Quiero de nueva cuenta agradecerles por leer esta historia, no saben cuanta alegria me da leer sus opiniones, eso ayuda mucho al momento de escribir.

He aqui el segundo capitulo. Esta dividido en dos partes por lo que aqui dejo la primera.

~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~

Capitulo 2. Parte 1

El Inicio De La Pesadilla.

Un día que se esperaba fuera común y corriente, además de tranquilo y sin sobresaltos término de la peor manera posible. Nuestros héroes actualmente se hallaban en diferentes sitios dado que la situación era demasiado frágil respecto a lo sucedido poco antes, y no parecía que esto iba a resolverse de forma sencilla.

Poco después de lo sucedido en el bosque cerca de Pueblo Lino Clemont y Bonnie regresaron al Centro Pokémon junto a Serena quien iba siendo tomada de la mano de la pequeña rubiecita, aun con las evidentes lagrimas corriendo por sus orbes azul cielo y con la mirada abajo, aun negándose a creer lo que había pasado y la manera tan cruel en la que Ash la había tratado. Era cierto que en muchas ocasiones ellos tuvieron peleas por cuestiones que si bien lo pensaban, eran algo tontas a veces pero siempre terminaban siendo arregladas y con su amistad y noviazgo intacto, y esta ocasión no había sido igual. Mucho menos tomando en cuenta la forma agresiva en la cual Ash reacciono.

Clemont y Bonnie intentaron decir algo que tranquilizara a su amiga, pero ciertamente no lograron encontrar algo que pudiera animar a Serena por lo que ellos consideraron que lo mejor en estos casos era no decir algo y esperar a que ella dijera una palabra que les ayudara a consolarla de una manera correcta.

Ya la tarde había caído y las actividades en Pueblo Lino comenzaban a terminar por hoy, con esto se anunciaba el término de este día lleno de problemas. Lo único que se podía hacer era esperar… solo esperar y saber cómo terminaría todo esto.

~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~

Más allá del bosque de Pueblo Lino se podía ver a un grupo de siete Pokémon buscando afanosamente algo muy importante al parecer. Se trataban de un Pikachu, un Greninja, un Talonflame, un Pangoro, un Aegislash, un Lucario y una Gardevoir, tratándose de los Pokémon de Ash Ketchum y quienes se habían separado del grupo de viaje para encontrar a su ahora entrenador escondido.

Al principio ellos creyeron que era prudente dejar pensar a solas a Ash para que se calmara, sin embargo de inmediato esa idea fue desechada y es más, ellos fueron mandados por el mismo Clemont a buscar a su entrenador y era por un motivo de suma importancia.

Después de la caída del Team Flare a manos de los líderes Viola, Grant, Korrina, Ramos, Clemont, Valerie, Olympia y Wulfric, junto a los Elite Four Malva, Siebold, Wikstrom y Drasna, todos dirigidos por la actual campeona regional Diantha, varios de los integrantes del mismo se escondieron por toda Kalos en un intento de evitar ser encontrados. Algunos de ellos, soldados principalmente fueron detenidos por la Policía Pokémon al mandato de las Oficiales Jenny de toda la región, sin embargo había algunos administradores leales a las ideologías de Lysandre que intentaban hacer resurgir al Team Flare y los planes que tenían, y para que eso sucediera había solo un principal obstáculo que debía ser eliminado.

Un obstáculo llamado Ash Ketchum.

Desde un inicio Ash, Serena, Clemont y Bonnie tuvieron contactos con el Team Flare desde que se enteraron del lazo de amistad que había entre el Profesor Sycamore, el empresario Lysandre y la actriz Diantha. De hecho fue el mismo Lysandre quienes les regalo a cada uno de ellos el Holomisor y parecía ser un buen tipo quien deseaba la existencia de un mundo bello y hermoso, dando la sorpresa de ser un sujeto que en cierta forma tenía una manera de pensar muy trastornada, retorcida y extremista. Todo habría resultado perfecto respecto a los planes que él tenía, de no haber sido por el hecho de que el grupo de chicos ya habían logrado tener mucho antes un contacto cercano con los legendarios Xerneas e Yveltal.

Cuando paso el incidente del Team Flare, denominado y conocido como "La crisis de Kalos" sin importarles el hecho de que sus vidas corrían peligro inminente, Ash, Serena, Clemont y Bonnie fueron los primeros en entablar combate contra algunos soldados cuando estos invadieron Pueblo Geosenge, siendo apoyados poco después por Viola, Korrina y Wulfric quienes de forma irónica, fueron contactados con el mismo invento que utilizo Lysandre en sus maléficos planes. Poco después los demás líderes de gimnasio, junto a la elite y la campeona derrotaron a la mayoría de los integrantes del Team Flare, quedando solo Lysandre y un grupo de científicos como los restantes elementos del mismo.

Diantha deseaba frenar ella misma a quien anteriormente consideraba como su mejor amigo, pero ante la crisis ahí presentada no tuvo más opción que quedarse a combatir contra el ejército rebelde de Kalos, depositando su confianza en los jóvenes entrenadores quienes fueron detrás del líder del Team Flare.

