IMPORTANTE: A ver se que tarde demasiado en subir capitulo, lo se TT_TT pero debido a problemas familiares, problemas con el internet, se me hizo casi imposible subir capitulo, pero ya todo se ha estado solucionando en mi vida poco a poc jejeje.

Bien la historia contara con 15 a 16 capítulos (bueno eso puede cambiar dependiendo de las ideas que me surjan y también de las sugerencias que me den)

Espero que les guste recuerden que los personajes no son míos son de Kishimoto-sensei en fin espero que lo disfruten. Saludos xoxo :)


Buscando un motivo.

Las miradas de ambos jóvenes se encontraban perfectamente sincronizadas, ninguno de los dos se atrevía a decir alguna palabra, por un breve instante Hinata trato de pronunciar unas palabras pero el nerviosismo no se lo permitía, la multitud era cada vez más agobiante los familiares presentes llamaban a ambos por sus nombres pero estos aún seguían estáticos mirándose mutuamente, un fuerte brazo tomo a Hinata y la hizo volver a la realidad pronto la familia Hyuuga se desaparecía entre la multitud. Naruto no la perdía de su vista aun no podía creerlo, Menma gritaba unas cuantas palabras a su hermano pero este no tomaba ni la más mínima atención, Minato tomo a Naruto del brazo y como pudieron salieron de ahí, fueron en busca de Kushina la cual fue muy fácil de encontrar pues se encontraba esperando la llegada de su familia.

–Pronto salgamos de aquí antes de que nos comen vivos los reporteros– Fueron las palabras de Minato. Todos acudieron a subirse rápidamente al auto, Menma conducía mientras su padre estaba como copiloto, Naruto se hallaba en la parte de atrás junto a su madre quien no paraba de preguntar lo que había sucedido todos a excepción de Naruto respondía a la peliroja que no quitaba su cara de asombro.

Naruto se encontraba mirando hacia la nada de la ventana del auto, recordando una y otra vez a Hinata en ese preciso instante que llego a ese lugar, él debía defender a su padre a toda costa pero al encontrarse con aquella mujer su mundo se congelo en solo unos pocos segundos. El joven se preguntaba porque ella tenía que estar involucrada en esa situación, justamente ella…No podía negar lo hermosa que se veía en ese elegante vestido azul marino, su piel lucia brillante y sus ojos lucían tan maravillosos que eran casi imposible no contemplarlos. No tenía intensión alguna de insultarla ni mucho menos faltarle el respeto con alguna acción que casi siempre solía hacer al que se metía con el Uzumaki o con algún integrante de su familia y sus más cercanos amigos. Estaba anonadado…esperaba una explicación lo más pronto posible, necesitaba respuestas por parte de ella no quería perder ese lindo recuerdo de su artista simplemente no aceptaba lo que estaba sucediendo.

–Naruto…Hijo todo está bien– La madre del rubio tenia puesta una de sus manos en la mejilla del joven, los ojos de la mujer claramente mostraban preocupación cosa que realmente no le gustaba ver en ella.

–Tranquila estoy bien…simplemente no supe enfrentar la situación eso es todo– Fue lo único que pudo decir en ese entonces.

Los que estaban adelante no pronunciaron palabra alguna quizá en otra ocasión preguntarían porque ese comportamiento tan extraño pero ese no era el momento adecuado para interrogar al menor de los Uzumakis.

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–Voy a volver a preguntártelo una vez más y espero que me respondas Hinata ¿Por qué te quedaste como una estúpida estatua al ver al mocoso de los Uzumakis?– Un furioso hombre de mediana edad alzaba su voz contra su hija. –No me hagas salir de mis casillas porque sabes lo que soy capaz de hacer–.

–Por favor cálmate no es nadie de quien debas preocuparte simplemente somos compañeros de clases eso es todo por favor deja de armar un espectáculo estas asustando a Hanabi– Una muy seria Hinata se encontraba enfrentando a su padre lo más pasible posible. –Por favor padre hoy ha sido un día largo como para terminar en discusiones tontas, necesitas descansar recuerda…–

–Ya basta, estoy bien y no necesito más de tus sermones… eres incluso peor que tu madre, vete a dormir y tú también Hanabi…No quiero que me molesten– Las presentes obedecieron las duras palabras de su padre y fueron directo a sus respectivas habitaciones. Hanabi estaba a punto de llorar pero una mano de su hermana mayor la hizo tranquilizarla un poco –Todo estará bien no te preocupes– Un beso en la frente fue todo lo que le dio Hinata antes de entrar a su habitación.

