Sumary: ¿Puede el deseo de venganza ser más fuerte que el amor? ¿Puede una mujer renunciar a su pasado para decidir su futuro?... Isabella Swan pone en jaque el destino de una familia decidiéndose entre la venganza y el amor...
El Fantasma
"Hey Papá… ¿qué hay de nuevo por donde estas?... Espero que estés bien, mirándome desde esas nubes esponjadas y sin hacer enojar a nadie por allí. Esta noche es la primera noche… esta noche es LA NOCHE… ¿me deseas suerte con ello? Sentiré tu presencia a mi lado papá, porque tú me sigues por donde valla, por cada camino que tuve que tomar para llegar hasta aquí. Te amo… y te extraño, tanto, tanto… que duele. Ayer hablé con Sue, ella y Billy cuidan bien todo por allá, pronto iré a visitarlos tal vez.
Te amo y no necesito despedirme ¿verdad?... porque siempre estas."
Perla ronroneaba paseándose entre mis piernas, como si supiera que iba a salir esta noche. Su suavidad me hacía relajar y su presencia me intrigaba… ella era muy inteligente, aunque ella solo quería que le diera de comer antes de salir, ese era su único interés.
_Ya Perla, Alice te dará de comer…_ bajé mi mano hasta mis pantorrillas y acaricié su pelaje blanco y brillante. Mi gata angora color blanco me miraba con sus ojos extraños, como diciéndome que no me creía ni mierda. Ella había nacido con esa extraña virtud de los angoras, un ojo ambarino y el otro celeste… ella era bellísima y era mi compañera desde hacía cuatro años.
_Es una locura Bella, estos son!... estos son!... oh por dios Bella!_ escuché los gritos de Alice desde la sala, señal de que ya había descubierto mi más reciente adquisición… mis nuevos poderosos. Perla se escabulló por debajo de mis piernas, ahuyentada por el grito de Alice y se encaramó en la mesita de noche a un lado del velador. Escuché a Alice maldecir de nuevo y reí mientras volvía a mirarme al espejo para seguir maquillándome.
Esta noche era la noche, esa que tanto había esperado. Durante la semana mi mente no había podido concentrarse en nada más, ni siquiera en la reunión de balance de la biblioteca para ver cómo nos había ido con el coctel a beneficio del sábado. Nada. Carlisle Cullen se había apropiado de mi atención y no había minuto del día en que no estuviera al pendiente de su llamada para apuntar mi dirección.
Finalmente suspiré de alivio el jueves cuando tomé una llamada dirigida para mí en el despacho de Emily, que a veces compartíamos cuando no estaba ocupada en la planta baja en la sala de coordinación. Solo que al atender el teléfono me di cuenta de que no era él quién estaba del otro lado, sino Diana, su asistente.
Había estado toda la semana esperando la llegada de un paquete al departamento. Esme, la mamá de Al, era una prestigiosa diseñadora en Seattle, ella nos provisionaba de nueva vestimenta para llenar nuestro armario todos los meses, siempre recibíamos nuevos modelos que reflejaba la tendencia actual. Esta vez respondió rápidamente a mi pedido de ayuda cuando la llamé a primera hora el lunes para que hiciera magia conmigo.
Ella me había enviado un delicioso vestido blanco, era estilo griego, con un hombro descubierto y con un lazo negro sosteniéndolo en mi cadera donde la tela se ajustaba, la suave mezcla de seda y lino caía hasta mis pies brumosamente… muy ideal para un evento en Brodway. Era un vestido precioso.
_Dime que me los prestarás cundo tenga una cita…_ Alice se apoyó en la jamba de la puerta sosteniendo en una mano mi nuevo par de Jimmy Choo, terminé de colocarme mi gloss en los labios y volteé verla _o al menos die donde escondes esa maldita caja fuerte, así me compro un par_
Reí negando con la cabeza, _Ahorra Al, ese es el secreto… créeme, comencé a hacerlo desde el primer de trabajo_
Había comenzado como niñera en mi época universitaria y había ahorrado cada dólar que no era necesario gastar con lo que mi beca no me cubría.
