¿Cómo estamos? Yo bien aunque un poco triste por que hace rato ha estado lloviendo y ya a dejado de hacerlo, con el Calorón que hace por mis tierras amadas imaginence, ver llover es una marvilla, pero en fin aquí les traigo el siguiente Capitulo, espero les guste, les dejo Saludos... Gracias a todos por leer.

BlackAthena.

P. D.- Solo quiero aclarar que Draco y sus amigos andan en un coche, les digo para que luego no me salgan con que el rubiales no debería saber ni que es un auto... Bueno ahora si las dejo leer...


Grito 3

Segunda Noche.

Nadie decía nada, nadie explicaba nada, nadie sabía nada, solamente mantenían la mirada fija en Ginny, la pobre no encontraba lugar en aquel pequeño sofá…

- ¡Ya dejen en paz a mi hermana! – entró Ronald a la sala después de haberse dado una ducha y cambiarse.

- ¡Pero Won-Won…lo que pasó anoche fue algo aterrador! ¡Vez estas horribles ojeras! ¡No pude pegar el ojo el resto de la noche! – decía Lavender realmente preocupada, pero por sus ojeras.

- ¡No me importa, para eso trajiste tu montón de maquillaje! ¿Qué no?- contestó el pelirrojo para la sorpresa de los demás.

- Ah de traer una especie de maldición.- susurró Blaise a Nott, este asentía.

- Si… tal vez algún fantasma al que mató y ahora está tras ella.- contestó Theodore tranquilamente.

La sala se quedó en silencio al escuchar aquella explicación más ridícula.

- ¡Ginny no trae ninguna maldición encima! - gritó Hermione molesta por el comentario a la defensa de su amiga.

- ¡Claro que si! ¡Ahora el fantasma vendrá por nosotros y nos matará, y arderemos en el infierno por toda la eternidad y…!

TRANCKS

Neville quedó inconciente, Harry le había lanzado un Desmaio, todos sé le quedaron viendo, Draco negó con la cabeza, Ron simplemente soltaba una risilla traviesa.

- Las maldiciones no existen, todo el mundo sabe eso…- dijo Draco mientras se ponía de pie.

- Y…Yo…yo sé lo que vi…- habló por primera vez Ginny.

- Ginny yo te creo, pero tal vez fueron figuraciones tuyas.- dijo Hermione tranquilamente.

- Pero…

- ¡Pero nada, no existen las Maldiciones y hallá a fuera no hay nada y punto! – gritó Parkinson mientras se ponía de pie, la morena se dirigía hacia a fuera cuando se detuvo al sentir algo en la pierna.

- AAAAAH.- se quejaba Neville después de recuperar la conciencia, levantó su mano y…

- ¡AAAAAAAAAAAAAAH UN FANTASMA QUITENMELO, QUITENMELO! – gritaba Pansy Parkinson mientras pisoteaba fuera lo que fuera lo que le había tocado la pierna, Neville solamente bailaba en el suelo ante las pisoteadas de la rubia.

- ¡PARKINSON!- gritó Hermione.

Dos minutos después.

- esa mujer está loca.- dijo Ronald mientras veía el rostro irreconocible de Neville.

- Vaya tontería.- intervenía Nott mientras buscaba algo en su maleta.

Hermione se encontraba en su habitación, esa mañana tenían que haber ido al pueblo que se encontraba al pie de la montaña y averiguar que fue lo que había pasado con la renta de la cabaña.

- Malfoy y yo iremos al pueblo, ustedes quédense con Ginny y ¡PROCUREN NO CULPARLA DE NADA!- ordenó la castaña mientras tomaba su bolso y salía al bosque junto con Draco Malfoy.

Pansy se sentó en el sofá, mientras un hinchado Neville le miraba con odio, la rubia sonrío.

- ¿Te han dicho antes que tienes bonitas facciones? – le preguntó la Slytherin ante la mirada de odio que Neville le lanzaba.

Ginny estaba en la habitación, la ventana se encontraba sobre la cama en la que había dormido y compartía con Hermione, estaba segura de lo que había visto la noche anterior, no entendía por qué nadie quería creerle, después de lo que habían escuchado.

- ¿Quién vota por que la pecosa mató a alguien y ahora esta maldecida?- preguntó Blaise, Pansy y Neville levantaron la mano.

