Capítulo 2

–¡Ciudadanos! ¡Camaradas! ¡Amigos! –gritaba el orador, precariamente subido sobre una mesa de la taberna –Ya está bien de aguantar todo lo que nos echen, ya está bien de ser reprimidos, de ser ridiculizados y de que nos escondan debajo de la alfombra, como mierda que pueda herir su sensibilidad. Ya está bien. ¡Queremos justicia! ¡Exigimos justicia! ¡Exigimos una constitución! ¡Y nadie nos parará hasta conseguirla!

–¡Viva la revolución!– se gritó desde los espectadores.

Los aurores llegaron a tiempo para desalojar la taberna pero, aunque capturaron a varios de los implicados, muchos otros escaparon al monte. Las partidas que enviaron en su búsqueda regresaron sin éxito a la base. Otras fueron atacadas, y nunca se volvió a saber de su destino. La Revolución había estallado. Yo estaba en Hogwarts, y no lo sabría hasta tres años después.

"… En 2006, tras una dura batalla, las fuerzas rebeldes toman el pueblo de Hogwarts y el pueblo de Hogsmade, sentenciando al régimen de la Reconstrucción…"

Durante dos noches, fue imposible dormir en Hogwarts debido a los hechizos y maldiciones de la batalla que tenía lugar en el pueblo. La segunda noche se declaró un incendio, sin que nadie se molestase en apagarlo, y al resplandor de los hechizos, se le unió el rojo del fuego. Rojo como la sangre. Al tercer día, cesaron los disparos. El fuego, sin nada más que destruir, se extinguió. Los alumnos de Hogwarts nos arremolinamos alrededor de la entrada, cuando dos hombres barbudos subieron desde el pueblo y nos dijeron que ellos, los rebeldes, habían ganado.

–Sí, yo estuve allí… Al principio todo fue bien. Los pillamos por sorpresa, y tomamos varios edificios importantes. Luego las cosas se truncaron. Empezaron a llegar aurores, y a reconquistar el pueblo. A tres camaradas y a mí nos atraparon en la Casa de los Gritos. Aguantamos durante dos noches, muertos de frío, intentando sobrevivir… Fue la segunda vez en mi vida en la que conocí el Miedo. Finalmente, al tercer día, nos rescataron. Solo quedábamos una camarada llamada Lily, y yo. Entonces hice dos promesas. A Lily, que me casaría con ella si alguna vez llegábamos a tomar el Ministerio de Magia. A mí mismo, que nunca más volvería a matar a un ser humano. Solo cumplí la primera de las promesas.

"Las tropas rebeldes avanzan imparables sobre Londres, mientras el Ministerio de Magia se descompone. Kingsley dimite en Febrero de 2007, tres meses después de la batalla de Hogsmade. Es sustituido por una Junta de aurores, que no consigue evitar la derrota y huye al extranjero el 13 de Abril. Al día siguiente, los constitucionalistas llegan al Ministerio de Magia…"

A las 5:00 horas del 14 de Abril del 2007 los últimos funcionarios recogen todo lo que pueden y abandonan el Ministerio apresuradamente. A las 7:31, dos soldados rebeldes se aparecen en el vestíbulo. En los minutos siguientes, llegan más y más hombres. Estos se esparcen por todo el edificio. A las 8:06 vuelven las últimas patrullas, que confirman que el edificio esta vacío. En ese mismo instante, hay una gran ovación entre todos los reunidos. Su suceden las felicitaciones. A las 8:14, una guitarra solitaria comienza a tocar "The Times they are a- Changing". Todos los presentes cantan al unísono. A las 8:30 comienzan los discursos. A las 8 horas, 41 minutos y 4 segundos es declarada oficialmente la República Mágica Democrática del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. A las 9:01 horas, mientras siguen los discursos, dos jóvenes se retiran a un lugar apartado, lejos del barullo.

– ¿Te acuerdas de lo que prometí ese día, en Hogsmade? –pregunta él.

–Sí –responde Lily.

–Yo estoy dispuesto a mantener mi palabra… ¿Quieres tú?

–Sí, sí quiero.