_Lo sé, oh Bella… son preciosos_
_Gracias Al, eso es decir mucho para ti… me haces pensar que al menos en zapatos soy experta_ mi mejor amiga era la experta aquí sin embargo, ella había heredado los dotes de su madre para el buen gusto y la sofisticación. Me levanté de mi silla donde había estado sentada y fui hasta mi closet para sacar mi vestido.
_Entonces… ¿Qué hay de este tal Carlisle Cullen? Vi en Cosmo la lista de los diez millonarios más sexy del país… él está en el puesto cuatro_ dijo sugerentemente, sabía lo que se venía _Isabella Swan… ¿estás consciente de en lo que te estás metiendo?_
Reí mientras deslizaba mi vestido por encima de mi cabeza, a sugerencia de Esme, no estaba usando sostén, por lo que mis nenas estarían activas esta noche si hacía frío. Solo estaba usando bragas de satén color perla que Esme envió junto con el vestido. Alice se acercó para ayudarme a colocar el lazo en mis caderas y acomodar el vestido… al mirarme al espejo me sentí realmente hermosa.
Tenía que comprarle un buen regalo a Esme…
_Agradece que mi objetivo no sea el primer lugar en esa lista Al, tu sabes que no me importa su dinero… sino otras cosas_
_Lo sé y te entiendo, solo que me da un poco de miedo que estés tan comprometida con tu causa…. Bella, involucrarte de esta manera con él podría no salir tan exitosamente ¿lo sabes?_
_¿Qué me insinúas Al? ¿Qué terminaré enamorándome de él o algo así?_ bufé colocándome mis zapatos, eran de un tacón suave y sumamente cómodos… _no sucederá eso Al, no te preocupes… ninguna catástrofe sucederá_ murmuré segura.
La mirada de mi amiga me indicó que, al menos ella no estaba tan segura de mis palabras, no la culpaba. Ella conocía mi vida entera, era la única a demás de los que habían quedado en Forks. Ella era mi peñón y mi piedra, si ella no estaba segura de lo que yo estaba haciendo, yo tampoco lo estaría.
Me volví hacia ella cuando tomé mi abrigo y al mismo tiempo sonó el teléfono del portero,
_Ten fe en mí Alice, te necesito amiga… ahora que ya di el primer paso, te necesito para dar el segundo_
Ella me miró con sus enormes ojos color almendra y respiró profundamente, bajó la mirada y sonrió cundo me miró de abajo hacia arriba,
_Estas hermosa…_ susurró, _ya sabes que estoy contigo en esto, solo… prométeme que harás todo lo posible para no salir herida_
_Lo prometo_ dije solemnemente. Ella sonrió y me soltó antes de salir corriendo de la habitación,
_Él ya está aquí Bella!_ canturreó antes de tomar el teléfono y cerciorarse por nuestro portero, Brian, que Carlisle Cullen me esperaba en el vestíbulo.
Me apresuré, en la medida en que podía con mis tacones de doce centímetros, a caminar por el corredor hasta el ascensor. Me mordí el labio carmesí nerviosamente mirando los números de pisos que bajaba en el elevador esperando que las puertas se abrieran y me revelaran al hombre esperando allí. Tomé una respiración profunda cuando el contador lumínico iba por el 2° piso,
_Vamos Bella, tu puedes hacer esto_ me dije a mi misma haciendo tronar los huesos de mis dedos, cada vez que los nervios me invadían desde que tengo razón, tronar los dedos calma mi ansiedad.
Entonces se abrieron las puertas del elevador con un "ding"…
Y él estaba ahí, teniendo una conversación a espaldas de mí, con Brian, el conserje del edificio, que le sonreía amablemente. Parecía que él era fiel a la regla de deslumbrar a cualquiera, aunque fueran hombres.