Las cosas se complicaron para nuestros héroes ya que a pesar de que Lysandre solo contaba con un Mienshao, un Pyroar, un Honchkrow y un Gyarados, fueron más que suficientes para que Ash, Serena y Clemont fueran fácilmente dominados, ya que a causa de los combates anteriores, ellos solo tenían disponibles para luchar a Kirlia, Lucario, Braixen, Meowstic, Quilladin, Emolga, Skiddo y Floette, y eso era aun peor ya que Lysandre Megaevoluciono a Gyarados, quien de manera fácil derroto a la mayoría de los Pokémon, quedando de pie dos de los Pokémon motores de Kalos y los de tipo hada y planta.

La derrota se veía cercana para Ash y compañía y de hecho todos ellos lo daban por sentado, ya que Bonnie comenzó a llorar asustada escondida entre el regazo de un también aterrado Clemont, mientras que Serena imito a la pequeña rubiecita y se refugió entre los brazos de un Ash quien aunque estaba consciente de que era imposible ganarle a Lysandre en ese momento, el no caería sin dar pelea hasta el final, por lo que el depósito todas sus esperanzas y ánimos en su Kirlia, quien al sentir las emociones de su entrenador y consciente de que ahora ella era muy especial para el joven de cabello azabache, logro alcanzar la evolución y convertirse en una elegante, hermosa y sobretodo poderosa Gardevoir.

Quizás este fue el detonante, eso era algo todavía misterioso pero la acción de la Pokémon psíquica lleno de ánimos a los otros Pokémon aun en pie, quien al ver como la compañera de batalla de Ash evoluciono en pos de proteger a su entrenador, lograron también evolucionar y convertirse en un Delphox, un Chesnaught, un Gogoat y una Florges.

Las evoluciones de los Pokémon no solo sorprendieron a Ash, Serena, Clemont y Bonnie, sino que ahora con sus poderes aumentados y en el caso de algunos, con nuevos tipos obtenidos la batalla dio un revés significativo, ya que Delphox al tener el tipo psíquico ahora junto con Florges y su tipo hada pudieron vencer a Mienshao, Chesnaught y su adquirida coraza pudieron defenderse de los ataques de fuego de Pyroar, venciéndolo con una machada directa mientras que Gogoat logro arreglárselas contra Honchkrow a pesar de la desventaja de tipos que existían.

El problema aun presente era Mega Gyarados ya que a pesar de ser ahora de tipo Agua/Siniestro, conocía el ataque Cabeza Hierro de tipo acero, efectivo contra el tipo hada. Sin embargo aun con esa desventaja, el poder que ahora Gardevoir poseía junto a la confianza que sentía que Ash deposito en ella, le permitieron soportar el ataque de Mega Gyarados y reunir la fuerza suficiente para ejecutar un Disparo Lunar, mismo que fue súper efectivo contra el Pokémon de Lysandre, quien cayó al suelo desparramado y con su forma Mega perdida.

La batalla había sido perdida, no quedaba nada para el Team Flare y su líder Lysandre quien al ver frustrados sus planes y cegado por la ira solo pudo accionar el arma definitiva con la poca energía que logro robarles a unos agotados Xerneas e Yveltal, ya que estos habían entablado combate no solo entre ellos, sino que el Pokémon del equilibrio y de atributo Dragón/Tierra Zygarde intervino en aquel conflicto, pero eso era harina de otro costal. El arma que surgió de las profundidades de Pueblo Geosenge pudo haber cumplido con su cometido de aniquilar toda la vida existente no solo en Kalos, sino que sus efectos perjudicarían también a las otras cinco regiones, de no ser porque la energía no fue la necesaria y solo provoco que el pueblo mismo desapareciera en aquella explosión, junto al laboratorio principal del Team Flare y su líder Lysandre, declarado actualmente como muerto en aquella catástrofe.

Si bien era cierto que la caída del equipo criminal fue a manos de los lideres de gimnasio, Elite Four y la campeona en conjunto, todo el problema de la caída del Team Flare había sido iniciado por Ash Ketchum junto a sus amigos Serena, Clemont y Bonnie ya que él fue quien tomo la iniciativa de liberar y detener a Xerneas e Yveltal.

Y ahí el hecho de que había que quitar a Ash del camino, ya que los pocos seguidores de las ideologías de Lysandre aun seguían libres, esperando la fecha en la cual pudieran hacer resurgir de las cenizas al Team Flare y poder cumplir con la ambición del ahora muerto Lysandre, sin nada que los detuviera en cumplir sus sueños, unos descabellados sin duda alguna.

Uno podría pensar que después de que los lideres, Elite Four y la misma campeona escucharan de algunos soldados que la oficial Jenny capturo, el juramento de "matar a la escoria de Ash Ketchum" cuando lo volvieran a ver, este no se amedrento ni ninguno de sus amigos quienes negaron la oferta de Olympia y Wulfric de otorgarles sus medallas por haber ayudado en aquel incidente o la de Viola, Grant y Korrina de acompañarlos por el resto de su viaje a modo de protección.

