¡¡Hola! Siento el retraso, pero me temo que hasta que no se acabe el curso no voy a poder actualizar con rapidez. Estoy a tope de deberes, exámenes, trabajos y demás TT
En fin... Muchísimas gracias por vuestros reviews y espero que os guste este nuevo chap que he traducido.
Disclaimer: Lo que reconozcáis no me pertenece y lo que no, tampoco xD. (Lo de siempre, vamos)
UN PASEO EN TUS ZAPATOS
Capítulo tres: Las Opiniones de James en Adivinación.
"Claro, cariño" dijo alegremente. "¿Me recoges a las siete?" Lily lloriqueó enfadada y James rápidamente la apuntó con la varita, sobre su hombro, echándola un conjuro silenciador antes de que pudiera arruinar su plan. Derek no se dio cuenta de que ella abría la boca furiosamente sin que le saliera la voz y de que negaba con la cabeza.
"Bueno, estaba pensando que mejor sobre las seis y media," dijo. "Tengo planeado algo especial y quiero tener tiempo suficiente. ¿Te parece bien?" James le sonrió.
"Claro" dijo coquetamente. "No puedo esperar." Derek se levantó cuando la Profesora McGonagall entró en la clase.
"¡Genial!" dijo. "Nos veremos entonces." Se inclinó y le besó suavemente en la mejilla antes de sentarse en su asiento. James le agitó la mano seductoramente, pero cuando Derek no miraba se limpió la mejilla. Lily se levantó de su asiento y le asió por los hombros.
"¿Qué has hecho, Potter?" dijo sin que se oyera su voz. James sonrió y se acercó, llevando una mano a su oído.
"Lo siento Potter, no te entiendo. Trata de hablar más alto"
"¡Te voy a matar, Potter!" dijo ella. La profesora McGonagal le dio unos golpes en el hombro.
"Sr. Potter" dijo crispada. "Si no te importa, me gustaría empezar la clase. ¿Podrías sentarte?" Todavía mirando con fijeza a James, Lily se sentó y se cruzó de brazos. "Oh, ¿y Sr. Potter? ¿Tienes ese libro que te di la semana pasada? Eres la única persona que lo necesita." Lily trató de decirla que tenía un conjuro silenciador, pero claro, desde que no podía hablar, McGonagall no entendió. "Sr. Potter, deja de hacer estupideces y contéstame." Y para horror de Lily, James soltó:
"No está mintiendo, profesora. Resulta que Potter tiene un terrible problema de laringitis. No puede decir ni una palabra." Sonrió y miró a Lily, la cual estaba diciendo algunas palabras censurables en aquel momento. La profesora McGonagall miró durante un momento a James, después a Lily, luego de vuelta a James.
"Sra. Evans" dijo con firmeza. "No me creo esa historia. Sin embargo, me gustaría tener por una vez un día de silencio, y la ausencia de la voz del Sr. Potter es exactamente lo que necesito. Esta bien, clase. Voy a recoger las redacciones." Sirius empezó a reírse y le dio un golpe suave a James por la espalda.
"Tienes que admitir, Prongs, que Lily es bastante buena." James sonrió con malicia y se recostó despreocupadamente en la silla mientras Lily se cruzó de brazos y le fulminó con la mirada.
"Si, lo soy." Dijo él, altaneramente. "Potter, no te olvides de entregar tu redacción. A ser posible con tu nombre puesto."
"Sra. Evans, ¿tu trabajo?" dijo McGonagall. James se encogió de hombros con naturalidad.
"No lo tengo." Dijo despreocupadamente. La profesora McGonagall alzó sus cejas y Kate y Parker se miraron extrañadas. Lily siempre hacía los deberes, y si no, se habría arrepentido mucho. Y eso no era comportarse así.
"¿Y por qué no?" preguntó McGonagall, fríamente.
"No lo hice."
"Estoy sorprendida, Sra. Evans. Esperaba mucho más de ti."
"Sí bueno, cosas que pasan," James dijo, jovialmente. Lily apretó los dientes, tratando de no perder el control delante de la profesora. Decidió que esperaría hasta que estuvieran fuera de la clase.