Los tacones de mi zapatos resonaron en el vestíbulo en cuanto di el primer paso fuera del ascensor y llamé su atención, Carlisle volteó hacia mi lentamente con una sonrisa suave tirando hacia un lado… una hermosa sonrisa torcida,
_Isabella…_ susurró solo para mi mientras sus ojos recorrieron mi cuerpo sin disimulo. Caminé hacia él tratando de no ser torpe con mis zapatos y moviéndome naturalmente,
_Carlisle, mucho gusto volver a verte_
Él sonrió antes de guiñarme un ojo y antes de que pudiera llegar a él tomó mi mano para levantarla hacia sus labios, dejando un suave beso en el dorso, sus ojos nunca dejaron los míos…
_Estas bellísima Isabella, creo que muchos envidiaran mi compañía esta noche_
_Y muchas envidiaran la mía_ repliqué sintiendo el calor en mis mejillas… ¿cómo este hombre podía lograr algo así? El sonrojo no era natural en mí, sin embargo allí estaba… haciéndome débil y mostrándome vulnerable a sus palabras, maldito sonrojo. _estas muy guapo también, gracias por pasar a recogerme_
_De nada, créeme que estuve esperando esta noche toda la semana_ murmuró con sus ojos aún en la deriva sobre mi cuerpo. Su mano nunca soltó la mía y luego de sonreírle alcé los ojos pare fijar mi mirada en Brian,
_Adiós Brian, nos vemos luego_
Brian me saludó con un asentimiento de cabeza al igual que a Carlisle y fue nuestra señal para salir tomados de la mano de mi edificio. En la calle nos esperaba un Mercedes Benz negro con vidrios polarizados, Carlisle amablemente me abrió la puerta del lado del acompañante y subí tratando de contener mis ojos de recorrer los asientos de cuero negro impecables.
_Preferí manejar yo mismo esta noche, espero que no te moleste…_ murmuró mientras acomodaba su cinturón de seguridad, _mi hijo menor tomó anoche los servicios de mi chofer y hoy decidí darle la noche libre_
_¿Darle una noche de descanso a tu chofer crees que me molestaría?... en realidad me siento alagada que quieras llevarme por ti mismo_ sonreí intrigada _a demás tu hijo lo necesitaba más si es menor y aún no conduce_
Conocía las edades de sus hijos por supuesto, los nombres también… aunque nunca me había molestado en ellos, porque siempre mi único objetivo había sido su padre.
Él rió, _Oh… no, en realidad no es menor… Jassper tiene 22 años y solo quería impresionar a una chica, él casi nunca utiliza sus recursos económicos para hacerlo, pero creo que era una chica difícil… necesitó impresionar con un chofer y una limusina_
_Bueno, apuesto que tuvo éxitos… ¿no eres su padre a caso?_
Él me miró calculadoramente con una sonrisa torcida, _¿Te impresioné a caso Isabella?_
_Quería que supieras que esta noche tienes toda mi atención_ murmuró suavemente mientras comenzaba a maniobrar el auto hacia el centro de la gran manzana.
_Gracias Carlisle, en realidad estoy contenta con el solo hecho de tener una buena compañía para la opera… gracias en serio por haberme invitado._
_Bueno, espero ser mucho más que una buena compañía… espero que disfrutes esta noche Bella…_
Sonreí y miré al frente segura como el infierno que iba a disfrutar de esto, lancé un suspiró casi imperceptible y sonreí mirando el reflejo de mi rostro en el vidrio opaco del auto del millonario que lo conducía.
*O*
Los flashes y las luces me cegaron en cuanto puse un pie en la alfombra roja, como si fuera una de esas snobs de la alta sociedad o una estrella de Hollywood… vamos!... pretendía ser una mientras Carlisle tomaba mi cintura y me llevaba a paso firme por ese corredor colmado de periodistas y fotógrafos que hacían alumbrar la noche como si estuvieran captando la primicia del año.