- Creí que Hermione había dicho que no culparan a Ginny.- hablaba Luna.

- Déjalo, Zabini es un idiota.- respondió Lavender.

- ¡No soy un idiota! – gritó el muchacho.

- ¡¿Entonces por qué culpas a Ginny de algo que no hizo?! – intervenía Ron.

- ¡Tú cállate, soy-el chico-que-era perseguido-por un-fantasma! – respondió Blaise.

- ¡Serpiente rastrera!

- ¡imbécil!

- ¡YA BASTA USTEDES DOS! –gritaba Lavender mientras se sentaba en medio de ambos.

- Merlín…

- ¿Quién vota por que sacrifiquemos a Ginny al fantasma?

CRI –CRI-CRI…

- Zabini… cierra la boca o sentirás el poder de mi pie…- dijo Ron ya calmado.

Hermione suspiró resignadamente, se había esperado todo menos aquello, Draco simplemente volteaba para todos lados.

La Recepción estaba cerrada.

- maldita sea…todo esto ha sido por nada.- se quejaba la muchacha.

- Pues que mal, tendrás que buscar otro sitio para quedarte…- a Malfoy no se le daba nada bien tener que fingir preocupación, Hermione le miró con los ojos entrecerrados.

- Nosotras llegamos primero…- se defendió.

- Nosotros rentamos la cabaña.

- ¡Nosotras también! – respondió ella.

- Entonces aguántate, tendremos que compartir techo hasta que esto se arregle.

- ¡Ah! Y está lo de Ginny, no creo que esto se quedé así cómo así…- decía ella mientras ambos se dirigían al coche de Draco.

- ¿Disculpen? – la castaña y el rubio se giraron al escuchar que le llamaban.

- ¿Qué quiere anciana? – preguntó Sasuke descortésmente.

- ¡Malfoy se más amable! – llamó la atención la chica.

- Je, je, je… no se preocupe...solamente quería saber si…ustedes son los que se están quedando en la cabaña número trece…- preguntó la mujer.

- Si, por qué…- preguntó el rubio con rudeza.

- Malfoy…controla tus malos modales ¿quieres?

- No.- contestó él rápidamente.

- Si señora, somos nosotros…- dijo la chica ignorando al muchacho.

- Oh, ya veo…que lastima…- dijo la mujer mientras comenzaba a marcharse.

- ¡Oiga! ¡¿Por qué dice eso?! – preguntó Draco mientras detenía a la mujer por el brazo.

La anciana le miró de pies a cabeza, luego volteo a ver su brazo y la mano del muchacho sujetándola…

- ¡AUXILIO, QUIEREN VIOLARME!- gritó la mujer ante la sorpresa de Draco y Hermione, quien se había quedado con la boca abierta.

Hermione llegó a la celda, Draco Malfoy se encontraba tras las rejas, sentado sobre la incomoda cama, en espera de que alguien le sacara de ahí.

El guardia le había dejado salir, Hermione ya les había explicado que fue lo que había pasado, Dracono dijo nada en el transcurso del camino, mientras la castaña hacía todo lo posible por no soltar la carcajada…

Hasta que no aguantó más.

- ¡JA, JA, JA, JA, JA! ¡no puedo creer lo que pasó! – se burlaba la muchacha, Malfoy apretujó el volante.

- ¡NO TE BURLES DE MI!- ordenó fúrico.

- ¡JA, HA, HA, HA! ¡AH! Merlín… es increíble lo que pasó ¿Sabes?, el oficial me dijo que esa ancianita sufre de lagunas mentales…

- ¿A sí, y por que nadie me lo dijo…? ¡ANTES DE QUE ME ENCERRARAN!

- No seas melodramático Malfoy…no fue para tanto…

Draco frenó de golpe.

- ¡¿QUE NO FUE PARA TANTO?! ¡La gente me miraba cómo si fuera un verdadero violador!

- ¿Y no lo eres…? – preguntó la chica incrédulamente.

- ¡NOOOOOOOOOO!- contestó el rubio ya con los pelos de punta.

- Ah, yo creía que si lo eras…

- ¡AAAAAAAAAH! ¡GRANGER!

- Ya cálmate Malfoy y enciende el coche…- pidió la castaña amablemente, Draco se le quedó mirando, sino fuera por que Hermione se giró para ver por la ventana, hubiera visto el sonrojo del muchacho.