"Tendrás un incompleto, Evans." Dijo McGonagall, marcando algo sobre un papel. Siguió con la lista, guardando diferentes rollos de pergamino. El turno de Lily estaba a punto de llegar. De pronto tuvo una idea. Le dio unos golpes en el hombro a James.
"¿Qué?"dijo. Ella levantó la redacción, y sonrió. "Si, ese es mi trabajo. Entrégalo." Lily asintió y sonrió con malicia, comportándose como si fuera a hacer eso. Entonces lo rompió. "¿Qué estás haciendo?" exclamó James. "Trabajé en eso durante una hora y media." Lily hizo como que no le escuchó y se metió los trozos en la boca, masticando lentamente mientras le miraba. Finalmente se lo tragó y le sonrió. "¡Te voy a matar, Potter!" siseó. "¡Eso era un extraordinario seguro!" Lily se encogió de hombros y se volvió hacia la profesora McGonagall, que había aparecido a su lado preparada para pedirla el trabajo.
"¿El trabajo, Potter?" Lily negó con la cabeza a gusto. "¿No lo tienes?" Dijo la profesora secamente. Sólo meneó su cabeza e hizo una marca al lado de su nombre. "No quiero ni saber por qué. Incompleto, Potter." Lily asintió con la cabeza. Cuando ya se había ido, se volvió hacia Potter y dijo sin voz, "Jugada devuelta." Sin necesidad de decir nada, ambos, Lily y James, no estaban de muy buen humor.
Después de Transfiguraciones, Lily cogió a James y le empujó contra la pared.
"¿Estás loco?" preguntó furiosamente. La profesora McGonagall le había quitado el conjuro silenciador al final de la clase.
"Honestamente, Evans, si me deseas tanto deberíamos ir a algún sitio más privado. Conozco un lugar donde nadie..."
"¡Cállate, Potter!" siseó. "¿Por qué no cancelaste esa cita con Derek como te dije que hicieras?" James apartó la mano de ella y empezó a andar hacia la siguiente clase.
"¿De qué estás hablando?" preguntó. Lily le asió del hombro y le paró, con sus ojos brillando.
"¡Sabes de lo que estoy hablando! Te dije claramente que lo cancelaras. No entiendes esa palabra, ¿Potter?"
"Oh" dijo despreocupadamente. "Eso"
"Eso, como tu has dicho tan elocuentemente, ¡era algo que esperaba desde hace una semana!" James alzó un ceja, pretendiendo pensar.
"Hmm..." dijo. "Supongo que la jugada está devuelta." Lily gimió, enfadada, demasiando asombrada como para decir todas las malas palabras que estaban circulando por su cabeza. "de todas formas," continuó. "Sólo es una cita, no el fin del mundo."
"Quizá no para ti" gruñó ella. "Pero para nosotras, que no saltamos de chica en chica, ¡es algo importante cuando piden salir a una chica!"
"Bueno espero que tu no vayas saltando de chica en chica Evans," dijo, desvergonzado.
"¡Sabes perfectamente lo que quiero decir!"
"Me dijiste que fuera amable con él." James razonó inocentemente. Lily hizo con sus manos movimientos furiosos como si estuviera tratando desesperadamente de no estrangularle allí mismo. "¿Hubieras preferido que le dijera que le huele el aliento y que preferiría tirarme desde la torre de Gryffindor? Porque podría decírselo si quieres."
"¡Sí!" James se cruzó de brazos y sonrió de lado. "¡Quiero decir, no! ¿Por qué no podrías haber cancelado la cita como te dije?"
"Bueno, ¿por qué no podrías haber dado mi trabajo tal y como te dije?" contestó.
"¡Ese no es el caso, Potter!" dijo Lily furiosa. "Sé que hiciste esto por un razón. ¿Estás planeando algo verdad? Te juro que si haces algo para arruinar mi reputación, yo..."
"¿Qué?" desafió él. Lily se calló un segundo para pensar, pero no podía encontrar algo que fuera lo suficientemente malo.
"Espera y verás" dijo evasiva. "Y creeme, no querrías saber lo que haría." Lily le miró amenazadoramente, pero James sólo bufó y rodó los ojos.
"Estoy temblando" dijo sarcásticamente. Lily abrió la boca para decir algo más, pero fue interrumpida cuando sintió una mano sobre su hombro.