Mis oídos captaron las preguntas lanzadas al aire junto con las cámaras tratando de tomar el mejor ángulo, la mano de Carlisle apretó mi cintura firmemente y sentí que se acercaba a mi lado, sus labios rozaron mi oído,
_Disculpa, creo que olvidé decirte que este es la premiere de la obra, la noche de apertura…_ miré a sus ojos y sonreí complaciente _recibí la invitación hace un mes atrás, mi asistente obvió recordarme ese detalle al parecer_
_No hay problema Carlisle, solo… fue una sorpresa_ sonreí lo mejor posible mientras Carlisle saludaba con un asentimiento de cabeza a unos periodistas que se desarmaban haciendo preguntas,
_¡¿Quién es su compañera de esta noche Sr Cullen?_ gritó uno a la distancia mientras íbamos pasando, _¿Cuál es su nombre Señotita?_
_Ella es Isabella, Robert… Isabella Swan es mi hermosa compañía esta noche_ dijo con voz fuerte Carlisle mientras tomaba mi mano y sin dejar de mirarme la elevaba para besar mis nudillos. Todo un galán entrenado debía decir… ¿cuántas veces debió hacer lo mismo con otras mujeres? ¿Era su fuerte jugada llevarlas a eventos así y presentarlas en público como si fueran trofeos?...
En realidad no me sentía mal, podía ser un trofeo si él quería… podía ser lo que él quisiera siempre y cuando me mantuviera en su vida,
_Hermoso vestido Isabella!_ gritó el periodista nuevamente sacándome del embrujo de ese par de ojos verdes que no dejaban de mirarme _¿Quién es el diseñador de su equipo Señorita?_
Sonreí sobrellevando lo mejor que podía la situación _Esme Brandon… ella lo diseñó_
_Muchas gracias Isabella… estas bellísima _
Asentí y Carlisle me detuvo levemente para que los fotógrafos me fotografiara… oh cielos! Alice chillaría, gritaría y colapsaría… y ni que hablar de Esme. Aunque ella es reconocida en Seattle, amará que en New York y más en un espectáculo de Brodway, se conozca su estilo.
Entramos al gran salón del auditorio, acompañados por uno de los guías del lugar, nos llevó amablemente a nuestros asientos y nos entregó el programa de la noche y un par de pequeños prismáticos de mano.
_¿Has venido antes a una de estas obras Isabella?_ preguntó el hombre de ojos verdes luego de habernos acomodado bien en nuestros asientos.
_No, en realidad esta es la primera vez… gracias una vez más Carlisle, por invitarme_
_No será la última… ya verás._ su sonrisa de lado me dejaba sumida en una especie de bruma de la que no podía salir, _¿cómo fueron las cosas con las donaciones en la biblioteca?_
_Oh… muy bien, en realidad… excelente!... Hemos obtenido más de un millón de dólares para abastecer de libros y herramientas pedagógicas a mas de decientas escuelas y bibliotecas de toda la periferia de la ciudad. Ya hemos hecho un gran pedido para realizar eso en las próximas semanas. Tú… tú has sido un gran benefactor Carlisle, no tengo palabras de agradecimiento para ello_
Él negó con la cabeza y sus ojos brillaron cuando me miró con intensidad _Tan solo quiero una recompensa Isabella_ su rostro se acercó al mío hasta quedar tan solo a unos centímetros, me sentí inmovilizada… aturdida por sus labios y su mirada, su dulce aliento se coló por mis labios entreabiertos _que disfrutes esta noche y todas las demás que tengo pensado darte_
Oh cielos…
No me había dado cuenta de que había estado reteniendo mi respiración, simplemente exhalé entrecortadamente y traté de tener suficiente coherencia para formar una sonrisa… Mierda! Bella no seas débil, no le dejes ver tus debilidades y lo mucho que te afecta…
_Claro, la disfrutaré…_ sonreí tratando de desconectar mi mirada de la suya _estoy segura que lo haré_
De un momento a otro las luces se apagaron y solo se iluminó el gran telón rojo de terciopelo que tenía frente a mí, no me había dado cuenta lo cerca que estábamos del escenario, en las primeras filas. Tomé una respiración profunda y exhalé tratando de enfocarme para disfrutar de este espectáculo que en mi vida pensé que iba a ver en vivo y en directo, Carlisle a mi lado se limitó a aplaudir en los momentos indicados, reír y enfocarse fácilmente en lo que estaba sucediendo en ese escenario, algunas veces sentía la caricia de sus nudillos en el dorso de mi mano cuando estaba sobre el apoyabrazos y otras el roce de su respiración haciendo cosquillas en mi oído cuando me explicaba algún momento de la obra.