Sus lágrimas querían asomarse ante sus grandes y perlinos ojos, poco a poco se agacho hasta quedar sentada en el frio suelo de su habitación, recordar esa desagradable escena comenzada por su padre y ver al rubio frente a ellos con aquellos ojos que claramente estaban siendo juzgados ante ella.

Nunca pensó encontrarse en una situación tan humillante y menos frente a una de las personas que la habían inspirado a crear una de sus pinturas… A darle algo de color a su gris vida.

–Definitivamente odio esas fiestas…– Susurro mientras mordía sus labios y unas cuantas lágrimas rodaban por sus mejillas.

No tenía ánimos de siquiera pintar uno de sus dibujos, procuro mirar su teléfono celular pues Temari la estuvo llamando casi toda la noche para saber cómo había estado la noche del evento, esta solo suspiro y estuvo a punto de apagar su móvil si no fuera por la llegada de un nuevo mensaje de texto que al notar de quien venía sus ojos se abrieron como platos y sus lágrimas dejaron de caer por su mejillas.

¿Qué fue lo que sucedió? por favor dame una explicación, no podre siquiera dormir sin que me des tu explicación– fue lo que decía el mensaje de texto del rubio de ojos azules.

Hinata con desesperación tecleo sus más sinceras disculpas.

Realmente lo lamento, no pensé que mi padre fuera decir tales palabras… Me gustó mucho el discurso de tu padre es realmente un gran hombre, realmente lo lamento por todo lo sucedido y poner a tu familia en tan humillante posición, mi padre suele ser cruel con sus palabras y no sabe medirlas… no sabes cuánto lo siento Naruto… – Aquel mensaje de texto fue enviado y recibido; las manos de Hinata temblaban y ansiaba una respuesta del rubio.

Está bien acepto tus disculpas Hinata pero el señor Hyuuga debe también dar sus disculpas– fue lo que respondió el joven de ojos azulinos.

Hinata al leer el mensaje rápidamente respondió con un –tratare de que dé sus más sinceras disculpas, hare todo lo que este en mi alcance para que lo haga– Fue lo que contenía aquel mensaje de texto.

No pensé verte en ese lugar… no me esperaba que fueras hija de Hiashi Hyuuga, la verdad estuve muy sorprendido–

Yo también estuve muy sorprendida al verte nunca se me cruzo por lamente saber que eras hijo de Minato Namikaze–

Supongo que estamos a mano en eso jejeje si hubiera sabido que estarías allí desde un principio créeme que me hubiera encantado tu agradable compañía Hinata– Este último mensaje hizo enrojecer las mejillas de la Hyuuga, una pequeña sonrisa se asomó por sus labios, tal parece que cada vez que comparte unas cuantas palabras con el rubio sus sentidos cambian por completo. Le encantaba la idea de que pensar en aquello le acababa de decir pues se hubiera salvado de las miles de conversaciones aburridas de varios mandatarios que se encontraban en el evento. –Me disculpo por eso

No te debes disculpar ninguno de los sabía que ambos estaríamos allí…por cierto…Estabas hermosa– Aquello realmente la elevo hasta las nubes, ella nunca se consideraba linda y mucho menos atractiva, por más que sus amigas y su hermana le dijesen lo contrario jamás lo aceptaria.

Gracias tú también te veías muy bien– fue lo único que puedo responder y vaya que le costó.

Las horas pasaban volando y ambos jóvenes no dejaban de textearse unos cuantos mensajes de texto, principalmente hablaban de cual aburrida fue el dichoso y las historias que les contaban algunos empresarios que para ellos hasta un libro de matemáticas era más interesante que esas tontas historias, Hinata no paraba de reír por los diversos chistes y bromas que enviaba el Uzumaki, llegaron a un punto en el que hablaron de sus aspiraciones y como Naruto se sentía tan orgulloso de su padre, la chica de ojos perlinos admiraba que el pudiera contarle todos esos relatos y anhelaba que fueran así todo el tiempo, jamás se cansaría de tener un charla con el de hoy en día su mayor símbolo de inspiración.

