Semana tras semana, día tras día lo continuó intentando, aunque con el paso del tiempo la esperanza de escuchar su voz se fue desvaneciendo y con ella su propia seguridad para contarle lo que sucedía.

Había decidido regresar al DEO por un día, ver cómo marchaban las cosas por allí y, tal vez, pedirle ayuda a Brainy para contactar con Mon-El. Sin embargo, esta decisión no había sido sencilla, pues había necesitado un tiempo para considerarla, ya que no sabía si esto era lo que verdaderamente creía, es más, durante los últimos días se había convencido a si misma de que lo mejor era que él no supiese nada.

Encendió el portal esperando que las palabras de Brainy fuesen ciertas y el otro estuviese conectado para que pudiese llegar al DEO, por lo que, tras limitarse a observar el espectro morado durante unos segundos, terminó por dar el siguiente paso.

Observó todo con detenimiento, hacia un mes y medio desde que había estado allí por última vez, pero la realidad es que nada parecía haber cambiado mucho. Avanzó hasta el control de la organización consiguiendo que cada uno de los agentes que se cruzaban con ella la mirasen raramente, hecho que al principio la confundió, pero pronto comprendió que vestía ropas kryptonianas.

-¡Supergirl, estás de vuelta!- exclamó Brainy acercándose a ella.- ¿Cómo regresaste tan pronto?- la preguntó en el momento que se encontró a su lado.

-¿Dónde está Alex?- cuestionó evitando la pregunta anterior, pues la extrañaba el hecho de no haberla visto todavía.

-En su casa, creo- la respondió haciéndola asentir levemente, luego se pasaría a visitarla.- ¿Has venido de visita?- la preguntó aún buscando los motivos por los que se encontraba allí.

-Necesito tu ayuda- admitió mirándole, fijándose en como él se señalaba un tanto sorprendido por su respuesta, pero sin negarse a ayudarla.- ¿Hay alguna posibilidad de poder ponerse en contacto con la Legión?- preguntó directamente.

-Eh..., sí- la contestó.- ¿Se me permite preguntar por qué?- la curiosidad estaba presente en su tono de voz.

-Tengo que hablar con Mon-El- explicó sin querer dar más explicaciones, sinceramente no necesitaba que Brainy supiese tanta información.

-¿Vas a quedarte todo el día?- la preguntó, a lo que asintió.- Te avisaré cuando esté preparado- la comunicó.

-Gracias- sonrió poco antes de marcharse.

Se dirigió hacia el apartamento de su hermana, si había a alguien a quien había añorado durante el tiempo que había estado fuera, era ella, por lo que verdaderamente necesitaba verla.

Quiso que todo fuese una sorpresa, lo que hizo que no la avisase y se arriesgase a presentarse en su apartamento aún sin saber si la encontraría allí. Se detuvo en su puerta pudiendo escuchar ruido en el interior, un llanto, hecho que la confundió antes de decidirse por llamar al timbre esperando que la abriese.

La confusión se reflejó en el rostro de ambas mientras se observaban mutuamente como si quisiesen comprender lo que le estaba sucediendo a la otra.

Su mirada se dirigió directamente hacia la pequeña que su hermana mayor llevaba en brazos.

-¿Cuándo has vuelto?- la preguntó dejándola pasar al interior, pero sin conseguir que respondiera, pues estaba mucho más interesada en observar el cambio que había dado aquel lugar.

El apartamento de su hermana estaba lleno de juguetes esparcidos por el suelo, una trona cerca de la mesa de comedor y una cuna a los pies de la cama, Alex parecía haber estado ocupada durante este último mes.

-Kara- la llamó consiguiendo que se girase hacia ella con una mirada interrogante.- Su nombre es Nora y tiene dieciocho meses exactamente, estoy acogiéndola, pero si todo va bien podré adoptarla- la explicó a la vez que ella se fijaba en la menor, quien reposaba la cabeza sobre el hombro de Alex.