Ash explico que él no necesitaba ese tipo de cosas (Y era evidente tomando en cuenta que el ya se había enfrentado a Giovanni del Team Rocket, Archie y Maxie líderes del Team Aqua y Magma, a Cyrus del Team Galaxy o al mismo Ghetsis del Team Plasma), además de dar a conocer que se sentía seguro con sus Pokémon a su lado, por lo que después de aquellos incidentes, Ash, Serena, Clemont y Bonnie reemprendieron su viaje por Kalos.

En resumidas cuentas Pikachu, Greninja, Talonflame, Pangoro, Aegislash, Lucario y Gardevoir buscaban a su entrenador con el único fin de protegerlo si se daba el caso de que algún demente seguidor del Team Flare se hallaba con el e intentara dañarlo, y no importaba el estado de ánimo del azabache. Su fidelidad y amor por su entrenador era más intenso que cualquier otro sentimiento presente.

~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~

La tarde estaba cayendo en Pueblo Lino y en el grupo de nuestros héroes se habían calmado las tensiones, aunque no por eso dejaban de estar presentes. Dado que ya no tenían nada que hacer Serena, Clemont y Bonnie después de dejar a sus amigos Pokémon con la enfermera Joy para que descansaran lo suficiente, decidieron irse a dormir aun cuando eran apenas las ocho de la noche.

Dentro de la habitación que Serena y Bonnie compartían las cosas estaban muy calladas, cuando debía de ser todo lo contrario con una Bonnie saltando de la alegría en la cama y una Serena algo risueña intentando detenerla. Ambas chicas solo se pusieron sus pijamas, Serena se ato su cabello con un moño rosa mientras que la pequeña Bonnie se colocaba su gorrito de Tyrantrum seguido de ambas entrar juntas a la cama sin decir algo y sin nada que hacer más que ver el frio techo de la habitación.

Pudieron pasar segundos, mismos que se convirtieron en minutos y posteriormente en una hora completa y ambas estaban en profundo silencio sin poder decir algo. Serena aun se veía decaída por la forma tan brusca y algo violenta que Ash demostró, mientras que la pequeña Bonnie dejaba ver una mueca de duda entremezclada con una de pena, tal vez provocada por no entender como su "Amigo" había actuado así.

-Serena. – Era probable que la rubiecita se hubiera cansado de aquel molesto silencio que inundaba el cuarto, y por eso ella misma decidió hablarle a su amiga quien volteo hacia ella al escucharla.

-Dime Bonnie, ¿Qué pasa?. – Si era honesta consigo mismo ella no tenia deseos de hablar en esos momentos, pero tampoco podía ignorar a su amiga, después de todo ella no tuvo la culpa de nada de lo ocurrido.

-¿Aun sigues triste por lo que te dijo Ash?

-Mentiría si te dijera que no.

-No entiendo, ¿Por qué Ash te grito de forma tan fea? ¿Por qué te empujo sabiendo que eres su novia? ¿Por qué él me… el me…?

-¿Te asusto?. – Al ver como Bonnie no podía completar la frase, ya que se podía notar como un ligero temblor se apodero de ella quizás por el temor que aun le provocaba recordar aquella faceta agresiva del entrenador, Serena se encargo de terminar la frase recibiendo como respuesta una afirmación de la rubiecita.

-Nunca lo había visto así. El es alegre, siempre muestra una sonrisa y me gusta cuando él nos hace reír por muchas cosas, yo no entiendo.

-Quizás sea por lo que él dijo. Ninguna de nosotras lo entendemos Bonnie, creo que tampoco Clemont puede comprender como se siente Ashy.

-No es lógico Serena, mi hermano y tu han perdido muchas veces y siempre siguen de pie y sin rendirse, y ahora parece que a Ash le enfureció bastante haber perdido contra "Luke".

Si uno se ponía a pensar las cosas con un poco de calma, se podía decir que la rubiecita tenía razón respecto a la forma de actuar del azabache, el punto malo de todo esto era que en el trasfondo de todo este problema había una razón de peso para justificar las acciones del entrenador.

-Sabes Bonnie, Ash tiene más experiencia como entrenador que Clemont y yo juntos. Por lo que él me ha dicho ha viajado desde los diez años por todas las regiones que conocemos, capturando Pokémon y desafiando a los diferentes líderes que existen. – Comenzó a narrar la castaña, llamando la atención de la pequeña dado que había algo de eso que ella desconocía por completo. - Se ha hecho amigos de líderes de gimnasio, algo parecido a lo que hizo aquí en Kalos con Viola, Grant, Korrina y Valerie y ha hecho muchos amigos, pero también me dijo que ha tenido rivales muy fuertes con los que ha peleado.

El me ha contado que en la región de Sinnoh tuvo un rival que era idéntico a "Luke", alguien frio e indiferente que solo busca tener Pokémon fuertes, pero al contrario de él, ese chico al final termino reconociendo a Ashy como un buen entrenador cosa que no pasa con "Luke" ya que aun sigue viendo a Ash como un perdedor. El punto de todo esto es que durante sus viajes ha peleado contra entrenadores fuertes, y parece ser que las diferentes ligas en las que el entra la suerte no está de su lado.