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El Sol comenzaba a salir y un bostezo salió de la boca de Naruto seguido de la más dulce sonrisa que podía expresar en ese entonces, realmente se sentía más tranquilo, había podido aclarar su mente con las respuesta que le había dicho Hianta, realmente le aliviaba saber que no tenía nada que ver con tales palabras que había dicho el Jefe de las empresas Hyuuga's, le sorprendía un poco saber que Hinata fuera tan diferente a él y no se quejaba en lo absoluto más bien se sentía relajado y admirado por esa increíble amabilidad que desprendía la joven de cabellos oscuros.

Bajo las escaleras y fue directamente al comedor para su sorpresa no se encontraba nadie de su familia –Que alivio ufff- Susurro para sí mismo. No quería dar explicaciones y mucho menos hablar sobre lo que había pasado en el dichoso evento, solo quería desayunar y salir completamente de su hogar.

-Quiza… Debería verla hoy- Su sonrisa lo expresaba todo, pensar en esa chica le ponía de buen humor.

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Hinata se encontraba en las afueras de la ciudad dirigiéndose a sus clases de ballet, no todo era la pintura después de todo. Su andar tranquilo y despreocupado por las calles de Tokio sin duda era de admirar, al ser un ciudad en constante movimiento o mejor dicho en actividades o escándalo, ser una perdona completamente pasiva era digno de envidiar.

Al llegar su instructora la saluda con mucha amabilidad y esta le devuelve el saludo agitando su mano –Muy buenos días Kurenai disculpa mi demora en llegar–

–¿Demora? Llegaste más temprano de lo usual Hinata, por cierto supe lo del escándalo de ayer– Dijo su instructora con algo de curiosidad

–Por favor no hablemos de eso, no sabes la vergüenza que cargo encima por eso…– suplico en suspiro la d ojos perlinos

–Bien, ¿estas listas para bailar? –

–Claro que si–

La música empezó a sonar y Hinata en pocos segundos dio sus primeros pasos, mientras danzaba al ritmo de la música, pensaba en alguien en particular al que poco a poco se estaba adueñando de sus pensamientos. La chica muy pocas veces tomaba atención a las indicaciones de su instructora, su mente esta por las nubes nuevamente y es que se le hacía casi imposible en dejar de pensar en el rubio

–¡Hinata! – Un grito le hizo volver a la realidad –Oye no lo estás haciendo mal, pero debes tomar en cuenta mis indicaciones, tus pies no están totalmente en punta y no estas enderezando totalmente la rodilla–

–¡Oh vaya pero que distraída estoy! – Susurro para sí misma.

–¿Y bien? –

–Lo siento realmente mi mente está concentrada en otro lado de verdad discúlpame– Excuso la chica.

–hmp toma un descanso voy por una taza de café, relájate y luego continuamos– Dijo tranquila su instructora y salió del salón en busca de su café, mientras que Hinata se dirigía a sentarse al lado donde había colocado su bolso busco dentro de esta y tomo su celular, al encenderlo una sonrisa y una mirada de sorpresa se hacía notar.

Podemos vernos hoy en el lugar donde te dedicaste a dibujarme jejeje, por favor di que si – Mensaje de Naruto.

–Este hombre…– Sonrió y cerró los ojos mordió sus labios y luego al mirar nuevamente su teléfono celular, texteo un afirmativo "si" para luego colocar su teléfono nuevamente en su bolso.

Definitivamente no puedo negarme a sus peticiones– susurro.

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Ya se acercaba el medio día tan solo faltaban 15 minutos para que fueran las 12:00PM exactamente, el rubio miraba fijamente la ciudad desde la venta de la oficina de su hermano, esperaba ansioso a que la chica artista y de hermosos ojos respondiera su mensaje, sabía que no se negaría pero desde hace ya un rato le había enviado el mensaje de texto y esta aun no respondía –Cálmate solo han pasado 3 minutos desde que lo enviaste Uzumaki relájate…– Susurro para sí mismo mientras miraba fijamente la pantalla de su celular.