"Hey, James," dijo una voz. Irritada por haber sido interrumpida en un momento tan importante de su discusión, se giró y le miró con el ceño fruncido, que resultaba ser Remus.
"¿Qué es lo que quieres?" espetó. Asombrado, Remus dio unos cuantos pasos atrás.
"¿Qué se te ha metido dentro?" preguntó, sintiéndose un poco ofendido. James se puso delante de Lily, antes de que pudiera decir nada más, lanzándola una mirada de advertencia.
"No te preocupes Remus" le dijo. "Hice algo que no le gustó y sólo está enfadado." Lily abrió la boca, contrariada, pero James la cortó de nuevo. "Estoy segura de que no quería decir nada con eso, ¿verdad?" Se giró hacia Lily y la lanzó una mirada de aviso.
"No," murmuró. Remus movió la mano, impaciente.
"No pasa nada Lily" dijo él. "Sólo vine a decirle a este chico raro que tiene clase."
"¿Clase?" Lily repitió. Por culpa de la discusión había olvidado que tenía que ir a clase. Remus rodó los ojos.
"Si. Ya sabes, ¿esa cosa a la que vas durante el día? ¿La razón por la que estás en Hogwarts?"
"¿Te refieres a las mujeres?" preguntó Lily secamente. Remus se rió entre dientes.
"Además de eso, si. Mira James, tenemos un minuto par ir a Estudios Muggles, y si llegas tarde de nuevo, creo que el Profesor Winters te echará de clase. ¡Vamos!"
"¿Cogiste estudios muggles?" preguntó Lily a James, incrédula. Remus les miró con curiosidad.
"Si bueno," dijo James, encogiéndose de hombros. "Es un extraordinario fácil." Remus agarró a Lily del brazo y la empujó por el pasillo.
"Venga, James" dijo urgentemente. "Tenemos que irnos. Ya."
"Vale, vale," dijo Lily, deshaciéndose de su brazo. "¿Ya voy, vale?" Se giró hacia James y le señaló con el dedo. "Ya hablaré contigo más tarde," añadió en voz baja. Y para frustración de Lily, James solo sonrió.
"Oh, Lily," añadió Remus. "Creo que Parker te estaba buscando. Dijo que tenías que ir a clase de Adivinación." James puso una mueca.
"¿Adivinación?" repitió. "¡Adivinación!"
"Si," dijo Lily impacientemente. "¿Estás sordo o qué? ¡Date prisa! ¡No llegues tarde!"
"¿A ti que más te da si llega tarde?" preguntó Remus, mirándola sospechosamente.
"Nada," dijo rápidamente Lily. Remus alzó las cejas. "Mira, ve yendo, llegaré en un minuto, ¿vale?"
"Vale, vale," dijo. "Pero esta vez, cuando te saltes clase para estar con una chica asegúrate de que no lo hacéis en mitad del pasillo. No nos hagáis pasar mal rato y la próxima vez cogeros una habitación, ¿vale?" Sonrió y se marchó hacia clase, al final del pasillo. Cuando ya no podía oír, Lily se giró hacia James.
"¿Te saltaste clase para estar con una chica?" preguntó, enfadada. "¿En mitad del pasillo?"
"Estaba en camino de clase," explicó James. "Pero sabes, cuando una chica guapa te para en mitad del pasillo, no puedes pasar la oportunidad de... dar otro tipo de clase." Lily entornó los ojos.
"Eso es tan inmundo." Dijo, agitando la cabeza. "Eres la persona más pervertida del mundo."
"Bueno eso es un poco estúpido." Dijo James, sonriendo. "¿Has conocido a todas las personas del mundo?" Lily reprimió un grito de frustración y se giró bruscamente, caminando hacia clase.
"Ya hablaremos más tarde." Dijo sobre su hombro. "Espérame después de Estudios Muggles, en mi clase, ¿vale? ¡Y no tardes!" Desapareció dentro de clase, James suspiró y empezó el largo camino hacía la torre Norte.
"Adivinación," masculló. "¡En serio! Un montón de mierda." Se tomó su tiempo subiendo las escaleras, importándole poco si llegaba cinco o treinta minutos tarde. Mientras caminaba, pensó en todo lo que había pasado en las últimas veinte horas.