-Hola, Nora- sonrió acariciando la mejilla de pequeña, quien únicamente cerró sus ojos verdosos antes de intentar abrazarse con una mayor fuerza a Alex.- Me alegro tanto de que lo hayas conseguido- abrazó a su hermana sin querer atosigar mucho a la niña, pues esta se movió para mirarla de nuevo.

-¿Quieres ir con Kara?- la señaló su hermana, consiguiendo que la pequeña la observase durante unos segundos antes de estirar sus pequeños bracitos hacia ella para que la cogiese, lo que hizo.

Al principio no pudo evitar mostrarse indecisa al sujetar a la menor, sin estar segura de si estaba cogiéndola adecuadamente, lo que la hacía estar atenta ante cualquier mínima queja o movimiento que la pequeña pudiese hacer, pero pronto se acostumbró a ello.

Observó a Nora con detenimiento, parecía estar cómoda, señalando con sus manitas hacia diferentes partes del apartamento únicamente con el objetivo de llamar su atención, hecho que conseguía, pues, sinceramente, no era capaz de dejar de mirarla contagiada por su felicidad, inocencia y ganas de descubrir lo que hizo que, por primera vez, se preguntará si esto sería lo que sentiría al coger a sus futuros bebés.

La pequeña señaló hacia la ventana acompañándolo de balbuceos, desesperada por que alguien la entendiese, por lo que se acercó con ella queriendo descubrir qué era lo que se había ganado su atención descubriendo un pájaro volando cerca de la ventana.

Nora pidió ser dejada en el suelo, empezando a ponerse nerviosa cada segundo que no se hacía caso a su demanda, por lo que lo hizo, fijándose en como se dirigía andando hasta donde se encontraban sus juguetes.

-Has vuelto pronto- comentó Alex una vez que la niña estaba distraída.

-Quería ver cómo iba todo- respondió parte de las razones por las que se encontraba allí.- Ya veo que bien- sonrió contagiada por su hermana, quien asintió.- ¿Cuándo vas a saber si vas a poder adoptarla?- preguntó con cierta curiosidad por saber si esa pequeña se convertiría en su sobrina.

-Uh..., un mes, creo- la respondió indecisa, a lo que asintió sin querer ponerla nerviosa.- ¿Qué tal lo llevas?- la preguntó haciéndola suspirar, había días buenos y días malos, pero no quería preocuparla.

-Bien- respondió desviando la mirada durante unos segundos.- He intentado ponerme en contacto con Mon-El- susurró finalmente.

-¿En serio?¿Vas a contárselo?- la cuestionó sorprendida haciéndola asentir.

-Quiero que él lo sepa y pueda decidir también, es lo justo, ¿no?- explicó casi preguntándole de una manera indirecta a su hermana, quien asintió levemente.- He pedido ayuda a Brainy- comunicó haciendo reír a Alex, quien pasó a abrazarla.

Apoyó la cabeza sobre el hombro de su hermana mayor, cerrando los ojos, debía reconocerlo, había echado tanto de menos esto que la daba lástima el pensar en romper ese momento.

Siempre guardaría un recuerdo especial de Argo, de su ciudad, aquella en la que creció, y la alegraba el saber que podía visitarla cada vez que quisiese, pero no podía negar el hecho de que La Tierra había sido su hogar durante mucho más tiempo, National City lo había sido y estar al lado de su familia y amigos era lo que más apreciaba.

Sacudió la cabeza al darse cuenta de que acababa de recibir un mensaje de Brainy indicando que en el momento que estuviese lista podrían hablar con ellos, lo que la hizo mantener la cabeza agachada durante unos segundos preguntándose si estaría preparada, pero finalmente levantándola.

-Es Brainy, está preparado- comunicó a su hermana mientras se levantaba del sillón y se acercaba a la pequeña Nora, agachándose a su altura.- Espero que la próxima vez que te vea seas una Danvers, peque- revolvió su pelo castaño antes de incorporarse y dirigirse hacia la puerta junto con su hermana.- Eres una gran madre, Alex, ojalá pueda parecerme a ti- admiró haciéndola sonreír.