En el momento en que Erik, el hombre enmascarado le canta a su Cristhine mi piel se eriza hasta el punto de sentir escalofríos, las voces eran excepcionales y tan subliminales… me llegaba al fondo del alma y el corazón, Carlisle sostiene mi mano cuando la emoción se hace prima. El espectáculo estaba metiéndose por mi piel, por mis ojos, mis oídos y era extenuante, abrumador.
_Tus ojos brillan_ murmuró suavemente a mi oído el hombre a mi lado, cuando Eric besó a Cristhine en una escena _eres tan hermosa sin embargo…_
Volteé a verlo a él, que me veía como si estuviera mirando un fenómeno maravilloso, que no precisamente era lo que estaba sobre el escenario,
_Esto es increíble… impresionante_ no pude evitar pestañear y dejar caer una lagrima antes la trágica manera en que se desarrollaban las cosas en ese lugar tan mágico.
_Si puedo ser digno de ver ese hermoso rostro con las miles de expresiones que lo surcaron esta noche cada vez que veas algo así… Isabella, cancela todo lo que tengas en tu agenda en este año, porque no dejaré de ver ese rostro_
Él cepilló su pulgar en mi mejilla limpiándola de la gota salada que había caído de mi ojo,
_Hermosa_ susurró para él.
Mantuve mi mirada en el escenario por el resto de la noche, lloré un poco mas y maldije a los productores de la obra por hacerme mostrar débil ante él, era lo que menos quería, aunque él nunca soltó mi mano por lo que duró el resto del espectáculo.
_¿Quieres conocer a los actores?_ preguntó Carlisle cuando las luces del lugar se encendieron y tuve que entornar los ojos, alcé la mirada y lo miré incrédula,
_¿Puedes hacer eso?... es decir… ¿tienes acceso a ellos?_
Él sonrió con un dejo de petulancia, solo un poco _ Es conveniente portar el apellido que llevo, ya verás…_
Sacó su teléfono y habló un minuto rápidamente con alguien, miré a mi alrededor y vi a un hombre acercarse a nosotros segundos después, con una sonrisa en su rostro y una mirada expectante se dirigió a Carlisle.
_Señor Cullen, por aquí por favor…_ señaló el corredor por delante del escenario que llevaba a un par de puertas laterales, caminé con mis ojos observando y tratando de retener todo, Alice no me lo iba a creer!... Carlisle me siguió con su mano en mi baja espalda guiándome suavemente.
Los actores estaban rodeados de otras personas que parecían estar tomándose fotos y pidiendo autógrafos, parecían tan importantes como lo era Carlisle, por lo supuse que también portaban un apellido conveniente.
El hombre que nos guió hasta allí nos apartó el camino hasta que llegamos frente a los actores, parecía de otro mundo tenerlos allí, frente a mí, luego de que lloré con ellos, reí y los admiré en cada momento del espectáculo.
_Antoine, Sara… ellos son La Señorita Isabella y Carlisle Cullen_ a penas registré la presentación tan acertada de nuestro guía, solo atiné a abrazar a Sara y decirle lo mucho que su acto me había emocionado mientras Carlisle y Antoine se saludaban e intercambiaban palabras.
Ellos se fotografiaron con nosotros y fueron muy amables, autografiaron mi programa y me entregaron un Dvd con la obra completa de esta noche, no podía esperar llegar a casa y revivir esos momentos.
Nos despedimos de ellos con un nuevo abrazo y Carlisle me guió con su mano en mi espalda baja hacia la salida, no supe cómo llegué allí, mi mente estaba en una bruma inducida.
Al salir estaban haciendo guardia, algunos de los mismos fotógrafos y periodistas, mi exaltado corazón no pudo más que hacerme sonreír. Carlisle tomó mi mano y recorrimos la alfombra roja hasta llegar a su auto que nos esperaba al final de ella, uno de los asistentes le dio sus llaves y abrió la puerta del acompañante, me dejé caer en el asiento sin dejar de sonreír.