-¿Eh? ¿A qué te refieres Serena?.- Ahí había otra gran duda, ya que si bien Clemont y Bonnie sabían de la participación de Ash en otras ligas en las diferentes regiones, desconocían los resultados de las mismas.

-Ash me conto que en cada una queda a un paso cercano de poder ganar. Por lo que entiendo desde Kanto hasta Kalos ha quedado entre los dieciséis mejores la primera vez, poco a poco fue mejorando quedando entre los ocho mejores, y hubo una ocasión en la cual estuvo a punto de ganar ya que quedo entre los cuatro mejores. Pero en su último viaje volvió a quedar entre los ocho mejores, al menos hasta ahora ya que volvió a situarse entre los mejores cuatro entrenadores de Kalos. ¿Lo entiendes Bonnie?

-¡Claro, ya lo entiendo! ¡Ash está molesto y triste por sentir que no ha mejorado!. – Con un gesto de sorpresa Bonnie llego a la conclusión que estaba buscando, y ahora que lo pensaba detenidamente, parecía ser que Ash no pudo aguantar todo lo que tenía por dentro y termino por soltarlo cuando esas entrenadoras hablaron de una cosa que aun afectaba a Ash.

-Al principio me asusto y me dolió que Ashy me tirara al suelo, jamás lo había visto tan furioso como en ese momento… pero… - En ese momento un ligero aire de pena se dejo ver en el rostro de la castaña, como si a su mente un recuerdo retornara de lo más profundo. – Pude ver sus ojos llenos de lagrimas, claramente el aun sigue mal aunque no lo aparente.

-Pero entonces, ¿Qué debemos hacer?. – Claramente y a pesar de que ahora la pequeña Bonnie estaba consciente del porque Ash actuaba de esa forma, ni ella ni los demás sabían cómo animar al joven entrenador y hacerle olvidar ese mal momento que paso hace días atrás.

-Clemont tiene razón sobre dejar a Ashy pensar a solas por un tiempo. Estoy preocupada por el pero sus Pokémon están acompañándolo, así que solo queda esperar al día de mañana, se que podremos hacer algo para que regrese a ser el mismo.

-¡Cuenta conmigo Serena!. – Con un ligero gritito de ánimo la rubiecita mostraba su disposición de ayudar a su mejor amigo, ante la mirada de la entrenadora castaña quien sonrió ligeramente.

-Bien, será mejor irnos a dormir para amanecer temprano, veremos a Ash por la mañana. – Fue lo último que dijo Serena antes de acomodarse en la cama, mirándose de frente a Bonnie quien estaba contenta por saber que el día de mañana las cosas podrían ir mejor que este día tan catastrófico en todo sentido.

Lo que no esperaban, era que esa catástrofe que creyeron pronto se solucionaría… apenas comenzaba.

~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~0~

La luna estaba en el mas alto punto de la bóveda celestial, indicando que la noche había llegado al fin a la tierra, y como era de esperarse todo se mantenía en calma y silencio absoluto ya que la amplia diversidad de Pokémon del bosque permanecían en sus nidos en el caso de los Starly y Fletchling, en sus madrigueras como los Bunnelby o Dedenne o simplemente encaramados en los arboles, ejemplo claros los Spewpa y Burmy. Sin embargo había siete Pokémon que no estaban descansado, sino que por el lado contrario todos ellos estaban buscando algo al parecer importante.

Pikachu, Greninja, Talonflame, Lucario, Pangoro, Aegislash y Gardevoir aun seguían intentando encontrar a su entrenador entre la maleza del bosque sin resultado alguno, y lo peor de todo era que ya casi habían registrado el sitio completo, lo cual no les agradaba en lo absoluto ya que ellos pensaban que podría haberle pasado algo grave.

Cada uno lo buscaba a su propia manera. Pikachu y Greninja gracias a su tamaño y agilidad revisaban saltando entre los matorrales y en las ramas de los arboles respectivamente, Talonflame lo hacía desde el aire ya que su visión panorámica le era de ayuda aun cuando fuera de noche, Pangoro y Aegislash movían rocas pesadas o las destrozaban en casos respectivos mientras que Gardevoir y Lucario ayudados por sus poderes mentales y manejo del aura intentaban rastrear a Ash sin obtener resultado alguno.

-Voooirrr. – La Pokémon Psíquica después de intentar nuevamente rastrear a su entrenador y no obtener un resultado favorable dio un gran suspiro y bajo la cabeza en clara señal de tristeza, cosa que noto de inmediato el Pokémon Aura.

Lucario, al igual que el resto de sus compañeros sabían que Gardevoir era, exceptuando a Pikachu claro está la Pokémon mas fiel que el joven de Pueblo Paleta podía tener. Y no era para menos considerando que las de su especie eran conocidas por su fidelidad pura a su entrenador y la cierta conexión mental que formaban con la persona en cuestión, dando como resultado una empatía en cuestión de sentimientos. Un ejemplo fue cuando Ash se mostro triste por la derrota que sufrió contra Wulfric y su Avalugg, se pudo observar como Gardevoir en ese entonces se mostro igual de deprimida que su entrenador, y en un caso totalmente diferente se podía notar la felicidad que irradiaba cuando Ash logro ganarle a Valerie y a su Sylveon en la revancha del gimnasio de Ciudad Laverre.

