Twilight y todos sus personajes son una creación de Stephanie Meyer, yo solo uso a sus personajes para poder dar riendas a mi loca imaginación.

CAPITULO ANTERIOR

Fue en el momento en que su padre fue a abrir la puerta, que la realidad de que iba a tener una nueva familia se hizo más real y le dio pánico, mucho pánico.- Bella, ven hija- La voz de su padre la trajo de nuevo a la realidad y comenzó a caminar hacia la puerta para conocer a los nuevos habitantes de su hogar.

Y fue ahí cuando lo vio, sintió de golpe como si un balde de agua helada cayera sobre ella. La persona que tenía enfrente la miraba con la misma agonía que estaba sintiendo ella en ese momento. Confundida, exaltada y sorprendida, dirigió su vista hacia su padre en busca de una respuesta y cuando la recibió, sintió como la sangre se acumulaba en sus pies.- Bella quiero presentarte a Esme y a Edward, ellos serán nuestra nueva familia.

¡EL NO PUEDE SER MI HERMANASTRO!

Capitulo 2: Conociendo a mi hermanastra.

"Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único." Agatha Christie

-Hace 4 años atrás-

¿Me amas?- Le preguntó la hermosa castaña aquella tarde de enero. Ambos estaban recostados en una manta sobre el pasto de una hermosa placita. Se habían escapado del colegio para poder estar juntos y se fueron en colectivo a las afueras de Seatlle para poder ser ellos mismos y no tener que esconderse de todos como debían hacerlo en su ciudad.

Más que nada en este mundo- le dijo con su voz aterciopelada mientras ordenaba los rebeldes cabellos de la joven, colocándolos detrás de su oreja. Ella rió y para el fue el sonido más hermoso, se colocó encima de ella, equilibrando su peso para no aplastarla- Amo todo de ti Bella. Amo tus ojos y como me pierdo en ellos siempre- suavemente besó cada uno de sus ojos- Amo lo delicada y fina que es tu nariz- le beso la punta de su nariz- Amo la suavidad de tu piel- empezó a acariciar con su nariz la piel de su cuello, subiendo a sus mejillas hasta llegar a sus labios y mirarlos fijamente- Sobre todo, amo tus labios y probarlos en cada beso- y así lo hizo, unió sus labios en un suave beso, tomándose su tiempo, degustándola. Pudo sentir como ella se estremecía debajo de su cuerpo alertando sus hormonas, queriendo más. La tomó firmemente de la cintura y sintió como ella gemía entre sus labios y fue ahí cuando se dio cuenta que una nueva fuerza lo estaba invadiendo: el deseo.

Oh si, a sus quince años estaba experimentando por primera vez el deseo carnal.

Decidió ser más osado, despacio comenzó a jugar con el borde de la remera de su novia deseando tener contacto con su piel y cuando por fin tuvo el contacto anhelado, sintió como se encendía por completo.-Edward- gimió Bella cuando sintió la mano de su novio acariciando su estómago y fue ahí cuando el supo que ella estaba en el mismo estado que el, pero algo hizo click en su cabeza diciéndole que estaban en un lugar público y que estaban por dar un espectáculo, suspiro y le dio dos suaves besos antes de separare de ella y colocándose a su lado en la manta que habían traído.- Te amo Edward- le sonrió- ¿Me amarás por siempre?- Bella volvió a reírse por un rato para luego abrazarlo y mirarlo a los ojos.- Para siempre Edward- y volvió a besarlo.

I

Desde que la vio esa mañana en la feria, Edward no podía dejar de pensar una y otra vez en aquella tarde en la plaza donde se habían hecho tantas promesas que ambos no pudieron cumplir. No podía dejar de olvidar todos los momentos que compartió con ella.

Siempre que la veía se sentía así, así de indefenso, verla lo desarmaba por completo. Por más que por momentos era feliz con la vida que estaba construyendo; era feliz con Victoria, no la amaba, ese sentimiento se había muerto para el, pero la quería y se sentía cómodo con su relación; pero ver a Bella era como un huracán que destruía todo progreso que el lograba.