_Definitivamente vendremos una vez más a Brodway_ rió Carlisle mientras arrancaba el Mercedes.
_No lo puedo creer_ estallé _oh por dios, ¿cómo hiciste eso?... es decir, si se, pero… oh cielos, esto fue maravilloso_ mis manos fueron a mi pecho para tratar de retener mi corazón que amenazaba con salirse.
Reí negando con la cabeza, incrédula de lo que me estaba pasando. No pude evitar acercarme a él y estampar mis labios en su mejilla y dejar un beso rápido mientras reía.
_Gracias… fue una maravillosa noche_
_De nada Isabella. Espero que me dejes darte muchas más_ murmuró él desviando la mirada de la carretera por un segundo para fijarla en la mía,
_Definitivamente_ dije sin pensar.
Llegamos a mi edificio de departamentos y esperé que él bajara del auto para abrirme la puerta, podía acostumbrarme a ser tratada como una dama después de todo. Y más si los gestos venían de un perfecto caballero.
_¿Puedo ser tan atrevido como para llamarte en la semana y programar algo? ¿Tal vez un almuerzo o una cena?..._ preguntó cuando llegamos al vestíbulo, Brian disimuladamente salió a la vereda a admirar la noche. Carlisle me tomó ambas manos _fue maravillosa esta noche, al menos para mí… Isabella, quiero seguir viéndote_
Directo un poco ¿he?... traté de esconder mi sonrisa.
_Quisiera también Carlisle. Esta noche fue increíble, gracias…_ dije sin soltar sus manos ni separar mi mirada de la suya, tan verde… tan radiante…
El me soltó una mano sin embargo para levantarla hacia mi boca, su pulgar cepilló suavemente mi labio inferior y sacarlo de entre mis dientes. Luego, como si fuera una película en cámara lenta, lo vi acercarse hasta que se detuvo a milímetros de mi boca, cuando pensé que me iba a besar… desvió sus labios y dejó un suave beso en mis comisuras.
_Que descanses Bella… te llamaré_
Asentí mientras él se alejaba y volví a respirar, caminó hacia atrás y volteó luego de soltar mi mano…
Como pude volteé y me escabullí en el ascensor, pulsé el tercer piso y recosté mi espalda en el fondo… elevé mis dedos para tocar donde él me había besado…
No puedes caer, no… él tiene que hacerlo… maldición!
Salí como un torbellino del ascensor cuando llegó a mi piso y abrí la puerta de mi departamento, no había rastros de Alice en casa… había salido o estaría durmiendo, lo primero era lo más factible. Perla vino por el pasillo desde mi habitación y evité alzarla en mis brazos, tenía que evitar sus garras en la suave seda de mi vestido.
_Hey Perla… ¿dónde está Alice?_ pregunté agachándome y acariciando detrás de su oreja, ella ronroneó suavemente como si estuviera respondiendo.
Serví un poco de su alimento en su plato y lo dejé en el suelo, ella se abalanzó moviendo su cola…
Caminé hacia mi habitación y me dejé caer agotada sobre mi cama, podía sacar las arrugas del vestido después… levanté mi brazo y abrí el cajón de mi mesita de noche. Saqué mi foto que siempre guardaba dentro del libro de Cumbres borrascosas y me fijé en las personas que de allí me miraban… acerqué la foto a mis labios y besé cada rostro…
_Lindo comienzo… _ susurré guardando la fotografía nuevamente.
Increíble comienzo… en realidad. Y no podía esperar a que mis noches siguieran siendo de esta manera junto a Carlisle. Sonreí al recordar su mirada sobre mí y caí en sueño satisfecha de nuestra primera cita… nada podría haberme salido mejor.
Bueno... aquí el capi nuevo de esta historia. Amores, Carlisle es Carlisle, no es Edward como dijeron por allí. ¿Pueden tener un poco de fe en mí y tener la mente abierta? GRACIAS! Y dejen sus reviews...