GRRR-GRRR-GRRRR

Oh, oh…

- Malfoy, ya basta de bromas y enciende el maldito coche…

- ¡No estoy bromeando! Se ha acabado la gasolina…- contestó el muchacho mientras se bajaba del auto.

- ¡¿QUEEEEEE?! ¡¿Pero cómo se te ocurre viajar en un coche que no trae gasolina?!

- ¡Yo no sabía! – contestó él.

- ¡serás imbécil, te dije que viniéramos en mi camioneta!

- ¡AH! ¡Cállate, maldita sabelotodo insufrible!

- ¡Y tú un estúpido!

- ¡Fastidiosa!

- ¡idiota!

- ¡Melodramática!

- ¡AH! ¡Disculpe señor tranquilidad!

- ¡Ya basta, tenemos que caminar…!

- ¡Pues camina tú…!

- ¡Oh, no, tú vendrás conmigo…!

- ¡Claro que no…! ¡no vaya hacer que se te rompan las piernas y tenga que cargarte!

- ¡AHRG! ¡No seas berrinchuda!

Mientras iban discutiendo, ambos iban caminando, después de un rato, escucharon un fuerte ruido de motor, Draco se detuvo para pedir raite pero… la camioneta no sé paró.

- ¡Imbécil! –gritó Draco con fuerza, Hermione rodó los ojos.

- Por dios… mira y aprende…- Hermione le empujó a un lado y se puso en medio de la carretera.

- ¡Oh, si…no vaya hacer que a ti si te vayan a…! – pero Draco se vio interrumpido por lo que vio.

Un auto oscuro, con las ventanas polarizadas se había detenido, Hermione golpeo el cofre, su mirada mostraba un extraño brillo.

- ¡Necesitamos que nos lleve a la montaña, ahora mismo, por favor! – gritó la muchacha.

Draco iba en el asiento trasero, mientras Hermione veía por la ventana, el rubio vio al conductor, un pelinegro con aspecto peligroso…

- ¿Profesor Snape vive usted aquí cerca? – preguntó Hermione para romper el silencio tan incomodo.

- Si…atrás de la montaña.- contestó el Hombre, Draco le miró, llevaba el cabello enmarañado, una chaqueta negra de cuero y unos pantalones desgarrados y deslavados, ¿Quién iba a pensar que su padrino fuera de ese tipo de hombres? Después de la Guerra el profesor de Defensas contra las artes oscuras se había vuelto simplemente diferente.

- ¿Está de Vacaciones profesor? – ante aquello, el rubio no pudo hacer más que gruñir y fruncir el ceño.

- Granger…cierre la boca, ya tengo suficiente con sus preguntas en clases… deme paz.- contestó el hombre con la vista fija al frente.- Por cierto ¿Son ustedes los que rentaron la cabaña? – preguntó el hombre mientras veía al rubio a través del espejo retrovisor.

- Si, ¿cómo lo sabe? – preguntó la castaña.

- Hmp, ya veo, No, simplemente por qué conozco a la mayoría de los pueblerinos…y a ustedes no los había visto antes por estos rumbos, me sorprendes Draco, jamás pensé que vendrías a un pueblo Muggle.- contestó el hombre.

- Aquí es…- Habló Draco por primera vez, Hermione se despidió del profesor Snape al bajarse del coche, le dio las gracias y el hombre desapareció en la carretera.

- Eres un mal educado Malfoy, mínimo hubieras saludado a tu padrino…- le acusó.

- ¿Si? Por lo menos no soy un parlanchín.- le espetó él mientras ambos comenzaban a sumergirse en el bosque.

- ¡Majadero! – le gritó ella mientras alargaba el paso.

Hermione y Draco caminaban tranquilamente por entre el bosque, se escuchaba los ruidos de ciertos animales, el aletear de las aves y… una pícara risilla a lo lejos, la castaña se sobresaltó…

"Ji, ji, ji, ji… Los mataré…Los mataré"

La leona y la serpiente se miraron uno al otro, con los ojos bien abiertos, habían escuchado aquella risilla, era la misma que habían oído durante la madrugada pero…

- ¡AAAAAAAAAA!- gritó Hermione mientras corría hacia la cabaña.