–¡¿Qué carajo estás haciendo aquí?! – Le grito su hermano, lo sorprendió, giro la silla para verlo directamente – Imbécil no me grites, no soy sordo y mucho menos soy uno de tus empleados que les gritas como te da la gana– Dijo seriamente mientras torcía de un lado su sonrisa.

–Vaya mierda ni que fuera la primera vez que te grito mocoso idiota, que carajos estás haciendo en mi oficina–

–No tenía nada que hacer en casa y no tengo nada que estudiar para la universidad así que vine a joderte un rato la vida– cruzo sus dedos y afinco su barbilla encima de estos mientras miraba a su hermano que claramente tenía una mirada de molestia y fastidio,

–¿Mejor por qué no me cuentas que te sucedió ayer en la noche Narutin? – Menma se acercó al escritorio y se sentó en la silla para quedar frente a su hermano mostrando una sonrisa ladina para hacer molestar a su hermano menor.

El rubio ya iba a responder pero el tono de un nuevo mensaje de texto lo hizo callar para luego sonreír, se levantó del asiento y despeino los cabellos de su hermano –Sera en otro momento brother–

–¡Tu si jodes! pero esta conversación queda pendiente– Bufo y vio cómo su hermano salía rápidamente y trancaba la puerta de un azotazo sin siquiera escucharlo –En serio jodes Naruto– soltó un bufido luego de una sonrisa

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Naruto ya se encontraba sentado en una mesa al final del lugar, mientras miraba el menú sin ningún interés, no espera ser el primero en llegar aunque tal vez si dada que a su puntualidad podía considerarse una de sus virtudes positivas… (Siempre y cuando sea de interés claro está).

Miraba su reloj y volvia su mirada al gran ventanal a ver si podía pillarla por ahí, no llevaba ni dos minutos y ya ansiaba poder verla tan solo poder observarla la noche anterior con ese fabuloso vestido, su maquillaje sutil pero aun así resaltaba su delicada belleza, su cabello azulino que combinaba con aquel vestido oscuro ¡Cielos! esa mujer era de otro mundo sin duda alguna. Volviendo a mirar su menú un par de manos se posicionaron a tapar sus ojos azules –Me disculpas por la tardanza– Susurro Hinata mientras aún tenía sus manos en los ojos del rubio.

–Tal vez, depende de quién sea la persona quien tapa mi vista – Dijo juguetón Naruto mientras esperaba una respuesta de la joven.

–¿Entonces invitaste a alguien más, aparte de mí? – Continúo siguiéndole el juego al rubio. –Supongo que… tendré que irme si ese es el caso– Bajo sus manos y Naruto voltio a verla tomando rápidamente su muñeca pensando que había mal interpretado lo que había dicho –¿Te asustaste? – Sonrió ella divertida.

–¿Así que te gusta jugar he? – Sonrió ladinamente él. –A mí también me gusta jugar, pero preferiría que disfrutáramos de un delicioso almuerzo ¿no te parece? – Sonrió dulcemente mientras aun la sostenía.

–Sera un placer– Sus mejillas se tornaron de un rosa pálido pero que aun así no dejaba de verse hermosa para los ojos del rubio.

Hinata se sentó para luego mirar el menú, mientras que Naruto solo la miraba fijamente deleitándose de cada detalle de ella, le fascinaba verla en cada ocasión que podía.

–¿Qué Tengo algo raro?– Pregunto ella.

–Nada, solo me gusta observarte… Parezco un enfermo lo sé, pero… disfruto mucho verte aunque suene tonto– Respondió él.

Ella se ruborizo más y soltó una dulce carcajada, para el eso fue música para sus oídos.

‹‹Hermosa›› pensó el Uzumaki –En serio, si sigo viéndote así y me dejas como un idiota me terminare enamorando de ti– Dijo él mientras pasaba una mano por su nuca para luego mirarla fijamente y sonreír –No me tientes Hinata–

Ella trago seco y fijo su mirada en otro punto para que no se viera reflejada su timidez ¡Gran Error!

–¿Nerviosa? –

–C-claro q-que n-no– Trato de defenderse inútilmente.

