras me miraba con ojos desorbitados.

-Que… ¿Qué ibas a pedirme? – Dije mientras sonaba claramente como tragaba saliva.

-Sólo que fuésemos… a un lugar de… prostitutas.

¿CÓMO? ¿QUIÉN COÑO SE PIENSA QUE SOY? ¡Quería llevarme a disfrutar de unas putas! A veces cosas como estas me hacen plantearme si verdaderamente conozco a Stan Marsh.

Aunque porqué no admitirlo; él tampoco me conoce bien a mi…

-Kyle… yo… - Parecía darse poco a poco cuenta de todo - ¿Era por eso por lo que te ponías…?

-¿Celoso? – Adivine – Sí, Stan, si… era y es por eso.

Con semblante cansino y algo resentido, me levante de la parte del sofá a la que mi querido Stanley me había desplazado de un empujón sorpresa, y me dirigí lentamente hacia la puerta, dándole a entender a Stan que me largaba ya de ese ambiente de hostilidad.

Pero el fue más ágil y me agarró de mi fino pero en forma brazo, produciéndome un escalofrío desde la punta de la cabeza hasta la de los pies.

-Kyle… - Susurró aparentemente dolido – Es tarde para volver a tu casa solo, quizás deberías…

-¡Stan! – Le reproche - ¿De verdad crees que después de…?

-¡Kyle! – Esto ya parecía un desfile de interrupciones mutuas – No quiero que estas gilipolle… - estuvo a punto de decirlo, pero se corrigió, aunque no tan a tiempo como hubiera querido - … que esto, estropee lo nuestro.

-¿Qué es lo nuestro? – Pregunte con miedo.

Stan esbozó ligeramente los ojos y me miró con sorpresa.

-Somos mejores amigos desde que tenemos memoria… no quiero que deje de ser así. – Parecía sincero.

Y a partir de aquí, empezó lo que yo llamaría un lío descomunal.

*…*…*…*…*

-No se que coño te pasa… lo único claro que tengo es que eres algo hijo de puta. – Declaró Stan.

No, gracias al cielo esa acusación no va dirigida hacia mi.

Iba dirigida hacia el gordo.

Estábamos en la hora del descanso, Kenny removía su plato vacío, seguramente a la espera de que alguien solidario sacie el hambre que aún tiene. Yo estaba sentado al lado de Stanley, el cual ya me había mandado algunas miradas reprobatorias debido al hecho de que no había probado bocado… Y Cartman, como siempre, comía como si se acabase el mundo.

-Lo que me preocupa de esto… - Comenzó Cartman, provocando que lo mirase con la esperanza de ver algo bueno en él – es que penséis que soy marica.

-¡Joder Cartman! – Chillé histérico - ¿No te preocupa haber roto una pareja?

-Siempre pensaremos que eres marica, culo gordo – Soltó Kenny, que hoy especialmente parecía en otro mundo ajeno al nuestro.

-Los maricas sois vosotros –Dijo violentamente – jodidos gays, y no Kyle, no me preocupa haber roto una puta pareja de mierda. Y más si no se quería.

Me sulfure tanto que estuve a punto de levantarme de la silla para gritarle a Cartman.

-¿Tu qué coño sabes lo que había entre ellos dos, culón? – Pregunte totalmente hastiado por su repugnante actitud.

Cartman simplemente se limitó a mirarme, y un mal presagio recorrió mi columna vertebral en forma de escalofrío cuando eslavo una pequeña sonrisa maliciosa, acompañada de una cara de asombro de Kenny, y un ladeo de cabeza de mi sexy Stan que indicaba que había alguien a mi espalda.

-Hola Kyle – Dijo una voz nasal que hizo que se me encogiese el estómago de la vergüenza.

Me voltee.

-O-oh… ¡Craig! Hola…

Cartman soltó una carcaja, me giré hacia él y le hice ese famoso gesto con el dedo que Craig suele hacer, produciendo que este último me mirase con el ceño fruncido.

-Voy a ser directo: Quiero hablar contigo – Soltó sin más.

Lo que más me impresionó de todo, es que Stan, que estaba escudriñado en su comida, levanto la mirada para prestar atención.

-Claro, claro…

Mientras me alejaba podía divisar aún como Cartman reía con malicia y Kenny alzaba la cabeza lo más alto posible para ver (por morbo) a donde me llevaba Craig.

Nos abríamos paso entre la cantidad de gente que había, recibiendo algunos codazos y miradas que me decían claramente 'no me toques'. No se cuantos minutos llevábamos caminando en los pasillos, pero yo hubiera jurado que superaba incluso los 10 minutos, y eso que nuestro instituto no era de proporciones grandes. Una vez llegamos a uno de los pasillos más frecuentados de todo el instituto (en el cual esta el aula de artes) Craig se volteo hacia mi, sorprendiéndome más de lo que esperaba. Actualmente estaba a unos 15 de distancia de él.

