El Potterverso es propiedad de Rowling. Yo sólo lo cojo prestado.

Este fic participa en el reto Tres palabras, tres personajes del foro The Ruins.


3

Dennis Creevey

Hermano

La nevada los ha sorprendido cerca de una cueva, en la que han logrado refugiarse.

Colin ha hecho una hoguera en la entrada. Sin magia, porque aún llevan el Detector y los Carroñeros tienen más fácil que nunca encontrarlos. Una pelea en la que alguno pierda los estribos, un simple hechizo hecho inconscientemente… y los tendrán respirando en sus nucas.

No van a negar que están asustados. Los dos. Incluso Colin, porque por mucho que se las dé de hermano mayor aún no ha cumplido los diecisiete y le aterra la posibilidad de encontrarse con esos chalados que los acusan de robar magia a los magos de sangre limpia.

Dennis cierra los ojos y se arrebuja más en su manta para protegerse del frío, preguntándose cuándo terminará todo eso. Cuándo Colin y él podrán regresar a Hogwarts y volver con sus padres y que todo sea como antes.

—Colin—lo llama entonces. Su hermano está sentado en la entrada de la cueva, vigilando, con su varita en la mano. Desde que están escondiéndose no es tan entusiasta y, pese a que sigue llevando su cámara con él a todos lados, apenas hace fotos. Pero es obvio que está pasando frío ahí fuera.

—¿Qué?

—Entra dentro. Te vas a helar.

Colin niega con la cabeza.

—No, Dennis, tampoco hace tanto frío—le asegura—. ¿Por qué no…?—pero se interrumpe cuando su hermano le echa la manta por encima—. Cógela tú.

Dennis niega con la cabeza y se sienta a su lado, suspirando. Admite que tiene catorce años y es un crío inmaduro que no sabe muchas cosas, pero no es tonto y se da cuenta de todo lo que está ocurriendo. La Guerra los está apagando. A los dos. Como los dementores. Dennis nunca ha visto uno, pero Colin le contó que hubo muchos en Hogwarts el año anterior a que entrara él.

—¿Crees que durará mucho más?

Colin sabe a lo que se refiere. Lo tapa también con la manta y lo abraza. Dennis está tan acostumbrado a los gestos cariñosos de su hermano, que se remontan hasta antes de que tuviera uso de razón, que automáticamente lo abraza también para que ninguno pase frío.

—Seguro que acaba pronto. Nada dura para siempre, ni siquiera las guerras, ¿no?

Dennis asiente.

—¿Y qué harás cuando acabe y podamos volver a casa?

—Supongo que… tendré que volver a Hogwarts y eso. Y después quiero hacer fotos para algo. No sé para qué, pero me gusta. ¿Y tú?

—Quiero saber si Laura está bien—murmura Dennis, pensando en su compañera—. Y luego dejar que mamá me trate como si tuviera siete años.

Colin sonríe.

—Eso no estaría mal. Creo que me apunto.

—¿De verdad?

—Claro que sí.