–No me mientas… no espera… no te engañes, preciosa– dulcemente la miro. –Disculpame hoy he sido mas atrevido de lo usual, te debo estar incomo…–

–No es nada– Sonrió ella y fijo su mirada en el –Es solo que… Nadie me había alagado tanto como tú–

Se observaron un buen rato mientras que ambos soltaron un par de carcajadas, hasta que llego una camarera para tomar su orden, el rubio pidió un par de bebidas y una hamburguesa junto con papas fritas su compañera pidió lo mismo cosa extraña pues pensaba que sería de esa chicas en las que cuidan muy bien su dieta y tratan de alejarse de la comida chatarra.

–Pense que pedirías un ensalada o algo parecido ya qu.. –

–Me cuida muy bien, hago ejercicio y la verdad tengo tanta hambre que me comería la pizza más grande del mundo si pudiera–

–Pfff lo dudo, si tuviéramos una competencia de comida yo sería el ganador, no tienes idea de la cantidad de comida que puedo comer–

–¿Quieres apostar?– Sonrió ella divertida

–Perderás– Dijo el mientras tomaba un sorbo de su bebida.

–¿Tienes miedo? – Levanto una de sus cejas mientras cruzaba sus brazos.

–Bien te propongo algo, yo no tengo nada que hacer hoy y cerca de aquí tengo mi departamento privado, que obviamente lo tengo para alejarme un poco de mi rutina diaria y blah blah blah, pedimos un par de pizzas y el que pueda comer más no tengra que pagar las citas por un mes– Hinata se reía mientras él contaba su plan.

–¿Y supongo que el que pierda pagara las citas, que por cierto tendremos más? – Pregunto divertida.

–A caso no quieres salir más conmigo o te acobardaste de la idea– una sonrisa de lado dibujo su rostro el Uzumaki

–Hecho– Estiro su mano y su compañero la estrecho.

Al terminar su tan esperado almuerzo después de risas, bromas y uno que otro coqueteo se hicieron las 2:00PM Hinata debía cumplir con sus obligaciones del hogar por más que quisiera compartir tiempo con él.

–Me encanto almorzar contigo hoy preciosa– dijo mientras terminaba de comer la última papa frita.

–Lo mismo digo– Respondió ella dando un sorbo de su bebida –Creo que se me hizo un poco tarde debería estar hiendo a casa–

–Se suponía que íbamos a mi departamento competidora olvidadiza– Se burló este.

–Pff se me había olvidado pero es que mi padre…– Al ver como esta se preocupó Naruto de inmediatamente se le borro su sonrisa.

–¿Necesitas pedir permiso? – Pregunto este de forma irónica

–¡Para nada! Es solo que… se supone que debería cuidar a mi hermana menor aunque no si habrá llegado a casa, ya que se supone que debería estar en sus cursos de piano –

–¿Por qué no la llamas? Es que de verdad quiero compartir más tiempo contigo… –

–Bien veré si responde mis llamadas–

Al encender su teléfono pudo percatarse que tenía un nuevo mensaje sin leer ¡y vaya ironía! se trataba de su hermana menor indicándole que se quedaría en casa de una amiga debido a que tenían un trabajo que hacer para la escuela.

–Qué suerte tienes Hinata…– Susurro para sí misma mientras seguía viendo el mensaje.

–¿Disculpa dijiste algo? –

–¡No nada! Ehhh y sí, mi hermana no estará en casa hoy así que si poder acompañarte hoy y ganar esa apuesta– Sonrió animadamente ella.

Naruto pago la comida mientras que Hinata le espera afuera del restaurant. Ambos caminaban plácidamente por la ciudad Naruto le indicaba a Hinata que no trajo el auto debido a que el departamento quedaba realmente muy cerca de donde estaban anteriormente, cosa que no le importaba en lo más mínimo, ambos disfrutaban el estar juntos.

Ya en el departamento del Uzumaki, Hinata no dejo de maravillarse por lo lujoso y pulcro de aquel lugar, el estilo del uzmaki era colorido debía admitir pero todo absolutamente todo hacia juego e identificaba al rubio.

–Wow esto es impresionante– Susurro pero aun así Naruto pudo escuchar.

–¿Quieres que te de un recorrido? – pregunto inventándola a tomar su mano. Ella acepto y el joven se encamino a enseñarle cada detalle.