-… - Lucario como muestra de comprensión hacia la Pokémon Hada/Psíquica coloco su pata sobre el hombro de su compañera, no era para menos ya que el por un lado también podía sentir las emociones de Ash y por lógica el podía mostrarlas, pero debido a su naturaleza él no lo hacía ya que lo usual era verlo serio y algo duro, aunque esto también era de ayuda cuando alguno de los amigos de Ash estaba en problemas.

Podría decirse que cada Pokémon del actual equipo del azabache tenía una forma distinta de ser. Pikachu era el "líder" de la pandilla, quien ayudaba al resto y le ofrecía su apoyo desinteresadamente además de ser quien a pesar de lo difícil de la situación siempre salía avante, Greninja era el callado pero valiente y hábil Pokémon del equipo aunque había ocasiones en las que olvidaba todo eso, siendo exactos cuando la Delphox de Serena le coqueteaba ocasionando que él se volviera algo tímido. Talonflame era el aventurero, quien siempre buscaba retos difíciles y poder superarlos sin problema alguno, Pangoro era el respaldo de todos ellos, quien a pesar de su carácter a veces gruñón se podía confiar en él si se tenía algún problema, Aegislash era el bromista quien le daba un toque de alegría al equipo con sus graciosadas, chistes o bromas hacia Ash y sus amigos, mientras que Lucario y Gardevoir eran los encargados de cuidar de todos ellos, de su entrenador y amigos ante eventualidades difíciles que se les cruzaran en el camino, aunque cada uno lo hacía de manera específica como Gardevoir siempre abrazando a Ash en cada ocasión que tenia y cargando a Pikachu en su regazo, algo que le agradaba al roedor eléctrico, mientras que Lucario lo hacía con los Pokémon no solo de su amigo sino también de los otros chicos (Un ejemplo fue cuando la recién capturada Flabébé de Bonnie fue robada por Jessie, James y Meowth del Team Rocket, junto a Pikachu y la Braixen de Serena, fue justamente Lucario quien logro hallarlos y en el proceso poder derrotar al Pumpkaboo e Inkay de los maleantes). Era por decirlo así el guardián del grupo cosa que hacia que Sylveon, Emolga o Dedenee se sintieran seguros, aunque Pokémon como Chesnaught, Magnezone y Noivern se quejaban de que él en cierto punto parecía su "nana".

-¡Pi Pi Pikachu!. – El llamado del roedor eléctrico alerto a todos los Pokémon que ahí se encontraban, y aquel sonido solo podía significar algo en concreto; que Pikachu había logrado hallar a su entrenador.

Al escuchar el llamado del Pokémon inicial de Ash todos se reunieron con el quién estaba detrás de un arbusto bastante grande, y al momento de hacerlo pidió que todos guardaran silencio ya que parecía ser que había algo raro, o al menos esa era la impresión que Pikachu daba. Cuando su "líder" dio la orden atravesaron la maleza y se encontraron con una escena que ellos ya esperaban, pero que no quitaba la sensación de tristeza.

Bajo un árbol situado en un paramo despejado que al parecer era usado como punto de descanso de los entrenadores se encontraba hecho un ovillo el azabache, y al parecer llevaba un buen rato llorando ya que los sollozos se podían oír con toda claridad. Ante esta imagen todos los Pokémon de Ash no vacilaron en acercarse a su entrenador con la única intención de animarlo, o al menos hacerle sentir que no estaba solo.

Antes de ello y analizando la situación como era debido Lucario y Gardevoir se vieron el uno al otro, y después de una mirada de comprensión evidente ambos Pokémon unieron sus patas y manos la una con la otra respectivamente mientras que la criatura chacal se rodeaba de un aura azulada, en tanto que la especie envolvente lo hacía con un tono ligeramente verde, casi tirándole al azul para después chocar ambos sus extremidades y provocar una estela que cubrió por completo a las siete criaturas que ahí había, y el porqué habían hecho una cosa así tenía una explicación que era sorprendente.

-¿Ash?. – El joven entrenador de Pueblo Paleta al escuchar esta voz levanto la mirada que estaba oculta entre el hueco de sus brazos, encontrándose con su amigo Pikachu quien lo veía de forma bastante preocupada.

-¿Todo está bien maestro?. – De igual forma Lucario se había acercado a su entrenador, siendo imitado por el resto de Pokémon quienes se notaban preocupados por cómo se veía Ash.

-Lo siento Pikachu, Lucario. Mentiría si les dijera que estoy bien. – Intentando calmar un poco los sollozos que aun soltaba el pelinegro se sincero con ellos… un momento, ¿Acaso Ash estaba entendiendo a sus Pokémon, y aun más increíble, estaba hablando con ellos?

No había algo inexplicable en todo esto, y era por un motivo en especial. Cuando Ash recibió un huevo Pokémon del cual más tarde nacería un Riolu, el siempre supo que una gran amistad, solo superada por la existente entre él y Pikachu se haría notar. Dada las habilidades sobre el manejo de Aura que Lucario comenzó a dominar, sumado a ello las pocas cosas que Ash pudo recordar sobre el Aura humana (Cosas que aprendió de su amiga y líder de gimnasio de Veilstone Maylene y el aprendiz de aura y amigo Riley) Ash pudo crear una comunicación con su Pokémon Aura.