¡Edward!- Podía jurar que estaba sintiendo su voz llamándolo- ¡EDWARD!- el grito lo volvió a la realidad y se encontró con que no era Bella quien lo llamaba sino Victoria, su novia, que estaba sentada encima de el en el sillón de tres cuerpos del living de ella y lo miraba preocupada- Has estado así por mucho tiempo- le acarició sus rebeldes cabellos cobrizos- ¿Te sucede algo amor?

Edward se quedó observando a su novia, pensando en cuanto tiempo había estado sumergido en los recuerdos.- Lo siento Vick, estoy un poco preocupado por la mudanza- fue lo primero que usó como excusa, aunque en realidad era una verdad a medias, estaba preocupado porque hoy se iría en la noche a cenar con el novio de su madre y no conocía nada sobre el, su madre nunca fue muy extensa cuando hablaba de su pareja.

Tengo una manera para que te relajes y no pienses en eso- Le sonrío coquetamente y comenzó a desabrochar uno a uno los botones de la camisa azul de el.- ¿Ah si?- El decidió seguirle el juego a su novia- ¿Qué tan efectivo es?- le pregunto mientras que sus manos se dirigían al trasero de ella, apretándolo y haciendo que ella se frotara en su incipiente erección.- Mmmm es muy efectiva- gimió y volvió a frotarse. Las manos de Edward se adentraron entre el vestido de ella, apretando su trasero y subiendo por su espalda.

Finalmente se giró quedando encima de ella, teniendo el control la despojó de su vestido negro dejando sus pechos a su merced por no tener puesto el sujetador. Con su mano los acarició y jugó con sus pezones dejándolos erguidos por la excitación- Oh Edward- gimió Victoria cuando sintió como el se llevaba un pezón a la boca y lo mordisqueaba. La pelirroja se aferraba al rebelde cabello del muchacho, tirándolo un poco presa del placer que la boca de Edward le daba al besar sus pechos con tanta pasión. El soltó un gemido cuando Victoria apoyó su rodilla y ejerció una deliciosa fricción en el gran bulto de su pantalón, de un solo tirón se deshizo de las bragas de encaje negro de la muchacha y su mano empezó a acariciar su clítoris.

Más Edward, más- Le rogó con apenas un gemido su novia pero el paró por un segundo sus caricias y la miró asustado. Sus ojos no veían más a la despampanante pelirroja que estaba desnuda a su merced en ese sillón, ahí el vio, por primera vez, a su más grande Tortura.

Ahí estaba ella. Jadeando a causa de aquel arrebato de pasión de momentos atrás, desnuda y dispuesta para que el le hiciera lo que siempre deseó.- Edward- su voz dulce y excitada le hicieron sentir una puntada en su pene, trayéndole consigo aquella nueva llamarada de pasión. Sin pensar en que estaba delirando con Isabella, la besó.

La beso con ansias, con toda la pasión resguardada que tenía para darle. Como un desquiciado besó cada rincón de su cuerpo, se deleitó con sus pequeños, pero del tamaño ideal, pechos; besó su delgado abdomen y se hundió en sus pliegues como siempre lo había deseado.

En la habitación solo se podía sentir los gemidos de ambos. Bella no podía dejar de gemir cada vez que la lengua de Edward acariciaba su clítoris y se restregaba desesperada en búsqueda de su orgasmo mientras que el bebía y saboreaba los jugos que ella emanaba de su excitada intimidad. Cuando el comenzó a sentir como las paredes de su interior se empezaban a contraerse se separó de ella y desesperado se bajó la bragueta de su pantalón, saco su imponente falo para enfundarlo en un profiláctico y se hundió de una sola estocada en ella, haciéndolos gemir al unísono.- Mía, solo mía- Le decía entre cada embestida, sus movimientos eran rápidos y profundos, sacando más de un grito por la castaña- Dilo- le ordenó entrando más profundo y fuerte.

Si Edward tuya, solo tuya- le gritó en el momento que un demoledor orgasmo la estaba invadiendo y se aferraba a la espalda de su amante, arañándolo en el proceso. Edward siguió envistiendo a la muchacha cuando su propia liberación lo invadió. Con un gran gemido colocó su cabeza en el hombro de la mujer hasta recuperar el sentido.- Amor eso fue increíble- le dijo entre jadeos su novia.