- ¡Granger, espérame! – gritó Malfoy mientras iba tras ella.

Ron cerró la puerta y se dio la media vuelta, tenía entre las manos una deliciosa tarda de manzana, cuando…

TRASH…

Alguien había abierto la puerta y pasado por encima, su rostro estaba sumergido dentro de la deliciosa tarta…

- ¡Hermione! ¡¿Qué te pasa?! – preguntó Lavender al ver a la castaña tan pálida cómo el papel, Draco llegó tras la chica, pisando a Ronald quien intentaba ponerse de pie.

Hermione se sentó en el sofá, todos comenzaron a amontonarse en la sala, Malfoy estaba a lado de la muchacha, ambos con cara de susto…

- ¡Herms responde!

- ¿Qué le pasa a Hermione, Draco? –llegó Theodore preguntando, Ginny, quien había permanecido dentro de la habitación todo el tiempo, se asomó al escuchar los gritos.

- Draco… ¡¿Qué tienes?! – preguntó Blaise algo preocupado por su amigo.

Ni uno fue capaz de contestar ni una sola pregunta, sus miradas abiertas y sin parpadear, observaban la vieja pared de madera…

- Hurón… ¿Estás bien? – preguntó el niño que vivió, poco después de levantarse y lamerse la cara…

- ¡YAAAAA NOS QUIERE MATAR, NOS QUIERE MATAR! – gritó Hermione mientras se sacudía, Draco seguía sin reaccionar.

PAFF

Hermione y Draco ladearon la cabeza.

Ginny estaba frente a ellos, les había dado a cada uno, una bofetada fuerte, la cual fue suficiente para despertarlos de su transe.

- Hermione, Malfoy… ¿Quién quiere matarlos? – preguntó la pelirroja.

Les habían contado lo que habían escuchado, la amenaza y lo de la anciana, Nott se agarró la barbilla, muy pensativo él, según, Parkinson no podía creerlo, debió haber sido imaginaciones de su amigo…

- Hermione, tal vez fue el eco del bosque.- comentó la chica.

- ¡QUE BOSQUE NI QUE OCHO CUARTOS!- gritó ella, estaba segura de lo que había escuchado, Draco se puso de pie y fue tras la cabaña, al regresar, tenía entre las manos, la misma pala con la que alguna de las chicas quería darle el día anterior.

- Chicos…es hora de ir de caza.- soltó Draco Malfoy muy de repente.

Todo el mundo sé le quedó mirando, pero al poco rato, Ron y los demás acompañaban a Draco Malfoy y su locura de salir al bosque en busca de sabrá Merlín que cosa… CONTINUARA.


Marynna.- Ja ja ja ja ja ja Yo estaba en la misma situación que la tuya, mientras adaptaba la Historia soltaba carcajadas, hasta que llegó mi Mamá y me preguntó si era necesario ir con el Psicologo de nuevo O_O Saludos y Gracias por Leer y comentar XD

Keniie Masen.-

Gracias, me alegro que te haya gustado, sobre todo si logré hacerte reír, Saludos.

The LadyCat69.-Que bueno que te haya gustado, ja ja ja ja ja pues espero que te recuperes del catarro, ya me ha pasado a mi que por andar enferma y riendome eh tenido ciertos accidentes muy desagradables... XD Saludos y muchisimas Gracias por leer. Por cierto, Gracias por recomentar la Historia a tu Hermana :p

Auroria Caelestis.-Me alegra muchisimo que te haya gustado... ¡HERMANAS! vaya, vaya... quen envidia, yo soy hija unica y para lo único que servimos mis hermanos y yo entre nsootros es para pelearnos U_U XD Gracias por leer.

EN EL PROXIMO CAPITULO...

- Hurón No fuimos nosotros quienes llegamos muertos del miedo…- contestó el pelirrojo, Draco frunció el ceño, los demás soltaron la carcajada.

- ¡YA BASTA!- intervino Hermione antes de que esas dos comenzaran a sacarse los ojos y a arrancarse las greñas.

- ¡No vale que sea de tu misma casa, Granger! – interrumpió una divertida Pansy Parkinson.

- ¡Draco…Zabini…los han atrapado!- gritó Harry histéricamente, la zona quedó en silencio…

- ¡NO SOY TU MALDITA CRIADA MALFOY! – contestó la castaña en el mismo tono.