-Verás… - Comenzó Craig – Solo quería pedirte una cosa.

-Muy bien… ¿De qué se trata? – pregunté curioso después de que me hiciese recorrer medio instituto.

-Es sobre Tweek.

Tragué saliva de una manera acelerada. Me estaba empezando a acalorar de lo nervioso que me estaba poniendo.

-Ah… ¿Si? – Fingí ignorancia.

-Sí… creo que me esta engañando.

Mierda… cuanta razón tiene.

-Oh… bueno Craig, yo no se que puedo…

-¿Quieres que tengamos una cita? – Me interrumpió.

Abrí la boca de la impresión durante unos segundos, balbuceando. ¿Una cita? ¡Pero si esta saliendo con Tweek! O acaso…

-¿Lo haces… para darle celos a Tweek? – Me envalentoné a preguntar.

-No… creo que ya te estoy contando más incluso de lo que le cuento a Token o a Clyde mi vida, así que confío en que cierres la boca; se trata de que en una pareja, para perdonar y olvidar… hay que estar empatados.

De pronto, se me iluminó la mente.

-Espera… ¿Acaso crees que soy…?

-¿Gay? Joder, Kyle… tengo un sexto sentido para eso- Soltó simplon.

Genial… o sea, que Stan y Kenny, que son mis mejores amigos, nunca lo percibieron. Y Craig, con el que sólo tengo conversaciones cuando me pide clases particulares, y sobre matemáticas, me conoce mejor que ellos.

Acojonante.

- Oye Craig… yo no creo que en una buena pareja… además, no sabes si realmente… - Hablaba dubitativo, sin saber bien hacia dónde dirigir la conversación.

-Oye, Kyle – Comenzó imitándome – Es mi pareja, no la tuya; el problema es mío, a ti no te pasará nada malo. Además… - bajo la cabeza hacia el suelo, apenado – conozco a Tweekie, sé que me está siendo infiel…

Me alarmé de forma increíble cuando vi como sus ojos se tornaban cristalinos, por primera vez en mi vida estaba a punto de ver como Craig Tucker lloraba.

-Eh, Craig…

Notó mi fijación en sus ojos, así que, orgulloso como es él, cambió su posición.

-¿Acaso no te resulto atractivo? – Pregunto seriamente con su semblante habitual, mientras se acercaba a mi rosto lentamente, apoyando una de sus manos en los casilleros mugrientos y abandonados que nos rodeaban. Me miraba fijamente a los ojos.

-Sí – admití algo ruborizado – pero mi corazón…

-No me jodas, 'le pertenece a otro' – Dijo con un tono monótono, como cuando Cartman lee un libro en voz alta – Te recuerdo que el mío también – insistió – tan solo es… quiero tener un motivo para sentir que estamos en paz…

¿De verdad puede hacerlo eso si lo ama?

-Mira Craig, creo que será mejor que hables con Tweek y arregléis las cosas… quizás hayas hecho algo mal.

Me inspiró miedo cuando frunció el ceño molesto.

-Kyle, solo es una puta cita de mierda. No te voy a pedir que follemos, ni siquiera que me beses. Tan solo una cita

-…

-Kyle – Soltó de forma dura.

-Esta bien… pero sólo una cita. – le recordé.

Después de presenciar con mis propios ojos como Tweek follaba con Cartman, ahora me tengo que comer el marrón y 'ligar' con Craig para que sienta que él y Tweek están al mismo nivel. Es ridículo, pero desgraciadamente es real…


Me van a matar XDD en primer lugar, porque aquí no hubo lemmon… en todos los capis tiene que haber un BUEN LEMMON! Pero aquí no supe donde meterlo. Y lo segundo, por mi gran tardanza… seguro ya pensaban que los abandoné.

Mi tiempo ahora esta realmente limitado. En junio tengo unos exámenes MUY importantes para mi en los que tengo que sacar MUY BUENA NOTA para entrar… además, hay que sumarle los problemas cotidianos y familiares. Y de vez en cuando, ver a mis amigos.

Quise hacerlo más largo para meterle lemmon como de costumbre, pero necesitaba pensar bien donde para que no quedase absurdo, y además, quería subir esto lo más pronto posible porque llevaba mucho tiempo sin dejarme ver el pelo en , y no quisiese que se agrandase ese tiempo u.u

Lo siento, de veras, prometo que el próximo cap, será más corto pero les gustará más, y como es lógico habrá lemmon. No les abandonaré hahahaha =]

AWWWW MIL GRACIAS POR LOS REVIEW Y TODOS ESOS FAVS !