Would You Mind if I Killed You?
¿Te importaría si te matara?
¿Te importaría si lo intentara?
Porque te has convertido en mi peor enemigo
What've you done?-Within Temptation
La sorpresa plaga su rostro tan rápido que por un segundo la mano de Hiccup tiembla. Pero la mantiene en alto, el arma cargada, el índice en el gatillo, los ojos verdes puestos en el hombre que ama con toda su alma.
—Hiccup, ¿qué? —pregunta el otro, aún confundido—. ¿Es una broma?
Hiccup niega pero mantiene su posición. No baja el arma en ningún momento.
—Me mentiste —susurra con la voz rota por las lágrimas pero estas no caen. Todo lo que descubrió esa tarde se reproduce en su mente una y otra vez—. Mataste a mis padres.
La comprensión se abre paso por el rostro del moreno y un pesado suspiro escapa de sus labios.
—Hiccup yo no…
—¡Pusiste tu maldito dedo en el gatillo! —grita temblando de pies a cabeza, quedos sollozos escapan de su garganta y la vista se vuelve borrosa—. Los mataste, bajo coacción o no, y luego fingiste quererme… ¡fingiste amarme!
—Yo te amo Hiccup —el moreno da unos pasos hacia él pero el sonido del seguro al ser removido lo mantiene anclado a su sitio.
—Eres un mentiroso, y lo peor de todo es que no puedo odiarte —Hiccup sonríe con amargura.
—Hiccup hablemos con calma —intenta nuevamente.
—Te amo —Hiccup cierra los ojos, el dolor plagado en sus pupilas. El sonido de la bala escapando por la boca del arma hace que sus oídos piten, pero por un breve segundo podría jurar que escucha el metal atravesar la carne, los músculos y los nervios del otro y posiblemente atravesarlo y terminar incrustada en la pared.
Abre los ojos y lo ve caer, como en las películas, en cámara lenta, con los ojos verdes desenfocados y una expresión perpleja en su rostro. La sangre crea un charco cuando el cuerpo termina de caer al suelo, el fino traje negro manchado en carmín.
Sus manos tiemblan, una vez más. Quedos sollozos escapan de sus labios, la mano izquierda se alza, el cañón aún caliente acaricia su sien como el beso de una amante, que susurra sus perdones y le desea los mejores deseos.
—Te amo —repite y el atronador sonido llena el aire.
Todo se vuelve oscuridad.