Y fue ahí cuando se dio cuenta de que todo había sido producto de su imaginación. Esa era la primera noche que le hacía el amor a su novia pensando en Isabella Cullen.

II

¡Mamá llegue!- Grito Edward apenas cruzó la puerta principal de su casa. Su casa era pequeña, pero era tan acogedora y había vivido tantos buenos momentos en ella que sentía lo mucho que la iba a extrañar.

Estoy en la cocina- Sintió la voz de su madre anunciándole donde se encontraba y antes de dirigirse hacia la cocina saludó, como todos los días, la foto enmarcada en un marco plateado de su padre que había fallecido hacía ya cuatro años de cáncer. Extrañaba a su padre más que nada en la vida, el había sido su ídolo, su mejor amigo y haberlo perdido le había arrancado parte de su alma.

Llegó a la cocina y vio a su madre decorando con una manga un hermoso pastel de chocolate. Se acercó a ella y le dio un suave beso en la mejilla.- ¿Cómo ha sido tu día hoy querido?- le preguntó Esme a la vez que dejaba la manga en la mesada y veía a su hijo.- Normal mamá- Este automáticamente recordó el reencuentro con Bella en la feria, después su patético delirio mientras le hacía el amor a su novia y bufó resignado, pero no dijo nada a su madre, ella no sabía nada sobre su antigua relación con Isabella.

Pero su madre era muy observadora y se dio cuenta de que a su hijo le pasaba algo. Llamémosle ese sexto sentido que tienen las madres para sus hijos que con una sola mirada podrían saber que algo les pasaba.- Hijo, ¿qué es lo que te sucede? Te veo muy pensativo- Le acaricio tiernamente la melena cobriza de él.

No pasa nada mamá- mintió dedicándole una sonrisa para tranquilizarla- Es que solo estoy cansado, nada más.

¿Estas seguro? ¿No quieres que te prepare un café y nos ponemos a hablar y me cuentas?- se dirigió a la cafetera para servir dos tazas, cuando tuvo ambas tazas llenas con el humeante líquido le dio una a su hijo y fue en búsqueda de algo dulce en la heladera. Encontró un pedazo de salchichón de chocolate (*) que sabía que a su hijo le encantaba.- Sabes que puedes hablar conmigo de lo que sea querido- le dio su porción de salchichón a su hijo. El hundió una cuchara en el dulce y se lo llevó a la boca para luego degustarlo.- Lo se mamá pero no quiero agobiarte en este día.

¿Es por nuestra cena de hoy Carlisle y su hija?- Le preguntó su madre. El casi se atoró con su café al sentir el nombre de Carlisle. Su madre nunca había dicho el nombre de pila de su novio, solo le decía Carl cariñosamente, entonces el pensó que era Car no Carlisle. El escuchar ese nombre lo asusto y más que le dijera que tenía una hija. El conocía a un Carlisle y saber que existía la posibilidad que fuera el novio de su madre lo atormentó.- ¿Carlisle, hija?- fue lo único que pudo decir por su estado de sorpresa.

Su madre le sonrió- Si tiene dos hijas. Rosalie que esta casada hace dos años y está por tener su primer hijo e Isabella es un par de años menor que tu. Carlisle me dijo que es muy hermosa e inteligente.- Edward sentía como un cuchillo se clavaba en su pecho por cada frase dicha por su madre. En ese momento se sintió morir, el novio de su madre era nada más y nada menos Carlisle Cullen el padre de su ex novia Isabella, su más grande dolor.

Se agarro del cabello desesperado. No podía aún procesar aquella información que lo había desarmado por completo. Si hoy haberla visto lo había desestabilizado, no quería imaginar lo que seria verla todos los días. No podía respirar, el pánico lo había dejado en aquel estado. Su madre lo miraba preocupada y el no podía hacer nada para salir de ese estado de shock, finalmente aspiro y espiro fuertemente, buscando calmarse y habló- Yo no quiero una hermana- en realidad el hubiera querido decir "No quiero que Isabella sea mi hermana" pero eso significaba tener que confesarle a su madre parte de su pasado con su futura hermanastra y no era lo correcto.