Si alguno le hubiera dicho que terminaría cambiando su cuerpo con Lily Evans, le habría llevado directamente a San Mungo. Y el hecho de que tendrían que comprenderse mutuamente para poder volver a su propio cuerpo no hacía la situación mucho más fácil. Todo el mundo sabía que no se podían soportar, y así había sido desde la primera vez que se conocieron en el Expreso de Hogwarts, seis años antes.
FLASHBACK
Lily se deslizó por la última puerta del compartimiento, rezando por que encontrara una habitación vacía. El resto estaban ocupados y estaba cansada de arrastrar el baúl por todas partes. Para su alivio, se encontró con solo cuatro personas.
"Perdón," dijo con educación. "¿Puedo sentarme aquí?" Los cuatro chicos, que estaban jugando a las cartas, miraron hacia arriba.
"No se," dijo uno de ellos. "¿Puedes? Porque si tus rodillas no se doblan tendrías que comprobar que pasa." El chico echó la cabeza para atrás y rió con fuerza, más de lo necesario para su propio chiste, y los demás solo rodaron los ojos por su estupidez. Lily se mordió el labio inferior tratando de no aparentar estar muy azorada.
"Eh..." tartamudeó. "El resto están ocupados."
"Vale," dijo el segundo, que tenía el pelo castaño claro. La había hablado con mucha más amabilidad que el otro. "Hay sitio allí." Quitó su mochila y señaló el asiento de enfrente. Lily sonrió agradecida y ando hacia allí. Se sentó y se agarró de las manos con nerviosismo, sobre su regazo. Se hizo un completo silencio y podía notar sus ojos fijos en ella.
"Bueno," dijo uno de ellos. "¿Tienes nombre?" Lily miró al chico. Su pelo negro caía sobre su frente y sus ojos brillaban con travesura.
"Oh," dijo rápidamente. "Si." Todos la miraron expectantes, y ella miró de nuevo hacia el suelo.
"¿Nos lo quieres contar?" Engatusó el chico que había preguntado. Parecía que estaba a punto de reírse lo que hizo que las mejillas de Lily se sonrojaran aún más.
"Oh," dijo de nuevo. "Soy Lily. Lily Evans"
"Hey, Lily" dijo. "Mi nombre es Sirius."
"Yo soy Remus." La sonrió
"Yo Peter," dijo un chico pequeño que había estado en silencio.
"Encantada de conoceros." Dijo Lily. Ahora que ya conocía a la mayoría, se sentía un poco más segura. Se volvió hacía el chico que antes la había hablando tan maleducadamente y levantó levemente la ceja. "¿Y tu eres...?" le preguntó fríamente. Él se llevó una mano a su cabello, con una media sonrisa.
"Soy..." pero antes de que pudiera decir su nombre, Lily le interrumpió.
"No me importa." Abrió la boca, incrédulo; estaba completamente impresionado que esta nueva chica, que un minuto antes estaba demasiado nerviosa como para recordar su nombre, la hubiera hablado así. Y sus tres amigos pensaban igual.
"Wow," rió Sirius. "Es la primera vez que le he visto sin habla, ¡y le conozco desde que tenía cinco años!" James le miró con en ceño fruncido, pero seguía sin decir nada.
"Su nombre es James, por cierto" dijo Remus
"Normalmente es él quien suele decir cosas para cerrar la boca a la gente," dijo Peter.
"Creo que acabas de encontrar a tu pareja, James," Sirius le dijo, sonriendo como un maniaco.
FIN DEL FLASHBACK
Y efectivamente, lo hizo. James se rió entre dientes a medida que se acercaba a la escalera. Muchas escaleras había subido ese día. Él era el cazador en el equipo de Quidditch de Gryffindor, era el mejor en muchas de las clases, y tenía la atención de casi todas las chicas de la escuela, y todavía no había cambiado nada entre ellos. Lily continuaba enfadándose cuando la hacía cualquier travesura y seguía chillándole por las mismas cosas. Ninguna de sus tácticas de seducción funcionaba en ella, y no sabía por qué. En tercer año cuando ella le gritó por cambiar su pelo a color verde, la guiñó el ojo intentando que se callara, pero ella le amenazó con sacárselo. En cuarto, cuando quitó la silla donde estaba sentada ella, la sujetó de la cadera para que no pudiera acercarse a él, pero ella le dio un rodillazo tan fuerte que se encogía cada vez que recordaba el dolor que sufrió.