-Lo harás, Kara- la abrazó.- Espero que vuelvas pronto- la pidió a lo que asintió levemente, pues iba a intentar hacer otra visita en un tiempo.

De nuevo en el DEO se reunió con Brainy en la sala de entrenamiento, escuchando sus incansables preguntas acerca de las razones por las que quería hablar con Mon-El, pero no le respondió a ninguno, aunque tampoco es que importase, pues iba a enterarse en el momento que contactaran con la Legión.

Su nerviosismo aumentaba con cada unos de los segundos que pasaban, sintiendo como su respiración se agitaba y su corazón parecía querer escapar de su pecho.

-¿Brainy?- escuchó una voz preguntar procedente del aparato que el llevaba en las manos, era Mon-El.- Brainy, ¿ha ocurrido algo?¿Estáis bien?- cuestionó de golpe, pero ante la ausencia de una respuesta inmediata continuó hablando.- ¿Le ha pasado algo a Kara?- preguntó, la preocupación era presente en su voz, lo que la hizo sonreír levemente recordado las palabras que él dijo una vez, "me sigo preocupando por ti".

-No, estamos bien, todos- respondió Brainy mirándola a ella como esperando a que hablase.- Creo que Kara quiere contarte algo- le explicó.

Suspiró intentando relajarse mientras buscaba las palabras correctas para comenzar a hablar, pues no iba a ser fácil de decir.

-Mon-El- le nombró pensando de nuevo las palabras.- No sé cómo decirte esto, me hubiese gustado habértelo dicho antes, pero...- se quedó en silencio unos segundos, mirando hacia Brainy, ya no estaba tan segura de si era capaz de hacerlo.

-¿Kara?- cuestionó Mon-El como si quisiese asegurarse de que seguía allí.

-Hace unas semanas... - comenzó a hablar confiada, pero viéndose interrumpida por varias alarmas de fondo, al igual que los gritos de Imra dando órdenes.

-No están atacando- les explicó.

-Ve, se un héroe- le pidió aún sabiendo que estaba perdiendo su oportunidad.- Puede esperar- aseguró sin verdaderamente saber si era cierto, pues ni siquiera sabía cuando regresaría a la Tierra.

-¿Segura?- Mon-El mostraba inseguridad.- Si es importante puedes decírmelo- le escuchó decir, a lo que se mordió el labio inferior meditando la propuesta.

-¡Mon-El, te necesitamos!- exclamó Winn.

-Puede esperar- volvió a responder sin ser capaz de decir nada más.

-Supongo que hablamos pronto, ¿no?- la preguntó.

-Sí, claro- volvió a responder con un nudo en la garganta.

En el momento en el que perdieron la comunicación con ellos las lágrimas se deslizaron por sus mejillas casi sin poder contenerlas.

Sintió con Brainy la observaba fijamente y, por unos segundos, meditó la idea de contarle lo que sucedía, pero de nuevo la idea de que pudiese decirle algo a Mon-el antes de que ella pudiese hacerlo se hizo presente en su mente, por lo que tan solo se sacó las lágrimas y sin decir nada, se marchó de aquella sala.

Únicamente se permitió sollozar en el momento que se encontró sola en el laboratorio de su padre, siendo consciente de que había perdido la oportunidad de contárselo y, la verdad, es que no estaba muy segura de que pudiese volver a intentarlo.

Sabía que no había sido culpa de ninguno de los dos, pero tras escuchar las palabras de su mejor amigo, lo supo, ese era su tiempo y no podía negarle el estar allí, el hacer lo que más le apasionaba, ser el héroe que ella creyó que en algún día sería.

A Mon-El le necesitaban en el futuro y aún sabiendo que la crianza de esos bebés no era una decisión única de ella, optó por mantenerlo en secreto, aunque tan solo fuese por un tiempo.

Kara por fin a conseguido contactar con Mon-El, aunque no todo ha salido como ella esperaba, puede que lo vuelva a intentar. Por cierto, ¿qué pensáis de Alex adoptando a Nora?

Muchas gracias por leer,

Ayrin