Tiempo después, justo cuando Gardevoir en ese entonces apenas una Kirlia se unió al grupo del azabache, fue justamente Lucario el único con quien pudo formar una amistad antes de que la criatura envolvente decidiera hacer amistad con el resto de sus compañeros de batalla. Considerando que ella era una especialista con las técnicas Psíquicas y dadas sus habilidades naturales como por ejemplo el manejo de la Telepatía no fue difícil para ella poder comunicarse mentalmente con su entrenador aunque ello lo hacía pocas veces dado que aun era bastante tímida y por lo regular solo se comunicaba por este medio con Lucario. Este siendo más analítico e imaginándose varias posibilidades logro convencer a la pequeña Kirlia de usar en conjunto su habilidad de Telepatía y el manejo del Aura dando como resultado algo inimaginable.

La combinación de estos dos elementos hacían que no solo Lucario y Gardevoir se comunicaran mentalmente con Ash, sino que también Pikachu, Greninja, Talonflame, Pangoro y Aegislash se veían beneficiados con esa técnica la cual Ash llamo "Habla Mental" cosa que en ese momento apeno a ambos Pokémon por lo poco original del nombre. El punto malo de esta técnica es que ellos solo podían mantenerla durante unos cuantos minutos antes de que la energía que permitía dicha técnica se acabara y dejara muy agotados a Lucario y Gardevoir, por lo que ellos solo usaban esta habilidad conjunta solo cuando la situación lo requería.

-Amo Ash se que aquellas entrenadoras lo juzgaron de la peor manera, pero no debe desanimarse por algo así, ellas no lo conocen como para dar una opinión así. – Algo que era característica de Gardevoir era que anteriormente con su antiguo entrenador, este le inculco a ella desde que era una Ralts el solamente llamarle "Amo", cosa que a ella se le grabo en su mente y con la cual ahora se refería al azabache quien no dijo nada, el en cantidad de ocasiones intento evitar que ella lo llamara "Amo" y solo lo llamara por su nombre o en dado caso que le dijera entrenador, mas no esa palabra que a le desagradaba, sin embargo sus intentos fueron en vanos ya que ella siempre le decía lo mismo y prefirió no intentar cambiar sus costumbres, lo único que le consolaba era saber que la Pokémon envolvente lo respetaba como su entrenador y lo quería mucho hasta el punto de arriesgar su vida por el.

-Gardi tiene razón Ash, no debes desanimarte por la opinión de esas mocosas. – Con quien no fuera su entrenador o alguien a quien conociera como Serena, Clemont o Bonnie, Pangoro se mostraba grosero y antipático ante cualquier persona, quizás porque cuando apenas era un Pancham muchas veces fue tratado de "Estorbo" por "Luke" quien en tres ocasiones lo venció con su Pyroar insultando de paso a su entrenador, por lo que cuando el alcanzo la evolución se volvió mas protector con Ash y quienes lo rodeaban, todo para mostrar que ya no era el "Frágil pandita" que todos pensaban era.

-Estoy contigo desde que salvamos al Garchomp del profesor Sycamore Ash, tú has demostrado ser más que un entrenador común y corriente. – Y no había duda que las palabras de Greninja eran ciertas, ya que todos los Pokémon asintieron ante esta afirmación.

-Esto es solo un día malo Ash, ya verás que pronto al recordar esto solo reirás por lo chistoso que es. – Y aunque para algunos que Aegislash dijera cosas así en momentos como este era lo más tonto que podía hacer, ninguno le reclamaba dado que él era así desde que lo conocieron como un travieso Honedge que asusto a Ash y compañía cuando ellos tuvieron que atravesar la cueva brillante durante sus viajes por Kalos.

-¿Lo ves Ash? Nadie tiene derecho a decirte que eres algo que nunca has sido, para nosotros, para Serena, Clemont y Bonnie eres y serás un gran entrenador. – Ya no había nada ms que hacer, todos los Pokémon habían hecho lo posible para levantarle el ánimo al joven entrenador, y ahora todo dependía de él y la manera en la que se sintiera en ese preciso momento.

Ante lo que sus compañeros de batalla dijeron sobre él Ash solo atino a albergar entre sus brazos a su mejor amigo Pikachu en tanto que Gardevoir se sentó a un lado suyo seguida de Lucario quien estaba del lado contrario mirando al joven con detenimiento, por ahora el no sentía que estuviera enojado sino más bien una tristeza profunda era ahora la que lo había invadido.

-Desearía que fuera tan fácil amigos, pero aunque lo intento no puedo olvidar todo lo que ha pasado. – Era probable que la ira que sentía por haber sido derrotado por "Luke" se había disipado, pero el aun latente recuerdo de sus consecutivas derrotas en las ligas pasadas seguía presente, y era algo difícil de olvidar para él. – A veces pienso que yo no merezco realmente ser un entrenador, y que debería rendirme y regresar a casa con mama.