Pero nada de eso le importaba.
De hecho, era bastante divertido ver su cara roja cuando se enfadaba. No pegaba nada con su pelo. James llegó finalmente a la puerta y subió. La Profesora Veronique tartamudeó y le miró enfadada. James sabía que había cambiado su nombre Dorothy por el que ahora tenía. La de cosas que se podían hacer con el veritaserum, la capa de invisibilidad y un conjuro de memoria.
"Sra. Evans" dijo con firmeza. "¿Puede contarnos por qué llega tarde?" James negó con la cabeza y caminó hacia un asiento libre.
"Usted es la profesora de Adivinación," dijo con naturalidad mientras se recostaba y ponía sus manos detrás de la cabeza. "¿No es ese su trabajo?" En la clase se hizo un silencio sepulcral. Normalmente, se guardaba sus comentarios para él, pero ahora estaba en el cuerpo de Lily, así que no le importaba. Además, era su trabajo hacer de su vida un infierno. Sonrió cuando se imaginó la cara de Lily si le hubiera oído decir eso. Detrás de él, Parker y Kate intercambiaron miradas incrédulas. Sabían perfectamente que Lily preferiría cortarse la lengua antes que contestar a un profesor.
Lo que no sabían es que era James Potter.
La profesora Veronique alzó su pesada ceja perfilada. "¿Perdón?" preguntó con voz baja. "Sra. Evans, voy a ignorar ese comentario solo porque Marte ha cruzado la trayectoria de Plutón, que significa que debo mantener mi temperamento hasta que se termine. Ahora que nos has honrado con tu presencia, podemos seguir con la lección de los tres cristales de Shiva."
"No dejes que te moleste" dijo James alegremente. La profesora Veronique le miró fijamente durante unos minutos antes de volver a la clase.
"Como iba diciendo" dijo, hablando en un tono místico. "Cuando las colocas correctamente debajo del agua, una imagen del futuro aparecerá en la superficie. Esto ha estado en práctica durante miles de años. Yo misma he podido... he podido..." Se calló cuando oyó un ruido. Escudriñó toda la clase hasta que descubrió que ese sonido procedía de James. Había conjurado un par de cortaúñas que se las estaba cortando, completamente ignorando a la clase. "Sra. Evans" dijo la profesora Veronique autoritariamente. James levantó la vista y sonrió.
"¿Si profesora?"
"¿Necesitas cortarte las uñas durante mi clase?"
"Bueno" dijo jovialmente. "Normalmente no lo haría." Puso una expresión seria y disminuyó el tono de voz. "Pero Venus está alineado con Júpiter. Y eso me dice que si no lo hago ahora mismo, todo lo que conocemos llegará a su final. Al menos, mi prefecta manicura." Con eso dicho, continuó cortándose las uñas. Muchos estudiantes trataban de contener la risa, mientras otros la miraban sorprendidos.
"¿Está loca?" Susurró Parker a Kate. "¿En que está pensando?"
"No creo que este pensando" contestó Kate, con los ojos pegados en Lily.
"Bueno, Sra. Evans," dijo con dificultad la profesora Veronique. "Si eso es cierto, supongo que hiciste los deberes que había mandado para el fin de semana. Cuéntanos, ¿qué viste?" James inspeccionó sus uñas ya cortadas. Hm, pensó. Evans necesita un arreglo en la manicura. Esta empezando a ser un poco vulgar. "¿Sra. Evans?" dijo otra vez la profesora.
"Lo siento." Dijo sin levantar la vista. "¿Decía algo?" La profesora se sujetó a su mesa hasta que sus nudillos se volvieron blancos.
"¿Podrías decirnos que vistes en las estrellas?" preguntó, sonando mucho menos mística que de costumbre.