Lo primero (claro está) fue la sala de estar, contaba con estilo rustico pero a la vez moderno, Naruto contaba con algunos cuadros de pintura que claramente le llamo la atención a la peli azul poco a poco Naruto le mostraba cada detalle de las pinturas que colgaban sus paredes, sus trofeos de secundaria y preparatoria, sus fotografías con Sasuke y Sakura cuando eran niños, uno que otro recuerdo de algún país que visitaba, le mostro sus libros favoritos cuando tenía tiempo de leerlos. Prosiguió con su habitación, al entrar había un ventanal al costado de una de sus paredes la vista era sumamente bella, el paisaje de toda la ciudad era increíble, en su habitación no había más que una plasma, una cama sumamente grande y algunas fotografías colgadas en las paredes claramente de su familia.

–Es impresionante– Dijo ella sorprendida.

–Es simple, pero comparada con mi habitación en casa, prefiero esta mil veces– Dijo mientras le daba un vistazo a todo lugar.

–Es realmente muy bonito Naruto– Fijo su mirada en él.

–Gracias, pero aún falta la cocina que es donde pasaremos el mayor tiempo del día– Tomo su mano y se dirigieron hacia el dicho lugar.

Al pasar por el pasillo y luego la sala de estar en otra habitación un poco más grande que su propia alcoba estaba un comedor sumamente elegante, al girar podías ver una cocina sumamente grande en otra palabras un chef se enamoraría al estar allí.

–Vaya…–

–Bien empezaremos a cocinar–

–Espera pensé q…–

–No preciosa no llamare a un repartidor de pizzas de un restaurant, haremos nuestra propia comida– Sonrió este mostrando su perfectos dientes y luego se aventuró a buscar lo ingredientes. –Además pienso que es más divertido y así veremos quien cocina mejor–

–¿Ah si? Pues te enamoraras de mi comida no quiero alardear pero, soy muy buena cocinera – Dijo mientras cruzaba los brazos y sonreía orgullosa.

–Pues… No has probado mi comida y además disfruto cocinar por lo tanto creo que entre los dos yo soy el mejor– Dijo mientras apretaba una de las mejillas de Hinata y soltaba una que otra carcajada.

–Bien, entonces ya lo veremos Uzumaki–

–No me gusta perder Hyuuga te lo advierto–

Ambos se encontraban buscando los ingredientes, en ocasiones se saboteaban el uno al otro pero luego volvían a concentrarse en lo suyo, Hinata cortaba cada vegetal para crear su salsa, mientras que Naruto ya estaba tenía su masa preparada. Poco a poco los minutos corrían y ya cada quien tenía sus pizzas en el horno, los dos estaban completamente hechos un desastres, Hinata tenía harina en su ropa y parte de su cabello en cambio Naruto tenía una que otra salpicadura de salsa en la cara y en su ropa.

–Ja ja ja estamos hechos un desastres– Se rio Hinata

–Ni que lo digas, todo esto es tu culpa– Rio Naruto mientras despeinaba el cabello de Hinata.

–¿Mi culpa? El primero en hacer trampa fuiste tú–

–¡QUE! Tu fuiste la saboteadora todo este tiempo– la cargo en su hombro y le dio un par de vueltas mientras ella solo soltaba una que otra carcajada.

–Basta bájame ja ja ja ja eres un mal perdedor ja ja ja–

Al bajarla Naruto la abrazo con un solo brazo dejándolos totalmente uno junto a otro, ella se sonrojo y no dejo de mirarlo en ningún momento, Naruto con su otro brazo libre acaricio su mejilla y luego con su pulgar levemente acaricio los labios de Hinata.

La chica lo tomo del cuello apoyo su frente con la de él.

–Eres un tramposo– Susurro ella mientras él dejaba de acariciar sus labios.

–Y tu una mala perdedora– Sonrió para luego soltarla. –Si quieres puedes cambiarte en mi habitación tengo algo de mi ropa que puedes usar– le dio la espalda y reviso el horno a ver como estaban las pizzas

Ella se quedó estática y toco sus labios, se sentía inquieta, esperaba algo más… pero sabía que iban demasiado rápido y por lo tanto eso no sucedería aun.