Esto dejo sorprendidos a todos los Pokémon presentes. ¿Ash Ketchum, el chico quien había pasado por mil y una cosas, que se había enfrentado al poder de Pokémon Legendarios a veces corrompidos por organizaciones malvadas, el único en poder formar una amistad muy fuerte con líderes de gimnasio, Elite Four incluso mismos campeones, se estaba dando por vencido? ¿Estaba pensando renunciar a ser un entrenador Pokémon y a cumplir con sus mas anhelados sueños?

-¿¡Que rayos te pasa Ash!? ¿¡Por qué de repente dices tonterías como esas?!. – Pikachu se notaba bastante molesto y no era para menos. A pesar de que ambos vivieron cosas que a la gente normal rompería su voluntad y las haría caer en una fuerte depresión, ninguno se dio por vencido y pudieron superarlas con éxito, y ahora ese Ash que Pikachu conocía parecía haberse esfumado.

-No es tontería Pikachu, me he cansado de seguir intentándolo y solo obtener fracasos, ya no puedo seguir, simplemente no puedo. – Ahí había otra cosa extraña que Pikachu, Lucario y Gardevoir notaron. A pesar de decir cosas que por lógica estarían acompañadas de lagrimas y profunda pena Ash se notaba tranquilo y con una ligera sonrisa en su cara. ¿Qué estaba pasando? ¿Qué le había pasado a ese Ash que tanto quería y admiraban?

-¡Tienes que estar bromeando Ash, tú no puedes rendirte!¡El Ash que conozco perfectamente jamás se rendiría por solo tropezar en su camino!. – Exclamo Pikachu lleno de enojo mientras que con una de sus patitas apuntaba a su entrenador quien ahora mostraba un semblante de pena y ligero dolor. - ¿Qué es lo que pensarían todos los demás si escucharan lo que estás diciendo?

-¡Basta Pikachu!¡No metas a los demás chicos en esto!. – Para ese punto parecía ser que Ash estaba a punto de explotar de nueva cuenta, aunque quizás en esta ocasión la furia no sería algo presente, sino la pena profunda que sentía. -¡No puedes compararme a mí con Brock, Misty, May, Max, Dawn, Iris, Cilan o con Serena, Clemont y Bonnie!¡Comparándome con ellos yo solo soy el que se ha quedado atrás!

De nueva cuenta Ash estaba derramando lagrimas de sus ojos, aunque al parecer ahora había una explicación al porque se sentía así, eso lo comprendía Pikachu al escuchar el nombre de todos los chicos que habían acompañado al azabache desde Kanto, Johto, Hoenn, Sinnoh y Unova.

-Desde que puedo recordarlo… siempre he querido alcanzar mis sueños al igual que los demás… y sin embargo… soy el único que no lo ha logrado. – Sollozaba Ash intentando limpiar sus lágrimas con su brazo, cosa inútil ya que las lágrimas aun seguían fluyendo. – Brock está a punto de convertirse en un Doctor Pokemon tal como siempre lo soño, Misty ya es líder de gimnasio en Celeste y ha superado a sus hermanas como entrenadoras, Iris está entrenando con Clair en Espina Negra para ser una entrenadora dragón y Cilan esta pronto a ser Sibarita Clase-S, incluso Clemont ya ha logrado un titulo de renombre en el Bastión Batalla además de ser líder.

Ningún Pokémon presente había dicho algo, todos sospechaban hacia donde tomaba rumbo estas palabras pero era preferible escuchar todo antes de poder argumentar algo.

-Max y Bonnie ya tienen claro que desean ser en un futuro, Serena tiene abiertos varios caminos para decidir que sueño cumplir, incluso May y Dawn ya deben haber ganado la segunda Copa Listón como coordinadoras, y yo no he podido ni siquiera ganar una Liga en toda mi vida. – Continuaba llorando el azabache mientras a su mente llegaba el recuerdo de aquellas promesas que formo especialmente con Misty, May y Dawn sobre cumplir sus sueños respectivamente para el día en que ellos se reencontraran, se sintieran orgullosos de los demás por sus triunfos. – Da igual que me enfrente con entrenadores malvados como el Team Rocket, que luche contra legendarios o los ayude cuando lo necesitan, si no puedo avanzar como un entrenador simplemente me rindo, no sirvo para esto y nunca lo hare.

Ahí fue donde todo quedo claro para ellos. Ash no estaba furioso por haber perdido en Kalos o por las constantes humillaciones que le hacía pasar "Luke" durante sus encuentros, se puede decir que incluso los comentarios de esas entrenadoras le daban igual, lo que mantenía frustrado a Ash era saber que a pesar de ser quien tenía más experiencia en el "Círculo de amigos de viaje" el era quien se había quedado demasiado atrás respecto a cumplir con sus deseos y anhelos. Al menos esa era la idea que tenía el ya que sus amigos podrían tener otra opinión distinta a la de él.

-No quiero volver a perder otra vez, ya no quiero esforzarme y que de nada sirva si no puedo demostrar que doy lo mejor de mí mismo, yo solo me rindo. – Fue lo último que dijo Ash antes de volver a sentarse y cerrar los ojos con un deje de resignación ante la decisión que había tomado.