"Bueno," dijo lentamente James. "Vi un poco de Urano. Y déjame decirle que no es una vista muy bonita." Alguien a su derecha bufó, y la mayoría de la clase intentaba mantener la cara seria a duras penas. Rowan Wilson se metió en la boca la manga de su jersey y estaba empezando a ponerse rojo por la risa.
"Diez puntos menos para Gryffindor, Sra. Evans, por su culpa." Dijo la profesora, enfadada. James bufó indiferentemente.
"Menuda chorrada." La profesora Veronique respiró hondo y trató de permanecer tranquila.
"De acuerdo clase" dijo. "Quiero que forméis grupos y que trabajéis con los cristales de Shiva. Escribid lo que veáis en la superficie del agua." Con un movimiento de su mano, recipientes con agua y con los cristales aparecieron en las mesas. Después entró en su despacho, dejando a la clase sola.
"¿Qué pasa contigo?" preguntó Parker, caminando hacia el pupitre de James. "¿No sabes que te puedes meter en un lío? Menos mal que los planetas la dijeron que no perdiera su temperamento."
"Si, lo que sea," dijo James. Empezó a meter las piedras en el agua. "Si aquel viejo murciélago tiene tanto como un sueño, yo estaría sorprendida."
"Lily," dijo Kate. "Por muy cierto que sea, ¿podrías guardarte esos comentarios para ti solita? ¡Vas a hacernos perder cientos de puntos si no te callas!"
"Venga, tengo que tener algo de diversión si estoy encerrada aquí. Quiero decir, ¿por qué eligió Adivinación? Solo es un montón de suposiciones..."
"Lily," interrumpió Kate.
"... y esa patética excusa de profesora, no es nada más que una aficionada que da la impresión que se dio contra una paleta de pintura y que además tiene la valentía..."
"Eeh... Lily, quizá quieras..."
"... de llamarlo maquillaje! A mi me quedaría mucho mejor el maquillaje."
"¡Lily te quieres..."
"¡Y Adivinación, por favor! Solo es fingir. 'Oh, Venus está alineado con Plutón así que ahora debemos estar en armonía'."
"¡Lily!" dijeron al unísono Kate y Parker. James sacudió la cabeza, y finalmente prestó atención.
"¿Qué?" Las dos señalaron algo que estaba detrás de él, algo atemorizadas. James se giró. Oh, pensó. Mira eso. La profesora Veronique había estado detrás de él mientras James había estado hablando sobre sus opiniones de Adivinación. Y no estaba alegre. Puso los brazos en jarras y sus labios solo eran una fina línea.
"Bueno," dijo ella.
"Hola, profesora," dijo James como si estuviera dando los buenos días. Técnicamente no era él el que estaba metido en un lío, así que, ¿por qué preocuparse?
"Bueno," repitió. "Así que es eso lo que piensas de mi clase."
"Si, bastante."
"Detención, Sra. Evans," dijo ásperamente. "Por despreciar Adivinación."
"Me está diciendo," dijo James lentamente. "Que me está castigando sólo porque no me gusta Adivinación? Bueno, eso es muy injusto. Le pregunto, ¿es que no hay justicia en el mundo?" Los ojos de la profesora Veronique se abrieron y señaló furiosamente hacia las escaleras.
"Fuera, Sra. Evans," dijo, indignada. "Si no puedes respetar Adivinación, te quiero fuera de mi clase hasta que cambies de opinión. ¡Fuera!"
"¿Significa que no estudiare a Urano un poco más?"
"¡FUERA!" James se levantó y cogió su mochila, sin tratar de esconder la sonrisa que estaba apareciendo poco a poco en su cara. Se despidió de sus compañeros alegremente y descendió las escaleras. Bueno, pensó. Evans va a querer matarme cuando se entere de que me han castigado. Excelente. James se rió para sus adentros y echó un vistazo a su reloj. Todavía le quedaban veinte minutes hasta que las clases terminaran. Decidió ir a las cocinas. La clase de Adivinación le hizo que le entrara hambre.
La clase de Estudios Muggles había terminado, Lily salió de clase donde impacientemente esperó a que James llegara. Sinceramente, había encontrado la clase de Estudios Muggles un poco aburrida y inexacta. Por ejemplo, el profesor Harebroom decía constantemente "felétono" en vez de "teléfono". Cuando Lily había tratado de corregirle, la dijo que se leyera como los profesores tenían que enseñar a los alumnos, y no al revés.