Naruto aún no volteaba a verla pero una sonrisa tentadora se asomó en sus labios, sabía que le había dejado con las ganas pero quería ir poco a poco, debía disfrutar cada momento con ella a su debido tiempo

Hinata salió de la cocina y se dirigió a la habitación del rubio, busco entre su closet algo que pudiera usar, encontró una franela y unos pantalones deportivos al ponerse cada una de las prendas, claramente se podía notar que estas le quedaban grandes y prosiguió a buscar otra cosa.

Naruto se tomaba una copa de vino mientras esperaba a que la de ojos perlinos volviera a la cocina, se estaba tardando un poco no pensó que tardaría mucho la verdad.

–Sera que voy a ver…–Dijo para sí mismo, termino su copa de vino y prosigui a dirigirse a buscarla pero se detuvo en el pasillo y se quedó completamente estático.

–Lo siento pero la mayor parte de tu ropa me queda grande asi que tuve que elegir esta…–Dijo con un sonrojo totalmente distinto a las anteriores veces, sus mejillas estaban totalmente rojas.

¿Y bueno a que se debía tanta sorpresa? Pues la peliazul llevaba unos boxers del Uzumaki que a pesar de no ser muy cortos resaltaban sus tonificadas piernas y un muy buen trasero, por si fuera poco tomo una de las franelillas deportivas del rubio y a pesar de que le quedaba grande a comparación de las otras que se había medido esta no era tan grande, dejaba ver una linda silueta y un escote que no pasaría desapercibido para ningún hombre.

Naruto fijo su mirada en otro lado y paso al lado de ella para entrar en su habitación, Hinata tenía su corazón a millón y se dirigió a la cocina, su cara no podía estar más roja.

La Hyuuga saco las pizzas del horno con sumo cuidado, corto cada pedazo en ambas pizzas debía admitir que la del uzumaki olía delicioso, busco un par de platos y las sirvió en la mesa, coloco los cubiertos y sentó esperando que llegara el rubio para poder comenzar con el dichoso reto.

–Vaya, no debiste yo quería ayudar también– Dijo Naruto mientras se sentaba en la mesa.

Hinata se quedó boquiabierta Naruto vestía todo de negro en ropa deportiva, se veía jodidamente bien, la franela negra resaltaba su torso no era muy ajustada pero ¡wow ese hombre de a lejos se nota que tiene un cuerpo buen formado! Tenía un pantalón deportivo negro y sus pies estaban totalmente descalzos.

–¿Empezamos? – Sonrió ladinamente el rubio.

–C-claro–

Dieron el primer bocado cada uno, ambos estaban sorprendidos debían admitir que cada uno tenía su toque especial para la comida. –Esta delicioso– dijeron ambos.

Ya por el segundo trozo y claramente Hinata se le estaba quitando el apetito mientras que Naruto comía miraba a la mujer que tenía al frente con otros ojos, poco a poco se percataba en su tez blanca, en cómo se limpiaba sus labios, e incluso esa manera seductora de tomar vino, en su mente sentía que ella lo estaba torturando de alguna u otra forma.

–Naruto– Dijo ella dejando el resto de pizza en el plato.

Este volvió a la realidad y alejo sus pensamientos lujuriosos para tomar en serio a la chica.

–¿Si? –

–Tú ganas– Dijo ella en voz seca y cortante.

–¿Te rindes tan rápido? – Pregunto con curiosidad mientras tomaba un sorbo a su bebida pero sin dejar de verla con una mirada penetrante.

Hinata trago seco, se levantó de su asiento. –Es mejor que me vaya– Salió de la cocina y se dirigió a buscar sus cosas para irse.

Naruto se levantó y la siguió la detuvo cuando esta ya estaba por el pasillo, la arrincono en la pared colocando su brazo en la espalda baja de ella y acercando su cuerpo de manera que ella no pudiera escapar.

–N-Naruto esto… esto se e-está se saliendo de c-control– Su voz sonaba diferente al decir aquello.

–Tengo hambre Hinata– Se acercó a sus labios –Pero no hablo de ese tipo de comida, yo quiero probar algo que me está tentando desde hace rato y creo que a ti también– apretó más su cuerpo contra el de ella haciendo que Hinata enredara sus piernas en la cintura del rubio. Ella un gemido ahogado al sentir su intimidad junto a la de él.

–Por favor déjame probarte Hinata…– Sin más que decir Naruto se adueñó de sus labios "¿Que no se suponía que ibas rápido Uzumaki?" eso pensó, pero su cuerpo le pedía otra cosa que en serio ansiaba disfrutar.