Lógicamente esto impacto y altero a Pikachu, Greninja, Talonflame, Pangoro, Aegislash, Lucario y Gardevoir, habían sido participes de todas las ocasiones en las que Ash mostro una voluntad férrea y un coraje muy significativos, y ahora parecía ser el reflejo de todo ello. Si Ash había tomado esa decisión tan drástica de rendirse como entrenador Pokémon… ¿Qué pasaría con todos ellos?

-¡Usted no puede rendirse Amo Ash! Me ha enseñado que aun con todas dificultades uno debe dar lo mejor de sí mismo hasta donde sea posible! Si usted se rinde ahora, ¿Todo lo que he aprendido de usted es erróneo?. - Exclamo con cierto aire de angustia Gardevoir ya que esta escena le estaba resultando bastante familiar; le recordaba aquella ocasión en la que su antiguo entrenador le dijo que por mas intentos que hacía no podía lograr que ella fuera lo que él esperaba, y termino por abandonarla en medio del bosque atándola contra un árbol y destruyendo su Pokéball para evitar que ella lo siguiera. Si esto tenía indicios de repetirse… ¿Ash también la abandonaría?

-Por favor recapacita Ash, no puedes rendirte por una cosa como esta, si lo haces ahora ¿Qué va a pasar con nosotros?. – Vociferaba un igual angustiado Pikachu, ya que todas las ideas por animarlo que le ocurrieron se habían agotado y ahora Ash estaba tomando una decisión que iba a afectar no solo su relación con ellos, sino su modo de ser y actuar.

-¡Ya basta!. – Y de nueva cuenta para la mala fortuna de todos ellos, Ash volvió a cometer la misma escena de hace unas horas. Atormentado por las palabras de ánimo que sus amigos le daban y con su mente dominada por el dolor y la ira Ash involuntariamente (Mas que nada por un reflejo ocasionado por no querer seguir escuchando) le asesto una bofetada a Gardevoir y un empujón brusco a Pikachu tirando a ambos al suelo ante la mirada de incredulidad de los demás Pokémon por la forma tan iracunda con la cual reacciono su entrenador.

Pikachu y Gardevoir se llegaron a esperar una reacción así de su entrenador, pero jamás pensaron que el terminaría por agredirlos, aunque por fortuna no fue algo serio, mas sin embargo eso no quitaba el sentimiento de tristeza y cierto grado de miedo que ahora sentían, mientras que Talonflame, Pangoro, Greninja, Lucario y Aegislash no podían atinar a decir algo al respecto, la situación no daba lugar a que ellos dijeran algo a favor o en contra del pelinegro.

-¡Creí que ustedes me entenderían y aceptarían mi decisión como siempre lo han hecho, pensé que podía confiar en ustedes y que no me abandonarían en mi decisión pero no fue así, solo fueron mentiras!. – Grito Ash con una mezcla de ira y tristeza manteniendo cerrados los ojos y cerrando los puños, había perdido la cordura y ahora era solo una persona dominada por la furia desmedida. - ¡Si ustedes no quieren apoyarme como siempre lo han hecho, lo mejor es que se alejen de mi y no se me acerquen!... yo… yo… yo…¡NO QUIERO SABER NADA DE USTEDES ESTÚPIDAS CRIATURAS!

Los Pokémon abrieron sus ojos a más no poder… acaso… acaso el los había llamado "Estúpidas Criaturas"… ¿El se había referido a ellos con esas palabras horribles? Tenía que ser una broma, si eso era, un simple chiste de Ash que quería cobrarse todas las que Aegislash le hizo durante el viaje, no había otra justificación, era una broma ¡Solo una broma!...

… Pero entonces, ¿Por qué Pikachu, Greninja, Talonflame, Pangoro, Aegislash, Lucario y Gardevoir estaban llorando libremente con un evidente gesto de dolor en sus rostros? ¿No se supone que al ser una broma tendrían que estar riendo e irradiando felicidad?

Quizás era porque no era una broma.

Lo peor que pudieron haberse esperado de Ash fue un golpe, solo eso y pudieron haberlo soportado y comprendido pero el ser llamados de esa manera les habían hecho ver las cosas de diferente manera… probablemente lo que él dijo siempre fue cierto, si hubieran entrenado mas e incrementado sus habilidades, si se hubieran ingeniado para crear técnicas en conjunto para combates, si tan solo hubieran…

Ash había repetido lo mismo de hace horas. Se marcho del lugar lleno de rabia y tristeza al creer que ahora estaba solo en su decisión de abandonar el camino de entrenador Pokémon, dejando atrás a sus compañeros de mil batallas en un paraje solitario con sus sentimientos destrozados y su fe por cambiar su decisión tirada al olvido.

Era algo seguro, Ash ya no era ni la sombra de lo que antes fue.

Pero sin saberlo o siquiera pensarlo, el joven azabache había cometido un error que ningún entrenador, coordinador o cualquier otra persona amante de los Pokémon haría. Había desatado la ira del ser más poderoso de los Pokémon y aun con el título de "Elegido" en sus hombros no había nada que se pudiera hacer para evitarlo.

La pesadilla… había iniciado.