Lily miró el reloj. Herbología empezaría dentro de cinco minutos y James todavía no había llegado. Lily dio golpecitos en el suelo con el pie, con nerviosismo, ignorando completamente a las chicas que le saludaban y sonreían a su paso. Había estado preocupada durante toda la clase por lo que James podría estar haciendo en Adivinación. Sabía que él lo odiaba, y conociéndole seguro que habría hecho algo horrible. Justo entonces, una mano se movió delante de su cara, interrumpiendo sus pensamientos.
"Hey Prongs... Prongs... ¿Estás aquí?" Lily chasqueó la lengua y quitó la mano de Sirius con brusquedad.
"¿Por qué le llamas así?" preguntó abruptamente. Sirius la miró sin comprender.
"¿Qué?"
"¿Por qué le llamas así? ¿Qué significa?"
"¿Por qué le llamo a quién el qué?"
"Quiero decir a mi. ¿Por qué me llamas así?" Sirius la miró durante unos segundos antes de posar su mano en la frente de Lily.
"¿Te encuentras bien, James?" preguntó. "¿Necesitas ir a la Enfermería?" Lily suspiró.
"No, estoy bien." Le dijo. "Solo que… No me siento yo mismo."
"Vale, entonces. ¡Hey adivina lo que acaba de pasar!"
"¿Qué?"
"¡Dos chicas acaban de pelearse por mi!" Lily giró con rapidez la cabeza y le miró.
"¿Qué?", preguntó, horrorizada.
"¡Lo sé!" exclamó Sirius, sin captar el disgusto de ella. "¿No es genial? Mira, Miranda- ya sabes, esa chica de quinto de Hufflepuff- se me acercó y me pidió un cita. Yo dije que vale, pero luego Sarah de Ravenclaw estaba justo al lado de ella y la dijo que yo ya había quedado con ella el viernes por la noche y la dijo que se fuera a la mierda. Entonces Miranda la dijo que no se metiera en los asuntos de los demás. Sarah se enfadó tanto que hizo que el pelo de Miranda se volviera gris. Después Miranda la lanzó barro con la varita ¡y cubrió completamente a Sarah! Hubiera sido mucho peor si no me hubiera puesto entre medias de las dos. Y déjame contarte, amigo, ¡estar atrapado entre dos chicas es genial!" Lily abrió la boca, incrédula.
"¡Es horrible!" gimió. "Sirius, ¡esas dos chicas son hermanas!"
"¿Lo son?" preguntó. Durante un momento pareció un poco preocupado. "Entonces a Sarah puede que no le guste que haya aceptado quedar con Miranda después de su cita. Oh, bueno. Supongo que tendrán más discusiones en casa. No creo que arruine su relación." Lily bufó, enfadada. No podia creer que fuera tan cerdo. Por eso no aguanto a los Merodeadores, pensó indignada. Sirius la miró y se rió de su expresión. "No te preocupes, Prongs. Estoy seguro de que todavía les gustas. Veamos, eso significa que tengo a Miranda y Sarah el viernes, Lindsey para el sábado, Alicia para el lunes, Ashleigh para el martes, Wendy el jueves... Mierda, ¡me olvidé de quedar con una chica el miércoles!"
"Estas diciendo," dijo Lily lentamente. "¿Qué tienes una chica cada día de la semana?"
"Si," dijo Sirius despreocupadamente. "¿Cómo si no podré salir con todas?" Incapaz de decir nada, Lily observó como sacó un largo rollo de pergamino y una pluma. "Vale," dijo, consultando la lista. "No se lo puedo preguntar a Penny. Salí con ella hace dos semanas y tengo que esperar al menos dos meses para poder verla de nuevo. No le puedo preguntar a Yolanda, la vi el pasado lunes...hmmm, veamos, veamos. Oh, con Tanya todavía no he quedado. Tengo que hacer algo. Oh, ¡allí está ahora! ¡Hey Tanya!" Una chica alta con dos trenzas rubias se giró y jadeó cuando vio que era Sirius.