–Naruto… ¡Ah! – Gimió la chica al sentir que el rubio rozaba sus intimidad junto a la de el en un suave y tortuoso movimiento. Jalo los cabellos rubios de él y mordió su cuello. El joven siguió con sus movimientos y un ronquido escapo de su boca al sentir que la joven apretaba más sus piernas a la cintura de él.

–Bésame– Le pidió Naruto a su hermosa artista, sin pensarlo dos veces Hinata devoro los labios del rubio su lengua probo cada espacio, cada rincón de su amado rubio, sus gemidos ahogados solo hacían que Naruto se excitara aún más de lo que ella estaba.

Rompió el beso, ella se sorprendió pero una sonrisa ladina se formó en los labios del Uzumaki, la separo un poco de su intimidad para luego meter su mano en su la parte intima de ella. Introdujo dos dedos en su cavidad Hinata de inmediato arqueo su espalda al sentir aquellos dedos moviéndose deliciosamente en su ser.

–¡Ah! Naru ¡Ah! – Naruto lamio su cuello y la piel blanca de ella se erizo ante el contacto con su piel.

–Q-que deliciosa eres joder– Un par de gruñidos de clara excitación salían de la boca del uzumaki. Claramente su miembro necesitaba atención pero no permitiría llegar más allá al menos de que ella se lo permitiese.

–Hi-hinata– Gruño mientras mordía el cuello de ella, Hinata no paraba de soltar gemidos el Uzumaki aún mantenía sus dedos en todo sus ser y claramente se sentía demasiado bien.

–Na-naruto ¡Ah! y-yo ¡Ah! ¡P-por f-favor! – Sus ojos se abrieron como platos Naruto se detuvo y se alejó un poco de ella mirando sus ojos, los cabellos azulinos de ella estaban totalmente despeinados y una capa de sudor la hacía verse exquisitamente bien.

–¿Estas segura? – La miro fijamente a los ojos y beso sus labios con gran intensidad –No hare… nada… que tu… no quieras– Dijo entre cada beso que le daba a la de ojos perlinos.

Ella lo beso y ambos cayeron al suelo, Hinata estaba encima del rubio y se apresuró en quitarle la franela, al verlo totalmente con el torso desnudo se asombró y acaricio cada musculo detallado del joven –E-eres hermoso– susurro.

–La única persona que se le debe llamar así eres tu– beso sus labios con desesperación, Hinata lo tomo por las costillas y lo aruño un poco asiendo que este soltara un ronco gemido, eso a ella le fascino y esperaba escucharlo nuevamente.

El sonido del timbre los alarmo y Hinata solo pudo quedarse estática, escondió su rostro en el pecho de Naruto mientras el rubio solo maldecía al que se atrevió a interrumpir tal maravilloso momento.

El timbre sonaba una y otra vez que e incluso un par de golpes también se hacían destacar.

–Narutooooo abre la jodida puerta sé que estas aquí y necesito hablar contigo es urgente– Una voz masculina grito desde su puerta.

"Puta mierda" Pensó mientras que la chica se posicionaba para levantarse de el, pero este la jalo y la abrazo.

–No te me vas a escapar tramposilla– Una sonrisa traviesa se dibujó en los labios de Naruto.

–Pero…– El rubio la callo con un beso –Ve a mi habitación yo iré después de partirle la cara al carbón que está detrás de esa puerta–

–¿Es broma verdad? – Pregunto preocupada y un poco asustada.

–Tu tranquila– Beso su frente y la ayudo a levantarse –Tu solo espérame allá ¿esta bien? – sonrió tiernamente y beso su frente.

La Hyuuga salió corriendo a la habitación del rubio mientras este, se sobaba el cuello para calmar su enojo.

–¡JODER NARUTO ABRE LA MIERDA DE PUE…! – Un golpe en la nariz hizo que no terminara de hablar el intruso que no dejaba de tocar la puerta.

–¿QUE MIERDA TE PASA SASUKE? – Un cabreado Naruto estaba a punto de volver a golpearlo pero…

–Naruto…–

–Esa voz…–Susurro mientras miraba a Sasuke.

–He vuelto Naruto–

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Continuara