Edward vas a ver que Bella te caerá muy bien- Le sonrió su madre antes de beber un trago de su café. Edward vio el brillo en los ojos de su madre. Ella realmente deseaba con todo su ser el que ellos se conocieran. Su madre había sufrido muchísimo con la muerte de su padre y sabía que hasta el día de hoy lo amaba con una gran intensidad, pero también era consiente de que ella tenía todo su derecho en rehacer su vida, solo que el injusto destino lo ponía a el junto a la única mujer que había amado en su vida.

Quiso ser egoísta por un momento y decirle a su madre toda la verdad. Ella lo apoyaría y terminaría su relación con Carlisle, pero verla así, tan feliz, lo desarmó y prefirió callarse.- Supongo que tienes razón.- dijo en un suspiro.- Es que estoy nervioso.

Pues es entendible mi vida- su madre lo abrazó- Pero estoy segura de que todo saldrá bien y vas a ver que vamos a ganar una nueva familia.

III

El viaje a la casa de Carlisle se le hizo demasiado corto. Conocía ese camino porque habían sido incontables las veces que había pasado por ahí con la ilusión de ver a su novia, o por lo menos verla asomada en la ventana de su cuarto. A pesar de haber pasado un par de años podía reconocer esa casa aunque estuviera en ruinas.

Recordó una tarde que la vio salir y comenzó a seguirla. De seguro habría salido a hacer un mandado que le habría pedido su padre. Cuando la vio doblar en la esquina apresuró su paso y cuando llegó donde ella estaba la abrazó por detrás logrando un grito de susto por parte de su ella, pero luego al verlo a el sonrió y lo besó como si su vida dependiera de ello. El la acompaño a hacer sus mandados y la dejó a un par de cuadras de su casa, no sin antes llenarla de besos y decirle cuanto la amaba.

Esa no había sido la única vez que se encontraban de esa manera, a escondidas, como dos personas que estaban obrando mal. Pero la realidad de sus escondidas había sido siempre el padre de Isabella, el era extremadamente celoso con ella y no permitía que estuviera con ningún hombre, pero era en parte entendible, ella tenía apenas trece años y el quince.

Ya hemos llegado.- Le anunció su madre cuando el taxi estaciono en la hermosa casa de ladrillo de Bella. Edward sintió como si un balde de agua helada le hubiese caído encima, era el momento de enfrentar el día más difícil de su vida. Esperaba poder salir con vida de esa cena.

No podía creer lo que estaba pasando, no lo asimilaba. Su madre no se había dado cuenta de la batalla que libraba en su interior, porque estaba feliz subiendo por los escalones que la dirigían hacia la puerta. Edward sintió como su cuerpo empezaba a temblar cada vez que subía un escalón, por años deseo poder entrar a esa casa que tanto había querido conocer. Pero no la conocería como el lo había deseado siempre.

El deseaba haberlo hecho como el novio de Bella no como su futuro hermanastro.

Por un momento se olvido de respirar cuando vio que la puerta se abría revelando a su ex suegro.- Esme mi amor- le dijo Carlisle a su madre y luego le dio un pequeño beso en los labios- Tu debes ser Edward- le dijo cuando su mirada se posó en el y le ofrecía su mano.

Si señor Cullen- fue lo único coherente que pudo decir en ese momento mientras estrechaba, con bastantes nervios, la mano de aquel imponente hombre.

Dime Carlisle- Este le sonrió y Edward sintió que estaba en una dimensión desconocida- Pronto seremos familia- Volvió a sonreír.- Pero que descortés que soy, pasen, Bella estará muy contenta de conocerlos.- El corazón de Edward comenzó a latir frenéticamente cuando Carlisle abrió más la puerta y la vio.

Estaba tan hermosa que le dolía. Aquel vestido azul realzaba cada una de sus curvas, convirtiéndola en un pecado andante para cualquier hombre que supiera apreciar su belleza, tenia el cabello recogido en un moño lo cual la hacía verse más adulta pero sin perder su inocencia. Edward sintió que esto ya era demasiado doloroso para el.- Bella, ven hija- la voz de Carlisle hizo que ella comenzara a caminar hacia ellos, aún no los había visto.