"Eeh... hola" tartamudeó. Sirius caminó hacia ella y la agarró por la cintura. Lily pensó que si no la estuviera sujetando, Tanya se hubiera caído al suelo.
"Hey" contestó con naturalidad. "Escucha, ¿estás libre el miércoles?"
"Si no lo estoy puedo estarlo." Dijo rápidamente. Sirius la sonrió, enseñando sus dientes blancos.
"Genial" dijo seductoramente. "¿Quieres que quedemos? Supuestamente hay una lluvia de estrellas esa noche. Creo que tendríamos una gran vista desde la Torre de Astronomía, y yo tendría una gran visión de las estrellas en tus ojos." Lily bufó y rodó los ojos. Ese era el piropo más lamentable que había oído en su vida. Esta chica tendría que ser tonta si aceptaba.
"¿En serio?" dijo con voz aguda. "¡Me encantaría!"
Y aparentemente lo era.
"Vale, ¿quedamos a las ocho?"
"Aha"
"Nos vemos entonces," dijo Sirius. La chica asintió débilmente y arrastró los pies hasta su próxima clase, todavía en una nube por todo lo que acaba de pasar. Cuando se fue, Sirius sacó otra vez la lista y tachó su nombre.
"Una más, ya son unas cien."
"Eso es caer tan bajo," afirmó Lily, sacudiendo la cabeza. "Ese era el peor piropo que he oído nunca." Sirius se encogió de hombros.
"Hey, funciona."
"Nunca sabré por qué." Sirius rió mientras miraba su reloj.
"Será mejor que marchemos, James. Herbología empieza dentro de cinco minutos."
"Tu ve yendo," dijo ella. "Estoy esperando a una persona." Sirius colgó su mochila en el hombro.
"Vale" dijo. "Solo que la próxima vez que beses a una chica, búscate un lugar más privado."
"¿Por qué todo el mundo me dice eso? ¿Pasa a menudo?"
"Si," bufó Sirius. "Tan a menudo como todos los días. Te veo más tarde." Mientras Lily le veía marchar, pensó para si misma, Potter es más asqueroso de lo que yo pensaba. Gimió cuando miró de nuevo al reloj. Parecía que iba a llegar tarde a Herbología. Lily esperó cinco minutos más antes de que decidiera irse. Marchó hacía el herbolario, muy enfadada por que James la había hecho esperar. Cuando abrió la puerta, sintió como su cara se volvía roja de la furia.
Ahí estaba James, tomando apuntes de lo que la Profesora Ivy estaba diciendo. Cuando James la vio, la saludó alegremente. Lily frunció el ceño y se sujetó a la puerta para evitar ir corriendo hasta James y maldecirle.
"Sr. Potter," dijo la Profesora Oaks. "¿Hay alguna razón por la que llegue tarde?"
"Lo siento, profesora," Dijo Lily, sombría. Todavía con su vista fija en James. "Me retrasé"
"Bueno, pues no retrases más la clase. Por favor siéntate y cinco puntos menos para Gryffindor por llegar tarde."
"Si, profesora" Lily caminó hacía un asiento libre al lado de James y sacó un rollo de pergamino y una pluma. "¿Dónde estabas?" siseó entre dientes. "¡Te dije que quedaras conmigo fuera de la clase de Estudios Muggles!"
"¿Me echaste de menos, cariño?" preguntó James arrogantemente. Lily giró su cabeza, enfadada, y le vio sonriéndola ampliamente. Odiaba cuando hacía eso, y eso no mejoraba su humor.
"No me llames cariño, Potter," dijo peligrosamente. "Estoy así de cerca de..." De pronto paró en seco y sus ojos se abrieron desmesuradamente. "Oh mierda." Murmuró.
"¿Qué pasa?" inquirió James. Lily se giró hacia él, atemorizada.
"Necesito ir al baño."
OooOOoOOooOOooOOooOOooOOooOOooOOooOO
¡¡Y fin del chap tres! Bien... Pues para el siguiente chap tendréis que esperar un poquito, me temo TT.
¿Os ha gustado? Si, no, porque... Ya sabéis, dando al "GO". Por cierto, a partir de ahora los reviews los contestaré en otro review mío, es que sino no puedo responder a los anónimos xD.
¡Qué os lo paséis bien!
Kris