Edward pudo ver como el rostro naturalmente maquillado de Bella se deformaba en una mueca cuando lo vio. Pudo entender perfectamente esa agonía en su semblante. La vio confundida, exaltada y sorprendida, hasta que dirigió la mirada a su padre en búsqueda de una respuesta, pero cuando su padre le dijo- Bella quiero presentarte a Esme y Edward. Ellos serán nuestra nueva familia- fue cuando ella estallo.

¡EL NO PUEDE SER MI HERMANASTRO!

IV

Actualidad.

¿Acaso se conocen?- Preguntó Carlisle ante la reacción de su hija y ver el rostro de Edward. Este en ese momento sintió como si todo se acabaría al enterarse Carlisle quien era realmente. Tenía miedo y en su rostro se podía ver claramente el terror dibujado y esto no fue ignorado por Bella, que para la sorpresa de Edward no dijo nada de su relación.- El estaba en mi clase antes de que repitiera- dijo remarcando lo último solo para humillarlo.- Era un estúpido en esa época y aun debe serlo, por eso no puede ser mi hermanastro, ¡lo odio!- Grito.

¡Isabella basta!- Carlisle le dijo con autoridad- No puedes faltarles el respeto así a Esme y Edward. Eso es el pasado, de seguro Edward ha cambiado, tu también tenías tus cosas cuando eras más pequeña- Bella lo miró, su padre tenía razón, si que había cambiado, estaba extremadamente más hermoso y muy sexy. Sacudió la cabeza bruscamente al darse cuenta a donde se dirigían sus pensamientos y recordó como su padre jamás hubiese aceptado a Edward por haber repetido un año o dos, o por haber abandonado los estudios. Se río mentalmente, su padre ahora hasta estaba defendiéndolo.- Bells dale una oportunidad a tu nueva familia.

El jamás será mi familia- grito ella a su padre sin quitarle la mirada a Edward- ¡si el se viene a vivir acá yo te juro que me voy con mama!

Isabella no se que te pasa pero tu no eres así.- gritó su padre haciendo que la chica se callara y tanto Edward como su madre se sintieron fuera de lugar.- Tu no sabes en donde esta tu madre y hasta que no termines tus estudios y consigas un trabajo para pagar tus caprichos vivirás según mis reglas y ellos serán tu nueva familia, te guste o no.

Carlisle.- Interrumpió Esme el discurso de su novio y les dirigió una sonrisa a ambos antes de seguir.- no deberías presionar a tu hija así. Debes de entender que ella pasa por un mal momento. Pese a que conoce a Edward de antes, es como si dos extraños invadieran su casa.- La sonrisa de Esme se ensancho mientras caminaba en dirección a Bella- Se que es difícil para ti, pero te aseguro que en mi podrás conseguir una buena amiga y no una madrastra, además se que te llevaras bien con Edward. Es un poco inmaduro pero es una buena persona y se que podrán limar sus asperezas.

Las palabras de Esme le calaron en lo más profundo. Bella la miró sorprendida, no sabia que era tan dulce, por un momento deseó que su madre hubiese sido así con ella pero la realidad era que la había abandonado. Pudo ver la sinceridad y el amor en los ojos de Esme y se sintió pésima por haber reaccionado así.- Lo siento Esme- Susurró avergonzada.- Realmente lo siento.- Sollozó y Esme emocionada por la situación la abrazó. Bella pudo sentir el aroma dulce de su perfume y el calor de aquel abrazo la hizo sentir.

Ahora que todo esta bien Bella, por que no vas y saludas a Edward. Así comienzan a mejorar su relación.- Le dijo su padre y ella tragándose las palabras e insultos a su padre, por Esme que estaba presente, caminó hacia Edward que la miraba en shock. Cuando lo tuvo enfrente sintió como su corazón comenzó a latir muy fuerte y le dolió, pero no perdió la compostura y con una sonrisa falsa le dio un beso en la mejilla.

Ambos no pudieron evitar sentirse extraños por esa situación.

Bien. Ahora que todo está tranquilo le mostraré a Esme la casa.- Interrumpió Carlisle.- ¿Por qué ustedes no se quedan charlando un rato?- Agregó y ante la atenta mirada de ambos adolescentes partió con su novia hacia el segundo piso de la casa.

El silencio entre los dos era demasiado incómodo, se podría decir que el ambiente se podía cortar con una tijera. Ambos estaban sumidos en sus pensamientos hasta que Bella hablo.-Mira Masen si acepte que vivieras aquí conmigo es por mi padre.- su voz fue seria.- No pienses que por eso me portare bien contigo.

¿Te piensas que a mi me encanta ser tu hermanastro?- le respondió molesto. Se agarro nuevamente el cabello, algo que hacia generalmente cuando estaba molesto o nervioso. A Bella por un segundo le pareció que era muy sexy y sintió un pinchazo en su intimidad, pero enseguida descarto la idea.- ¿tener que aguantarte todos los días? Por favor esto debe ser peor que el infierno- agrego el.

¿Que te crees? ¿Que yo permitiré que me hables así? ¡Esta es mi casa y me vas a respetar!- Lo desafió.

Error.- Sonrío con burla- esta será nuestra casa, por si no lo sabias nuestros padres se van a casar.

Eso esta por verse

¿A que te refieres?- Le pregunto curioso a la castaña.- A que voy a evitar su casamiento- decía la chica comenzando a caminar hacia la cocina. Edward fuera de si la tomó del brazo para evitar que se fuera. Una electricidad recorrió su columna en el momento que su mano hizo contacto con la piel desnuda del brazo de ella, pero estaba tan furioso que decidió ignorarlo.

¿Estas loca? Prefiero tener que soportarte todos los malditos días antes de ver a mi madre sola, desde la muerte de mi padre es la primera vez que la veo feliz- se enfado aun más con ella- te admito que la idea no me gusta, pero tendré que soportar a una nenita malcriada por mi madre.

¿Qué dices?- le grito ella- ¡Yo no soy ninguna malcriada!

Te estas comportando como una- se burlo el- Como siempre te comportaste.

Ahh ¿si? ¡Prefiero ser malcriada y terminar mis estudios que un burro que repitió dos veces el primer año de la preparatoria!- Ella sonrió victoriosa al ver la mueca en el rostro de el. Sabía que era su punto débil. Edward la soltó y por un momento extraño la calidez de su piel.- ¡Malcriada!- sabía que era infantil, pero en ese momento no estaba en sus cabales.

¡Burro!

¡Chiquilla!

¡Inmaduro!

¡NO SE QUE VI EN TI!- gritaron los dos al unísono. Bella se fue molesta corriendo hacia su habitación y Edward se sentaba bruscamente en el sillón, dando un resoplido y esperando que llegara su madre, rogando que esa cena maldita terminara de una buena vez.


* Salchichón de chocolate es un postre a base de galletitas dulces, dulce de leche y chocolate. No se si todos lo conocen, pero por las dudas explico lo que es. Es un postre delicioso y muy fácil de hacer.

Bueno mis niñas hemos llegado a un nuevo capitulo de esta historia y se ha podido ver de todo. ¿Qué les parece este Edward atormentado por el fantasma de su ex novia? Y ¿les pareció correcta la reacción de Bella? Veremos que les depara a estos futuros hermanastros en los próximos episodios, como sobrevivirán a la convivencia y sobre todo a los sentimientos que empiezan a atormentarlos…

Quiero agradecerles a todas las lectoras que me pusieron en sus alertas, favoritos y quienes se tomaron la molestia en comentar, no saben lo feliz que me han dejado con esto! Este capitulo es para uds que han tenido una linda acogida al fic.

Se que dije que iba a actualizar los viernes, pero este viernes tengo que estar todo el día en la ciudad por la universidad y no voy a llegar hasta muy tarde en la noche. Como ya tenía el capitulo hecho decidí darles el cap antes.

Otra cosa que tengo para comentarles es que hice una cuenta en Facebook donde iré poniendo adelantos y avisando las fechas de publicación. Las que les interesa búsquenme por Kashmir Page.

De nuevo ¡Gracias! Y nos leemos el viernes de la semana que viene o en los adelantos vía fb.